Título: Silenciosamente.
Fandom: Twilight.
Disclaimer: La trama es mía; los personajes, obviamente, no.
Claim: Edward&Bella.
Rated: K+.
Summary: Y la herida vuelve a la superficie, cuando en la habitación desnuda, la nana que él compuso, resuena.
Notas: Situado en New Moon.


Silenciosamente.

«Se me rompe el alma con solo pensarte. Silenciosamente.»

Bella.

Era el brillante contorno perfecto y sublime de su voz aterciopelada el que perfilaba cada sílaba de tu nombre, sentir su mano fría como el mármol, ahora opaca y vaporosa, acariciar tu rostro con la caída de cada lágrima. Te pierdes en el silencio de tu propia voz, las palabras ahogadas en tu garganta porque realmente él parece estar ahí de nuevo.

Un sollozo se rompe, allí donde alguna vez hubo un corazón servible que amaba y ama con fuerza a la imagen del hombre que te consuela desde la distancia.

Y con un único dedo, acaricias sus facciones rectas y perfectas. Las recorres, desde tu hondura profunda y negra, y sientes una pequeña luz iluminándote. Porque hay un resquicio de esperanza. Un calor súbito te recorre. Y es cuando él (o su reflejo en tu imaginación), sin temor, sin más vacilación que la esencial, se acerca.

Es su aliento golpeándote con fuerza. Haciéndote llorar sin más consuelo que el pensar que ahora ese efluvio poderoso está entre tus dedos. Lloras. Te abrazas con fuerza a esa imperceptible ilusión, el agua recorriendo una sonrisa que hacía meses que no aparecía, y sus labios cubriéndola con las ansias que tu misma sientes.

Un suspiro acallado. Sus manos, superficiales y vidriosas te acarician, te recorren. Te anhelan como tu lo haces a él y lo besas con la misma pasión desenfrenada.

Lo siento.

Lo siente. Porque sabes que no está. Y él sabe que tu sabes que no es real. Quiere abrazarte aún más fuerte, quiere tocar allí donde nunca llegó; quiere poder sentirte suya de todas las formas posibles. Pero no; no puede. No puede porque se fue y no volvió.

Un grito ensordecedor y nocturno al que todos terminan por acostumbrarse estalla. Y es en la misma habitación desnuda donde encuentras las sábanas vacías, la almohada empapada al igual que tu rostro, y una cicatriz desangrándose de nuevo. Incurable.

Y la rutina vuelve a comenzar cuando la pesadilla finaliza. Una única palabra que pareció romper toda vuestra burbuja, resuena inmejorable en tu cabeza, quemando tus labios porque, masoquista tú, intentas rememorarla.

A su vez, revive una nana silenciosa y sin vida como una fría marcha fúnebre en una tarde lluviosa y gris. Silenciosamente.


~Bueno, creo que merezco, al menos, un review, ¿no? :)