Capitulo 20

- Es increíble la convocatoria de este espectáculo, millones de fanáticas de todo el país se han reunido, hoy, esta gran noche, para ver la actuación del grupo Three Lights. Esta ha sido la reunión máxima, le gente los ha esperado por tres largos años, volver a verlos en los escenarios, que tantas alegrías les brindó… - reporteaban – adelante estudios.

Fue el momento emblemático, ellos arriba del escenario entregándose a su público, como cantaba la gente, como lloraba las fanáticas. El cierre de la temporada estaba siendo magistral. El sonido inundaba la ciudad, la gente está sencillamente alegre de tal show. Y entre esa multitud un grupo de cinco muchachas se encontraban allí observando, cantando, saltando. Una de ellas lograba comprender cada vez más que sucedía. Y estaba decidida. Los meses le habían dado la razón, al fin y al cabo, su vida estaba trascurriendo al paso que ella daba, y no al que le exigieron cumplir. Esa noche Serena le confesaría a Seiya sus verdaderos sentimientos, pero a la vez quería y necesitaba una profunda conversación con Darien. Sólo así ella podría dar el siguiente paso.

Al parecer fue una noche intensa, Mina parecía decidida a hacer frente a la situación con Yaten. Debía aclarar todo antes de comenzar con su inicio de clase y así no tener mayor distractorio. Las dos rubias del grupo estaban haciendo frente a un nuevo desafío personal. Mientras las otras tres chicas, sabían de todo lo acontecido, no hacían más que apoyarla.

- Saluuuuuuuuud! Por el éxito de nuestro primer recital! – celebraban los Kou y la pequeña Satsuki.

- Chicos, en verdad estoy eufórica, jamás me sentí más llena de vida en ese escenario, quiero hacer esto el resto de mi vida! – gritaba emocionada Satsuki

- Jajaja tendremos show para rato, esa es la idea! – respondía Seiya

- Y además con el disco, que ya se ha estado vendiendo de maravilla, imposible detenerse – acotaba Taiki

Después de ese salud personalizado, los muchachos dieron el pase para que las invitadas VIP pudieran ingresar al lugar donde se encontraban ellos. Las chicas bastante alegres felicitaron al grupo y todo lo demás.

- Les trajimos estos pasteles de regalo, por su gran éxito chicos – les obsequiaba Lita

- Muchas Gracias – se lo recibía Taiki

- Todo fue maravilloso, las luces, el escenario, el sonido…

- Sí, así es, con Rei tomamos nota de todo, para cuando sea nuestra oportunidad – reía Mina

- Ahora, después de todo esto lo único que quiero hacer es llegar a mi casa a dormir – decía Yaten – estoy muerto

- La falta de training te tiene viejo – bromeaba Satsuki

- Vas a empezar bicha?

Serena por otro lado salía repentinamente de la habitación donde se encontraban ellos, Seiya miró extrañado la conducta de la rubia.

- Dime

- Estás en ese lugar cierto

- Sí

- Yo también, Serena, quisiera conversar un minuto contigo, puede ser?

- Está bien, dónde te veo? – respiraba profundamente la muchacha

Serena colgaba y se dirigía hacia ese lugar. Allí se encontraba Darien. Cuando lo divisó, sus piernas temblaban con el sólo hecho de ir acercándose cada vez más a él.

- Debo admitir que tus amigos se las mandaron, hicieron un show espectacular

- Sí, son increíbles

- Serena, cómo has estado?

- Bien Darien, gracias, tu como vas? Listo para dar tu examen?

- Sí, nervioso en verdad, pero bien.

- Debes estar tranquilo, eres bueno en lo que haces, se que te irá excelente – sonreía inocentemente

- Sé que es una mala ocasión para conversar, pero, este último tiempo me he dado cuenta de muchas cosas – decía Darien mientras ambos comenzaban a caminar por entre la gente parte del staff del grupo musical.

- Disculpen no pueden estar aquí – decía uno de los trabajadores

- No se preocupe, soy invitada del grupo – Serena les mostraba la credencial - el es amigo mío – eso le dolió a Darien – iremos a otro lugar solo vino a buscarme, en seguida volveré.

- Amigo – pensaba Darien – bueno Serena no te quitaré mucho tiempo en verdad, sólo venía a saber lo que… bueno, en verdad venía a despedirme, después de que rinda el examen me otorgaron un trabajo fuera de la ciudad.

- Cómo dices? Te vas? – se sorprendía al escuchar la noticia

- Así es, sinceramente no lo iba a aceptar, pero me di cuenta de algo y por eso mismo creo que no tengo nada que perder yéndome lejos de aquí

- Pero por qué Darien?

- Por qué te estás enamorando de él, por eso.

Serena estaba atónita, sorprendida, de que Darien le dijera esas palabras antes de que salieran de su propia boca. Ella se quedó muda y siguió escuchando las palabras que él le decía.

- Me di cuenta recién, cuando me llamaste amigo

- Era un decir – respondía velozmente la muchacha

- Estoy equivocado entonces?

- Sí, osea, no… ay Darien! – se tapaba el rostro con sus manos

- No quiero presionarte, pero estar lejos de ti Serena me hizo entender lo que tú sentías cuando yo no estaba contigo. La tristeza que sentías y una angustia. Tú eras mi mundo, pero estaba tan consumido en mi trabajo, que no me di cuenta de que todo esto te estaba aburriendo – Serena sólo escuchaba – entendí que el mundo donde vivíamos lo estaba rompiendo yo mismo al no darme cuenta de que lo nuestro no iba bien.

- No te eches las culpa de todo a ti Darien, yo también tengo culpa, debí haber gritado antes todo lo que nos estaba pasando, quizás así todo hubiese sido resuelto.

- Serena – una de sus manos empezaba a acariciar el rostro de la chica – yo quiero que me des una oportunidad

A Serena se le revolvió el estomago de nervios ¿él le pedía una oportunidad?

- Sólo quiero que me digas algo Sere.

- Darien yo… - cerraba sus ojos y dejaba sentir la caricia del muchacho.

Darien se acercó a ella sin pensarlo y besó sus labios, Serena se quedo atónita. Y ahí sin responder a sus sentidos y a nada en particular entendió todo. Darien se alejaba de ella y le sonreía suavemente.

Nuevamente salía corriendo después de ver aquella escena, no lo soportaba, pero también tenía la mala costumbre últimamente de quedarse embobado mirando cada escena que vivía su Bombón. No quiso entrar a donde estaban los demás, se quedó así sin más mirando la puerta de entrada, pero opto por seguir caminando por el lugar, donde ya no había más gente, ni fanaticada alrededor. Seiya tenía ganas de mandar todo lejos.

- Y yo que le diría todo hoy finalmente. No puedo luchar más por ese sentimiento que ella tiene hacía él – sonaba su celular – qué pasa?

- Dónde estás? Te ando buscando

- Detrás del escenario

Al rato aparecía ahí Satsuki, quien observaba al muchacho quien estaba allí sentado nada más en el suelo fumándose un cigarro.

- Desde cuando fumas?

- Desde hoy

- Qué te pasa?

- Nada, sólo salí a tomar aire fresco

- Sí seguro, Seiya, vamos con los demás estamos celebrando, no es oportuno que estés solo aquí dando pena

- Yo no estoy dando pena

- Te conozco

- Oye, Satsu

- Dime

- Me quieres – eso provocó el nerviosismo de la chica

- Claro que si estúpido… te quiero mucho. Como amigo claro –carraspeó la voz un poco.

- Pero cuando nos besamos no fue beso de amigos

Satsuki no entendía nada de lo que estaba sucediendo, se acercó más a él y se sentó a su lado.

- No tengo chance con Serena sabes

- Me estás buscando de consuelo Seiya?

- No boba, en verdad me gustas también – Satsuki quedó muda después de escuchar aquellas palabras.

Seiya daba otra aspiración al cigarro que se estaba consumiendo, sólo le pidió perdón a la chica por decir tantas cosas confusas, según él. Ahí él le explicó la escena que había visto hace un rato con Serena, y a la vez le contaba cual era su idea esta noche. Tenía la intención de aclarar todo con la rubia y saber en definitiva cuáles eran sus verdaderos sentimientos hacía él, pero que con aquella escena le había quedado todo más que claro. Satsuki lo miraba atentamente sumida en su mudez, apenas él terminó de hablar ella no dudó en besarlo, haciendo que callara y no salieran más palabras. Seiya no reaccionó.

- Seiya, en verdad yo siento algo por ti.

Sólo la miraba, viendo que no era rubia la pequeña si no que era morena, y que también irradiaba otra belleza. Quizás fue sólo impulso, pero nuevamente se besaron.

Una muchacha entraba en la habitación donde estaban los demás. Su rostro estaba pálido y sus ojos cristalizados. La escena que había vivido la tenía realmente shockeada.