Un día como cualquier otro, raro y con algo en la mente, el conde decide hacer una visita a su ciudad natal, y sabiendo que Haydee nunca había visto una playa de la tierra, era una buena oportunidad para hacer que ella saliera de ese palacio de oro y respirase el aire fresco o mejor dicho "salado".

Una hermosa playa de Marsella, tranquila, había unas cuantas cabañas, bastantes sombrillas y sillas para tomar el sol por todos lados, pero había pocas personas y una parte de ellas fijaron su vista a un auto que acababa de llegar, era completamente negro, parecido a una limosina pero más alta y un poco menos alargada, de la parte de adelante salieron dos hombres con vestimentas extrañas, ambos llevaban chaquetas sin abrochar que solo tapaban parte de su pecho y no llegaban siquiera al ombligo, y unos pantalones negros, de la parte de atrás del auto, en ves e tener otras dos puertas, tenia una puerta corrediza, al ser abierta salió un hombre alto de edad aproximada entre 35 y los 40, cabello largo y ligeramente ondulado, traía puesta una camisa blanca delgada, fajada y con los primeros dos botones desabrochados, de mangas largas, las cuales traía dobladas asta los codos y un pantalón negro, después de el, apareció una chica hermosa de cabello negro que le llegaba asta la cintura, entre 17 y 20 años, vestía un adorable vestido blanco que transparentaba un poco y dejaba ver su pequeño y delgado cuerpo, debajo de ese vestido traía puesto un traje de baño de dos piezas color rojo no muy llamativo.

La chica admirando la preciosa vista del mar, se alejo unos cuentos metros de ellos, haciendo que ella fuese el centro de las miradas, especialmente la de los hombres, ella se dirigió hacia los hombres que la acompañaban con una sonrisa.

-Conde, este lugar es hermoso – dijo, viendo a los ojos al hombre que había mencionado, y regreso su mirada a la costa, como esperando una respuesta de el. La cual, obtuvo.

-me alegro que te haiga gustado…- se acerco a ella y desde atrás la tomo de los hombros- pero no se compara contigo… Haydee… - le dijo en susurro al oído, haciendo que esta se sonrojara ante sus palabras. Ella se giro hacia él con una risita tímida, él solo la miro y quito unos mechones que tapaban su rostro, dio unos pasitos para atrás y se quito el vestido que traía puesto, en ese momento el conde fijo su vista hacia las personas del lugar y pudo notar como los hombres no le quitaban a Haydee la vista del encima, llamo a uno de sus sirvientes y este le entrego un prenda, la cual izo que Haydee se la pusiese, se trataba de un suéter de un color amarillo un poco pálido, de manga corta con capucha, la prenda le llagaba asta las piernas y tapaba las partes mas llamativas, para que así, los muchachos del lugar no tuvieran mucho que observar.

-Haydee… me iré por unas horas, Baptistin se quedara aquí contigo…- dijo mientras le daba un sombrero largo y liviano, para que se cubriera del sol.

El conde dio la vuelta mientras Haydee solo observaba mientras el se retiraba, no sabia el porque o a donde iba, solo se dispuso a hacerle caso y esperar ansiosa su regreso…

-Baptistin, sabes a donde va?- le preguntaba algo curiosa Haydee –No, no tengo ni idea-

Ella solo se dispuso a conformarse y esperar que llegara mientras observaba feliz el hermoso sol de aquella playa, mientras miraba como las pacificas olas iban desde un lado a otro, por su mente pasaban muchas cosas, en especial el porque el conde la abría llevado a ese lugar, una conclusión de ella era que solo la había sacado a conocer un lugar muy hermoso, el cual jamás había visto, ya que para sus ojos era el lugar mas lindo que jamás había visto pero…también tenia otra conclusión y el solo pensarlo hacia que se sonrojase.

Por otra parte, el conde estaba en lo mas alto del lugar, esperando un muy buen momento, también pensaba en muchas cosas, en lo que hacia, el futuro, muchas cosas le venían a la cabeza en ese momento, mientras hacia razonamiento, miraba fijamente a Haydee, la observaba, solo miraba lo que hacia, no quería que nadie se le acercara, y el que fuera tan estúpido como para acercársele quizás pagaría las consecuencias con su vida, tras pensar algunas cosas mas miro directamente al sol –Ya casi es la hora- murmuro, se dio la vuelta y se dispuso a ir a otro lado.

Mientras tanto Haydee miraba como sus pies iban de un lado a otro, como su mano derecha jugaba con la arena, también tenia curiosidad por ver una puesta de sol, ya que había escuchado eran muy lindas y….también muy románticas, en eso Haydee sacudió su cabeza de un lado a otro –como puedo pensar en eso, el conde solo me trajo a conocer este lugar…verdad Baptistin…verdad?- decía Haydee intentando "no aceptar la realidad" pero en verdad no se quería hacer ilusiones.

Baptistin solo se encogió de hombros como respuesta, pero solo asía que ella se intrigara mas, él se dispuso a relajarse, se acostó sobre la silla mas cercana y de un momento a otro se quedo dormido, Haydee seguía caminado despreocupada y al mismo tiempo ansiosa de que llegase el atardecer, se sentía un tanto sola sin el conde a su lado, estaba acostumbrada a que siempre contaba con su compañía, a sentirse entre sus brazos, anqué fueran fríos como el hielo… para ella era el lugar mas acogedor del mundo, pero su soledad y su tranquilidad no duraron mucho tiempo, aprovechándose de que el guardaespaldas estaba dormido, un montón de muchachos se acercaron a ella.

Uno de ellos -hola hermosa señorita… - tomo la mano de Haydee y la beso- no muy seguido llega una belleza como usted a nuestra playa- Haydee se sonrojo y trato lo mas posible de alejarse de ellos pero el mismo que le hablo antes la siguió- le sucede algo?...- Haydee volteo y lo observó con timidez, este lo noto y trato de hacerla sentir tranquila- discúlpeme… soy Mosez… encantado - a continuación izo una reverencia- y usted… debe de se Haydee…¿ verdad?- le mostro una sonrisa cálida.

-si… ¿pero como lo sabe? – pregunto con duda

-es que… jeje… escuche como aquel hombre la llamo- se rasco la cabeza tratando de ocultar su vergüenza, Haydee solo soltó unas risitas, se veía muy tierna a los ojos del muchacho- emm… señorita Haydee, ¿esta es la primera ves que viene a una playa de Marsella?- ella le respondió con la cabeza, dando a entender un si- permítame por favor mostrarle lo mas atractivo de este lugar- Haydee fijo su vista a Baptistin, esperando que dijera algo, pero este seguía dormido- esta bien- contesto alegre y comenzaron a caminar-disculpe… no quiero ser grosero pero… ¿de donde viene?- ella se pregunto por un momento si era buena idea responderle- yo… vengo desde París – la miro- ¡¿desde París?- dijo asombrado-queda un poco lejos… y… escuché que en su mayoría viven familias millonarias… asumo que usted pertenece a una- Haydee no supo que decir y se quedo en silencio, él al notarlo continuo - emm… aquel hombre alto de cabello largo… ¿es su padre?- Haydee lo negó- ohh entonces ¿Qué es de usted?- esa pregunta izo que Haydee se sobresaltara y dejara de caminar, lo que izo que el también se detuviera, la pregunta pasaba una y otra ves por su cabeza ¿que era ella para el conde? Nunca se lo avía preguntado antes, tal ves era por que… no era necesario demostrarlo con palabras, pero ahora que llegaba esa pregunta, quería que él le dijera que papel tomaba ella en su vida, esos pensamientos pasaban por su mente repetidas beses, asta que el chico la sacudió levemente haciendo que ella saliera de su trance y lo voltease a mirar – ¿se encuentra bien? – ella le sonrió- por favor no me asunte así-dijo preocupado, Haydee volteo al horizonte y llevo la vista asta unas pequeñas cosas sobre la arena – que es eso? - avanzó asta ellas- esas se llaman conchas, cuando la marea sube, las olas las arrastran asta la orilla- respondió Mosez, Haydee tomo una de ellas y la observó con cuidado, pudo notar los colores y figuras gravadas en ellas- señorita Haydee una concha de mar un buen recuerdo de su visita a una playa y también puede ser un encantador regalo para alguien que vive lejos del mar- Haydee estaba totalmente fascinada y pensó sobre lo anterior mencionado por Mosez, entonces escogió la mas bonita de todas la que había, con la intención de dáncela a alguien especial, Mosez se ilusionó, pensó que ella se la obsequiaría en algún momento.

Las horas pasaron, ya estaba a punto de atardecer, Haydee y Mosez regresaban de su paseo, ya faltaba poco para llegar al lugar y notaron que solo quedaban unas cinco personas, entonces Mosez pensó que era el momento perfecto para intentar un movimiento- disculpe… señorita Haydee… me preguntaba si a usted… emm… le gustaría- él estaba cada ves mas nervioso y Haydee se quedaba con mas duda- si le gustaría… te..tener una ci..cita conmigo- ella estaba indecisa, no quería herir sus sentimientos pero tenia que decirle la verdad- lo siento… no puedo- con esas palabras Mosez decepcionado y con una aura morada se agacho y empezó a hacer dibujitos en la arena, Haydee siguió caminado, era mejor dejarlo un momento a solas, al llegar a la zona, noto que Baptistin seguía dormido, le causo un poco de gracia, observó el cielo, tenia un suave color naranja y el sol se veía en el horizonte, ella volteo su vista una ves a mas asía Mosez, pero mas allá de el se alcanzaba a apreciar una figura acercándose, sin pensarlo dos veces, no muy apresurada comenzó a correr, Mosez al ver que ella venia en su dirección corriendo, pensó que ella había reconsiderado su invitación, una ves mas se ilusionó y corrió hacia ella con los brazos entre abiertos, se acercaban mas y mas, pero en el momento en que estaban uno frente al otro Haydee paso a un lado del él, rápidamente volteo y observo como ella abrazaba a un hombre por la cintura, se trataba de aquel hombre con quien había llevado a la playa, Mosez desistió por completo y desapareció de la escena.

-siento haberte dejado sola por atender otros asuntos- exclamó de manera tierna y risueña al mismo tiempo, ella lo miro lo miro a los ojos, como diciéndole que todo estaba bien, él la tomo de los hombros y en un rápido movimiento la abrazo, Haydee se queda impresionada, mientras sus mejillas se ponen rojas y siente como su cara comienza a ponerse cálida, el conde al darse cuenta de la posición en la que estaban intento esbozar una sonrisa, pero no podía, era mas grande su deseo de tenerla a su lado, abrazarla... las ganas de protegerla, Haydee sintió sus mejillas arder, cuando el conde le dio un beso en la frente, él la tomo una vez mas, y la separo un poco de su lado, comenzó a andar y Haydee los siguió a su ritmo, el conde volteo a mirarla, pudo observan con detenimiento como tenia las mejillas rojas y se encontraba algo inquieta, aprovechándose de ese hecho, la tomo de la mano, en ese momento, los pensamientos de Haydee, volaron en todas direcciones, no sabia con exactitud que hacer, así que correspondió su gesto tiernamente y sostuvo su mano gentilmente.

Mientras el conde notaba el tipo de expresiones de ella, comenzó a jugar con ambas manos, mientas Haydee solo atinaba a bajar la mirada y sonreír, ya que intentaba des apercibir su sonroje, le provocaba un poco de vergüenza sonrojarse ante su presencia, pero lo que no sabia era que para él, ella se veía absolutamente encantadora con ese tenue y al mismo tiempo suave color rojo en sus mejillas.

Ella no quería que el lo notara, pensaba que quizá el diría que era demasiado frágil o era muy sensible a cualquier contacto, pero no lo podía evitar... estaba a su lado… al lado de aquella persona que añoraba y se robaba sus pensamientos, él con la intención de que ella se sintiese todavía mas unida a él, y poder mirar su sonrojo, acaricio sus manos, observo como ella titirito por un momento de la impresión y bajo su mirada una ves mas, impidiéndole observar lo que él quería, de un movimiento rápido la tomo entre sus brazos y la estampo a una enorme roca del lugar, la tomo del mentón eh izo que lo mirara, provocando que ella se sonrojara a un mas, le gustaba saber, que el era la razón de su nerviosismo, entrelazó sus dedos con los de ella y coloco su frente en la de ella, el rostro de Haydee ardía, se mantuvieron así por barios minutos.

-Haydee… recuerdas lo que te dije… cuando llegamos aquí a Francia…- ella agacho su mirada, claro que recordaba, "Haydee… este es un lugar donde se aprecia la libertad, y se valoran los derechos, desde este momento Haydee… eres libre… de hacer lo que tu quieras y de separante mi cuando lo desees", desde aquel día, esas palabras siempre han resonado en su cabeza, pero a ella nunca le había sí quiera llegado la idea de irse de su lado, el conde volvió a levantar el rostro de ella- nunca en mi vida llegue a pensar, que en algún momento me quedaría solo…- volteo su mirada hacia la puesta de sol- cuando te dije esas palabras, yo en ese instante pensaba que tu algún día te irías de mi lado y serias feliz como te lo mereces, en ese entonces no me importa el si tu te irías o no, pero ahora se que me mentía a mi mismo… - giro de nuevo su mirada a ella y la tomo de los hombros- Haydee… el día que tu decidas separarte de mí… no creo poder dejarte marchar- ella casi no podía creer lo que escuchaba, el conde le estaba diciendo que la necesitaba a su lado, lo miro con detenimiento, noto que se veía un poco desanimado, se acerco a él y lo abrazo con ternura – conde… yo por ningún motivo me iré de su lado… estar con usted me ase infinitamente feliz - ella se encontraba triste, quería decirle lo que sentía, pero… tenia miedo de que la rechazara y que solo en su mente él pudiera amarle, él no pudo evitar sonreír y la apretó mas entre sus brazos.

- estas segura de que sea… así?- ella lo miro- estoy muy segura… pero…¿Por qué lo duda?- el conde rio un poco- no lo se… creí que estabas enamorada de alguien- ella se sorprendió, pero no dijo palabra alguna- siempre te veo alegre, a beses perdida en tu mente-Haydee sonrió- imagino en ese momento, que solo piensas en él y en nadie mas- ella se sonrojo y sonrió un poco avergonzada, lo abrazo y apoyo su cabeza en su pecho, él correspondió a su abrazo y se acercó a su oído- quisiera ser él…- pronuncio tiernamente, Haydee se sorprendió mucho al escucharlo- quisiera ser la persona por la que te desesperas…-ella se sonrojo y oculto su rostro en el pecho de él, - me gustaría ser por él que te despiertas tan ilusionada…-el sonrojo de Haydee aumentaba a cada palabra, si tan solo supiera que sí… era él, no sabia que hacer, quería expresarle su sentir y parecía que él quería hacerlo también, así que, con un poco de miedo, se decidió a decírselo- conde… la persona de la que esta hablado… es usted…- se miraron directo a los ojos - usted para mí… es el mas grande de los seres creados…- en él aparición un pequeño sonrojo y ella se sonrojo a mas no poder, había un silencio incomodo entre ellos, como esperando que el otro dijera algo, cariñosamente él coloco su frente en la de ella, se miraron intensamente, tomando la iniciativa acerco mas su rostro al de ella y por un pequeño momento rosaron sus labios, Haydee con nerviosismo izo desaparecer lentamente la distancia entre los dos con un tímido beso, parecía mas un contacto entre ellos que un beso, ella no sabia como actuar, con todo su esfuerzo mantenía ese "contacto", en ese momento el conde la tomo por la cintura mientras con la otra mano tomo su cara para atraerla mas a el y besarla.

Haydee quedo verdaderamente sorprendida, sus emociones resplandian por cualquier parte, no podía ocultar sus sentimientos, no podía seguir ocultándolos, lo había estado haciendo por mucho tiempo y ese día…el día que por tanto tiempo había esperando, no se contendría ya mas, poco a poco comenzó a apegarse a él, lo tomo por el cuello apegándolo mas a é, era increíble todos los sentimientos que florecieron ese día, en ese momento todo comenzaba a cambiar, esta vez ya no tenía miedo si el conde los rechazaba, si quedara mal pidiéndole como una niña que la amara, esta vez no, esta vez realmente pasaría.

* separándose* -¿que pasa?- Dijo el conde algo sorprendido ante el separamiento, - esto…bueno, estoy algo apenada, realmente…esto… ¿está bien?- lo decía mientras la hermosa luz del atardecer reflejaba en su tierno rostro sonrojado. –porque preguntas que si ¿está bien? Claro que lo está, porque no habría de estarlo...-esto último lo dijo poniendo acariciando su mejilla -¿esta acaso mal que dos personas que…- en eso interrumpió Haydee –espere por favor¡- grito a lo cual desconcertó mucho al conde - ¿que pasa?- -Solo…no lo diga por favor, no quiero oírlo… aun no¡-el conde le miraba seriamente pero por dentro reía al ver cada reacción de esta, y Haydee trataba de ser fuerte pero por dentro muchas emociones la quemaban –Entonces no tenemos los mismos sentimientos ha?- lo decía mientras soltaba a Haydee y se daba la vuelta –no espere¡- lo dice jalando al conde del brazo –No es eso si no que…bueno, ya te amo lo suficiente como para amarte aun mas, y si lo dices entonces…no podre ilusionarme de ti nunca más…- el conde solo se le sale una pequeña sonrisa, a lo cual hace que Haydee se desconcentre y a lo mismo se enoje –¿que es tan gracioso?- - ¿Está mal que te diga mis sentimientos?- el conde que hasta este momento se mantenía dándole la espalda voltea tomándola del mentón –Es lo mismo que yo he intentado decirte, mis sentimientos, y quiero que tu también seas honesta conmigo y me digas los tuyos-.

Acercándose cada vez más, de nuevo sintiendo esa respiración cerca suyo, era como un cuento de hadas, algo que ella jamás había esperado que en realidad pasara, de él podía esperar cualquier cosa, pero menos eso, pensaba que de nuevo era un sueño pero no, pero esta vez no lo era, esta vez era verdad, esta vez…solo, esta vez realmente tenía a su amado, sintiendo su respiración…su cuerpo cerca

Llego el momento, en que dos personas transmiten sentimientos, con un apasionado, pero gentil beso…comenzó con solo un roce de labios, pasando con el traspaso de contacto físico, para convertirse en un beso que transmitía todo tipo de sentimientos, por fin pudieron sacarse un enorme peso de encima… *separándose* -Te amo, Te amo Conde …- él pone un dedo en sus labios –Shhh… lo sé no tienes que decírmelo- acariciando su hombro –ahora solo…- el conde le dio un pequeño y corto beso, le miro, Haydee estaba muy sonrojada, como un gesto tierno apegó su frente a la de ella, Haydee serró los ojos por la cercanía, en ese momento, su mente estaba llena de pensamientos, pero no de cualquier cosa… no, pensamientos solo de él, de un momento rápido llego a su cabeza, recordó la pequeña concha que había recogido con anterioridad, ella reacciono algo rápido lo cual izo que el conde se separara de ella - emm... conde... recogí esta pequeña concha para usted... espero que sea de su agrado - dijo mientras le mostraba el objeto que sostenía, el conde la tomo y la miro con detenimiento, tenia unos colores tenues y pálidos, se notaba que Haydee había tomado su tiempo para elegir una que a él le gustara - esto me trae tantos recuerdos...- ella lo miro curiosa y él lo noto- de… cuando yo viví aquí... en Marsella... cuando era joven- Haydee se alegro y lo miro cariñosa, él tomo la concha por un lado, y por el otro aun la sostenía el brazo de Haydee, él se acerco a la oreja de ella y le dijo - es uno de mis mejores recuerdos... - al escucharlo, ella se alegro - entonces...te gusta?- -gustarme? es hermosa, como tu – esas palabras hicieron que Haydee se sonrojara aun mas de lo que ya estaba.

- conde... usted recuerda mucho, de cuando vivía aquí… - - pues… - el conde la tomo de la mano eh izo que lo siguiera al caminar, se acercaron un poco a la orilla del mar, Haydee observo como el conde se sentó sobre la arena y ella izo lo mismo, volteo a mirarlo y noto que estaba pensativo, Haydee observo como él levantó la mirada hacia la puesta de sol, ella volteo por un momento en la misma dirección, pero la voz del conde izo que lo voltease a mirar - no recuerdo mucho... solo logro rescatar de mi mente, la primera pequeña concha que sostuve en mis manos...- Haydee sonrió - era una muy parecida a esta.. me la había obsequiado mi padre...- Haydee le miraba con extrañes, no tenia ni idea de de eso, mas sin embargo ella escogió esa concha para él -me alegra que tengas tan buenos recuerdos - el conde seguía con la mirada asía la puesta de sol -pues si, a mi me encantaba esa concha, para mi era la mas hermosa del mundo, en especial porqué mi padre me la había obsequiado - jeje supongo que realmente debiste quererla- aun con sonroje en sus mejillas - pues si, tengo tiempo de no verla, se que la guarde por algún lugar, y para serte honesto pensé que ya no la vería, pero ahora… siento que la he recuperado - Haydee se apego a él dulcemente y el conde rodeo los hombros de ella con su brazo, ella se sonrojo - en verdad... es todo lo que recuerda?- pregunto curiosa - recuerdo también como esa pequeña concha se izo mi tesoro mas preciado, cuando era un niño siempre la cargaba conmigo...- - en verdad...?- - si... paso el tiempo... y decidí guardarla en una pequeña cajilla dentro de mi habitación, y no la volví a sacar de hay...- - no recuerda algo... mas.. - la miro - pues... recuerdo otra cosa... de hace ya mucho tiempo... un momento que lo recordare por siempre mientras viva...- Haydee escuchaba con interés lo que decía- cual es ese recuerdo...?- el conde la miro detenidamente, y ella lo miro con mucha curiosidad- fue... el día que te conocí... Haydee...

Ella se sonrojo y bajo su mirada, mientras el seguía hablando - recuerdo a la perfección... a una pequeña niña... con una carilla inocente y una tierna mirada... una mirada en la que podía perderme durante horas... una niña que irradiaba dulzura por todo su ser... - Haydee se sonrojaba a cada palabra, ella no sabia que decir...de nuevo ese hombre...estaba haciendo que todo se le paralizara que no se pudiera mover, que las palabras en su mente se confundieran, esta vez no sabia que decir...sentía que el corazón se le quemaba, el conde notaba como se encontraba ella y prosiguió - sin darme cuenta... esa pequeña se apodero de mi corazón... cautivándolo, yo sentía mi corazón cálido, una dulce sensación - Haydee solo permanecía en shock escuchándolo, ella estaba totalmente sorprendida pero al mismo tiempo conmovida, no tenia ni la mas remota idea de que el hubiese sentido eso por ella, en aquel instante, en ese lugar, que desde aquel momento se izo especial para ella… para los dos.

Lentamente ella coloco su cabeza bajo la barbilla de él, el conde sorprendentemente estaba sonrojado y con su brazo la apego mas hacia él - eso y mas siento por ti…- Haydee no podía creerlo, casi no podía sostener las lagrimas en sus ojos, entonces el conde la tomo por el mentón - todas esas emociones provocas en mi, y asta mas...- Haydee en ese momento cerro los ojos, no podía seguir mirándolo directamente - no hagas eso... no cierres los ojos- Haydee no podía mas - vamos abre los ojos y mírame- -no... no puedo- el conde quería reír - y porque no?- -me da vergüenza- -y porque?- -porqué se trata de usted- -pero no hay nadie mas abre los ojos... Haydee hazlo- en eso el quito las manos de la cara, Haydee estaba tan feliz, no pudo evitar sonreír y el también- Haydee... nadie nunca había provocado estas sensaciones en mi...- él roso sus labios en la frente de ella - solo tu...- el rostro de Haydee ardia cada ves mas - conde... puedo asegurarle que yo siento lo mismo- las mejillas del conde tomaron un color rojo, él volteo a ver el atardecer y ella izo lo mismo.

-es hermoso lo que puede provocar una puesta de sol ¿no es así?- dijo el conde -una puesta de sol...amm...si - Haydee estaba aun todavía algo sorprendida, pero ahora sabia algo, el conde..."su" conde, sentía lo mismo que ella, él suspiro eh intento levantarse, pero Haydee se lo impidió eh izo que el volviese a su lado- por favor... solo un momento mas...- se miraron a los ojos, él la apego a su pecho y se hacerco asta su oido- como desees... mi amor...- el corazón de Haydee latía cada ves mas rápido, Haydee cuando regresemos a París, que deseas hacer..?... quieres que salgamos a algún lugar en especial...- - no... lo único que quiero es estar contigo...- el conde solo sonrió - como desee mi princesa…- -gracias... mi rey...