Hola, pues aquí esta una nueva historia del cabeza de balón y la niña de una sola ceja... No se porque me encanta esta caricatura, y la verdad tenia ganas de escribir algo que no tuviera que ver con magia y magos tenebrosos un rato, ademas de que necesitaba desestressarme de mis clases...

Así que me puse a escribir y surgió esta historia, aun no esta muy clara en mi mente, pero espero que pronto esten todos los detalles y de verdad ahora será una novela normal, (espero) no van a aparecer los de ojos verdes y todo eso jajaja solo sera romanzu y un poco de celos y diversión...

Esta historia no me pertenece, ni los personajes yo solo los uso para plasmar mis ideas...

En fin les dejo el primer capi... Un beso...

CAPITULO UNO

POR QUE TE QUIERO... DESTROZARÉ MI CORAZÓN

Helga le sonreía a su novio, hacia mas de tres años que estaban juntos, la película de la que acaban de salir había sido de acción y aventura, como les gustaba a ambos.

- Oye Helga –dijo el rubio – Tengo algo que decirte…

- Que sucede? – dijo ella deteniéndose bajo un farol – Vas a hacer que se nos haga tarde y Bob no me dejara salir de nuevo

- Feliz aniversario –dijo el entregándole un pequeño regalo

- Te encuentras bien? –dijo ella sonriendo – Aun faltan casi diez meses para eso

- No – dijo el retomando el camino con ella del brazo – Hoy cumplo cuatro años de que me di cuenta de cuanto me gustabas

- Hoy? –dijo ella – como…

- Si fue cuando me besaste aquella noche, lo recuerdas –dijo el sonriendo ante el rubor que cubría las mejillas de su novia, le encantaba verla de ese modo, y sabia que solo él era capaz de sonrojarla

- Si lo recuerdo –dijo ella – Gracias Arnold

- Quisiera que fueran mas años, pero ya sabes soy un poco lento

- Un poco? –dijo ella riendo

- Si – se detuvo ante la puerta de los Pataki – Buenas noches preciosa

- Que descanses, por cierto tenia que decirte algo, me aceptaron en la universidad, en Harvard

- De verdad? –dijo el sonriendo – Eso es estupendo

- Y tu, ¿ ya recibiste tu carta?

- Aun no, espero que pueda ir contigo –dijo el riendo

- Te veré mañana, pasaré por ti, recuerda a las seis

- Helga tienes que correr a esa hora?

- Si –dijo ella riendo y entrando en la casa.

Arnold entró en su casa, y vio a sus abuelos sentados en la sala, Pokie estaba callada y miraba un punto perdido en la pared, y Phil releía un papel que tenía en la mano

- Hola abuelos, ya regresé

- Ah Arnold, que bueno, porque tenemos algo que decirte

- Subiré al baño y bajo –dijo el. Arnold entró en su habitación y sonrió, había pasado una estupenda noche con su novia, quizás ella le llamaría en esos momentos al abrir su regalo, se quito la camisa y se puso una playera de algodón y entro en el baño, se sentía de muy buen humor.

Helga entro en su casa y vio a su padre sentado en la mesa del comedor con la calculadora y varios papeles frente a el

- Ah Helga regresaste –dijo el mirándola entrar

- Si Bob, hola Myriam

- Hola Helga, ven siéntate con nosotros

- Que sucede? –dijo ella poniéndose en las piernas el regalo que comenzó a desenvolver mientras escuchaba a sus padres

- Helga –dijo Bob – Me escribió tu tía Ana

- Ana? –dijo ella sorprendida al escuchar su nombre - ¿Por qué, le sucedió algo?

- No es eso, Olga esta viviendo con ella lo sabes verdad

- Si papá –dijo intentando no hacer ruido con el papel al rasgarlo

- Bueno, al parecer te han conseguido una plaza para estudiar en Londres

- Estudiar? –dijo ella levantando la mirada – Pero fui aceptada en Harvard

- Si hija –dijo el – Pero esta es una oportunidad que no recibes siempre –dijo Myriam – al parecer Olga envió algunos escritos tuyos y fuiste aceptada en la universidad de lingüística…

- Si no quieres ir –dijo Bob – pero ya hice cuentas, y te podemos enviar una pequeña pensión al mes

- Gracias pero…. – retiro la tapa de el obsequio y se sorprendió al ver lo que habia dentro, era la vieja gorra de Arnold, sintió que el corazón se le detenía al verla

- Hija estas bien?

- Si, yo debo salir –dijo ella – Prometo que lo pensare –dijo poniéndose de pie y salió corriendo de la casa

- ¿Qué le pasa a esa niña?

- Bob, dijimos que confiaríamos en ella –dijo Myriam – Ven te preparare de cenar.

Arnold bajo a la estancia vio a sus mascotas paradas junto a la puerta y la abrió para que salieran, dejándola un poco abierta para que entraran cuando terminaran de correr.

- Que sucede Abuelo? –dijo el sentándose en el sofá

- Como te fue en tu cita?

- Muy bien, Helga me ha dicho que la aceptaron en Harvard

- Harvard? –dijo Phil – Esa niña si es inteligente

- Si abuelo, dime no me llego mi carta de la universidad

- Si –dijo Pokie entregándole varios sobres

- Vaya todos respondieron

- Si –dijo Phil – porque no los revisas, Arnold dejo todas a un lado y solo abrió la de Harvard, donde le informaban que había sido aceptado

- Me aceptaron –dijo el sonriendo – Helga se pondrá feliz

- Pequeño –dijo el anciano mirando a su nieto – se que estas feliz por esto, pero antes de que aceptes ir debes…

Helga se detuvo frente a la casa de Arnold, tenía en la mano la nota que su novio le habia dado, se sentía sofocada de tanto correr, y en su cabeza daban vueltas las palabras impresas en el papel.

"Helga… Se que debes preguntarte porque te doy la gorra si te dije que la perdí hace años, la verdad la he tenido guardada para dártela, desde aquella vez en la torre tu te quedaste grabada en mi corazón y llegaste a cubrir la necesidad de esa gorra que es el recuerdo de mis padres, ahora te doy mi mas grande tesoro, porque tu eres ahora quien ocupa ese lugar, te la doy hoy porque yo la recibí a los cuatro años, yo te la entrego hoy que cumplimos cuatro años juntos. Te quiero… Arnold"

Vio que la puerta estaba abierta, entro con cuidado de no hacer ruido y escucho a Phil hablando con Arnold en la sala

- De que hablas abuelo? Porque tengo que pensar en si entro o no a Harvard

- Veras –dijo el mirando el papel que tenia en las manos – Me acaba de escribir un amigo de tu padre, dice que no me había escrito antes por que no tenia razón, pero ahora si la tiene al parecer encontraron a tus padres

- A mis… -dijo el mirándolo sorprendido – Es cierto

- Si Kimba –dijo la anciana – Roger me prometió no escribir si no tenia noticias de ellos y si recibimos su carta es que es verdad

- Donde están?

- Aun no lo sabe con exactitud, pero es algo que le han dicho los nativos de una tribu con quien tiene un poco de trueque

- Y entonces?

- Bueno el quiere que vayas a trabajar con el, para que la tribu te acepte y ver si pueden llegar a ellos

- Entonces ire, podre regresar antes de que inicie la universidad

- No –dijo Pokie – Para que esa tribu te acepte debes vivir con ellos cinco años –dijo la anciana. Hablaba con tal seguridad que Arnold se sorprendió de ver el cambio de su abuela

- Cinco… -dijo el sorprendido

- Si Arnold, debes pensarlo bien, se que tienes muchos planes por delante, pero debes pensar que es lo que quieres. Quizás debes reconsiderar tus planes, tienes que partir en dos semanas

- Lo hare abuelo, me retiro –dijo el

Arnold se detuvo al ver la puerta abierta de par en par, solo la había dejado un poco abierta, se asomo y vio que en la calle todavía estaban sus mascotas, se sentó en la escalinata y miro la luna que brillaba en el cielo.

- ¿Por qué ahora? – metió su mano en su bolsillo y saco un pequeño objeto que brillo con la luz de la luna, y recordó la conversación con su abuelo

Flash back

- Abuelo –dijo Arnold sentándose al lado de su abuelo en la cocina – Tengo algo que decirte

- Tiene que ver con tu novia

- He… si como lo sabes

- Bueno, desde hace unos días te ves distraído y creo que ella es la causa

- Si –dijo el – Ella ira a estudiar a Harvard y yo entrare con ella

- Estas muy seguro de que te aceptaran

- Estoy seguro

- Entonces porque mandaste tantas solicitudes –dijo el anciano cortando un pedazo de sandía

- Solo para tener opciones

- Que no tomaras –dijo Phil riendo – Vaya muchacho idéntico a tu padre

- Y he decidido pedirle matrimonio

- Matrimonio –dijo Phil sin sorprenderse – Es un paso muy grande, estas dispuesto a darlo

- Si –dijo el – pero se que probablemente ella aceptará y quizás nos casemos al salir de la escuela o después de la universidad

- Pues es tu decisión ya investigaste verdad?

- Si –dijo Arnold riéndose – Harvard maneja un buen paquete de estudios para matrimonios

- Yo te apoyare en lo que decidas, pero y ese orangután que es tu suegro crees que acepte?

- Bueno, debo ir a hablar con el

- Suerte pequeño

- Se lo diré el domingo

- Ya son cuatro años verdad? –dijo el hombre mayor – debes estar feliz de que esa niña haya tenido el valor de besarte, no imagino como serías si no fueras su novio

- Vamos abuelo, estaba tan mal?

- Si –dijo el hombre – y no vas a enseñármelo?

- Que –dijo Arnold sorprendido

- El anillo

- Como sabes que?...

- Soy tu abuelo niño –dijo tomando la sortija – Es muy hermosa, asi que aquí se fueron todas tus ganancias del verano

- Si, pero valió la pena, ella lo vale

- Solo recuerda que es lo mas importante para ti –dijo su abuelo poniéndose de pie – descansa

Fin Flash back

Arnold miro la luna, quizás debía esperar un poco, quizás si hablaba con Helga ella le entendería y le ayudaría a tomar una decisión.

Helga corrió lo mas rápido posible y entro en la casa sin detenerse, cerro la puerta de su cuarto y se tiro en la cama sintiendo como su mundo comenzaba a colapsar. Había escuchado la conversación de Arnold con sus abuelos, y casi podía ver su rostro de consternación al escuchar que probablemente sus padres estaban con vida, pudo ver la lucha interna que habia dentro de la mente de su novio, irse a Harvard o marcharse a la selva en busca de sus padres.

Sintio ganas de llorar, sabía que él le iba a pedir consejo, que ella sería la que le diera la respuesta definitiva, deseaba estudiar esos cuatro años siguientes con el, quizás hasta comenzar a planear su futuro juntos, pero a la vez no quería ser ella quien le detuviera de encontrar a sus padres.

Lloro toda la noche, intentando aplacar su abatido corazón que en un arranque de egoísmo quería quedarse a su lado, llevárselo lejos y al final vivir el resto de sus vidas juntos, pero esa parte que siempre le había amado, que siempre lucho por su felicidad fue mas fuerte que ella, recordó las palabras de su padre, quizás eran cosas del destino que este camino a Londres se había abierto para ella, miro por la ventana y vio que comenzaba a asomarse el sol, vio que faltaba un poco mas de diez minutos para las seis y sintió el cuerpo muy pesado, cerro los ojos y dejo que el cansancio le ganara.

Arnold estaba sentado en las escaleras, esperando ver a su novia llegar, miro su reloj y eran pasadas las 6:30, se puso de pie y se dirigió a la casa Pataki, se quedo fuera sin intenciones de tocar porque eran apenas las siete, se dio una vuelta y volvió a su casa era mejor esperarla allí.

- Mama –dijo Helga mirando a su madre que hacia maletas – Iras al lago?

- Si ya sabes que tu padre quiere vender la casa y esta semana ire a mostrarla

- Puedo ir contigo?

- Conmigo? Pero y tus clases?

- Ya termine, adelante los exámenes y tengo la semana libre

- Pues bien acompáñame, ya le avisaste a Arnold?

- Si –dijo ella

- Saldré en diez minutos –dijo Myriam – llamare a Bob para decirle que vas conmigo.

- Iré por mis cosas – Tomo la maleta que ya tenia hecha y guardo en su bolsillo la gorra azul que le acababan de regalar – Lo siento Arnold –dijo dejando el celular sobre la mesita, era mejor estar desconectado de el, así le seria mas fácil hacer lo que había pensado.

Arnold se detuvo en la casa de los Pataki, había estado tocando pero nadie le respondía, y el celular de Helga estaba apagado

- Hey viejo –dijo su mejor amigo que caminaba del lado de su novia

- Hola Phbs, Gerald, han visto a Helga?

- No, que no es día de ir al museo?

- Si pero – dijo el mirando la casa – No la he podido localizar

- Bueno porque no te nos unes, iremos a la comida china

- Yo…. –dijo Arnold

- Vamos déjala respirar –dijo el moreno sonriendo – Vaya que te conquisto esa mujer, de todos modos mañana la veremos en la escuela.

Myriam se detuvo fuera de la cabaña que iban a vender, miro a su hija que dormía en el asiento del copiloto, era la primera vez que la veía dormir en un viaje y mas con una expresión tan desolada. - Helga, cariño – ella la removió y se sorprendió al sentirla caliente, le toco la frente y sintió su temperatura alta, corrió a la casa del vecino para pedir ayuda, y la llevo su habitación.

El medico le sonrió a Myriam, cerró su maletín y salió de la habitación dejándola dormir

- Ella esta bien, creo que un poco cansada solamente ¿no ha dormido bien?

- Si ella, creo que…

- Bueno, aquí esta la receta, que descanse una semana y que coma bien, de preferencia quédese en este lugar le ayudara a disminuir el estrés

- Gracias doctor.

Myriam subió y vio a su hija un par de veces, después llamo a Bob para avisarle que se quedarían un poco mas de tiempo, el hombre les animo a disfrutar la casa y les dijo que iria con ellas el fin de semana para recogerlas. Myriam entro en el cuarto llevando un plato de fruta y jugo y se sorprendió de ver a su hija llorando

- Helga que te sucede?

- Nada mama –dijo ella limpiándose el rostro – Estoy solo un poco cansada

- Cariño que te pasa, es la primera vez que te veo llorar en mucho tiempo

- Yo… solo no se que hacer –dijo sinceramente

- Y querrás platicarlo conmigo

- Terminare con Arnold

- ¿Pero porque? Creí que lo querías mucho

- En verdad lo amo –dijo ella entre lagrimas – Y es por eso que lo haré, el tiene que ir a buscar a sus padres y conmigo de por medio no podrá hacerlo

- Hija piénsalo bien

- Ya lo pensé, he tomado la decisión y creo que es lo mejor, aceptare la beca y me ire a casa de mi tía

- Oh Helga… -dijo su madre mirándola con tristeza

- Ahora puedo estar sola

- Si cariño, si necesitas algo estaré abajo

- Gracias mamá

Arnold caminaba de un lado a otro por la escuela, no la había visto en todo el día y Gerald y Phoebe tenían examen ambos, el había terminado. Entro en la dirección y le sonrió a la secretaria que archivaba unos documentos

- Hola Arnold que haces por aquí a esta hora

- Ya termine mis exámenes, dígame no ha venido Helga Pataki?

- Pataki? No, ella término sus clases la semana pasada, de hecho acabo de colgar con su padre, me pidió que tuviera lista la papelería de ella para esta tarde

- Papelería?

- Si para su ingreso en la universidad, por cierto supe que te aceptaron en varias universidades, felicidades

- Gracias –dijo el – Si viene Helga le dice que la estoy buscando

- Eres un novio muy considerado –dijo la mujer viéndolo salir

Por alguna extraña razón se sentía un poco nervioso, era la primera vez que se dejaban de hablar por varios días, se reía de si mismo porque había vivido sin ella mucho tiempo y ahora se sentía vacio si no estaba a su alrededor. Se detuvo en la acera de enfrente de casa de su novia, vio a un hombre salir de la casa y subir a un jepp, no lo conocía, era la primera vez que lo veía, Bob estaba en la puerta despidiéndose, cruzo para acercarse y lo saludo

- Hola Sr. Pataki

- Ah Armando –dijo el sonriendo – Si buscas a Helga no esta –dijo el tajante

- Pero donde esta, he intentado localizarla y…

- Ella salió con su madre por unos días, así que déjala respirar

- Pero…

- Ella te llamara cuando regrese –dijo el dándose la vuelta y cerrando la puerta, Bob escuchaba aun en sus oídos la voz de su esposa diciendo "Helga terminará con Arnold si te pregunta por ella, dile que regresa en unos días, no lo trates mal" Quizás ese chico le había hecho algo a su niña, pero quizás solo eran ideas suyas lo mejor era obedecer a su esposa

Helga estaba sentada a la orilla del lago con el que colindaba su casa, suspiro y miro los peces que reflejaban la luz con sus escamas.

- Un euro por tus pensamientos

- James? –dijo ella mirando al joven que estaba a su lado – Que haces aquí?

- Bueno supe que decidiste ir a mi casa a vivir para estudiar allá y pues vine a escoltarte

- Pero como, si apenas…

- De hecho estaba en New York cuando mi madre me llamo para decirme, tu madre la llamó anoche y mi mamá me lo dijo a mi, así que maneje toda la noche y llegue a tu casa, pero mi tio me dijo que estaban acá y pues vine a verte a ver si era cierto. ¿Es cierto?

- Si –dijo ella volviendo a mirar el agua

- Vamos prima porque esa cara? No es tan malo Londres, no estas así por eso verdad

- No, es que, es una tontería

- Vaya no eres la misma Helga Pataki que conocí hace diez años, la otra era mas brava, acaso el amor te cambio?

- No –dijo ella – Solo la vida

- Pues debes contarme de esa vida, ven muero de hambre y además mi horario esta cambiado así que también de sueño, llévame a comer algo delicioso

- Si lo hare –dijo ella poniéndose de pie – me da gusto verte

- Y a mi –dijo el chico abrazando a su prima, que sin pensarlo se dejo envolver por los brazos de su único primo a quien no veía desde hacia mas de siete años y que sin esperarlo venia a formar parte de sus planes.

Todos los estudiantes de la preparatoria Hillwood estaban tomando un helado mientras terminaban de decidir los últimos detalles de su graduación, Arnold removía su refresco en silencio mientras todos reían y le llamaban.

- Arnold te estamos hablando –dijo Eugene mirándolo preocupado – Que te sucede?

- Nada –dijo el – ¿Que decían sobre la bebida?

- Eso ya quedo en el pasado Arnold –dijo Rhonda mirando al chico rubio – Como que te no se te ve muy animado para ser el representante del grupo

- Es solo que tengo que pensar en algunas cosas

- Es cierto –dijo Phoebe – No cualquiera es aceptado en Harvard

- Harvard? De verdad – dijo Yuyin – Vaya no creí que fueras tan listo Arnoldo –dijo el riéndose – Yo me quedaré aquí, por cierto donde esta Helga

- Ella salió de la ciudad –dijo Phoebe – Con su madre

- Pues dile –dijo Rhonda – Que no olvide que ella tiene que revisar lo de las bebidas, bueno creo que ya es tarde, nos veremos en la escuela el lunes

- Si –dijeron todos poniéndose de pie – Nos vemos.

Poco a poco el grupo de estudiantes comenzó a salir del local dejando a los tres amigos en la mesa mientras pedían la cuenta para pagar los gastos

- Oye Phoebe no te haces bolas siendo la tesorera de la clase

- No –dijo ella riendo – Mientras no dejen de dar su parte, estos gastos están cubiertos, oh es Helga –dijo viendo que se bajaba de un auto.

- Es muy tarde verdad? –dijo ella entrando y viendo solo a los tres

- Si –dijo la oriental – Como estas?

- Bien –dijo ella – Sigue todo igual, yo y la bebida

- Si, ya sabes que todo esta casi en orden, la graduación será la siguente semana y quedamos que el vestido será turquesa

- Bien tengo que ir a comprarlo, mamá quiere acompañarme, entonces me voy –dijo ella – nos vemos el lunes – Gerald veía a su mejor amigo que estaba en silencio escuchando a su novia despedirse

- Si adiós –dijo Gerald, sabiendo que estaba apunto de explotar Arnold

- Espera –dijo el rubio – No piensas saludarme al menos

- Si, hola Arnold –dijo ella dándole la espalda – Mira tengo que irme y…

- Tienes que irte, Helga –dijo el poniéndose de pie – Donde estabas?

- Salí con mi madre

- Y tu teléfono porque no lo contestabas?

- Olvide el cargador –dijo ella – Además no tengo tiempo para esto, me esperan

- Te esperan? –dijo mirando el automóvil que aun estaba encendido con un chico adentro – Quien es el?

- Es alguien especial para mi –dijo ella – Ahora nos vemos el lunes si. – Ella no miro a los ojos a su novio en toda la conversación, pues si lo hacia sabia que no lograría lo que tenia en mente

- No te puedes ir así –dijo Arnold molesto – He estado preocupado por ti todo este tiempo y tu simplemente andas paseando? No pudiste llamar?

- Lo siento no me di tiempo, además discúlpame por tener una vida ¿si? Mis clases terminaron hace una semana y mi madre quería que saliera con ella, por favor Arnold, vete acostumbrando porque me gusta mi vida, no todo gira a tu alrededor, y no esperes que si te aceptan en Harvard voy a estar a tu lado en todo momento, ¿comprendes?

- Desde cuando te llevas tan bien con Myriam? Acaso son amigas? – dijo con tono molesto Arnold

- Yo… eso es algo que no te importa –dijo ella – Además porque te molestas, tu ni siquiera sabes que significa llevarte bien con tus padres verdad?

- Helga – dijo Phoebe sorprendida

- Si tienes razón no se nada de eso –dijo Arnold a la defensiva – Pero tan siquiera no busco ser aceptada por quienes ni siquiera saben mi nombre, pero anda vete con tu amiguito o con tu mami de todos modos para ellos siempre serás Olga. – Los tres amigos se quedaron pasmados al ver como Helga le daba una cachetada a Arnold mientras luchaba por mantener las lagrimas en sus ojos

- Eres tan tonto Arnold, esta bien, me voy a ir -dijo remarcando la palabra- Y ni se te ocurra buscarme

- Estas bien Helga? –dijo el chico entrando en la cafetería y viendo a su prima sobándose la mano

- Si, vamos James, nos vemos. – El chico tomo por la espalda a Helga y la condujo al auto, Arnold se sentía arrepentido por lo que había dicho, miró hacia el exterior y salió corriendo pero no alcanzo el vehículo que arranco a toda velocidad.

- Fuiste demasiado lejos –dijo Gerald – ella no dijo eso en serio

- Lo se –dijo Arnold – Pero yo, creo que necesito hablar con ella

- Bien y por favor piensa antes de hablar viejo –dijo Gerald viendo correr a su mejor amigo con rumbo a casa de su novia.

Helga vio por el retrovisor a su novio salir de la cafetería, quería detener el auto, decirle que todo eso que le acababa de expresar era mentira, que quería estar a su lado el resto de su vida, pero guardo silencio y dejo que las lagrimas hablarán en su lugar, mientras su primo se alejaba a toda velocidad de allí para ir rumbo a su casa.

¿Que les pareció? merezco tomatazos o aplausos... jajaja me siento como Fossy en espera del resultado de mi chiste... bueno espero pronto subir el segundo capitulo, gracias a todos los que se dieron una vuelta por aquí y leyeron mi historia. En verdad los amo!

Y si tienen algun comentario, no dejen de presionar el botón de abajo y dejen sus comentarios, porras, cartas bomba etc... etc.. etc...

IRES