-Rose, bebe, todavia me amas verdad? vas a seguir conmigo?-pregunto con una gran tension y un miedo inconfundible -No estoy segura- respondio ella en un susurro apenas audible - No estas segura de seguir conmigo?
-No, de amarte Por las mentes de ambos pasaba la misma imagen pero diferente.
Diferente, por que el se imaginaba como se sentiria ce ir sus brazos alrededor de aquella diminuta y fragil cintura, ver dentro de esos ojos color mar de chocolate enmarcados por unas espesas pesta as y hundiendose en ellos, probar aquellos labios rosas, carnosos, prohibidos y a la vez los mas tentadores que en su vida habria so ado besar, tratandola con delicadeza y amandola para la eternidad .
Y una vez mas, diferentes, por que ella se imaginaba a la misma chica pero apartandola del lado de su pareja (con la cual ella desearia estar), decapitandola, desmenbrandola lenta y tortuosamente, prendiendola en fuego, cantando alrededor de la que se convertiria en la hogera, solo por el simple gusto de saber que no tendria obstaculos para llegar a su meta y acabando con su existencia.
Una vez mas, pero con mas parecido, paso la misma imagen por sus mentes, parecido por que compartian algunos detalles como el pesar, la duda, la tristeza y un tenue rastro de odio miraban la imagen mental de su hermano al cual la belleza de ojos color chocolate habia escogido, con el que pasaria la eternidad y al que le prometio lealtad y serle fiel, Emmett McCarty Cullen