… La noche fué eterna, estaba nerviosa, sentía mariposas en el estómago, me temblaba el cuerpo, sudaba mucho, no podía pensar claramente, cualquiera diría que estaba enamorada de Pia! Jajaja qué tontería, yo enamorada de Pia?, eso era imposible, a menos que….


-Valen! –Fuí envuelta en un abrazo muy efusivo, tipo Marissa - Que bueno verte!

-Heyyyy Adela! Te han sentado de maravilla estos meses con Nachito, no? Estas radiante! Qué bueno verte! –Le dije con una sonrisa picara y juguetona

-Valen, Valen, Valen –Dijo con una sonrisa disimulada - … no pensarás quedarte ahí afuera, tranqui que Maca no te va a dejar encerrada –Seguía siendo la misma Adela, me encantaba su espontaneidad y la forma en que nos entendíamos- Pasa…

-Wawww, la casa de Maca no ha cambiado nada –Seguí a Adela hacia el living- excepto que está mucho más tranquila, tal vez porque Adela Huerta ya no está haciendo de las suyas, no?

-Uyyy golpe bajo Valen! –Ambas reímos- Aun así Maca sigue lidiando con Nina, Greta… y Lola, no solo yo causaba los líos aquí, y acordándome bien siempre tenía de cómplice a una chica llamada Valentina…

-Valentina? Emm, no, no ni idea de quien me hablas

-Hehe, Valen no has cambiado nada –Adela deslizo la puerta del living y entró, yo la seguí - Tal vez algún día te presente a Valentina…

-… Si, tal vez algún día encuentre a la verdadera Valentina

-¿Cómo dices?

-Ehhh? Nada, nada… y ¿Cómo va tu vida Adela?

-Todo bien Valen, siempre me acuerdo de la época en que estábamos aquí, he cambiado mucho, ya no le temo a enamorarme, sabes, ahora junto a Nachito me siento completa, y pues ya me arreglé con el senador y Edward

-Valen, que bueno verte!

De nuevo mi mundo se paralizó momentáneamente, no me atrevía a darme la vuelta de mi sitio para buscar la voz de la chica que me saludó, más no fue necesario porque casi al instante una mano tocaba mi hombro insitándome a darme vuelta

-¿Cómo has estado Valen?

No sé si me sentí aliviada o decepcionada –Todo bien Greta y ¿tú como andas?

-Todo muy bien, pero pasa y te sientas mientras esperamos a que lleguen todas las chicas, aún faltan Mari y Pia

-Si, yo... - Últimamente era interrumpida siempre

- Valentina! Qué bueno que viniste!

-Teito, hola! Te había extrañado mucho!

-La casa no es la misma sin ustedes aquí haciendo sus desastres –Todas reímos-

-Ayyy no es para tanto Teo, seguro que Maca está feliz de no lidiar con nosotras!

-Adela ¿Cómo dices eso?, si Maca las adora ! –Dijo Teo mirándola con cara de incredulidad-

-Si, lo sé, no te enojes Teito era una broma! –Adela haciendo pucheros, eso sí era algo nuevo!-

En eso bajó Nina, extrañamente preguntando si ya había llegado Mari; las cosas sí que habían cambiado mucho durante estos 2 meses, ahora me preguntaba, que sería de la vida de Pia…

-Solo faltan Mari y Pia, verdad? –Trataba de ocultar mi cara de ansiedad, pero parece que fué en vano-

-Ayy no te hagas Valen- dijo Nina arreglándose el cabello con su mano- ¿Qué no sabes a qué hora llega Pia?, esa no te la creo!

Todas soltaron una carcajada

-Si Valen! Es más, ¿por qué no se vinieron junticas?- Decía Greta casi ahogándose con su risa-

-Si- Fue lo único que respondí, súbitamente se estaba formando un nudo en mi garganta y parecía que cargaba con todo el mundo en mis hombros, ahora tenía la mirada fija y triste en lugar fijo, fuera del living, ventanas hacia afuera-

Las chicas seguían normalmente su conversación, reían, peleaban, bromeaban, excepto porque al parecer ya todas éramos amigas y habíamos crecido y madurado juntas, aún éramos las mismas desadaptadas burlonas que habíamos entrado a casa Maca ya casi hacía 9 meses

Teito interrumpió mis pensamientos ofreciéndome un vaso de limonada, bueno en verdad no pensaba en nada, tenía la mente en blanco, no estaba ahí, simplemente tenía la mirada perdida en el patio de la casa

-Valen, hola, que alegría !

-Mari? Hahah hola, ¿A qué hora llegaste? No me dí cuenta

-Hace como 10 minutos maso, jajaja ayy Valen!

¿Cómo era posible que ya hubieran pasado casi 20 minutos desde que había llegado y no habían ni rastros de Pia?, solo faltaba ella por llegar!... En eso un grito de diva interrumpió mis pensamientos...

-Mariiiiii ! - Efusivamente Nina dió un abrazo a Mari

-Holaaaa mi Nina !

El resto de la conversación me fué inherente, seguí con mis pensamientos perdidos en algún lugar fuera del living, pero al ver a una chica hermosa de cabello liso y de sonrisa hermosa en la reja todo cambió, era Pia! ... se veía radiante, hermosa, eran indescriptible los sentimientos que me invadieron con tan solo verla...


Todo a mi alrededor pareció hacerse boronas al ver que esa chica, que mi Pia, mi Pia no venía sola, la acompañaba una chica igualmente hermosa a ella; aunque para mi Pia era la mujer más hermosa, la chica que la acompañaba no se quedaba atrás, era una chica alta, delgada, de cabello negro ondulado muy brillante y unos ojos grises que se llenaban de brillo con tan solo mirar a Pia

-¿Qué tiene de malo que Pia tenga una nueva amiga?, si amigas, eso es lo que son!

-¿Qué dices Valen? -Dijo Adela mirándome de reojo separando su vista de su limonada por un momento

-Ehh, que Pia ya llegó

Adela se levantó efusivamente de su asiento y se acercó a mi para confirmar que lo que le decía era verdad

-Wooow! Pero Pia está radiante

-Lo sé -Dije mirando a Adela por un segundo-

-Valen -Dijo un poco incrédula- ¿Quién es la chica que la acompaña, la conoces?

-No, este, ehhh, no, no sé -Iba a volver mi mirada hacia ellas, pero Adela me detuvo-

-Y, ehh Valen, ¿Cómo vas con tu música, tu familia, tus amigos? ... tu vida ¿Cómo va todo?

Noté a Adela rara, un poco incómoda, su voz al igual que su cuerpo estaban temblando

-Fruncí el ceño- ¿Estás bien Adela? ... voy por agua o algo?

-Si, si mejor ve para la cocina

-Ok, ok, pero tranqui ! ¿Qué tienes?

Ahora su mirada estaba fija en la entrada de la casa, así que mi mirada lentamente también se posó en aquella reja de barrotes gruesos, mi respiración aumentó y seguramente si tuviera mas fuerza hubiera roto el vaso con limonada

...

Pia y la chica extraña se encontraban frente a frente, a tan solo centímetros de distancia, pero rápidamente el espacio entre ellas se fué reduciendo, poco a poco Pia se acercaba a la cara de aquella extraña