Hola a todos! Volvi! Siii, y con un fic nuevo! Esta es una historia que comenzó por una flasheación extrañana una mañana yendo a la universidad, y la verdad es que surgió una idea mucho mas copada de la que habia pensado incialmente...y ahora no se donde meter esa pequeña escena que me bajo como una epifanía, espero lograrlo xD Bueno, para quien quiera ubicarse temporoespacialmente...olvidese jajajaja, porque esto es un UA, AU, universo alterno, whatever, el sumarry dice Semi UA porque todavía tienen poderes y demás...digamos que es un nuevo comienzo de los Teen Titans!

Sin más que decir los dejo con la historia, gracias siempre a Agus-blue que me hace de beta (L)


Wolf and Raven

Por Demoness Raven

Capítulo 1

Era una tarde cálida de Septiembre cuando el avión en el que venía desde Moscova aterrizó en Ciudad Gótica. El viaje ocurrió sin problema alguno, el universo había decidido dejarla en paz con sus pensamientos y su ¨ Crimen y Castigo ¨. El aeropuerto era un lugar bastante ajetreado, lleno de gente, mayormente hombres de traje, en cuyos rostros se podía leer ¨ empresario importante, no se atreva a empujarme ¨ soberbios, superados del mundo.

La gente solía decir que cuando viajabas a otro país sentías la adrenalina de la aventura, sobretodo si tu idioma natal no era el del lugar; y que esa adrenalina era más fuerte cuando te ibas a vivir allí por un tiempo largo. El momento desde que bajabas del avión hasta que lograbas salir del aeropuerto pasaba en cámara lenta, mientras que al mismo tiempo todos corrían a tu alrededor. La inquietud de saber si tomarías las calles correctas, si encontrarían problemas con tu documentación y sobre todo, siendo nuevo en Ciudad Gótica, si lograrías llegar a tu nuevo hogar con todas tus cosas, dominaban sobre todos tus otros temores. O tal vez la tristeza de dejar seres queridos atrás, recuerdos que no sabrías por cuanto tiempo se mantendrían como memorias que vagamente le hacían justicia a las originales que se encontraban allá, lejos, bien lejos. Si eras joven, y estabas por empezar un nuevo año escolar, entonces dominaba la ansiedad por saber si lograrías hacer nuevos amigos, si podrías encajar en algún grupo de los que etiquetaban y clasificaban y te marcaban para toda tu vida.

Pero este no era el caso de Raven, ya que en ese momento no sentía nada. Ni el más mínimo movimiento en su estómago ni el asomo de un pequeño nudo en la garganta amenazaron con perturbar su estado de calma mental. Tomó su valija color violeta de entre las muchas negras que había, aún no entendía como la gente seguía comprando valijas negras cuando terminaban resultando todas iguales a la vista. Salió del aeropuerto sin mayor problema y sin decir una palabra a nadie, las señalizaciones eran muy claras. Ya había anochecido y una pequeña brisa soplaba. Sintió escalofríos, pero su mente seguía lejos, mirando todo desde arriba, como en un sueño extraño.

Subió al auto que la llevaría al hotel y se dedicó a observar Ciudad Gótica ya que ella no era del tipo conversador. Aquel lugar tenía un aire viejo y gris, la gente que caminaba por las calles ocultaba cosas, hasta el niño más pequeño parecía haber visto algo que a cualquiera lo habría traumado de por vida. Pero no, la gente de Gótica estaba acostumbrada a eso, todos vivían en las sombras. ¿Por qué sentiría ansiedad por comenzar una nueva vida allí si el lugar era como una copia de Moscova, su ciudad natal? Su celular sonó y tardó unos segundos en contestar.

-Buenas noches Padre…estaba contemplando la ciudad…si, ya estoy llegando.-

Pagó lo justo, su padre le había enseñado que la propina era cosa de americanos, y bajó frente a las puertas de un gran edificio. El hotel era una enorme construcción de muchos pisos con ventanas de vidrio, bien empresarial, era la zona nueva de Gótica por lo que le habían comentado…nada sorprendente. Se quedaría allí por unos días, esperaba no mucho tiempo.

-¡Raven!-Una mujer de cabello negro, lacio, ojos marrones y labios rojos corrió hacia ella y la abrazó.

-Tía Nastia…-Se escuchó el murmullo de la voz de la joven desde las profundidades del abrazo de la mujer, si bien Nastia era joven, apenas tenía treinta años, con ella se comportaba como si fuera una tía gorda de esas que estrujan tus cachetes hasta sacarles jugo.

-Hace años que no nos vemos. ¡Estoy tan feliz de que hayas venido!-

-No es que tuviese mucha opción…-

-¡Vamos! No hables así, ven vamos a tu habitación, debes descansar para empezar bien tu primer día de escuela.-

-Yoohoo.-El sarcasmo de la adolescente no desanimó a la mujer, quien la arrastró de la muñeca hasta el hotel.

-¿Te has comunicado con tu padre?-

-Si, ya sabe que estoy aquí.-

-¡Perfecto!-

Por suerte Nastia se encargó de todos los trámites de la habitación, no es que fuera una tarea difícil, la mujer lo hacía parecer aún más fácil con la rapidez con la que el hombre de la recepción le hacía caso. Claro estaba el hecho de que su tía no paraba de mostrar su prominente escote y sonreír y batir las pestañas y todas esas cosas….si, mejor que se ocupara ella.

-Te conseguí la mejor habitación, la que esta reservada para Bruce Wayne.-Dijo Nastia campante, agitando el manojo dorado de llaves. Raven trató de poner cara de emoción, pero la verdad era que poco le importaba dormir en una súper cama king size o en el banco de una plaza. Sin tomarse a pecho la falta de expresión de la joven, Nastia tomó su valija y se encaminó al ascensor. Raven se permitió relajarse, esa mujer estrafalaria y confianzuda era su tía después de todo y era una de las pocas personas a las que le tenía aprecio en el mundo. Sobretodo después de la muerte de su madre…

-¿Y? ¿Viste algo de la ciudad?-

-Algo, cuando venía hacia acá.-

-¿Algún vistazo de la atracción principal?-

-¿Atracción principal?-

-¡Batman y Robin claro esta!-

-Oh, eso.-

-Cuando los veas vas a ver a que me refiero. Supongo que mi sobrina no le tendrá miedo a la noche. Amo la voz rasposa de Batman ¡Y su cuerpo no esta nada mal!-

-No parece que lo hayas conocido mientras te rescataban de un asalto.-Raven le dedicó la primer sonrisa, cómplice y entendida, pero sonrisa al fin.

-¡Ese es el humor que disfruto!-Nastia aplaudió sus manos, complacida.-Ya quisiera yo, jeje je. Y ese chico, Robin, parece ser apuesto, ya verás lo que te digo.-

Raven cerró los ojos, pensando que la mujer era un caso perdido y miró por el ventanal del pasillo que llevaba a su habitación. Su mirada se perdió en la oscuridad de Ciudad Gótica.

Un hombre corría velozmente por los intrincados callejones de la ciudad. Debía llegar antes de media noche a la guarida o el jefe se enojaría mucho…y un mafioso enojado no es algo muy agradable, apreciaba a todos y cada uno de los dedos de sus manos y pies. Llevaba un mensaje muy importante, un trabajo del cual el jefe estaría muy complacido de cumplir, debía apurarse.

Dobló por aquí, saltó una reja, dobló por allá, pero por mas diestro que fuera en el arte del sigilo, no podía evitar la sensación de que alguien lo seguía. Cuando podía miraba sobre su hombro y hacia el cielo. No era estúpido, sabía muy bien lo que significaba ver una sombra de reojo en los callejones de Gótica. De todas formas continuó corriendo, ya estaba cerca…se escuchó un golpe seco y el maleante salió disparado contra la pared.

-¿Puede haber sido tan estúpido de no mirar al frente?- El hombre se incorporó de un salto y sacó su arma al escuchar una voz pero se relajó un poco al ver quien era. Le dolía todo el cuerpo mas si era uno contra uno podría llegar a salir bien parado.

-Si tan solo es el Joven Maravilla.-Se mofó el mensajero, apuntando al joven con su arma. Robin frunció el seño pero su sonrisa no se borró de su rostro, extendió su bastón de acero y se preparó para atacar. El maleante sabía que tenía que ser rápido, pero no pudo evitar el nerviosismo ante la confianza que mostraba el muchacho.

-…y sigues mirando donde no debes.-

-¿Eh?-

Otro golpe seco resonó en el callejón y el mafioso calló al suelo. Detrás de el una sombra oscura se alzaba imperiosamente sobre su cuerpo inconciente.

-Detesto que me subestimen, es este estúpido traje de colores….-

-Creí que te gustaba ese traje.-

-¡Esta bien para un niño! ¡Pero para patrullar durante la noche demasiado inútil, poco más me falta tener una diana dibujada y unas luces de neón encima! Podrías atarlo a esos caños…-

-Discutiremos eso luego, dame más cuerda.-

Unos instantes más tarde el maleante estaba atado fuertemente a unos caños en la pared, a lo lejos podían escuchar las sirenas de los autos de policía acercándose. En silencio ambos lanzaron sus ganchos hacia la terraza del edificio más próximo y se escabulleron del lugar.

-¿Ahora que? ¿Vamos a buscar la guarida?-

-No, no esta noche, a esta altura ya deben haberse dado cuenta que su mensajero nunca llegará y deben haber abandonado el lugar…además, tienes escuela mañana.-

-¡Oh, vamos! Como si te hubiese importado todas las noches que salimos a patrullar hasta ahora…-

-Ya sabes como son las cosas. Es el último año, y como mi heredero debes causar una buena impresión, sobre todo si vas a ser mi asistente.-

-Odio esas reuniones empresariales…-

-Vendrás de todas formas, además, este año va a ser interesante. Hay un empresario extranjero al cual me gustaría seguirle la pista…Volvamos a la mansión.-

No es que Richard fuera un desagradecido, pero el estaba hecho para resolver casos, no para mantener aburridas conferencias sobre una empresa la cual no planeaba dirigir, en lo posible, nunca. Aunque la idea de investigar negocios turbios dentro de dichas conferencias no estaba nada mal. Estaba por saltar al próximo techo cuando vio de reojo una sombra. Batman, quien se encontraba más adelante, no la registró. Por las dudas giró sobre sus talones, dispuesto a golpear a lo que sea que estaba detrás de él pero para su sorpresa tan solo eran un cuervo. El animal chilló y salió volando, su figura perfilada en la luna llena. Sacudió la cabeza y continuó su camino, saltando sigilosamente de techo en techo.

En la entrada de la Academia de Ciudad Gótica las limusinas formaban fila para dejar a sus respectivos pasajeros y pasajeras en la puerta. El lugar era un edificio antiguo, semejante a una catedral gótica con torrecillas adornadas con acabados puntiagudos y puertas altas. La entrada tenía varias columnas que sostenían un arco imponente adornado por dentro con pinturas de distintas deidades dedicadas a la sabiduría. La majestuosa presencia del lugar, sin embargo, no parecía impresionar a los distintos jóvenes que se bajaban de sus relucientes autos, para ellos aquel lugar era una molestia, algo más con lo que llenar sus ocupadas agendas de niños ricos.

Raven podía leer todo esto en las expresiones y en sus pensamientos y supo de inmediato que mejor fingía entender poco el idioma, no quería mezclarse con esa gente. Se creían mucho por tener dinero, dinero por el cual no habían movido un solo dedo en todas sus vidas, todo heredado, todo mal gastado. Miró con aprensión la hilera de limusinas y negó con la cabeza, esos malcriados ni siquiera podían acudir solos al colegio. Sin detenerse a perder más el tiempo allí entró al lugar, satisfecha sí con su arquitectura y diseño. Debía presentarse ante la oficina del director para que la ubicaran en una clase.

-¡Hey Dick!-

-¡Vic! Tanto tiempo. ¿Qué tal tus vacaciones?- Richard dejó el casco de su motocicleta asegurado y se lanzó la mochila al hombro. Llegó junto a su amigo, un joven moreno de espalda ancha quien era evidentemente uno de los deportistas del colegio. Se dieron un abrazo, unas palmadas en la espalda y entraron a la Academia.

-Nada muy excitante, ayudé a mis padres en el laboratorio.-

-¿Otra vez? Pensé que ya habían dejado atrás la idea de humm…sumarte a sus experimentos…-

-Si, bueno, pero esta inteligencia no es gratuita, debo ayudarlos, son mis padres.-

-Si tú lo dices. ¿Viste a Kory y a Gar?-

-No, ya deben estar en el aula….Kory. Gar debe estar despertándose, es peor que los perezosos con los que sus padres trabajaban.-

Ambos se rieron y entraron a su salón. Escucharon un chillido y una mancha anaranjada se lanzó sobre ellos. En cuanto pudieron reaccionar se dieron cuenta que era su amiga Kory.

-¡Amigos míos! ¡Estoy tan feliz de volver a verlos luego del receso escolar!-

-Nosotros también nos alegramos Kory.-Dijo Víctor alegremente. La joven de cabello anaranjado se separó de ellos. Al ver que había despeinado a Richard se llevó la mano a la boca, soltó una risilla, y luego le acomodó el cabello. Dick le dedicó una sonrisa y se dirigió a su asiento en la segunda fila. Víctor se sentó a su derecha y Kory a su izquierda. Estaban por reanudar la conversación cuando una joven de cabello rubio se acercó y con todo el descaro caracterísico de una porrista modelo se sentó en el banco de Dick, algo que al muchacho no le hizo mucha gracia.

-Dick, querido. ¿Cómo has estado?-La chica hizo caso omiso al seño fruncido del joven.

-Bien, gracias Lila Ahora, estas sentada sobre mis cosas y no me hace mucha gracia. ¿Podrías moverte?-Richard le dedicó una sonrisa matadora con la esperanza de que la chica razonara, pero Lila no se echaba para atrás cuando veía un reto. El joven era encantador, ella lo sabía, pero ella sabía que ella misma era deslumbrante, no era una cabeza hueca después de todo. Solo que su espejo era más fuerte que ella. Se inclinó sobre el joven y le dedicó una sonrisa de lado.

-No parece ser que te moleste.-

-Amiga Lila, Richard necesita sus cosas.-Kory se metió en el medio de la conversación con su maravillosa predisposición para tratar bien a la gente y le dedicó una gran sonrisa a la porrista.

-Oh, Kory, sabes que solamente estoy jugando. No te olvides que hoy empezamos las prácticas. Hasta luego Dick.-Tirando un beso al aire y con un guiño la porrista se bajó con gracia de su asiento y se fue hacia el fondo del salón.

-No entiendo porque te juntas con esas chicas Kory, son todas unas zorras.-Susurró Víctor por lo bajo.

-Mis compañeras no son mamíferos de cuatro patas con colas suaves y mirada astuta, amigo Víctor.- Kory comentó extrañada.

-Lo único que dudaría es de sus miradas astutas.-Respondió Richard divertido.-No Kory, lo que Víctor quiere decir es que son todas unas….-

Su conversación fue interrumpida por un carraspeo proveniente de la puerta del salón. La clase entera hizo silencio, más por curiosidad que por respeto. Les gustaba saber quien sería la próxima victima del abuso de poder otorgado por el dinero de sus padres. Todas las miradas se fijaron en la mujer parada en la entrada, pero la profesora no dio muestras de estar sorprendida en lo mas mínimo. Su posición demostraba confianza en sí misma y en ese instante fue evidente para todos que no se tragaría nada de lo que tuvieran para lanzarle.

-Muy bien, mi nombre es Mónica Rush, Srta. Rush para ustedes, y seré su profesora de Química. No voy a perder tiempo con la lista, ya tendré tiempo de conocerlos en la clase. Hoy vamos a empezar con la formula de Lewis y la teoría electrónica…-La mujer de cabello alocados había casi saltado frente al pizarrón y había comenzado a realizar dibujos extraños que nadie comprendía.- Bien ¿Qué es esto?-

Todo el curso se quedó en silencio ante semejante despliegue de actividad en una mujer de aquella edad, no entendían como podía ser que ella tuviera ese nivel de lucidez a semejante hora de la mañana. La mujer frunció el seño ante los rostros de confusión y chasqueo la lengua.

-No veo ninguna actitud positiva en este curso, parece que solo son un grupo más de malcriados, como todos los años. ¡Vamos! ¡¿Ni siquiera un ¨ ¿De que diablos me habla profesora?¨? Okey, ¿A quien tenemos en la lista? Si tanto se creen por sus nombres veamos de qué familias vienen para sentirse tan orgullosos.-La profesora tenía una lengua afilada y nadie se atrevió a responder mientras ella tomaba la lista.

-Mmmm, a ver… ¡Ajá! Víctor Stone ¿Eh? Tus padres son muy buenos científicos, estas bajo la mira.-Víctor no pudo hacer más que mirar para otro lado, incomodo por la situación mas la Srta. Rush se rió y siguió leyendo la lista.

-… ¡Richard Grayson! Ah muchacho, el mismísimo heredero de Bruce Wayne. Bueno, ninguna parte de tu herencia te ayudará a pasar esta clase, te lo aseguro.-Dick frunció el seño ante la actitud de la profesora.-Ah, veo que tu promedio es sobresaliente…veremos como te va durante el año.-

Richard se movió incómodo en el asiento, esta era la primera profesora que sacaba a relucir las ¨ medallas ¨ de cada uno y los abarajaba antes de que abusaran de sus apellidos. No es que el lo hubiese hecho alguna vez, Bruce no se lo habría permitido, pero aún así no le gustaba cuando la gente lo prejuzgaba, mismo caso que con el maleante de la noche anterior.

-Kory Anders. Así que la hija de Jack esta aquí, de ti espero grandes cosas, querida, tu padre es un muy buen químico.-

-¡Oh! ¡Será encantador, profesora! ¡Estoy dispuesta a entregar mi mente ansiosa de conocimiento a sus sabias enseñanzas!- A Kory le brillaban los ojos mientras la profesora Rush asentía con la cabeza. Los demás se limitaban a mirar la escena resignados, Kory siempre había sido entusiasta, ganándose el cariño de los profesores…ahora, sus notas no eran tan buenas, pero las maravillas que lograba una cara bonita y una gran actitud en ese lugar eran increíbles. Dick y Víctor ya se imaginaban el esfuerzo que tendrían que hacer ese año para aprobar aquella materia, adiós a pasar desapercibidos.

-Bueno, perder tanto tiempo me pone mal, vamos a…-En el momento en el que la profesora giraba para escribir en el pizarrón, la puerta del salón se abrió estrepitosamente y un joven no muy alto de cabello rubio y ojos azules se estrelló contra ella. Kory ahogó un grito y Dick y Vic se llevaron las palmas de las manos a la frente. Sí, una entrada típica de Garfield.

-Profesora lo siento pero no va a creer lo que pasó esta mañana, yo estaba listo para salir, se lo juro, pero entonces el perezoso que criaron mis padres en cautiverio apareció detrás de mí, no se como no lo vi venir, es que mi mente tarda en reaccionar por la mañana, entonces…-Garfield hablaba apresuradamente mientras le daba la mano a la profesora para ayudarla a levantarse.

-Wow, wow, ¡Take it easy! No necesito fijarme en la lista, es evidente que eres Garfield Logan, tus padres son biólogos…mmm, tal vez mi clase sea una ciencia demasiado dura para tu cerebro poco despierto.-

Garfield se encogió en su asiento avergonzado y miró hacia abajo tratando de ignorar la mirada penetrante de la profesora y las miradas de sus amigos.

-Ella tiene razón, eres una pequeña bestia.- le susurró divertido Víctor a lo que Garfield se hundió más en su asiento, apenado.

-Veo que no es el único con el cerebro poco despierto. ¿Nadie se sienta al frente? No quiero que después me vengan con que copiaron mal una configuración electrónica porque no les voy a contestar.-

-Eh… ¿Profesora?-La voz de Garfield se escuchó tímida mientras alzaba débilmente la mano.

-¿Si?-

-Cuando entré vi a una chica esperando fuera del salón.-

La profesora hizo un gesto como de quien se olvidó algo importante y salió por la puerta. Instantes después volvió a entrar y detrás de ella iba una joven de largo cabello negro y ojos amatista, vestida simplemente con unos jeans negros y una campera azul. La chica no parecía para nada nerviosa y los miraba a todos con tranquila indolencia.

-Bueno todos, presten atención, ella es Raven Roth. Raven llegó de Moscova para terminar sus estudios aquí, así que sean amables con ella y guarden sus comportamientos predatorios de adolescentes prejuiciosos. Tendrás que sentarte al frente Raven, espero que sepas apreciar mi clase desde ese punto de vista tan ventajoso.-

-De acuerdo.-Raven tomó la precaución de hacer que su forma de hablar sonara trabada y extranjera, mientras menos aparentara que entendía lo que pasaba a su alrededor, en menos problemas se metería. Se sentó en uno de los asiento de la fila del frente y comenzó a tomar apuntes.

Richard miró a la chica nueva de hito en hito, si bien ella ni pareció registrarlo. En el momento en el que la vio entrar habría jurado que un escalofrío le recorrió la espalda y el cuervo negro que había aparecido la noche anterior volvió a emerger frente a sus ojos. Pestañeó y allí estaba el aula, sus compañeros, la profesora y la chica nueva con cara de nada. Más tarde diría que todo había sido producto de la incomodidad causada por la profesora, pero no pudo dejar de sentir una punzada extraña en su mente durante toda la clase. A Raven Roth la rodeaba un aura de misterio y él sería quien lo desentrañaría se dijo, aunque le llevara todo el año escolar.

Sonó la campana del receso y todos abandonaron el salón, la profesora se había encargado de dejarles la tarea varios minutos antes, no era ninguna tonta.

-Viejo, esta clase va a ser complicada.-Garfield estiro los brazos sobre su cabeza mientras todos caminaban hacia el buffet para comer algo.- ¡Es una locura que tengamos química durante toda la mañana! Creo que nos quieren destruir el cerebro y emplearnos como zombies para alguna empresa siniestra, de esas que oculta el gobierno…-

-Realmente tienes el cerebro de una pequeña bestia, no creo que necesiten destruirlo más de lo que está.-Víctor acotó y el y Garfield se involucraron en otra de sus peleas sin sentido.

-¡Me encantan las clases con tanta complejidad! Hay tantas cosas para aprender. ¿No lo crees así, amigo Richard?-

-…-

-¿Estas bien?-Kory preguntó preocupada ya que Dick caminaba inmerso en su mundo y cuando eso pasaba era muy difícil sacarlo de ese estado.

-¿Eh? Si, si, estoy bien, solo estaba….replanteándome varios de los conceptos que vimos hoy.-Mintió rápidamente el joven y remató con una sonrisa, borrando la preocupación del rostro de su amiga.

-¡Muy bien entonces! Después de clase podemos juntarnos a repasar todo lo aprendido hoy.-

-Hoy no voy a poder, Kory. Tengo que ayudar a Bruce con cosas de la empresa.-Dijo el joven tratando de no mostrar el desagrado que sentía por sus nuevas actividades extracurriculares.

-Oh, está bien.-Kory se mostró un poco triste pero lo superó rápidamente y se dedicó a terminar la pelea de sus amigos, no querrían perturbar el almuerzo de sus demás compañeros.

-Podríamos almorzar afuera hoy, es un día espectacular.-Comentó animadamente Garfield.

-¡Si, si! ¡Vayamos afuera!- Lo acompañó Kory en el sentimiento. Vic y Dick se miraron, Dick se encogió de hombros y se encaminó hacia la puerta que daba al patio.

-Mejor disfrutemos del sol ya que en el invierno no veremos mucho su rostro.-

En cuanto la clase terminó Raven se dedicó a guardar sus cosas rápidamente y salió del salón antes de que alguien pudiese decir algo. No quería aliarse con la primera persona que le hablara, prefería observarlos a todos desde lejos a ver si tenía suerte y encontraba a alguien decente. Para evitar cualquier situación incomoda para su próximo nuevo amigo y evitarse las molestias a ella misma se decidió a buscar algún lugar apartado para almorzar. Allí todos eran de familia rica, no le convenía encariñarse con nadie, siempre la vida terminaba lastimando a aquellos a los que se acercaba demasiado. Desde pequeña lo tuvo presente y años después comprendió que su vida seguiría siendo siempre igual y no podía esperar que por no estar viviendo en su ciudad su vida cambiaría radicalmente, no cuando ella sabía realmente por qué se encontraba en Ciudad Gótica.

Guardó sus libros en su casillero, sacó su almuerzo y el libro que le haría compañía esa amena hora que tenía para descansar. Paseo por los pasillos buscando un aula desierta o tal vez la biblioteca, siempre había un rincón descuidado donde nadie la vería. Claro que si entraba a la biblioteca no sacaría su almuerzo allí, no sería capaz de cometer tal herejía, nunca se arriesgaría a manchar un libro por un descuido, aunque rara vez los cometiera.

-Perfecto.-

Para su alivio encontró una puerta en un pasillo que daba a un hermoso jardín con muchos árboles, el lugar ideal para comer su almuerzo y hundirse en las laberínticas reflexiones de Dostoievski. Buscó un árbol cómodo y se decidió por un gran roble en el centro del jardín. Se sentó y saco lo que fuese que su tía Nastia le había empaquetado para ese día.

-Parece que hoy no toca almorzar.-Se dijo mientras miraba con desgano la hamburguesa fría en el Tupper. Típico. La próxima vez recordaría guardarse alguna fruta y algo más nutritivo. Sabía que debía comer algo, pero la carne mucho no le apetecía, no fría y sin nada con que pasarla. La dejó a un lado y se acomodó contra el viejo roble, dispuesta a sumergirse en su lectura. Y así lo hizo durante unos felices veinte minutos hasta que se sintió observada. Había alguien parado en frente suyo, golpeando el pie contra el suelo. Trató de ignorar a la persona pero se le hizo imposible cuando una mano tomó su libro y lo arrojó a un lado.

Dick al ser el primero en salir fue el primero en registrar la situación en el medio del jardín. Frunció el seño y se preguntó como pudo haberlo dejado pasar, era obvio que alguna situación así se daría, con lo territorial y controladora que era Lila.

-Miren, Lila está tratando de hablar con la chica nueva.-Dijo Garfield con interés, observando la escena.

-No creo que este ¨ tratando de hablar ¨, como tan amablemente lo estableciste.-Dijo Víctor, a quien, al igual que Dick, tampoco le gustaba la escena.

-¿A que te refieres, amigo Víctor? Si Lila es una persona encantadora.-Comentó Kory alegremente.

-Eso no me pareció para nada encantador.-Dick se señalo con la cabeza justo cuando Lila arrojaba a un lado el libro de Raven.-Vamos.- Y comenzó a avanzar hacia el grupo de chicas bajo el roble.

-No se que haces aquí, o sea, este es nuestro lugar.-Lila le dedicó una mirada desdeñosa de arriba abajo, mientras masticaba chicle. A su alrededor tenía a su séquito de porristas que le dedicaban una mirada de ¨ O SEA ¨ a Raven.

-No entiendo.-Contestó Raven lo más trabado posible, tomando su libro con suavidad y volviéndolo a depositar en su regazo. Su mirada era fría, había tratado con gente realmente desagradable a lo largo de toda su vida y esa rubia no entraba ni en el TOP cien.

-Claro que no entiendes, si eres extrajera. No me gusta la gente como tú, ahora sal de nuestro lugar.-Lila empujó su hombro para remarcar la orden que le había dado.

-Lo que no entiendo…-Dijo Raven en un perfecto inglés. Se levantó y miró fijamente a Lila, quien tragó y retrocedió un paso. Adiós a su plan de pasar desapercibida, pero bueno, no se quedaría callada.-Es como es que tu cerebro tarda tanto en registrar que ya hay alguien más sentado aquí. Este es un espacio público, a menos de que tus padres paguen por este lugar en especial, me gustaría ver esos papeles. Tan típico de los americanos, creer que todo les pertenece.- La ira de Raven iba creciendo con cada palabra que decía. ¿Quién se creía esa para darle órdenes? Sintió que comenzaba a ver todo rojo cuando la chica, respaldada por su sequito de borregas, intentaba volver a la carga.

-Escúchame, extranjera, puedo destruir tu reputación con un chasquido de mis dedos, será mejor que dejes el lugar antes de que decidamos sacarte por la fuerza y, o sea, no te va a gustar.-

Raven estuvo a punto de mostrarle a Lila lo que era realmente sacar a alguien por la fuerza cuando escuchó unos ¨ ¡Oye! ¨ y ¨ ¡Ay! ¡Pero quien te crees! ¨ provenientes de la ronda de las porristas.

-Creo que eso no será necesario, Lila.-Dick cruzó los brazos una vez superado el círculo de porristas y miró fríamente a la líder.

-¡Oh! Dick, querido, esta insolente esta usurpando nuestro lugar, creo que entenderás que no puede atreverse a hacer algo así, onda, es su primer día aquí.-La voz de Lila sonaba como miel pero en sus ojos se veía un brillo asesino.

-Esta no es la forma de recibir a alguien en Gótica, sobretodo a alguien proveniente de Moscova, una ciudad con la que estamos en buenas relaciones. Tu padre, el encargado de las relaciones exteriores, seguramente no estaría contento con tu comportamiento, menos si no sabes si esta chica aquí es alguien importante allí. ¿No te parece?-Si bien sus palabras iban dirigidas hacia la porrista la última pregunta se la hizo a Raven. Esta pestañeó, sintiendo como su ira se desvanecía, y rearmando su barrera de indiferencia nuevamente, se apresuró a contestar.

-Me parece diplomáticamente adecuado.-Contestó simplemente, agarrando sus cosas. Así que la porrista era hija del ministro de relaciones exteriores, algo que la traía sin cuidado, no es que le importara la relación entre Moscova y Gótica después de todo. Todos se quedaron en un silencio cargado de tensión, mientra Lila se mordía el labio sin saber que responder, Dick la había desarmado completamente. De lo que estaba segura era de que Raven Roth había firmado su sentencia de muerte.

-Ven con nosotros.-Dijo Dick y tomando repentinamente por la muñeca a Raven la arrastró fuera del círculo de porristas a donde lo estaban esperando sus amigos. Los otros lo miraron con cara de sorpresa, pero la mayoría intuía lo que había acontecido dentro de la ronda de porristas asesinas. Kory solo miraba todo extrañada, pero al ver a Raven sonrió, siempre dispuesta a hacer nuevos amigos.

-¡Hola amiga nueva! Mi nombre es Kory y me encantaría que intercambiáramos experiencias vividas a lo largo de nuestras vidas.-Dijo emocionada la joven. Raven no tuvo tiempo a reaccionar porque ya se estaba presentando uno de los muchachos.

-Mi nombre es Garfield Logan, y soy el maestro de la risa por estos lugares, estoy seguro que te encantarán mis chistes. ¡Pero cuidado! Es muy fácil enamorarse de mí.-Dijo Garfield arqueando las cejas, pero fue rápidamente silenciado por Víctor, quien le dio un costillazo para apartarlo.

-Soy Víctor Stone, me gusta tu actitud chica, esas porristas son unas zorras…no, no tu Kory.-Se apresuró al decir al ver los ojos llorosos de su amiga.-¡Ven a sentarte con nosotros!-

Los tres amigos comenzaron a avanzar hacia su lugar de siempre. Dick sonrió y negó con la cabeza al ver las actitudes de sus compañeros quienes habían dado por sentado que Raven ya era uno de ellos. Al girar, sin embargo, su sonrisa se cayó al ver a Raven alejarse hacia el lado opuesto a donde iban sus amigos.

-¡Oye! ¡Espera!-Corrió hasta alcanzarla y se plantó frente a ella.

-Mira, la verdad es que no estoy buscando la compañía de nadie, estamos en paz, como tú dijiste tan diplomáticamente, no voy a denunciarlos con ninguna embajada ni nada. Así que, te dejo tranquilo con eso, pero no estoy dispuesta a compartir experiencias ni reírme de chistes por compromiso. Hasta luego.-

Raven trató de rodear a Dick, pero este le bloqueó el paso. Se mantuvieron la mirada, desafiándose, hasta que finalmente él suspiro y la desvió.

-No tienes que hacer nada de eso, sería pedir demasiado. Te entiendo, eres una persona reservada como yo. No hace falta que compartas nada ni te rías de los chistes de Garfield, nadie lo hace de todas formas. Puedes sentarte con nosotros y leer tranquilamente, nadie te obligará a hacer nada.- Dick finalmente le sonrió y le extendió la mano.

Raven lo miró detenidamente durante unos momentos. ¿Por qué insistía tanto en que ella se uniera a su grupito? No podía entender que ganaba él con eso. Lo pensó unos segundos más y llegó a la conclusión de que realmente quería seguir leyendo su libro en paz y que si se sentada rodeada de un grupo de personas era probable que ningún otro desconocido fuese a perturbar su lectura.

-De acuerdo. Pero a la mínima ¨ experiencia vivida ¨ de la cual se me pregunte, me largo.-Raven tomó la mano que le ofrecía y la sacudió firmemente.

-Richard Grayson.-

-Raven Roth.-

-Lo sé.-Dijo Dick guiñándole un ojo y sin más palabras soltó su mano y se dirigió hacia donde estaban sus amigos. Raven evaluó la posibilidad de irse en ese momento ya que no la estaba mirando, pero ese joven quien le había ofrecido su círculo de protección a cambio de nada la intrigaba. Nadie hacía las cosas a cambio de nada, eso le había enseñado su padre y ella lo creía religiosamente. Supuso que no perdería nada con averiguarlo, pero debía tener cuidado, debía lograr mantener la distancia.

Esa noche, mientras recapitulaba los hechos del día, Raven llegó a la conclusión de que había tenido suerte. Para tranquilidad de Dick, sus amigos habían mantenido su promesa, nadie la interrumpió en lo que quedó de la hora del almuerzo. A ninguno pareció preocuparle que la chica no hablara, la habían aceptado tal cual era.

Su tía había llevado algo para cenar y se mostró más que dispuesta a buscar algún almuerzo más apropiado para el día siguiente. Luego de algunas risas y demás (por parte de Nastia, claro esta) se fue, dejando a la joven tranquila en la habitación del hotel. Inmersa en la oscuridad de la habitación, Raven se paseó, poniéndose una capa sobre los hombros y luego de vacilar unos momentos se decidió finalmente por abrir la ventana y sentarse en el marco. La noche estaba despejada y la luna brillaba con claridad, trayendo recuerdos consigo. Sin darse cuenta empezó a entonar una melodía, mientras cantara ningún recuerdo la acosaría, por lo menos por unos momentos. Así siguió hasta que repentinamente escuchó unos pasos sobre un tejado cercano, y se cubrió la cabeza con la capucha. Dejó de cantar y puso en alerta todos sus sentidos. Luego de unos segundos divisó finalmente al Caballero Oscuro y su fiel ayudante patrullando la noche de Gótica. Se ocultó en las sombras de la ventana y esperó hasta que estos estuvieran lejos del alcance de su vista. Balanceó su peso sobre uno lado del cuerpo, después sobre el otro y estaba a punto de saltar cuando sonó su celular.

-Padre…de acuerdo, será en una semana entonces…adiós.-

Eso había estado cerca. Dejó el celular sobre su cama y se acercó a la ventana. Tenía una semana de ventaja y debía aprovecharla, se dijo. Esta vez sin dudarlo se sentó nuevamente sobre el marco de la ventana, se impulsó y saltó hacia la oscuridad de la noche. Mientras volaba, volvió a entonar la misma melodía de antes, una canción antigua llena de frío rencor y venganza.


Bueno, que les parece hasta ahora? Por las dudas, si alguien no se dio cuenta, Kory es Starfire, Victor es Cyborg y Garfield es BB, investigué los pasados de todos y decidí tomar lo que mas me quedaba bien a la historia y lo que no, no xD Por ejemplo, los padres de Garfield siguen vivos, y bueno, Kory es totalmente diferente, jejeje.

No se que esperan los que leyeron Breaking the Habit, espero que esta historia les guste igual o mas que la anterior, BTH fue mi primera introducción en el fandom, vamos a ver que sale ahora!

Los dejo hasta el próximo cap! Recuerden, lo que sea que quieran comentar, comenten!

Suerte! All you need is love!

Demoness Raven