Hola a todos, es el último capítulo y pues este es muy especial, es para celebrar el cumpleaños de mi princesa de mi adorada Mini Mello… El fic completo es para ti y espero que este último capítulo es para ti mi amor…

Gracias muchísimas gracias por leerme y dejarme su Reviews, sé que es un fic extraño y poco común, pero lo hice con todo el cariño y amor del mundo para Holic…

Linne-Malfoy…Bueno realmente el que se siente afortunado y suertudo soy yo, Holic es increíble y pues la amo con todo mi ser…Muchísima Gracias por leer

Ayiw-Kun.. Primero que nada gracias por la Reviews y por la sinceridad… Aunque debo admitir, que no me gusto que nos usaras como experimento y más a Holic, debo decir, que de cada cosa no muy buena que te pase en la vida, siempre debes sacar algo positivo…Hablare por mí y te daré mi respuesta y la escribo aquí, para que todo aquel o aquella desee leerla, pues lo haga… Veras, mi pregunta es ¿por qué? ¿Por qué decir que se ama alguien abiertamente y públicamente implica no ser sincero en lo que se siente?...Tal vez no sea la pregunta indicada, tal vez la pregunta es ¿Qué prefieren, que su pareja, novio(a), esposo(a), sea lejano o distante, que nunca le diga lo que siente y ustedes deban asumir sus sentimientos o que por cualquier medio, te recuerde que te ama? Yo prefiero, decirlo, yo prefiero que me lo digan, porque más de una vez, cuando mis días, han sido grises, tristes y agotadores, un mensaje, una palabra melosa, de Holic, me han animado a seguir adelante…¿Qué hay de malo o poco sincero, darles las gracias a una chica, por haberte escogido y que comparta contigo sus días, más felices como los más tristes?... La verdad yo no le veo nada de malo, la verdad es que lo siento y es alli en donde radica la sinceridad.. Pues para mí, ella es lo más valioso de mi mundo, ella es hermosa, perfecta y dulce.. Mi amiga, mi novia, mi hermana y mi maestra…Decirle al mundo lo que siento, no implica no ser sincero, solo implica tal vez ser un poco diferente…Finalmente mi decisión, pues Holic tiene todo el derecho de ser libre y tomar la que ella considere prudente, es que no es necesario que dejes de leer mis fic y dejar Reviews, acepto tus disculpas y pues quiero que me prometas que no harás esto con nosotros o con alguien más.. Finalmente, a pesar de todo, te doy las gracias, pues me permitiste decir lo que creo…Para mi el amor, no es solo tomarse de las manos, caminar uno al lado de otro, besarse y salir, es estar alli, con lo bueno con lo malo, y disfrutar todo lo que implique tener alguien especial en tu vida…

Para ti mi adorada Holic, mi eterno amor, y mi palabra de que soy completamente sincero y para ti Ayiw-Kun.., un enorme abrazo y no ha pasado nada Ok? …

Tsukino Tamshuta.. Muchas gracias por tu comentario, la idea era un poco rarita.. pero hey parece que gusto y eso me anima…Gracia..

Finalmente Holic, desde que te conozco, no ha pasado un momento, en que no este enamorado de ti…Estoy feliz, de que hoy cumplas un año mas de vida, recordándonos, que tienes mucho por conocer, un mundo por ver y que podras compartirlos con todos aquellos que te ama…Quiero que toda tu vida sea una eterna primavera.. Gracias por permitirme ser tu novio, por amarme y por estar en mi vida… TE AMO MI PRINCESA, TE AMO CON TODO MI SER…

Perdonen lo largo de mi comentario y espero no haber sido ofensivo…

Espero que les gustes y de nuevo muchísimas gracias….


Primavera

Se dice que en la primavera todo es posible, pues la humanidad está abierta a las mil y un posibilidad, que si solo creo con todas mis fuerzas, eso que tanto quiero sucederá, que todo estará a mi alcance, que el sol finalmente brillara y…Soy un idiota…pensé, mientras tenía mi cabeza metida en mi casillero, viendo esa caja, con un enorme moño rojo y analizando cómo demonios haría para que la primavera llegara a mí.

-Hola- escuche esa voz, tan ronca y profunda, que me saludaba, Brinque del susto y de un golpe cerré la puerta de mi casillero, machacando mi meñique en el proceso.

-Me..me .. Mello- termine de decir, conteniendo el susto y el dolor en mi mano.

-¿Sabes que día es hoy, verdad?- me cuestiono el rubio, apoyándose en el casillero y destapando una nueva barra de chocolate.

-Sí y pues sobre eso, yo quería saber si…- Trate de hablar, pero una ola de chicos, posiblemente admiradores de Mello lo rodearon impidiendo que pudiera decir algo.

-Mell, feliz cumpleaños- Gritaban, o tan sencillamente decían algo muy adulante, mientras Mello ni se inmutaba.

-Te tenemos una sorpresa- dijo alguno de ellos y de un momento a otro, el rubio fue arrastrado por el público presente, alejándose de mí..

-Mello- grite, pero ya estaba muy lejos. Suspire y entendí que lo que las cosas no serían muy fáciles para mí.

Las dudas llenaban mi cabeza y lentamente vi esfumarse mi valor, cuando de repente fui tomado por los hombros y arrastrado al gimnasio del instituto.

Las puertas se abrieron frente a mis ojos y la decoración impacto mis ojos. Globos de colores, flotaban en todo lugar, listones y una mesa repleta de postres y bebidas aguardaban al festejado.

De un momento a otro, vi a mello con la mirada más terrible, sentado en el medio del gimnasio con un ridículo gorro de cumpleaños, recibiendo los regalos y adulaciones de todos los presentes. En ese instante me cuestione el por qué resistía tanto, pero por mi mente pasaba mil y unas formas en el que podía confesarle, lo que sentía.

Me forme en la larga fila, de alumnos que querían felicitar a Mello y espere que uno a uno los chicos pasaran, hasta que llego mi turno.

-Mell.. eh, yo.. bueno- las palabras no me salían y Mello comenzaba a perder la paciencia.

-Matt- me dijo interrumpiéndome-Estas actuando más extraño que de costumbre.

-Lo siento, es que..- Mello levanto su mano y así me obligo a guardar silencio.

-Quiero algo de beber- pidió y en un dos por tres, las chicas y chicos, lo rodearon, sosteniendo mil y unas bebidas y allí entendí que yo estaba fuera de lugar.

Esa era mi historia, me había vuelto su mascota y más que eso, soy su amigo, por el hecho de que estaba perdidamente enamorado de él, pero al notar que él no me prestaba atención y que muchas veces me ignoraba, entendía perfectamente que confesar o decir algo, pondría en riesgo nuestra amistad.

Suspire y camine hacia el fondo del gimnasio y solo vi el desarrollo de su flamante fiesta.

Las horas pasaban y no encontraba las razones por las cuales arriesgar todo hasta que de la nada escuche una tímida y algo delgada voz.

-A veces para que las cosas funcionen todo tiene que estar en su lugar- Vi a mi alrededor y no vi a nadie, hasta que la persona agrego- Aquí abajo Matt- Agache la mirada y vi a un albino con complejo de tapete.

-Hola Near- le salude.

-Hola Matt- respondió-¿Podrías explicarme algo?- cuestiono y yo asentí-¿ Por qué el mejor amigo de Mello no está cerca de él, el día de hoy?.

-Bueno él esta… pues y yo.. no entenderías-respondí de mala gana.

-Interesante- contesto el chico- Tu vida es un rompecabezas- añadió el chico y pensé que él era muy extraño, bueno quien en Wammys no era extraño- Si pones las piezas en el orden adecuado, veras lo que este te quiere mostrar- Levanto una ficha y trato de insertarla en un lugar- Pero si tomas la ficha equivocada y tratas de forzarla, entonces jamás podrás contemplar lo que el rompecabezas quiere mostrarte- Pensé que sus metáforas eran extrañas y no podía entenderlas.

-Eres tan lindo!- escuche un grito, de una chica y levante la mirada, solo para contemplar a Linda y a todas sus amigas, rodeando a Mello, usando una playera que decía, 'TE ADORAMOS MELLO', quise decir algo, quise intervenir, pero la verdad es que yo solo era su mascota. Agache la cabeza, mientras Near se me quedaba viendo fijo.

-Gracias por tu consejo Near- dije y comencé a caminar hacia la salida, no tenía nada por lo cual debía quedarme en esta fiesta.

Los pasillos oscuros y vacíos, del instituto, me recordaron la primera vez que estuvimos cerca, aquella noche en que el robo los chocolates privados de Roger.

Me detuve frente a mi casillero, coloque mi clave y la puerta se abrió, tome la caja con el gran moño rojo y la vi, pensando que todo mis esfuerzos ya no valía la pena.

Salí de la escuela y tome mi bicicleta, para ir el al único lugar en donde quería estar esta noche…

Primavera, la primavera se ve distante cuando el frio invierno ataca, parece imposible que de las miles capas de hojas y de nieve, surja pequeñas flores y los árboles que parecen morir y agonizar por los embates de los elementos, vuelvan a la vida, solo por la brisa cálida de la primavera.

El bosque que rodeaba al pequeño pueblo que llamaba hogar, me dio la bienvenida, mientras la tibia noche comenzó a caer. Un par de pedaleadas más, me llevo al lugar donde más de una vez ensaye las palabras que este día debía decir, pero que ahora posiblemente no lo haría.

Deje caer mi bicicleta y camine por el pequeño muelle, llevando conmigo la caja con el pequeño moño rojo.

Al llegar al borde de los largos tablones de madera, vi la luna reflejarse, en la superficie calma de aquel viejo y antiguo lago, mientras los árboles que le rodeaban, eran bañados por una luz plata. El lugar era perfecto para confesar un sentimiento profundo, claro si se tenía alguien a quien decírselo.

Coloque en el suelo la caja y quitando mis gastadas convers, me senté en el borde del muelle y deje que mis pies se mojaran con el agua tibia del lago, mientras repetí en voz alta lo que quería tanto decir.

-Sé que no soy el primero, sé que soy algo torpe y mi cabello es rojo, uso googles todo el tiempo y eso a distorsionado un poco mi vista y que prefiero quedarme en casa a salir y que posiblemente tengas muchas más opciones, pero nada me gustaría más que poder tomar tu mano, que besar tus labios y poderte decir te amo- Confesé viendo la luna y pensé que sería genial que él estuviera aquí. Agache la cabeza y escuche unos pasos.

-Con que te fuiste de mi fiesta. Nadie te ha dicho que es de mala educación- Él murmuro, mientras no podía creer que estuviera aquí.

-Pensé que te importara mis modales- Conteste agachando la cabeza

-No me importan de hecho, pero te fuiste sin avisarme y sin mi permiso, eso no me gusta- Los pasos se hicieron más fuertes y más nítidos, justo antes de detenerse a mi lado.

-Lo siento- conteste y escuche como unas pesadas botas caían y golpeaban la madera del muelle

-Así que aquí vienes todas las noches. – Yo asentí- Sabes eres muy negligente, porque fue muy fácil seguirte- Añadió el chico, sentándose a mi lado y dejando que sus pies, tocaran el agua.- Bien, ¿Qué esperas? Quiero mi presente- me pidió Mello de la misma forma arrogante y orgullosa que ha tenido.

-Claro- respondí tomando la caja de moño rojo y colocándosela en las manos. Mello desato el moño y abrió la caja, viendo la colección de bombones, más caros que podían comprarse en aquel pueblo. Sus ojos se abrieron demás y casi se podía ver la baba correr, por sus labios- Porque no te comes uno- le dije y Mello no sabía cuál elegir, cuando por fin tomo uno y después de degustarlo, se dio cuenta de algo extraño que había en el fondo de la caja. Giro a verme y yo sonreí animándolo a tomar otro bombón. Uno a uno mello, fue comiendo los pequeños trozos de chocolate, hasta dejar al descubierto, el fondo de la caja. Sus ojos se abrieron demás, sin entender como había llegado eso allí

-Es una.. es una- Mello por primera vez dudo, en lo que quería decir.

-Es una fotografía tuya- le dije, mientras ambos contemplaba una pequeña fotografía del rubio, en la cual mostraba una tímida sonrisa- La tomaron el día, en que fuimos al parque de diversiones, justo después de bajarnos de la montaña rusa. Escogí esta, pues las demás salía a tu lado con la boca abierta y pues como que no era muy bueno – Agregue, sonriendo un poco. Mello mantuvo su mirada fija, en el fondo de la caja y pensé que no había sido de su agrado- Si no te gusta pues…

-Si me gusta-Dijo interrumpiéndome- Gracias- Esa simple palabra salió de sus labios y yo me sorprendí, porque por todos era bien conocido, que mello jamás daba las gracias, pero tal vez, yo lo conocía mejor que nadie.

Una tibia brisa de primavera golpeo nuestros rostros, mientras un silencio nos rodeó. Mis ojos lo detallaron por completo, mientras el correspondía a mi mirada, De una forma extraña, un magnetismo, nos hizo acercarnos y sentí como el chico colocaba mi mano en mi espalda.

Me acercaba a sus labios y….

Fui empujado al agua, cayendo al lago, mientras Mello reía, rompiendo al instante el momento.

-Eso no fue gracioso- grite mientras nadaba, cuando se me ocurrió una pequeña travesura, medio maquiavélica- Auch, ahh, calambre, calambre- grite y comencé a sumergirme.

-Matt, Matt!- grito Mello- Acércate, toma mi mano- dijo el chico estirando su mano. Me acerque a él, para tomar su mano y lo jale a mí, haciendo que él también cayera al agua, comenzando a reír- ¿Crees que eso fue gracioso?- pregunto el rubio.

-Un poco- respondí.

-Ah ¿sí?, ya verás- Mello comenzó a perseguirme y yo a salpicar el agua.

De repente, sentí como Mello se colgaba de mi cuello tratando de ahogarme, así que lo tome por la cintura y lo empuje, pero él no me soltaba. Lentamente nuestras risas se fueron ahogando dando paso a un contacto visual profundo.

-Mello yo..- pensé que era mi oportunidad para confesarle lo que sentía pero Mello me interrumpió.

-Mejor nos vamos- Dijo, alejándose de mi para aproximarse a la orilla del lago.

Tenía miedo, estaba confundido y en aquel instante sentí que Mello quería esto tanto como yo…Nadaba tras de él, hasta que comenzamos a sentir, que podíamos tocar el fondo.

Mello caminaba, lentamente y pensé es ahora o nunca, vale la pena el riesgo y apostare, por ello.

-Mello- le llame y él se giró. Me acerque a él sin cuidado y tome sus rostro con mis manos y me acerque, finalmente le robe un beso. Temblaba y mis labios eran bastante torpes, pero que podía decir era mi primer beso y era mello. La descarga de energía, inundo mi cuerpo, hasta que con mucho sacrificio, me aleje de él.

Deje caer mis manos y cerré mis ojos, solo esperando un golpe o miles de maldiciones, es decir, las consecuencia de mi atrevimiento.

Los segundos pasaban y sentí como unas manos húmedas, levantaban mi playera mojada, y tocaban mi piel, rodeando mi cintura hasta llegar a mi espalda. Un aliento tibio golpeo mis labios y la cercanía de un cuerpo me hizo abrir los ojos.

-Vaya que si te tardaste- Susurro Mello muy cerca de mis labios, mientras sus manos acariciaban mi cuerpo… No podía creerlo, estaba siendo correspondido..

-Lo… Lo siento, juro que no se repetirá- conteste, dejando que mis brazos lo abrazaran y acercarlo peligrosamente a mi….Unimos nuestros labios y nos dimos por completo en ese beso…

Adiós frio invierno, no te volveré a ver gris otoño, bienvenido sea el calor del verano, pero sea cual sea la estación del año, quiero vivir contigo en la eterna primavera…

Desde ese día, específicamente desde la fecha de su cumpleaños Mello y yo somos más que amigos, somos novios y cada día que pasa, confirmo lo que mi profesor de literatura había dicho, nuestras vidas, son como las estaciones, la de nosotros siempre seria la primavera…


Feliz cumpleaños mi amor.. te amo, te amo con todo mi ser y realmente espero que te guste…

Gracias por permitirme ser tu novio..

Te amo y siempre te amare...