Estoy sentado, en frente del ordenador, intentando hacer una redacción de lengua, si fuese por mí ya habría escrito cuatro palabras sin sentido y me habría puesto a ver la tele. Mañana es mi último día de clase; la evaluación es por la tarde y, por lo tanto, tengo que dar buena impresión. Mirad, según lo que yo sé, esto es lo que se debe hacer, bueno según yo y todos mis compañeros, ¡ah por cierto! Me llamo Fermín y como algunos de vosotros voy a 3º de ESO:

Los últimos días de clase hay que portarse como un ángel: no hablar en clase, no tirar bolas a la papelera de clase desde tu sitio, en fin, todo aquello que se nos puede ocurrir en una de aquellas clases, que según muchos son "mortales", sí suena a rollo, y a muchos que les he contado esto piensan:

¿Cómo voy a atender en una clase que no he atendido en mi vida?, ¡Vas de farol!, ¿no?

¡Pues no!

Ya sé que puede ser una clase en la que un cuarto de hora se te pasa como tres. Sí, lo entiendo, a mí también me pasa, esas clases de matemáticas interminables a última hora, en la que estas deseando que se pase para irte a casa a comer, tumbarte en el sillón y quedarte casi una hora viendo la tele. Bueno, tu aguanta: mira los fluorescentes, mira cómo se come el raro los mocos de su nariz, pero por lo menos, de vez en cuando haz que se note que estas en clase. Eh!, pero no solo en la que es un tostón, sino también en las demás, en todas hay que portarse como está mandado. Bueno os dejo me voy a dormir. ¡Qué tengo que descansar!

¡Ring!, ¡ring!, ¡ring!...

¡Oh! ¡no! Clase…

Me levanto, me ducho, desayuno y… ¡a todo correr al instituto! Llego a clase 5 minutos antes que la profesora y en esta clase intento no dormirme; ¡es un rollo! Suena la campana, ¡puf! ¡No podía más! Bueno por lo menos la profesora me ha felicitado por mi buen comportamiento. Las demás clases son lo mismo que la primera, pero cojo la última con mucho más entusiasmo.

¡Bien! La última. ¡Después de esta… a casa!

Se me pasa rápido pues no he parado de poner en una hoja de la agenda mis notas; este trimestre me sale una media de… ¡ocho! Bien si todo es como he pensado mis padres me tendrán que comprar un móvil nuevo en recompensa a mis notas ¡Bien!

Ahora sólo queda esperar a mañana a que… poco a poco, me vallan diciendo los profesores las notas. ¡Qué nervios!