Disclaimer: Hanasakeru Seishonen no me pertenece, todo el crédito a Natsumi Itsuki. Tomé los personajes prestados para esta historia, sin fines de lucro.

Tormenta Gris

Introducción

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La campana suena en un eco cadencioso.

Se inicia una danza esperada, elaborada por una esbelta figura que es cubierta en su totalidad por un manto transparente. La figura esta de espaldas, pero gira en vaivén calmoso, a la vez que extiende sus manos hacia arriba, revelando así parte de su cuerpo.

Mueve las muñecas y se agita en línea descendente. Continúa por unos segundos siguiendo el patrón, hasta que decide quitarse la túnica que la enrolla. Movimientos gráciles y sensuales se veían a la vista.

Se trata de Kajika Louisa Kugami Burnsworth. Es conocida por sus impresionantes e intrigantes ojos plateados. Se decía que sus osuelos te arrastraban al mas profundo de los abismos, que te miraban con un abalizamiento invariable, a la vez que un cegamiento platino impactante chocaba contra ti. ¿Exagerado? Quizás. Pero es lo que se oía cuando cruzaban con dicha mirada, por lo que se gano el seudónimo de "Hikari"

Como queriendo aclarar tal rumor, la chica pasa la tela fina por su rostro, dejando solo en su atención lo que tanto aturde a los murmuros… ojos serios con un extraño toque de picardía. Ella continua con su danza, cautelosa y delicada; concentrada en lo que hacía, en bailarle a su público silencioso y atento. Los minutos fueron corriendo, hasta que en un suspiro la música disminuye y realiza un serpenteo lento de cadera, acompañado de un puntapié que le ayuda a inclinarse velozmente para terminar acostada en el piso, en una pose flexible y suelta.

El muro de aplausos abate para ella.

La bailarina toma un micrófono cercano que se le fue concedido. Se levanta para hablar.

— Buenas noches a todos los presentes, es un honor recibirles en nuestro pequeño País, Raginei— la voz resultaba suave y directa—Tened el gusto de sentirse cómodos y quedarse hasta que queráis. Su servidora la Princesa Kajika.

Exclamaciones asombradas fueron debatidas. Para nadie era un secreto, que la identidad de la Princesa de Raginei era un tema delicado, fuera de toda discusión. El tener el gusto de ser testigo de la presencia de aquella jovencita que se llamaba asimisma "Princesa" es una verdadera sorpresa para los invitados. El velo de incertidumbre cubría inmensamente cualquier rastro relacionado con los herederos al trono. Mas aun, tratándose de la cuestionada Kajika, cuyo nombre conocieron apenas hace unos instantes. No se conocía nada al respecto de la joven dama, poca gente era conocedora de su origen, de su raza. Era un completo misterio a ojos extraños e inquisitivos, que seriamente dudaban del renombre escuchado.

No habían esperado a ser recibidos con un baile propio de las tierras del país oriental.

—Ha de inferirse mi aparición desconcertante, lo sé— el minúsculo vocerío calló— pero sí existe una princesa de Raginei, y esa soy yo. Espero que lo juzguen bien. Es un placer— reverencia en modo de saludo.

El lugar desprendió un mutismo en concordancia. Algunos sorprendidos… otros suspicaces. Lo cierto, es que la noticia dio que pensar.

—Kajika puedes acercarte—pide un hombre.

Haciendo caso omiso a las miradas que se fijaban en ella, la de iris plateados acude al llamado expresado.

— Te presento a Fang, Li-Leng. Es el líder de la poderosa familia Fang, le he insistido de venir conmigo a Raginei, aunque sea por unos cuantos días. Que su estadía sea de la más acogedora.

— Por supuesto Harry. En Raginei trataremos de ser lo mas hospitalarios posibles—responde.

— Encantado de conocerla su…— pareció dudar, pero consiguiente habla con determinación— su alteza.

— Solo dime Kajika.

Y recordando esas raras teorías acerca de choques eléctricos, o reacciones espontáneas, ambos se sumergen en las cuencas hondas de los ocelos presentes. Se contemplaban con esa intensidad que provoca una tensión casi palpable, casi evidente, que demanda no interrumpir el enlace afincado, que cualquier respiración con deseos de cortar la lucha, son convertidos en jergas con poco interés para las dos personas que ignoran su alrededor. Una fugaz penetración se entiende en los breves momentos en que una intrépida princesa y un atractivo extranjero se miran.

No somos adivinos para saber si algo se esconde en la interacción taciturna. Pero ese cruce no es pasajero, podría encaminarse a diferentes caminos que se abrirían a partir de ahora. ¿Una bruma tormentosa? ¿Buena o mala?

Solo el futuro lo esclarecería.

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Wow me cayó de sorpresa publicar algo aquí. Me pase haber que tal... y veo que la escasidad es llamativa UU. Se me ocurrio escribir algo de esta serie... la vi hace tiempito y me encantó. Este pedazo de ¿escrito? Buenooo.. es corto, si. Quise ampliar lo que se lleva, lo que es tristemente nada. Por lo que esta vendría siendo la segunda publicada. Como ven parece una introducción o un oneshot,que es lo principal, pero lo establecí de manera de que pudiera ser continuada, todo depende de si hay receptividad de esta historia.

Saluds,

Marie Rox"