Al despertar Mimi salió del cuarto rumbo a la cocina, en la cual se llevo un pequeño susto al darse cuenta de que había alguien ahí.

-¡Mimi!- dijo T.K. con sorpresa- pensé que te habías ido de viaje- pero al observarla con detenimiento se dio cuenta de que la chica llevaba puesta la misma ropa del día anterior- espera un momento, ¿dormiste aquí?-con un tono de picardía en la voz.

-Ah te lo explico- dijo Mimi nerviosa- Mis padres si se fueron y me dieron permiso de quedarme. Y si, dormí aquí, en la cama de tu padre

-¿Y por qué decidiste quedarte?

-Pues porque me quede un poco preocupada cuando me dijiste que Yamato estaba enfermo. Así que…decidí cuidarlo

- Que bien! Tu presencia aquí alegrara a mi hermano

-¿Por qué lo crees?

-¡Oh por nada! Olvídalo

Mimi preparo el desayuno. Cuando terminaron de desayunar, Mimi se despidió de T.K. y le pidió que le dijera a Matt que regresaría mas tarde.

Cuando al fin llego a su casa, subió las escaleras hacia su habitación; abrió la regadera dejando correr un poco el agua para que se calentare. Y entro.

Varios minutos después salió de la regadera, ya relajada por el vapor causado por el agua caliente. Envuelta en su toalla, se dirigió a su armario y comenzó a pensar que cuando terminara, iría otra vez a la casa de Matt, a cuidarlo, a verlo de nuevo. Comenzó a apilar ropa sobre su cama, aun sin decidir que ponerse

-¡Vamos Mimi! Ponte cualquier cosa, no es como si fueras a tener una cita…-se dijo a si misma- aunque no estaría mal…-entonces suspiro- Por Dios, me estoy volviendo loca, ahora comienzo a hablar sola

Tomo una falda con pastelones color caramelo y una blusa rosa pastel con tirantes. Sujeto su cabello con una cinta del mismo color de su blusa. Se miro al espejo, dos veces, para retocar cualquier detalle. Bajo las escaleras. Cuando iba a abrir la puerta, sonó el teléfono

-¿Hola?

-Hola Mimi, soy T.K. te quiero pedir un favor

-¿Un favor? Si dime, Takeru

-Bueno si no es mucho abusar de tu amabilidad- titubeo un poco antes de continuar- quisiera pedirte que te quedes esta noche a cuidar a mi hermano. Lo que pasa es que yo tengo que viajar con mi madre fuera de la ciudad, pero regresamos hasta mañana en la mañana- Se precipito a decir- Pero si no puedes, tal vez podría decirle a Tai o a…

Fue interrumpida por la suave voz de la chica

-Sí, está bien, no te preocupes

-¡Muchas gracias de verdad te lo agradezco!

Mimi colgó el teléfono y volvió a subir a su habitación. Tomo un delgado sweater, su pijama rosa y los metió en una pequeña bolsa, que también era rosa. Bajo, salió de su casa, y después de un suspiro se puso en marcha.

No tardo mucho en llegar al apartamento de Matt. Para abrir la puerta, se agacho a recoger la llave bajo la alfombra – donde T.K. le dijo que estaría- Cerro la puerta, dejo su bolsa en un sillón, tomo las medicinas de Matt y se dirigió a la habitación del rubio. Antes de hacer girar la perilla tomo una gran bocanada de aire y entro. Se dio cuenta de que el estaba durmiendo, dejo las medicinas en la mesita de noche, se sentó en la silla frente a su cama, lo observo con la atención con la que nunca antes lo había mirado. Observo como la luz de la lámpara hacia ver sus cabellos aun mas dorados, la piel tan clara, las facciones de la cara remarcadas, esos largos y finos dedos, esos ojos azul turquesa… El había despertado. Ella pestañeo como para despertar de su ensoñación.

-Lo siento ¿te desperté?- dijo levantándose para darle sus medicinas- toma

- No, no me despertaste –tomo las pastillas rosando su mano- Te ves muy linda.

-Gracias- agacho la cabeza, en un intento de que no la viera sonrojarse- fue lo primero que encontré- claro después de vaciar mi armario pensó.

-Pues se te ve muy bien. Aunque… dudo que algo pudiera verse mal en ti.

Mimi ayudo a Matt a levantarse, se dirigieron a la cocina y lo hizo sentarse, mientras ella le preparaba algo para comer. Acomodo los paltos en la mesa y sirvió.

-Vaya- dijo el rubio- esto se ve delicioso. Muchas gracias Mimi.

- Ay no te preocupes. No me molesta hacer de comer. De hecho me gusta.

-No solo lo digo por esto. Si no por todas las molestias que te tomas al venir aquí

- De verdad no es ninguna molestia. Disfruto venir aquí. Me agrada verte

Después de decir eso, Mimi deseo nunca haberlo dicho

-A mi también me agrada verte. Me gusta mucho verte

Y cuando el chico termino de decir eso, comenzaron a comer. Se la pasaron en silencio. Al terminar, ella retiro los platos.

Platicaron un largo rato, ya pasado el atardecer Mimi acompaño a Matt a su habitación, lo hizo tomar sus medicinas y después se marcho a la habitación del padre del chico para ponerse su pijama. Se acostó, pero como no podía dormir, decidió irse a la sala a ver una película. Un extraño ruido la asusto, haciendo que lanzara un pequeño grito.

-Lo siento!- dijo Matt con algo de culpa en la voz- No era mi intensión asustarte

-Ah eres tu

-Linda pijama, y por cierto ¿Qué haces levantada?

- Es que no puedo dormir

- mmm, ya somos dos ¿te puedo acompañar?

- Claro!

El se acerco al sillón donde ella estaba, se acomodo junto a ella. Pasaron la noche viendo la película y riendo cuando de repente decía algún chiste

Un rayo de luz se asomo por la ventana, cayó sobre el ojo de Mimi , haciendo que los parpados se le iluminaran. Cuando abrió los ojos, se dio cuenta de que se había quedado dormida en el sillón y que su cabeza reposaba sobre el pecho de Matt.

-Ah ya despertaste!- dijo el cómo en un susurro

-¿Nos quedamos dormidos al terminar la película?

-No. En realidad tu te quedaste dormida cuando estaba hablando contigo. Pero como no quería despertarte… pues me quede aquí

-¡Ay discúlpame!

-No te preocupes, además… me gusto cuando decías mi nombre cuando dormías

Mimi profirió un sonido ahogado, cerro sus ojos con fuerza y el chico continuo

-Solo por si lo quieres saber…yo… yo también soñé contigo. La verdad siempre lo hago

Ella no hizo ningún comentario. Se levantaron, el se metió a bañar mientras Mimi hacia el desayuno. Al terminar ella fue a cambiarse. Cuando salió vio a Tai sentado junto a Matt.

-¡Hola!

-Hola Taichí! ¿Vas a quedarte esta tarde?

-Eh?... si, yo hoy voy a cuidar a Matt. Para que te puedas ir a tu casa

-Bueno entonces me iré. Adiós chicos

Antes de que saliera Matt le dijo

-Volverás ¿Cierto?

-Si claro!

Se miraron a los ojos cuando por fin Mimi salió del apartamento rumbo a su casa, pensando en la próxima vez que vería a su príncipe…