- Suerte, que te encontré -

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Dicen bien por ahí que el tiempo no es sino el espacio que hay entre nuestros recuerdos y la realidad, dicen que hay recuerdos que determinan tu persona, modelan tu vida y te arrastran a cierto lugar en especifico. Y a decir verdad el primer año luego del ataque de Kyron para mi fue en su mayoría eso, recuerdos, revelaciones, cambios y experiencias que moldearon mi vida para siempre, nunca ni en más locos deseos hubiera imaginado siquiera que terminaría siendo Almirante de la RDF a tan corta edad, durante mucho tiempo, meses quizá, no deje de sentir un hueco en el estomago que era provocado por los nervios de cuestionarme día con día cada una de las decisiones que tomaba, me preguntaba una y otra vez si yo estaría capacitada para semejante cargo, si la junta general no habría cometido un error garrafal como lo aseguró el Coronel Mainstroff al darme el puesto y aunque las inseguridades la cargaba siempre, estas fueron desapareciendo con el tiempo y con el apoyo incondicional de Rick. De veces en algunas noches seguía soñando con la tragedia, con los escombros, los silencios de las calles, las sirenas de las ambulancias, la reconstrucción y los llantos de la gente y a pesar de que esos recuerdos poco a poco se olvidaban, jamás desaparecerían de mi historia, serían recuerdos que lamentablemente se quedarían en mi memoria por el resto de mi vida.

Mi vida luego del ataque de Kyron corrió a un paso apresurado, se transformó en un reto que a diario me desafiaba y que me hacia esforzarme al doble, me sentía motivada y totalmente comprometida a cumplir con el puesto justo como lo hubiera hecho el Almirante Gloval, él y mi padre eran los modelos a seguir. El primer año estuvo lleno de temas delicados, tuve que pensar en una reorganización en toda la RDF que nos ayudara a unirnos más, y aunque había otros temas importantes que tratar, la primera prioridad siempre fue hacer que Macross se restableciera y volviera a ser la gran ciudad que el Almirante Gloval construyó luego del cataclismo, tenia una necesidad extraña de comprobarme a mi misma y al resto del mundo que ninguna circunstancia nos haría bajar la mirada una vez más, éramos sobrevivientes y demostraríamos que ciudad Macross seguiría siendo un punto central e importante dentro de la estructura del GTU y la Tierra misma. De eso me encargaría yo, así tuviera que pasar por arriba de militares tendenciosos que nunca dejaron de apuntarme por la espalda.

En el plano personal mi vida sufrió cambios mucho más profundos y trascendentales, y aunque el primer año de gestión me consumió mucho tiempo, mi relación con Rick estuvo cargada de comprensión y apoyo mutuo, ambos estábamos frente a nuevas experiencias, pero eso lejos de alejarnos nos unió más, nos hizo comprender que nuestros sentimientos ya eran indefinibles. A ojos de muchos quizá yo no tuve un cambio radical, nunca dejé de ser la militar dedicada, estricta y metódica, más bien el cambio a mis ojos fue interno, tuve que comprender muchas cosas, tuve que dejar de actuar como la Hayes que actuaba sola contra el mundo, ya no era la mujer que destilaba hielo, ya no eran los recuerdos los que regían mi vida, ya no tenia la necesidad de hacerme ver como alguien autosuficiente, ya no era mi historia solitaria marcada por sucesos trágicos, ya no era la mujer sufriendo luchando por mantener sentimientos ocultos, me convertí en una mujer feliz que tuvo que aceptar que la vida sola no tiene ningún sentido y que la felicidad se hace verdadera hasta que decides compartirla, me di cuenta que el amor verdadero llega a tus manos hasta que te dejas de cubrir de corazas protectoras para que ese alguien te vea y te acepte tal y como eres y ese alguien en mi vida fue Rick Hunter. Ese primer año fue el tiempo justo que ambos necesitamos para hacer ajustes en nuestras vidas, para hacer que nuestros caminos al fin se juntaran hasta formar una recta paralela que avanzaría al mismo paso hasta el final de nuestras vidas.

Di un fuerte suspiro y levante mis brazos para estirarme un poco luego de que terminara el reporte que presentaría en la sede del GTU, llevaba días trabajando en el y me emocionaba ver el recuento de los logros durante mi primer año de gestión al frente de la RDF. Me sentía satisfecha de saber que el trago amargo lo habíamos pasado y ahora nos concentrábamos únicamente en el futuro que pintaba para ser un reto mucho más grande. Llevaba meses analizando la situación actual de la milicia y del GTU, y después de haber visitado a Bretaii en su nave me quedó mucho más claro que la raza humana debería dar un salto mucho más grande del que habíamos dado en años anteriores.

Fue una visita muy conciliadora que nos permitió acercarnos por primera vez luego de que yo tomara el puesto del Almirante Gloval y aunque mantuve inseguridades sobre si Bretaii me aceptaría como nueva representante de la RDF él me dejó claro durante esa visita que nuestra alianza era mucho más fuerte que nunca. Fui recibida con el mismo respeto que en veces anteriores y cuando lo vi, me pareció como si nada hubiera cambiado, me esperaba de pie viendo la pantalla principal, y como si el tiempo no pasara para él lo vi exactamente igual como la última vez, imponente, fuerte, con una mirada franca y una sonrisa cargada de tanta amabilidad que me hizo recordar al Almirante Gloval. Ambos éramos personas que nos caracterizábamos para ir directo al punto, y él así lo hizo, compartió conmigo los resultados de las numerosas expediciones que su flota había hecho para atraer a mas zentraedis que desearan dejar la lucha para tener una alianza con la Tierra, y aunque el resultado de sus misiones era excelente y muy prometedor él no parecía estar mínimamente satisfecho, ni siquiera se sentía más confiado de tener una flota mucho más grande y sólida ya que a él le preocupaba el hecho de que el conflicto ya había rebasado a la raza zentraedi, el interés de la protocultura y de nuestro planeta ya estaba en la mesa de otras razas, y aunque no se podía asegurar si habría enfrentamientos o nuevos ataques pronto sabíamos que la Tierra ya no era un planeta seguro, luego de la guerra muchos focos rojos se habían encendido - "Tenemos que ir un paso adelante" – me dijo Bretaii durante esa reunión y fue entonces que entendí la necesidad que el Almirante Gloval tuvo por sacar a la raza humana de la Tierra, ese había sido su propósito central con el Sdf2, poner a salvo nuestra humanidad e ir en busca de más alianzas, no dejar que una vez más el cataclismo nos llegara sin previo aviso. Sería un desafío bastante grande, el GTU había perdido todo interés en ampliar los horizontes de la raza humana luego de la destrucción del Sdf2, además de que de nuevo se estaban levantando intereses dentro del gobierno político, pero aun pese a las circunstancias poco prometedoras para obtener la autorización del GTU de iniciar la construcción de una nueva nave yo estaba decidida a dar el primer paso y nadie me detendría.

Terminé de firmar los últimos reportes del día, me recliné un poco sobre el asiento y deje que mi espalda descansara, miré el reloj, aun tenía un compromiso más y ese era ir en busca de mi primer aliado para iniciar la construcción del Sdf3.

Salí de mi oficina en dirección al departamento científico y mientras caminaba más de un oficial me miro extrañado de verme por aquel sector de la base, generalmente esa área no era visitada por altos mandos, mucho menos por la aun nueva Almirante Lisa Hayes, pero la reunión que deseaba tener con el Dr. Lang tenía que ser en un lugar en que él se sintiera cómodo, alejado de los barullos políticos y militares, un lugar en el que, él y yo pudiéramos platicar de la manera más franca, y ese lugar evidentemente era su espacio de trabajo. Llegue a mi destino, alise mi falda un par de veces y toqué la puerta levemente, después de varios minutos del otro lado recibí respuesta.

Estaba de espaldas a la puerta, parecía concentrado en algo ya que ni siquiera se había dado la vuelta para ver de quien se trataba mucho menos cuando me decidí a entrar a la oficina. Emil había cambiado desde la primera vez en que yo lo había visto, su cabello empezaba a teñirse por esporádicas canas en los lados de su cabeza, la bata que usaba en el laboratorio estaba tan vieja que parecía terminaría rompiéndose por la mitad. Lo único que parecía no cambiar en él, era su mirada fría, profunda y siempre con falta de sueño.

- Emil, buenas noches – dije mientras caminaba con dificultad para tratar de abrirme paso entre el montón de cosas que había en el suelo y en los escritorios
- Almirante – se volteo de prisa en cuanto reconoció mi voz – Buenas noches – continuo - no teníamos alguna reunión ¿o si? – preguntó nervioso, lo que provocó que yo soltara una sonrisa mientras negaba con mi cabeza
- Quiero platicar contigo ¿estás ocupado?
- No – dijo mientras hacia un espacio en su mesa de trabajo para que pudiera sentarme - ¿te ofrezco algo?
- Si tienes café –

- ¿Petite Cola? – respondió luego de negar con cierta pena, sonreí de nuevo
- Petite está perfecto – Me quité el saco, el gorro y tomé asiento en un banco mientras lo veía observarme detenidamente ¿me vería también diferente, como yo a el? - ¿Como vas con los nuevos prototipos VT? – pregunté para iniciar con la conversación
- Peleando con el presupuesto – comentó irónico – Como siempre – agrego después de sonreír un poco - ¿y tu? Me enteré que estás por presentar tu primer reporte de gestión en la GTU
- Dentro de dos días de hecho – le confirmé – ha sido un año duro, pero creo que caminó bastante bien ¿no crees? – él me dio otra sonrisa
- Has rebasado las expectativas de mucha gente – afirmó – Aunque yo siempre tuve confianza en ti –
- De pronto siento que terminaré por defraudar toda la confianza que me han dado – dije sincera – Nunca podré igualar lo que hizo el Almirante Gloval
- Deja de pensar en lo que él hizo y concéntrate en lo que tú harás – solté una sonrisa tímida y bebí otro poco – La RDF está en buenas manos
- Gracias – le respondí sincera

- Y bien ¿qué te trae por aquí? – di un fuerte suspiro y me decidí a sacar el tema, sabía que aun después de un año hablar del Sdf2 era un tema delicado, más por la forma en que el GTU había tratado a Lang luego del ataque de Kyron
- Quiero platicar contigo sobre el Sdf-2 - solté al tiempo que Emil hacia una mueca de disgusto y recargó su espalda en el respaldo de forma apática, su actitud cambio en segundos

- Ya fui interrogado por el comité militar sobre las causas probables por las que se hundió el Sdf-2 luego del impacto del crucero enemigo – respondió a la defensiva – Si buscas obtener más información no existe
- No vine a interrogarte – me apresuré a decir – Hay muchas cosas que yo no supe del Sdf2 y quiero saberlas,
- ¿y de que te sirve ahora hablar? – contestó desafiante – La nave fue destruida, no quedó nada
- Ni el Sdf-1 ni el Sdf-2 me importan ahora – dije – Ahora en lo único que me quiero concentrar es en el inicio de la construcción del Sdf-3 – lo vi levantar las cejas de forma sorprendida, y la verdad es que no me extrañaba ni un poco su reacción sabía que más de uno tomaría mi decisión como una locura
- ¿Pretendes iniciar la construcción de una nueva nave? –
- Pretendo seguir con el plan original del Almirante Gloval – dije tranquila
- El GTU no te dejarán continuar -
- No pienso pedirles permiso– contesté de inmediato provocando que Lang hiciera una mueca extraña – Se que el GTU es parte importante del proceso para autorización, pero la RDF es quién se encarga de la seguridad del planeta, y yo como representante debo de hacerme cargo de hacerles entender que esta nave es de suma importancia para la seguridad de todos – hice una pausa y busqué su mirada - se que muchos piensan que la destrucción del Sdf-2 prueba que las ideas del Almirante Gloval eran una pérdida de tiempo, se que su destrucción casi inmediata fomentó una clara duda de las capacidades que pudiera haber tenido la nave en caso de que no hubiera sido derribada, pero tu y yo sabemos que eso no es cierto – Lang llevó su mano a la altura del mentón y me miró
- Y dime Lisa ¿por qué crees que el Sdf2 no resistió el ataque?
- Tengo conclusiones basadas solo en observaciones– aclaré – pero creo que se omitieron cosas importantes. Yo no estuve ni mínimamente involucrada en el proceso de construcción, me enteré de la existencia del Sdf-2 unos días antes de su destrucción, pero según los manuales operativos que me entregó el Almirante la nave no contaba con transformación modular, por lo tanto no había cañón principal, las proporciones a mi parecer eran muy pequeñas, el número de Varitechs y Battledroids que se habían dispuesto eran menor al número con el que nosotros viajamos dentro del Sdf-1 desde la órbita de Plutón, así que si me preguntas, si el Sdf-2 hubiera logrado despegar no habría llegado muy lejos – Lang dio un respiro profundo y se puso de pie
- ¿por qué crees que se omitieron todas esas cosas? – aun detectaba cierta acidez en sus palabras, pero parecía irse calmando poco a poco
- Agradecería que tu me lo dijeras Emil – dije sincera, él arrugo su ceño un poco al darse cuenta que yo no estaba ahí para pelear con el, sino para ponerme de su lado
- El Almirante Gloval nunca logró que se aprobara el presupuesto necesario para poder construir la nave desde cero, el Sdf-2 era más bien una especie de remodelación a las áreas del Sdf-1 que no fueron dañadas durante la batalla con Dolza – me quede callada al escuchar la revelación de Lang – Eran muy pocos los que apoyaban su iniciativa por enviar una expedición, trabajamos con lo que pudimos
- se defendió
- Pues ahora más que nunca tendrán que aceptar la iniciativa – dije segura de mi misma
- Tu posición ahora es mucho más débil que la que el Almirante Gloval tenía, te enfrentarás a las acusaciones del por que el Sdf-2 no resistió el ataque, esa será su principal excusa y argumento para afirmar que Gloval estaba equivocado, aun sabiendo que la nave era débil por la falta de apoyo al inicio del proyecto
- Quizá tengas razón, pero ese ataque también fue un claro recordatorio a lo que estamos expuestos. Si una nave de un sobreviviente Zentraedi fue capaz de destruir una ciudad entera, una base y a dos naves, imagina lo mucho que deben estar temiendo los altos mandos al considerar siquiera que los Zentraedi regresen con refuerzos o peor aun que los creadores de los Zentraedi vengan hasta acá - hice una pausa recordando la plática con Bretaii y aunque no estaba segura si sería conveniente revelarle la información que él me había dado terminé por hacerlo, confiaba en el – Me reuní con Bretaii hace unas semanas – pareció extrañado – Fueron pocos los que supieron de mi partida, ni siquiera el GTU lo sabe – confesé – Bretaii está seguro que los intereses por nuestro planeta ya han rebasado a la raza zentraedi y tarde que temprano van a venir y no puedo quedarme sentada de brazos cruzados esperando a ver que sucede, ya pasamos por una prueba muy difícil, ya nos dimos cuenta que somos frágiles, tenemos que resguardar nuestra humanidad – Lang soltó una sonrisa involuntaria

- Nunca he puesto en duda tu temple, ni tus convicciones, pero apenas estas por enfrentarte a un tumulto burocrático, tu carrera apenas está empezando ¿qué te hace pensar que tendrás más éxito que el Almirante Gloval en convencer al GTU?

- Soy terca – confesé un tanto avergonzada – y muchos saben que no me rindo fácilmente, además llevo la razón por delante, tendrán que entender – me levanté de la silla y me acerque hasta Lang para poder verlo de frente – La construcción del Sdf-3 debe empezar de inmediato, y debe ser mucho mejor y mucho más grande que el mismo Sdf-1
- ¿Más grande?
- Tiene que ser no solo una nave expedicionaria, sino una nave colonizadora – aseguré – debe de llevar dentro familias, vidas cotidianas, pero debe ser capaz de defenderse a toda costa, y estoy convencida de que debe llevar dentro el satélite fábrica – Emil soltó una carcajada que me hizo tensar los músculos del rostro
- Jamás dejarán que la nave se lleve una fábrica Robotech – aseguró – eso sería dejar desprotegida a la Tierra
- Será un riesgo que se deberá tomar, los miembros del GTU tendrán que tener presente que esa nave puede ser la salvación de nuestra raza, debe ir lo más protegida posible, no sabemos cuanto tiempo podría tardar en regresar
- Si es que regresa – agregó
- Emil, se que aun hay muchas dudas sobre mi capacidad para llevar el control militar, estoy consiente de que hay mucha gente que no me desea en este puesto, se que mi edad es una desventaja, pero tengo experiencia y tengo motivaciones – le aseguré – Por favor confía en mi
– Lisa mi confianza en ti nunca ha estado en duda – aseveró – Pero estás desestimando muchas cosas, créeme yo llevo muchos años viendo la pelea constante entre la RDF y el GTU
- Yo estoy al frente de la RDF así que ahí yo decido y del GTU me hare cargo – le aseguré – Lo que quiero es que tú te concentres y construyas una verdadera nave colonizadora – el brillo que salió de sus ojos me demostró que al fin había tocado la fibra más sensible de Emil Lang y eso era el reto que representaba para el construir una nave que podría parecer un sueño, pero que debía convertirse en realidad
- Una nave como la que me estás pidiendo, costará mucho – enfatizo – y tardara al menos cuatro o cinco años en ser construida, eso considerando que empecemos lo más pronto posible
- No tendrás que preocuparte por nada de eso, ese será mi trabajo, el tuyo será hacerte cargo de la construcción es todo. No te pediré que participes en algo más, te lo juro – se encogió de hombros y se sentó de nuevo
- Jamás he tenido reservas sobre tu capacidad – dijo ya con menos formalidad, clavó sus ojos obscuros en los míos y esbozo una especie de sonrisa melancólica – Es solo que siempre he tenido problemas con la autoridad política y militar, más considerando que a mi de esos temas no me importa nada – levanto la petite y terminó por beber su contenido – Pero tengo el presentimiento que contigo eso puede cambiar – Cuenta conmigo – concluyo.

Nos quedamos en silencio por un rato más y luego de ver el reloj de pared y ver que pasaban de la medianoche me puse de pie – Será mejor que me vaya – comenté – Hoy regresa Rick de Ciudad Granite – dije sin pensarlo mucho
- Te ves feliz con él – baje mi mirada apenada y encogí mis hombros – Eso me alegra
- Gracias – contesté aun con pena – Él me hace feliz – confesé


Tomé mi bolsa y saco y me encamine hacia la puerta y antes de salir del laboratorio ambos intercambiamos una mirada que sabíamos estaba llena de confianza, honestidad y complicidad. La historia de trabajo entre Lang y yo estaba empezando.

Cuando llegué a la salida de la base ya me esperaba el chofer que se me había asignado desde que empecé con el cargo, era un joven teniente, juguetón de ojos negros y cabello rizado, que deseaba convertirse en un controlador aéreo, se llamaba Daniel Parson. Estaba cumpliendo con su servicio militar antes de iniciar la especialidad y para su mala suerte había terminado de chofer de la muy temida Almirante Hayes; la verdad que es me divertí mucho con el durante sus primeros días de servicio, andaba más nervioso que un conejo, sudaba la gota gorda cada que me dirigía a el, y ponía unos ojos saltones cada que me veía molesta, pero con el tiempo aprendió a relajarse más y aunque ya me había visto hacer rabietas se adaptó bastante rápido a mi vida laboral, tanto que ya ni siquiera tenía que llamarlo para que el fuera por mi, ahora cada que salía de alguna reunión o de la base, el ya me esperaba mientras leía alguna historieta, siempre de Batman o el increíble Spiderman.

En cuanto me vio salir de la base con las manos dentro de mi saco, arrojó su historieta en el asiento del copiloto se cuadró frente a mi y me abrió la puerta del automóvil para que subiera - Empiezo a sospechar teniente, que usted me espía – le dije divertida, lo note soltar una sonrisa mientras que se subía al auto, lo encendía y tomaba la avenida principal – ¿A su casa o la del General? – preguntó – A la mía – le confirmé, en eso habíamos quedado por teléfono, pensé para mis adentros – Se ve cansada Almirante – comento casi por lo bajo al tiempo que cruzábamos ciudad Macross hacia la zona militar de residencias – Estoy cansada – respondí sincera – De veces pienso que al día le faltan horas – resople bajando el vidrio de la ventana para dejar que frío de la noche me diera en el rostro.

Lo observe moverse en el asiento al tiempo que carraspeaba un poco – Me pidió el General Hunter que le avisara que demorará un par de días más en ciudad Granite, tuvo que entrar a una junta, dijo que mañana se comunicaría con usted a primera hora – finalizó

Di un suspiro y me deje caer sobre el asiento. Los últimos meses el tiempo para él y yo se había reducido drásticamente, yo lidiando día a día con montón de asuntos y él desde que tomó el puesto de General de operaciones de defensa los deberes se le habían incrementado al doble, más por que era precisamente su departamento el que tuvo que restablecerse con mayor prioridad, y eso le había cortado sus alas de inmediato. Y aunque a la fecha él no había soltado una sola queja, yo sabía que extrañaba volar, lo observaba mirar detenidamente los hangares y las pistas de aterrizaje, en más de una ocasión lo encontré montado sobre el Skull con la capota cerrada y con el gorra de General cubriendo su rostro y aunque tuvimos un par de peleas respecto al tema, él me dejó claro que no deseaba que metiera las manos para para que el pudiera volver a volar.

Así que llevábamos un par de semanas sin vernos y ahora con la noticia de su retraso la separación aumentaría más, ya que yo en dos días tendría que salir a la sede del GTU para presentar mi reporte del primer año de gestión como Almirante de la RDF.

- ¿Desea que la lleve a otro lugar antes de llegar a su casa? – Preguntó el Teniente Parsons haciendo que regresara súbitamente de mis pensamientos – Tengo hambre – respondí mecánicamente mientras que el joven teniente tomaba una desviación para la ciudad
- Alessandro's cierra tarde – contestó
- Gracias teniente – respondí agradecida – pediré algo para llevar

Luego de llegar a mi casa y comer la ensalada que me había ordenado en el restaurante, me lavé la cara, cepille mis dientes, me puse unos pants, una playera de Rick y me metí a la cama, estaba cansada, tenía sueño y no tenía ningún interés de seguir despierta, no si él no estaba a mi lado.

El teléfono sonó muy temprano, aun semidormida logré tomar el auricular, eran las siete del sábado – Me debes dos – dije sin tener que preguntar quien era, del otro lado LO escuché soltar una risa – Una por dejarme plantada y otra por despertarme en mi día libre

- Esta no cuenta – respondió dando un bostezo – Yo también me he tenido que despertar temprano para decirte que te extraño – me acurruqué con la cobija y sonreí ampliamente
- Quería verte antes de irme al GTU
- Yo también – contestó – Pero estos nuevos protocolos de patrullaje de verdad están dando mucho de que hablar y no para bien
- ¿Siguen?
- Son absurdos – dijo molesto – No es seguro para ningún piloto tratar de cubrir áreas tan grandes en tan poco tiempo, turnos tan largos solo harán que el rendimiento y la concentración baje
- Siguen asustados – afirmé
- Eso no les da derecho a tratar a los pilotos como robots, no me iré de aquí hasta hacerles entender que no permitiré que pilotos a mi cargo estén en riesgo constante por necedades – apreté el teléfono, en ultimas fechas Rick estaba demostrado que el cargo que llevaba era justo el que se merecía, y aunque esa decisión de proteger a gente bajo su cargo era una cualidad que el cargaba desde que estábamos en el Sdf-1 me gustaba escucharlo tan decidido y eso solo me hacía sentir mucho más orgullosa
- Pondré el tema durante la sesión con el GTU
- ¿A que hora te vas mañana?
- Salgo muy temprano –
- ¿Quién te escoltara?
- Puedes estar tranquilo – dije conteniendo una risa – La temible Miriya Parino estará al frente
- Es bueno saber que tendrán que deshacerse de una loca antes de llegar a ti – respondió divertido – ¿Sigues con la idea de presentar la iniciativa para la construcción del Sdf3?
- Totalmente – dije – Ya he hablado con Lang
- ¿Y qué te dijo? -
- Acepto – dije con otra sonrisa
- No quisiera decirlo, pero te espera una fuerte batalla
- Lo se, pero me encargaré de que acepten
- o la temible Almirante Hayes se encargará de asesinarlos
- Correcto – dije divertida
- Tengo que apurarme, habrá otra reunión – comentó desganado - Supongo entonces que nos veremos cuando regreses del GTU
- Parece que así será, cuídate mucho ¿quieres?
- A la orden Almirante
- Te amo
- Yo más – me respondió antes de colgar


Llegamos a la sede del GTU y tuvimos que pasar por un protocolo de seguridad demasiado tendencioso. Revisaron los cazas, oficiales y pilotos que venían conmigo, luego de varios minutos de tenernos parados una mujer de estatura mediana y tez morena se nos acercó a Miriya y a mi para hacernos una revisión rápida, yo sabiendo que ese era su trabajo coopere bastante, le abrí mi bolso, levante mis brazos y deje que sus manos toquetearan rápidamente el contorno de mi cuerpo; pero Miriya no se la hizo tan fácil, endureció su mirada y prácticamente gruñó cuando la oficial se acercó para revisar su cuerpo, dudo por unos instantes y luego de que escuchara que yo le decía algo a Miriya prosiguió.

- Muchas gracias Almirante Hayes, bienvenidos a la sede GTU Andrómeda – dijo aun nerviosa, incline mi cabeza en respuesta afirmativa y camine con Miriya hasta el edificio.
- Es una falta de respeto que te revisen de la forma en que lo hicieron
- No me importa – dije despreocupada – En estos tiempos a los ojos de la GTU todos somos sospechosos de cualquier cosa
- Por dios Lisa, nadie ha prestado tanto servicio en este último año que la base Macross – dijo con desdén – Tú misma ha dado el tiempo completo de tu vida para que la RDF volviera a caminar
- Entender a los políticos es cosa difícil el Almirante Gloval y mi padre me lo dijeron en más de una ocasión, pero en tiempos como esté dependen bastante de la RDF y adivina ¿quién esta al frente? – Miriya y yo soltamos una sonrisa cómplice llena de diversión
- Suerte con el consejo
- Gracias, ¿nos vemos en la noche para cenar?
- En el lobby del hotel – me respondió antes de irse hasta el hangar para dar su reporte de vuelo

Fui recibida a las afueras de la pista por un comité de militares a los cuales saludé rápidamente mientras me metía al transporte que se me había dispuesto para llevarme al edificio principal en donde me entrevistaría con el General Emmerson mi siguiente nombre en la lista que me ayudaría a lograr mayoría en la votación del GTU para dar luz verde al proceso de construcción del Sdf3. Emmerson cambió la dirección de su carrera drásticamente luego de que el Almirante Gloval tomara el puesto de la RDF pareció dejar de interesarse en seguir escalando en la pirámide militar y comenzó a involucrarse en la GTU, obtuvo la gubernatura de Ciudad Granite y luego de lograr un notable desempeño en el desarrollo de la ciudad dejó el puesto para aceptar un lugar en el consejo general del GTU puesto que desempeñaba desde hacía ya dos años, y aunque él había participado en la votación de la RDF para darme el nombramiento su participación en el área militar era prácticamente nula.

Aun pese a que durante algunas ocasiones tuvimos diferencias se podía decir que yo le tenía confianza, durante mi primer año de gestión el me demostró en más de una vez que estaba de mi lado, era una persona muy neutral y conciliadora, a la fecha siempre me recordaba su apoyo en cualquier iniciativa que yo decidiera emprender, pero afirmar que me respaldaría en la propuesta para iniciar la construcción del Sdf3 era algo difícil. Emmerson según Lang fue uno de los principales opositores a la iniciativa del Almirante Gloval de enviar una nave colonizadora fuera de la Tierra, y gracias a su votación y la de muchos más el presupuesto necesario para la construcción del Sdf2 no se aprobó. Con este antecedente tenía fuertes sospechas de que quizá yo obtendría la misma respuesta al pedir su apoyo, pero algo me decía que quizá conmigo las cosas serían diferentes, además de que yo no estaba ni mínimamente dispuesta a recibir un no por respuesta, me iría de la sede hasta que tuviera autorización plena.

Cuando llegue a la oficina Emmerson ya me esperaba

- Almirante Hayes – me saludo con una venia que yo respondí de inmediato - ¿Cómo estuvo el viaje?, supe que les toco una tormenta en el pacífico

- Si no estuviera tan acostumbrada a las sacudidas me hubiera muerto de miedo – respondí – El verdadero dolor de cabeza fue cuando llegue – me queje – Los procedimientos de seguridad son un tanto exagerados – Emmerson hizo una mueca de disgusto

- Lo lamento
- Entiendo que deseen ser cuidadosos, pero dudar del representante que les cuida las espaldas es bastante arrogante ¿no cree?
- Entiendo su molestia y no me queda más remedio que pedirle una disculpa, el GTU se rige por procedimientos bastante molestos y absurdos, pero al final no hay mucho que se pueda hacer para evitarlos – me encogí de hombros y tomé asiento en el pequeño lobby de su oficina
- Y ¿Cómo va todo? Me han llegado bastantes rumores sobre conflictos internos en el GTU – Emmerson dio un fuerte suspiro y se sentó también
- El GTU está en lo que yo llamaría un punto crítico – levanté las cejas sorprendida – La estabilidad económica al fin parece haber llegado a la bolsa mundial, los remanentes de la crisis siguen presentes pero ya no son de cuidado, poco a poco muchos intereses han ido levantándose de parte de diferentes grupos, y esto lo único que ha provocado es inestabilidad y conflictos internos
- Me he dado cuenta – señalé – el GTU está exigiendo a la RDF protocolos totalmente absurdos que de ninguna manera serán aprobados por mi, no si estos ponen en peligro nuestra seguridad
- Entiendo su punto Almirante pero es mi deber intentar encontrar conciliación en ambas partes, si bien la RDF protege al GTU no se puede pasar por alto que nuestra organización es quien aprueba presupuestos para que la milicia funcione como debe de ser
- La seguridad no debe de estar sujeta a ese tipo de cuestionamientos – replique – y aunque usted tiene toda la razón en decir que ambas entidades deben de responder y cooperar bajo las mismas condiciones, una es la que siempre termina dando la cara cuando las cosas se ponen feas y creo que ambos sabemos cual de las dos es – Emmerson apretó los labios como si intentara controlar una ligera molestia que estuviera empezando a subirle por la cabeza, así que antes de que termináramos peleando por cuestiones ajenas a lo que yo quería tratar en esa reunión levante las manos y traté de meternos a un plano mas jovial
- Todos estos puntos se irán discutiendo con el tiempo – le aseguré – y aunque yo desee que las diferencias entre ambas organizaciones desaparezcan ambos sabemos que no será así, los políticos y los militares somos de castas muy distintas
- ¿entonces a que vino?

- Bueno, primero para darle una copia sobre el reporte que presentaré el día de mañana ante la GTU sobre mi primer año de gestión, usted ha sido de gran apoyo y me interesa conocer su opinión sincera sobre los resultados de mi gestión

- Ambos sabemos que han sido excelente – recalcó mientras tomaba la carpeta – No es necesario que yo lo lea para saber que sus resultados han sido sobresalientes, ni siquiera el GTU tiene que leerlo para saber que su trabajo ha sido impecable
- Aun así me interesa su opinión – guardé silencio y recordé unas palabras de mi padre – Más sabe el diablo por viejo que por diablo, su experiencia siempre será de mucha ayuda para mi – Emmerson me dirigió una sonrisa y abrió la carpeta para mirar rápidamente el contenido
- Agradezco su confianza
- Dejando de lado todo lo del reporte hay algo más que deseo hablar con usted – sentí mis manos un poco frías – es un tema delicado y muy importante así que le pido mantenga un criterio abierto – él pareció notar la seriedad en mis palabras ya que dejo la carpeta, se irguió y me hizo un gesto que me señalaba que era todo oídos.
- Durante este primer año al frente de la RDF he aprendido y he visto cosas que me han dejado ver una perspectiva que nunca antes pude notar, estar en esta posición me ha permitido ver panoramas que tanto el Almirante Gloval como mi padre pudieron ver, ahora entiendo muchas de sus acciones y casi puedo afirmar que las comparto y las apruebo. Dentro de mi plan de gestión para los siguientes años hay dos puntos importantes, uno la seguridad que la RDF debe proveer a todos los países y ciudadanos de la Tierra y otro es defender y prevalecer la raza humana
- No podría estar más de acuerdo con usted – comentó
- El primer punto se ha ido trabajando desde que tomé el puesto, la RDF se ha ido reestructurando poco a poco y me he ido rodeando de oficiales de confianza que se tienen los mismos ideales que yo, si alguno de ellos considera que la integridad de nuestra encomienda se ve amenazada por protocolos del GTU yo apoyaré al cien por ciento el criterio de mis oficiales – saqué el tema que Rick estaba peleando en la asamblea de seguridad y que yo estaba segura Emmerson ya estaba enterado – el segundo punto hasta el momento es el más delicado, requiere de mucho esfuerzo y coordinación de ambas organizaciones, es una meta a largo plazo – hice una pausa y mire al General directamente a los ojos – Deseo iniciar con la construcción de una nueva nave – dije sin rodeos, los músculos de su rostro se tensaron y sus labios se apretaron en un fina línea que endureció sus facciones – Antes de que entremos de lleno a la discusión quiero pedirle que analicemos a fondo la iniciativa
- Considero Almirante que la iniciativa fue bastante analizada luego de la destrucción del Sdf2 – negué con mi cabeza y continúe
- Fue analizada desde su punto de vista más débil – aseguré – pero si me preguntan si el análisis fue objetivo, entonces digo que no

- No creo que su percepción sea correcta, usted no estuvo involucrada ni en el antes ni del después del Sdf2 – solté una sonrisa amplia que pareció confundirlo
- Tiene toda la razón, por lo tanto mi percepción es la más objetiva – se quedó callado y se removió un poco en su asiento – La nave ciertamente tenía defectos, el hecho que haya sido destruida de un solo impacto pone muy en duda la calidad de su construcción, pero ambos sabemos por que tenía tantas omisiones – saqué un documento de mi carpeta que había logrado conseguir en los archivos personales del Almirante Gloval y en esos documentos se especificaba el presupuesto general de la nave, se la extendí a Emmerson – si comparo el presupuesto que se destinó a la remodelación del Sdf1 luego de su descubrimiento con el costo que se invirtió en el Sdf2 éste último es una burla
- Los tiempos cambiaron mucho Almirante, la economía no es la misma que cuando se inicio el proyecto Sdf1, además de que la nave estaba construida por alienígenas con tecnología muy superior a la nuestra, nosotros solo tuvimos que hacer adaptaciones
- Otro punto a mi favor – dije – el satélite fábrica ya está en nuestra manos esa tecnología ya está a nuestro alcance y contamos con un equipo por demás preparado que se puede hacer cargo de la construcción
- El GTU ya no esta con la disposición de invertir más dinero en ningún proyecto que no represente una ventaja sólida para la Tierra – aseguró – se perdió mucho dinero en el Sdf2
- Bueno, si usted es parte de los que creen que estamos a salvo por haber ganado una batalla contra los zentraedi, todo lo aprendido y perdido desde que iniciamos la guerra ha sido tiempo perdido, la Tierra contrario a lo que el GTU quiere ver no está a salvo, tarde o temprano nos enfrentaremos a razas igual o más poderosas que desearán apoderarse de nuestros recursos y cultura y si usted me pregunta si algún día estaremos suficientemente armados para hacer frente a cualquier ataque, mi respuesta es no - Emmerson sacó un pañuelo de su saco y limpió el sudor de su frente
- ¿Qué diferencia habrá en tener otra nave?¿por qué no invertir en armamentos más modernos y letales? -
- Por que por más que podamos tener ese tipo de armamentos el campo de batalla será aquí ¿usted cree que la Tierra aguantará ataques como el que vivimos con Dolza? El cuarenta por ciento del planeta ya no tiene vida, el veinte por ciento tiene aun altos niveles de radiación y a la fecha se sigue invirtiendo muchísimo dinero en la recuperación ambiental, la nueva nave ciertamente será un mecanismo de defensa pero además representa más la oportunidad de sacar a nuestra cultura de la zona cero, avanzar sin tener que esperar a que nos ataquen primero, establecer alianzas, encontrar otros planetas donde podamos vivir
- Almirante Hayes, este tema es muy delicado, se necesitaría de mucho tiempo para analizarlo con calma

- No tenemos tiempo para eso – aseguré – He decidido compartir con usted la necesidad de construir una nave colonizadora, estoy a sus órdenes para poder debatir y analizar cualquier posibilidad, pero tengo también el deber de aclararle que vengo por una autorización, no por una posibilidad o por un veremos en el futuro – me puse de pie y saque otra carpeta – Mañana le entregaré una copia a cada uno de los miembros del consejo – dije – aquí se detalla toda la propuesta y la necesidad de construcción del Sdf3
- ¿Por qué me la da antes? -
- Por que lo quiero de mi lado y porque mañana le dejaré claro al consejo del GTU que si quieren seguir contando con nuestro apoyo deberán tomar muy en cuenta las estrategias que nosotros tomaremos para cumplir con nuestra enmienda de ofrecer seguridad al planeta y la raza humana
- Almirante la RDF también necesita del GTU - rebatió
- No de la misma forma – aseguré – todos los refuerzos que nos cuidan desde arriba están de mi lado, si ustedes no desean analizar con cabeza clara todas estas advertencias, la alianza con los zentraedi estará en peligro – tomé mis cosas y me despedí del General Emmerson con la sospecha de que su percepción sobre una nueva nave había cambiado – Hábleme al hotel si tiene alguna duda sobre ambos reportes

Llegue al hotel pasadas las siete de la noche, tenía el tiempo justo para cenar con Miriya, pero justo cuando estaba preparándome para bajar y verla en el lobby el teléfono de la habitación sonó y me llamó para decirme que algo se le había atravesado en la base y que no podría llegar – Bueno, parece que últimamente todo mundo me cancela – me dije con cierto aire de apatía. Tenía hambre, pero ya me había puesto de malas, así que decidí pedirme algo de cenar al restaurante del hotel y aprovechar el tiempo para repasar lo que presentaría al consejo al día siguiente.

Tengo que reconocer que me sentía un tanto temerosa de que el consejo rechazara el proyecto de construcción el Sdf3 y si era así debía de penar cuales serían mis acciones para convencer al GTU, me quedé recostada sobre la cama pensando en el asunto y en otras cosas a la vez, pensaba en Claudia y en las chicas, en el Almirante, en Rick que estaba a cientos de kilómetros de distancia cumpliendo con sus propias órdenes, y así sin saber como mi cabeza se había saturado de decenas de cosas, sentí un dolor de cabeza comenzar a presionar los costados de mi cabeza, resople fuertemente poco a poco sin querer fui cerrando mis ojos dejando que mi cuerpo y mi mente se relajaran un poco.

Di un salto involuntario cuando escuché dos golpes secos en la puerta, abrí mis ojos y miré el reloj en el buró, pasaban de las diez de la noche, me había quedado dormida, me incorporé y talle mis ojos para poder terminar de despertar, volvieron a golpear la puerta – Ya voy – dije un poco de malas

- Servicio al cuarto – dijeron del otro lado, seguramente ya llevaban varias vueltas con mi orden, Volvieron a tocar - ¡ya voy! – dije un tanto desesperada mientras buscaba el interruptor de la luz, "toc, toc" - ¡Que desesperación, ya voy! – grite al tiempo que por fin había encontrado el botón.

Abrí la puerta y prácticamente me quedé sin habla, incluso parpadee varias veces para comprobar que no estuviera soñando, ya que ahí frente a mi tenía a Rick Hunter sosteniendo una caja de pizza mientras me sonreía con esa mueca extraña que le salía cada que el me molestaba - ¡Rick! -

- ¡Hola! – dijo mientras daba un paso hacia adentro para dejar la caja de pizza en la mesa de centro y así poder tomarme por la cintura para darme un beso que literalmente me robó el aliento -¿Qué haces aquí? – pregunté con una sonrisa cuando me separó un poco de él
- Es una sorpresa – dijo riendo – Me desocupe antes y decidí venir hacia acá
- Pero….¿como supiste que me hospedaría aquí?
- Miriya me lo dijo – contestó despreocupado mientras se quitaba la gabardina y el gorro – Le debo una – yo seguía perpleja, sostenía su mano y lo seguía con la mirada
- ¿No te gustó que viniera para acá? – me preguntó cuando me vio sería parada como sonámbula en el umbral de la puerta, sacudí la cabeza negativamente y solté una sonrisa
- No es eso – dije – es que no te esperaba ni mínimamente
- No quería que estuvieras sola mañana ante el consejo – dijo tomándome de la cintura para poder besarme de nuevo – Si alguno de esos payasos se propasa contigo seré yo quien les parta la cara – sin saber por qué sentí mis ojos arder, me abrace más a él y recargue mi cabeza en su pecho
- Gracias Rick – dije de todo corazón sintiendo como el me mecía suavemente entre sus brazos – No tienes idea lo bien que me hará que mañana estés conmigo
- Te dije que no te dejaría sola – dijo suavemente – de ahora en adelante somos nosotros dos contra lo que sea – sonrió mientras me rozaba la mejilla con una de sus manos – Perdóname si no he podido estar tan cerca como quisiera
- No tienes que pedir perdón de nada – dije tomando su rostro entre mis manos – Sabíamos que esto no sería fácil, pero lo importante es que estamos juntos

Me abrace de nuevo a él y dejé que mi cuerpo se relajara, de pronto todo el cansancio y la tención habían desaparecido súbitamente y el momento hubiera sido perfecto si mi estómago no hubiera decidido rezongar por la falta de comida, gesto que me lleno las mejillas de rubor y que a Rick hizo reír de buena gana – Vamos a cenar, yo también muero de hambre -
- Se suponía que me traerían comida al cuarto
- Me informaron abajo que vinieron a tocarte dos veces, seguro estabas dormida – abrió la caja de pizza y desabotonó su saco – de todos modos ya lo cancele

Tome un par de petite colas del frigo bar y enseguida me senté a su lado - ¿En qué terminó el congreso de seguridad?
- Sin novedad – dijo con la boca medio llena por la mordida que le había dado a la pizza – Dicen que los procedimientos están establecidos y que solo pueden ser modificados directamente en el GTU, y como pensé "hey, mi novia esta allá y yo quiero discutir algunas cosas con ciertas personas del GTU es la oportunidad perfecta – sonrió encogiéndose de hombros
- Así que no viniste solo para ver a tu novia – dije con tono juguetón
- Que tu estuvieras aquí solo fue coincidencia –
- ¡hey! - le dije tratando de sonar lo más indignada posible mientras le daba un golpe en su hombro, el solo me guiño uno de sus ojos
- A ti, ¿Cómo te fue? – di una mordida a mi rebanada y me encogí de hombros
- Ya he hablado con Emmerson -
- ¿Cómo lo tomó?
- Tiene cierta aberración a la sola idea de iniciar la construcción de una nueva nave, pero siento que le di argumentos necesarios para apoyarme en la iniciativa, aunque quien sabe si eso sea suficiente, hay algo que no le gusta sobre mandar una nave colonizadora, pero no sé que es
- No te preocupes por eso ahora, el primer paso es hacer que acepten, lo demás que salga lo iremos resolviendo sobre la marcha
- Emmerson es con él único que cuento para lograr tener alguien que interceda por el proyecto dentro del consejo, sin su ayuda será más complicado, no imposible, pero si más tardado y la verdad es que después de esa plática con Bretaii lo que siento que tenemos menos es tiempo – empecé a mover mi pierna de forma nerviosa
- Lisa, no te preocupes – me dijo mientras posaba una de sus manos en mi rodilla – los convencerás y si no se dejan tendremos que usar a la RDF como medio de presión
- Creo que eso es lo que teme Emmerson – dije casi como si hubiera hablado para mi misma – después de todo fue él quien me enseño que siempre una de las partes debe ceder y será precisamente quién dependa más de la otra para subsistir, el GTU podrá mandar y autorizar presupuesto, pero es la RDF la qué resguarda su organización
- Verás que todo saldrá bien mañana, tienes muchísimas cosas a tu favor, solo hay que dar un vistazo rápido a tu informe de gestión para darse cuenta que tu tienes la capacidad para que la RDF funcione como debe de ser, además de que el comandante de toda la fuerza zentraedi está de tu lado y se ha pronunciado que de no ser tú la que represente la alianza en la Tierra la tregua se acaba
- Esa es precisamente mi última carta a jugar – dije – La flota de Bretaii ha crecido casi a la misma proporción que la que tenía Dolza bajo su mando, y quiero imaginar que la sola idea de pensar que toda esa flota se pronuncie en contra debe ser motivo suficiente para doblar las manos
- Oh cariño, lo es – dijo Rick convencido – No estamos defendiendo un capricho si no una clara necesidad de fortalecernos y prevenirnos para ataques futuros – di un fuerte suspiro y terminé mi rebanada
- Lograr la aprobación para el Sdf3 solo será el primer paso de una largo camino que recorrer
- Pero será el más importante – me acurruqué entre los brazos de Rick y dejé que mi cuerpo se relajara mientras que de mi boca salían varios bostezos.

Luego de una media hora lo sentí apretar más mi cintura mientras que su boca empezaba a rozar mi cuello de forma provocadora - ¿Qué haces? – pregunté nerviosa disfrutando de la caricia
- ¿Sería mucho pedir que te mantuvieras despierta un poco más? – Enterré mis dedos en su cabello y dirigí mi boca hasta el hueco entre su cuello y su oreja – Pensé que nunca me lo pedirías – dije atrayéndolo aun más
- Es que estaba esperando la orden Almirante – sentí sus labios tomar mi boca, luego sus manos comenzaron a recorrer mi cuerpo y una vez más mi corazón y mi alma se entregó al piloto que durante los momentos de intimidad me reclamaba todo mi ser


Desperté un par de horas antes que Rick, me levanté de la cama teniendo cuidado de que él no despertara, me di una ducha y pedí café a la habitación para repasar una vez más el reporte. Me sentía ligeramente nerviosa y no dejaba de pensar en la resolución que tendría Emmerson luego de la plática el día anterior, sentía mucha ansiedad de presentarme por primera vez ante el consejo completo del GTU. Luego de beber tranquilamente el café escuché a Rick levantarse y meterse al baño para darse una ducha, recogí todos los documentos y me uniformé.

Una hora después ambos estábamos saliendo de la habitación y fue una sorpresa para el chofer recogernos a los dos cuando quizá la indicación que tenía era que solo estaría yo esperándolo en el hotel. Rick me dejó subir primero y tomó mi mano derecha al notar que yo estaba nerviosa – Todo saldrá bien – me susurró al oído – yo solo logré soltar una media sonrisa

Cuando llegamos al edificio de convenciones la recepcionista nos saludó y miró de forma extraña a Rick – De último momento vino conmigo – dije para que no intentara siquiera evitar que él me acompañara en la reunión con el consejo; ella solo se encogió de hombros y caminó delante de nosotros hasta la sala de conferencias,

Igual que la última vez que yo me presenté al consejo con el Almirante Gloval y como mi padre como miembro del GTU la sala de reuniones mantenía el mismo formato frío y distante, "por seguridad ninguno de los consejeros debía de estar presente" así que todo se desarrollaba en medio de una gran sala con pantallas gigantes que colgaban de las paredes y en donde se presentaría cada uno de los miembros del consejo, la asistente nos señaló la única mesa del centro para que tomáramos asiento

- Almirante en la pantalla central que está sobre la mesa podrá descargar todo el material que desee presentar en su reporte, toda la información será transmitida de forma inmediata a los ordenadores de los consejeros
- Muchas gracias -
- ¿Desean algo más?
- Estamos bien, gracias

Cuando la mujer se fue, Rick hizo una cara de fastidio, aquello era nuevo para el y la verdad era que fastidiaba bastante tener que estar a solas en una habitación tan grande y además de todo pretender comunicarse con pantallas

- Que bola de gallinas – dijo
- ¡Rick! – lo reprendí temiendo que pudieran escucharnos – Quiero decir…General Hunter -
- Lo siento Almirante Hayes –

Saqué la información del dispositivo de almacenamiento y lo baje al ordenador para que pudiera pasarse a los consejeros en cuanto iniciara la reunión, tomé asiento, y mire el reloj de mi muñeca, faltaban aun veinte minutos

- ¿Habías estado antes en alguna junta de consejo? -
- Una vez – dije recordando la visita a la base Alaska luego de que el Sdf1 lograra entrar a la atmósfera terrestre – Aquella vez que llegamos a la Tierra en el Sdf1, ¿recuerdas que te vi en el hangar? – Rick entrecerró los ojos como si intentará recodar la ocasión, así que decidí darle una ayudadita – Fue la vez en que llevaste a Minmey a Yokohama – un fuerte rubor cubrió sus mejillas y esa vez lejos de enojarme me pareció gracioso, era bueno sentir que ella ya no era una amenaza para nuestra relación
- ¡¿Cómo supiste que fuimos a Yokohama?! Ese día no parecías tener idea de que saldría de la nave -
- Lo averigüe después de que regrese de la base Alaska – lo vi con cara de sorpresa – Cuando estuve frente a la mesa directiva con el Almirante Gloval mi padre aun era consejero del GTU, tenía años que yo no le había visto y en cuanto apareció en la pantalla lo sentí tan distante que llegue a dudar que ese hombre fuera mi padre, nunca me sentí tan pequeña ante él como en aquella ocasión.
- Las cosas ahora son distintas – dijo tomándome de la mano – Ahora eres la Almirante de la RDF – solté un suspiro y miré el reloj de nuevo, faltan diez minutos para que iniciara la sesión, apreté su mano fuertemente y agradecí en el alma que él estuviera ahí a mi lado.

Los "bips" resonaron en la sala, las luces verdes en las pantallas se encendieron y unos segundos después los rostros de los consejeros aparecieron en lo alto de las paredes observándome a mi y a Rick

- Almirante Hayes la esperábamos solo a usted – dijo uno de los gobernadores de la zona sur

Les salude militarmente y di un paso al frente – De último momento me pareció importante contar con la presencia del General Hunter, él ha participado activamente en mi primer año de gestión – dije mirándolo fugazmente

- Bienvenidos – dijo el General Emmerson desde una de las pantallas
- Gracias – dije regresando mis pasos hacia el ordenador para así enviar el primer reporte a los consejeros
- Bien, si no tienen algo más que aclarar me gustaría empezar
- Adelante – dijo el consejero representante de los países del viejo continente.

-El reporte que estoy por presentarles está dividido en tres secciones, el primero análisis del estado de la RDF antes y después de que yo tomará el cargo, el segundo logros obtenidos durante el primer año y el tercero estrategias planteadas por mi gestión para la seguridad global de los países que integran al GTU.

Como ustedes saben la RDF se me entregó durante una crisis imprevista que destruyo la estructura moral y física luego del ataque de Kyron, la muerte del Almirante Gloval representó ruptura y desorganización entre muchos miembros de la RDF. Aun así mi prioridad luego de tomar el cargo se centró en la reconstrucción tanto de ciudad Macross como la base militar, este proceso fue relativamente rápido gracias a la ayuda que recibimos de parte de la flota zentraedi comandada por Bretaii que siempre mantuvo una fuerte alianza con el Almirante Gloval. Los resultados luego de los primeros seis meses fueron la operación total de la base Macross, la implementación de nuevos prototipos caza y la inversión para investigación en nuevas tecnologías. La restructuración que he implementado en la RDF nos ha permitido lograr colocar al menos un representante en todos los países que conforman al GTU y los planes a futuro son lograr establecer un consejo en cada país que pueda operar de forma independiente en casos de contingencia pero que siempre deba reportar sus actividades y decisiones a la sede principal en Ciudad Macross – les pase algunas gráficas y organigramas sobre la nueva estructura interna en la RDF – gracias a esta nueva estructura logramos elevar considerablemente el nivel de ingreso al ejercito, se incrementó la mejora de percepción de los soldados sobre la RDF, se crearon nuevos programas para proteger a todos los oficiales que prestan servicio directamente en los conflictos bélicos, y a las familias de los oficiales muertos en servicio. Los protocolos de seguridad han logrado reducir el índice de ataques de rebeldes zentraedi. Se han creado apoyos especiales para desertores enemigos que deseen integrarse a las actividades humanas. Las academias Robotech han sido reabiertas con programas más extensos y detallados que permitan a los nuevos ingresos detectar la carrera militar que desean seguir según sus aptitudes y habilidades. Los programas de pilotaje se han mejorado considerablemente gracias a nuevos simuladores gráficos y entrenamientos en campo real fuera de la atmósfera terrestre. Se ha iniciado con los prototipos de los nuevos cazas VF4 y Battledroids cuarta generación, los líderes de escuadrón y pelotón están recibiendo capacitación especial de liderazgo y manejo de escuadrones en casos de contingencia y ataque enemigo y por último estamos empezando a integrar zentraedis rehabilitados en las filas de los escuadrones sin haber tenido un solo incidente de rebeldía en los últimos siete meses, aun así, estos escuadrones son monitoreados de forma especial y por último todos los países del GTU cuentan ya con monitoreo y protección directa de oficiales de la RDF – hice una pausa mientras los consejeros revisaban la información que les había pasado en la última hora y a medida que avanzaba en el reporte empezaba a sentirme un tanto nerviosa de saber que estaba por llegar al punto concreto que tocaría el tema del proyecto Sdf3 – abrí la tercera etapa del reporte y apenas empezando fui interrumpida

- Creo que podemos dejar el reporte hasta aquí – intervino el consejero representante de los países americanos – Desde hace unas semanas se llegó al acuerdo de que las estrategias de seguridad serán establecidas por el GTU y le serán enviadas en cuanto estén definidas – la forma tan abrupta en que ese hombre interrumpió mi reporte solo provocó que mis ojos se cubrieran del tinte helado tan característico en mí, escuche algunos carraspeos de parte de otros consejeros que ya me conocían, entre ellos Emmerson.

Interrumpí la presentación y levante mi mirada para poder ver directamente al consejero

- Siento contradecirlo Magistrado Richtson, pero más bien debo recordarle y aclararle que es el GTU el que no tiene jurisdicción sobre las estrategias relacionadas a la seguridad del planeta, ESE es el trabajo de la RDF – recalque el último enunciado – De ninguna manera voy a permitir que una organización ajena al orden militar pretenda mandar y establecer procedimientos para las fuerzas militares
- Los tiempos cambian Almirante Hayes -
- Cambiarán para ustedes pero no para la RDF – aclaré – la RDF tiene un representante y ese soy yo, por lo tanto mi trabajo es velar por que los códigos éticos y militares se cumplan al pie de la letra – la mirada del consejero se ensombreció súbitamente – Y dado que el GTU está interviniendo en asuntos que no le corresponden he venido aquí para aclarar las funciones de cada organización
- ¡Ese no es asunto suyo Almirante Hayes! – gritó provocando que yo me tensara aun más y que Rick se irguiera en su asiento como si se preparara para atacar a la menor señal – Es mi asunto cuando sus protocolos ponen en juego la seguridad de los oficiales a mi cargo
- ¿Pretende hacerme creer que usted sabe de primera mano que procesos son los que funcionan para los patrullajes que sus escuadrones hacen sobre nuestro territorio? – sentí mi rostro arder y antes de que pudiera debatir su cuestionamiento Rick me rozó ligeramente la mano y se puso de pie para encarar al magistrado
- Me parece una falta de respeto que dude de la experiencia que la Almirante Hayes pueda tener sobre los procedimientos de vuelo dado que ella llegó a controlar a más de treinta escuadrones en enfrentamientos con el enemigo, pero si a su criterio ella no es una fuente de primera mano yo si los soy, puesto que fui piloto por más de seis años, conozco los protocolos y procedimientos al derecho y al revés y puedo asegurarle magistrado que las estrategias que está implementando el GTU y que de ninguna manera serán aprobados por mi están mal diseñadas y enfocadas
- General Hunter usted no tiene ningún derecho a réplica en éste comité
- Claro que lo tengo señor – debatió Rick – Soy el General encargado de las fuerzas aéreas lo que me hace responsable de cada uno de los pilotos que vuela y vigila cada uno de sus territorios, por lo tanto tengo toda la autoridad para comunicarle que los procedimientos no se harán efectivos en ningún escuadrón bajo mi comando – debo de reconocer que me quedé sin habla, esa fue la primera vez que vi a Rick fuera de su modalidad de piloto, fue la primera vez que lo veía como un oficial de alto mando defendiendo su puesto, él era un hombre diferente al que yo había conocido a través de las redes tácticas, ese hombre que yo veía era alguien que imponía y que denotaba respeto, sonreí ligeramente
- Siento decirle que los procedimientos no deben ser autorizados por usted – recalcó el magistrado
- Pero por mi sí – intervine – la RDF está bajo mi mando, en todo lo que concierna a procedimientos para las fuerzas aéreas, terrestres e interespaciales yo soy la que tiene la última decisión – Los siete consejeros intercambiaron miradas nerviosas y entonces agradecí que esos hombres estuvieran fuera de mi alcance
- Señores por favor, mantengamos la calma – intervino Emmerson – En este asunto la Almirante Hayes tiene el punto a su favor, ahora sugiero que continuemos escuchando su reporte y pasemos a la sección de propuestas y estrategias – mi mirada fue hasta los ojos del General Emmerson y sin saber porque, ni como yo sabía que él estaría a mi favor en la propuesta para la construcción del Sdf3 – Almirante Hayes, por favor continúe, General Hunter, le ruego que tome asiento.

Rick tomo asiento y yo me preparé para pasar a la última parte del informe y que incluía el proyecto de construcción del Sdf3, giré mi vista hasta Rick y le sonreí, no tenía por qué estar nerviosa, no estaba sola, lo tenía a el detrás de mi apoyándome incondicionalmente y no nos iríamos de esa sala de consejo hasta lograr una autorización.

Después de analizar mi gestión y de tomar en cuenta diferentes perspectivas que el puesto me ha dado he llegado a dos conclusiones básicas que serán predominantes en los objetivos que deseo alcanzar mientras yo esté al frente de la RDF, número uno, garantizar la seguridad de todos los civiles que estén bajo la responsabilidad del orden militar y número dos asegurar y evitar a toda costa que eventos como la lluvia de muerte de Dolza o el ataque de Kyron vuelvan a ocurrir en nuestro territorio. Y estos dos puntos podrán ser efectivos si salimos en busca de aliados y logramos intervenir futuros ataques – el rostro de los consejeros pareció contraerse un poco, era como si una chispa de alerta se hubiera encendido dentro de sus cabezas – Es necesario iniciar la construcción de una nueva nave que nos ayude en el proceso de búsqueda de alianzas y colonización – apenas solté las palabras los murmullos no se hicieron esperar, todos a excepción de Emmerson comenzaron a soltar palabras de pánico como si les mismísimo demonio se les hubiera presentando en persona, pero aun con toda la reacción de cadena no me deje intimidar, me mantuve callada hasta que a otro consejero se le ocurrió llamarme loca solo por presentar semejante iniciativa.

- Debe de estar bromeando Almirante Hayes – espetó – atreverse a venir a dar semejante conclusión luego de los resultados catastróficos que el Almirante Gloval tuvo con esta misma iniciativa
- Esos resultados no definen nada, ni cambian mínimamente la perspectiva que el Almirante Gloval vio hace un par de años
- ¡El sdf2 fue destruido sin haber despegado! Que tipo de defensa representaba esa nave si ni siquiera logró detener el ataque de un crucero zentraedi ¡por favor Almirante Hayes, no se ingenua, ni trate de defender un claro error provocado por el Almirante Gloval! -
- Los ingenuos aquí son ustedes – espeté –
- El tema está fuera de discusión – dijo otro
- Les aseguró que ustedes están más que consientes que la llegada de nuevos ataques y refuerzos zentraedi es inminente, todo lo que ha pasado desde que inicio la guerra son claras señales de que esto apenas está empezando, los enemigos no se detendrán a pensar si ya estamos preparados para un nuevo ataque, ellos están moviendo sus piezas y nosotros debemos hacer lo mismo
- Y ¿acaso cree que estamos cruzados de brazos?¡claro que estamos preparando nuevos sistemas de defensa, armas más poderosas que puedan hacer frente a nuevos ataques
- ¿Una arma tan letal como el gran cañón? – Comenté irónica – Ninguno de ustedes estuvo ahí como para ver la forma tan deplorable en que esa arma cedió ante el ataque enemigo, no logró destruir ni el diez por ciento de la flota enemiga que llegó a la Tierra
- Esas cuestiones serán tomadas en cuenta en la construcción de nuevos armamentos de defensa, pero no volveremos a invertir en un proyecto que no representa ningún tipo de beneficio para el GTU – me quedé callada y entonces entendí las palabras de Emmerson, los nuevos intereses, todo giraba alrededor de los beneficios económicos, el bienestar humano estaba prácticamente fuera de las prioridades del GTU –Esté comité no discutirá un tema que ha sido descartado
- La RDF está haciendo un planteamiento sustentado y más que justificado, no vine hasta aquí para recibir un no por respuesta, yo a diferencia de ustedes mantengo en alto mi protesta como militar y desde está posición exijo que se le de análisis a la propuesta
- Entonces siento decirle Almirante Hayes que su cargo puede ser revocado en cualquier momento si no hay acuerdo entre usted y nosotros – aseguró tranquilamente uno de los consejeros al tiempo que empezaba a recoger sus cosas
- Entonces siento decir que la alianza entre la flota de Bretaii también puede ser revocada en cualquier momento – los ojos de todos los presentes se concentraron en mi y parecieron desear asesinarme en ese momento –y aunque parezca imposible señores consejeros la confianza que tiene la flota zentraedi no recae sobre el nombre de una organización, sino en la persona que la dirige, yo estoy dispuesta a dejar el cargo en cuanto el consejo político y militar lo determine, pero la estabilidad de los acuerdos con nuestros antiguos enemigos no será certero
- ¿Nos está amenazando Almirante Hayes? -
- Les estoy presentando el panorama completo y les estoy exigiendo que los intereses del GTU contemplen bienestar común y seguridad para nuestra raza – clave mi vista en el piso y luego la lleve hasta Emmerson – El proyecto completo está en sus ordenadores enteramente justificado – tomé mis cosas y le hice un gesto a Rick para que saliéramos de la sala - háganme saber su respuesta

Salí del comité con un ligero temblor en las manos, mi cabeza estaba saturada y por más que lo intentaba no lograba regular mi respiración, me detuve hasta que me sentí lejos del alcance visual de cualquier persona y como si mi energía hubiera sido drenada de golpe recargue mi frente sobre el pecho de Rick con los hombros bajos y con la sensación de haber salido de un huracán – Eso fue mejor de lo que esperaba – solté una carcajada de solo escuchar la entonación irónica que Rick había usado para calmarme un poco, sobaba mi espalda lentamente de arriba hacia abajo como si tratara de que mi respiración se regulara al ritmo de su mano
- Ambos sabíamos que esto no sería fácil, vamos a esperar, les has dado mucho que pensar y te apuesto que ahora mismo están discutiendo el tema
- Amenace al GTU – dije un poco nerviosa
- Y de una forma esplendida – contestó con tono divertido – vamos a que comas y descanses
- Como pocas veces no le protesté ni un poco, me deje tomar de la mano y salimos del complejo principal en dirección al hotel.

La incertidumbre estaba en el aire mientras comíamos, Miriya había llegado para acompañarnos y a grandes rasgos le contamos como había ido el comité – Si se niegan siempre esta la posibilidad de que Bretaii venga en persona y los convenza – los tres soltamos una risa que me quitó un poco de la ansiedad que la junta me había dejado – y aunque Bretaii estuviera dispuesto hacerlo esta decisión concierne únicamente a nosotros como humanos, somos nosotros los que debemos de velar por nuestra subsistencia

- Ya no pienses en eso – comentó Miriya – Tengo que irme, debo preparar el vuelo de regreso, estoy contando las horas para poder ver a mi Maximilian y a mi pequeña guerrera
- Gracias por todo Miriya – ella soltó una sonrisa antes de salir del restaurante
- Vamos a descansar – Rick pagó la cuenta y nos tomamos de la mano para ir hasta la habitación
- ¿Qué voy hacer si me destituyen? – Pregunté en voz alta
- Podrías abrir alguna academia de defensa personal o algo así
- ¡Rick!¡Estoy hablando en serio! – Me quejé
- Almirante le ordeno que deje de preocuparse – susurro plantándome un beso en pleno pasillo del hotel
- Estoy tan cansada que solo por hoy dejaré que usted General, tome las órdenes – me colgué de su brazo y caminamos en silencio hasta la habitación

En cuanto traspasamos la puerta me recosté en la cama y dejé que mi cuerpo se relajara completamente, tenía un dolor extraño en la base de la nuca y los brazos y piernas los sentía tensos como un cable, me acurruqué con una de las almohadas mientras que Rick cerraba las persianas, se recostaba a mi lado y enterraba su mentón en el hueco de mi hombro.

Igual que la noche anterior el sonido agudo del teléfono me hizo saltar, a mi lado Rick dormía profundamente a pesar del insistente llamado, miré el reloj del buró y noté que pasaban de las tres de la mañana – Hayes – dije con voz pastosa
- Almirante habla Emmerson – el sueño que prevalecía en mi cuerpo se desvaneció por completo en cuanto reconocí la voz
- Buenas noches…días – corregí luego de recordar la hora - ¿qué sucede?
- Llamo para informarle que no podremos darle una respuesta inmediata a su iniciativa – dijo sin rodeos provocando que yo apretara el auricular
- No pienso irme de aquí hasta obtener una respuesta
- Calma Almirante – respondió Emmerson – toda la noche y madrugada se ha estado debatiendo el tema, su iniciativa ha generado mucho de qué hablar y aunque aun queda mucho por discutir podría decirle que no se ha llegado a la conclusión de negar la construcción del Sdf3 -
- Entonces ¿aceptarán?
- Tampoco he dicho eso – puntualizó – Podría decirle que estamos entrando a una etapa de negociación – solté una especie de suspiro, no se si de alivio o preocupación– recuerde que el resultado de una buena negociación es saber usar todas las ventajas posibles de la mejor forma – continúe callada - Y usted por el momento tienen la ventaja con la RDF
- Si es tiempo lo que necesitan no pondré resistencia – dije calmada – pero si llego a recibir una negativa yo no me detendré ahí
- Lo tenemos claro Almirante Hayes
- Muchas gracias – le dije sincera
- Le haré llegar la respuesta oficial en cuanto haya una determinación

Colgué el teléfono y me quede parada en medio de la oscuridad, no terminaba por definir si me sentía derrotada o con una ligera ventaja, el caso es que al parecer ya no había mucho que yo pudiera hacer, lo único claro era que iniciar la construcción del Sdf3 sería un reto mayor de lo que yo imagine.


Ya habían pasado más de tres semanas desde mi visita a la sede del GTU, aun no recibía noticias y en más de una ocasión estuve tentada a tomar el teléfono y llamar a Emmerson para que me diera una resolución, pero la intención se quedaba en el auricular cuando recordaba nuestra ultima conversación "Estamos en proceso de negociación", y aunque aun no tenía una negativa ya estaba preparando argumentos para impugnar la decisión, no me rendiría fácilmente eso lo tenía claro yo y muy probablemente también el GTU.

El silencio de mi oficina fue interrumpido por unos golpes en la puerta, un minuto después el rostro de mi asistente asomó para decirme que había un problema - ¿Qué sucede? – pregunté sin levantar mi vista de los documentos que me encontraba revisando – Hay un problema con unos escuadrones en el hangar norte – dijo rápidamente
- Llame al General Hunter -
- Es que no lo podemos localizar – interrumpí la lectura y miré a mi asistente que de pronto se había puesto blanco como la cal
- ¿Cómo que no lo encuentran? – lo vi encogerse de hombros de forma nerviosa,
- Entonces comuníquese con la Capitán Parino – ordené regresando mi atención a los documentos
- Tampoco la encontramos – respondió con voz temerosa – Solicitaron su presencia

Respiré profundamente y sentí como si un dolor de cabeza empezara a subirme por el cuello, me levanté del escritorio, tomé mi saco y salí de la oficina no sin antes mirar a mi asistente detenidamente – Quiero tener noticias del General Hunter o la Capitán Parino en cuanto llegue al hangar- lo escuché tragar saliva mientras que asentía lentamente con su cabeza y corría hasta el teléfono
- ¿Dónde diablos se metieron esos dos? – me pregunté malhumorada de camino al hangar

Llegue al hangar y vi a un grupo de pilotos detenidos en medio de la pista como si estuvieran esperando algo, caminé directo hasta ellos esperando que tuvieran una buena razón para estar ahí y haberme sacado de la oficina, todos en cuanto me vieron se cuadraron de inmediato – Almirante Hayes – gritaron al unísono – Descansen – dije seca - ¿Me quieren decir qué está pasando? – los noté soltar una sonrisa mientras que todos se abrían para dejarme ver una mesa detrás con un pastel con el logotipo reglamentario de la RDF y con la leyenda "Gracias por su apoyo y esfuerzo durante este primer año"

- ¿Qué sucede? – dije mirando a todos lados y ahí a unos metros Rick, Miriya y Max entraron seguidos por muchos oficiales de distintos sectores de la base que empezaron aplaudir en cuanto me vieron llegar, me sentía como estatua, clavada en el piso, como si una fuerza extraña me impidiera dar un paso

- Felicidades Almirante Hayes – dijo Rick en cuanto llegó a donde yo estaba para abrazarme y darme un beso en los labios
- ¿Qué es esto? – dije mientras Miriya y Max se acercaba hasta mi para poder abrazarme

- Los oficiales deseaban agradecerte todo el trabajo del último año – dijo Rick tomándome de la mano – Nosotros solo les dimos una ayudadita – llevé mis manos hacia mi frente y solté aire como si hubiera estado conteniendo la respiración desde hacia varios minutos – Tu pobre asistente me llamó aterrado – sentí mis mejillas arder por la pena
- Que vergüenza – dije nerviosa

Entonces uno de los pilotos, uno muy joven que según su escudo en su uniforme pertenecía al escuadrón Wolf y que honestamente yo no conocía se acercó a el grupo con una hoja entre las manos

- Almirante Hayes, a nombre de todos los oficiales que trabajamos en la base queremos agradecerle por todo el esfuerzo y apoyo que nos ha brindado durante este año, sin su ayuda superar la crisis habría sido mucho más difícil. Todos de alguna u otra forma nos hemos sentido apoyados por usted, fuimos testigos de su arduo trabajo y del compromiso que usted ha adquirido para hacer que nuestra base pudiera estar en pie de nuevo. Deseamos repetirle que estamos a sus ordenes y que cuenta con nuestro apoyo incondicional en cualquier momento.

Sentí mis ojos humedecerse y le sonreí ampliamente al tiempo que me acercaba a el para poder darle un abrazo y agradecer aquel gesto tan inesperado. Aclaré mi garganta y trate de que la pena no me rebasara, nunca me sentí cómoda en ser el centro de atención

- Me han sorprendido mucho – dije - Venía dispuesta a soltar regaños – todos soltaron una risa cómplice - Deben saber que todo lo que he hecho al frente de la RDF ha sido con el corazón, estoy totalmente comprometida a ustedes, al deber, a Macross que se ha convertido como en mi ciudad natal, es mi hogar y verlos aquí a todos ustedes hace que todo el esfuerzo y la dedicación valga la pena. Muchas gracias

Escuche a todos aplaudir de nuevo mientras que Rick me tomaba de la mano y me daba un beso en la mejilla – Gracias – dije apretando su mano
- ¿De que? -
- Por todo – respondí
- Tu eres la que se ha ganado el lugar en el que estás – sonrió - Esto solo te demuestra que no estás sola, hay mucha gente detrás de ti dispuesta a defenderte y luchar contigo –

Nos sentamos en una de las mesas mientras que una de las oficiales de control cortaba el pastel y repartía las rebanadas y en cuanto vi llegar a mi asistente sentí un gran alivio

- Teniente López lo siento tanto –
- No se preocupe Almirante, sabía a lo que me enfrentaba – guiñó un ojo – Le ha llegado un memo oficial del GTU – me extendió la hoja y sentí mis dedos temblar, mire de reojo a Rick y el solo me hizo señas para que leyera el contenido

Respiré profundamente y desdoblé la hoja para leer en tinta negra el breve mensaje – Por decisión unánime se ha llegado al acuerdo de autorizar su iniciativa para iniciar la construcción del Sdf3 – llevé mi mano hasta mi boca y solté un suspiro – Se ha programado una junta que le será confirmada durante las siguientes semanas para establecer los procedimientos a seguir – el documento estaba firmado por Emmerson, miembro del consejo del GTU.

Me arrojé a los brazos de Rick y lo apreté tanto como mis brazos me lo permitieron – Sabía que lo lograrías – me dijo
– Lo logramos – le corregí

Aleje mi vista de Rick y miré a los oficiales en frente de mi, conversando, olvidándose por unos momentos del deber, portando con orgullo sus uniformes, defendiendo a toda cosa su deber y entonces supe que mi mas grande reto estaba por empezar, no solo por lo que representaba el Sdf3 para la raza humana, o por que el hecho de que el legado del Almirante Gloval seguía en pie, sino por que mi mayor motivación eran precisamente ellos y mi trabajo a partir de ahí sería nunca defraudar la confianza que ciegamente me habían depositado.


Notas:
Como me siempre les agradezco el tiempo de lectura y les pido una disculpa por la demora, pero siempre trato de lo que lo que se publique sea lo suficientemente bueno para leer. Como les comenté la vez pasada los hechos a partir de este capítulo correrán por mi imaginación, no pienso seguir lineas oficiales, pero si caminar por los hechos naturales que todos nos imaginamos. Por más que intento comprimir este fic, no puedo, los capítulos se hacen largos y temo que termine siendo un fic chorizo de mil ocho mil capítulos (bueno, no tanto, pero según mis cálculos a lo mejor pueda cerrar en unos 35) :S Pero es que por más, debo enfatizar y profundizar en todo detalle importante ¿no creen?

En fin, de nuevo muchas gracias y les repito, las sugerencias, quejas etc, siempre las leo.

Les quiere
Renee.