Love: beyond the paper.


Summary: Edward se enfrenta a su tratamiento con madurez, mientras que Bella comienza a notar los cambios en su amado ¿Podrá soportar el amor los grandes cambios que les depara el futuro? Secuela Paper Love.

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, ellos son creación de Stephenie Meyer. La trama es mía por lo que queda prohibida su reproducción parcial o total sin mi consentimiento.


Capítulo I

Nueva vida.


Edward, yo comencé a cantar desde pequeño y era lo único que hacía bien, pero mi mejoría no se debe a que comencé a cantar, yo dejé de tartamudear porque dejé de pensar en el qué dirán y empecé a hablar con el corazón. Edward, si tú puedes hablar con normalidad con tu familia es porque los amas y sabes que te aceptarán como eres, tú debes creer en ti y hablar con el corazón, porque cada vez que lo hagas demostrarás que te amas a ti mismo y el resto te respetará por eso. Quizá Jasper pueda ayudarte tanto como me ayudó a mí, pero todo lo que hay aquí dentro —señaló el pecho de Edward —. Es lo que debes dejar salir —le aconsejó.

Jamás Edward olvidó ni olvidaría aquellas palabras tan profundas que le obsequió Matt Bellamy en el día de aquel hermoso concierto, de eso ya habían pasado siete meses. El tiempo que había tenido entre salir del instituto e ingresar a la universidad había sido muy amplio y confortante, aunque para él llegar a un lugar nuevo jamás había sido fácil y eso lo tenía en cuenta, pero esta vez y por primera vez, era distinto. No estaba solo, increíblemente tenía un respaldo tan importante que a pesar de su timidez y de su tartamudez ya no sentía ese miedo abrumador que lo había consumido durante gran parte de su vida, por lo menos no temía de las burlas, sentía que era capaz de enfrentarlas muy bien, por eso se despidió de su familia con alegría y emprendió un viaje no sólo de estudios si no de independencia y madurez.

Entrar a medicina era todo un desafío para Edward, la facultad era altamente reconocida y tendría que estudiar lo suficiente como para lograr mantenerse entre los primeros y así salir graduado con honores, todo esto le permitiría conseguir la especialidad que quería, pero nada era más alegre para él que el simple hecho que todos sus amigos estuviesen en la misma universidad. Cada uno en sus respectivas carreras y felices, por lo que el viaje era masivo, todos juntos estudiaban en Harvard.

—Edward, ¿Estás muy ocupado? —dijo Bella tras la puerta de su habitación.

Este se paró a abrirle la puerta con rapidez antes que se marchase, sabía que era una de esas visitas de pasillo que hacían Rose y Bella cada vez que tenían tiempo.

—Hola amor —sonrió y se colgó del cuello de su amado.

—Hola, c-cariño —sonrió Edward.

Emmett se levantó con flojera y fue a abrazar a su novia que estaba cargada de libros y con una cara evidentemente agotada.

—Odio que no estemos en la misma facultad, no sabes lo horrible que es cargar con estos libros sola, me haces falta —Rose hizo un puchero mientras Emmett le quitaba los libros de encima para abrazarla.

—¿Haremos algo hoy? —le susurró Bella al oído.

—Bella, n-no puedo hacer nada, t-tengo que estudiar m-mucho —reconoció.

—Está bien, yo también tengo que estudiar mucho, pero cuando tengas un tiempecito para mí me lo darás ¿Verdad? —sonrió coqueta.

—Por supuesto que s-si, siempre t-te doy todo el t-tiempo l-libre que tengo —besó su frente con suavidad.

—Mentiroso, sabes que ahora que Jasper está acá, vives con él en su consulta, aunque es raro que para una visita médica vayas con Emmett y no vuelvas temprano —reclamó Bella.

—Sabes que luego de eso nos vamos a hablar cosas de hombres —interrumpió Emmett.

—No te metas, preocúpate de tu novia que reclama lo mismo —frunció el ceño.

—¿Eso es cierto, osita? —susurró Emmett tierno mientras Rosalie estaba sentado en sus piernas.

—Ustedes dos se han influenciado de Jasper, andan para acá y para allá con él, no me extrañaría que fueran a clubes nocturnos —reclamó Rose.

—Edward, tú no vas a esos lugares, ¿verdad? —dijo seria Bella mientras Edward negaba con la cabeza —, más te vale, porque sabes que soy capaz de…

Entonces Edward la silenció con un beso largo y tierno, sus suaves labios se acariciaron mientras que las manos entrelazadas de Bella se acercaron al cabello de Edward y allí enredó sus dedos mientras sentía como los conocidos labios de su novio se hacían a ella con avidez. Bella dio paso a la lengua de su novio sintiendo ese calor exquisito que sólo él la hacía sentir. El calor de la habitación sin duda subió varios grados una vez que Edward hubo terminado de callar a su novia con ese beso.

—Chicos, váyanse a un privado ¿vale? —interrumpió Emmett —. Edward no quiero ver como tocas a mi hermana, es asqueroso —rió.

—Lo m-mismo digo —dijo Edward riendo.

Aunque Edward y Bella reían ante los comentarios inoportunos de Emmett ambos sabían que no habían llegado a ese instante. Llevaban casi un año de novios, pero aún así Edward sentía que aún no era el momento para dar el siguiente paso, quería demostrarle a Bella que él la respetaba lo suficiente como para seguir esperando un poco más, por lo menos hasta que vieran que la relación iba para serio, pero para Bella era distinto, ella estaba segura de los sentimientos de ambos y sabía que sus amigas ya tenían una vida activa en ese plano, ella era la única que se quedaba atrás, pero realmente lo que le preocupaba eran las mujeres de la clase de su novio. Todas ellas eran muy inteligentes, de buenas familias, compartían más tiempo con él de lo que compartía ella y por sobre todo, eran hermosas, para estudiar medicina y estar mucho tiempo en la biblioteca tenían cuerpos esculturales como si estuviesen todo el día en un gimnasio. Los celos se estaban apoderando de ella y sentía que la única forma de saber que nadie más existiría entre ellos dos era consumar su relación al nivel siguiente.

Esa tarde después de clases, Emmett había quedado de pasarlo a buscar para que fuera juntos a la sesión con Jasper, Emmett esperaba en el gimnasio contiguo mientras que Edward tenía su común sesión, luego de eso, todos juntos se iban a un bar a charlar de las cosas que cada uno pasaba con las chicas.

—Es increíble como Rosalie se pone cuando encuentra algunas tarjetas de mis compañeras —dijo Emmett bebiendo una cerveza.

—Eres tú el idiota que no revisa sus cuadernos de clase en clase —dijo Jasper.

—Ya, pero no va a estar abriendo y cerrando cu-cuadernos todo el d-día —añadió Edward.

—Nunca me advertiste como era tu hermana, Edward, eso no fue justo, yo te advertí de la mía —rió.

Mientras los chicos reían y hablaban en la mesa de aquel bar de mala muerte, como le decía Alice, las chicas no se habían podido resistir a saber que hacían sus hombres cuando estaban libres, más porque todas las veces que ellas preguntaban ellos se limitaban a reír y cambiar de tema.

—Me han hecho saltar una clase importante —susurró Alice.

—Dime que tú no tienes curiosidad de saber que hacen estos tres cuando estamos ocupadas —susurró Rose.

—Creo que si nos buscamos una mesa estaríamos mejor para espiarlos, en vez de estar paradas en la entrada —dijo Bella mientras observaba como su novio bebía cerveza y conversaba con sus amigos.

—Quizá sería mejor sentarnos en la barra, así les damos la espalda —dijo Alice.

Así que las chicas se fueron a sentar en la barra, dándoles la espalda a sus novios, así comenzaron a hablar con el mesero y les pidieron tragos suaves. Rosalie y Bella escondieron sus cabellos largos antes que las reconociesen y así se pusieron a escuchar atentamente si es que nombraban el famoso lugar en donde todos los universitarios salían a divertirse con mujeres fáciles: Obsession.

—¿Qué haremos después? —dijo Emmett entusiasmado.

—Yo tengo que irme a estudiar, tengo test de anatomía mañana —respondió Edward.

Las chicas no perdían el hilo de la conversación.

—Ese es mi hombre—susurró Bella al oír la respuesta de Edward.

—Yo tengo que atender mi consulta, algunas cosas que dejé pendiente —respondió Jasper.

Alice puso un rostro triunfante que decía todo.

—¿Pero cómo? ¿Ahora que todos recibieron tarjeta amarilla se van a retirar de nuestro trato? No sean niñas, cuando les dije que me tenía que juntar con Rosalie ustedes me arrastraron a que fuéramos al lugar, que cómo no íbamos a conocerlo si estaba tan de moda, hasta Edward se entusiasmó y tu Jasper cambiaste todas tus citas para otra hora para poder ir, no me digan que les temen a las chicas, si ellas ni lo sabrán —dijo Emmett.

Alice, Bella y Rose, sobre todo Rosalie, quedaron impactadas. Rose estuvo a punto de ponerse de pie e ir hasta donde estaba su novio a pedirle explicaciones, pero Bella y Alice la sostuvieron.

—¿Será que se van al Obsession? —dijo Alice.

—No me extrañaría —añadió Rose.

—Es culpa de mi hermano, él es la mala influencia —susurró Bella.

—Idiota, como si no tuviese suficiente conmigo se va a buscar a otras y después llega diciéndome osita.

Rose sin dudas estaba sulfurada, por la cara que había puesto, Alice y Bella estaban seguras que Emmett estaría en problemas, bueno no sólo Emmett si no todos.

—Ya está bien —dijo Jasper —. Yo me apunto.

—¿Edward? —preguntó Emmett.

—Vale, pero con una condición, v-volvemos temprano p-porque t-tengo que e-estudiar —dijo Edward.

Así todo quedó saldado, estaban todos de acuerdo de que ese era su secretillo y que nadie podría enterarse, aquel que fuese pillado tenía que llevarse solito el sermón y no acusar al resto, era como una especie de alianza secreta y lo que no sabían era que sus novias, lideradas por Rosalie, le estaban siguiendo los pasos.

Los chicos salieron del local, luego de pagar la cuenta y se fueron todos en el auto de Jasper, Emmett los guió porque ninguno se acordaba de donde era.

Para poder cumplir sus planes tenían que esperar que cayese la noche, la oscuridad les jugaba a favor y sólo de noche podían ser bienvenidos a ese nivel de la carretera. Muchos de los estudiantes universitarios se juntaban allí, casi la totalidad eran hombres, por no contar a las chicas que estaban allí no precisamente de espectadoras.

Rose y las chicas estaban nerviosas, era la primera vez que sus sospechas llegaban a tanto y estaban a punto de confirmarlo todo, pero lo que les sorprendió era ver que no iban camino al famoso local de strippers, si no que estaban saliendo de la ciudad, entrando en la carretera interestatal.

—¿Dónde irán estos pelmazos? —dijo Alice furiosa.

—Están desesperados por mujeres, así que no me extrañaría que se fueran a otro local de esos —dijo Rosalie molesta.

—Ya, pero que yo sepa a la orilla de la carretera no encontraremos ningún local apto para eso —añadió Bella.

—Para "eso" —dijo Rose —, no necesitas ningún local, en el auto está bien.

—Dijo la experta —rió Alice.

—No quería saber tanto —respondió Bella notoriamente incomoda.

—Ya, pero si no han pensado van los tres en un solo auto, no les parece raro… —dijo Alice.

—Si estamos al borde de la carretera, pueden adentrarse quizá por donde —dijo Rose molesta mientras no le quitaba la vista al auto de Jasper.

—Tú y tu imaginación Rosalie, no sé que me da más miedo: si encontrar a los chicos en malos pasos o pasar por esos comentarios tuyos tan especiales —rió Alice.

—Mi reacción es lo que te debería dar miedo —añadió Rose acelerando el vehículo al ver que los chicos se alejaban con rapidez.

Edward hacía rato se había dado cuenta que un auto los seguía, pero no lo reconocía, entonces le hizo el comentario a Jasper y Emmett, que se rieron de él por lo perseguido y aprovecharon de molestarlo un poco por lo severa que era Bella.

—Quizá va al mismo lugar que nosotros —dijo Emmett.

Eso pareció tranquilizar un poco a Edward, pero no le quitó los ojos de encima al coche, aunque no estaba lo suficientemente cerca para distinguir si era hombre o mujer el que conducía.

—Un día de e-estos nos van a pillar y no quiero saber que n-nos v-van a hacer —dijo Edward

—Yo tengo claro eso y por más que Alice parezca la más inocente de todas están muy equivocados, es tres veces más celosa que Bella y tres veces más gritona que Rosalie, de verdad, nada recomendable —rió Jasper.

—Ya, pero tú sigues aquí, con todo intacto ¿O no? —rió Emmett haciendo alusión a la entrepierna de su amigo.

Visualizaron el lugar al ver la cantidad de autos convocados en una salida del la carretera que daba a un camino viejo. Autos de todos los modelos estaban allí y muchos universitarios estaban dispuestos a ser participes de ese tipo de eventos: una carrera de autos.

—¿Te enteraste que subieron el monto a ganar? —dijo Emmett a Jasper.

—Ya, pero la última vez casi chocamos con un camión que venía en sentido contrario —añadió este.

—Ni s-se les ocurra co-competir de nuevo, me dejaron sin habla esa vez—rió Edward molestándose él mismo por su defecto.

—Tómatelo como terapia, Edward, en una de esas te sacamos toda tu voz, ¿cierto, doc.? —rió Emmett.

—Hagamos l-la prueba e-entonces —dijo Edward.

Al bajarse del auto, la gente que estaba reunida allí los reconoció de inmediato, eran los perdedores de la última carrera, pero eran los más dispuestos a continuar arriesgando sus vidas en ese tipo de prácticas, así que se les valoraba mucho.

Una mujer alta y curvilínea se les acercó y les sonrió tentadoramente.

—¿Otra vez? —rió.

—Otra vez —respondió Emmett —, pero esta vez será distinto, te derrotaremos.

Era increíble para todos los asistentes que Camille fuese la ganadora de las carreras ilícitas, ella, partiendo por el simple hecho de ser mujer, había derrotado a los más experimentados hombres y jóvenes que se creían dueño de ese pedazo de pavimento. Con sus artimañas y su conocimiento automovilístico producía un gran escalofrío a todo aquel que pensase en desafiarla, pero Edward lo sabía bien, pues Camille era su compañera de clases.

—¿Anatomía? —rió Camille.

—Bien, gracias, v-veo que tú ta-tampoco estás estudiando —añadió Edward.

—A última hora no me sirve y prefiero botar estrés a última hora —sonrió.

Rosalie se detuvo poco antes de llegar al grupo de automóviles, pero no sabía qué hacer, porque eran demasiados coches y no tenía donde aparcar sin ser vista.

—Es mejor que nos demos la media vuelta —dijo Bella.

—¿Sin saber que hacen allí? Ni muerta —dijo Alice.

—Deberíamos irnos, nos descubrirán —añadió Bella intentando convencer a sus amigas.

—No gasté combustible del automóvil de Luce para después pagarlo y no descubrir nada —dijo resuelta Rose —, tengo que buscar un lugar donde aparcar.

—Tenemos que irnos o nos van a pillar, no hay espacio para aparcar —insistió Bella.

Rose tenía que admitir que no había espacio para aparcar y que tenían tiempo de darse la media vuelta y olvidar todo a pesar que se quedarían con la duda.

Entonces Bella vio una figura conocida cerca de Edward, para su gusto, demasiado cerca.

—Acércate —dijo Bella a Rose.

—¿No que nos íbamos? —añadió Alice.

—Esa que está allí es Camille, la compañera de Edward y no me gusta nada lo cerca que está de él, miren como le toca la camisa —chilló.

—¡Cálmate! —dijo Alice —, Rose intenta aparcar detrás del Jeep verde.

Edward alzó la mirada y vio que el automóvil que los había seguido estaba detenido a una distancia relativamente cerca.

—Chicos, el automóvil sigue allí y n-no se aparcó en fila como d-debería haberlo hecho —dijo Edward.

—¿Serán los policías? —dijo Camille.

—Imposible, ya nos habrían tomado a todos presos —añadió Jasper —, quizá es un curioso, será mejor que vayamos a ver.

Cuando Rosalie se dio cuenta que Jasper, Edward y Emmett se acercaban a ellas, se dio la media vuelta con rapidez y sin pensarlo.

—Será mejor que te apresures si no quieres que nos alcancen —dijo Bella.

—Imposible con Jasper conduciendo, ese o Edward son terribles al volante —añadió Alice.

Los chicos se subieron al automóvil de Jasper y se fueron a la persecución de los novatos curiosos, estaban acostumbrados a eso, solía ocurrir de vez en cuando, por lo que tenían que asegurarse que eran de confianza para dejarlos entrar.

Rosalie por más que intentaba apresurar el paso, tenía en claro que no podría seguir por mucho tiempo. La carretera estaba en línea recta por varios kilómetros no tardarían en descubrirla.

—No mires hacía atrás —gritó Rose a Alice —, lograrás que te vean, están demasiado cerca.

—¿Qué les vamos a decir? —dijo Bella.

—Deberían ellos darnos explicaciones, no nosotros a ellos —dijo molesta Rose.

En el automóvil de los chicos, Emmett intentaba reconocer quién era el conductor del auto que iba delante de ellos.

—Acércate un poco más —le pidió a Jasper.

Entonces casi le da un susto fatal al reconocer los ojos que lo miraban por el retrovisor.

—¡Mierda! ¡Es Rosalie! —chilló Emmett.

—¿Estás tan asustado que crees que es tu novia? —rió Jasper, pero su sonrisa se borró de los labios al ver que Alice se había dado vuelta y lo miraba por el vidrio trasero del coche.

—Son las chicas —afirmó Jasper.

—L-Lo mejor será q-que las dejemos ir, d-después le daremos explicaciones —dijo Edward.

—Después nos matarán —corrigió Emmett.

—Por lo menos le daremos tiempo para que se les quite el enojo —añadió Jasper.

Edward no sabía qué hacer, últimamente Bella había estado muy celosa, por sobre todo por su tratamiento y lo más probable es que haya malinterpretado todo lo que vio allí y aunque ir a una carrera clandestina no era tampoco tan bueno, quería explicarle a Bella que era una medida desestresante y que la presencia de Camille no tenía nada que ver con lo que posiblemente imaginaba.

—Esos tres tendrán que darnos una buena explicación —dijo Rose como si se tratase de una sentencia de muerte.

Crecer le había implicado muchas responsabilidades a Edward, la madurez que había adquirido le había dicho muchas veces que no debía hacer ese tipo de cosas, pero ya no podía arrepentirse de lo hecho, tendría que explicarle a Bella todo y aceptar que le pondrían la tarjeta amarilla en señal de que estaba bajo observación.

¡¿Quién dijo que la vida de los universitarios era divertida y simple? —pensó Edward. Entonces recordó las palabras del sabio Bellamy: Habla del corazón, quizá eso funcionase después de todo.


Hola chicas, me alegra que esten bien y que sigan aún esta historia.

Sé que les había prometido una fecha, pero no fue fácil estudiar y pensar si quiera en escribir, de hecho me eché un ramo así que era todo mucho más complicado.

Pero estoy aquí, VIVA y dispuesta a ponerme al día con ustedes.

Les cuento que esta historia está en medio del final y el epilogo de Paper Love.

Espero que les guste y espero sus reviews.

Les cuento que tengo una pagina donde subo mis fanfictions tambien, es relativamente nueva asi que los espero por allí.

(quiten los espacios) http: / sinistertemptation . weebly . com

Las quiero

Manne Van Necker

(como notarán cambie mi nombre)