Hola a todos mis queridos lectores, muchos besos y abrazos y muchas gracias por sus lindos reviews que me animan a seguir escribiendo jajá, otro capítulo más y como dijo Princess las cosas ahora se están poniendo fuertes jajá, no les digo más, lean y comenten, espero les guste y si la inspiración no me abandona (aunque eso es lo más seguro T-T) no demorare en subir el próximo capítulo. Saludos y nos leemos.

Capitulo 16

-¡Maldición! Ya es demasiado tarde- dijo apretando con fuerza sus puños

-¿De qué estás hablando?-

-Esos bastardos ya están entre nosotros-

-¿Porque lo dices?-

-Ese tal Aldo Siriani está relacionado con uno de los hombres de los que nos hablo tu padre, no tengo la menor idea de porque está aquí ni que es lo que pretende, pero lo que más me molesta en este momento es el extraño comportamiento del Decimo-

- ¿A qué te refieres?- pregunto sin entender

-¿No te diste cuenta?, hace más de un mes que no saben nada de nosotros y el Decimo no nos pregunto qué había sucedido, ni siquiera pregunto si habíamos encontrado a tu padre y la manera tan calmada con la que está actuando… -

-Creí que se habían ido- Gokudera y Haru se giraron al escucharlo pero no respondieron -si quieres hablar con Sawada-san puedes pasar- caminaba hacia ellos -tengo otros asuntos pendientes y regresare pasado mañana- se detuvo a su lado -aprovecha para decirle todo lo que sepas-

-¿De qué demonios hablas?- lo miro fijamente

-De nada, ¿acaso no tenias algo importante que contarle?- le devolvió la mirada sin apartarla -ahora si me disculpan- se acomodo las gafas y comenzó a caminar

-¿Quién diablos eres?- lo detuvo del brazo

-Gokudera-san que haces- dijo Haru al ver la forma agresiva con la que pregunto

-Creo que ya lo sabes- sonrió y luego se soltó -solo soy un subordinado de la familia Tomaso-

-Eres más que eso, no vas a lograr engañarme con esta ridícula actuación-

-¿Actuación? Jajá no se dé que hablas-

-¡¿Te estás burlando de mi?!-

-Gokudera-san detente- se paro frente a él -este no es momento para pelear, mejor vayamos con Tsuna-san-

-Sera mejor que le hagas caso a esta linda jovencita- se acerco a ella -tiene razón, ahora no es el momento de pelear- levanto su mano y comenzó a acercarla hacia su rostro

-¿Qué haces?- lo tomo de la muñeca y lo apretó con fuerza apartándolo antes de que tocara a Haru

-Tranquilo, guarda esas energías para cuando sea necesario-

-Gokudera-san, vámonos- le insistió

A pesar de que quería sacarle la verdad en ese momento, se dio cuenta de que tenía que hablar primero con Tsuna, sin perder más tiempo regreso a la oficina, al entrar Tsuna estaba hablando por teléfono, pero al verlos entrar termino su llamada.

-Te llamo después- luego apago su celular -¿ahora si vas a decirme que era lo que me querías decir?-

-Primero quiero preguntarle donde están todos y porque los teléfonos no sirven-

-Es cierto, gracias a Aldo, descubrimos que nuestras líneas estaban siendo intervenidas, alguien logro burlar nuestro sistema de seguridad, todos los empleados están siendo interrogados y estamos investigando a Irie-

-¿A Irie? ¿Porque?-

-Porque fue él quien lo diseño, así que obviamente es nuestro primer sospechoso-

-¿Dónde está Reborn-san?-

-Dijo que se haría cargo de eso y por eso viajo a La Spezia-

-¿Dijo cuando regresara?-

-No… ¿porque tantas preguntas?-

-Por nada…creo que será mejor que me vaya, no quiero quitarle más tiempo- se dirigió a la puerta

-No me vas a decir que era eso tan importante que tenias que contarme-

-Me di cuenta de que no era tan importante como creía…vámonos Haru-

-¿Dónde está Kyoko-chan?- pregunto acercándose a Tsuna

-Ella está en La Spezia, pero no te preocupes, no tardara en regresar-

-Vámonos- la tomo de la mano y salieron de la oficina

-¿Por qué no le dijiste nada?- pregunto mientras caminaban

-Quiero que te vayas a La Spezia, no es seguro estar aquí- le ordeno sin mirarla

-Y tú que vas a hacer-

-Yo me quedare, tengo que averiguar que le sucedió al Decimo, tengo que saber que le hicieron esos bastardos-

-Entonces yo también me quedare, si me voy de seguro harás alguna tontería-

-¡No digas estupideces!, ¡te vas y punto!-

-¡No!- luego se soltó y se fue hacia su habitación

Gokudera se dio cuenta de que no lograría convencerla para que se fuera, sabía que cuando algo se le metía en la cabeza no había manera de hacerla cambiar de opinión, decidió no hacer nada, después buscaría la manera para convencerla, así que mejor se dirigió a la biblioteca, quería ver si podía encontrar alguna información sobre la familia Siriani entre los archivos de los Vongola, si esto se trataba de una venganza, tal vez habría algún registro que hablara sobre algún conflicto entre las dos familias. Estaba tan concentrado buscando que no noto que ya había anochecido y sin darse cuenta se quedo dormido, cuando se despertó, miro su reloj y vio que eran las diez de la mañana, además de que tenía una manta que lo estaba cubriendo-

-Haru-

Pensó, luego se la quito y la dejo sobre el escritorio, se dirigió a su habitación, quería darse una ducha, cambiarse de ropa y recostarse en su cama, eso era todo lo que podía hacer en ese momento, no había encontrado nada en la biblioteca, no podía comunicarse con nadie y tampoco podía irse de la mansión, para su desgracia lo único que podía hacer era esperar a que Reborn o algún otro regresara, se tiro sobre su cama y cerro sus ojos.

-Es cierto, Reborn-san ya debería saber la situación, Chrome ya debió informarle todo lo que le… ¡Maldición! ¡Fran!- en ese momento recordó que había quedado de encontrarse con el -¡Idiota! Como pude olvidarlo, necesitaba preguntarle más sobre Mukuro y de lo que sabe…si tan solo no me hubiera distraído con lo que sucedió- volvió a cerrar sus ojos

Muchas cosas pasaron desde que salieron de Japón, todo lo que les conto el padre de Haru sobre los Tomaso y ese tal Dante Siriani, acerca de lo que contenía el disco y sobre esa bala de la inmortalidad, la participación de Verde y las familias que se aliaron a los Tomaso, también lo que sucedió con Haru, pensar en todo eso le hizo doler la cabeza, se sentía cansado y de nuevo se quedo dormido. Mientras tanto Haru había decidido hablar con Tsuna, como pretexto le llevo algo de comer, quería ayudarle a Gokudera a descubrir que había pasado con él mientras estuvieron fuera pero en el camino se encontró con Rinaldo quien la estaba buscando.

-Señorita Haru- se acerco hasta ella -el señor necesita hablar con usted en este momento-

-¿Hahi? ¿Dónde está Tsuna-san?-

-Se encuentra en su oficina-

-Gracias-

Sin demora se dirigió a la oficina, pensó que tal vez quería preguntarle sobre el viaje y sobre su padre, después de todo Gokudera podría estar equivocado y solo fue que Tsuna no quería hablar sobre eso frente a Aldo y ahora que no estaba, quería que le contara todo, si, tal vez Gokudera estaba exagerando.

-Disculpa Tsuna-san, te traje algo de comer- entro a la oficina y se dio cuenta de que no estaba solo, Aldo estaba con el

-Que bueno que viniste Haru, quería hablar contigo- en ese momento Aldo les dio la espalda y se puso a mirar por la ventana

-¿Sobre qué?- pregunto dejando la bandeja sobre el escritorio

-Quería saber cómo te fue en tu viaje-

-… ¿solo eso?-

En ese momento Aldo se retiro de la ventana, se acerco a Tsuna y le susurro algo al oído, luego se despido de Haru y salió de la oficina dejándolos solos.

-Si, quería saber si la pasaste bien- se levanto de su silla y se acerco a ella

-Pero que estás diciendo Tsuna-san- se dio cuenta de que Gokudera si tenía razón sobre su extraño comportamiento -¿Por qué estas actuando tan extraño?-

-Tienes razón- coloco su mano sobre su frente -últimamente me he estado sintiendo algo extraño, hay cosas que no recuerdo bien-

-¿Te sientes bien? ¿Estas enfermo?-

-No, es solo que…todo es tan confuso- cada vez se acercaba mas

-¿Desde cuándo te sientes así?- comenzó a retroceder

-Desde que te fuiste-

-¿Hahi?- se estrello contra el sofá

-En este tiempo que estuviste lejos me di cuenta de…- se iba acercando mas a ella -…lo que siento por ti- tomo a Haru de la cintura y trato de besarla

-¡¿Qu…que haces Tsuna-san?!- lo aparto empujándolo

-¿Porque lo preguntas?, yo se que estas enamorada de mi desde que estábamos en la escuela-

-Si, pero yo…- recordó ese sueño -…yo-

-Mientras estuviste fuera, me di cuenta de que también estaba enamorado de ti, solo que aun no lo sabía…hasta ahora-

-Lo siento Tsuna-san pero…-

Sin que terminara de hablar, Tsuna la tomo de la cintura de nuevo y la beso, Haru trato de soltarse pero la sostenía con fuerza, mientras forcejeaba cayeron sobre el sofá, Tsuna actuaba como si fuera otra persona y Haru se dio cuenta de ello.

-¡Ts…Tsu-kun!- dijo Kyoko desde la puerta, estaba acompañada de Bianchi

-Kyoko- dijo Tsuna después de soltar a Haru

-Kyoko-chan, Bianchi-san- corrió hacia ellas, pero Kyoko salió rápidamente de la oficina, Haru iba a salir tras ella pero Bianchi la detuvo

-No puedo creer lo que hiciste- miro extrañada a Tsuna -¿para esto le pediste a Kyoko que regresara?

-Esto no es asunto tuyo Bianchi, así que mejor vete- regreso a su asiento como si nada hubiera sucedido

-¿No vas a ir tras ella?- pregunto molesta por la actitud de Tsuna

-Porque habría de hacerlo-

-¡Porque es tu novia!- le grito

-¿Qué? ¿Kyoko-chan… es la novia de Tsuna-san?- Haru no podía creer lo que había escuchado, no podía creer lo que le había hecho a su mejor amiga -déjame pasar, tengo que hablar con Kyoko-chan- salió de la oficina empujando a Bianchi y corrió hasta que la alcanzo -Kyoko-chan, yo no sabía que ustedes…-

-¡Cállate! ¡No quiero escucharte!- le grito llorando

-Kyoko-chan déjame explicarte…-

-¿Cómo pudiste hacerme esto? ¿Cómo pudiste traicionarme de esta manera?-

-Yo no sabía que estaban juntos, Gokudera-san y yo regresamos ayer y fue cuando nos dimos cuenta de que Tsuna-san ha estado actuando extraño…-

-¡No te creo nada! ¡No quiero volver a verte!- salió corriendo de la mansión

-¡Kyoko espera! ¡Kyoko!- Bianchi comenzó a llamarla mientras bajaba las escaleras -Déjala, después hablaremos- le dijo a Haru cuando paso por su lado

-Bianchi-san no fue mi culpa, yo no sabía- trato de explicar pero Bianchi tampoco la escucho y se fue tras Kyoko

-¿Qué sucede? ¿Cuál es el escándalo?- pregunto Gokudera quien salió de su habitación al escuchar la discusión -me pareció escuchar a Bianchi-

-¡Gokudera-san!- se sorprendió al verlo -Bi…Bianchi-san acabo de salir-

-¿Vino sola?-

-No…llego con Kyoko-chan-

-¿Qué sucedió? escuche que estaban discutiendo por algo- Haru no le respondió y desvió su mirada lo que le pareció extraño -¿Qué paso?- pregunto de nuevo

-…Gokudera-san…es que…- tenía miedo de contarle lo que había pasado con Tsuna

-Dime de una vez que paso y a donde se fueron- se asomo a la puerta para ver si las veía

-…Kyoko-chan y yo discutimos…- no quería que supiera que Tsuna la había besado -…solo fue eso y Bianchi-san salió tras ella pero no se a donde se dirigieron-

-Maldición, ¿se fueron en auto?-

-No, Gokudera-san…- se iba a acercar a él, pero salió rápidamente a buscar a Bianchi -… ¡Gokudera-san, espera!- le grito pero no la alcanzo a escuchar

Iba a ir tras él, pero sabía que Bianchi le contaría lo que sucedió y no quería estar ahí para cuando él lo supiera, además no tenía el valor de verlos a la cara, aunque no había sido su culpa, no tenia como probarlo, todos sabían que ella siempre había estado enamorada de Tsuna, pero lo que no sabían, es que ese sentimiento había cambiado, había cambiado por un sueño, por lo que ella creía que había sido un sueño, pero no solamente por eso, fue por todo lo que vivió junto a Gokudera, por todo lo que hizo por ella, sin darse cuenta, ese gran amor que sentía por Tsuna había desaparecido, cuando se acerco y la beso, en lo único que pensó fue en Gokudera, en lo que diría si lo supiera, y eso era lo que más le preocupaba, no lo qué pensarían los demás de ella, sino lo que pensaría él de ella.

Decidió esperar en la entrada hasta que regresaran, intentaría explicarle lo que había sucedido y ahora si le preguntaría lo que paso en realidad esa noche en la posada. Miraba su reloj con insistencia, se estaban tardando y había comenzado a preocuparse, no quería entrar a la mansión, no quería encontrarse con Tsuna, de nuevo fijo su mirada hacia lo lejos y en la distancia logro reconocer su silueta, era Gokudera pero estaba solo, se puso de pie y no pudo evitar ponerse nerviosa al no saber cómo reaccionaría al verla.

-… ¿Dónde están Bianchi-san y Kyoko-chan?- pregunto tratando de disimular sus nervios

-Regresaron a La Spezia- respondió siguiendo de largo

-Gokudera-san…-

Intento hablarle pero no le prestó atención, solo se quedo viendo como subía rápidamente las escaleras, pensó que iría a la oficina de Tsuna pero vio que se fue en dirección hacia su habitación. Definitivamente estaba molesto.

-¿Qué le habrá dicho Bianchi-san? ¿Que le habrá dicho Kyoko-chan?- comenzó a preguntarse -¿Qué estará pensando de mí?... Porque tuvo que suceder esto-

Pensaba sin entender porque Tsuna actuó de esa manera, y porque hizo lo que hizo, porque lastimo de esa manera a Kyoko, no entendía nada de lo que estaba sucediendo, no entendía porque las cosas habían cambiado de esta manera, luego se encerró en su habitación, quería llorar pero recordó que se había prometido que no lo volvería hacer, lo que si tenía que hacer era tratar de arreglar las cosas, decidió que al día siguiente buscaría a Gokudera para hablar con él, en este momento era mejor dejarlo solo, después viajaría a La Spezia para hablar con kyoko y Bianchi y por ultimo hablaría con Tsuna. La mañana había llegado, lo primero que hizo fue buscar a Gokudera, fue a su habitación llamo varias veces pero no le respondió.

-…Disculpa, Gokudera-san…- dijo entrando en la habitación, pero no estaba, luego se dirigió a la cocina donde estaba Rinaldo -disculpa, ¿has visto a Gokudera-san?-

-Señorita Haru, si, lo vi hace un momento pero no se a donde se dirigió-

-… ¿y donde esta Tsuna-san?- quería saber donde estaba para no encontrarse con el

-El señor se encuentra en su habitación, aun no se ha levantado-

-Gracias-

Luego continúo su búsqueda, ahora que sabía donde estaba, podría buscarlo sin miedo a encontrarse con Tsuna. Mientras caminaba por uno de los pasillos del primer piso, pudo escuchar a lo lejos el sonido de un piano, sin demora se dirigió hacia donde provenía la música, cuando llego, abrió con cuidado la puerta, se sorprendió al saber lo bien que Gokudera tocaba el piano, por un momento se quedo escuchando, le pareció una hermosa melodía, pero de repente la música se detuvo y se dio cuenta de que la había visto, de un golpe bajo la tapa escondiendo las teclas, pero se quedo sentado.

-…No sabía que tocabas el piano tan bien- dijo acercándose a él

-Hay muchas cosas que no sabes de mí- le dio la espalda y se recostó contra el piano colocando sus brazos sobre la tapa del teclado después de encender un cigarrillo

Ahora que haría, trataría de explicarle lo que sucedió con Tsuna o le preguntaría lo que paso aquella noche, decidió que sería mejor preguntarle primero sobre esa noche en la posada, así podría decirle que no significo nada lo que ocurrió con Tsuna. Tomando valor se decidió a hablar.

-…Hay algo que había querido preguntarte…- por un momento dudo en continuar -…es sobre…lo que sucedió esa noche en la posada…es que no lo recuerdo muy bien y…-

-No paso nada- dijo interrumpiéndola

-… ¿Entonces porque has estado actuando extraño desde que salimos del pueblo?-

-¿Por qué me estas preguntando esto ahora?- pregunto mirándola fijamente

-¿Hahi?- sin darse cuenta se sonrojo cuando sus ojos se encontraron -…po…porque…- trato de hablar pero su intensa mirada la puso nerviosa haciendo que agachara la cabeza -…porque, creo que esa noche sucedió algo importante-

-Tsk- respondió soltando una bocanada de humo y fijando su mirada en el techo -ya te dije que no sucedió nada-

-…Gokudera-san, lo que sucedió con Tsuna-san…-

-No tienes porque darme explicaciones- de nuevo la interrumpió -no me importa lo que hagas con tu vida-

-Pero yo quiero que sepas que fue lo que sucedió-

-¡Que no me importa! ¡¿No escuchaste?!- grito levantándose, luego tiro el cigarrillo al piso y lo apago pisándolo con fuerza -vete, quiero estar solo-

-No me iré hasta que me escuches- hablo con firmeza

-Entonces me iré yo-

-Gokudera-san…no significo nada…- se detuvo en la puerta cuando la escucho -Tsuna-san me beso…pero yo no lo bese a él- permaneció en silencio -por favor…di algo-

-Que quieres que diga- continuaba de espaldas

-Que me crees cuando te digo que no significo nada, que no me vas a dejar sola en este momento, que no…que no piensas mal de mí-

-…Yo no…- en ese momento se escucho una fuerte explosión que provenía de la entrada seguida por un fuerte grito

-¡SAWADA!-

Rápidamente se dirigieron a la entrada al reconocer esa voz, no era difícil saber cuál era la razón del enojo de Ryohei, al llegar encontraron la puerta y la pared destrozados y a Ryohei utilizando su caja arma

-¿Qué demonios estás haciendo?- pregunto Gokudera

-¡¿DONDE ESTA SAWADA?!-

-Ryohei-san cálmate…- trato de tranquilizarlo

-¡TU NO TE ATREVAS A DIRIGIRME LA PALABRA!- le grito -¡TRAIDORA!-

-¿Qué es lo que sucede?- pregunto Tsuna desde las escaleras

-¡BASTARDO!- grito lanzándose hacia él, pero Tsuna lo detuvo utilizando sus x-gloves -¡COMO FUISTE CAPAZ DE HACERLE ESO A KYOKO!- Con más fuerza empujaba su puño contra él

-¿Qué estás haciendo?...Oni-san-

Al escuchar que lo llamo "Oni-san", se enfureció más de lo que estaba, alejándose por un instante arremetió con más fuerza empujando a Tsuna a través de la pared, cuando el polvo comenzó a dispersarse, Ryohei se dio cuenta de que Tsuna estaba listo para dispararle el x-burner y logro esquivarlo, el ataque destruyo parte del techo y del segundo piso de la mansión, escombros comenzaron a caer y Gokudera se alejo con Haru para evitar salir lastimados.

-¡Ryohei! ¡Tsuna! ¡Deténganse!- grito Yamamoto al ver parte de la mansión destruida y que los dos estaban luchando en serio -¡¿Acaso se volvieron locos?!-

-Oni-san fue el que me ataco- dijo bajando al primer piso -yo solo me estaba defendiendo-

-¡NO TE ATREVAS A VOLVER A LLAMARME ASI!-

-¡¿Defendiéndote?!¡Con este ataque parece que quisieras matarlo!-

-¡Yamamoto! ¿Donde está Reborn-san?- pregunto Gokudera al ver que había llegado solo

-¡Gokudera!- se sorprendió al verlo

-Gokudera, Yamamoto, detengan a Oni-san-

-¡¿Qué?!- preguntaron al escuchar la orden de Tsuna

-¡MALDITO COBARDE!, ¡¿NO ERES CAPAZ DE ENFRENTARME?!-

-Tú eres uno de mis guardianes y este ataque significa una rebelión contra la familia-

-¡¿UNO DE TUS GUARDIANES?!- metió su mano en el bolsillo de su pantalón y saco su anillo Vongola -¡A PARTIR DE ESTE MOMENTO DEJO DE SERLO!- con fuerza le tiro el anillo a Tsuna -¡AHORA QUE YA NO SOY PARTE DE LA FAMILIA, YA NO TIENES NINGUNA EXCUSA PARA NO PELEAR! ¡ESTO YA NO TIENE NADA QUE VER CON LOS VONGOLA!- de nuevo se lanzo a atacar a Tsuna, pero una cadena lo detuvo atrapándolo del cuello

-¡¿Vendicare?!- dijo Gokudera -¡¿Qué hacen ellos aquí?!-

-Llévenselo- ordeno Tsuna -esto será considerado como un atentado contra el Decimo Vongola y un acto de rebelión contra la familia-

Continuara