Aquí tienen mi primera historia de Harry Potter. Llevo varios meses con el capítulo y al fin lo he terminado. Espero que sea de su agrado.

Capítulo 1

Revelaciones

Un joven de pelo azabache, ojos verdes y una cicatriz en forma de rayo en la frente miraba por la ventana de la casa donde vivía. Este joven era Harry Potter y a pesar de ser madrugada el muchacho no conseguía dormir. Uno de los motivos era la muerte de su padrino Sirius Black a manos de Bellatrix Lestrange servidora de su enemigo Lord Voldemort. El otro motivo era haberse enterado del contenido de la profecía la cual le hacia como el único capaz de derrotar a Lord Voldemort.

Harry no sabía que tenía que hacer, estaba confuso y algo aterrado; como un joven a punto de cumplir 16 años iba a ser capaz de derrotar a uno de los magos oscuros con más poder de todos los tiempos. No dejaba de pensar en que si Dumbledore le hubiera informado de toda la verdad quizás estaría más preparado, aun estaba confuso de la conversación que había tenido con el director de Hogwarts, no entendía por que si era fundamental en la guerra el director no le había preparado.

El joven suspiro al oír el despertador de su tío sonar, debía preparar el desayuno a su tío por lo que el joven se dio prisa. El día de hoy era muy importante para el joven, había decidido ir a Gringotts a pesar de las advertencias del director de Hogwarts de que no saliese. El motivo era que necesitaba dinero para comprar algunos libros, ya que si Dumbledore no quería enseñarle el aprendería por su cuenta. Sabía que hoy era el día perfecto para salir de su casa ya que había estudiado las guardias de los integrantes de la Orden del fénix y hoy le tocaba a Mundungus el cual no era muy de fiar. Bajo y empezó a preparar el desayuno a su tío con todo su empeño, esperaba contentar a su tío para que le ayudase.

Mientras preparaba el desayuno su tío Vernon entro en la cocina y se sorprendió al ver a su sobrino.

- ¿Qué haces mocoso?

- Preparándote el desayuno tío.

- ¿Qué quieres de mi?

- Veo que te has dado cuenta de mis intenciones, necesito un favor.

- ¿En que me beneficia a mi hacerte un favor Potter?

- Que si todo salé bien no me verás en lo que resta de verano.

Los ojos de Vernon se iluminaron al pensar en las ventajas de no tener a su sobrino allí y por lo tanto a ninguno de sus raros amigos como el los llamaba.

- ¿Qué necesitas de mi?

- Tengo que ir a un sitio, pero necesito hacerlo a escondidas, por lo que te pido que cuando vayas a irte me dejes ocultarme en tu coche y me lleves a una dirección.

- Está bien mocoso - dijo Vernon sirviéndose el abundante desayuno que le había preparado Harry - deja una nota a tu tía de que no vas a estar.

Harry subió entonces a su habitación y escribió una nota para su tía explicándole que iba a estar fuera. Tras eso copio su capa de invisibilidad y su varita, se puso una sudadera con capucha para que no le reconocieran en el callejón Diagon y bajo las escaleras.

Dejo la nota encima la mesa de la cocina y fue al garaje donde su tío ya le esperaba.

- ¿Que vas a hacer?

- Voy a usar una capa que me permite hacerme invisible para que nadie me vea salir, así los vecinos no comentaran nada de mí.

Las palabras de Harry surgieron el efecto inmediato ya que Vernon abrió la puerta rápidamente.

El joven se puso la capa y entro en el coche, ya dentro le hizo saber a su tío que estaba listo y Vernon también entro. Harry le comento la dirección y su tío arranco el coche. Tras una media hora de viaje Harry vio que su tío paro y asomo la cabeza para ver que estaba en la puerta del Caldero Chorreante.

- Gracias tío, si puedo hoy mismo iré a recoger mis cosas.

Su tío no dijo nada y nada más salir Harry del coche se puso en marcha. Harry se encamino a la puerta del local y entro tranquilamente con la capucha puesta. Allí vio que había poca gente y lo achaco a que era muy temprano.

- ¿Desea algo señor?

- No necesito nada Tom - dijo Harry levantándose la capucha para que viese la cicatriz y le reconociera - pero si te pido que no digas que he estado aquí.

- No te preocupes Harry.

El joven toco los ladrillos con su varita para que se abriera la puerta al callejón Diagon. Entro rápidamente y se dirigió a Gringotts a sacar dinero, allí se dirigió al primer duende que vio libre.

- Buenos días, me gustaría sacar algo de dinero pero antes quiero saber algunas cosas.

- Nombre.

- Harry Potter.

- Señor Potter, bienvenido, venga conmigo el director del banco le agradara su visita.

Harry fue conducido a una puerta bastante lujosa, cuando entro vio un despacho impresionante y en el centro una mesa con un duende que lo miraba fijamente.

- Es un placer tenerlo aquí señor Potter, soy Ragnok director de Gringotts.

- El honor es mío.

- Llevo mucho tiempo deseando hablar con usted.

- ¿De qué se trata?

- Son varias cosas que le conciernen, pero primero necesito saber si usted ha recibido alguna carta mía o si ha recibido las cartas con sus movimientos.

- No señor, nunca he recibido una carta del banco.

- Es justo como me temía, no es agradable señor Potter pero alguien le ha estado engañando.

- ¿Qué quiere decir?

- Vera señor Potter, desde que estuvo aquí con once años llevo intentando hablar con usted, he mandado cartas pero ninguna ha sido respondida.

- ¿De qué quería hablar?

- Sobre su familia, dígame señor Potter ¿qué sabe de sus antepasados?

- No sé mucho, solo se los nombres de mis padres.

- Vera señor Potter, la familia Potter es una de las familias más importantes de Inglaterra. Su abuelo Charlus Potter al cual tuve el honor de conocer fue un gran amigo mío.

- ¿Qué tiene eso que ver con lo de haber sido engañado?

- La charla que voy a tener con usted debía haber sido cuando cumplió los once años, debe saber que usted es el jefe de la noble casa Potter además de otros títulos de los que ahora después hablaremos. Además si no me equivoco usted solo sabe de su bóveda de confianza ¿ha estado alguna vez en la bóveda familiar de los Potter?

- No, yo creí que la bóveda de confianza es lo único que me dejaron mis padres.

- Justo lo que me temía, señor Potter no se como decirle esto pero le han estado robando.

- ¿Quién?

- Desde que usted tuvo acceso a su bóveda por primera vez hace cinco años han estado sacado grandes cantidades de dinero de su bóveda familiar, esa persona ha sido Albus Dumbledore.

- ¿Dumbledore me ha estado robando? ¿Por qué?

- No lo sé.

- Como puedo saber cuánto dinero tengo y cuáles son mis pertenencias.

- Enseguida lo sabremos.

El director saco una pluma y un pergamino.

- Necesito que se pinche con esta pluma en un dedo, tras eso podremos saber todas sus pertenencias, también se sabrán sus títulos y el dinero que usted ha sacado, así sabremos cuánto dinero ha sido sacado por Dumbledore.

Harry alargo la mano y dejo que lo pincharan. Tras eso la pluma empezó a escribir sola en el pergamino, estuvo al menos media hora la cual Harry se quedo sorprendido ante todo lo que estaba escribiendo.

- Impresionante, lea señor Potter, este es su patrimonio.

Harry cogió el pergamino y empezó a leer.

Pertenencias del señor Harry James Potter Evans

Señor de la casa Potter por parte de padre.

Lord Gryffindor por parte de padre.

Lord Peverell por parte de padre.

Lord Hufflepuff por parte de madre.

Señor de la casa Black por parte de padrino.

Lord Ravenclaw por parte de padre.

Lord Slytherin por parte de padre.

Lord Pendragon por parte de padre.

Bóveda familiar de los Potter.

Bóveda familiar de los Black.

Bóveda familiar de la familia Gryffindor.

Bóveda familiar de la familia Ravenclaw.

Bóveda familiar de la familia Hufflepuff.

Bóveda familiar de la familia Gryffindor.

Bóveda familiar de la familia Slytherin.

Bóveda familiar de la familia Peverell.

Harry leyó sorprendido todo lo que tenía.

- Estos son sus títulos y sus bóvedas - dijo Ragnok - además usted tiene una gran cantidad de mansiones por todo el mundo y varios negocios tanto en nuestro mundo como en el mundo muggle.

- Como es posible, tenía entendido que mi madre era nacida de muggles.

- En realidad su madre, pertenece a la línea dormida de Hufflepuff, lo que quiero decir es que en algún momento la familia de su madre se separo en el mundo muggle y el mundo mágico.

- ¿Quién es la familia Peverell? ¿Y como es posible que yo sea Lord Slytherin?

- Le contare señor Potter, su padre al igual que usted es descendiente directo de Godric Gryffindor, además usted es Lord Ravenclaw ya que cuando la línea de Ravenclaw desapareció todo pasó a los descendientes de Gryffindor. En cuanto a Lord Slytherin usted tiene el titulo por conquista.

- ¿Por conquista?

- Godric Gryffindor derroto a Salazar Slytherin en un duelo de honor, ese acto hizo que todas las propiedades de la familia Slytherin pasaron a ser de Godric Gryffindor.

- ¿Y Lord Peverell?

- Los Peverell son una familia incluso más antigua que los fundadores de Hogwarts, usted es descendiente de Ignotus Peverell el menor de los tres hermanos Peverell.

- Reconozco el nombre Pendragon, sino me equivoco es el del rey Arturo.

- En efecto lo que hace que usted sea el legitimo heredero del mundo mágico en Inglaterra.

- Esto es demasiado.

- Creo que empiezo a entender por que Dumbledore le ha estado robando señor Potter, seguramente no quiera que tenga más poder que él.

- Maldito viejo.

- No se preocupe señor Potter, averiguaremos cuanto dinero ha sido extraído de sus bóvedas, pero antes quiero comprobar una cosa.

- ¿El que?

- Nosotros le hemos estado enviando cartas pero usted no las ha recibido, quiero comprobar si tiene encima algún encantamiento.

- Está bien, quiero saber que más ha hecho Dumbledore en mí.

El duende realizo varios hechizos sobre Harry, tras eso pincho de nuevo un dedo del joven y puso la sangre en un pergamino.

- Esto nos dirá que hechizos tiene sobre usted.

Harry vio como varias líneas se escribían, cada vez que una palabra aparecía al joven le entraba una gran oleada de furia contra Dumbledore.

- Esto es terrible - dijo el director - Dumbledore ha ido demasiado lejos.

Harry cogió el pergamino y comenzó a leer. Según el pergamino Harry tenía varios encantamientos de desvío de correo, hechizos que le impedían aprender con toda su capacidad, había sido bloqueada por completo su capacidad para aprender oclumancia y legeremancia, hechizos para impedir el crecimiento, bloques de odio contra Severus Snape y la casa Slytherin.

- ¿Se puede hacer algo?

- No se preocupe señor Potter, podemos quitarle todos los hechizos.

- Ahora voy a tener que ponerme al día, debo aprender todo lo que debía haber aprendido.

- Nosotros los duendes le ayudaremos, usted es el heredero del mundo mágico y que se le haya mentido de esta manera delante de nuestras narices es indignante.

- Se lo agradezco mucho, pero debo aprender muchísimas cosas.

- Dígame señor Potter ¿sabe lo que son las salas del conocimiento?

- Nunca he oído hablar de ellas.

- Son unas salas especiales de los duendes, el tiempo pasa de forma diferente, si usted entra en una de las salas durante una semana en la sala habrán pasado dos meses.

- Sirven entonces para ayudar con el aprendizaje.

- Si y no, sirven para otras muchas cosas, por ejemplo los duendes las usamos para la forja, aprendizaje, sirven para muchas cosas.

- ¿Y yo podría estar entrar en las salas?

- En efecto.

- Entonces si es posible me gustaría entrar tres semanas, por lo que estaré allí en realidad seis meses.

- En realidad señor Potter las salas pueden adaptarse, si quiere usted más tiempo se puede poner.

- ¿Es posible que este dos semanas y sean dos años?

- Si señor Potter.

- Entonces eso me gustaría hacer, quiero aprender todo lo posible para reclamar el trono y cambiar las cosas.

- Lo primero es eliminar los hechizos de su cuerpo - dijo Ragnok sacando un pequeño frasco con una poción - esto servirá para arreglar lo que ha hecho Dumbledore.

Harry tomo el frasco y se tomo la poción, sintió algo de dolor de su cuerpo pero cuando termino una luz blanca le ilumino por completo.

- Todo ha sido arreglado.

- Pues primero debo recoger mis cosas de casa mis tíos, antes de venir de nuevo.

- Le prepararemos un traslador, además cuando vuelva le tendré un informe de lo que ha sido substraído de sus bóvedas.

- Se lo agradezco.

El duende le paso un amuleto el cual, cuando Harry lo cogió sintió la reacción de traslador, al caer al suelo estaba en su habitación de Privet Drive. Rápidamente el joven recogió todas sus cosas. Tras recoger el joven bajo a la cocina donde se encontraba su tía.

- ¿Qué haces tu aquí? Creí que estabas fuera.

- He regresado a recoger mis cosas, me voy de esta casa para siempre.

- Vete de aquí ingrato.

- No tienes vergüenza tía, yo no pedí quedarme con vosotros, si no me querías haberme dado a un orfanato.

- Seguíamos orden del viejo.

- Dumbledore os ha mentido, estoy seguro que ni siquiera debía ponerme con vosotros, dime ¿os prometió dinero?

- Y que si lo hizo.

- Que seguramente el dinero que os prometió me pertenece, me he enterado que me ha estado robando durante los últimos años.

- ¿De que estas hablando?

- Mi padre era una de las personas más ricas del mundo mágico, ese viejo se ha aprovechado de mi ignorancia para robarme y mentirme. Además para que lo sepas tienes sangre mágica en las venas.

- ¡Yo no soy ningún bicho raro como tu!

- Tienes un antepasado mágico, lo que quiere decir que si despertó el gen mágico en mama puede que despierte en tus nietos si es que los tienes.

- Dudley encontrara una buena esposa, no es un inútil como tu.

- Me gustaría verlo, pero mejor me voy.

- Pagaras por todo mocoso, esto no quedara así.

Harry subió a su habitación, tenía su baúl con todas sus cosas, su escoba, su capa de invisibilidad y su lechuza. Con calma cogió el traslador de nuevo y se volvió a teleportar esta vez con dirección al banco.

Volvió a aparecer en el despacho del director el cual estaba con varios papeles en la mesa.

- Bienvenido de nuevo señor Potter.

- Antes de entrar me gustaría escribir un par de cartas.

- Me permite sugerir que no escriba a los Weasley.

- ¿Cuál es el motivo?

- Nuestros informes nos indican que no solo Dumbledore ha usado su dinero, también Molly y Ronald Weasley.

Esas palabras derrumbaron a Harry, personas que consideraba como su familia le habían traicionado, en ese momento recordó como la señora Weasley le ayudo a entrar en el andén su primer año, como fue cariñoso con él. Harry entonces se dio cuenta de algo, porque una mujer que ya había tenido hijos en Hogwarts tenía que preguntar sobre el andén, aquello seguramente fuera para atraerlo. También recordó como Ron se había sentado con él alegando que no había más sitio, seguramente era para acercarse por interés, quizás estuviesen bajo las ordenes de Dumbledore.

- Cuanto me han substraído.

- En total, alrededor de cinco millones de galeones.

- De momento no voy a hacer nada, pero cuando salga de las salas ideare algo.

- Por cierto señor Potter debe saber que el señor Black dejo estipulado un testamento, lo curioso es que me he encontrado dos testamentos totalmente distintos.

- ¿Dos?

- Uno entregado por el señor Black el mismo día antes de su muerte el cual es el que se va a leer, el otro fue entregado por Dumbledore en navidades.

- Seguramente pensaba encargarse de Sirius.

- En el del señor Black usted recibe todos sus bienes y en el entregado por Dumbledore, es el viejo quien sale beneficiado.

- ¿Cuándo es la lectura?

- Justo el día de su cumpleaños.

- Entonces no hay problema, voy a escribir las cartas.

Durante un buen rato Harry escribió varias cartas, tranquilamente las repaso con calma y cuando vio que todo estaba en orden las mando con Hedwig.

- Quiero que lleves estas cartas a Remus, procura que solo te vea él, además quédate con él durante unas semanas.

La lechuza ululo y salió volando por una ventana que había abierto Ragnok.

- Espero que sea cuidadoso con las cartas señor Potter.

- No se preocupe, las he mandado para que no se preocupen por mí, así me dejaran en paz, una última cosa, quiero aprender lo necesario para ser capaz de derrotar a Dumbledore en su propio juego ¿Ha descubierto algo más sobre Dumbledore o los Weasley?

- En realidad sí, vera señor Potter, he desbloqueado la voluntad de sus padres la cual había sido bloqueada por Dumbledore, en ella sus padres especifican que por ningún motivo debía ir con los Dursley. También que ha estado actuando como su tutor cuando no lo es.

- Ese viejo me las pagara ¿De los Weasley hay algo?

- Molly Weasley junto con Dumbledore han redactado un contrato de matrimonio entre Ginny Weasley y usted, pero como Dumbledore no es su tutor no tiene validez.

- No tengo más preguntas director Ragnok.

- Pues si todo está listo le acompañare a la sala que hemos preparado para usted.

- Muchas gracias - dijo Harry cogiendo su baúl.

- Permítame ayudarle - dijo el duende y con un gesto y sin palabras el baúl de Harry se levanto - sígame por favor señor Potter.

Harry siguió al duende a una especie de elevador, en el cual se subieron, tras montar en él empezaron a bajar y tras unos minutos se paro.

- Nos encontramos varios metros debajo del suelo, estas salas están protegidas por magia antigua muy poderosa, no solo nuestra magia sino que también la de la persona que nos ayudo a construirlas.

- ¿Quién fue?

- El mismísimo Merlín, señor Potter.

- Impresionante.

Tras andar un rato llegaron a una gran puerta.

- Solo se podrá abrir poniendo su mano en la puerta, usted dispondrá de una habitación, la comida que quiera de cualquier parte del mundo, una sala de pociones, una biblioteca y una sala de entrenamiento.

- Se lo agradezco enormemente Ragnok y creo que se cómo pagar el favor.

- Dígame señor Potter.

- Me ha dicho que Sirius me había dejado todas sus pertenencias, pues quiero que mire en sus cámaras y recoja las diez reliquias creadas por duendes que más le gusten, serán devueltas a su pueblo.

- Señor Potter es usted una gran persona, los duendes estarán siempre con usted.

Harry con calma puso la mano y entro en la sala, cerro la puerta y decidió que lo primero era hacer un plan de estudio y entrenamiento. Tenía que estudiar mucho pero esperaba que el tiempo en aquella sala le ayudase.

Una lechuza blanca volaba con varias cartas atadas a su pata, en la lejanía vio una pequeña cueva donde la lechuza entro, allí un hombre con la túnica raída se encontraba.

Remus Lupin había pasado una noche bastante mala, no solo por haber pasado hacía poco la luna llena, además dolor por la muerte de su amigo. Estaba tranquilo cuando vio una lechuza blanca como la nieve que se acerco a él.

- Hedwig ¿Qué haces aquí?

La lechuza ululo y estiro la pata para que viera las cartas, Remus las cogió y vio que una era para él, la otra para Dumbledore y una para Snape lo cual le sorprendió. Remus cogió la carta a su nombre y empezó a leer.

Querido Remus.

Te escribo para comentarte varios asuntos que he descubierto. Lo primero que debes saber es que no confíes en Dumbledore, el viejo me ha estado robando y engañando, además de poner varios encantos en mí de los cuales ya te explicare. Remus debes tener cuidado ya que será capaz de cualquier cosa para averiguar que sabes. Te escribo también para decirte que no estoy donde los Dursley, no puedo decirte donde estoy, pero ten por seguro que estoy bien. El día de mi cumpleaños es la lectura del testamento de Sirius, pásate media hora antes por el banco y hablaremos.

Ahora, como has visto, Hedwig lleva otras dos cartas, quiero que cojas la de Snape y se la entregues en persona, la otra carta se la dará a Dumbledore, tras eso la lechuza se quedara contigo cuídala bien. En la carta de Snape se revelan varios asuntos de extrema importancia, ten cuidado.

Harry James Potter.

Remus estaba algo sorprendido ante la carta de Harry, que Dumbledore le había robado a Harry no se lo podía creer, pero sabía que el joven no diría algo así sin tener pruebas. Le extraño la carta a Snape pero decidió que no hacía nada preguntándose. Rápidamente desapareció de allí para aparecer al lado de una casa en una urbanización cerca de donde vivía Harry, con calma se dirigió a una casa y toco a la puerta. De ella apareció un hombre de pelo negro grasiento y una nariz ganchuda.

- Debo decir que esperaría al señor tenebroso antes que a ti Lupin.

- Tenemos que hablar.

- ¿Y de que quieres hablar conmigo?

- Tengo una carta que entregarte de Harry - dijo Remus sorprendiendo a Snape - lo se, no entiendo por que te escribe pero debe ser muy importante.

- Entra y dame la carta.

Remus así lo hizo y le paso la carta a Snape. El profesor de pociones empezó a leer para saber que le había escrito el mocoso.

Severus Snape

Seguramente este sorprendido de que yo le escriba una carta. Quizás antes nunca lo hubiera hecho pero últimos descubrimientos me hacen cambiar mi forma de pensar. Lo primero que debe saber es que Dumbledore ha puesto sobre mí varios encantos entre los que se encuentran de odio a usted y a la casa Slytherin. Debe ir a Gringotts junto a Remus y mostrarle la carta al director Ragnok, él le dirá que tiene que hacer. No le cuente nada a Dumbledore, si se entera no sabemos de lo que será capaz.

Harry James Potter

Snape se quedo mirando a Lupin y luego a la carta.

- Esto es una broma de mal gusto.

- Crees que vendría aquí si fuera una broma Snape, no creo que Harry acuse así a Dumbledore sin pruebas.

- Voy a ir contigo a Gringotts, pero si se trata de un truco ni siquiera Dumbledore salvara a ese mocoso.

Snape rápidamente salió de la casa en compañía de Lupin, los dos se aparecieron en dirección a Gringotts. Allí los dos hombres pidieron hablar con Ragnok lo cual les fue concedido cuando nombraron a Harry. El director los recibió enseguida.

- Bienvenidos, si están aquí es que han recibido las cartas del señor Potter.

- En efecto director Ragnok – dijo Lupin – que nos puede decir sobre lo de que Dumbledore le ha robado y engañado.

- Que es todo verdad, deben saber que Albus Dumbledore ha estado robando durante años al señor Potter, ha omitido la voluntad de los padres del señor Potter y ha realizado encantamientos para que el señor Potter no alcance su verdadero poder.

- Tengo entendido que Potter tenía varios encantos de odio contra mí y contra la casa Slytherin - dijo Snape - me gustaría saber si tengo algún encanto en mi.

- Enseguida lo comprobaremos, lo haremos en los dos, quiero saber si en usted también ha hecho algo señor Lupin.

Los dos se hicieron las pruebas y se quedaron sorprendidos. Snape tenía varios encantos de odio contra Harry Potter, contra la casa Gryffindor y encantos de odio contra Sirius Black y James Potter. Lupin vio que tenía varios hechizos que le habían hecho olvidar acontecimientos de cuando tras su año como profesor intento ayudar a Harry a salir de la casa de los Dursley, hablando con Sirius antes de su muerte sobre las intrigas de Dumbledore y varios hechos más.

- Espero que ahora se den cuenta a donde llega la manipulación de Albus Dumbledore.

- Esto no quedara así, va a pagar lo que ha hecho.

- El señor Potter esta ahora mismo en las salas del conocimiento preparándose, dijo que además de para saber todo lo que se le había negado era para estar listo cuando confrontase a Dumbledore.

- ¿Potter ha tenido acceso a las salas del conocimiento?

- En efecto profesor Snape.

- ¿Se puede eliminar lo que ha hecho Dumbledore en nosotros?

- Ahora mismo lo haremos, también les comentare varias cosas más que se han descubierto.

Tras eliminar los hechizos que Dumbledore le había puesto, Ragnok les explico sobre los robos de Dumbledore y los Weasley. Tanto Snape como Lupin estaban sorprendidos ante la cantidad de crímenes contra Harry.

Mientras Snape y Lupin estaban en Gringotts una lechuza blanca llegaba al despacho del director de Hogwarts. El hombre se encontraba sentado saboreando sus caramelos de limón cuando la lechuza entro por la ventana.

- Hola preciosa, ¿una carta de Harry para mí?

El hombre cogió la carta, rápidamente Hedwig salió volando de allí mientras Dumbledore empezó a leer la carta.

Estimado Profesor Dumbledore

Le escribo esta carta primero para pedirle disculpas por los acontecimientos en su despacho antes del fin de curso. Espero que todo este arreglado. El motivo por el que le escribo es para informarle que durante dos semanas voy a estar sin poder escribir, la hermana de mi tío Vernon va a estar ese tiempo en la casa y no quiero tener problemas. Hedwig no se quedara conmigo por lo que estará con Remus estos días. Me gustaría si es posible cuando la hermana de mi tío se marche poder ir al callejón Diagon a hacer algunas compras, aunque aun no se como se me han dado los TIMOS quiero estar preparado para lo que viene.

Harry James Potter

Dumbledore sonrió, parece que la confianza que le tenía Harry estaba intacta y eso le ayudaba con sus planes. No podía permitir que el muchacho tuviese acceso a su verdadero poder y sus verdaderos recursos. Sería demasiado poderoso. El viejo estaba deseando que se hiciese la lectura del testamento de Black. Había redactado un testamento para que Harry siguiese bajo su control y no supiese nada de su herencia. Poco se imaginaba que sus planes habían sido descubiertos por Harry y que cuando llegase el momento pagaría por todos sus crímenes.

Hasta aquí el primer capítulo. Quiero aclarar primero que aun no tengo pensada la pareja de Harry, pero va a ser entre un HarryXDaphne o un HarryXSusan. Aún no lo he decidido, en cuanto actualice empezare con el segundo capítulo espero que no tarde tanto tiempo como este.