La noche…

Hermosas facetas de colores grises, azules y rojizos atraviesan el cielo mientras camino por las calles que nunca antes me habían parecido tan pacificas y poco inquietantes, pero, es decir, quien se atrevería a acercarse a mi? Hacerme daño? Si! Seguro! Ya lo creo hahahaha No podía ser más ridículo, a pesar de que hace apenas unos meses atrás la gente no solía mirarme ni hablar de mi ni tener acaloradas discusiones con el para poder tener un par de minutos conmigo y conversar… realmente no comprendo porque me las personas me tratan con tanta deferencia…

Bien… lo acepto.

Si, lo se… soy la dividida de sangre… el nuevo profeta! Pero santísima luna solo tengo 15 años! Comprendo que Ardak pudiera cargar con todas estas responsabilidades y entender que todos lo trataran de esa forma y que fueras la única persona en el mundo capaz de mantener la paz entre ambos mundo! Vamos solo quiero pensar que hare el fin de semana después de una larga semana de exámenes en el colegio ya que Amnon no me dimite de estos solo por ser la profeta… es decir mis compañeros también me tratan diferente! Los únicos que siguen tratándome exactamente igual que hace 6 meses cuando entre al colegio son Omer, Nicky, Zohar (aunque esta no del todo) y mi hermano Guy… Ni siquiera mis propios padres son capaces de tratarme con normalidad! Siempre pendientes de que no haya ningún vampiro psicópata persiguiendo a su nenita y acosándolo a el para que los mantenga informados de mi paradero y en que situaciones me encuentro… quiero decir que comprendo que se preocupen por mi pero tampoco es como si hubiese hecho algo indebido o riesgoso últimamente; solo un par de noches en que alguien se hacia el listillo y debía ir a mitad de la noche al museo con el consejo o a la fortaleza a abogar por alguien o dar a conocer el veredicto que debe ser otorgado según las leyes; y bueno si también uno que otro al que se le ocurría dar problemas y me despertabaa mitad de la noche por las visiones que me atacaban y debía salir a detenerlos antes de que sus increíblemente espeluznantes decisiones acabaran con la paz del tratado y con mi salud mental… por supuesto siempre se las arreglaba para encontrarme a donde fuera y reprenderme por salirme sin avisarle a nadie y mucho menos a el ya que su responsabilidad ante todo es protegerme… Como si no lo supiera! Por el amor de la noche! Es el guardián del profeta que inexplicablemente resulte ser yo y ahora no podía ni ir al servicio de la escuela sin ser seguida por que inmediatamente que estaba en el detrás de mi frente al espejo se encontraba el atento a todos mis movimientos, vamos! No soy un fenómeno! Solo soy la dividida mitad vampiro mitad humano! Eso no me hace ser el centro de atención de todos… cierto? Aun espero que no!

Pero bueno una vez más me encuentro a mitad de la noche, en realidad creo que serán más próximo a las dos de la mañana pero es que una visión me alerto de una congregación de dos humanos que pretendían tener un ataque hormonal en el momento pero sobre todo en el lugar equivocado ya que uno de los de mi especie estaba cerca y muy sediento, al parecer no tenía intención de esperar hasta el amanecer para hablar (discutir) con él para poder hablar conmigo y que le entregara una dosis de dollbar, pero es decir… hace más de tres años que no se acercaba a la residencia a pedir suministros y prefería morder humanos sin asesinarlos a los cuales después YO tenía que buscar y evitar que se transformarán, así que esta noche decidida Salí a buscarlo y detenerlo antes de que sea demasiado tarde…

Las calles de piedra por las que transitaba brillaban por la humedad abundante en ellas ya que llovía en este preciso momento y mil gotas de agua empapaban mi cuerpo y el suelo por donde andaba, bien lo sé, se que podría usar mis dones o poderes como les guste llamarlos, pero durante 15 años he sido una humana más que acostumbra caminar por las calles bajo la lluvia y después correr a casa a darse una ducha tibia y tomar una taza de humeante chocolate y no pretendía cambiar eso solo por saber que no lo soy del todo… un ruido sobre mi cabeza me distrajo un segundo…

Una sombra andaba sobre los tejados detrás de mi intentando pasar desapercibido o al menos hacer el menos ruido posible, lamentablemente era muy tarde pues ya me había percatado de la presencia y sabía perfectamente bien de quien se trataba, no podía ser alguien más que el…

-Leo! Por la luna y las estrellas! Quieres dejar de acecharme y caminar como una persona normal a mi lado!- le dije en un tono bajo pero rotundo.

Rápidamente la sombra desapareció de los tejados y pronto estuvo detrás de mi para que a continuación unos cálidos y fuertes brazos me rodearan por la cintura y disminuyera el ritmo de mis pasos…

-Lo siento amor, pero sabes que no me gusta que salgas a mitad de la noche sola y menos detrás de los vampiros psicópatas que deciden desobedecerte!- me dijo el con un tono de voz persuasivo y poco más arriba de ser un susurro en mi oído… de no ser porque poseo unas cuantas habilidades vampíricas y el hecho de que estuviera tan acostumbrada a su tono de voz y a su cercanía jamás hubiese podido entender…

-Perdóname Leo! Enserio no quise preocuparte a demás no es como si no supieras donde me encontraba, has estado siguiéndome desde que quite las cobijas de encima de mi, no creas que no me doy cuenta- le dije en un tono de falso enojo

-Lo siento Ella, pero tu seguridad como la heredera de sangre esta primero que nada en nuestro mundo; ahora que… como la mujer que amo, no dejaría que nadie te mirara siquiera sin mi autorización, tienes que entender que mas haya de ser la profeta, eres mi vida entera y mi alma se desvanecería eternamente si algo te pasara!- Dijo Leo con un tono autoritario pero a la vez tan tierno que me enterneció el alma y no pude estar molesta un solo segundo más con él y su sobreprotección.

Solo pude abrazarlo con todas mis fuerzas y pensar con intensidad –No dejaría que nada ni nadie nos separe-, Leo solo sujeto mi rostro con ambas manos y me miro directamente a los ojos para después depositar un beso en mi frente, darme una sonrisa torcida y tomar mi mano para caminar junto a mi y acompañarme una vez mas a enfrentarme con mi destino…

Una noche mas… asi es, la luna y las estrellas como testigos de nuestro amor nos abrigaban y las fuerzas divinas que me permiten tener estos dones me mantenían vigilando el equilibrio entre ambos mundos… pero mientras Leo sostuviera mi mano, creo que pode soportarlo… una noche mas camino a lo inesperado…

Y es que… quien me asegura que la visión no cambiara en algún momento?