Disclameir: Harry Potter no me pertenece, es propiedad de JK Rowling. Yo escribo por placer y sin animo de lucro. Mi única recompensa son vuestros comentarios.


Prólogo.

Los vecinos de Little Whinging se encontraban muy orgullosos de afirmar que la suya era una de las más respetables urbanizaciones del suroeste de Londres, un cuadro de calles y espaciosos adosados familiares donde pocas veces incidía la delincuencia u ocurría algo fuera de lo normal. Concretamente, los propietarios del número cuatro de Prive Drive, se vanagloriaban con su supuesta normalidad, exaltándose furiosamente si algún hecho imprevisto los obligaba a desviar sus vidas de su metódica monotonía. Pero, qué paradoja, también eran ellos quienes habían desencadenado la cadena de sucesos anormales que acosaban al vecindario desde hacía tiempo con revelarse y destruir su reputación. Sucesos como el ocurrido una noche de después de Hallowen hacía ocho años, o como el que estaba teniendo lugar en ese mismo momento.

La extraña figura que se había atrevido a entrometerse en los confines de aquella urbanización elitista padecía un alo de contradicciones. Por un lado, la larga capa negra que ondeaba al son de sus pasos y había indivisible su figuro y su rostro. Por otro, su andares erguidos y decididos, con dejes de desprecio casi aristocráticos, que desmentía la teoría de que fuera un simple ladrón o un vagabundo.

Sin duda alguna, si algún vecino se hubiera mantenido despierto hasta aquellas horas con la vista pegada a la ventana, y hubiera logrado divisar algo a través de la densa oscuridad, se habría aterrorizado sólo con verlo, habría alertado a la policía y habría coincidido en que ningún extraño así tenía cabida en la zona residencial de Little Whinging. Por suerte para ellos, ningún vecino permanecía despierto hasta aquellas horas.

El extraño atravesó con decisión la calle Magnolia y Wisteria Walk y no se detuvo hasta llegar a Privet Drive. Sus ojos se desviaron entonces a ambos lados de la calle y procedió a olfatear el ambiente buscando algo, algo imposible de ver pero que, sin embargo, se encontraba ahí, muy cerca. Finalmente el extraño sonrió satisfecho y eligió acercarse al número cuatro. Se acercó a la entrada y se arrodilló frente a la puerta, murmuró unas cuantas palabras ininteligibles y depositó sobre las baldosas un objeto rectangular que cualquier otro sujeto hubiera tomado por un cuaderno viejo.

Una vez cumplido esto, el extraño se alejó unos pasos y contempló con ojos críticos el resultado de su obra, hasta asentir complacido. Entonces se dio la vuelta y regresó por donde había venido, sin remordimientos y sin mirar atrás. Ya fuera de Little Whinging, sacó una extraña varita de madera que permanecía oculta la capa, la sacudió, y se desvaneció dejando tras de sí un sonoro crujido sin que nadie fuera testigo de su desaparición. El extraño no volvería a verse nunca por esos lares.

SnakeSnakeSnakeSnake

Harry Potter huyó a su alacena cerrando tras de sí con un sonoro portazo. Entendía que ese comportamiento le pasaría factura más tarde, pero en aquellos momentos no era capaz de importarle. El moratón de la mejilla derecha comenzaba a oscurecerse y el muchacho sintió como un fuerza suprema le arrastraba a las lágrimas, antes de volverse loco. Siempre supo que sus tíos le odiaban, pero hasta aquel momento Vernon nunca había sido capaz de pegarle.

¿Y ahora qué? Se preguntaba. Desde que Harry tenía memoria nunca había habido nadie que se preocupara por él realmente, que lo abrazara o que lo hiciese sentir un niño importante. Suponía que en algún momento de su vida, a pesar de lo que dijeran sus tíos, si había habido una madre cariñosa arropándolo por las noches, y un padre orgulloso relatándole un cuento antes de ir a dormir, pero eso había sido hacía demasiado tiempo, cuando era un bebé, y no se acordaba. Sus memorias comenzaban a partir de su vida con los Dursley, y por ende para él la vida siempre había sido un infierno.

De niño solía soñar que un día llegaría algún pariente lejano o algún viejo amigo de sus padres a rescatarlo, que le hablaría sobre ellos y le querría, y que ya nunca sería más un estorbo. La realidad se impuso tras cumplir los ocho años. Nadie vendría. Estaba solo y debería aprender a arreglárselas solo. Pero aún no estaba preparado para que su tío le hiciera verdadero daño físicamente. Y si volvía a tratar de hacerlo, ¿cómo se lo impediría? Inteligente y astuto como era, seguía siendo un niño. No habría forma de evitarlo.

Las lágrimas luchaban por brotar de sus ojos, pero Harry las contenía. Hacía años que no lloraba y no tenía intención de volver a ello. Llorar no resolvería sus problemas. Llorar no le ayudaría en nada. Llorar sólo le haría más débil. Y Harry no podía permitirse ser débil, la vida con sus tíos le había enseñado eso.

No obstante, existía una pequeña parte de él ensombrecida tras años de abusos y sufrimientos, que continuaba perteneciendo al corazón de un niño, y ese niño deseaba sobre todas las cosas llorar y que alguien lo consolara, pedir ayuda y que alguien lo escuchara, intentar entender y que alguien lo aceptara. Esa parte infantil y sin corromper que se desvanecía día a día, herida tras daño, agonizaba en el cuerpo de un niño al que se había obligado a ser adulto demasiado pronto. Esa parte todavía esperaba el milagro de que un ser especial apareciera para sacarlo de ese infierno, y cuando eso ocurriera, fuera ángel o demonio, esa parte entregaría su completa lealtad y su alma a ser que lo hubiera rescatado. Porque tristemente, lo que el pequeño Harry más anhelaba en el mundo, era algo tan simple como amar y ser amado.

La vida es fría y vacía, y no existe nadie a quien le importes.

Aquellas palabras habían sido escritas con la caligrafía de un niño, pero su significado correspondía a un adulto curtido y decepcionado del mundo y sus enseres.

Harry lanzó el bolígrafo contra la pared sintiéndose totalmente estúpido. No era propio de él revolcarse en su propia mierda o decidirse a compartirla con un diario. Ni siquiera estaba seguro de que aquello fuera un diario. Lo había encontrado esa mañana tirado en la entrada del jardín después de que sorprendentemente tía Petunia lo hubiera pasado por alto y llevado por un impulso se lo había guardado en el bolsillo.

No había vuelto a acordarse de él en todo el día, pero después de encerrarse en su alacena, mientras divagaba sobre el colchón, lo había visto posado sobre su minúsculo escritorio y algo en sus tapas negras, o en sus páginas amarillas… No sabría explicarlo, pero casi podía notar como el cuaderno lo llamaba. Se había sentido fuertemente atraído hacía él, incapaz de contener el impulso y utilizarlo. Había escrito lo primero que se le había pasado por la cabeza. Una tontería. Si bien es cierto que se hubiera sentido como un estúpido al usar la típica frase "Querido Diario…", tras ese arranque sentimental se sentía más estúpido aún.

A regañadientes Harry se arrastró por el colchón y fue a recoger el bolígrafo, que había rebotado contra la pared y se había escurrido debajo de un montón de ropa sucia, para tachar la estúpida frase. Aunque probablemente nadie llegara jamás a leerla, él permanecería sintiéndose dolorosamente vulnerable mientras permaneciera legible.

Harry prácticamente creyó que se había vuelto loco cuando volvió a coger el diario y descubrió que, sin su ayuda, ya no quedaba prueba alguna en él de lo que él había escrito. En su lugar, otras palabras totalmente distintas que comenzaban a desvanecerse.

~ ¿Por qué dices eso? ¿Quién eres? ~

Era imposible que el diario hubiera escrito eso por sí sólo. ¡Pero él recordaba perfectamente haber escrito lo otro! Harry se pellizco el brazo para asegurarse que estaba despierto. Le dolió, por lo que inmediatamente buscó otra posibilidad. Era demasiado joven para desarrollar una doble personalidad, y tampoco estaba loco, ni esquizofrénico. Sabía perfectamente lo que él había escrito. ¿Entonces?

Harry paseó la lengua por sus labios, pensando. No había otra manera.

Soy Harry James Potter. ¿Y tú qué eres? ¿Cómo funciona este diario? ¿Es una especie de tecnología? ¿Cómo eres capaz de responderme?

Harry terminó de escribir y contuvo la respiración, gran parte de él mismo esperando que no pasara nada. No obstante, ocurrió de nuevo. A los pocos segundos las letras se desvanecieron, borrando todo rastrojo de tinta, y en su lugar aparecieron unas nuevas, escritas en negro, con caligrafía impecable. El mensaje era preciso y claro, y, aunque Harry lo ignoraba, marcaría su vida para siempre.

~ Paso por paso. ~

~ Yo soy Tom Marvolo Riddle. ~

~ Encantado de conocerte Harry Potter. ~

~ Espero que podamos ser amigos. ~


Como habéis leido se trata de un Universo Alternativo en el que Lucius Malfoy, ya veremos por qué, llega a Privet Drive y deja el Diario de Riddle al alcance de Harry Potter. Este ha sido el prólogo, pero la historia se desarrollara siguiendo el curso de los libros de Rowling, empezando por primera año y probablmente concluyendo en septimo. Es una historia ambiciosa, aunque aún no se como se desarrollara plenamente. Por ahora me concentro en el principio y en ir desarrollándola poco a poco.

Advertencias: esta será una historia oscura, llena de magia negra, slytherin, mortifagos... Harry será el protagonista junto a Tom/Voldemort, pero Lucius, Draco, Dumbledore y probablmente Hermione sean personajes importantes. Ron... pues no sé, me parece algo tonto, pero ya veremos. Probalmente la historia incluya tanto parejas heteros como slash (hombre/hombre), no me voy a decantar por uno de los dos mundos porque me parece que en el ámbito real es lo que hay, un poco de todo. Eso sí, cada pareja tendrá su historia, su trama y su lógica, nada sexo por sexo. Indudablmente estaré pendiente de las opiniones del público. De todos modos esto se inicia en primer año, así que hay largo camino por recorrer antes de establecer una pareja en serio (de verdad, seria pedóilo).

Dicho esto sólo me queda desear que os guste y que me lo hagáis saber con algún comenatrio, por breve que sea. También aclarar que esta es mi segunda cuenta en el , es posible que me conozcais tambien por Anzu Brief, mi cuenta más vieja. Pero precisamente la empleo desde hace tantos años que casi soy incapaz de identificarme con mis viejas historias, y por no borrarlas, prefiero empezar aquí de nuevo.

Un saludo a todos. ¿Reviews?