Sexta Sesión

Es viernes por la tarde y es casi hora de que mis sujetos experimentales… digo, si, de que mis amigas lleguen. No debería andar llamándolas sujetos experimentales. Fate lo tomaría como ofensa muy muy personal y encima Nanoha me mataría por hacerle eso a Fate. Ok, no.

No es como que las haya estado condicionando como si estuviera experimentando con ellas a ver cuando se daban cuenta y decidían actuar con respecto a lo que sentían una por otra. No. Ni para aclarar sus sentimientos por la otra. Yo incapaz.

Bueno, es que el material en bruto para experimentar si estaba ahí. Pero pueden ser tan cabeza duras las dos…

Éramos unas niñas, pre-adolescentes. Unas pubertas. ¿Y qué era lo que ellas dos hacían? Andar de manita sudada y perderse bobamente mirando a la otra. Y todo lo que dirían -corrijo- lo único que Nanoha diría (porque Fate siempre permanecía sospechosamente callada a cualquier pregunta) lo único que Nanoha contestaba a cualquiera de mis comentarios era: "Como crees, Hayate-chan, solo somos muy buenas amigas".

Des-qui-cian-te, créanme.

Me daban ganas de chocar sus cabezas duras una contra otra y enseñarles que Suzuka, Arisa y yo no nos agarrábamos de manita sudada así como ellas. O sea si, pero no tanto. Y menos todo el tiempo como ellas hacían, especialmente cuando creían que nadie las veía, caminando de regreso de la escuela. Y ni qué decir de los sonrojos mientras se perdían una viendo a la otra. No señores. Esa parejita estaba más que cantada y tenían el descaro de hacerse las desentendidas. Tan lindas y tan bobas.

─¡Ah, pero si aquí estas Hayate-chan!

La voz de mi amiga de ojos azulados me toma por sorpresa mientras veo asomar su cabeza por la puerta que apenas entreabrió.

─Si claro, Nanoha-chan. Pasa. Pasen.

─Tocamos dos veces pero no respondias. Fate-chan ya se estaba yendo, pero yo preferí revisar si en serio no estabas.

Fate hace una ligera inclinación en su cabeza como si no quisiera que Nanoha me hubiera dicho eso. Siempre es tan renuente a que yo haga indagaciones muy normales respecto de su relación, como si le diera miedo que yo supiera algo. Parece que después de todos estos años no le ha quedado claro que muy orgullosamente he sido miembro del #TeamFate hasta que por fin tuvieron el sentido común de aceptar su relación.

─Bueno, y ahora... ¿en que parte de nuestra vida privada quieres entrometerte Hayate-chan?

Voy a ignorar esa pregunta tan cruel de mi querida Enforcer.

─He estado revisando mis notas y publicaciones en mi blog y-

─¿Ya estás publicando? ─me interrumpe Fate y noto que se va a sonrojar en tres, dos, uno, ahí está.

Nanoha le acaricia la rodilla para tranquilizarla y yo decido ignorarla de nuevo.

─Como decía, hay ciertas inconsistencias en sus anécdotas.

─¿Qué clase de inconsistencias, Hayate-chan?

─Bueno, en unas de tus historias comentaste que Fate-chan no es del tipo celoso. No espera, fue la misma Fate-chan la que se auto-proclamó como una persona no celosa.

─No soy celosa.

─¿Me estás diciendo que nunca te has sentido celos por culpa de Nanoha, que nunca le has hecho una escenita de celos?

Fate parpadea y puedo ver que está queriendo contestar algo para dejarme callada, pero no lo va a lograr.

─¿Qué dices tú Nanoha-chan, es Fate-chan celosita?

─Nyahaha.

─Parece que a nuestra rubia amiga se le olvida ese día que jugamos un jueguito muy simpático, cuando éramos apenas unas polluelas en sexto grado.

─ ¿Esa fue una escena de celos? ─me pregunta Nanoha y se ve que Fate realmente no tiene idea de lo que estamos hablando.

Habrá que recordarle esa historia.


Sentadas sobre el pasto,debajo de uno de los árboles más grandes de uno de los parques aledaños a la Escuela Primaria Seishou, cuatro amigas estaban reunidas. Una chica amable de cabellos morados y sedosos, una rubia altanera, una inquieta castaña y una tranquila cobriza vestidas en su uniforme blanco del sexto año de la primaria reían y platicaban entre ellas.

─¡Ven, Fate-chan! ─la dulce chica de cabello morado se dirigió a la siempre muy ocupada rubia que se les acercaba.

─¿Qué hacen? ─les preguntó la recién llegada a su grupo de amigas, quienes se encontraban sentadas en círculo.

─Vamos a empezar un juego que ayer jugamos Arisa y yo junto con otras chicas de la escuela. Estuvo muy divertido, pero es mejor con más personas participando, ¡juega con nosotras!

Fate se acomodo en un espacio que se abrió en el círculo que estaban formando sus amigas y quedó con Nanoha a su derecha, Hayate a su izquierda; Arisa sentada prácticamente enfrente de ella y Suzuka entre Arisa y Hayate.

─Bueno, el juego se llama "¡Cásate, Pégale o Bésale!" ─empezó a explicar Suzuka quien fue interrumpida casi de inmediato por Arisa.

─De hecho se llama "¡Casate, Pegale o Matalo!", pero aquí la señorita Tsukimura es muy buena persona como para siquiera considerar matar a alguien en un juego.

Hayate y Nanoha compartieron unas risitas traviesas entendiendo el objetivo del juego, mientras que Fate apenas y les puso atención. Estaba más preocupada abriendo su lunch.

─¡Arisa-chan! No es bueno desearle la muerte a nadie.

─Que bueno que pienses que es mejor pegarle a la gente.

─Pues es mejor que matarlos.

─Bueno, ya. Vamos con la versión estándar: casarse, pegarle o darle de besos ─dijo Hayate para callarlas.

─¿Y cómo elegimos a los candidatos… por ejemplo… estrellas de cine? ─preguntó Nanoha con curiosidad.

─Es mil veces mejor si elegimos gente que conocemos ─la mente de Hayate ya andaba a mil por hora considerando las diversas posibilidades para fastidiar a sus amigas,

─Esta bien, ya entiendo ─Nanoha aceptó.

─Yo empiezo ─se ofreció Arisa rápidamente─. Así que Suzuka, te toca elegir entre Kyoya…

─¿¡Que!? ─Nanoha respingó de inmediato─. Mi hermano es novio de la hermana de Suzuka.

─Por eso es tan divertido Nanoha-chan. Es divertido ponerla a elegir en esos dilemas…¡y crear drama!

Hayate le dirigió a Nanoha una mirada peculiar, una que la cobriza no supo cómo interpretar.

─Exactamente ─dijo Arisa. Entonces, Kyoya, Tatsuki-san…

─Iiiuuu ─Nanoha no pudo contener su expresión de desagrado ─. ¡Tatsuki-san es muy mayor, más que mi hermano y además es nuestro profesor! ¿Que no puedes elegir a alguien de nuestra edad al menos?

Suzuka ya estaba más que sonrojada con apenas las dos opciones que le estaban dando, lo cual hacía que temiera mucho que la tercera opción iba a ser aún peor.

─Nanoha, deja ya de interrumpir, ya tendrás tu turno. Entonces, Kyoya, Tatsuki-san y...bueno alguien de nuestra edad...se me ocurre que Fate-chan...

Nanoha abrió los ojos desmesuradamente pero contuvo su aliento sin decir nada. Fate incluso volteo también a ver a Arisa, pero respiró aliviada en cuanto la otra rubia termino de hablar,

─Fate-chan... puede prestarnos a su hermano Chrono.

Las cuatro chicas miraron fijamente a Suzuka quien estaba más que sonrojada, intentando encontrar la opción menos vergonzosa para responder. Ciertamente el juego le había parecido más simpático el día anterior cuando solamente había tenido que escuchar las respuestas de los demás y ella no había tenido que elegir.

─Besariaakyoylepgoaskisanymccasocnchrno ─mrumuro Suzuka lo mas bajo que pudo y con la velocidad de un relámpago.

─No se te entendió nada, Suzuka ─Hayate hundió su dedo repetidas veces en una de las mejillas de la sonrojada pelimorada.

─Besaría Kyoya...le pego a Tsuzuki-san y… bueno ya saben lo que falta…

Arisa no pudo contener la carcajada.

─¡Le pegarías a un maestro! ─exclamó Nanoha visiblemente sorprendida.

─¿Eso es lo que te sorprende? Ella besaría a tu hermano, ¡el novio de su hermana!

─Tan inocente que se ve Suzukita aquí y ¡vaya sorpresa! ─Hayate terminó la frase con unos maullidos provocadores y figurando dar arañazos en el aire cual fiera felina, cosa que todo mundo sabía que tenía muy poco que ver con felinos y más con… otras cosas.

Aunque siendo honestos, probablemente todo mundo sabía que significaba eso, excepto la misma Suzuka, pues ella misma se rio de buena gana ante la extraña imitación de Hayate de un gato.

Cuando por fin se tranquilizaron y pararon de reír, Hayate fue la primera en decidir continuar con el juego.

─Bueno, cerrado. Tendrás una vida amorosa muy excitante, Suzuka-chan, no me queda la menor duda. Y...me toca elegir ahora.

Hayate apuntó con un dedo amenazador a su amiga cobriza de ojos azules mientras se ponía de pie como si se preparara para presentar un espectáculo ante sus amigas.

─Y elijo a Nanoha para que se decida entre las opciones que le presentaré a continuación. Asi que ¡preparate Nanoha, bienvenida a "¡Bésale, Casate o Mátale, digo Pégale!" Donde las reglas son claras. Te presentaré tres candidatos potencialmente muy atractivos para que tu corazoncito escoja Nanoha-chan. Así que… ¡elige sabiamente!

Fue un verdadero milagro que Hayate no hubiera usado su dispositivo inteligente para proporcionarle un vestuario digno de programa de concursos de televisión barato.

─¡Redoble de tambores por favor! ─Hayate miro a Arisa quien la volteo a ver con cara de estás loca y te voy a golpear─. No aprecias mi don teatral. En fin Nanoha-chan, dulce y tierna Nanoha-chan ─Hayate aplaudió en el aire tratando (y fallando) de crear un ambiente de anticipación.

Hayate había tardado tanto, que Fate ya se había aburrido de sus payasadas y se puso a buscar en su mochila si tenía algo más para comer. Lo único que le quedaba era su cajita de jugo, por lo que, decidiendo ignorar los disparates de Hayate, se concentró en abrir y tomar su jugo.

─Entonces, nuestros candidatos el día de hoy son: ¡Yuuno Scrya! Reconocido mago y bibliotecario, bastante aburrido a menos que te atraiga algo así, ademas se convierte en un hurón, eso además de rarito, definitivamente no puede ser atractivo, a menos de que tengas un fetiche raro ─Hayate modificó la inflexión de su voz como si fuera una voz de televisión la que presentaba a los candidatos y sus cualidades.

Suzuka, Arisa y Nanoha no pudieron evitar reír y cuchichear ante la descripción de Yuuno.

─Bueno ese fue nuestro candidato número uno. Candidato ¡número dos! Chrono Harlaown, el hermanito mayor de tu mejor amiga ¡de por vida por siempre nunca jamás! Finalmente es suficientemente alto para parecer un joven guapo y atractivo, para las que les guste esa onda. Serio, melancólico y trabajador; parece ser un rasgo distintivo de la familia, ya sea que venga en presentación de cabello oscuro o rubio. Parece que los Harlaown son un buen partido después de todo.

Hayate le dirigió un guiño a Nanoha para después voltear a ver a Fate quien claramente no estaba poniendo atención en lo más mínimo a sus intentos por darle vida al juego.

─Entonces, Yuuno, Chrono y… ummm...eh….

Suzuka, Arisa y Nanoha se miraron entre ellas. Parecía que no había muchos mas conocidos del sexo opuesto que tuvieran en común, sin considerar maestros de la escuela o sin repetir de nuevo opciones. Como estaban en grupos de clase diferentes, tampoco tenían amigos de clase en común.

─Y bueno… yo elegiría a alguien más, pero Nanoha no me deja elegir fuera de nuestro rango de edad, como dijo hace rato, asi que no me dejan más opción. Nuestro tercer candidato no necesita presentación. Excepcional y sin igual, ¡Fate Testarossa Harlaown! ─exclamó Hayate como si hubiera sido poseída por una inspiración divina.

─¿¡Qué!?

Fate en su sorpresa, apretó con tal fuerza la caja de jugo en su mano que ésta explotó directamente a la cara de Arisa. La de ojos borgoña se debatió entre ayudar a Arisa a limpiar su desastre o decirle a Hayate que no podía usarla como una opción para el juego.

─Todas las selecciones son definitivas ─Hayate declaró, ignorando la bulla que estaban haciendo sus dos rubias amigas─. ¡Nanoha, vas!

Fate intentó protestar de nuevo, recibiendo como respuesta de Hayate la palabra "definitivas" en sílabas pronunciadas muy lentamente.

La castaña pensó que Nanoha estaría arrinconada y avergonzada, pero contra todo pronóstico, la cobriza apenas meditó por unos segundos y sonriente, respondió con una calma por demás notable.

─Bueno, la decisión fácil es casarme. Me caso con Fate-chan por supuesto.

Fate se sonrojo cual tomate maduro y casi se causa un latigazo cervical al voltear a ver a Nanoha.

─¡Nanoha! Las dos somos chicas, no podemos casarnos ─ Fate exclamó sorprendida, para terminar de vaciar lo que quedaba de juego encima de Arisa, en medio de su bochorno.

─Siempre vamos a estar juntas de cualquier manera. Entonces no me preocupa casarme contigo. Y bueno… besar...y pegarle… Bueno, le pego a Chrono y beso a Yuuno. Listo.

A Suzuka le provocó una risita sofocada el extraño razonamiento de Nanoha, pero no dijo nada.

Arisa estaba aún muy ocupada intentando limpiar el desastre que Fate le había causado como para poner atención a las respuestas de Nanoha.

Hayate se encontró meditabunda por un instante, notando que su dote de genialidad no había resultado en la situación dramática que esperaba, pero no estaba dispuesta a rendirse.

─Bueno, las reglas indican que la persona junto a ti recibe los mismos candidatos. ¡Fate-chan! Es tu turno. Bienvenida a "Bésale, Casate o Mátale, digo Pégale! Edición especial de Fate-chan" ─exclamó emocionada mientras señalaba amenazadoramente a la sonrojada rubia.

Arisa, quien por fin se había podido medio limpiar, refunfuñó molesta.

─Pero ella misma es una de las opciones, eso no funciona. Y además estás eligiendo tú de nuevo...

─Cierto, cierto. Las reglas indican que en lugar de ella, en sustitución, la opción tiene que ser el jugador previo.

─¿Dónde está esa regla? ─pregunto Suzuka amablemente.

─Todo mundo sabe que esas son las reglas.

─Pero si nosotras dos apenas les estábamos explicando el juego a ti a Nanoha ─replicó Arisa cada vez más molesta.

─Pareciera que te estás sacando esas reglas del cul...─Fate se interrumpió cuando Hayate le lanzó una mirada retadora.

─Todas las reglas son definitivas ─aulló Hayate ya que Fate no pudo terminar su frase─. Fate-chan, ¿a quien vas a besar, con quien te vas a casar y a quien vas a matar, digo le vas a pegar? De entre Yuuno, Chrono...

─Iuuu, Chrono es mi hermano idio…

Otra mirada severa de Hayate le impidió terminar de decir la palabrota.

─Chrono ─enfatizó de nuevo─ y la dulce e inocente Nanoha-chan por supuesto.

─Esto es estúpido, no voy a participar en tu juego mañoso.

─Tus opciones no tienen sentido Hayate-chan ─Suzuka se puso del lado de Fate.

─¡Todas las reglas son DE-FI-NI-TI-VAS!

Fate había evitado hacer contacto visual con Nanoha, desde que su mejor amiga había dejado muy claro que la elegía para casarse con ella, pero no podía evitar ahora querer voltear a verla, sabiendo que, a pesar de las quejas que había pronunciado, en el fondo, quería responder exactamente lo mismo que ella aunque fuera para un tonto juego.

Y a pesar de eso, sabía que no podía simplemente decirlo con tanta naturalidad como Nanoha lo había hecho.

De pronto, Fate se encontró sonriendo perdidamente cautivada por la mirada azul-violeta de Nanoha.

─De acuerdo. Le doy un beso a Chrono y golpeo a Yuuno por haber besado a MI futura esposa ─ exclamó de pronto Fate con mucho más entusiasmo de lo que el juego probablemente requería.

─¡Wow, Fate-chan!

Lo que era en realidad una exclamación de Nanoha emocionada por ver que Fate la había elegido también, Fate lo interpretó como sorpresa por besar a Chrono y golpear a Yuuno y sintió la necesidad de justificarse.

─Pues tu decidiste casarte conmigo. Ahora tengo que defender tu honor. No puedes andar besándote con cualquiera que no sea yo.

─¿Pero tú puedes besar a Chrono?

─Nadie aclaró qué tipo de beso era, se lo doy en la mejilla y ya.

─Bueno, entonces yo también le doy el beso en la mejilla a Yuuno.

─¡Ah! ¿Entonces no era en la mejilla cuando era tu turno? Si lo besas de cualquier forma lo golpearé.

─¡Mou, Fate-chan!

─A menos de que cambies tus respuestas, lo golpearé.

─Es solo un beso en la mejilla, Fate-chan.

─¿¡Hayate, qué hiciste!? ─Arisa palmeó la frente de Hayate.

─Pues si fueron tu y Suzuka las que propusieron el juego. Soy inocente de todos los cargos que se me imputan.

─Si, es nuestra culpa por no conocer mas chicos… ─Suzuka confesó con tristeza.

─Quien diría que Fate era del tipo celoso-explosivo ─Hayate se dobló de la risa─. ¿No creo que quieren que juguemos ahora a verdad o reto, verdad? ─preguntó con una sonrisa malévola.


─Si claro, entonces queda establecido que no eres del tipo celoso Fate-chan. Para nada. Ademas, ¿que más estas esperando eh? ¡Ya van doce años de eso!

─¿Eh?

─¿Ya se van a casar? ¿Vas a hacer de ella una mujer honesta? ¿Dejar de vivir en pecado así nomas arrejuntadas? ¿Cuando vas a poner un anillo en ese dedo desnudo?

¿Será que sigo fastidiando a la pobre rubia con esto? Ya no se me ocurren más clichés trillados para molestarla. Ohh...

─¿Dejar de tener una hija fuera del matrimonio?

¿Será que fui muy lejos?

─¿Si te le vas a proponer a Nanoha-chan un dia de estos, no?

Abrumada por mi metralleo de preguntas, con sus ojos muy abiertos y su quijada prácticamente rondando por el suelo, Fate volteó a ver a Nanoha con evidente desesperación, buscando algo de ayuda de su pareja.

Nanoha es muy complaciente con ella. Siempre se rescatan una a la otra. La tomó de la mano antes de hablarle.

─Hayate-chan te está fastidiando, Fate-chan. Igual que hace doce años ─volteó a verme ahora a mi─. Y para que lo sepas, cuando sea el momento, seré yo quien le proponga a Fate-chan. Además, no es como que ella no sepa que no está disponible para nadie.

Imaginen por un momento lo más lindo que hayan visto en su vida. Algo así como un lindo panda retozando entre bambú y de pronto rodando torpemente. Agréguenle cachorritos. Y gatitos. Multipliquenlo por mil y agreguenle litros de helado y crema batida. Más o menos esa es la cantidad de dulzura que estas dos se están lanzando con la mirada.

─Mía.

Avisando con una sola palabra, de pronto Nanoha se abalanzó para aprisionar a Fate en un abrazo que parece tener a la rubia sin aliento en este momento. De hecho, desde este ángulo, no me queda claro si eso es un abrazo o una llave de lucha. ¿Es que acaso puede respirar ahí?

─Bueno, después de todo, parece que no me había dado cuenta y es completamente al revés. Nanoha pareces ser sumamente posesiva después de todo.

Mi comentario parece ser suficiente para distraerlas y que Nanoha deje de sofocar a Fate.

─¿Cuanto tiempo trajiste enganchado a Yuuno, eh Nanoha?

─¿Que-queee? Yo nunca hice eso Hayate-chan

─Ay, por favor, Nanoha. Lo trajiste ilusionado mucho tiempo.

─Yuuno-kun siempre ha sido me querido amigo y nada más.

─¿Nunca intentó cortejarte o invitarte a salir en una cita? Que curiosamente coincidían cuando cierta aspirante a Enforcer estaba ocupada en misiones de varios días.

Espero no haber abierto la caja de Pandora. Okay, si me arrepiento en este momento de haber abierto tanto mi bocota.

─Yo sabía ─Fate habló de pronto, en un tono muy apacible.

─¿Qué cú qué cuá? ─ahora soy yo lo atónita.

─Bueno, se que fue antes de que Nanoha y yo fuéramos oficialmente novias. Ella obviamente tenía todo el derecho de salir en citas con quien ella quisiera. Aunque no se si realmente cuenta como cita si solo una de las dos personas considera esa salida como una cita.

─Fate-chan menciona un punto importante. En realidad hasta mucho tiempo después me di cuenta que en ese momento las intenciones de Yuuno eran de realmente tener una cita conmigo. Para mi era una salida de amigos y nada más.

Y yo aquí pensando que la despistada es Fate.

─¿Y aún así dices que no eres celosa, Fate?

─Pues, no es como que tuviera la oportunidad. No podía decir nada antes y para cuando eso se había terminado… bueno, él fue un caballero con todo eso después de todo.

─¿Eh?

Nanoha y yo compartimos la misma expresión de sorpresa.

─Ha pasado tanto tiempo que imagino que a Yuuno no le importará que lo cuente…


─¿Fate, que haces aquí?

─Oh, hola Yuuno. Estaba buscando a Arf. No pude comunicarme con ella y decidí venir a darme una vuelta.

Fate intentó mantener un tono tranquilo en su voz, pero Yuuno notó que además de algo raro en su voz, también traía los ojos un poco llorosos.

─¿Está todo bien, Fate?

─Claro, todo está en orden ¿porque no habría de estarlo?

─No lo se… tal vez, pues porque parece que has estado llorando...bastante.

Fate soltó un suspiro. No quería pensar de nuevo en eso o sus ojos se llenarían de lágrimas de nuevo.

─¿Nanoha esta bien?

─A menos de que tengas reportes que sugieran que reventó la mitad de Uminari con su Starlight Breaker, yo creo que sí.

Ahora empiezo a ver por dónde va esto, pensó Yuuno.

─¿Así que tuvieron una discusión? Porque no me dejas traerte una taza de café o de té. Arf tenía algunas cosas que hacer así que no creo que vuelva en un par de horas. Yo se que disto mucho de ser ella, pero podemos platicar si eso te hará sentir mejor.

Fate dudo por un segundo. Ella no estaba segura de querer hablar con Yuuno acerca de sus problemas con Nanoha, pero sabía también que si sería bueno hablar con alguien que conociera a Nanoha tan bien como él.

─¿No será raro? Me refiero a que tu...y Nanoha...

Yuuno supo que era momento de dejar algunas cosas en claro.

─Te prometo que no será raro. Ya no veo a Nanoha de esa manera.

─Entonces…¿si estuviste...enamorado de ella en algún momento?

─Si, claro, por un buen rato. ¿Por qué crees que acepté la posición en la Biblioteca Infinita? Necesitaba estar lejos de ella. No hubiera sido bueno para ninguno de los dos que yo permaneciera en Uminari. Muy pronto me di cuenta que jamás iba a verme como yo quería que me mirara. Como solo te mira a ti. ¿Y cómo podría ella hacerlo? Comparado contigo no había nada que yo pudiera ofrecerle…

─No es así Yuuno, comparado contigo, soy yo la que no tiene nada que ofrecerle…

─Para nada Fate, no digas eso. El punto es que eventualmente entendí que tu eras la persona correcta para ella. Aun si yo pensaba que ella era la persona correcta para mi, yo no lo era para ella. Así que eso probablemente debía significar que ella tampoco era la persona para mi. El hecho que tu me agradaras también, pues tampoco ayudaba.

Yuuno se detuvo de pronto y se sonrojó entendiendo la equivocada impresión que lo último que había dicho podía causar debido al repentino sobresalto de Fate.

─Me refiero a que me agradas como amiga tú también y no era tu culpa que hubieras hecho que Nanoha se enamorara de ti.

Fate sonrió con timidez.

─¿Yo hice eso?

─Pues claro, pero las dos son tan obstinadas que parecían empeñadas en no notarlo. No tenía sentido entrometerme en su relación. No podía ponerla en esa posición donde nuestra amistad quedaría arruinada. Al final, ella te hubiera seguido eligiendo a ti y yo hubiera perdido la amistad de ambas.

─Mi pequeño niño-hurón, ¿no eres demasiado maduro para tu propio bien? ─sostuvo las manos de Yuuno y les dio un pequeño apretón─. Y te sirvió, ¿no es así? Haber puesto un poco de distancia entre ustedes.

─Así fue, pero lo que me funcionó a mi no aplica para ti. No dejes nunca que haya distancia entre ustedes dos.

─No quiere verme.

─No importa cuán molesta esté, ella siempre querrá verte.

─Lo se, es solo que…

─¿No quieres verla tú también?

Fate asintió en silencio.

─Alguien tiene que dar el primer paso, y nunca me ha parecido que seas de las que toma la salida fácil.


─¿Porque estaba enojada?

─Ni idea. Yo tampoco lo recuerdo. Seguramente alguna de esas peleas bobas que teníamos al principio, antes de que realmente entendiéramos y aclaráramos lo que sentíamos.

─Vaya...Nanoha-chan, puedo aceptar que Fate definitivamente no es celosa. No puedo, sin embargo, dejar de preguntarme si tú hubieras reaccionado igual si, digamos, hubiera habido alguien queriendo seducir a Fate mientras tu estabas indecisa de tus sentimientos por ella...y…

Observo un extraño fulgor violeta en los ojos azules de mi amiga.

─Hayate-chan…¿si has escuchado hablar de mi Starlight Breaker, verdad?

La voz de Nanoha es perturbadoramente clara y baja.

Como que está haciendo frío de pronto.

─Si por supuesto. ¿Quién no?

─Exacto. Mía.

Tiene un punto.

Pobre Fate, está otra vez atrapada en esa llave de lucha grecorromana, por supuesto que eso no puede ser un abrazo. Creo que esta vez no voy a despedirlas antes de irme. Mejor me voy, por mi propio bien.

─Mi oficina es su oficina. Sayonara ─susurro apenas y me retiro lo más sigilosa posible.

Demonios, necesito colocar esas videocamarsa de vigilancia ya. Tal vez para la proxima semana... si me acuerdo.