Hola a todos y todas ¿Cómo están? Espero que muy muy bien.

Les presento mi segundo fic en ff, se llama flor de Cerezos. Tiene como pareja principal TAIORA y se hace mención de Kenyako y Mishiro, todavía no me decido si poner Takari.

Descripción: Ser adolescentes de por sí ya es díficil, si a eso le sumamos esperar un hijo: desastre total. Esta díficil lección la tendrán que aprender por las malas Tai y Sora. ¿Abortar? ¿Adoptar? o ¿Ser padres? tres opciones, una sola decisión. Entre lágrimas, sufrimiento, drama, malos y buenos consejos Tai y Sora enfrentaran las consecuencias de tener sexo sin protección.

Aviso: Temas fuertes. Lemon.

Acotaciones: En mi historia Tai, Sora y Matt tienen 16 años. Mimi e Izzi tienen 15. Kari, T.K y Davis tienen 13. Jou, Ken y Yolei tienen 17 ¿Por que Yolei y Ken son mayores? Por que así me gusta.

* Cody no sale por que me parece un personaje muy nulo (=

*"... blabla..." - Flashback

* MAYUSCULA - Gritos o tono de voz alto.

* minúscula - Tono de voz normal

Declaro: Aunque dudo muchisimo que alguien no lo sepa: Los personajes de Digimon no pertenecen, son propiedad de Akiyoshi Hongo y Toei Animation. En cambio, la historia aquí redactada es fruto de mi creatividad, por lo tanto, está prohibido reproducirla total o parcialmente sin mi previa autorización.

Y sin más que decir, disfruten la lectura.

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CAPÍTULO I.


Parada en medio de un parque, con la vista fija en un árbol de cerezos; tenía en la mano derecha un litro de jugo de naranja, del cual bebía por pura inercia, mientras que con su mano izquierda se sostenía una cadena de oro, el dije era la mitad izquierda de un corazón. Su mente y alma se concentraban en aquel viejo árbol, el lugar donde lo conoció y donde años después se juraron amor eterno. Dio unos pasos y se acercó hasta su tronco, pasó su mano libre por encima del corazón grabado en la madera, el cual tenía escrito dentro de él "Tai y Sora". Salió de sus pensamientos al notar que su jugo se había acabado, ya era hora… Suspiró profundamente, sabía lo que le esperaba, botó la jarra vacía en un cesto de basura y se dirigió a su destino: Una farmacia que se encontraba a unas diez cuadras de donde ella estaba.

Era la quinta farmacia que visitaba ese día, al entrar sabía exactamente a cual anaquel dirigirse. Tomó lo que buscaba y se dirigió a la caja para pagar, al tocarle su turno agarró varias golosinas y dos revistas del mostrador, intentando en vano que el cajero no notara lo que ella en sí había ido a comprar.

- En total son 43,50$ ¿Desea utilizar el baño? – Le preguntó el muchacho que la atendía. Típico, aunque ella hubiera llevado un producto de cada cosa que había en venta siempre se iban a fijar exactamente de "ese" en especial.

- Si, me ayudaría mucho – Contestó apenada y desviando la mirada.

Entró al baño y se dispuso a realizar el mismo procedimiento que ya había seguido 4 veces antes ese mismo día. Esperó cinco minutos, que para ella fueron eternos, y se llenó de valentía para mirar el resultado…

- Azul por favor azul – Decía mientras volteaba lentamente el pequeño objeto que tenía en sus manos; solo para darse cuenta de la realidad que ya ella sabía: el mostrador indicaba un signo positivo en color rosado, ese día el rosa definitivamente se había convertido en su color más odiado – Tranquila Sora, estas cosas se equivocan a veces, en la caja dice que tienen un 98% de efectividad, así que hay un 2% de posibilidades de que esté errado – Se decía a si misma intentando convencerse de ello así fuera un poquito – Si lo pienso bien, quince cuadras arriba hay otra farmacia, de seguro en esa sí tienen pruebas que sirvan, sí, sí, eso es, compraré otro jugo e iré a la otra farmacia.

Tiró la prueba en el cesto de basura y se miró en el espejo antes de salir a comprar más jugo, pero… ¿A quien intentaba engañar? Era obvio que no había nada malo con las pruebas; la que tenía algo malo era ella. En ese momento no pudo más desviar la realidad y se echó a llorar, solo le quedaba aceptar su realidad, esto definitivamente le estaba pasando a ella, por más pellizcos que se diera no despertaría, por más pruebas que se hiciera, ninguna iba a salir negativa. Salió corriendo del lugar, llorando como alma en pena, necesitaba hablar con alguien, el cuerpo le pedía a gritos desahogarse.

- Felicitaciones mamá – Susurró el cajero con expresión de lastima en sus ojos al ver salir a la desconsolada chica.

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La princesa se encontraba acostada en su gigantesca cama de sabanas color rosa, dentro de su cuarto color rosa, súper cómoda en su pijama rosa, chateando desde su laptop ¿color…?

(co) .- (co) Te amo Princesa dice:

Entonces pasaré por ti a las 8 para que vayamos a cenar

εїз PrIncess PInk! εїз LOve u Izzy :$ dice:

Bueno osito, contaré los minutos que faltan :$

(co) .- (co) Te amo Princesa dice:

Yo contaré los segundos (L)

Su melosa conversación se vio interrumpida por el constante sonido del timbre… TING…TING… TIIIIIIING… TINGTINGTING

εїз PrIncess PInk! εїз LOve u Izzy :$ dice:

Dame un segundo amor, algún imbécil no sabe apartar el dedo del timbre -.-'

Salió de su cuarto y se dirigió hasta la puerta

- Ya voy, ya voy – Abrió la puerta y se impresionó a ver de quien se trataba, ella nunca tocaba así – ¿Sora? ¿Qué te hizo mi timbre para que lo trataras así?

- Mimi, estoy embarazada – Le soltó la pelirroja sin previo aviso.

- ¿Qué tu qué? – Le preguntó Mimi, pensando que su amiga estaba jugando con ella.

- Me he hecho cinco pruebas hoy, todas salieron positivas – Le contestó una inexpresiva Sora.

- ¿Y de dónde has sacado tanto pipi para hacerte cinco pruebas? – Inquirió mimi, quien seguía pensando que su amiga mentía, pero en ese momento la pelirroja se tiró encima de ella rompiendo en llanto, haciéndole saber que era verdad. La ojimiel solo pudo abrazarla con los ojos abiertos como platos, tratando de digerir la noticia, no podía creer lo que sus oídos escuchaban – So… Sora – No sabía que decir, jamás había visto a su amiga así, aunque definitivamente no era para menos.

Después de varios minutos de estar llorando, la pelirroja consiguió calmase. Mimi la llevó hasta el sofá en donde la sentó y le buscó unos cojines para que se sintiera más cómoda.

- Espérame aquí, te traeré un té, sirve para calmar los nervios.

Mimi se dirigió a su cuarto para buscar el té y preparárselo a Sora. Vio la laptop abierta y en ese momento se acordó

- Oh por Dios, Izzy.

εїз PrIncess PInk! εїз LOve u Izzy :$ dice:

Amor lo siento, cambio de planes, no podré salir contigo esta noche. Te lo recompensaré, ocurrió algo importante. Te amo (L)

εїз PrIncess PInk! εїз LOve u Izzy :$ ha cerrado sección.

Tomó las hojas de té que por alguna razón tenía en su peinadora y se quedó unos segundos pensando en lo que había ocurrido. Sora, su mejor amiga estaba embarazada, no podía creer lo que pasaba, de todas las noticias increíbles que alguien le podía dar esta sin duda alguna era la más sorprendente. Ella también necesitaría una buena taza de té, o mejor aún una buena copa de ron. Si ella se encontraba tan impactada por la noticia no se quería ni imaginar cómo se estaría sintiendo Sora.

Luego de preparar un té bien fuerte se dirigió hasta donde se encontraba su amiga, quien tenía la mirada completamente perdida. Ambas tomaban su té en un incomodísimo silencio, el cual Mimi se atrevió a romper.

-¿Quién mas lo sabe?

- Nadie, solamente tú.

- ¿Cuándo se lo piensas decir a Tai?

Esa pregunta retumbó en la cabeza de Sora… Tai… Por un momento se había olvidado de él, pero demonios, todo esto también lo afectaría a él – Yo … yo … yo no – las lágrimas amenazaban nuevamente con rodar por sus mejillas – no lo sé… él no se merece esto – demasiado tarde, ya las lágrimas habían aparecido.

- Sora es su padre, tiene que saberlo.

- Tenemos 16 años Mimi, solo 16, el tiene todo un futuro por delante, es capitán del equipo de futbol del colegio y si le están ofreciendo jugar con la selección nacional en la sub 17, todavía no nos hemos graduado de la preparatoria, no es justo tener un hijo – La linda chica hablaba en medio de un incontrolable llanto.

- Pues debieron pensar en eso mucho antes de empezar a tener sexo – Dijo una rabiosa mimi, lo que hizo que Sora se callara – Se que tienen solo 16 años, que tienen muchas metas propuestas, y un futuro prometedor por delante, pero ahora serán padres y tú no te metiste en esto sola, Tai participó también, porque te recuerdo que para hacer un hijo se necesita de un hombre y de una mujer, así que tiene el derecho de estar al tanto.

- Qui… Quizás lo mejor - Hablaba con voz temblorosa – Quizás lo mejor sea no tener al bebe.

Esas palabras paralizaron a la castaña ¿Su amiga estaba pensando acaso en abortar? – Ta… TAQUENOUCHIi! ¿Hablas de abortar?

- Es legal si el feto no tiene más de 3 meses - La misma Sora no podía creer lo que estaba diciendo, pero si, lo había dicho.

- Eres mi amiga Sora- Decía la ojimiel en un tono muy calmado – te apoyaré en lo que decidas y no te cuestionaré, al fin de cuentas eres tú la que está pasando por esto y no yo, es decir, a mi me está afectando terriblemente la noticia, no me puedo imaginar que huracán de emociones está pasando en estos momentos por tu cabeza, solo te pido que por favor, lo pienses bien, tomes las cosas con calma y no tomes ninguna decisión apresurada – Tomó las manos de Sora, con lágrimas en los ojos.

- Mi…Mimi

- Y por favor, por lo que más quiera dile a Tai lo que está ocurriendo, el más que nadie en el mundo merece saberlo – Una lágrima rodó por su pálido rostro, las dos amigas se abrazaron.

- Tengo miedo de decírselo, de que no comprenda, tengo miedo de que me deje sola con todo esto mimi – La pelirroja volvía a llorar.

- Calma amiga, Taichi no sería capaz de hacerte algo así.

- Tengo miedo de todo mimi, no quiero regresar a mi casa hoy, no puedo dejar que mi madre me vea así.

- No te preocupes, la llamaré y le diré que te quedaras a dormir aquí.

- Promete que no le dirás nada a nadie de todo esto.

- Claro que no diré nada Sora, tú eres la única calificada para dar este tipo de anuncios.

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A unas horas de la ciudad, en un campamento deportivo que se había organizado en Fukuoka y sin la menor idea de lo que pasaba en Odaiba se encontraba Tai. Sus compañeros de equipo estaban todavía practicando algunos pases mientras que él estaba acostado en una grada, ya estaba exhausto de tanto correr de un lado a otro en la cancha. En su mano derecha sostenía una cadena de oro, el dije era la mitad derecha de un corazón. Tenía los ojos cerrados, se estaba dejando embobar por la suave brisa que soplaba.

Era sábado a penas, regresaría el domingo en la noche a Odaiba, por lo tanto tendría que esperarse hasta el lunes para ver a su muy amada novia. La extrañaba tanto, no era primera vez que se iba de campamento, pero aún así no se acostumbraba a estar lejos de ella. Una de las muchas cosas que amaba de su relación era el hecho de ver a Sora todos los días, poder abrazarla los siete días de la semana, besarla y si tenían suerte hacer el amor.

Abrió los ojos y pasó su vista por todo el lugar, a lo lejos pudo divisar un árbol de cerezos, su mente de inmediato se trasladó hasta Odaiba, al parque en donde conoció a Sora, al árbol de cerezos donde luego le pidió que fuera su novia. Una sonrisa invadió su rostro, recordaba ese día perfectamente.

[... FlashBack...]

"…Tenía 14 años; conocía a Sora desde los 4; le empezó a gustar desde los 12, pero le tomó dos años sacar valor para confesarle sus sentimientos. Estaba decidido a hacerlo, aconsejado principalmente por Matt, solo tenía que buscar la oportunidad perfecta.

Era un hermoso día soleado, las clases de ese día ya habían terminado. Al igual que todos los días Sora, Kari y él se iban juntos, ya que vivían en el mismo edificio, obviamente ese día no fue la excepción. El maestro de matemáticas les había puesto bastante tarea ese día y como a Tai no se le daba muy bien que digamos las matemáticas Sora se ofreció a ayudarlo.

Como la tarde estaba tan linda decidieron ir hasta el parque Majanura. Al llegar fueron directo a su sitio preferido, un encantador árbol de cerezos que se erguía sobre una pequeña colina. Se acostaron en la grama y sacaron sus cuadernos para hacer la tarea, que dos horas y media después lograron terminar.

- Listo – Decía Sora sonriente mientras cerraba su cuaderno y se disponía a guardarlo en su mochila. Tai la miraba embobado, mientras observaba como los rayos de sol que se colaban entre las hojas del árbol hacían brillar mucho más los ojos de la chica y su lindo cabello rojizo - ¿Te pasa algo Tai?

- ¿ah? – Fue lo único que alcanzó a decir el castaño, ya que por estar engatusado mirándola no había escuchado lo que le preguntaba.

- Te preguntaba si te pasaba algo. Es que has estado algo raro hoy.

- ¿Raro cómo?

- Uhm no sé, muy callado, usualmente tú hablas dos veces más que yo, pero hoy casi no has dicho palabra, ni para quejarte de la tarea, lo que se me hace muy raro, porque tu odias las matemáticas.

- Ah, sí bueno es que ¿Qué se supone que debo decirte? Es que estoy enamorado de ti desde hace dos años y estoy pensando en si este es el momento perfecto para confesártelo"

- ¿Te sientes mal? – Preguntó la chica al ver que su amigo no daba señas de respuesta.

- No, no es eso… es que… - Suspiró profundamente – So… Sora… yo, este… hay algo que… bueno, este, yo… quisiera decirte algo.

- Dime – Respondió su amiga súper interesada en conocer que le pasaba al chico.

- Ve… veras hay una chica… una chica que… hay una chica que me gusta mucho y… -

Ouch golpe duro, Tai, su Tai le estaba diciendo que le gustaba alguien ¿y qué esperabas Sora? Tai es muy popular entre las chicas del instituto, era obvio que algún día se enamorara de alguna, es decir, ¿Qué posibilidades habían de que se fijara en ti? Solo eres su mejor amiga - Y tu quieres decírselo, pero no sabes cómo – Completó la frase que intentaba terminar el chico. Hizo gran esfuerzo para demostrar un falso neutralismo.

- Si, exacto ¿Cómo lo sabes?

- Llevo años siendo tu amiga Tai, te conozco perfectamente – Una sonrisa fingida se asomó en su rostro - ¿Y cómo es ella?

- Es maravillosa, inteligente, delicada, optimista, se esfuerza mucho en las cosas que hace; sumamente amorosa, siempre está pendiente de las personas a las que quiere; aparte es sumamente hermosa, de hecho me atrevo a decir que es la niña más linda que existe en todo Japón – Describía el castaño con brillo de enamorado en sus ojos.

Ahora si considérate vencida Sora, ¿Cómo vas a competir con una chica así? - Ya… ya veo, entonces ¿Por qué no se lo has dicho?

- He intentado créeme, pe… pero cada vez que estoy frente a ella me pongo nervioso y se me van las ideas, intento gritárselo, pero no me sale ni un susurro de la garganta, a parte me da miedo

- ¿De qué tienes miedo?

- Tengo miedo de que me diga que solo me ve como a un amigo; que me diga que no lleno sus expectativas o peor que eso… yo, tengo miedo de que… me diga que le gusta otra persona – Volteó su mirada, fijándola en el piso.

- Tai – Le dijo la pelirroja con vos sumamente dulce – tú eres un chico de ensueño, no veo razones para que una chica no quiera estar contigo… simplemente tendría que estar loca para decirte a ti que no.

- ¿Tú crees eso?

Claro que lo creía, es más ella se moría por estar con él, vaya que envidiaba a la chica que en ese momento era dueña de los pensamientos de Tai – Claro que sí. Es más deberías ir ahora mismo con ella y decírselo – Que duro era en ese momento ser la amiga consejera – Y yo… yo, tengo que irme… tengo que… que ayudar a mi madre con las flores – Debía inventar cualquier excusa para salir corriendo de ahí. Recogió rápido su mochila y dio media vuelta para marcharse.

- ¡SORA! – Tai la detuvo agarrándola por el brazo y obligándola a voltear – Sora yo… – La tenía de frente, estaba mirándola fijamente a los ojos. Sentía que el corazón se le iba a salir en ese momento, pero no podía echarse para atrás. Tragó profundo - La chica que me gusta… la chica que me gusta eres tú.

La pelirroja abrió los ojos como platos al escuchar lo que su amigo le decía ¿era verdad acaso? ¿No era otro de sus sueños locos en los que Tai se le declaraba? ¿De verdad, verdad, verdad estaba ocurriéndole eso a ella?

- Lo siento – Se apresuró a decir el moreno al ver que la chica no respondía – Yo, de verdad, no… Lo siento, no quería incomodarte, solo… por favor, no dejes de hablarme por esto, yo solo… - Sus palabras fueron interrumpidas al sentir los cálidos labios de Sora sobre los suyos.

No sabía de dónde había salido aquella Sora atrevida a dar el primer beso, pero vaya que le gustaba. El beso duró poco tiempo, pero fue mágico. Ambos abrieron los ojos lentamente, tenían las mejillas completamente ruborizadas, era el primer beso para ambos.

- Sora ¿Te gustaría ser mi novia? …"

[...Fin Del FlashBack...]

El golpe de un balón lo sacó completamente de sus pensamientos.

- AHHH – Se quejaba mientras que sobaba con su mano su cabeza.

- Oye Romeo, ya basta, has estado alrededor de quince minutos idiotizado mirando aquel árbol – Le decía el chico que le había lanzado el balón.

- Ya déjalo Jitochi, no ves que el capi está triste porque extraña darle besitos a Takenouchi – Dijo otro de sus compañeros en señal de burla.

- Los mataré – Amenazó Tai, quien salió persiguiéndolos en seña de juego.

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Y bueno así termina el primer capítulo de esta historia, espero que les haya gustado.

Les comento que ya tengo 4 capítulos escritos, no pensaba subirla hasta no terminarla por completo, pero me vencieron las ganas xD. Aparte me parecía justo publicar algo el 14 de Febrero.

Son de todo corazón bien recibidos los reviews, así sea para quejarse =)! Los respondo tooodos, tooodos.

Espero que tengan un feliz día del amor y la amistad.

Lau,.