Notas de autora: Bueeeeeeeeno. Como bien sabran decidi continuar el fic por lo que vuelvo a resubirlo de poco con alguna que otra modificación que va desde reescribir partes con las que no quede conforme o eliminar aquello que me pareció que esta de mas, exceptuando el capitulo uno que si bien es corto y sencillo es uno de los que mas me gusto escribir y al que menos errores narrativos le encontré y de los ortográficos…ni hablar! Son casi nulos gracias a los beteos de chibi. Si bien me jode empezar de nuevo, esto me da tiempo para arreglar mi falta de medios, y de paso para los que anteriormente no leyeron Juvenile, ahora se den una pasada, y para los que si, tal vez se copen y lo vuelvan a leer xD

Disclaimer: Si Inazuma Eleven fuera mio ninguno de los personajes seria analmente virgen.

Hormonas. Si había algo a lo cual echarle la culpa, eran las hormonas, porque no era común despertarse de repente en la mañana con un notorio problema entre piernas, comenzar a oler de un dia para el otro; los repentinos calores, ni el percatarse de que tan cortas usaban las chicas las faldas de sus uniformes. Lo que antes divertía , ahora se transformaba en monótono, y lo que antes no llamaba la atención (léase, los vellos en las piernas, el tamaño de diversas partes de la anatomía y hasta las chicas en si) ahora, de repente, tomaba no solo atención sino también protagonismo. Esta clase de cambios era como una especie de secreto a voces, de esos que todo el mundo sabe pero nadie se atreve a comentar; y aunque a más de a uno no le agradasen dichos cambios, bien sabían que era imposible huir de los síntomas de la tan llamada pubertad. Por suerte aquellos síntomas no eran un problemas para Shuuya Goenji, o por lo menos eso era lo que creía creer.

Todo comenzó un día como cualquier otro; un día en el cual se había despertado con una dolorosa y palpitante erección en el medio de las piernas. ¡Mierda! Fue todo lo que pudo pensar, pero sin demasiada ceremonia se dirigió hacia el baño de su habitación, se quitó la ropa y abrió el grifo del agua fría, metiéndose en ella para solucionar su dilema de la misma manera en la que siempre solía hacerlo. Si bien no era algo que una simple paja no pudiera solucionar, decidió no hacerlo, ya que la masturbación para el inmutable Goenji de 17 años de edad no era mas que un acto sucio, es decir, el tenia una hermana y una nana viviendo bajo su mismo techo y el solo pensamiento de tocarse para calmar sus involuntarias excitaciones matutinas lo hacia sentir enfermo.

Una vez salido de la ducha, se preparo para desayunar y una vez desayunado, se dirigió hacia la escuela. En el camino fue inevitable cruzarse varios grupos de chicas de otras secundaria, aunque lo mas inevitable fue el echo de que cuando pasaron a su lado, estas se acomodaran el cabello o se sonrojaran y rieran tontamente por lo bajo. Él simplemente miraba el suelo sintiéndose incómodo y haciendose el tonto, ignorando las notorias bellezas que algunas poseían; no era cuestión de que odiase a las mujeres o que le molestase (demasiado) el sentirse observado; simplemente parecía que su pubertad estaba incompleta.

Por muy estúpido que suene, su crecimiento se detuvo en la parte, posiblemente, mas importante. Su cuerpo había crecido bastante bien en estos últimos años, tanto su físico como atractivo eran mas que envidiables, y motivo de varias confesiones y cartas de amor de muchas chicas, pero por algún motivo, el de pelos parados no sentía atracción alguna por estas, llegando al punto de preguntarse si a lo mejor le atraían los hombres.

Eso mismo se preguntaba Shuuya Goenji cuando estaba en el aula, en plena clase con el profesor tratando de explicar algo que él ya sabia; estaba tan aburrido, que se dedicó a observar a las chicas de su curso por un momento, no es que todas fueran feas, porque muchas lo eran. Pensó, pero aparentemente ninguna llamaba su atención, por lo que decidió posar vagamente su mirada sobre los chicos, obteniendo ,afortunadamente, el mismo resultado, suspiró con algo de molestia y, al mismo tiempo, con mucho de alivio. Entonces noto que había una persona a la cual no había mirado, alguien que estaba sentado a sus espaldas, naturalmente, sabia bien de quién se trataba (estaba en su mismo equipo de Soccer, vamos), pero aun así saco un pequeño espejo que dios sabe por qué guardaba en su portalápices, y miró con disimulo a la persona a través de el, solo por el simple curiosidad.

Se trataba de Kazemaru Ichirouta, el "piernas rápidas" del equipo de Soccer, el ex-capitán de los emperadores oscuros, el pseudos-emo, el de apariencia asexuada, y, según rumores, el maricón de la escuela. Por un momento pareció sonrojarse; se notaba que nunca lo había mirado bien, porque se ser así habría notado que tan brillante y sedoso se veía el cabello del observado; que tan tersa y suave se veía su piel (a pesar de estar siempre bajo el sol durante las practicas), el leve rubor extendido por sus mejillas, como unas espesas y arqueadas pestañas rodeaban su rojizo ojo visible, o como entreabría sus rosados labios de a momentos.

El peliazul estaba totalmente absorto en un libro que NO tenia nada que ver con la clase, pero Goenji estaba seguro que si el profesor le hacia una pregunta, sabría como responder. Después de todo Kazemaru no tenia las notas que tenia por nada, ya que era uno de los mejores promedios de la clase. El peliplateado sintió como su curiosidad se transformaba en interés, pues era como una especie de sorpresa como su mirada se negaba a despegarse del espejo, era como si mirara al pelilargo por primera vez (a pesar de haberlo conocido hace ya unos años). Y no es que Kazemaru hubiese cambiado mucho desde que lo conoció, de echo apenas había crecido de altura, su constitución física seguía siendo la misma, aunque ahora su delgadez era mas notable por su altura, su rostro seguía mostrando esa expresión nata de serenidad a prueba todo; se podría incluso decir que el cambio mas notable (por no decir el único) era el largo de su cabello, que ahora le llagaba hasta algún punto por encima de la cintura.

Y fue entonces cuando vio como el pelilargo miro hacia su dirección con algo de miedo, cosa que le intrigo, hasta que ,por supuesto, el profesor dejo caer en su escritorio un pesado libro logrando que lo encarase, haciendo notar así su enfado, ya que había estado llamando al menor hacía rato sin respuesta alguna.

Por fin las clases terminaron y ,después de un sermón por parte del profesor y de un par de intentos por seguir mirando al peliazul, se dirigió hacia los vestidores con la mente algo borrosa. Cuando abrió la puerta, la volvió a cerrar, con la inocente esperanza de que lo que acababa de ver no fuera mas que una ilusión. Sintió su pulso acelerarse y un calor recorrer todo su cuerpo, la puerta fue abierta desde adentro, dejando mostrar a un sorprendido Kazemaru Ichirouta en boxers.

-Ah, eres tu. Entra rápido que hace frió.-dijo el pelilargo mientras se unía al resto de sus compañeros que terminaban de ponerse sus uniformes. El de piel morena no pudo, ni quiso, evitar seguir el culo del andrógeno muchacho con los ojos. Ese culo si que era un espectáculo para la vista, sobretodo para las manos, pensó. Sorprendido por sus propios pensamientos y antes de que alguien notara algún cambio en su inmutable expresión, trago saliva. Dando grandes y exageradas zancadas, el recientemente revolucionado por las hormonas (que no tenían mejor momento que hacer aparición que este) Goenji siguió el ejemplo del pelilargo, sacándose la ropa.

Cuando se bajo los pantalones, se quedo un momento en silencio, mientras se los volvía a subir. Miro para todos lados, cerciorándose de que nadie lo estuviera mirando, ni de haber llamado la atención. Y miro a su entrepierna con miedo (miedo a ser descubierto vale aclarar) A Shuuya Goenji se le había parado y por culpa de andar viendo culos ajenos, el de cierto pelilargo en particular. ¿Acaso el destino era tan cruel como para hacerle lo que le estaba haciendo? ¿A caso era tan divertido para Dios, Buda o lo que sea que este allí observando desde el cielo cagarse tanto en el?.

Lo primero que hizo fue voltearse para colocarse unas calzas por encima de los boxers como muchos de sus compañeros hacían, el no solía hacerlo durante las practicas pero la situación lo ameritaba, solo tenia que fingir que no tenia la dolorosa erección que estaba llevando y todo saldría bien, con algo de suerte se la bajaría durante la practica. Eso era, nadie tenia que darse cuenta y el haría como si nada.

Cuando salio al campo, sintió que la suerte, al fin, estaba de su lado, la temperatura había bajado notoriamente, eso lo ayudaría bastante a bajar su excitación, y el efecto seria mas rápido. Goenji sonrió aliviado.

-La tienes mas dura que una roca, fíjate de no acabar o le vas a sacar un ojo a alguien.

Su sonrisa se desvaneció tan rápido como sus esperanzas, ya que aquel vulgar vocabulario podría reconocerlo en cualquier lugar, tiempo y espacio. El que había hablado mientras trotaba a su lado no podía ser otro mas que Fudou Akio, quien reía bastante divertido.

-No se de que estas hablando-se hizo el desentendido.

-Ah no? Que te parece la torre Eiffel que tanto tratas de ocultar?- hizo una mueca mientras señalaba el apretado miembro del platinado- por mas que nadie se de cuenta, no trates de disimularlo ante mi, es inútil. Cuando tu pateabas tu primer gol yo ya me masturbaba mirando mi foto- dicho eso se adelanto, dejando al excitado chico atrás. La práctica había transcurrido sin problema alguno, bueno para todos a excepción de Goenji, que había tenido la peor practica de toda existencia, al parecer a Fudou Akio también le divertía cagarse en el.

Primero, se habían separado en dos equipos, Fudou estaba en el suyo y parecía que el ojiverde se empecinaba a hacerles fuertes pases a la zona de su entrepierna, mostrando así lo acertada (para la desgracia del ojinegro) que era su puntería. Como si recibir pases de la misma persona hacia el mismo lugar no fuera suficiente, también estaba Kazemaru, el eje de su problema en cuestión, que no había elegido mejor día para marcarlo que este. Sentir al pelilargo cerca, frotando accidentalmente sus cuerpos, sentir su agitada respiración acelerarse, ver cada uno de sus músculos en movimiento, oler su cabello meciéndose; ver cada maldita gota de sudor cayendo desde su frente, resbalando por su cuello en cámara lenta, no hacían mas que dejarlo en un estado de estupefacción que no ayudaba a que su erección bajase, sino que la animaba a crecer.

-¡Hey! ¡Presta atención!- escucho que le decía Kidou. Entonces se molesto, porque simplemente no era justo. Estaba embobado, dolorosamente excitado, recibía pases constantemente a la zona de su entrepierna, y ¿encima de que hacia un esfuerzo sobrehumano lo regañaban! Ya quisiera ver a Kidou en esa situación, pensó.

Fue entonces cuando una veloz ráfaga de viento paso a su lado robándole la pelota, si no hubiese reconocido el olor tal vez no se hubiera dado cuenta, así que corrió, enojado, molesto y excitado detrás del pelilargo que tanto lo había frustrado ese día, cada vez estaba más y más cerca, sin pensar bien lo que hacia, le tomo la muñeca tirando de ella con fuerza, impidiendo así su escape. Pero lo que Shuuya no meditó fue que el pelilargo lo derrumbaría por inercia y se caería encima suyo, sentándose en su regazo, gimiendo de dolor.

Kazemaru sintió algo extraño haciendo presión sobre su trasero, y cuando se quiso dar cuenta, fue empujado violentamente por un Goenji que salio disparado hacia algún lugar de los vestidores. Si bien al resto del equipo se preocupo por el "fugitivo", Fudou lo excuso diciendo que el de piel morena le había mencionado que no se sentía del todo bien, por lo que siguieron con la practica.

Mientras tanto en el vestuario, Goenji decidió que ya que no era justo lo que le pasaba tomaría cartas en el asunto; abrió el casillero del culpable de su situación, saco su camisa de el, acercándosela al rostro, oliéndola, dejando que el aroma lo embargara por completo. Una de sus manos bajo por debajo de sus pantalones liberando su ahora palpitante miembro, tomándolo por completo, subiendo y bajando su mano, al principio lento, luego aumentando más y más el ritmo, escuchando aquel sonido que, a pesar de ser nuevo ahora en sus oídos, se volvería tan conocido por él , mientras gruñía enojado.

Imágenes de Kazemaru le vinieron a la cabeza, como si las estuviera viviendo en esos momentos, imágenes y recuerdos del peliazul cambiándose, del peliazul comiendo, estirando, respirando agitadamente; faltaba poco, muy poco, por lo que acelero el ya de por si veloz ritmo, sintiendo que seria mas fácil morir que no ir mas rápido, sentía una humedad en sus manos, no era sudor, era otra cosa, eran los fluidos pre seminales que brotaban del miembro de Shuuya, anunciando que ya la gloria estaba cerca . Era una bajeza, lo sabia, pero en ese momento le importaba un reverendo carajo. La culpa no era suya después de todo, por lo que no tendría un mísero cargo de conciencia.

Y así fue como, en la soledad de los vestidores del equipo de futbol se encontraba Shuuya Goenji, haciéndose la primera paja de su vida, mientras en el campo de Soccer, un moreno de ojos verdes con un singular peinado se reía sonoramente, despertando la confusión de muchos.

Notas finales: Se que es pretencioso lo que voy a decir, pero bueno, no pierdo nada intentándolo. La cosa es que debido a mi separación con chibi (la cual provoque YO por motivos que ni ella sabe, ni quiere saber) no tengo una beta. La verdad es que Chibi no la tubo nada fácil siendo mi beta ya que soy muy vaga y me cuelgo demasiado con otras cosas cuando se supone que debería estar escribiendo, dejando de lado mi inseguridad a lo cual le tenia que releer por telefono como millones de veces cada avance porque además le hacia cambios de un dia para el otro. En otras palabras, soy un desastre. ¿A que viene eso? Pues es simple, la verdad necesito un/a beta, osea alguien que corrija mis errores ortográficos y narrativos y que pueda soportar ms repentinos cambios. A lo mejor alguien si se interesa, pero si llega a existir esa persona solo tiene que tener una característica: tener bena ortografía (por lo menos mejor que la mia, lo cual no es difícil). Para el/la que se interese que me mande un mensaje privado con su email y si no tiene cuenta en que me mande un mensaje al email que puse en mi perfil. Creo que no queda nada as que decir salvo que no sean malos y dejen un review, los cuales me ayudan mucho a la hora de escribir.

Review? 8DDD