Título: A la sombra del paraíso.

Prompt|Tabla: Emociones|Esperanza

A la sombra del paraíso

El sonido del acero resonó en sus oídos y un cosquilleó invadió sus manos. Las armas chocando brutalmente indicaban que iniciaba la tarde, sólo los asesinos de alto rango practicaban a esas horas —ella creía que era su manera de demostrar que habían terminado a tiempo sus otras actividades. Se acercó al borde del parapeto para echar un vistazo a los duelos que había abajo. Los guardias apostados en el terraplén la observaban, podía sentir sus ojos penetrantes a través de la capucha. A pesar de eso recargó sus codos sobre la piedra, desde que había llegado a Masyaf los hombres no dejaban de vigilarla constantemente.

No podía culparlos, había sido una templaria y no una cualquiera, ella había sido la más cercana al Gran Maestre. Aunque el Maestro de los Asesinos al llevarla había dicho que había roto sus lazos con ellos, la duda perduraba. Los Templarios eran férreos enemigos de los Asesinos, sabían colarse entre sus filas para lograr sus fechorías; Jamal había sido un hermano apreciado, Al Mualim había estado en el escalafón más alto de la Orden. Además, el Maestro de los Asesinos tal vez podría estarse dejando llevar por sus sentimientos. ¿Por qué ella no podía ser otro de esos?

Maria tampoco confiaría al instante en alguien con esos antecedentes.

No eran hostiles con ella abiertamente ni sutilmente, pero sabía que su presencia alteraba el ambiente del lugar. Tendría que ganarse su confianza de alguna manera y quizás hubiese sido más fácil si fuera una mujer dócil, de esas que preferían asentarse en el pueblo mientras sus esposos cumplen las labores de la Orden, o de aquellas que entraban en el jardín para echar mano de los quehaceres que atañen al castillo, entre otras labores. Sin embargo, ella prefería realizar las actividades de un hombre, eso constituía un dilema mucho más inquietante que el haber sido una templaria, quizás también debía añadir que su personalidad incordiaba a muchos. Las mujeres debían bajar la vista y obedecer a su esposo, Maria caminaba con la frente en alto y solía protestarle a Altaïr casi todo el tiempo.

El duelo terminó para dar paso a otro, inconscientemente rozó la empuñadura de su arma con sus dedos, empero, alejó su mano rápidamente. Ella no era bienvenida en el campo de entrenamiento; los asesinos solían dividirse entre no dejarse ganar por una mujer y evitar algún castigo por parte del Maestro, creando para ambos una situación incómoda. A veces Altaïr aparecía por el campo invitándola a entrenar con él, pero ahora estaba encerrado en su estudio enfrascado con el artefacto redondo. Malik también podía pedirle un duelo, aunque desconocía las intenciones del hombre al hacerlo, no se llevaban muy bien; él era el mejor amigo del Maestro y desde luego, quien más desconfiaba de ella.

A veces pensaba que aunque ganara la confianza de los hombres, ellos no la incluirían en sus ejercicios diarios. Los templarios tampoco la habían incluido, se había visto forzados debido al rango que ella ostentaba. Había llegado muy lejos entre ellos, había vencido su credo sobre la inutilidad y la maldad de las mujeres, pero ese triunfo le había durado muy poco, después de la muerte de Robert de Sable la habían hecho a un lado como si se tratara de un apestado. ¿Qué lugar podría ganar con los asesinos? No estaba interesada en volverse una asesina propiamente, le gustaba tener sus dedos enteros, sólo quería sentir que pertenecía al lugar correcto.

-.-.-

Ok… aquí estoy intentando escribir algo sobre Maria porque me gusta el personaje y uhm, variar un poco los fandoms en lo que ando. Además porque me parece que su vida debió ser interesante.

La idea surgió después de leer Official Game Guide, en donde nos habla un poco de la vida de Maria y cómo es que siendo mujer, terminó en las cruzadas a lado de Robert (asunto que es memorable, si aún hoy las mujeres no somos tan bien aceptadas en el ejército, en aquellas épocas, debió ser mil veces peor). Y bueno, ese lado es el que trato de explorar. Desde pequeña quería hacer cosas que no eran adecuadas para una señorita, su paso por la Orden del Temple tampoco debió ser fácil y pasar de ser templaria a asesina… mi apuesta es que no debió ser fácil, parte de los argumentos están puestos en esta introducción y lo demás lo iré desarrollando.

Partiré de Maria para hablar de los demás personajes, aunque también existirán algunos relatos que no la incluirán, aunque claro especificaré eso al inicio. Espero que les gusten y se den una vuelta. No llevarán un orden cronológico los relatos, así que iré escribiendo de acuerdo a lo que se me ocurra.

Sugerencias, quejas, correcciones o cualquier otra ocurrencia será bienvenida.

PS: Maria se quedará sin acento, porque en la mayoría de los idiomas lo escriben así.