CAPÍTULO 1: ¿QUÉ VOY A HACER?

POV BELLA:

Era un día soleado…muy raro en Forks, por algo era el lugar más lluvioso de Estados Unidos. Ya está. Estaba decidida. Iría donde Jacob y le diría la verdad, no quería lastimar a nadie, pero esto se tenía que saber ya. Pero era complicado. Y Edward, mmm...bueno... Edward, ¿cómo lo tomaría? Era mejor aclarar las cosas con él antes de ir donde Jacob. De todos modos ya me sentía culpable. ¿Cuántas veces me ha tenido que salvar de los demás vampiros? ¿De James? ¿Victoria? Ha dado la vida por mí, de alguna forma, no podía pagarle así. Pero mi corazón me guiaba a otro lado, hacia el calor de Jacob y se estremecía con el frío de Edward, y eso me mataba, me mataba saber que había luchado en vano contar él todo este tiempo. Me había convencido de mi amor por… ahh… Necesita pensar, si!, pensar, no iba a tomar las cosas apresuradas, suerte que Edward no puede leerme la mente, o estaría en graves problemas, o no? Tal vez esa era mi excusa, tragarme todos los sentimientos que ahora afloraban, por miedo a que me pasara algo. No. Eso no era posible, tal vez lo más probable fuese que sea Edward el que sufriera. O lo más probable que terminara, como la última vez, ante los Vulturis. Quizá deseara morir. Si. Eso era. La estúpida excusa de que si digo la verdad yo sufriría, escondía mi preocupación por Edward. Esa era la verdadera razón por la que no decía nada. Me preocupaba Edward. No quería hacerlo sufrir. Pero era solo eso. Preocupación. Había tratado de que mi corazón se acostumbrara, y por un tiempo me fue muy bien. Lo amé. Lo amé demasiado. pero cuando veía a Jacob... no sé, todo cambiaba.

Bien!

Pensar, pensar, pensar...

Cerré con seguro la puerta de mi cuarto. Si bien ya se oían los ronquidos de Charlie desde la sala, quería estar segura. estar sola. Para pensar en todas las posibilidades.

Era tan difícil.

En ese momento se escuchó algo detrás de mí, muy bajito, pero se escuchó.

Volteé muy deprisa. Genial! Quería tiempo para pensar y él lo hacía más difícil. Aunque...no se qué me pasó, de pronto me sentí extraña... como si en ese momento solo el existiera .. no habia nadie más, ni Charlie, ni la gente de afuera, ni... Jacob. De nuevo un lio de emociones en mi cabeza y en mi corazón, estaba a punto de estallar por no tener completo dominio sobre mi corazón y mi mente.

Edward!- grité