Genteeeeeeeee! Un gusto leerles, aunque claro, primero y antes que nada, merecen mi más grande disculpa, la verdad, me encontraba en una gran, gran disyuntiva, no sabía si continuar con el fic… ¿La razón? El juego de RE6 no me gusto… . imagine otras cosas y… bueno que más da… lo jugué un poco pero… no lo termine (respeto a quien si le gusto) Así que mi cabeza se hizo un verdadero lío sobre como poder continuarlo… la historia me enredo mucho! ToT pero… después de pensarlo, tanto y tanto y tantoooooooooo tiempo, bueno…. llegue a esta conclusión… asi que espero el capítulo sea de su gusto, tómenlo como un final alternativo del juego xD jajajaja Recuerden que no me va la acción, por eso no pongo mucho de ello jajaja seee soy romántica empedernida y… como ya dije, la historia me revolvió muchísimo, por lo que… no se si tenga o no lógica, pero trate de hacerlo lo mejor que pude, en serio! IoI disfrútenlo sin más, no puedo responder a todos sus reviews que amablemente me mandaron, me emocione tanto al contarlos y darme cuenta que son más de 40 después de que deje de publicar… en verdad que si continúe con el fic, fue por sus comentarios que me alentaron a hacerlo… el que no pueda responder individualmente cada uno, espero no les desanime a dejarme saber su opinión sobre la historia… pero es que tengo el tiempo muy limitado, si apenas y me dio tiempo a revisar medio bien la ortografía jajajaja xD Un besazo para todos! Y mis mejores vibras, nos estamos leyendo!

CAPITULO XIV

Su hombro le resultaba molesto a causa del disparo que recibió, pero estando acostumbrado a aquello, no le impidió de cierta forma seguir cargando al niño más grande hasta llegar a un lugar seguro, después se dedico a curarse así mismo.

Por indicaciones de él, todos tenían que permanecer juntos. Con sus conocimientos de supervivencia logro colocar un torniquete adecuado a Aarón (El señor que tenía su pierna lastimada). Su sola presencia infundía confianza y seguridad al grupo de sobrevivientes; aunque también, había una ligera tensión entre él, Andrew y Ashley.

Los niños se acurrucaron en los brazos de su madre, intentando dormir un poco. Aarón y su hijo Fred también se ubicaron en una de las esquinas de ese cuarto y de igual forma intentaron descansar.

Claire, Andrew y Ashley, permanecieron en silencio, sentados frente a dos pares de velas que eran lo único que iluminaban ese lugar, mientras Leon y Harper, inspeccionaban aquel edificio, en busca de provisiones y posibles amenazas.

Claire se notaba algo decaída, aun tenia presente en su mente aquel momento en el que presencio el encuentro entre Leon y Ashley. A pesar de conocer bastante al agente, jamás le había visto ese semblante de tranquilidad, de infinita ternura y amor… si, podía asegurarlo, amor.

Andrew y Ashley se notaban algo distanciados, aunque Andrew permanecía a su lado.

Ashley esperaba el regreso de los agentes, estaba totalmente segura de que el primer lugar al que llego Leon, era sin lugar a dudas la casa blanca, seguramente el sabría qué fue de sus padres y deseaba hablar con él sobre ello.

-Ashley…- Andrew deseaba darse a notar, intuía que la rubia pensaba en el agente y no deseaba ser opacado por su presencia –Un vago recuerdo a estado rondando mi cabeza desde que… nos encontramos con Leon y Harper-

-¿Sobre qué?-

-Justo antes de que… atacaran la casa blanca…-

-¿A que te refieres?- La rubia de pronto tuvo la impresión de que lo que iba a decirle Andrew era algo importante.

-Esa mujer…- refiriéndose a Harper –La vi salir segundos antes de que sucediera el ataque… -

-¿Qué quieres decir con ello?- Ashely se tenso, comenzaba a atar los cabos sueltos.

-Cuando saliste y me diste la maleta, justo en ese momento vi salir a Harper de la casa blanca, incluso le pregunte por su destino, pero parecía sumamente nerviosa y… no lo se, su comportamiento fue… bastante extraño-

-Incinuas que esa mujer… ¿pudo haber estado involucrada con el ataque?- Esa fue Claire, quien también siendo tan observadora e inteligente, le arrebato la pregunta a la rubia.

Andrew observo a las dos mujeres y movió la cabeza de arriba abajo.

-¿Porque no me lo habías dicho?- Ashley se puso de pie de un impulso y miro con enfado a Andrew, el efecto que el chico había deseado producir en la rubia fue todo lo contrario.

-La situación hizo que lo olvidara… además, lo recordé solo porque, volvi a mirarla nuevamente-

Justo en ese momento los agentes regresaron con algunas botellas de agua cerradas que ofrecieron a todos en general y algunas mantas, la temperatura comenzaba a descender y hacía un frío terrible.

-Leon…- Ashley se acerco sin titubeos al agente, Andrew se tenso, quiso seguirla, pero eso lo haría ver como un tonto, por lo que apretó los dientes y permaneció allí, aunque no les quito la vista de encima –¿Puedo hablar contigo?-

Leon intuía las dudas de la rubia, postergarle más la verdad era inútil.

-Vamos…- El agente movió la cabeza, señalándole que le acompañara, alejándose un poco del grupo.

Cuando se vieron un poco alejados de los demás con mayor privacidad. Leon suspiro con pesar y antes de que la rubia le preguntara cualquier cosa él prefirió hablar.

-Perdóname Ashley, no pude hacer nada…- El castaño se llevo una mano a su propio cabello y lo revolvió ligeramente –Cuando yo llegue, no había ya nada por hacer… tus padres…-

-¿Murieron por el impacto?- Saber aquello, le tranquilizaría, de alguna manera no hubiera deseado que sus padres sufrieran y agonizaran en espera de la muerte.

Leon miro directamente a la rubia a los ojos.

-Tu madre si…-

La omisión de la mención de su padre, le causo cierta inquietud en el pecho.

-¿Y mi padre?-

-El virus le afecto-

-¿Pero que paso? ¿En donde esta? ¿Que ocurrió con el?- La rubia comenzaba a alterarse, cerro las manos con fuerza y miro al agente.

-Ashely yo… tuve que…- Era terriblemente difícil para Leon admitir que el había tenido que darle el tiro de gracia al presiente, a su amigo… al padre de Ashley. Pero en un momento de valentía miro directamente a los ojos a la rubia y prosiguió hablando –Le dispare Ashley, tuve que hacerlo-

El labio de la rubia tembló ligeramente y sus ojos comenzaron a cristalizarse.

-Lo lamento en serio…- Leon coloco una mano en su hombro y lo apretó ligeramente. –No tienes una idea de cuál difícil fue para mí hacerlo… yo…-

La rubia se seco una lágrima que había escapado de uno de sus ojos y trato de mantener la compostura. –No te culpo por ello, lo entiendo… perfectamente-

-Ashley…- El castaño sintió un profundo respeto por ella, quien mostraba entereza a pesar de estar pasando por un terrible momento. Levanto su diestra hasta acariciar uno de los pómulos para sentir su suave y tersa piel.

-Leon ¿Qué pinta Harper en todo esto?- Aquella pregunta tomo desprevenido al castaño. Y más aun porque sabía que Ashley quizás, había comenzado a unir cabos sueltos. Sabía que no se tomaría a bien lo que hizo Harper.

-Ella…-

-Yo te responderé…- Harper les había estado escuchando. No con esas intenciones, sino que buscaba el momento indicado para acercarse a la rubia y sincerarse con ella.

Leon resoplo algo preocupado y bajo la mano del rostro de Ashley. Esto no iba a resultar fácil.

-Te escucho…- Graham ladeo ligeramente la cabeza y se dedico a mirar únicamente a la agente.

Poco a poco fue tratando de contarle a detalle lo que había pasado y cómo fue que la envolvieron en aquella situación. Hubo momentos en que la rubia quiso abrir la boca para decir algo, pero rápidamente la interrumpía Haper y continuaba relatando.

Cuando la agente termino de confesarle su participación en lo sucedido, Ashley se mantuvo quieta y parecía estar utilizando todo el control posible para no lanzarse sobre ella.

-Lo lamento… entendería perfectamente tu rechazo, tu odio y desprecio, no merecería menos-

-¡Mis padres se fiaban de todos sus empleados, confiaban en ti!- Y fue ahí donde toda la presión cayo de golpe sobre la rubia, quien sintio un golpe violento en su pecho, estrujándole el corazón.

-Lo se, lo se…-

-¡No eres si no una traidora! A pesar de que tus ideales eran "buenos y llenos de paz"- Dijo sarcásticamente. –¡Traicionaste a mis padres!-

Leon estaba en una disyuntiva, el había tratado de mantenerse a margen, pero la verdad es que… el sabia más de lo que todos ahí sabían y todo se debía a esa charla que por última vez había tenido con el presidente.

-Harper, déjanos solos- Pidió el castaño. Ashley miro enfurecida al agente ¿acaso estaba tratando de proteger a la agente de ella?. Se merecía sus desprecios, sus insultos.

-Leon, no te metas-

-Anda Harper… haz lo que te digo- El castaño ignoro a la rubia y se dirigió exclusivamente a la castaña. La agente observo confusa a Leon, pero este había sido tan serio y tajante en lo que pedia que no le quedo de otra más que retirarse de ahí.

Cuando quedaron solos, Leon se disposo a contarle lo que en su momento fuese información delicada, peligrosa y… sumamente confidencial. El agente suspiro profundamente –Jure lealtad y discreción a tu padre… pero ahora que el… no está ya más entre nosotros, tienes derecho a saber la verdad- Ashley tembló ligeramente, la expresión de Leon, era terriblemente desoladora. –El gobierno de estados unidos, realizo financiamiento a Tricell, con la intención de continuar algunos experimentos…-

-Pero Harper acaba de decir que… - Leon le interrumpió.

-¿Y que esperabas? ¿Que YO traicionara a tu padre? Si yo le confieso esto a Harper, ella sacara sus propias conclusiones que serán erróneas… ya que pensara que tu padre efectivamente era culpable…-

-El no pudo…-

-No, no fue él, el continuaba un patrón. Antes de que tomara la presidencia, después de lo sucedido en Raccom City y de que se descubriera lo de Umbrella, quien fungía como presidente en ese entonces había tomado la decisión de seguir apoyando esos experimentos por una gran cantidad y un gran beneficio. Cuando tu padre tomo posición 2 años después… se vio involucrado sin quererlo siquiera, se había negado a continuar con ello, pero… fue entonces cuando te secuestraron-

-De eso si estoy consciente, me secuestraron para ejercer presión sobre él, pero no sabía bien cual había sido el objetivo-

-Pues fue una advertencia bastante clara… o el continuaba apoyando y aportando fondos… o no solo su vida correría peligro, sino también la de su familia… como bien paso en ese entonces-

-Pero, entonces ¿Quién realmente es el responsable de todo esto?-

-Al menos puedes estar tranquila de que tu padre, no participo por convicción y que tampoco debes culpar a Helena, porque después de todo, alguien trato de culpar únicamente a tu padre sobre esto-

-Pero ella…-

-Ella creía que actuaba de forma correcta, no es, sino una víctima más-

Ashley le miro a los ojos y no pudo sino suspirar pesadamente. –No me pidas que la perdone… eso no puedo hacerlo-

-No te estoy pidiendo eso, solo quiero que mantengas la cabeza fría… se lo mucho que te dolió lo de tus padres pero… en estos momentos tu más que nadie sabe que no esta bien darnos el lujo de gastar energías con discusiones, además, nunca sabes en que momento puedes necesitar la ayuda de alguien en particular-

-Pues primero muerta que esperar que ella me ayude en algo-

-Ashley…- Leon le miro con desaprobación.

-Es inevitable que no sienta esto Leon… -La rubia agacho la cabeza y cerro los ojos tratando de tranquilizarse, no era momento para derrumbarse, aun no.

-Si a alguien has de culpar por lo de tu padres… es a mi…-

Ashley levanto el rostro y miro directamente a los ojos al castaño.

-Mi deber era protegerles y he fallado…-

-¿Y como ibas a salvarles? Si te encontrabas kilómetros de distancia. Eres bueno Leon, eres realmente bueno en lo que haces, pero tampoco eres un héroe con súper poderes-

-Te doy la razón, pero… pude haber investigado más a fondo, tal vez de esa forma ellos estarían… a salvo, pero a ti…- se acerco a ella y acaricio su pómulo derecho –No permitiré que nada te pase…-

-Ya no le debes lealtad a mi padre, el ya no está aquí, no entiendo porque habrías de arriesgar tu vida en cuidarme… el ya no podrá exigírtelo, ni pagártelo… ahora eres libre de decidir-

-Lo hare porque es lo que quiero… solo quiero verte a salvo, lejos de todo esto-

-¿Porque Leon? ¿Que ganarías tu con eso?- Su corazón se acelero esperanzado, deseaba escuchar por primera vez de labios del castaño que lo hacía por ella y solo por ella.

Ambos se miraron a los ojos con intensidad.

-No podría seguir viviendo si algo te pasa. -Continuo acariciando su rostro y perdiéndose en la profundidad de aquellos ojos acaramelados -No tienes idea… de lo desesperado que estaba por lo del ataque, necesitaba verte, necesitaba saber que estabas bien… porque yo…-

Pero Hunnigan les interrumpió.

Leon frunció la boca e irritado, se dio la vuelta y atendió a la llamada.

-¿Que pasa Hunnigan?- Pregunto enfadado, había tenido el momento oportuno para sincerarse con Ashely y todo se habia ido por la borda.

-Leon te están buscando-

-¿Qué?-

-Creen que tú has planeado todo para asesinar al presidente-

-¿Qué demonios? ¿Porque creen eso?-

-Lo siento Leon, se infiltro la información que me proporcionaste, a caído a manos del jefe de seguridad nacional Derek Simmons y él a dado órdenes claras y precisas sobre su… captura, asegurando que tu eres el principal sospecho por el ataque a la casa blanca, Helena tu cómplice y por consiguiente asesinato del Presidente-

Ashley y Leon se miraron a los ojos, por supuesto que la rubia sabia que eso no era verdad, ella confiaba ciegamente en el castaño.

-Ese infeliz…- Leon apretó la mandíbula –Así que tu padre no estaba equivocado…- Se dirigió a la rubia –El intuía que Simmons no era leal a su cargo ni a él… pero nunca encontramos pruebas contundentes que lo demostrarán, es muy astuto… y ahora planea "utilizarme" para llevar a cabo sus sucios planes-

-¡Tenemos que hacer algo!- Se alarmo Graham.

-Tengo que ir detrás de ese desgraciado, juntar todas las pruebas en su contra para… demostrar mi inocencia y hundirlo hasta el cuello-

-Simmons esta en China en Liangshang- Interrumpió Ingrid.

-Bien Hunnigan, necesito un favor…- Pidió el castaño, dispuesto a seguir a Simmons hasta china, por lo que le indico a la castaña, que falsificara su muerte al igual que la de Helena.

-¡Voy contigo!- Pidió Ashley, y es que se angustio de sobremanera al saber que volvería a separarse del agente.

Leon miro a la rubia, él tampoco quería separarse de ella, no ahora que la sabía con vida.

-Sería peligroso Leon- Hunnigan pareció leer sus pensamientos -En estos momentos los agentes de la BSAA se encuentran también allá, no es un lugar mejor para la señorita Graham- Advirtió la castaña, el agente entendió de inmediato la situación que debía estar suscitándose también en aquel país. Suspiro profundo, estaba en una verdadera disyuntiva. –Se dé su ubicación, guíame a las personas que van contigo a estas coordenadas, me encargare de ellas… las protegeré y mandare a alguien de mi plena confianza para que les lleve a Helena y a ti a China-

"Bendita Hunnigan" Pensó el castaño. Sabía que ella también se estaba jugando el cuello si habían orejas a su alrededor y escuchaban que le estaba ayudando o peor aún, habían cómplices de Simmons merodeando por allí. Y nuevamente como si la chica de anteojos le estuviera leyendo la mente le saco de sus pensamientos.

-Confío plenamente en ti, se de tu inocencia y también sé que solo tú eres capaz de detener todo esto-

Leon sonrió ligeramente tras lo dicho por Ingrid -Bien, dame las coordenadas, llevare a esta gente ahí, te las encargo mucho… por favor-

-Confía en mí…- Le aseguro la castaña, sabía que Leon se preocupaba por todos, pero por quien más estaba angustiado, sin lugar a dudas era por Ashley. No lo decepcionaría.

-Leon no…- Ashley capto todo, el agente se había olvidado que ya no era una jovencita si no una mujer a la cual ya no podía engañar. –No por favor, llévame, no me dejes…- En ese momento Hunnigan corto comunicación. Leon y Ashley necesitaban privacidad.

-Ashley…- Leon levanto una mano hacia ella y trato de acariciar su mejilla pero la rubia se hizo un paso atrás.

-No seré un estorbo, ahora puedo ayudarte, puedo serte de utilidad-

Al ver que la rubia se había distanciado de él para evitar su caricia y después escucho sus argumentos, se acercó a ella en un rápido movimiento y sin más la abrazo con fuerza.

-Lo sé- Respondió el castaño. Ashley tardo un par de segundos en responder el abrazo, pero pronto se aferró con fuerza de su espalda. –Sí existe alguien a quien puedo confiar mi vida, sería a ti- Graham levanto la cabeza, ya que la tenía gacha y observo al castaño directamente a los ojos. -Puedo notar fuerza en tu cuerpo Ashley, pero… más importante aún, conozco la fuerza que existe en tu corazón y esa es mucho más poderosa que la física, por eso necesito que te quedes, ellos…- señala con la cabeza una pared, donde detrás de esta se encuentran los demás- te necesitan-

Ashley sabía lo aferrado que era Leon tras planear algo.

Hunnigan nuevamente les interrumpió, el abrazo fue roto de inmediato.

-Vaya manía, que estas cogiendo para interrumpirme en los momentos menos oportunos- bromeo el castaño, haciendo que la rubia se sonrojara por aquel comentario. Sin embargo Hunnigan respondió alarmada.

-¡Tienen que moverse ya! ¡Leon, se están acercando a donde están! ¡Muévanse ya!- Nuevamente apremio, Leon asintió con el semblante serio, cogió de la mano a Ashley y se reunió con los demás. De inmediato dio órdenes, y nuevamente el pequeño grupo comenzó a moverse ante la amenaza de no solo zombis al asecho ahora, si no de la milicia quien iban tras de él pensando que era el culpable del asesinato del presidente.

-Solo un poco más- pidió el castaño y es que Aarón ya estaba muy maltrecho, no podía continuar caminando con aquella pierna maltrecha, y los niños tampoco ya estaban en condiciones de seguir.

-León, tenemos que parar un momento- Pidió Claire.

-No Claire, no podemos…- Se escuchó el motor de un auto no muy lejos de ahí y segundos después una voz les puso en alerta.

-¡Alto! ¡No se muevan!-

Dos hombres se acercaron a ellos, apuntándoles con el rayo láser de su arma.

-Maldición- Murmuro Leon, por supuesto que no estaba dispuesto a entregarse, tendría que pelear con aquellas dos personas, cumpliría su objetivo, llevaría a todos a salvo a donde Hunnigan le indico y después iría a china. Esto no acabaría aquí.

-¿Señor?- Pregunto uno de los hombres, tras acercarse lo suficiente y reconocer a León-

Leon abrió los ojos sorprendido, de inmediato reconoció esa voz.

-¡David!- Giro su cabeza observando al otro, sin lugar a dudas debía tratarse de…

-Sí señor, somos nosotros- Respondió Robert, quitándose un extraño gorro militar que había encontrado por allí.

-¿Y los civiles que han rescatado?- Pregunto Leon buscando alrededor.

-Están a salvo, encontramos un lugar seguro y ahora Robert y yo buscamos más sobrevivientes para llevarlos hacia allá-

-¿Usted, logro llegar a su objetivo?- Pregunto intrigado David.

-Lo hice… pero ahora no es momento de charlas, tenemos que seguir avanzando-

-Señor, vengan con nosotros, les llevaremos al lugar del que les hablamos-

-No, tenemos que seguir otro rumbo-

-¿Qué? ¿Pero…?-

-Ya les explicare más tarde, escuche un motor, ¿traen un auto?-

-¿Un auto?- Se burló David. –Que va, nosotros viajamos con clase…-

Minutos más tarde, todos estaban sobre una lujosa camioneta Hummer color gris.

-Una suerte encontrarnos con ustedes chicos- Comento Leon, quien había pedido les llevarán donde Hunnigan indico.

-Usted nos hizo los hombres que ahora somos señor, es lo menos que podemos hacer- Aseguro Robert, y es que todo lo que el castaño les había enseñado en esos 3 años de entrenamiento, bien habían valido la pena, todas sus enseñanzas les fueron realmente de utilidad. En el corto trayecto Leon les puso un poco al tanto sobre la situación, ninguno de los dos desconfió del castaño y más aún al escuchar de la viva voz de Ashley que Leon y su padre habían mantenido una estrecha relación de amistad. Que ella misma ponía las manos al fuego por él*.

Al fin llegaron a salvo al lugar acordado.

-Regresaremos señor, seguiremos buscando civiles- Dijo David.

-Gracias chicos-

-Cuídese y… suerte en su misión- Robert estrecho su mano.

-Tienen una última orden mía- Dijo Leon antes de que estos partieran. –Salven a cuantos puedan y… manténganse a salvo-

-¡Si señor!- Gritaron los dos al unísono y pronto se marcharon por donde llegaron en su Hummer.

-Agente Kennedy…- Cuatro hombres salieron desde un oscuro pasillo. –"La luz de luna ahora da un brillo especial" –Aquella solía ser una clave que Hunnigan y él utilizaban cuando de intermediarios requerían. Leon asintió con la cabeza. Justo en ese momento dos de los cuatro hombres se acercaron hasta él. –Nosotros, le llevaremos a su destino-

-Bien, Helena… vamos- Dijo el castaño, mientras miraba a Ashley- Sigan a los otros dos hombres, ellos les llevarán donde Hunnigan- Pronto comenzaron a caminar, Claire se había detenido un segundo, pero tras ver que Leon tan solo tenía ojos para la rubia continuo caminando, siguiendo a Fred quien ayudaba a su padre a caminar y a la otra mujer con sus hijos. Andrew esperaba a Ashley, quien se quedó parada, no se movió de donde estaba.

-Vamos Ashley, no hagas esto más difícil- Pidió Leon, mirando suplicante a la rubia. Pero esta seguía sin dar un paso siquiera.

-Ashley, vamos… - Andrew la tomo de la mano y la jalo. La rubia no decía nada, pero no dejaba de mirar al castaño.

-Camina, vamos Ashley- Rogo mentalmente el castaño y es que, esa mirada de la rubia le perturbaba podía ver… determinación.

-¡Ahí, ahí veo a alguien!- Se escuchó de pronto, Leon giro la cabeza y escaneo a su alrededor, notaba algunas sombras, al fin les habían alcanzado.

-¡Corre! ¡Vete!- Grito Leon con desesperación. –¡Andrew, llévate a Ashley!- El chico jalo con más fuerza a la rubia, pero, todo… ante los ojos del agente paso en cámara lenta, observo a los dos hombres que le llevarían a china en el interior de una camioneta negra, donde dentro de esta yacía Helena tambien y apremiaban al agente a subir. Para después observar sorprendido, como Ashley miraba a Andrew y negaba lentamente con la cabeza, el chico abrió los ojos también con sorpresa y miedo reflejados en ellos y en un segundo Ashley jalo con fuerza, zafándose de él y corriendo, corriendo con aquella determinación a donde se encontraba Leon S. Kennedy. Sin importarle que ya los demás militares, estaban a pocos pasos de ellos.

CONTINUARA!.

Notas finales:

¡Lo logreeeeeeeee! ¡Termine el capítulo! Jajajaja XD y el resultado me ha encantado… ufff, bueno… ¿Ashley se irá con Leon o la detendrá Andrew? Omg! Hasta yo me emociono porque no se que loca idea se me pueda ocurrir jajaja xD.

Gracias por leer y nuevamente pido disculpas por la terrible demora!

Las manos al fuego* La expresión "poner la mano en el fuego" (por alguien) significa ser capaz de empeñar la palabra, lo que se tiene y hasta la integridad física por garantizar incondicionalmente a otro, afirmar que confiamos tanto en esa persona que arriesgaríamos cualquier cosa por garantizar su fiabilidad.