Luchare por tu amor.

Prefacio: Carlisle es el jeque de una de las potencias más grandes de la minería y la tecnología entre los países árabes. Él solo tuvo un hijo, Edward, el cual está casado con Jessica desde hace más de cinco años. Cuando iban a cumplir su segundo aniversario y ya la joven pareja estaba preparada para condecir al futuro heredero al trono de Sheihar, se enteraron de que ella tenía cáncer, en los años siguientes la salud de ella ha ido decayendo día con día. El jeque al darse cuenta que de que su hijo no hacía nada por conseguir otra esposa decidió tomar cartas en el asunto y buscarla él mismo, ¿Qué pasara cuando a Edward no le quede más opción que tener dos esposas?, ¿Qué pasara cuando para él todo eso sea más que el simple cumplimiento de una ordenanza de su padre y sienta algo espacial por Bella?, ¿Sera demasiado tarde para el amor?

Capitulo 1:

Edward.

-No me puedes obligar a que tenga una segunda esposa. Yo ya tengo una y no la dejare sola, porque tú me la exijas.- dije enfrentando a mi padre.

-No te estoy obligando, te lo estoy informando, mañana llegaran ella y su familia, y en tres días será el matrimonio,- respondió muy tranquilamente recargando la espalda en su trono.

-El ser jeque no te da ningún derecho a meterte en mi vida padre.- replique yo con rabia.

-Al contrario, porque si tú mueres y no tienes ningún heredero, todo por lo que hemos luchado, todos lo que nuestros antepasados hicieron para hacer de esta una nación poderosa y estable se irá a por la borda. Por eso.-dijo el jeque Carlisle, era un hombre que siempre ha deseado lo mejor para su gente y para su familia, pero al mismo tiempo siguiendo al 100% las reglas de las creencias y la religión, respetándolas.

-No me volveré a casar, fin de la discusión,- dije.

-Mientras yo viva, yo seré el que decida las cosas, y en tres días te casaras con Isabella, si tú quieres cuando seas jeque… bueno tu veras que haces con ella entonces, pero mientras yo viva, tú harás lo que yo diga así como lo dice el Corán.- replico exasperado, luego respiro profundamente cerrando los ojos, segundos después los volvió a abrir, y con vos más suave dijo.- Hijo no es por presionarte, pero sabes que Jessica no se va a recuperar, han ido a cuanto medico han encontrado, y todos dicen lo mismo, del punto en el que esta ella no va a retornar, por el contrario va a ir empeorando mas y mas… hasta morir. se sensato hijo, solo quiero lo mejor.

-Pero ella se va a recuperar, en unas semanas termina el tratamiento y todo seguirá igual que estaba antes de que ese maldito cáncer la atacara.- dije casi desesperado.

-Bueno, tu segunda esposa te ayudara a distraerte durante esas semanas, y puede que hasta conciban un heredero durante ese tiempo.- hablo tranquilamente tomando un sorbo de su té.

-Pues no quiero ni necesito una segunda esposa.- dije saliendo de esa sala, si él quería que me casara lo haría, pero no la entendería como lo manda la religión, ella sería mi esposa simplemente en apariencias y nada mas…

Bella:

Mis padres y yo estábamos llegando al palacio del rey Carlisle, para casarme con su hijo, sé que es un honor casarse con alguien de la realeza árabe y que yo nunca sería la que escogería a mi esposo, pero ser segunda esposa, eso jamás lo habría ni imaginado para mi futuro, además, después de la boda solo vería a mis padre es ocasiones importantes, y a mis amigos de Inglaterra no los volvería a ver más.

-¿Qué sucede gacela?- pregunto me padre alzando me cara por el mentón.

-Nada.- respondí intentando embozar una sonrisa, nada sincera.

-Dinos que sucede mi niña- pidió mi madre.

-Es que no los voy a ver mucho de ahora en adelante.- y tampoco a mis amigos ni a… ni a Jacob, pensé.

Flash back:

-Fuguémonos Bells, fuguémonos sin mirar atrás.- me propuso Jake tomándome la mano cuando le informe de que me iría.- vivamos juntos, no tienes porque casarte sin amor.

-En mi religión y mi país si, jake no me lo hagas más difícil de lo que es esto, tengo que hacerlo por mis padres, y no hay marcha atrás.- dije.

-Está bien, ve pero llévate esto,- me coloco una pulsera con un lobo de madera color cobrizo,- para que cada vez que la veas te recuerdes de mí, y esto.- se acerco mas a mí y me dio un casto beso en los labios, ¡mi primer beso! ¡POR ALAH! - Para que me compares con quien te vas a casar, allá.- y diciendo esto se fue en su motocicleta. Dejándome en estado de shock en la entrada de mi casa y con una mano en mis labios.

Fin flash back

-Pero seguiremos en contacto mi niña, y vendremos cada vez que nos necesites.- continuo mi madre, a esas alturas ya todos estábamos llorando.

Cuando llegamos al palacio, el jeque y su esposa nos recibieron en la sala del trono, mi padre y el rey Carlisle se fueron a hablar para su estudio, mientras que su esposa, mi madre y yo nos fuimos para unas de las terrazas del palacio. Mientras la dos mujeres hablaban me mente vagaba en todas direcciones, en todas menos la que se refería a mi matrimonio y a quien sería mi esposo.

-Y dime Isabella, ¿no tienes curiosidad de cómo es el príncipe Edward?- me pregunto la señora Esme - dulcemente.

-Oh por favor su majestad llámeme Bella, cuando usan mi nombre completo me parece que me están regañando, o algo así.- le pedí,- y si me da algo de curiosidad, pero prefiero seguir las ordenanzas del Corán.

-Wau, es impresionante que una chica de tu edad, criada en un país alejada de las tradiciones y de las tierras de Alah, piense de esa manera.- me alabo juntando las manos con júbilo.- eres perfecta para casarte con el príncipe y no te desanimes por ser segunda esposa, Jessica, la primera, los médicos no le dan más de seis meses de vida, y luego de ese penoso suceso tú serás la primera esposa.- luego de ese comentario mi madre y la señora Esme estuvieron hablando durante horas de los preparativos para la boda, en un día me casaría con un completo extraño, me tendría que acostar con alguien que en mi vida siquiera he hablado, estaría atada de por vida a alguien que no amo… al parecer el haberme criada en Inglaterra si ha cambiado mi forma de ver mi futuro a pesar de haber nacido aquí…

La boda y la recepción, salió según lo planeado por mi madre y la señora Esme, para este momento mi esposo y yo nos hallábamos sobre una especie de tarantín en forma de sillas en hombros de los presentes a la fiesta en honor a nuestra boda como era tradición, mientras odaliscas movían sus atributos y velos al son de la música.

Mire de reojo a la esposo, parecía un ángel molesto por algo o un dios griego esperando a que algo interesante pase en el Olimpo, su tez era pálida y liza como la porcelana, sus broncíneos cabellos le daban un toque irreal a sus facciones perfectas, su cuerpo era se veía musculoso pero no exagerado por debajo de su traje tradicional y sus ojos verdes refulgían a la luz del salón, robándome el aliento cada vez que me volvía para verlo. Era realmente muy hermoso pero muy callado, en el tiempo que llevábamos sentados en el tarantín no me había dirigido la palabra.

No sabía si era un harán tener pensamientos de él mas ligero de ropa, tratándose de mi esposo, pero sí lo era ya estaba condenada a quemarme en el mármol del infierno.

Cuando llego la hora de la consumación, un camino de pétalos de rosas nos condujo hacia una de las habitaciones que se encontraban en esa planta del palacio, una vez dentro pude ver que había una gran cama apuntando al este, hacia donde nace el sol, con altos pitares en cada esquina, los cuales sostenían unas finas y traslucidas cortinas de seda color lila. Las sabanas que cubrían la cama eran blancas, con diseños bordados en hilos de plata. A un lado de la cama había una mesa con frutas, bebidas y dulces, todo era muy llevado por las tradiciones pero con un berroche de lujos y majestuosidad digna de los reyes…

Holas a todos mis seguidores lindos y bellos, aquí les traigo una nueva historia, que estoy escribiendo solo para ustedes, espero que ustedes la disfruten leyendo, así como yo disfrute escribiéndola, nos leemos… Ah y no se les olvide darse una pasadita por mis otras historias: "Recuperando el amor ."; " Total e irrevocablemente enamorado."; "Vuelve a mí." Y "El regreso de Edward" Chaito… besos hasta pronto.