Capítulo IV. Memorias de un beso.

11 de octubre del 2006

Es tan difícil tratar de borrar un recuerdo, es como tratar de escapar de ti mismo, porque ese recuerdo, sea bello o sea malo, es parte de ti, es parte de quien eres, parte de lo que eres.

Toda acción te ha traído a éste momento, hasta el más mínimo detalle, es por lo cual olvidar es tan difícil, dichoso aquel que olvida, pues no hay nada que le lastime, pobre de aquél que olvide, porque en ese momento ya no es persona.

Y es ese recuerdo, el cual no sé si es bello o malo, el cual cambió mi vida, es ese momento tan sublime del cual recuerdo cada instante, cada segundo a tu lado.

Tal vez no fue mi primer beso, tal vez no fue el último, pero puedo decir con certeza que fue el primero con amor, tú vestías de blusa negra, yo una burda playera café, tu linda boina inclinada hacia un lado, yo usaba mis lentes de contacto; tú me regañabas por mi terquedad, yo sólo asentía pensando en lo que haría, sabes, tenía días intentándolo creo jamás sentí tanto miedo. Veíamos una película en la escuela, la sociedad de los poetas muertos sonaba de fondo, sabes, no le puche mucha atención a la trama, no podía pensar, no sé cuantas personas había en esa habitación, sé que el profesor no estaba en el lugar; tú y yo tomados de la mano, no he encontrado en otra persona ese tacto tan exquisito; de un momento a otro, la pantalla se silenció, el mundo se desvaneció; sólo tú, tus labios, tus ojos, tu regaño y yo.

No sé si fui torpe, no como puede ser que le temía a un beso, algo no iba bien, ¿Cuándo un beso deja de ser un beso y se convierte en algo más? Cuando existe un sentimiento verdadero de por medio. Me acerqué lentamente a tus labios, sabes fue un momento eterno, pero sublime, al primer roce de labios, creí en lo divino, mi deidad desde ese momento fuiste tú, no podía alejarme de ti, estuvimos abrazados durante el resto de la hora, no recuerdo la hora exacta, pero fue un momento entre las diez y las once un martes once de octubre, de el año olvidado del dos mil seis.

Y es que con tal detalle lo recuerdo, con tal detalle cada noche lo revivo, que me es imposible olvidarlo; en realidad no sé si quiera olvidarlo.

En momentos me parecería más fácil si ese momento no existiera en mi memoria, si ese instante tan hermoso de mi historia jamás hubiera ocurrido, pero… hay momentos en los que rompo con esa tristeza, la amargura sale de mi ser y puedo decir que estoy orgulloso de todo lo vivido, que no me arrepiento de cada beso que te di, de cada te amo que te dije, de cada instante que a tu lado viví.

Dime a caso tú olvidaste todo eso, a caso tú pudiste borrarlo de tu memoria, cómo quisiera estar yo entre tus brazos ésta noche, cómo quisiera seguir siendo yo el que habita tu corazón; como quisiera recordar, como quisiera olvidar.

¿Sabes? Recuerdo así de fácil cada uno de nuestros primeros besos, pero no recuerdo el último que tuvimos, ¿Será a caso que en realidad ese no fue el último?


¿Esta Historia? Monólogos también están siendo publicados en PotterFics. Por allá van más Adelantados, todo le Pertenece a Cheman Pterion,
Yo sólo lo público en mis cuentas dado que a él le da una flojera tremenda tener una, pero les agradece que lean y le den su opinión (el checa sus comentarios y personalmente los responde) :)

Tanit