Disclaimer: Los personajes de Hetalia no me pertenecen, y esto lo hago sin fines de lucro.

Advertencias: Lemon a full xD y relación ChicoxChico. A los que no les guste esta temática, no la lean.

Simplemente Necesidad

¿Cómo era esto posible?

No lo comprendía. No lograba entender como diablos habían terminado así. ¡Se suponía que jamás iba a permitirlo! Pero solo bastó verlo de aquella manera para mandar al demonio todo racionalismo…

Y, maldita sea, ¡Se sintió jodidamente bien!

Aun podía escuchar y recordar lo ocurrido perfectamente…

-HetaliaAxisPowers-

Todo comenzó en un día normal. Los países se encontraban reunidos en Londres, para las ya típicas Conferencias Mundiales… o bueno, a lo que se podría llamar como Conferencia, porque ahí se hablaba de todo menos de los problemas mundiales.

Inglaterra se encontraba bebiendo su té mientras escuchaba a Estados Unidos hablar de cualquier estupidez que se le pasara por la cabeza. Ya sea, una invasión extraterrestre, o que no le había llegado el muñequito de Bob Esponja que él quería en su cajita feliz. Ahora era cuando se arrepentía de haberle cedido el mando…

Pero no tenía otra opción. Porque por más que lo intentaba, por más que ponía la mayor fuerza de voluntad, no conseguía concentrarse. Y es que el tan solo ver como le ignoraba vilmente mientras hablaba le enfadaba. Demasiado.

Se maldecía por eso. Por darle tanta importancia a algo que no debía ser importante en lo más mínimo. Pero, la culpa la tenían esos malditos sueños que ya hace varios meses tenía.

¿Había alguna forma de lograr matarse a pesar de su inmortalidad? Porque si la había estaba sumamente tentado a hacerla. ¡Es que no podía ser que eso le esté pasando a él! ¡Ni que fuera un adolescente con las hormonas alborotadas!

Porque sí. Sus sueños no eran recuerdos de cuando era su colonia, ni siquiera una declaración o algo. Sus sueños eran todo, menos inocentes.

¡¿Cuándo fue que se convirtió en un pervertido como Francia? ¡Maldito Francés y sus múltiples charlas obscenas! ¡Ya sabía que algún día iban a traumarlo!

Pero es que era… era… ¡Waaaaaaaaaaaaaaa! ¡No concebía que estuviera teniendo sueños húmedos con América! ¡Con Alfred! ¡Con Estados Unidos! ¡El idiota estadounidense que lo traicionó y se independizó dejándolo en soledad! ¡Fuck! ¡Mil y un veces Fuck!

Encima, cada vez que lo observaba se le venían a la mente esas escenas. De él y América teniendo…. ¡Mierda! ¡Ni siquiera se atrevía a decirlo en su cabeza!

Y para agregarla… o para cagarla más… él era el pasivo. ¡Si! ¡No solo soñaba cosas pervertidas con el americano si no que, además actuaba de uke! ¡Y le gustaba maldición! ¡Gemía como una zorra en celo!

No había necesidad de explicar que sucedía cuando se levantaba ¿verdad? No, si estaba más claro que el agua…

Quería morirse. O mejor, que algún país viniera y lo asesinara para así evitar la vergüenza de tener que hacerlo con sus propias manos.

¿Por qué le tenía que pasar todo esto a él? ¿A caso el destino disfrutaba viéndolo torturarse internamente? ¿Le gustaba verlo al borde de la locura? Porque si era así, el destino era un reverendo hijo de…

Suspiró tratando de calmarse. No sacaba nada con desesperarse en frente de los demás. Tomó lo poco que le quedaba en la taza y levantó su vista: vacío.

¿Whats? ¿En que momento se fueron todos sin que se enterara? ¿Se había metido tanto en sus conflictos internos que no se había percatado que la reunión había terminado? ¿Y porqué nadie le avisó?

Volvió a maldecir con toda su alma a Alfred F. Jones y los sueños que le hacía tener…

Sintió una respiración en su hombro. Un cálido aire rozándole el oído y causándole un estremecimiento involuntario.

Su cabeza giro solo para fijarse en unos pozos azules mucho más profundos que las mismísimas aguas del océano, y más atrayente que el cielo cuando está completamente despejado. Esos ojos con los que soñaba día y noche…

No pudo evitar sonrojarse completamente al percatarse de la cercanía entre sus cuerpos. En un acto reflejo se paró de su silla para darle la cara.

¿Qué… qué crees que haces? — logró pronunciar. Agradeciendo que no haya tartamudeado.

¿Yo? Más bien que hacías tú, Iggy— contestó despreocupadamente— hace quince minutos que la reunión terminó y no te has movido un solo centímetro hace treinta

¡¿Y que te importa eso a ti? Además, ¡¿Porqué estabas tan cerca, idiot? — exclamó aún más rojo. Genial, ahora hasta actuaba cómo adolescente enamorada…

Se sorprendió ante ese pensamiento, reflejándose en su rostro. Agitó nerviosamente su cabeza para borrar esa estúpida comparación que se le había ocurrido. Era totalmente absurdo y absolutamente imposible.

Estados Unidos observaba a su antiguo tutor un tanto preocupado. Inglaterra estaba actuando más raro de lo normal… aunque si lo pensaba, hace meses que estaba extraño.

Iggy, ¿Te encuentras bien? — cuestionó ignorando la pregunta antes mencionada por el británico.

Arthur se dio cuenta de la escena que estaba montando y se avergonzó del hecho. Dándose media vuelta decidió salir de una buena vez de esa sala y refugiarse en su querida y pacífica casa, para evitar seguir haciendo el ridículo.

Por supuesto, Bloody Git. Mejor ve a tu hotel que ya se está haciendo de noche y yo estoy demasiado cansado como para soportarte… nos vemos— se despidió caminando rápido pero no tanto como para que el estadounidense se de cuenta.

Cuando ya no se lo veía. Alfred soltó el aire que había estado conteniendo sin saberlo. Se golpeó la cara con la mano y se declaró la persona más cobarde del planeta.

Demonios… estuve tan cerca… a solo centímetros…

Era un reverendo idiota, pero eso no lo desanimaba. Al contrario, esto se volvía a cada segundo que pasaba en un reto para él. Sonrió con picardía mientras cruzaba la puerta del salón y se iba por el mismo camino que había tomado el inglés.

La noche aún es joven. Y los Héroes no se rinden hasta alcanzar lo que quieren… tengo un plan, y para cumplirlo debo hacer una pequeña visita nocturna… jeje.

-HetaliaAxisPowers-

Se escabulló con agilidad por los pasillos de la Mansión. Se sabía cada rincón de memoria, por lo que estar yendo en la oscuridad le importaba muy poco.

Pensó por un momento que Arthur debería reforzar su seguridad, ¡Fue demasiado fácil entrar! Pero dejaría eso para luego. Mucho después.

Finalmente, llegó a la habitación que quería. Seguramente ya estaría durmiendo… y bueno, era obvio teniendo en cuenta que pasaban de las dos de la mañana. Aunque igual, él no tenía sueño, ventaja y desventaja de tener seis horas de diferencia con Reino Unido.

Entró silenciosamente, algo bastante raro para él, y se posó justo al lado de su cama. Ahí estaba, con los ojos cerrados mientras se hundía en sueños inimaginables para su mente ¿Qué estaría soñando? ¿Él aparecería en alguno de ellos? Tenía esa pequeña ilusión.

La luz que entraba por la ventana daba hacia su rostro, por lo que Alfred podía contemplarlo perfectamente. Siempre creyó, aunque nunca lo dijo en voz alta, que Arthur era demasiado bello como para no notarlo. Sin contar, que tenía una personalidad muy atrayente para el norteamericano: todo un desafío.

Lo deseaba. Con todas sus fuerzas. El verlo ahí acostado, tan frágil y hermoso lograba que su cuerpo ardiera en segundos. Vamos, no era nada nuevo para él la atracción que su ex tutor le hacía sentir. Por eso estaba en ese lugar. Porque ya no lo soportaba. Doscientos siglos eran demasiado ¿No es cierto? Y el inglés parecía que lo hacía a posta poniendo esa cara tan angelical, levemente sonrojada… y su respiración medianamente agitada…

Cuando menos se dio cuenta ya se encontraba encima del rubio mayor observándolo de más cerca. Ciertamente, a esa distancia, el británico se veía violable, y no es que él fuera un pervertido, ¡Ese era Francis! Es solo que de verdad lucía como si estuviera excitado.

No pudiendo evitarlo acercó sus labios a los del otro, que estaban semi abiertos, luciendo como una invitación a ser profanados.

Lamió superficialmente el labio inferior deleitándose por el maravilloso aroma que aspiraba desde el cuerpo del británico. Luego procedió a hacer lo mismo con el labio posterior, esta vez, mordiéndole suavemente. Su lengua poco a poco comenzó a adentrarse dentro de la boca del mayor y comenzar a probarla entera.

Sublime, así se sentía. Tenerlo entre sus brazos, besándolo, era solo algo que ocurría en sus sueños. Y sin embargo, ahora era real.

Se separó un poco, lo suficiente para tomar un poco de aire y ver si no había despertado al inglés. Este se veía más agitado que antes, pero lo atribuyó al beso que le dio. Fue descendiendo para saborear más del cuerpo de su Iggy. Bajó hasta su cuello lentamente, como si tuviera todo el tiempo del mundo y lo mordió de igual forma que antes, sabiendo que a la mañana siguiente, seguramente aparecería una marca. Aunque en ese instante no le interesaba en absoluto. Iba a animarse a bajar otro poco cuando escuchó al británico murmurar.

Alfred…

Abrió sus ojos sorprendido sin tener oportunidad de moverse. ¿Se despertó? Dirigió su vista rápidamente al rostro de Arthur encontrándolo aún con los ojos cerrados. Se levantó lo suficiente para confirmar, y si, de hecho seguía durmiendo. Entonces ¿Por qué lo nombró?

Al… en la sala no, cualquiera puede vernos.

¿Eh? ¿De qué hablaba?

No me muerdas tan fuerte idiota, odio tener que ponerme una curita luego para que nadie se de cuenta.

Ok. Eso no se lo esperaba, acaso… acaso el inglés estaba soñando ¿Con él?

Al… aah, no lo hagas tan rápido…

¡Si estaba soñando con él! ¡¿Y eso que había escuchado salir de su boca fue un gemido? ¡¿Arthur estaba teniendo un sueño húmedo con él?

No pares… te necesito…

¡Al diablo todo! ¡Él no podía resistir una invitación así! ¡Por mucho que el otro esté soñando!

Volvió a recostarse sobre el inglés decidido más que nunca a continuar. Con sus manos empezó a desabrochar uno por uno cada botón del camisón que tenía puesto el mayor, dejando lucir su apetitosa piel para ser probada.

Y si que la iba a probar. De esa noche, Inglaterra no salía ileso. Había que aprovechar que estuviera dormido ¿no?

Pues bien, ¡Manos a la obra!

Cumpliría las fantasías de su Iggy… y de paso, las suyas.

Continuará….

N/L

¡Hola a todas! Aquí con otro fic, aunque en realidad este es un mini fic. Constará de tres capítulos ya escritos, jeje. En realidad, es más un pretexto para escribir lemon.

El titulo se ajusta a la necesidad que tienen ambos de "Hacer el amor" y al mismo tiempo, la necesidad que tenía de escribir este tipo de cosas entre ellos. Jejeje.

Para mañana o pasado subiré el otro capítulo de mi fic: Juguemos a Rodear, para los que la leen. Y días después quizá: What Everyone Knows. Pero ahora espero que les guste esto.

Nos vemos y dejen reviews si quieren saber como sigue esto, muajajaja.

¡Bye, Bye!