Los personajes de Yankee-kun to Megane-chan no me pertenecen.

Esa falda es muy corta.


Caminado con tranquilidad, solo escuchándose el traqueteo de sus zapatos miraron intensamente la cueva donde estaban todos los delincuentes.

Vestidos de forma ridícula, pensaría cualquiera, para ocultar sus identidades. Izumi notó como un mechón de su pelo negro caía graciosamente hasta la punta de nariz, resoplo y lo llevo hacía atrás, se volvió a poner la capucha y miró con frialdad al gran números de grupos de delincuentes que sus ojos miraban.

A su lado, Chiba, Adachi Hana, Shinagawa y Himeji.

―Esos hijos de putas, si creen que pueden mandar a putos como esos haciéndose pasar por mí e irse de rosas están equivocados. ―mascullo el vice-presidente, Shinagawa con aura tenebrosa mientras se subía la gafa que Izumi le dio para ocultar su cara.

A su lado Hana sonrió levemente y cruzo los brazos.

―¡Bien, grupo del consejo estudiantil! ―grito con alegría. Asintieron sonriendo y entraron, mirando fríamente y con aura de delincuente a todos. Sin dejarse intimidar sus ojos vagaron buscando a algún sospechoso pero, todos eran sospechosos ahí. Llevaban capuchas y tenían pendientes en la oreja, nariz y otras partes que seguro no querían saber.

Suspiraron con frustración y se separaron.

Izumi puso los puños en los bolsillos de su pantalón y miro a ambos lados. Alguien que fuese más sospechoso que los otros.

―¡Hey nena! Eres muy guapa ¿Por qué no vienes?

Gaku Izumi se encogió de hombros, si una estúpida niñata vagaba sola por esos lares era su culpa, sin siquiera mirar donde procedió las voz se giro.

―¡Suéltame! ―grito la chica.

Entonces, él reconoció la voz. Giro el cuello y vio a la Rinka Himeji con las mejillas rojas y forzando con su brazo para soltarse del sujeto, también la mano del delincuente intentando meterse entre las piernas de la joven.

Izumi camino lentamente, y los que pasaron por su lado se estremecieron al notar un aura aún más oscura que todas las que había ahí en el lugar.

―¿No te ha dicho que la sueltes, maldito hijo de puta? ―preguntó alzando una fina ceja y sonriendo levemente. El otro delincuente le miro y sonrió. Arrogancia decía su rostro.

―¡Cállate cabrón! ―gritó, soltó a Himeji y alzo el puño preparado para dar un golpe al vice-presidente del consejo estudiantil. Gaku giro y alzo el brazo, con un fuerte impulso clavo su codo en el rostro del sujeto.

El hombre cayó al suelo y no se levantó. Izumi giro la cara para ver a su compañera y chasqueo la lengua.

―Esa falda es muy corta, puedo ver tus bragas. ―se quejó.

Rinka se ruborizo más y mordió su labio. Incomoda movió las piernas mientras que con sus pequeñas manos intentaba cubrir sus muslos.

―¡Eres estúpido Izumi-kun! ―chilló.

Gaku sonrió brevemente antes de asentir.

―Lo que digas.

Se quitó la chaqueta con capucha y se la tiro.

―Cúbrete.

―¡Esta chaqueta es pequeña Izumi! ―se quejó Rinka. ―¡Ni siquiera me llega al culo! ¿Eres tan enano?

Gaku Izumi sintió dos venas infladas de furia en su sien.

―¡No te quejes maldita sea!

N/A. Sé que no fue así, pero Dios, como me hubiera gustado que fuese algo así por el estilo. Ah, amó a Rinka e Izumi.

No sé porque razón siempre me encariñó con los personajes secundarios. ¿Sera penica? xD