Los personajes de Beast Master no me pertenecen.

Hermosa Bestia.


¿Qué harías si te enamoras de una bestia?

La primera vez que vi a Leo estaba manchado de sangre, sin embargo salvó a mi gato de color negro. A la luz de la luna una la cadena que portaba en su cuello ilumino su rostro. Eran rasgos duros, los ojos filosos, como una bestia.

Cuando quise agradecerle por rescatar al gato desapareció. No tuve miedo, no grite, solo observe como él desaparecía.

Luego no sé si fue por azares del destino, pero él era mi compañero. Todos le temían. Esa mirada homicida supuestamente, ese rostro endurecido y a la vez a mis ojos delicados.

―Os presento a vuestro compañero nuevo, Leo Aoi.

Leo nos miró, a toda la clase. Mis compañeros se estremecieron y escuche claramente sus susurros.

¿Por qué tiene esa mirada tan homicida? ¿Nos matara? ¡¿Por qué nos mira así?

Leo no dijo nada, solo encogió sus hombros y escondió sus ojos en su cabello. A muchos tal vez esa acción los asusto, pero a mí me pareció su vía de escape de Leo.

Hablamos, reímos, me abraza, dice mi nombre. Leo no es malo como lo intuí antes. Leo es el ser más puro y bondadoso que encontrare.

Es como un niño, pidiendo que no lo odien. Leo Aoi es mi niño.

Leo me mira, sus pupilas negras se dilatan y una sonrisa acompañado de un sonrojo en sus mejillas lo hace ver adorable.

Me sonrojo levemente antes de mirar a otro lado.

Leo es hermoso, una bestia hermosa.

Tiene los labios suaves, el pelo parece de seda en mis dedos, huele a hombre. Leo me besa suavemente, apenas juntando sus labios contra los míos, yo me quedo quieta para no asustarlo, entonces sin poder evitarlo escondo mi cara en su pecho.

En verdad amo con toda mi alma a Leo.

Leo me sonríe, Leo me mira, Leo me abraza, Leo me ama y yo a él.

Amo a mi querida bestia.