The Way Back

Capítulo 14

"Así que… ¿cuándo crees que podamos escalar a una… relación más madura? No es que esté tratando de apresurar nada, es simple curiosidad…" –Preguntó Edward mientras estábamos recostados en el sofá luego de haber visto una película, y perezosamente frotábamos nuestro pies juntos. "Me preguntaba si es que tenemos algún calendario como guía o si sólo estamos yendo a ciegas."

"Bueno, creo que lo que estamos haciendo es tratando de llevar un ritmo más normal." –Respondí con mis ojos cerrados, disfrutando de la calidez de su cercanía.

"¿Qué quieres decir?" –Preguntó contra mi cabello.

"No tengo idea, mi único punto de comparación somos nosotros y bueno… somos bastante anormales. Pero aquí tú eres el Sr. Experiencia, así que vamos a oír sobre tus experiencias pasadas."

"¿Esta es tu manera de preguntarme sobre mi pasado?"

"Sip, porque tengo una gran vena masoquista." –Dije con sarcasmo.

"Tú eres la que está preguntando."

"Únicamente para tener un punto de comparación." –Me expliqué.

"Okay, pero que conste que tú preguntaste." –Estaba advertida.

Me levanté de encima suyo, sin mucha gracias, para poder sentarme.

"¡Ay! ¡Cuidado! Esa parte es una zona sensible." –Se quejó.

"Ya, comienza a hablar."

Edward me empujó hacia el otro extremo del sofá y se sentó haciendo una suave mueca.

"No te hice daño… ahí. Como sea, habla." –Dije mientras él buscaba mis labios y me subía a su regazo.

"Eres huesuda." –Se quejó un poco más. "Y no creo que al contarte esto vayas a encontrarlo tan útil como crees."

"Al menos tienen que ser de mayor utilidad que las mías." –Dije encogiéndome de hombros.

"Ahora estoy muy interesado en escuchar sobre tus experiencias románticas durante nuestro tiempo separados." –Propuso, supongo que esperando que tuviese algún problema con ello.

"Tú sabes lo que estuve haciendo." –Dije con confianza.

"No. Yo sé lo que no estuviste haciendo. Estoy curioso por lo que sí estabas haciendo. No creas que no noté alguna que otra técnica nueva cuando besas. Incluso me atrevo a decir que parecen un poco…. ¿extranjeras?" –Dijo tratando de deducir mi reacción.

"Ja…." –Reí. "Bien, te diré lo mío luego de que tú me digas lo tuyo. Me pregunto si no nos lamentaremos de esto más tarde.

"Es muy curioso que estés preocupada sólo ante la posibilidad de contarme tus asuntos." –Señaló mi molestia.

"Te estás desviando del tema Cullen, habla."

"¿Me puedes culpar?" –Preguntó colocando sus manos a cada lado de mi rostro inclinándolo hacia arriba para que lo mire, estaba a solo unos centímetros.

"Tú eres el que está hablando sobre tener un calendario y esas cosas, así que no tienes que hacerlo, sí no quieres hacerlo." –Dije tratando se sonar indiferente al respecto.

"Si mal no recuerdo tú también eras la que estaba… ansiosa hace un momento." –Ahora se estaba burlando abiertamente, mientras suspiraba sus palabras peligrosamente cerca de mis labios.

"Eso sólo fue mi inmadurez reaccionando a ciertas situaciones." –Dije tratando de ignorarlo cerrando mis ojos.

"Bien… tus hormonas no tienen nada que ver con eso. Por lo tanto, si intento algo en este momento, tú no reaccionarías, ¿verdad?"

En esa última parte ya había abierto mis ojos.

"No me mires así." –Dije advirtiendo la intensidad en su mirada.

"¿Te pongo nerviosa?" –Preguntó curvando sus labios en una sonrisa traviesa.

"Mucho." –Concedí reacia a admitir mi derrota: porque si no lo admito, no se considera perder, ¿verdad?

"Sólo admítelo." –Ordenó.

"¿Para qué?" –Pregunté con vos igualmente entrecortada.

"Para saber que también sientes deseo… por mí…"

"¿Sientes deseos por ti mismo?" –Dije en el mismo tono, sabiendo que eso le molestaba.

"Gallina." –Dijo empujándome.

"Bien. Te deseo, es sólo que es complicado, ¿feliz?" –Ya mi tono era normal.

"Muy feliz."

"Entonces háblame de tus damas." –Pedí regresando a la conversación.

"Okay… he estado con tres mujeres en toda mi vida. Tú incluida." –Admitió.

"¿En serio? En dieciocho meses, ¿sólo dos?" –Pregunté sorprendida.

"Mira quién habla." –Dijo llevando sus manos a mis muslos.

"Si, la diferencia es que a ti te emociona mi celibato."

"Pensé que te sentirías halagada."

"Lo estoy… espera, ¿por qué debería sentirme halagada?" –Pregunté confundida.

"Porque fue difícil… decidir hacer algo como eso, pero lo nuestro fue muy fuerte."

"Pero igualmente te las arreglaste para al menos hacer algo." –Le recordé.

"No estoy muy orgulloso de la primera." –Dijo evitando mis ojos.

Esto iba a estar bueno, así que en lugar de ayudarlo y dejarlo pasar, seguí insistiendo.

"¿Qué pasó?"

"Fui a una fiesta, había tomado una cantidad ridícula de alcohol, desperté con una chica que había conocido allí, con una terrible resaca, tanto física como moral, y sin recordar mucho sobre lo que pasó…" –Dijo tratando de hacer un poco de memoria sobre aquel penoso momento.

"Creo que es un recuerdo de mierda…" –Estuve de acuerdo.

"Me sentí como una mierda por eso, durante un largo tiempo." –Dijo rodando los ojos y sacudiendo su cabeza. Llevé mis dedos hacia su cabello tratando de tranquilizarlo.

"¿Así que fuiste a la fiesta en busca de un poco de acción?." –Pregunté incapaz de evitar mi sentido del humor.

"No. Y tengo que admitir que ella estaba persiguiéndome."

"Tenías razón. Tus experiencias no nos ayudan en lo más mínimo. Tienes algo por las mujeres que se avientan a ti por sexo, ¿verdad?" –Esto era muy divertido.

"Ríete lo que quieras. Tú eres la que tuvo la idea, pero te explotó en la cara. Y me gusta pensar que me hice cargo del asunto lo suficientemente rápido."

Y ahora damas y caballeros: el momento en el que el novio pide un poco de consuelo como un niño pequeño pide una galleta.

"Sé que tu ego masculino necesita un impulso ahora, por lo que te lo daré. Si, efectivamente te hiciste cargo del asunto rápidamente. Tú eras el hombre. ¿Feliz?"

Mi encantadora personalidad ya había bromeado y fingido enojo en su medida diaria, pero la mayoría del tiempo, lo utilizaba para cubrir cuán veraz era yo realmente.

"No mucho cuando lo dices así."

"Te prometo gemirlo la próxima vez que estemos juntos." –Dije en su lugar.

"Gracias." –Respondió satisfecho y luego me besó, acción que recibí con agradecimiento.

"Y supongo que luego nos queda… Karen." –Dije cuando rompimos el beso.

"Si… Karen… como probablemente ya sabes, me tomó un tiempo llegar a eso."

"¿Dónde la conociste?" –Pregunté intrigada.

"En un café."

"¡Wow! Estoy impresionada, así que comenzaste desde cero con ella. Sin amigos que los presenten o nada de eso."

"No. Comencé la conversación por mi cuenta."

"Así que sabes cómo comenzar una relación con una mujer que jamás has visto en tu vida. Estoy muy orgullosa de ti Cullen."

"Suena como si quisieras que lo haga de nuevo." –Dijo tratando de que yo admitiera algo.

"No… Mejor digamos que no en un futuro inmediato."

"Y eso suena como que estás ocultando algo."

"Agh… Está bien, en este momento siento que no quiero que conozcas a ninguna otra mujer… a nadie… ni ahora… ni nunca."

"Gracias. Se siente bien saber que te aprecian."

"Cuéntame más." –Ordené.

"Bueno, comenzamos a tener citas antes de llegar a lo físico."

"¿Cuánto tiempo? ¿Debería tomar nota?"

"No lo sé, un par de semanas… de todos modos… un día no encontramos con Emmett y Rose y ellos nos invitaron a cenar. No pensaba que tendría que presentarla a mis amigos tan pronto, mucho menos a mi familia. No creo que estuviese preparado aún. Y a partir de ahí todo se transformó en una enorme bola de nieve."

"¿La fiesta de Alice?" –Pregunté sabiendo lo que estaba tratando de explicarme.

"Si…. Cuando Jasper llamó para invitarme, estaba cenando con ella, fue incómodo, él escucho su vos y me dijo que podía llevarla, y antes de darme cuenta, ella estaba yendo conmigo."

"¿Esto es algún tipo de disculpa?"

"¿No es obvio?"

"¿Por qué lo haces? ¿Por mi angustia mental? Es divertido pensar que estaba como loca tratando de llevar a alguien conmigo a la fiesta, y tú eras el que estaba solo."

"Me sentí aliviado cuando supe que ella no podría ir. Me gustaba… mucho… pero no estaba listo para que ella conociera a todos… no estaba listo para que te conociera a ti."

"No creo que hubiese resultado como cuando realmente nos encontramos. Me refiero, no estando todos allí presentes."

"Siento que sucediera de esa forma. Aunque… los que sucedió luego fue muy agradable." –Dijo saltando directamente a la mejor parte de aquella noche.

"Cerdo." –Contesté empujando su rostro lejos.

"También te gustó. Admítelo."

"Es verdad. Así que, ¿cómo era cuando lo hacías con Karen?" –Hice la pregunta prohibida.

"Oh, por favor, no me estás preguntando eso."

"Supongo que sí."

"Escucha, sólo te diré esto para que luego lo olvides y no me sigas molestando. Sucedió solo como tres veces. Y fue… diferente. A ella no la conocía como a ti, así que jamás podría haber sido como fue entre nosotros." –Dijo rozando con sus dedos la parte baja de mi espalda, justo encima de donde estaba mi tatuaje, supuse.

"¿Incluso ni como cuando comenzamos?"

"Incluso al comienzo yo te conocía como nunca conocí a nadie más. Así que deja de buscar comparaciones."

"Adulador."

"Sólo estoy siendo honesto."

"Así que soy así de buena, ¿eh?" –Dije con suficiencia.

"No. Yo dije que nosotros, juntos, somos así de buenos. Okay, tu turno."

"¿Qué hay para decir?" –Pregunté, de hecho estaba avergonzada por mi aburrida vida romántica durante nuestra separación.

"Ni se te ocurra que escaparás de esta. Comencemos por explicar el por qué no trataste de… adquirir más experiencias…. Hubiera pensado que Francia estaba llena de oportunidades para ti."

"Oh, eso hubiese sido poco patriótico." –Dije bromeando.

"Vamos, tú eres la primera en criticar este gobierno."

"Sip, no creo que esa fue la razón…. Supongo que al principio todo se sentía muy reciente. Ni siquiera quería todo ese asunto de lo romántico. No estaba del todo interesada…. Al final de mi estadía tuve un par de citas, nada que pudiera ver progresar, tal vez porque sabía que estaba por regresar, o tal vez porque ninguno de ellos eran tú…. No puedo decirlo realmente. Sin embargo tuve mi cuota de besos, y creo que aprendí una que otra cosa de eso."

"¿Estás tratando de ponerme celoso?" –Preguntó.

"Yo escuché tus historias." –Le recordé.

"Tú lo pediste."

"Bien, volviendo al tema, siempre era lo mismo. Me dedicaba a trabajar, divertirme con Elyse y Patrick. Y desde luego, obviamente, no hay tantas oportunidades de conocer hombres cuando sólo concurres a bares gay."

"Recuérdame enviarle una caja de vino a Patrick." –Dijo con diversión.

"Y bueno, luego salí con Neil, y ya sabes lo que sucedió."

"Seh…. No es algo de lo que me sienta orgulloso." –Dijo bajando la mirada.

"Entonces, ¿tienes una idea de en qué parte del calendario estamos?" –Pregunté tratando de ver si nuestro pequeño intercambio de experiencias había tenido algún punto después de todo.

"Creo que estamos en el mismo lugar. Pero hemos estado bien por lo últimos… ¿qué? ¿Mes y medio?"

"No nos vimos por tres semanas luego de la vez… en mi casa." –Dije recordando.

"Entonces por un mes. Pero desde entonces nos hemos estado viendo cada noche. Pasamos muchas noches juntos, claro que de una forma platónica." –Mencionó como si aquello fuese un gran logro.

"No sé si platónico, pero si, entiendo tu punto."

"Creo que ya hemos probado que queremos una relación, que no sólo se trata de nostalgia por el pasado, o el sexo de separación que no tuvimos." –Me estaba mostrando su punto.

"Estoy de acuerdo."

"No es que esté tratando de apresurar las cosas, pero creo que deberíamos estar felices de dejar que esto… progrese."

"Estamos de acuerdo en eso…. Lo único que tengo para pedir es que no hagamos una fiesta cuando en realidad suceda." –Dije, temiendo estar presionando mucho ese asunto.

"Si, como que me gustó la manera en que la primera vez no fue para nada preparada, eso sacó mucha presión."

Sonreía por el recuerdo, que en su rareza había sido muy agradable. Él debió haber leído mis pensamientos en mi sonrisa, porque inmediatamente cubrió mi boca con la suya, y alternamos besos con risas, cayendo sobre el sofá, está vez conmigo debajo. Estaba disfrutando de esa sensación, cuando él susurró en mi oído. "Me gusta tenerte así, incapaz de escapar." Al principio la idea me hizo reír, pero luego me hizo pensar en el significado negativo que conllevaba.

Yo era la única que huyó: la escapista.

"A pesar de lo que creas, yo lo quería todo contigo." –Dije tratando de luchar contra la voz en mi cabeza que me echaba la culpa a mí.

"¿Qué quieres decir?" –Preguntó Edward refiriéndose a las líneas pronunciadas mitad por mí y mitad por la vos en mi cabeza.

"Me refiero a la casa, el perro, todo." –Dije sacando toda la amargura que tenía quemando mi interior.

"¿De verdad?"

Su incredulidad me dolió.

Lo empujé de forma que ya no estaba descansando sobre mí, y tuvo que sostenerse del respaldo del sofá y el asiento para quedar flotando encima de mí.

"No suenes sorprendido…. Sabías muy bien que estaba en esto para quedarme por largo plazo."

"Puedo ver lo emocionante que sonaba." –Dijo a la defensiva, herido aparentemente por mi elección de palabras.

"Contigo ir por el camino de lo convencional no daba miedo, ni sonaba aburrido, era lo que quería." –Dije incrédula de que él estaba escuchando todo esto como una novedad. "De hecho, ni siquiera era una posibilidad para mí. Era lo que éramos, no tenía opción. No quería nada más."

"¿Qué estás tratando de decir?" –Preguntó de vuelta.

"Que no tenías que irte por eso." –Admití con amargura.

"Yo no te dejé." –Dijo fríamente sentándose sobre sus piernas.

"Yo me fui, pero no te abandoné…. Tú no te fuiste, pero tampoco estabas allí." –Finalmente estaba sacando todo, sorprendida de que aún doliese.

"¿Cómo es que llegamos aquí?" –Preguntó molesto.

"No lo sé, pero este es nuestro gran asunto, ¿no crees?" –Pregunté en shock por la crudeza de mis recuerdos.

"No me aislé porque creyera que no querías un futuro conmigo." –Admitió.

"¿Entonces qué sucedió?" –Le pregunté, sentándome.

"No lo sé. Nada sucedió, supongo."

"No estabas allí. Me fui porque, de todas formas, ya estaba sola." –Admití no muy contenta con su respuesta.

"¿Así que preferiste hacer eso en lugar de hablar conmigo?" –Preguntó, y pude notar que él también estaba lastimado.

"¡Discúlpame! Traté de hablar contigo tantas veces."

"No creo que pueda explicar que es lo que estaba pasando conmigo en ese entonces, no me encontraba en el mejor lugar."

"Y me bloqueaste de lo que fuese que estaba sucediendo." –Dije con tristeza evidente en mi tono.

"¿Qué quieres que diga? ¿Que lo siento? Lo siento, de verdad lo hago, no creí que eso terminaría separándonos. No sabía que te iba empujar de mi vida." –Dijo levantándose.

"No planeaba irme. La oportunidad se presentó y cuando te lo mencioné, a ti no pudo importarte menos." –Dije sintiendo las lágrimas en mis ojos.

"Sí que me importaba." –Contestó mirando hacia otro lado.

"No lo suficiente para pedirme que me quede."

Listo, lo dije.

"Creo que ambos tenemos mucha amargura guardada."

El sonido del teléfono nos sorprendió y allí finalizó el primer round, jalándonos hacia nuestras esquinas.

Edward contestó y pude escuchar su lado de la tan oportuna conversación.

"¡Hola mamá! Si, también estoy emocionado…. No lo hice, pero lo haré está noche…. Está bien, está bien, sé que debo hacerlo…. Aún no sé cuáles son sus planes…. Ella está aquí por sí quieres preguntarle…. Si está aquí, y no te daré ningún otro detalle…. Bien, aquí te paso con ella…."

Ya tenía una buena idea de lo que se trataba esta conversación.

"Hey Esme." –Saludé pensando que la voz al otro lado tenía un asombroso efecto balsámico en este tipo de situaciones.

"¡Hola cielo! Supongo que tienes alguna buena noticia para darme." –Dijo con tono alegre.

"Sí, creo que Emmett está pensando en proponérselo a Rose." –Dije esquivando lo que ella quería saber.

"Oh, mi dulce niña… sabes a lo que me refiero."-Aparentemente no se vio afectada por mi intento.

"Nos estamos dando una oportunidad…. Estamos siendo maduros esta vez, así que evítame el sermón, Emmett ya se encargó de eso." –Dije con resignación.

"No lo haré cielo, ya tuve esa conversación contigo una vez. Eres un adulto y confío en ti. Pero espera que papá tenga algo para decir." –Me advirtió.

"Y no lo amaría si fuese de otra forma." –Dije pensando con cariño en Carlisle, y siendo interrumpida por la sensación de hundimiento en el cojín en el que estaba sentada, muy pronto fui sorprendida por una mano corriendo mi cabello de mi cuello y haciendo que mi piel hormigueara con la danza de sus labios.

En ese momento me di cuenta de que él sólo quería escuchar la conversación, como yo lo había hecho antes, y pude ver su confusión por mis palabras.

No tuve corazón para corregir lo que él pensaba. Sin mencionar que su atención me estaba haciendo olvidar que hace unos momentos estuvimos a punto de arrancarnos las cabezas mutuamente, metafóricamente hablando.

"¿Qué están haciendo chicos?" –Esme me obligó a abrir mis ojos, los que no había notado haber cerrado.

"Ah… discutiendo justo en el momento de tu llamada." –Respondí con honestidad, siendo castigada con un pequeño mordisco.

"¿Debería preocuparme?" –Preguntó, mientras sentía como sus manos comenzaban a explorar libremente dentro de mi top.

"No, para nada…." –Dije, y fui muy consciente de mi tono, preocupada de que pudiese revelar lo que mi silencioso compañero estaba haciendo.

"Le estaba diciendo a mi hijo que me preguntaba si sabía cuando vendrían a casa, ya saben que la boda está a la vuelta de la esquina."

"Aun no compre mis pasajes." –Le informé con la menor cantidad de palabras que fui capaz.

"Parecería como que aun no han hablado sobre ello."

"No, pero creo que lo haremos esta noche."

Su boca había viajado desde mi cuello hacia mi mandíbula, y de repente me di cuenta de que mi sujetador aun estaba puesto, pero ahora colgaba sobre mis hombros mientras él tomaba mis pechos.

"¿Por cuánto tiempo piensan quedarse?"

Para esa pregunta tuve que forzar mi cerebro a que se tranquilizara y responder:

"Creo que por unos días. No he estado por allí en un largo tiempo, ya le pregunté a Patrick para tomarme unos días de vacaciones. Así que supongo que llegaré el fin de semana anterior y me quedaré uno o dos días más luego de la boda."

Sinceramente dudaba ser capaz de sentirme lo suficientemente coherente para responder algo tan largo en cualquier momento.

"No sabía que estabas planeando eso." –Comentó Edward sobre mi piel, su voz sonaba ahogada.

"Bueno, nunca preguntaste." –Dije girando mi cara hacia él, ignorando a Esme por un segundo.

"Entonces yo también me tomaré un tiempo libre." –Dijo.

"Aun sigo aquí, cielo." –La voz de Esme era audible para ambos desde que el teléfono ya no estaba pegado contra mi oreja.

"Lo sé." –Dije colocándolo de vuelta.

"¿Él está tratando de seducirte?" –Preguntó, sumando dos más dos.

"Está tratando de distraerme, te lo puedo asegurar." –Admití.

"Ponme en el altavoz." –Dijo y yo obedecí.

"¡Manos afuera jovencito!" –La voz de Esme logró detenerlo y frustrarlo.

"Bien mamá…. Swan estás en muchos problemas."

"Hey Esme, ¿tienes la llave del baño de nuestras habitaciones?" –Dije, amenazándolo con encerrarlo cuando estuviésemos en casa.

"Mi niña, si hubiésemos tenido la llave, ustedes dos no se hubiesen metido en problemas en primer lugar. ¿Quieres que llame a un cerrajero? ¿O prefieres que intercambie habitaciones con Em?" –Peguntó Esme.

"Creo que vamos a estar bien." –Dije, mientras me abrazaba muy fuerte contra él.

"Ok chicos, me voy a la cama, y por favor no me hagan saber si ustedes dos harán lo mismo. Pero por favor llamen y díganme sobre sus planes tan pronto como los sepan."

"Lo haremos mamá. Te amo." –Dijo Edward.

"Te amo Esme." –Añadí.

"Los amo a los dos, tengan cuidado." –Dijo antes de colgar.

"¡Estabas nervioso!" –Me giré para poder mirarlo.

"Mira quién habla." –Respondió mientras volvía a su labor.

"Así que, ¿vendrás conmigo en la santa peregrinación hacia la tierra donde habita mi gente?" –Pregunté.

"Será como un viaje épico, ¿verdad?"

"¿No he estado por allí por cuánto? ¿Tres años?" –Adiviné.

"¿Y eso por qué? No creo que se deba completamente a causa mía."

"No…. Es un asunto con mis padres. Pero no quiero hablar de eso ahora. Quiero verlos." –Confesé.

"Eso es algo grande, no has ido al cementerio en años."

"Lo sé…. Creo que ya es momento. No sé si estoy lista, pero si sé que lo necesito,"

"Me encantaría poder estar ahí en ese momento. Voy a tomarme esos días." –Me ofreció.

"Gracias."

"¿Así que debemos buscar nuestros boletos?" –Preguntó, pero sospechaba que no era eso lo que quería decir en ese momento, no desde que sus dedos habían encontrado la tierna carne de mis pechos otra vez.

"Estaba preocupada por eso, pero no quería tener que pedirle ayuda a Esme y Carlisle."

"Puedo ayudarte, me refiero, no estoy nadando en dinero, pero podría hacerlo."

"Gracias por la oferta, si tengo algún problema, lo tomaré en cuenta, pero no de momento." –Admití.

"¿Estuvo un poco apretada económicamente?"

"Un poco." –Dije.

"Tal vez deberíamos comenzar a pensar en tener nuestro lugar, no tiene sentido tener dos apartamentos si vamos a quedarnos la mayor parte del tiempo sólo en uno."

Tenía razón, pero la idea me parecía peligrosa, era un sendero que ya habíamos cruzado en el pasado.

"Ah… Suena como el beso de la muerte."

"Sólo estoy siendo práctico. Si quieres puedes tener tu propia habitación." –Dijo con una pequeña sonrisa.

"Bueno, desde un punto de vista económico tiene sentido. No estoy interesada en pagar la renta de mi apartamento cuando apenas me quedo en el." –Dije, pesando nuestras opciones.

"Apuesto que será diferente esta vez."

"Ya son famosas esas palabras." –Yo era la única que me reía ahora.

"Vamos, ya hemos crecido y aprendido".

"Pero eres consciente de que tendremos que contratar personas que nos ayuden con la mudanza. No creo que nuestros amigos estén muy felices de ayudarnos otra vez… después de separarnos. Lo que me recuerda… Alice nos pidió ayuda para empacar." –Dije.

"Genial. No podemos pedirles ayuda, pero ellos si a nosotros."

"Eso es lo que sucede cuando rompes una relación y luego vuelves a juntarte: pierdes credibilidad." –Expliqué.

"Bien. Contrataremos personas que nos ayuden. Podríamos pensarlo para después de la boda. ¿Suena bien?" –Preguntó, preparado a correr el riego tanto como yo.

"Si." –Dije, y di por terminada la conversación, dispuesta a disfrutar de la actual etapa en nuestra relación.

Consciente de que las buenas cosas suceden, como dicen por ahí, para aquellos que esperan.


Chan!

Hola de nuevo… y las que esperaban que tardara años en volver a actualizar se preguntarán que hago publicando tan pronto… bueno déjenme decirles que ni yo lo sé… simplemente me levante inspirada para traducir y estar cada vez más cerca del final… Amo a este par de enamorados sufridos...

Ok… espero poder seguir con este ritmo, no creo mañana pueda actualizar de nuevo, pero si en unos días…

También quería pedirles, a la que esté interesada, su facebook, mail o con lo que se maneje… Les explico: estoy con otras traducciones que no tienen nada que ver con FF y a lo mejor a alguna le interesa, también empezaría otro fanfic (les informaría cuando lo comience), y además estoy de nuevo con un blog de historias propias (ya perdí el número de veces que hice uno)… como que eso me tiene un poco ocupada… Los links aun no se los puedo pasar porque me falta terminar algunos detalles, pero si me gustaría tenerlas en mi face… en cuanto pueda les dejo los links… Y bueno creo que por ahora sólo eso…

Eeeeeen fin… me caigo del sueño… buenas noches para la que esté leyendo esto a las 3 de la madrugada, como yo ;)… Besos y gracias por su tiempo!

Niel…