Capítulo 12

¿Si sentía miedo?

¿Qué creéis?

Todos los alumnos, profesores y miembros de la orden del fénix estaban sentados en el comedor del colegio, desarmados y alerta ante cualquier sonido.

Después de la aclaradora charla que mantuve con Charlie, me volví a poner esa máscara que fue mi prisión durante tres años.

¿Pero sabéis qué?

Charlie Weasley me había dado fuerzas para ponerme una vez más esa maldita máscara. Con solo una mirada, consiguió lo que muchos otros no consiguieron, confianza en mí misma.

Era la primera vez que lucharía en el lado… ¿De los buenos? Y que tendría cuidado, porque mi querido príncipe azul estaría esperándome.

- Lestrange, ¿Cómo se van comportando estos traidores?

Era Lucius Malfoy.

- Muy bien Lucius, ningún altercado hasta el momento, y créeme, no habrá ninguno.

- ¿Qué te parece si nos empezamos a divertir con alguno?- Paseó su vista por las mesas, parando en la de los Weasley.- Oh… La encantadora Molly Weasley… Una buena candidata, ¿No crees?

- Llevas razón Lucius, pero… Los Weasley son míos.

Le dije con una sonrisa verdaderamente falsa.

- ¿Y por qué la quieres para ti?

Respiré hondo antes de decir lo que iba a decir.

- Porque me dan vergüenza ajena. No me cabe en la cabeza, cómo una familia de magos que era respetada, sangre limpia, con todo el mundo a sus pies, ha podido caer tan bajo relacionándose con sangre sucia y traidores. Son despreciables.

Lucius sonrió y se fue balanceando su varita en la mano.

Vi por el rabillo del ojo como Charlie miraba con tristeza hacia la mesa y como Ginny le agarraba su brazo derecho, reconfortándolo.

Se me hizo un nudo en la garganta y dos lágrimas solitarias resbalaron por mi mejilla.

¿Si sentía miedo?

¿Qué creéis?

Después de haberme quedado mirando a Charlie como una boba, arrodillarme a su lado, quitarme la máscara, cogerle la cara con mis manos y besarle mientras yo lloraba y le susurraba: "Te quiero, no escuches lo que diga"

Pues justamente, el anormal de Amicus me había visto.

Y ahora, justamente ahora, me encontraba en los terrenos del castillo tirada en el suelo, con la boca llena de sangre, una ceja me sangraba y creía que un brazo lo tenía roto. Y todo, ¿Por qué? ¡Ah, si! Porque los estúpidos alumnos, profesores e integrantes de la orden del fénix decidieron, no sé porque estúpida razón, salieron a luchar varitas en mano (que no sé de donde las sacaron) a atacar a todo el que se les pusiera por delante, y yo, como una total y completa imbécil, me puse delante de Molly Weasley cuando iba a recibir un hechizo de Bellatrix que la hubiese dejado casi inconsciente.

Y ahora, todos estaban inmovilizados por una burbuja que Dumbledore había conjurado y yo, me estaba enfrentando sola sin varita a Lord Voldemort.

- ¿Por qué estás en esta situación, Giulietta?

Y otra vez me pegaba, delante de todos y sobretodo… Delante de Charlie, que cada vez que escuchaba mis llantos de dolor, sus ojos dejaban escapar unas cuantas lágrimas de impotencia al no poder hacer nada por mí.

- ¡Dilo de una vez!

Escupí toda la sangre de mi boca, respiré lo que mis costillas rotas me permitieron, me incorporé un poco y le escupí con odio.

- ¡¿Qué quieres que te diga? ¡¿Qué esperabas, que me casara con el desalmado de Rodolphus y que me quedara tan tranquila?

- ¡Deberías agradecérmelo!

- ¡No te pienso agradecer nada! ¡¿Qué quieres que te agradezca? ¡¿Qué me arruinaras la vida? ¡¿Qué me avergonzara de mi misma al verme en el espejo? ¡Quiero ser feliz!

Lord Voldemort corrió hacia mí, me agarró del cuello, me levantó y me empujó para chillarme:

- ¡Dime la verdad!

- ¡¿Para qué quieres la verdad? ¡¿Desde cuándo pides permiso para hacer algo?

Me apuntó con su varita y chilló:

- ¡Legeremens!

Imágenes de mi vida fueron pasando delante de mis ojos.

El primer recuerdo de mi madre, mi infancia en Durmstrang, la primera vez que hice magia, la mala leche que pillé cuando no me salían algunos conjuros, la primera vez que pisé Hogwarts, la primera vez que vi a Charlie, la primera vez que me abrazó, me besó y me acarició, tratándome por primera vez como la mujer adulta que era…

- ¡Avada Kedavra!

El rayo verde mortal salió de la varita de Voldemort, me volví justo cuando el rayo pasaba por mi lado y vi como impactaba en el escudo de Dumbledore, justo donde estaba Charlie, y lo último que vi antes de chillar de dolor y derrumbarme al suelo fue a Charlie cerrando los ojos y cayendo de espaldas, golpeándose contra el suelo.

Continuará…

Chicas, solo deciros que este capitulo es corto, pero porque va a tener una segunda parte. Gracias por ponerme en alerta y los RR, informaros de que en los fines de semana subiré capítulos, ahora serán menos porque estoy de exámenes y que en vacaciones, que próximamente tendre las vacaciones de semana santa, subiré capítulos por dia vale?

Un besito de la Reina Cotilla!

xx