Disclaimer: Glee pertenece a sus creadores, a Fox… a mucha gente, menos a mí. Y sigo teniendo que ahorrar para poder sobrevivir cada semana, asi que no gano pasta con esto.

Advertencias; Slash Puckurt… o preslash, no usa un lenguaje excesivamente fuerte… solo el de un tio de 16 años con ganas de marcha, no sé si me entienden ;) Gracias por leer. R&R

Hombre

Puck no era gay. De ningún modo. A Puck le gustaban las animadoras y las cougars, desde luego no había ninguna duda de su sexualidad. Para nada.

El hecho de que llevara meses soñando con Hummel no era indicativo de nada. Hummel parecía más una mujer que otra cosa. Vamos, que si a Puck le apetecía comérselo era solo porque parecía una tía. Una tía con atributos masculinos, sí. Con unos atributos que según había oído no tenían nada que envidiarle a Puckzilla y que por casualidad, solo aumentaban las ganas de merendarse al chico.

-Hummel es una tía, no sé porque estoy trabado.

Y Puck se da cuenta de que ha dicho esa frase en alto, en medio de la calle. Afortunadamente, nadie pasaba cerca en esos momentos y así Puck puede recuperar parte de su dignidad. La escasa parte que aun le queda intacta después de haber sido incapaz de reparar por si mismo su camioneta. Así que ha tenido que estar unos días sin ella y no puede evitar pensar en que así debe sentirse Hummel todo el tiempo. Menos hombre.

O al menos eso pensaba hasta que se encontró a Hummel trabajando en el taller de su padre. Con un mono manchado y las manos llenas de grasa. Precisamente Hummel, quien presumía de tener las manos más suaves del mundo, estaba inclinado sobre su coche con su redondo trasero hacia él.

Puck temió correrse ahí mismo. Sin embargo, casi como si un castigo, Kurt se movió. Y la imagen no podría haber sido más incitadora, Hummel lleno de grasa debajo de su coche. Entonces Puck intenta pensar en la entrenadora Beiste y no en Hummel debajo suyo. Porque o piensa en algo anti-erótico o se tira encima del chico ahí mismo. Delante de su padre y todo.

Afortunadamente, ese pensamiento concreto hace que se le enfrie la mente un poco: Burt Hummel con una escopeta no es algo para tomarse a la ligera. Aunque el tenga la boca completamente seca, y Kurt la piel perlada de pequeñas gotas de sudor.

-Vaya, chico. Me temo que todavía lo tuyo no está.

A Puck le cuesta horrores mirar al padre a la cara después de haber estado haciéndole de todo a su hijo en su mente y farfulla una disculpa mientras se sale a toda prisa del sitio.

Puck no es gay, no… es un maldito cobarde.