Esta historia puede tener lenguaje vulgar y malsonante. Ademas de escenas de sexo explicito. Si no eres una persona completamente formada. Te ruego que no lo leas.

Los personajes no son míos.

La historia es una loca idea mia.

Sistercullen.

P L U G G E D

Capitulo Primero.

"Enchufada", eres una maldita "enchufada, Isabella Swan.

¡Bufff! Así de culpable me sentía al comenzar a ducharme aquella mañana, para ir a mi recién adquirido puesto de trabajo.

Llevaba como unos dos años en paro; antes de que este trabajo habia hecho algunas cosas esporádicas; pero aquello no era suficiente para mi delicada situación.

El abuelo me pasaba una escasa pensión para poder pagar el alquiler del apartamento donde vivia; bueno más bien el mini apartamento. Y con aquello podia comprar comida para el resto del mes…y poco más.

Mi asignación total; la habia perdido, por mi abandono escolar, hacia ya dos malditos años y con eso la ira de mi abuelo paterno; que habia decidido hacerme la vida imposible para que volviese a la escuela.

Soy Isabella Swan y mi abuelo es accionista de una de las empresas mas fructíferas de Washington. .

Claro que últimamente me apretaba mucho mas las tuercas. La asignación al entrar el año, no habia subido ni un ápice y el alquiler ya llegaba a las nubes, la comida habia subido de precio y mis huesos sobresalían mas que de costumbre por mi clavicula.

Su ultimo aviso fue contundente.

"Si no eres capaz de volver al colegio. Trabaja en Cullen. Ltd. Por lo menos allí tendras un sueldo mas o menos digno y podras sobrevivir"

"No quiero que nadie sepa quien soy", le dije antes de que me soltara la retaila de siempre.

"Por supuesto; ¿Pero crees que me será fácil meterte allá con la poca experiencia laboral que tienes? Eso sin contar que apenas tienes unos estudios superiores…"

" Hice todo el bachillerato, abuelo…."

"Esta bien, te llamaran por teléfono. Olvidate del apellido de tu padre. Para no crear sospechas , adquiriras el apellido de tu madre, ¿entiendes, Isabella?

"Si, abuelo"

Y asi quedó todo.

Dos días después me llamaron desde la empresa para confirmarme que ya tenia un puesto de trabajo en ella. Me quedé atónita. Habia pasado toda clase de filtros sin ver mi rostro ni mis aptitudes..la mano del abuelo estaba moviendo los hilos y sin duda alguno de los jefazos sabria de mi existencia y de mi enchufe de 220 voltios.

Intenté no pensar demasiado en aquello mientras me arreglaba.

Queria dar una apariencia seria y formal. Hoy dejaría a un lado ; mis vaqueros y mis sudaderas arrugadas. Hoy seria una mujer , lo mas parecido a la señorita Rotemmeyer, que pudiese.

Cogí las braguitas de la suerte que me habia regalado Rosalie y busqué entre el cajón desordenado un sujetador que fuera acorde con aquello ¡Pero que diablos! ¿Quién iba a saber si iba o no conjuntada en mi interior! Cogí uno un poco desgastado y me lo abroché, dándome cuenta de seguida que le faltaba un pasador y que el otro pendía de un hilo que se fuera a freir esparragos.

Bufé y miré el reloj. No podia llegar tarde. No…..¡No podia!

Saqué el traje de chaqueta del armario y lo miré con el ceño fruncido ¿Habia encogido o yo me habia engordado?

Recordé cuando las chicas me lo regalaron y decidí ponerlo al fondo del armario para que se lo comieran las polillas. Era lo mas serio y espantoso que habia visto en mi vida.

Una chaqueta entallada de color negro azabache con un pantalón de pinzas del mismo color. Cogí una blusa azul turquesa que quedaba bastante bien y destacaba con el negro del traje y me miré al espejo.

"Horrorosa".- pensé.

Busqué los zapatos por debajo de la cama y allí estaban ¡Gracias a Dios, no se habían fugado! Me los calcé y miré mi cabello algo desordenado y despeinado. Cogí la ultima adquisición de Rosalie en Voile´s e hice un nudo con mi pelo y atravesé éste con el grueso bolígrafo plagado de cristales de Swaroski.

Respiré hondo y salí del departamento. Cogeria un taxi, si no. No llegaba. Miré mi reloj de Jack Skelton de Pesadilla antes de Navidad y pensé en subir nuevamente para quitármelo… pero ¡No me daba tiempo!

Caminé por el centro intentando divisar algún taxi libre que parase. Pero me fue imposible.

Caminé hacia la parada de taxis mas cercana y corri al ver uno de los taxis en verde.

Sonreí al conductor, cuando una mano enorme me apartó y una larga figura se metió en el taxi, dejándome con un palmo de narices.

-Perdon, caballero..pero¿Le importaría compartir el taxi? Podriamos pagar la carrera a medias…

-Yo no comparto nada con nadie.- me dijo aquel hombre, que cargaba un maletín en su mano y escondia sus ojos debajo de unas Rayban negras clásicas.

-Pero espere…- intenté sujetar la puerta, pero el hombre me soltó la mano de la puerta, sintiendo ante aquel contacto una especie de corriente por las falanges de mis dedos.

-Señorita ; tengo prisa.

Cerró la puerta y el taxi se marchó dejándome mas tirada que una puta colilla.

Volví a mirar mi reloj de Jack Skeleton y quise morirme.

Faltaban quince minutos para presentarme en las oficinas de recursos humanos de Cullen. Ltd.

Me quedé allí parada. Con cara de gilipollas y mirando como el taxi desaparecia en el horizonte cuando el sonido ensordecedor de una moto me hizo volverme algo mareada.

-Preciosa.- El hombre que habia subido en aquella Harley Davidson me sonrió abiertamente; enseñándome sus dientes perfectos. Yo me quedé con la misma cara de gilipollas del principio, atontada por mi mala suerte.- ¿Estas bien?

Cerré los ojos y negué algo confusa. ¿Ese tio estaba intentando ligar conmigo?

-Si estoy bien…

El hombre, bajó de la moto y se acercó a mi, vislumbrando asi mucho mejor sus rasgos.

Era mas joven de lo que creí en un primer momento y aquello me dio algo mas de tranquilidad.

-Hoy es mi primer dia de trabajo..y creo que lo voy a perder…-susurré

El chico me miró y me ofreció su mano morena y amplísima.

-Jacob Black, princesa. ¿Quieres montar en mi hermoso caballo? Te aseguro que puedo llevarte donde quieras y rápido, si el perímetro es mas o menos razonable.

-Soy Bella, Bella Sw….Platt.

El chico volvió a reir y me miró el rostro detenidamente.

-¿Y bien donde quieres que te lleve?

-A Cullen. Ltd.

El muchacho cerró los ojos algo azorado y me miró como si mi cara fuera un chiste; para romper a reir seguidamente.

-Estas de suerte. Bella. Yo también trabajo allí.

Mi sonrisa se amplió y aquel robusto hombre me ofreció la mano para que corriéramos hacia su moto.

Sacó un gran casco del asiento y me lo cedió con una sonrisa.

En aquel momento deparé en su elegante vestimenta. Tan parecida al imbécil que se habia marchado sin compartir el taxi conmigo.

Abrió sus piernas para montar aquel caballo metálico y yo lo imité afianzando mis manos a su cintura.

Mordí mi labio superior al sentir lo dura que era su piel en la parte abdominal. Aquel chico se debia machacar en el gimnasio de lo lindo.

-Sujetate bien, Bella. No quiero lastimar a la mas bella flor de la empresa.

Arrancó haciéndome cerrar los ojos y volamos entre los coches , sintiendo la adrenalina correr por mis venas.

Llegué a la puerta del colosal edificio de la Cullen. Ltd, con la cara estirada en una enorme sonrisa. Aquel muchacho me habia hecho reir , durante los escasos minutos que habíamos estado en carretera.

-Voy a llevar la moto al parking, Bella. Espero verte a la hora del almuerzo en alguna planta. Prometo buscarte.- Una firme promesa, sin duda. Aquel chico me gustaba.

Me hizo un gesto con la mano y se despidió, como si en realidad fuera un caballero encima de su corcel; listo para salvar a una princesa en apuros. (en este caso, yo)

Me erguí y volví a mirar mi reloj. Cinco minutos. Cinco minutos antes. Le debia la vida a Jacob, si…se la debia.

Las puertas se abrieron mecánicamente y atravesé el vestíbulo lleno de espejos y columnas de mármol blanco. Un enorme mostrador me hizo coger algo mas de confianza; ya que, temblaba como una hoja y me acerqué mirando a la muchacha que tecleaba un ordenador de sobremesa.

-Perdon…- miré su placa de indentificacion.- Jane.

Los ojos azules de la chica me miraron y le sonreí.

-Soy Isabella …Platt. Me esperan en Recursos humanos.

-Hola Señorita Platt. Bienvenida a . Espere un momento….

Miré los techos, mientras esperaba…

-Si. Aquí está . No no hace falta que pase por Recursos humanos, su puesto ya esta asignado. Tome.

Buscó en uno de los cajones y me ofreció un pase.

-Enseñe esto al hombre de seguridad de la planta 3. Allí solamente entran las personas con un alto nivel de mando en la empresa. Ósea que deberá llevar esta orden firmada por el jefe.

-¿El jefe?

Jane sonrió y acercó su rostro al mio.

-Suerte con el ogro…

Fruncí el ceño y cogí el pase.

-Gracias…

Me alejé del mostrador mirando el papel de llevaba entre las manos cuando de repente topé con alguien.

Alcé la mirada y me encontré con aquellas mismas gafas y la misma mueca burlona en el rostro.

-¡Usted!.- escupí; como un insulto.

-Quita de en medio. Llego tarde.- Sujetó mi codo; sin mirarme. Creo, y me apartó con brusquedad, dejándome con la jodida palabra en la boca.

Algo desorientada caminé hacia el ascensor y esperé pacientemente a que se abriera. Una vez que lo hizo me metí dentro de él, oyendo unas fuertes pisadas que caminaban con rapidez hacia la puerta abierta de la cabina del ascensor. Pude ver los ojos del jodido dueño de las Rayban ; luchando por meterse dentro del ascensor. Sonreí y le hice el típico gesto de Fuck, con el dedo; sonriendo de forma muy, muy insolente. Se quedó allí parado; mientras me miraba con ira en los ojos.

-Jodete, maldito gilipollas…aún llego yo antes que tú….

Continuará….

Si vosotras quereis claro…jejejejej Besitos nenas! ¿Reviews? Besos a millones; mañana Casanova!