Capitulo 1

El encuentro

El verano en su total esplandor hacia correr una brisa muy parecida a una caricia sobre el rostro de Albert que caminaba por las calles de Nueva York sin un rumbo fijo, había pasado toda la mañana y parte de la tarde en una agotadora reunión con empresarios neoyorquinos, corría el mes de julio y había pasado poco mas de un año desde que el había sido presentado como la cabeza de la familia Andley y desde entonces no había parado en reuniones, eventos sociales y la presentación de la elite del país entero, estaba agotado física y emocionalmente no había tenido tiempo de digerir todas las experiencias de un solo golpe, por lo que esa caminata sin rumbo lo liberaba de las gruesas cadenas de las que se sentía atado, no pensaba en nada solo se relajaba y difrutaba del va y ven de la gente y su algarabía, en una esquina esperaba la luz verde para seguir su camino cuando un joven se detuvo a su lado mirándolo fijamente sin parpadear.

-Eres Albert, verdad? – sus ojos aun permanecían clavados en el rosto del rubio, algo incrédulo.

-Terry! - Albert habia volteado a la voz que lo llamaba reconociendo a su amigo inmediatamente a pesar de que el iba con gafas obscuras, una cachucha y vestimenta muy casual.

-Eres la ultima persona con la que hubiera esperado encontrarme hoy.-por fin los músculos de Terry volvían a recordar como sonreír, muchos meses eran los que habían pasado sin que sus facciones se contrajeran en una sonrisa.

-Pero que agradable sorpresa,- mirando a su alrededor se percato que habia llegado hasta Broadway.- he caminado por varias cuadras y no me había percato donde estaba, pero dime Terry como estas?

-Tienes tiempo para una copa?

-Claro que si, para un amigo siempre hay tiempo, vamos.

Terry adentro a su amigo por una calles mas tranquilas perdiéndose tras la puerta de un pequeño bar, tomaron una mesa y después de ordenar unos tragos siguieron su charla.

-No me digas que ahora estas viviendo en Nuew York?

-A decir verdad no vivo en ningún lado las ultimas semanas he viajado mas que toda mi vida y mira que fui trotamundos..- rio un poco desanimado.

-Si me entere que eres el famosos líder de la prestigiosa familia Andley, que bien guardadito lo tenias, jamas hubiera imaginado que el Albert que conocí era alguien tan poderoso.

-El Albert que tu conociste nada tiene que ver con el que esta frente a ti – la mirada del rubio era melancólica y le faltaba ese brillo que destelleaba en el zoológico Blue River.

-Creo que los dos tipos que alguna vez compartieron en Londres han desaparecido – los ojos de Terry también se veían sin vida y llenos de tristeza., cosa que Albert noto al escuchar esas palabras de su amigo.

-Y que pasa contigo?, si sigues en el teatro que es lo que te apasiona y eres exitoso y muy famoso, Te he visto mas de una vez en la portada de espectáculos

-Es lo que me mantiene vivo y lo que me da la fuerza de continuar, pero creeme que fuera de ese mundo todo es una pesadilla.- bajo la mirada y dio un trago a su bebida recapitulando sus tardes y las frías noches.

-Y que puede ser tan tragico para el famoso Terruce Grandchester? –miraba fijamente a su amigo, no queria presionar con sus palabras.

-...- perdió su mirada en un punto y después de un profundo suspiro continuo – el teatro me llena de energía y alimenta mi alma, pero cuando pongo un pie en la calle es cuando me enfrento a mi realidad, cuando el espectáculo termina y tengo que regresar a una casa bacía y fría, donde no hay sueños ni esperanza y eso no es lo peor, el verdadero infierno se presenta en el par de horas que me retienen antes de llegar ahí, en los ojos fríos y calculadores de esa mujer, en sus palabras huecas y llenas de egoísmo, sino fuera tan caprichosa – su voz era ronca y denotaba ira, sus manos apretaban su copa hasta marcar sus dedos con la fuerza que ejercía en el vidrio.

-Por que no te apartas de ella?

-Por que le di mi palabra de cuidarla y estar a su lado, no se como pero he logrado escaparme de casarme con ella por este largo año, pero no se cuanto mas podre seguir resistiendo, la presión de su madre y los chantajes de Susana me están acorralando – por fin había dicho el nombre de esa mujer frente a su amigo, el había sido testigo del amor entre Candy y el y era un suplicio mencionarla a ...ella frente a su amigo que pertenecía a otro tiempo a otra vida.

-Lamento escuchar esto Terry, me da mucha tristeza que seas tan infeliz, cuando en tus manos tuviste toda la felicidad.

Después de unos minutos de silencio en los que Albert observaba detenidamente a Terry y este perdía sus pensamientos en un par de coletas con miles de pecas, hasta que volvio a la realidad y miro a los ojos al rubio.

-Como esta ella? Sigue trabajando en esa pequeña clínica?

-Candy? – sus ojos brillaron un poco mirando a su amigo, descubriendo que aun existía ese sentimiento para su protegida.

-quien mas?

-Candy esta bien, las cosas se solucionaron y ahora trabaja de nuevo en el hospital Santa Juana de medio tiempo y por las tardes va a la universidad. Decidio estudiar medicina, y a pesar del grito que pego la tía Elroy "pues una Andley no debe trabajar y tampoco necesita estudiar una carrera, solo debe ser una dama"-dijo Albert imitando la voz de su tia , para despues sonreir divertido- pero ya conoces a Candy siempre nadando contra corriente.

-...- Terry sonrió ampliamente, sintiendo una electricidad que recorrió todo su cuerpo al imaginarla.- nunca cambiara, me alegra saber que ella es feliz.

-Ella esta bien, pero no se ha ciencia cierta si es feliz.

-Que quieres decir con que no es feliz? – frunció su seño al suponer que algo esubiera mal en la vida de Candy

-Yo no dije que no lo fuera, solo dije que no me atrevería a asegurarlo, el corazón de Candy es un misterio, nunca habla de ella y a lo que yo veo su vida va de su departamento al hospital del hospital a la universidad y de ahí al departamento nuevamente, los fines de semana cuando no esta estudiando viene a la mansión Andley para visitarnos y pasear con Archie y Annie, supongo que eso la hace feliz, pero yo tengo mis reservas.

-Como quisiera verla.

-Pues eso es fácil, en un par de días regreso a Chicago, por que no vienes conmigo y la visitas, yo creo que a ella le daría gusto verte.

-Me encantaría, pero no creo que sea buena idea...si la tuviera frente a mi lo mas seguro es que nunca mas me apartara de ella y ...no, no es tiempo aun.

-Aun la amas tanto?

-crees que algún día podre evitarlo?

-Creo que nunca, esa chiquilla es inolvidable, la verdad es que se ha convertido en alguien muy importante para mi no solo es mi mejor amiga, es como mi hermana menor y no imagino mi vida sin su presencia,- al ver en los ojos de su amigo algo de celos y hasta envidia antes sus palabras decidió aclarar sus sentimientos hacia su protegida- creo que deberías buscarla y hablar con ella nada me haría mas feliz que verlos a ustedes dos juntos otra vez.

-Ella no me aceptaria si abandonara a Susana por ella y yo no resistiria su rechazo, no hay solucion para esto nuestros destinos estan marcados.

Ambos amigos siguieron conversando por un largo tiempo, intercambiando direcciones donde podrían escribirse se despidieron bajo la promesa de mantenerse en contacto y no perderse como había sucedido antes, al pisar la calle una vez mas se despidieron con un fuerte abrazo y caminaron por rumbos opuestos, comerían juntos al día siguiente antes que Albert abandonara Nueva York

Terry caminaba rumbo a su auto, por la tarde después del ensayo del teatro había decidido caminar un poco para levantar su animo y en una esquina se topo con Albert y ahora regresaba sus pasos hasta el teatro donde había estacionado su auto, al subir comenzo a manejar rumbo a casa de Susana, iba distraido pensando en su encuentro con su amigo y las nuevas noticias que tenia de Candy, en la bolsa de su pantalón traía la tarjeta de Albert donde había escrito su dirección de las oficinas Andley y la mansión en Chicago, era tentador tener esa información, quería corre a ella y averiguar si aun guardaba algún sentimiento por el, sonrió para si, su corazón volvía a latir al ritmo de la esperanza de volver a acercarse a ella.

"-Tarzan pecoso y entrometido, como te extraño."

"-Medico... seras un gran medico, estoy tan orgulloso de ti mi amor."

El camino a la casa de Susana fue mucho mas corto de lo que hubiera deseado, de hecho lo único que quería era estar solo y pensar en su pecosa, sinembargo se obligo a bajar del auto para caminar con desgano hasta la puerta que después de un par de toquidos se abrió para que la mucama lo recibiera y le diera el paso hasta la sala donde se encontraba Susana siendo consolada por su madre, con astío vio venir la escena que seguramente le haría la rubia.

-Buena Noches.

-Terry! – los ojos de Susana buscaron los del actor con desespero mientras algunas lágrimas aparecían para resbalarse por su mejillas.

-que es lo que sucede con usted Terry? Mi pobre hija ha estado esperándolo toda la tarde por usted, ya estaba desesperada por que no aparecía, debería de tener mas consideración...

-lamento que te hayas preocupado Susi, pero no hay necesidad de que lo hagas.- Terry había ignorado las palabras de la madre de Susana completamente, ni siquiera la había mirado.

-mi mama exagera, es solo que estaba un poco preocupada por ti, te retrasaste por tres horas y temía que algo malo te hubiera ocurrido.

Terry no dijo nada, solo se sentó frente a ella y entendió por que le había dicho a Albert que su vida era un infierno, esa mujer era una cadena demasiado pesada, lo aprisionaba y cada día la asfixia que sentía era mayor, veía con angustia que esa mujer le contaba los minutos para que el volviera a su prision, su mente se aterro de solo imaginar tener esa vida aprisionada día tras día por el resto de su vida, con esas dos mujeres pidiéndole cuentas por cada paso que daba, sus ojos las miraban atento, mientras sus oídos se negaban a escuchar una palabra mas y su mente ya había abandonado su cuerpo y había viajado hasta una enfermera con el sueño de ser medico, cuanta diferencia existía entre ellas, eran como el dia y la noche, una brillante y vibrante y la otra obscura y deprimente.

-entonces te vere mañana querido?

-bien sabes que vendré.

-entonces te espero aqui a las 6:00...verdad?

-si Susi, aquí estaré.

-te estare esperando...

sin ningún otro comentario salio de la casa sin siquiera mirarla, ella cada día esperaba un beso de despedida, una caricia, pero lo único que experimentaba era la misma indiferencia y frialdad de siempre, no fallaba un solo día, pero lo cierto era que nada había cambiado, Terry seguía siendo el mismo hombre frió que pagaba una deuda, pero no estaba ni siquiera cerca de ser un novio enamorado.

Para Terry la visita a la casa de Susana había sido como cada día un par de horas de tortura, que después que terminaban encontraba un minuto de alivio para su alma y esa noche su alma se sentía mas que aliviada, volvía a sentir una electricidad que le indicaba seguía vivo, las noticias de Candy habían sido oxigeno para el, por una extraña razón se sentía esperanzado.

Esa noche durmió como no lo había hecho en muchos meses, había soñado con una época mucho mas feliz de su vida, corría por un campo Escoses tras una chica rubia de cabellos largos y ensortijados que le sonreía y lo llamaba con cariño, por la mañana su humor era bueno a pesar de descubrir que solo había sido un sueño.

Se levanto de la cama con animo, respiro profundo y sonrió para si mismo como no la había hecho en mucho tiempo, el aire que llevaba a sus pulmones era el mismo que "ella" respiraba, algo había nacido en su corazón, salio de su departamento y fue directo al teatro donde otro día de ensayos lo esperaban, una vez en su camerino cambio su ropa por la del personaje que escolarizaría en un par de semanas, abrió el pequeño cajón del vestidor para verificar que su tesoro mas presido estuviera ahí, su armónica resguardada entre otras cosas de importancia para el, paso sus dedos delicadamente como si fuera el rostro de su Candy, recordó el día que ella se la dio, como deseaba volver a aquellos días.

Un alboroto fuera de su camerino lo trajo de vuelta a su realidad, hubiera ignorado lo que sucedía sino fuera por que reconocí las voces que discutían tras su puerta, por lo que salio al instante.

-soy su amiga te parezca o no y eso no va a cambiar- gritaba acaloradamente Karen Claise

-eso es lo que tu crees, pero cuando nos casemos nunca escuchalo bien nunca seras parte de nuestro circulo de amigos.

-eso si se casan querida – la risa burlona de Karen hizo ebullir la ira de Susana. – y aun así, mi amistad es con Terry a ti no te llamaría amiga ni por que de ello dependiera mi carrera.

-eres una vivora...

-pero que sucede?, que haces aquí Susana. - Terry veía incrédulo el altercado entre Karen Clais que se había convertido en su mejor amiga y complice y Susana.

-vine a darte una visita sorpresa, pero he sido atacada por esta mujer.

-si hubieras sido atacada por mi estarías colgada boca abajo sin piel. – Karen alcanzo a ver la sonrisa disimulada de Terry.

-no piensas decirle nada Terry?

-si claro, con esas técnicas de ataque nunca te casaras debes ser mas sutil.

-y quien te dijo que yo me quiero casar, es mas si yo quisiera tu mismo estarías a mis pies Granchester.

-esto es demasiado, eres una descarada, coquetearle asi a mi prometido...

-calma Susi, Granchester y yo pasamos demasiado tiempo juntos para querer conquistarlo, no debes preocuparte por mi no es mi tipo.

-eres una descarada Karen, siempre lo haz sido y...

-no te desgastes Susi,-dio la espalda a la rubia ignorandola y miro insinuante al castaño que la miraba incrédulo por su actitud pero divertido - te espero en el escenario para comenzar el ensayo – guiño un ojo con coqueterías al castaño para diversión de el y frustración de la rubia.

-no soporto a esa mujer, no entiendo como puedes tener una amistad con ella, después de como siempre me trata.

-trabajo con ella todos los dias, no seria muy agradable si fueramos enemigos.

-aun así creo que deberías darme mi lugar.

-creí que irías a tu terapia esta mañana? – Terry trato de aminorar el momento cambiando de conversacion.

-quice darte una visita sorpresa antes de ir para el hospital, pero creo que no fue tan buena idea.

-fue una agradable sorpresa, te quedaras al ensayo?

-no, mi madre vendrá en un momento por mi, para ir a la terapia.

-entonces te veré después.

-vendrás temprano hoy?

-hoy no creo poder ir, tengo algunas diligencias que hacer , pero mañana ire tan pronto como pueda – su actitud condescendiente cambio a una mas seria y molesta, por nada del mundo dejaría de asistir a la comida que tenia planeada con Albert.

-esta bien querido, te estaré esperando, lo mejor sera que vallas al ensayo o te retaran , yo esperare a mi madre en la entrada – le regalo una sonrisa que como cada día trataban de conquistarlo consiguiendo rechazo automático por parte del actor, que aunque luchaba por que no fuera evidente no podía disimularlo.

Una vez que la madre de Susana la recogió, Terry volvió al ensayo para enfrentar las burlas y sarcasmos de Karen.

-te soltaron la cuerda?

-no comiences Clais

-no se si eres un santo o un tonto, que haces con esa mujer?

-no puedo desampararla

-eso no quiere decir que tengas que soportarla, es una mujer asfixiante.

-aun asi, no creo que debieras ser tan agresiva con ella.

-eso y mas se merece y si no quiere oírme entonces que restrinja sus visitas al teatro.

-eres una alborotadora

-si lo se, por eso soy tu amiga, por que te hago reír y te hago olvidar que tienes que regresar a la mujer dragón.

-tienes razon, al menos por unas horas me olvido de mi realidad.

-hoy haré que tu realidad se atrase un poco mas y te dejare llevarme a cenar

-hoy no puedo, tengo un compromiso.

-otra chica?

-no

-entonces?

-entrometida

-anda dime Granchester...

-tengo una cena con un amigo

-es guapo?...soltero?...millonario?

-y además de eso mi amigo y jamas lo sometería a la tortura de pasar una velada contigo.

-si no me llevas le diré a Susana que fuiste a una cena y no la llevaste.

-y que te hace suponer que ella no ira?

-que si de verdad es tu amigo, jamas la llevarías a ella.

-tienes razon. No llevare a nadie.

-si me llevaras a mi, a que hora pasaras a recogerme?

-no Clais, tal ves otro día hoy no,mi amigo es un hombre de mundo que gusta de buena compañia

-yo soy la mejor compañia para un millonario, tengo clase y elegancia.

-y por que no la sacas a pasear mas seguido?

-callate Granchester, tu no reconocerias a una dama aunque la tuvieras enfrente.

-es por que ultimamente no he visto ninguna.

-ese insulto te costara pasar por mi hoy a las 4:00 en punto y sera mejor que no me hagas esperar ni un segundo. – comenzo a caminar alejándose de el y no darle tiempo de negarse.

-solo que sera a las tres y mas te vale que te comportes.

-lleva una libreta para que tomes nota de lo que es ser elegante y tener clase.

Esa tarde Terry recogio a Karen en su convertible a la hora citada, ambos lucian radiantes si hubieran sido pareja habrían sido causa de envidias , el auto de Terry se dirigió a las oficinas del consorcio Andley donde tuvieron que esperar un rato para que Albert apareciera al lado de George, quien después de la insistencia de Albert acepto acompañarlos a comer con ellos, pasaron una tarde amena en la que inclusive lograron arrancar mas de una risa al serio George con las ocurrencias de Albert y Terry, para los dos amigos fue una inyección de alegría el haberse vuelto a ver, ambos estaban sumidos en sus vidas sin darse un tiempo para ellos mismos lo que los tenia de mal humor y hasta un poco deprimidos.

Cuando se preparaban para abandonar el lugar y despedirse para que Albert volviera a chicago, Karen se levanto para dejarlos solos por un momento mientras iba al tocador y George pedia los autos de los dos caballeros dejando a Albert y Terry solos en la mesa.

-y ahora que estamos solos, dime quien es esa bella chica que te acompaña? – su voz sonaba divertida y sus ojos pícaros- una nueva conquista?

-no lo digas ni de broma, tendria que estar loco para tener una relacion diferente a una amistad con una mujer como ella.

-de que hablas Terry es una chica hermosa y toda una dama.

-de apariencia amigo, pero ya conociéndola no imagino una vida a su lado.

-asi que solo son amigos?

-por que?, te gusto?

-es una chica hermosa y muy divertida

-eres mi amigo Albert y lo unico que puedo decirte es que huyas mientras puedas

Ambos amigos rieron de buena gana, para despues despedirse y prometer mutuamente que se mantendrian en contacto.

Albert volvió a su hotel para descansar un poco, su tren saldría mas tarde por lo que se recosto en su cama y dejo que el tiempo pasara hasta que se alisto y salio rumbo a la estación del tren en la compañia de George su fiel amigo, había caído ya la obscuridad marcando la noche en Chicago cuando llego a la mansión Andley al día siguiente , al abrir la puerta entro sintiendo la soledad de la mansión, las luces estaban prendidas pero parecía no haber nadie, era viernes por la noche seguramente Annie y Archie habrían salido a cenar y Candy estaría en su departamento, después de suspirar decidió ir a su habitación a descansar, seguranmente los chicos habrían olvidado que el regresaba ese dia, al comenzar a subir las escaleras apareció Dorothy llamándolo.

-Señor Andley, Buenas Noches que bueno que llego bien, bienvenido.

-buenas noches Dorothy.

-Señor Andley podria venir un momento conmigo, necesito mostrarle algo.

-que sucede?

-quisiera que viera algo, yo no sabría como explicárselo

-esta bien Dorothy, vamos

Dorothy guiaba a Albert hasta el comedor, mientras el solo se limitaba a seguirla, al llegar al comedor vio la mesa puesta de gala.

-que sucede aqui Dorothy? Quien viene esta noche a cenar?

Candy, Archie, Annie, Patty recién llegada de visitar a sus padres en Florida y su pretendiente Jhonatan quien también era el mejor amigo de Archie. Salieron de abajo de la mesa gritando al unisono.

-SORPRESA!

Albert se sorprendió al verlos aparecer brincando y riendo, su día había sido totalmenre fuera de lo común pero muy alegre y lleno de sorpresas.

-gracias chicos, me sorprendieron de verdad, me imaginaba que se habrían olvidado que hoy regresaba.

-nunca podríamos olvidarte, solo queríamos sorprenderte y por eso no fuimos por ti al aeropuerto, preferimos esperarte aquí,- Candy abrasaba a su protector efusibamente – te extrañe mucho.

-yo tambien los extrañe mucho – los abrasos continuaban por parte de Annie, Archie y los otros chicos – pero tampoco me fui por tanto tiempo.

-un mes se te hace poco?

-la verdad es que no veía llegar la hora de terminar con este viaje, estoy muy cansado, pero no hablemos mas de trabajo, mejor diganme como se portaron?

-si te contamos tal ves querrás seguir hablando de tu viaje. – Archie miraba a Candy mientras hablaba.

-que sucedió?

-nada en especial Albert- Candy miraba a Archie con ojos amenazadores.

-Archie? Te escucho...

-...- se limitaba a mirar a Candy.

-Candy tiene razón Albert, nada extraordinario sucedió. –Annie trataba de suavisar las ostilidades entre su novio y su amiga.

-no es que dude de ti Annie, pero creo que Archie quiere compartir algo con nosotros, no es así Archie.

-disculpame Candy, pero creo que Albert debe saber de los excesos que estas teniendo.

-excesos? A que te refieres Archie.

-Archie exagera.

-veamos si exagera Candy, - dirigiendo su mirada a su sobrino – decías ...

-Candy se ha obsesionado con un pasiente y no paro a dormir en su departamento por mas de tres dias, en los que estuvo doblando turno y cuando no estaba en el hospital estaba en la biblioteca de la universidad, sin comer ni dormir.

-lo ves Albert, tu sobrino exagera – mirandolo con mueca de disgusto a su primo.

-no exagero Candy, no te estas cuidando y te entierras en tus libros por días ni siquiera te acuerdas de comer o descansar, tu profesor ya te lo dijo también.

-lo que hago no es malo Archie, estoy preparándome para ser un buen medico, el día que estés enfermo quien querras que te atienda alguien que se paso sus estudios en las fiestas o alguien que "se enterró" en sus libros para tener un mejor conocimiento.

-mas bien alguien que tenga conocimientos y tenga amor por la vida por que ama su vida.

-y que te hace pensar que yo no amo mi vida – el tono de sus voces iban en aumento, habían incluso olvidado que estaban en el comedor de su casa en una reunión familiar.

-suficiente – Albert decidió intervenir para que su discusión no llegara a mas y provocara un distanciamiento entre ellos. – Candy, tienes que entender que estamos preocupados por ti, si nos atrevemos a entrometernos en tu vida es por que te queremos y nos preocupas.

-asi es Candy, no quise molestarte es solo que ya casi nunca sales con nosotros y de no ser por que Albert volvió tu no estarías aquí, el mes que Albert se fue te vi un par de veces y eso por que te encontré en la Universidad.

-esta bien chicos tratare de pasar mas fines de semana con ustedes.

-estamos aqui para celebrar el regreso de Albert, así que Candy y Archie dejen de protagonizar – Patty había decidió salir al rescate del ambiente tan tenso que se habia formado.

-así es Candy, si no es la Tia Elroy eres tu, pero siempre me quitan la atención.- Albert siguio con la broma que Patty habia iniciado.- por cierto cuando regresa?

- espero que el sol de Florida le guste tanto que decida quedarse con los Leagan una larga temporada. -Todos rieron ante las ocurrencias de Archie

La cena transcurrió en total calma y buen humor después del altercado entre Candy y Archie, la reunión se prolongo hasta muy tarde ya, por lo que todos decidieron pasar la noche en la mansión Andley.

A la mañana siguiente Candy se levanto temprano, a pesar de ser tan dormilona el trajín de su vida la había acostumbrado a madrugar, era sábado por la mañana suponía que todos se levantarian hasta mas tarde, por lo que decidió dar un paseo por el jardín, tal vez caminaría hasta la pequeña casa el árbol, tenia mucho tiempo desde que no visitaba esa área del jardín y sintio un poco de nostalgia, caminaba pensativa, lo que Archie y Albert le habían dicho la noche anterior daba vueltas en su cabeza, no se había percatado lo sumida que estaba en el hospital y la universidad, lo difícil de afrontar era la razón, se negaba a si misma la razón por la que había decidido consagrar su vida a su carrrera sin dar mas cabida a su vida personal o social y ni mencionar la parte amorosa esa estaba totalmente descartada, sin darse cuenta llego hasta la casita del árbol, trepo al árbol sin necesidad de la escalera, al llegar a la cima casi cae al sorprenderse con la presencia de alguien que la miraba con ojos divertidos.

-al menos veo que aun no olvidas como subir a los arboles .

-Albert! Me asustaste, que haces aquí?

-supongo que lo mismo que tu, dando un paseo matutino.

-venia tan metida en mis pensamientos que no te vi

-tienes problemas Candy?- Albert le estiro la mano para que se sentara al lado de el.

-no! de hecho todo marcha de maravilla, no puedo quejarme

-entonces que ocupa tu mente?

-nada en especial – miraba a su amigo con ojos de suplica, necesitaba hablar con alguien., Pero se sentía vulnerable ante el tema de su vida personal.

-desde cuando me perdiste la confianza?

- no es eso Albert, es solo que ...no me pasa nada

-esta bien Candy si ya no quieres compartir conmigo no te voy a obligar.

-...- bajo la mirada a un punto perdido, luchando contra si misma para abrirse ante su mejor amigo y confidente. – no se que me pasa ultimamente que solo logro sentirme tranquila cuando mi mente esta ocupada, sin darme cuenta me he sumergido en mi trabajo y la universidad y cuando tengo tiempo libre lo ocupo en leer mas libros o cubrir mas horas de hospital, hago practicas que ni siquiera corresponden a mi grado y no paro hasta que el agotamiento de mi cuerpo me impide continuar.

-de que estas huyendo pequeña? – los ojos de Albert proyectaban dulzura y comprension.

-no lo se Albert, solo se que no quiero estar sin hacer nada y prefiero refugiarme en lo que me gusta hacer.

-eso tiene algo que ver con evitar leer los periódicos especialmente la parte de sociales? Y evadir cualquier conversión de pretendientes.

-...- sin contestar se limito a mirarlo nerviosamente. – Terry no tiene nada que ver en esto si es a lo que te refieres, a el ya lo olvide.

-estas segura pequeña?, me podras mentir a mi pero no puedes ocultarte la verdad a ti misma y mientras no lo enfrentes no lo superaras.

Gruesas lagrimas comenzaron a rodar por las mejillas de Candy que sin lograr mantener la fuerza que aparentaba se desmorono ante los ojos de su protector.

-lo he intentado todo, cada vez que pienso en el leo un libro de cirujia, cuando lo extraño voy a visitar a los pasientes del hospital, cuando mi pecho estalla por la falta de el doblo turno, ya no se que hacer Albert, cuanto mas hullo de el, mas me hace falta. – undio su rosotro en sus manos ocultando su convulsivo llanto.

-Pequeña no pense que estuvieras sufriendo tanto, te he descuidado mucho, creo que deberías mudarte a la mansión con nosotros el estar sola no te esta ayudando.

-no Albert estoy bien en mi departamento, el hospital esta mucho mas cerca de ahi que de la mansion...y ...prefiero estar sola.

-pues no es bueno que estes sola y te mudaras aqui con nosotros Archie o yo te llevaremos al hospital en lo que aprendes a manejar bien, ya es tiempo que tengas tu propio auto.

-yo, manejar? No creo que eso sea posible.

-pues lo sera, aunque tenga que enseñarte yo mismo, aqui nos ocuparemos los unos de los otros, yo mismo necesito alquien que cuide de mi, así que no se diga mas te mudaras con nosotros, hoy mismo iremos por tus cosas.

-pero...

-pero nada señorita, no contradigas a tu padre o terminaras castigada.

-gracias "papa".- sus ojos lo miraban dulcemente, a pesar que su dolor fuera a estallar en su pecho Albert siempre conseguía tranquilizarla.

Ambos bajaron del árbol y caminaron por los jardines hasta llegar a la mansion en la puerta encontraron a Archie que parecía buscar a alguien desesperadamente, hasta que vio venir a la pareja trato de disimular un poco.

-buenos dias, veo que madrugaron

-y tu que escondes? – Albert lo escudriñaba con la mirada, no necesitaba mas que posar sus ojos por un par de minutos para desnudar las almas de todos esos chicos con los que compartia su vida.

-na...nada, que habria que ocultar? – miraba nerviosamente a su tio y prima

-que pasa Archie?... – Candy comenzaba a sonar un tanto preocupada.-donde esta Annie?

Archie no pudo contestar, sinembargo sus ojos se delataron al sentirse descubierto ante las palabras de Candy, trago en seco y su mirada se perdió en busca de una respuesta.

-que pasa con Annie? –pregunto directamente la rubia

-Annie...Annie se fue a su casa esta mañana.

-pero, por que? – los ojos de Candy no podían abrirse mas, para ella la relación de sus amigos era envidiable.

-discutimos y decidio marcharse.

-Pero Archibald Cornwell, como dejaste que se fuera sola.? – Candy se acercaba amenazadoramente.

-es que...no me dio tiempo de seguirla ...pensé que tal vez seguía por aquí.

-quieres decir que no sabes donde esta?- la voz de Candy mostraba totalmente su enojo.

-vamos chicos, no peleen, que paso con Annie? – miraba a su sobrino tratando de bajar los ánimos entre los dos mas jóvenes.

-Annie me reclamo lo que te dije ayer de Candy.

-que dijiste? – Candy lo miraba confusa

-que vives trabajando y estudiando, y bueno...Annie me reclamo el que se lo haya dicho a Albert y discutimos, por que aunque no lo creas Candy... si me entrometo es por que me importas y quiero verte feliz.

-lo se Archie y te agradezco tu interés- se acerco para tomar su mano – y nuestras discuciones son las de hermanos, pero nada afectara nuestra relación, verdad?

-claro que no Candy, por mas que discutamos tu y yo nunca dejaremos de ser hermanos.- Archie dio un paso para desaparecer la distancia entre ellos y tomarla entre sus brazos en un fuerte abraso fraternal.

-que bonito Candy yo defendiéndote y tu me traicionas con el enemigo?- a unos pasos de ellos , Annie los miraba feliz aunque disfrutándolo en un gesto de molestia.

-Annie!, donde te metiste? Me temí que te hubieras ido – deshaciéndose del abraso de Candy corrió al lado de Annie.

-no tan rápido Archibald, me gritaste y eso no lo voy a perdonar así tan fácil – dándole la espalda tomo la mano de Candy y se dirigio adentro de la mansión – vamos a arreglarnos Candy, sigue en pie tu incitación a pasear por la ciudad, verdad Albert?

-claro que si Annie, es mas las inivito a desayunar fuera y después iremos a donde ustedes quieran.

Asintiendo con una gran sonrisa las dos jovenes salieron corriendo a arreglarse, después de todo podían correr por los pasillos y hacer suya la mansión Andley, la tía abuela Elroy había salido de viaje a Florida para visitar a los Leagan que ahora radicaban en ese lugar y pasaría una temporada con ellos.

Momentos después los 6 jóvenes salían alegremente de la mansión rumbo a un divertido día en familia, subían a dos diferentes autos entre gritos y risas de quien iria con quien, arrancaron los autos simiultaneamente.

Albert había ocultado muy bien lo que habia hablado esa mañana con Candy pero no había dejado de planear como encontrarlos y derrumbar las murallas que habían construido uno frente al otro, sabia que encontraría el lugar y el momento, después de todo un estreno teatral se acercaba.

continuara...


Mil gracias por haberse detenido a leer este nuevo capitulo, espero lograr su atención y logre distraerlas un poco.

Nada sera suficiente para agradecerles a esas hermosas chicas que se detienen un momento y me regalan unos minutos de su dia para escribir un review, un saludo, una observación, esas muchas o pocas palabras hacen mi dia, espero retribuirles un poco con cada capitulo.

Mimie Granchester, Tamborita, Shellyevans mil gracias por interesarse y dejármelo saber.

Algiaro muchisimas gracias por hacer notar detalles tan importantes que pasan desapercibidos, en el prologo solo plasme una situación de la que se desprenderán varias situaciones que serán detalladas mas adelante , eso no me exenta de que tal vez tenga inconsistencias con el anime, haré mi mayor esfuerzo y este detalle que tu me hiciste el favor de remarcar sera subsanado en capítulos siguientes, una vez mas te agradezco por remarcar el detalle y por detenerte a dejar un review.

Les deseo una magnifica semana y un mejor fin de semana. Saludos Liz.