Disclaimer: Los personajes le pertenecer a Stephanie Meyer, yo solo los utilizo los personajespor ser tan maravillosos. La historia es 100% mia

Summary: Porque el "deber" no siempre va de la mano del "querer". Una relación de amistad tan poderosa que te nubla el juicio. Una relación que hace que te cuestiones todo cuanto deseas y sueñas. No hay que olvidar que en los triángulos amorosos siempre hay una persona que termina herida.
Agradecer que a mi hermosa amiga Larosaderosas que no me abandona y está conmigo en una nueva locura ^^

Te adoro mi Rosa.

Espero esta historia les guste, a quienes saben como escribo.
O siii, me gusta el drama ya que le da un saborcillo especial a la vida!

Las otras historias estan por terminar, así que, un pequeño adelantino no estaria mal ¿no?


Prólogo.

Aquí estaba.

Frente a toda esta gente sonriente que esperaba seguramente la recepción, donde podrían comer y bailar. Para celebrar algo que sinceramente, no tenía ánimos de celebrar.

Si me lo hubiesen preguntado hace unos meses atrás, casi un año, puede que la situación hubiese sido diferente. Mi ánimo, la seguridad de mi decisión hubiesen sido diferentes. Hubiesen sido las de un hombre feliz y seguro que espera por su mujer en el altar. Las de un hombre enamorado y seguro de lo que quiere para toda la vida.

Miré a mis padres, que sonreían de manera compasiva y expectante. Esperando quizás a que reaccionara. Siempre me habían dado su apoyo, incluso en estos momentos cuando sabían que estaba haciendo mal.

A su derecha, mis hermanas. Quienes tampoco dejaron de apoyarme, incluso en el día de hoy. Un día que ellas preferirían borrar del calendario.

Rose, con su eterno novio jugador de rugby, me miraba de manera compasiva y Alice, emparejada con mi mejor amigo, Jasper. Puede que en un comienzo no me gustara la idea, pero lo conocía, así que sabía que seria respetuoso, cuidadoso y sobre todo, que la amaría como nadie en el mundo. También puede que no les diera mi apoyo como se debía e incluso, fuera un poco desagradable; pero ellos estaban aquí, apoyándome como en su momento yo no lo hice.

Sabía que estaban enojadas, sobre todo desde que les comuniqué esta mañana que todo seguiría tal cual lo planeado. Ante todo era un caballero y tenía que cumplir con mi palabra. ¿Cómo podría dejar a mi novia plantada en el altar? No siempre lo que uno "debe" hacer va de la mano con lo que uno "quiere" hacer.

Observé un poco más allá, donde se encontraba mi jefe, Gerardo Macaya que se veía un poco tenso. Miraba hacia todos lados casi esperando que algo sucediera. Si algo había aprendido en mi trabajo es que esa actitud era parte de tu vida. Siempre alerta.

A su costado mi "buen amigo", Luc. Que me sonrió encantadoramente, casi como si estuviese masticando clavos. Simplemente no podía ocultar lo feliz que le hacía saber que ya no sería un hombre libre. ¡Bastardo!

Ambos nos formamos juntos en nuestras carreras. Éramos extremadamente competitivos, si, pero había un límite. Puedes competir por ser el mejor, pero no por tu chica. ¿Pero quién era yo para decir que él no podía acercarse a ella?
Aquí estaba yo, a minutos de casarme. Miré a mí alrededor. Desde el altar podía ver a todos los invitados, unos más sonrientes que otros. Unos más aburridos y otros más expectantes.

Quizás se podía sentir mis dudas en el ambiente. Quizás mi rostro no era el de un novio común a minutos de casarse.

Recordé en ese momento las cosas que había soñado, planeado y que quise para mi vida. Había idealizado un plan de vida. Había estructurado cada paso que quería dar, simplemente, no había contado con los últimos sucesos.

Sin duda todo había cambiado, mi vida se había convertido en un caos. Necesitaba saber que ella estaba bien, que me perdonaría. Pero sobre todo, que seguiría amándome y que yo siempre seria su único amor. Pero la perdí, por cobarde.

La marcha nupcial comenzó a sonar en ese instante, sacándome completamente de mis pensamientos. Los invitados se alzaron de sus asientos y miraron hacia atrás. Ahí, en la gran puerta estaba ella.

Camille.

¡Necesitaba despertar de esta pesadilla!

¡Edward despierta! Me grité para reaccionar.


Cortito ya que es la introducción a la historia. Concretamente no tengo días de publicación ya que eso depende de la inspiración, de mi tiempo y por supuesto el de Rosa que jamás la presiono!
Eso es lo que más me gusta de que seamos amigas antes que beta/seudoescritora.
Besos y espero les guste la idea!