Fairy Tail y todos sus personajes no me pertenecen, es del genialoso Hiro Mashima al cual llego a odiar por dejarme en suspenso todas las semanas.


Capítulo 6:

Okey, mientras caía al vacío mi mente no podía dejar de pensar en alguna absurda venganza contra el maldito gato que me soltó, quería que sufriera él y su dueño, semejante par de idiotas, por ellos siempre termino envuelta en situaciones peligrosas y bochornosas estaba segura que si no fuera por ellos yo tendría una vida tranquila, pero no, acá estoy de nuevo envuelta en sus estupideces. Me resigné, el suelo estaba a solo unos metros, ¿qué más da? Si sigo a Natsu y Happy en todas las absurdas aventuras es sólo porque los quiero.

La pobre maga celestial tenía claro que se iba estrellar contra el suelo, pero lo que no contaba es que cierto mago la estaba esperando ahí.

-¿N-Natsu? –pregunté sorprendida y aliviada de salvarme de tremendo golpe- ¿Qué haces aquí?

- Bueno Luce… -respondió alegre el joven- Dime si te gusto el paseo

-¿Paseo? –respondí enojada- ¿A eso lo llaman paseo? De verdad tienen grandes problemas si piensan que ESO es un paseo –reclamé indignada.

-Si… creo que te gustó –dijo simplemente el chico- Ahora, esto no termina.

-¡¿Qué?! –grité asustada- Por favor no más locuras por hoy

Las súplicas de la chica nunca fueron escuchadas, el mago –aún con la rubia en brazos- se largó a correr en dirección desconocida y de forma rápida. Llegado a ese punto, Lucy sólo aceptó ser tratada como un vulgar paquete y acomodarse lo mejor posible en los brazos del pelirrosa.

Natsu trotó calmadamente unos 10 minutos, en los cuales nunca le dirigió la palabra a su amiga, ¿la verdad? No sabía que decir… todo el asunto era muy complicado para él, lo mejor era seguir de esta manera hasta llegar al punto de encuentro con Happy, pedir disculpas nunca había sido su fuerte, y se le complicaba mucho más si tenía que pedírselas a su compañera… que sea lo que Mavis quiera, si todo resultaba bien volverían a ser el buen equipo que siempre han sido.

Lucy no entendía la bizarra situación, pero como todo en su vida desde que formó parte del gremio se dejo arrastrar. Es cierto que aún seguía muy enojada con ellos, sin embargo, sabía que no duraría mucho, de hecho ahora se daba cuenta que es imposible estar enojada con ellos tanto tiempo, levantó su rostro para observar la cara de su amigo, él estaba tan inmerso corriendo que no se percataba de lo que la chica hacía, par de idiotas que tiene por amigos, bueno, es por lo mismo que crean destrozos… al recordar todos los sucesos vividos con ellos era una verdadera estupidez seguir sin dirigirles la palabra.

-Hey Natsu… -habló por fin- ¿A dónde me llevas?

-Shhh Lucy, es una sorpresa –contestó cortante el chico- Happy nos espera ahí.

-Ok… ¿sabes que hoy muchas cosas han sido sorpresa para mí? –replicó frustrada- Imagino que ustedes tienen la culpa de ellas.

-Te prometo por Igneel que no es así, hay más personas incluidas en esto –sonrió sólo como él sabe hacerlo.

-¡Dios! –rió cansada- ¡Están todos locos!

-Bueno, creo que en parte es cierto. –Paró de golpe su recorrido- Ya hemos llegado.

-¡Sorpresa Lucy! –gritó alegre el felino volador- ¡Esto es para ti!

Debajo de Happy se encontraba la bicicleta más rara que había visto en su vida, algo vieja y un poco desgastada, tenía dos sillines, era de aquellas que se compartían, funcional –esperaba- tenía un lindo color morado y por el costado se lograba vislumbrar grabado, el símbolo del gremio.

-¿Para mí? –pregunté nerviosa- ¿Por qué?

-Pues para que te subas en ella –soltó el gato- Necesitamos recrear esa foto.

-¿Foto? –interrogué dudosa- Happy en serio no te entiendo.

-Mira Lucy, con Natsu lo sentimos mucho, nunca quisimos destruir algo preciado para ti, y pues como estábamos tan tristes por lo que hicimos, decidimos arreglar el álbum de fotos –se acercó volando hasta su amiga y se colocó a los pies- Encontramos esta vieja cámara en el gremio, así que si… fui yo el que te he estado siguiendo todo el día, la bicicleta de ahora, es para que salgas a andar un rato, así puedo volver a tomar la foto en la que sales muy feliz con tu padre, aunque claro, el no esté–la chica se agachó para estar a la altura de él-Puede que sea una tontera lo que hacemos, pero es lo más cercano a lo que tenías antes. Entendemos que nunca podremos recuperar todas esas preciadas fotos de tu vida anterior, pero…

-Pero… -siguió hablando el mago que estaba un poco más atrás que ellos- Ahora también tienes una familia que se preocupa por ti. Así que ahora puedes volver a guardar todos los buenos momentos que vivimos en Fairy Tail. Con esto volverás a tener "Mis Hermosas Memorias" –sonrió al fin.

-Chicos… -no podía creer lo que estaban haciendo por mí. Me levanté del lugar y me acerqué a Natsu, en ningún momento levanté la vista del suelo, no quería que me vieran así- Happy ven aquí, colócate al lado de Natsu.

El gato obedeció de inmediato, alzó vuelo, flotando al lado del pelirrosa, no quería hacer enfadar más a su amiga.

Ambos chicos observaban nerviosos a la rubia, tal vez aún los odiaba por romper su álbum, puede que su furia fuera mayor y por fin los golpearía como lo tenían merecido. Cualquiera que sea la situación ellos la aceptarían sin dudar, más lo que sucedió después ninguno de los dos lo esperaban.

Lucy saltó hacia adelante alargando sus brazos de tal forma que rodeó a ambos en un tierno abrazo de agradecimiento.

-¡Son los mejores! –grité feliz- No saben lo especial que es esto para mí- sin poder contenerme lágrimas comenzaron a rodar por mi rostro. –Yo… yo los perdono, ¡qué va! No podría estar tanto tiempo enfadada con ustedes. Son mi familia ahora ¿no?

-¡Aye sir! –respondieron al unísono.


-¿Dónde demonios se metió este idiota? –preguntaba por quinta vez la Scarlet- Hace como media hora que debería estar aquí con Lucy.

-Ya sabes como es… -respondió Gray- Debe estar perdiendo el tiempo por ahí.

-¿Y si les pasó algo malo? –añadió la Mcgarden.

-¡Es de hombres proteger a tus amigos! Así que no creo que les haya pasado nada malo. Natsu es todo un hombre por eso.

-Eso no tiene lógica Elf-nichan

-Bueno, bueno- habló la albina mayor- para calmarnos un poco, repasemos el plan ¿bien?

-¡Si! –respondió el gremio completo.

-Natsu y compañía deberían de llegar en un momento –Contestó Erza- Como lo decidimos antes, deben venir en bicicleta –idea de ella, así se puede sacar otra foto valiosa y una pequeña venganza en contra del pelirrosado por destruir algo tan importante en primer lugar- Ingresarán al gremio, en donde todos estaremos escondidos.

-Yo encenderé la Luz –añadió Charle.

-Si –asintió conforme la pelirroja- y con eso todos gritaremos ¡Bienvenida Lucy! ¿Entendido?

-¡Aye! –volvió a responder el gremio completo.

-Reedus-san tiene listo el regalo de Lucy ¿cierto? –agregó Juvia.

-Si, me tomó toda la noche pero está listo. –apuntó hacia el fondo del gremio en donde se encontraba un cuadro el cual tenía una manta encima, para esconder así la imagen que se hallaba en el.

-De verdad eres muy bueno con las pinturas Reedus. –agregó contenta Cana.

-Sólo queda lo más importante –agregó Wendy- Gray-san ¿tienes el álbum?

-¿Por quién me tomas? –contestó alegre- Aquí está, fue todo demasiado rápido pero alcancé ir a buscar las fotografías hace poco.

-Entonces estamos listos. –asintió feliz la titania- ¡Lily! Vuela a la entrada del gremio y avisa si es que los ves para escondernos.

-Ok. –contestó de inmediato el gato.

-Salamander sí que se toma su tiempo para esto. –suspiró impaciente el Dragon Slayer de hierro.


Luego del emotivo abrazo y de calmar al fin sus lágrimas la chica se acercó a la bicicleta.

-¿Está bien que me quede con esto?

-¡Aye! –respondió Happy- Es un regalo de parte de los dos, te lo dijimos.

-Bueno –sonrió- Pero… ¿Por qué tiene dos asientos? Así no podré subir.

-Eres rara cuando quieres Lucy. –agregó Natsu- El otro lugar es para mi.

-¡Espera! –exclamé sorprendida- ¿Te subirás también? ¿Estás seguro?

-¿Por quién me tomas? –respondió desafiante el mago- Ninguna estúpida bicicleta podrá conmigo.

-Mmm… no creo que sea buena idea…

-Lo cierto es que Erza lo ha obligado –agregó maléficamente el gato.

-Todo tiene sentido ahora –le resbaló una gotita por la cabeza- No te preocupes Natsu, con esto ya es suficiente.

-¡Ni hablar! –respondió decidido- Prometí hacerlo, así que no me rendiré.

-Bueno, si es así… ¡Anda súbete!

El joven aún nervioso por lo que haría, caminó con lentitud hacia su lugar, tomo asiento detrás de la chica, nunca en su vida se había imaginado que haría tal cosa, pero lo último que le pasaba por su mente era desobedecer una orden de Titania, además estaba la parte en que en serio quería hacer feliz a su rubia amiga. Andaría en bicicleta aún si le costaba la vida.

-Ya está. –sentenció.

- ¡Ok! –exclamé feliz- ¡Happy toma una foto ahora! Para así tener el antes y el después de Natsu. –Definitivamente ocuparía esa fotografía para futuras bromas con su amigo. –Entonces, ¿A dónde nos dirigimos?

-¿Qué no es obvio? ¡Al gremio! –contestó el mago.

-¡Aquí vamos! –grité contenta.

-¡Aye Sir!

Llevábamos como la cuarta parte del camino recorrido y Natsu ya no podía más, juro que todavía no entiendo como los transportes pueden ser su debilidad, miré hacia atrás y el pobre apenas no se caía de su lugar, antes de que pasara eso, con una mano tomé uno de sus brazos y lo coloqué alrededor de mi cintura, en otra situación me habría molestado, sin embargo ahora no lo hacía.

-¡Natsu! –grité en contra del viento- Agárrate firmemente de mí, así no caerás.

-S-sii –respondió casi muriendo en el intento.

Las molestas luces hicieron su aparición otra vez, pero ahora por lo menos sabía de dónde venían.

Happy era el que más disfrutaba el momento, todas éstas fotografías era material de oro que podría vender muy bien a cierta albina a cambio de pescado, no perdería la oportunidad de molestar a sus amigos.

-Ya sólo nos queda doblar en la siguiente esquina para llegar. –les comenté algo desilusionada, de verdad me había gustado el paseo.

Al llegar a la entrada del gremio, supuse que algo no estaba bien, no escuchaba la zalagarda de siempre, no veía a nadie y las luces estaban apagadas.

-¿Chicos? –los llamé ansiosa- ¿Saben por qué el gremio está así? –Observé a Happy dándole palmaditas a Natsu para que reaccionara.

-No tenemos idea… ¿cierto Natsu?

-Pensé que moriría… -agregó enfermo el chico- Y si, no tenemos idea.

-¿Crees que haya pasado algo malo?

-Tal vez… no es normal que se encuentre tan tranquilo.

De mi momento de felicidad pasé a nerviosismo extremo, digo, no puede ser que haya ocurrido algo aquí. Me acerqué a Natsu, tratando de mantener la confianza.

-¿Entramos? –pregunté, mientras le tomaba la bufanda-

-Vamos. –respondió mientras tomaba lugar delante de mi más repuesto del viaje.

Nos acercamos sigilosamente hasta la puerta, aún no oíamos nada, Natsu se acercó lo suficiente para abrirla, logré vislumbrar sólo oscuridad en el interior.

-Esto me está asustando.

-Tranquila –agregó calmado el chico- Happy y yo estamos aquí para protegerte.

Con eso dicho, el felino tomo lugar en la cabeza de la chica, mientras que el mago, como nunca, le tomo de la mano.

Aquello sorprendió a la rubia, más no dejó que se le notara.

-Aquí vamos…. –añadió el chico.

Dieron dos pasos hacia el interior cuando de repente las luces se encendieron de la nada.

-¡Bienvenida Lucy! –exclamaron al unísono el gremio completo.

-¡¿Qué?! –grité alarmada- ¿Todos?

-¡Espero te gustará la sorpresa Lucy! –exclamó contenta Lisanna

-¡Yey! Hasta que al fin llegas –añade Cana.

-No estábamos aburriendo de esperar. –habla Mira- Pero ahora veo el porque se demoraron tanto –insinúa mientras ve a ambos chicos tomados de la mano.

-Seeee Ggggggussssstannnn –gritó Happy.

Apenas al escuchar eso, Lucy se suelta de Natsu para no llamar más la atención.

-¡No! –negué avergonzada- Sólo estaba asustada.

-Le tome la mano para que entrara rápido, sí que se toma su tiempo para decidir qué hacer –sonrió el cómplice de su amigo- ¿Ves que no pasaba nada Lucy? –volvió a sonreír.

-Siempre supieron lo que pasaba aquí –inflé mis mejillas en un falso enojo- ¡Sí que son malos!

-Jajjajaja –rió el gremio.

-Así todo es más divertido –habló Erza- Pero esto no es todo Lucy, ven acompáñame.

Erza llevó a su amiga hasta el final del gremio para mostrarle por fin el cuadro por el cual Reedus había trabajado sin descanso desde la noche anterior.

-Sabemos que lo que rompieron el par de idiotas es algo que no podrás recuperar, pero, todos nosotros aquí queremos que seas feliz, así que acepta esto de nuestra parte.

Tomó la manta que tapaba el cuadro para así destapar la obra de arte que contenía. Apenas fue visible para la chica sus ojos se abrieron por la sorpresa, en él, se veía un retrato hermosamente pintado de sus padres, Su mamá tal cual como la recordaba y su padre no quedaba atrás, esto era mil veces mejor que tener esa fotografía.

-Reedus-san sí que hiciste un excelente trabajo –contesté maravillada, me acerqué a él y muy formalmente le hice una reverencia en modo de agradecimiento. -¡Muchas Gracias! Es bellísimo.

-De nada –contestó abochornado el mago.

Luego de eso la fiesta comenzó, como siempre en Fairy Tail no faltaban motivos para celebrar, y ahora no era menos, la música sonaba con algarabía y la comida repletaba los platos de todos, contenta, tomé asiento en una mesa para tratar de asimilar todo lo sucedido, de verdad fue fantástico. Observe como mi pelinegro amigo tomaba rumbo hacia mi puesto.

-Veo que colocaste nervioso al pobre Reedus –comentó Gray- No creas que sólo esa fotografía de tus padres recuperaste, todavía falta esto –se acercó a ella y le dejó un paquete en sus manos- Esto es por lo que han trabajado arduamente ese cabeza de lava y su gato. Parece que cuando se proponen algo lo cumplen ¿eh? –sonrió.

Observé el paquete claramente envuelto con rapidez, me reí por eso, dentro estaba el álbum que los chicos me habían mencionado, claro que fue arduo su trabajo, pues hasta tenía escrito el mismo título en la portada, muy parecido al mío. "Mis hermosas Memorias". Comencé a hojearlo y vi con alegría todas las locuras que había hecho hoy, mis salida con Wendy, Charle, Juvia, Gray, la comilona que tuvimos con Erza, hasta la sesión de Cosplay con Cana y Levy, también aparecían fotos en donde todos armaban lo que es la fiesta de ahora.

Levanté mi vista del álbum para buscar a Happy y Natsu, esos chicos de verdad eran únicos para mi.

-¿Sabes Gray? –llamé la atención del mago sentado al lado mío.- Esas palabras… "Bienvenida Lucy" son Palabras Mágicas para mí.

-¿Si? –preguntó curioso.

-Claro… me dan a entender que por fin estoy en casa –sonreí.

-Ya lo creo.

-¡Ah! –gritó de repente el Dragon Slayer de Fuego- ¡Al fin te encuentro Bastardo Pervertido! ¡Es hora de terminar la pelea del otro día!

-¡Bien! –exclamó gustoso el pelinegro mientras se sacaba la ropa- ¡Ahora veremos por fin quién es el más fuerte!

-¡Eso es de hombres! –gritó Elfman- ¡Yo también participo!

-¿Eh? –pregunté miedosa- Creo que esto no saldrá nada bien.

-¿De qué te preocupas Lucy? –me preguntó Happy que apareció a mi lado- ¡Así es Fairy Tail!

No pudo haberlo dicho mejor, reí feliz mientras arrancaba de la absurda pelea que iba a dar inicio. De seguro ni las mesas se salvaban del desastre que quedaría, pero ¿qué importa? Natsu y Happy me demostraron que aunque las cosas materiales se rompan lo esencial es nunca olvidarse de lo importante que son para uno. Así siempre estarán en nuestras memorias.

Fin


¡SIIIIIII! Luego de una infinidad de tiempo puedo dar por concluida esta pequeña historia, estoy muy contenta, de verdad me costó un poco sacar adelante este capitulo, pero como estaba estudiando y me di cuenta que mi estudio no iba a ningún lado decidí terminar esto xD

Muchas gracias a todas esas lindas personitas que me comentaron, dieron follow y agregaron a favoritos, este capi va dedicado a todos ustedes :D

Espero les haya gustado leerlo como a mi escribirlo :D ojalá decidan dejarme un lindo comentario (?) y nos leemos en otra historia.

Aprovecho de invitar a todos aquellos que quieran a darse una vuelta por mi otro Fic "Fantasía o Realidad" –publicidad- de seguro no se arrepentirán :3

Bueno, gracias otra vez, y se cuidan mucho.

Akira.