Era lunes por la tarde y Robbie tenía una actividad extraescolar, normalmente habría faltado, aún más siendo como era fútbol que exigía esfuerzo físico, pero al enterarse de que Sportacus iba a hacerlo todo cambio y decidió ir.

Mientras tanto Sportacus estaba hablando con el director.

-Veras, según creo el otro día estabas jugando con Robbie ¿no es así? – preguntó el director con voz seria.

-Sí, así es – respondió Sportacus.

-Pues no quiero que vuelvas a hacerlo – dijo Milford.

-¿Por qué no? Veras yo creo que no es mas que un niño que necesita atención – dijo Sportacus.

-Ah, aja, de modo ¿qué eso es lo que crees? – preguntó Milford.

Sportacus asintió con la cabeza.

-Pues ahí te equivocas, para él la gente no somos más que juguetes – dijo Milford.

-Vale, entendido me voy ya – dijo Sportacus.

Mientras tanto en un mini campo de fútbol y baloncesto.

-Vaya Robbie que raro verte por aquí – dijo Stephanie la única persona que él conocía en aquella actividad extraescolar.

-Sí, bueno, como sea ¿Dónde esta el idiota ese? – preguntó Robbie.

-¿Idiota? – preguntó Stephanie, con curiosidad.

-Sí, ese estúpido toca culos – dijo Robbie.

-Perdona, Stephanie, pero creo que ese soy yo – dijo Sportacus, quien al parecer lo había escuchado todo.

-Espiar no esta bien Spartaco – dijo Robbie.

-Tampoco esta bien poner motes a la gente – dijo Sportacus.

-Sí, bueno como sea – dijo Robbie, mientras abría una mochila en la cual llevaba un chándal.

-Bueno, voy a cambiarme chicos – dijo Stephanie la cual podía sentir la tensión en el aire y decidió irse al vestuario femenino arrastrando con ella a los demás.

-¿Te gusta o qué? – preguntó Robbie.

El solo ver el chándal iba a ser una provocación para los demás, para Sportacus, no, a el no le importaba, pero es que era un chándal del Real Lazy Town y siendo como era que casi todos eran del Atlético de Lazy Town. –Sí, bueno a mi no me importa de que equipo seas – dijo Sportacus, finalmente.

-Bueno, entonces me voy a cambiar – dijo Robbie, antes de irse andando hacía el vestuario le dio un piquito a Sportacus.

-Oye, un momento ¿por qué has hecho eso? – preguntó Sportacus.

-Porque sé que tú también lo deseabas – dijo Robbie, mientras caminaba.

-Pues ahí te equivocas yo te odio y no me gustas nada – dijo Sportacus en un tono de enfado

-No me pongas a prueba o si no – dijo Robbie

-O si no ¿qué? – cuestionó Sportacus.

-Esto – dijo Robbie, mientras se giraba y le hacía una llave de judo a Sportacus la cual le llevo al suelo y luego Robbie se tiraba encima y acariciaba por encima del pantalón el pene de Sportacus.

A Sportacus le estaba gustando aunque se esforzaba para que no se notase, además que no era el lugar indicado ni la persona adecuada.

-BASTA YA – gritó Sportacus, mientras se lo quitaba de encima de un empujón.

-¿Pero te ha gustado? a mi no me engañas – le preguntó Robbie.

-NO, NO ME HA GUSTADO – gritó de nuevo Sportacus.

-Ya, bueno voy a cambiarme – dijo Robbie y se fue dejando a Sportacus quien no sabía qué podía hacer o decir, realmente el nunca había tenido relaciones al menos no de aquel tipo.

Una vez estuvo cambiado Sportacus se le acercó.

-estas bambas no son del todo adecuadas ya que son bambas con tacos como las de los futbolistas de verdad y pueden hacer daño – dijo Sportacus.

-Lo sé y por eso me gustan – contestó Robbie.

-Creo que tú y yo tendremos una larga charla después de esto – dijo Sportacus.

-Por mí vale – dijo Robbie.

Luego de jugar una hora. Era hora de ducharse y después a hablar con Sportacus.

-A ver Robbie, aparte de que sé que tus sentimientos no son reales, puedo decirte que yo no los comparto – dijo Sportacus.

-¿Y a mi qué me comentas? fuiste tú quien lo empezó todo – dijo Robbie con crueldad.

-¿Yo? ¿Cómo? - preguntó Sportacus.

-interesándote por mí, para empezar – dijo Robbie.

-Pero eso es normal ¿no crees? – dijo Sportacus.

-Tal vez para ti lo sea, pero lo normal sería que de solo verme, de solo ver la forma en que actué el primer día te alejaras de mí – dijo Robbie.

-Tal vez aquí esa sea la costumbre, pero para mí no la es – dijo Sportacus.

-Y luego tenemos lo del culo ¿por qué me lo tocaste? – preguntó Robbie.

-Fue sin querer – dijo Sportacus

-Y antes has dicho que mis sentimientos no son reales ¿Cómo lo sabes? Porque yo de verdad que te quiero – dijo Robbie

En aquel momento Sportacus estuvo a punto de decirle que el también le quería, pero recordó lo que el director le había dicho para Robbie el no era más que un juguete –Pues porque lo sé, o acaso podría alguien que ama de verdad salir con esa panda de degenerados – dijo Sportacus.

De modo que ese era el problema, bueno pues si ese era el problema tendría que solucionarlo aunque le costase la vida.


Continuará…

Momento chiste, atención que este lo he sacado de internet:

- JOSÉ, grita el jefe de sección; acaso no sabe que esta prohibido beber durante el trabajo.

- José: No se preocupe jefe, no estoy trabajando.

Es más bueno que los que acostumbro a contar yo, lo sé.