Ñañaña ~

Hola mundo mundial!

Buenos dias :B, estoy con mi prueba de oro y intento no dormir en toda la noche, al parecer ya lo logre, son las 5:35 am! :D

Y una buena forma de pasar el tiempo en viendo videos.

En mi caso, Soul Eater, y los openings y endings, del Repeat Show son mi mejor opcion, ya que los tengo en el celular...

Northern Lights, segundo ending del Repeat Show y titulo de mi fic de cuatro capitulos :B

Amm... bueno, lo escribi en una hora, espero que lo disfruten.

Lamento si tiene algunas faltas de ortografía o cosas sin sentido, tengo sueño y dos moscas intentaron asesinarme en la misma noche ù.u, comprendan que he pasado por mucho (?)

Ñañaña ~ Soul Eater no me pertenece si no que a su creador, la cancion tampoco me pertenece, yo solo me robe el titulo (?)

Disfruten y Lean.


Se levanto a media noche, caminando de puntillas cuidadosamente, no estaba dentro de sus planes despertar a su técnico. Tomo las llaves de su motocicleta, sus lentes para la misma y sin emitir ruido alguno, desapareció de aquel departamento.

La chica rubio cenizo suspiro, y observo como su arma se marchaba desde la puerta de su habitación, que se encontraba entreabierta, el no debía enterarse de sus preocupaciones, ni sus miedos, no debía saber nada de aquellos sentimientos, a pesar de que el chico ya lo sabia, pero ella esperaría su regreso, esperaría el momento exacto en que el cruzara nuevamente esa puerta y decidida saldría de su pequeña habitación, de su refugio y actuaria como si estuviera molesta, para no demostrar sus verdaderos sentimientos, y el alivio de tenerlo nuevamente en casa.

Sintió aquel tan acostumbrado vació en su pecho, ese que le indicaba cuan lejos estaba su amor, mientras mas se alejaba el chico de mirada carmesí, el dolor aumentaba, incluso si esa lejanía era por ella.

El albino se puso sus lentes, prendió el motor de su motocicleta, y comenzó a andar debajo del cielo estrellado.

Aquel dolor ya era habitual, alejarse de ella le dolía, pero debía soportar, soportar por ella, ya que la chica que le causaba ese gran dolor, era la misma a la que quería proteger de cualquier mal, no quería que nada le hiciera daño, no quería verla sufrir. Era una punzada de dolor enorme, pero si era por ella, que lo acuchillaran con todo lo que tuvieran.

Prendió la lampara de su velador y se acomodo a un extremo de la cama, aquel extremo donde solo el se sentaba cuando la consolaba y donde solo ella, iba buscando su consuelo.

Miro hacia abajo, buscando respuestas, quería tenerlo a su lado, quería verlo una vez mas, aunque ella sabia, que como cada noche, a la mañana siguiente el estaría en su cama, con falta de sueño por no haber pasado la noche en casa. Ella lo reñiría, aunque en el fondo quisiera agradecerle.

Había salido de Death City una vez mas, ya que para fortalecer tu cuerpo, su alma es el primer paso y nada era mas inservible que un alma intranquila, o un alma desesperada que extrañaba con locura a su amada.

Su mente divagaba al igual que su moto en el desierto, buscando respuestas y ahogándose en su propia locura.

Necesitaba a su técnico a su lado, necesitaba a la chica que tanto amaba a su lado, incluso riñéndola la necesitaba, pero debía ser fuerte, por ella, debía luchar contra si mismo, por ella debía fortalecerse.

La noche caía, y la rubia solo podía mirar por su ventana, esperando que la puerta se abriera y que su chico entrara por ella, que se escabullera a su habitación y le brindara la tranquilidad de saber que estaba a salvo.

Mas su arma no llegaba, y ella miraba insistentemente su ventana, en busca de una señal, en busca de aquella mirada rojiza y esos blancos cabellos ondeando al viento.

Tal vez hoy no volvería, pero eso seria una locura, el no quería verla preocupada y menos por su culpa, pero el no sabia que ella lo esperaba sin descanso. Llego a un punto apartado, donde ya no había señales de civilización, detuvo su andar y se sentó en el suelo, mirando al cielo que lo guiaba con su brillo resplandeciente, su brillo singular.

La imagen de la técnico volvió a sus ojos, y sin perder mas tiempo, emprendió el camino de vuelta.

Esperaba insistentemente, alguna pista de su amada arma, mas el sueño le venció y callo profundamente dormida en aquel rincón, esperando por su regreso.

Antes de entrar nuevamente a su ciudad, fue a las afueras de esta, y se estacionó enfrente de una mansión, con algunas luces prendidas, suspiro antes de colgar su chaqueta en un perchero.

Miro hacia ambos lados, en búsqueda de algún ser viviente que estuviera por ahí, los mas probable era que el Shinigami mas joven estuviera, como acostumbraba, en la biblioteca y el único sobreviviente del clan de la estrella, estuviera entrenando en el gimnasio.

Cambio su ropa, vistiéndose de terno, camino a paso lento hacia una habitación, abrió las puertas con cuidado, y dentro había un piano negro, y una gran combinación de los colores rojo y negro, dándole un aspecto tétrico pero sin dejar la formalidad de lado.

Toco las teclas del piano, como si fueran extremidades de su propio cuerpo, expresando sus sentimientos a través de ellas.

Una par de horas habrán sido, cuando se percato de el tiempo que llevaba cambio rápidamente su vestuario al habitual conjunto de chaqueta amarilla y pantalón rojo, puso sus lentes sobre sus ojos y sin que el sueño le venciera, manejo de vuelta a su hogar.

Entro, hizo todo el silencio posible, tomando sus zapatos con una mano y caminando de puntillas, no pudo evitar, el deseo de ver a su técnica dormir, así que se escabullo silenciosamente en su cuarto. La observo entumida, abrazándose a si misma mientras una pequeña lagrima recorría su mejilla, a pesar de eso, su rostro no reflejaba dolor alguno. El albino la tomo en brazos, la introdujo en su cama, la arropo lo mejor que pudo y camino hacia su habitación, satisfecho por haberla visto dormir y por haber sentido su calidez una vez mas.

Sintió como otra lagrima caía, al verlo alejarse por la puerta, sin siquiera darle un beso de despedida, sentía que aquella separación seria permanente y que no volvería a ver ese rostro otra vez.

Se abrazo a si misma, sintió ese vació nuevamente, era cosa de verlo alejarse por la puerta, cerrarla tras de si y dejar la habitación en un total silencio, que solo era roto por los leves sollozos de la chica.

Pero antes de caer dormida, sintió como la puerta era abierta nuevamente, el muchacho de cabellos blancos entraba por ella, se acercaba a su cama y se arrodillaba a un costado, observándola dormir, lentamente el chico se acerco, rozo sus labios con los de la rubia, de manera dulce y antes de completar el beso se alejo, beso la frente de la chica y camino hacia la puerta, saliendo por esta, no sin antes pronunciar dos dulces palabras "Te amo" dos dulces palabras salidas de una dulce boca, y ella, lo acababa de comprobar.

A la mañana siguiente amaneció, tal y como todos los días el sol salio por las montañas, riendo descontroladamente, mientras alumbraba todo lo que su brillante luz tocaba.

Cuatro chicas despertaron en ese momento. Y solo con una pregunta en mente.

¿Tienes una explicación que darme?


Acabo de notar tres cosas.

1. No hay dialogos.

2. No se nombro el nombre de nadie en todo el capitulo, ni Maka ni Soul.

3. Escuchar una cancion con el nombre de tu fic mientras escribes, te inspira :B

Ñañaña ~ Espero que le haya gustado, a mi me gusto.

Para mas informacion, pasar por mi blog y revisar la entrada "Shit! No respiro" (?) :D, en serio, ahi tengo todos los datos utiles, ya que no pondre adelantos ni nada.

Espero que me dejen un review!

Con sueño, Hime.

Gaaaooow!