Hola!

Bueno, ¡perdón por actualizar antes! Tuve un pequeño inconveniente de inspiración y colegio (más que todo de ambas) ¡No tengo tiempo para nada! Si es asi, ¿¡Como será la univerdiad! D:

¡En fin! Espero que me perdonen con este cap que aunque es algo corto, sigue siendo relleno (ok no)

Este capitulo va dedicado para mi querida "madre" Pao-ka-chan (¿?) Sin tus regaños no termino nunca TTwTT

Declaimer: Inazuma eleven no me pertenece y blah blah blah

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Cap 21: Me abandono

Me abandono ella no me quiere a mi
Me tenia engañado
Mientras que yo le daba amor a ella
Ella se lo daba al vecino de al lado.

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-Estúpido Nagumo, que interrumpió mi tan estúpido momento esperado, con su estúpida estupidez y su cara-refunfuñaba por lo bajo mandando miradas asesinas al peli rojo que iba justo enfrente de él-¡Se que me oyes!-alzo la voz, haciéndolo respingar en su caballo.

-Si, Hiroto-afirmaba la "chica" que estaba detrás de él-todos te estamos oyendo…-comento algo aburrido-Ahora, ¿podrías hacer silencio?

-Si Mido-chan…-susurro algo apenado, pero sin dejar de mirar asesinamente al otro

-¿que hice para merecer esto…?-se preguntaba internamente Nagumo, ¿Qué este era su castigo por seguir ordenes del rey? Estaba reflexionando seriamente sobre cambiar del bando de los malos al de los buenos, después de todo el príncipe daba más miedo que el propio rey-¡Ya casi llegamos!

-que bueno…-suspiro el peli verde-estoy muy cansado y es demasiado incomodo montar a caballo con vestido

-no debiste de ponértelo-le susurro solo para que este oyera-Te hubieras quedado con el otro traje

-Primero-empezó este-Estaba mojado y no quiero enfermar, segundo-continuo-Burn no sabe que soy un chico y no quiero que más gente se entere ¡entiéndeme!

-No alces la voz o si que se entera-le aconsejo-Además, te veías mejor con la otra ropa toda mojada… si, toda mojada

-¡Pervertido!-le regaño con un lindo puchero, sonrojándose notablemente, desviando su mirada. Seguramente lo que había vivido allí dentro no lo olvidaría ¡Jamás!, y eso aparentemente, el pervertido de su novio lo sabía, pero… ¿estaba bien hacer aquello cuando Hiroto seguramente ni lo amaba? "Te amo… Ulvida" seguramente eso tampoco lo olvidaría

-Se avecina una tormenta

-¿eh?-pregunto devolviendo su mirada al frente-¿una tormenta?

-¡Esta bien!-hablo Nagumo girándose a verlos-¡Ya llegamos!-apunto al frente dejando ver la majestuosa entrada al castillo, la cual en ese momento se hallaba abierta

-¿Por qué está abierta?-pregunto algo confundido el peli rojo-¿Acaso tenemos visitas?-los tres bajaron del caballo con cuidado-¿De quién es esa carroza?-pregunto aun más desconfiado al notar la gran carroza que en esos momentos rodeaba el jardín y era llevada al establo

-Bueno-trato de hablar Nagumo-El rey me ordeno traerlo aquí porque "alguien desea verlo"-enfatizando estas palabras, provocando en el otro algo de nervios, esas palabras eran solo una señal.

-¿Hiroto, que tienes?-pregunto preocupadamente el peli verde al notar como el amor de su vida se tensaba al oír a su soldado -¿Qué sucede?

-Nagumo, llévate a Midorikawa a su recamara, tengo asuntos que atender-entro con paso acelerado al castillo dejando atrás a una desconcertada y preocupada peli verde

-Princesa-giro al oír ser llamado y observo como el otro extendía su mano-¿Desea ir a su alcoba o a comer?

-Creo que a ver a mis amigos, eso estaría bien-sin dejarse guiar entro al castillo dejando al otro desconcertado, ¿Había sido grosera la princesa con él? Bueno, era de la realeza, que se le podía hacer.

-Princesas-mascullo este montando su caballo-vamos Floopy, te llevare al corral.

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-¡Tachi, hola!-saludo alegremente al hallar a Yuuki en la biblioteca del palacio buscando algún libro-Que bueno que por fin encuentro a alguien-paso a abrazarlo calurosamente

-¡Princesa!-saludo animadamente-¡Por fin ha llegado, debo hablar con usted!

-Ahora no-le corto soltándose de aquel contacto-¿Has visto a Fubuki? ¡Llevo como media hora buscándolo y no lo encuentro!-hizo un divertido puchero que a la vista de cualquiera pudiera haberse visto como tierno, pero no para Tachimukai, él no tenia tiempo en esos momentos de pensar en cosas tiernas.

-¡E-es sobre eso, princesa!

-¿eh?-presto total atención en el chico que se notaba nervioso-¿Salió o algo?

-Pues vera, en realidad

-¡Tachi, he visto a la princesa llegar de su salida! ¡¿Ya le contaste que Fubuki la abandono por su familia?-la puerta se abrió dejando entrar a Tsunami algo apresurado, que callo en el momento en que vio a Midorikawa con sus ojos abiertos por la sorpresa y a un Yuuki golpeando su frente sonoramente

-¡¿QUÉ FUBUKI QUÉ?- pregunto angustiado el peli verde, sacudiendo a su pobre e inocente amigo de un lado a otro-¡RESPONDEME!

-¡TSUNAMI AUXILIO!-pedía entre llanto el pobre chico-¡MAMI!

-¡PRINCESA ESPERE!-el chico de cabellos rosados se acercó rápidamente a ellos y los separo-¡NO SOLUCIONARA NADA SACANDOLE EL CEREBRO A TACHIMUKAI!

-¡¿Dónde RAYOS ESTABAN USTEDES CUANDO OCURRIO ESTO?

-Por favor cálmese princesa-pedía Tachimukai dulcemente

-¡¿Por qué Fudo y Kido no hicieron nada para detenerlos?-pregunto un poco más calmado

-Ellos también se fueron-respondió como si nada Tsunami, gran error

-¡¿QUÉ?

-¡Tsunami!-le reclamaba el menor

-¿Y ahora que hice?

-Mejor cállate-susurro algo molesto, acercándose al peli verde-Midorikawa-san

-ellos me abandonaron-susurro bajando su mirada al suelo y sintiendo como de sus ojos corrían saladas lagrimas directo al suelo

-No es eso, princesa-susurro tiernamente el peli castaño-nadie te abandono, es más, Shiro prometió acabar con todo y dijo que te quería, en cuanto a Kido y Fudo, bueno ellos…

-No importa-susurro amargamente-quiero ir a mi habitación-se alejó de ellos con paso lento, desapareciendo de su vista a los pocos momentos

-¿Ya lo encontraste?-pregunto Tsunami en tono serio

-El libro esta allí, pero…-Tachimukai se giro a observarlo con la tristeza reflejada en su rostro-¿Tengo que hacerlo?

-Fubuki no podrá hacerlo solo, nosotros debemos ayudar

-de acuerdo…-susurro acercándose al chico de cabellos rosados-pero, ¿me abandonaras después de esto?-Tsunami sonrió, ¿podría existir persona más hermosa e inocente en el mundo? Al menos en el suyo si.

-No te abandone ese día, no lo hare ahora

-Gracias-susurro cerrando sus ojos y abrazándose al otro quien acariciaba sus cabellos suavemente

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-¡¿Cómo QUE SE FUE?-

-¡Princesa!

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Suspiro cansado saliendo de aquella habitación, cerrando la puerta tras de sí. ¿Su vida debía ser asi de complicada todo el tiempo? ¿Por qué ahora que estaba tan seguro de sus sentimientos? ¿Por qué precisamente ella?

-Hiroto- giro a observar a aquel que le llamaba, encontrándose con Suzuno quien se acercaba a él algo preocupado-¿Lo has arreglado?

-Ulvida es algo complicada-susurro agachando su mirada-¿Por qué no la echaron en cuanto llego?

-Su padre tiene un tratado de paz con nuestro reino, no querrá romperlo por la inmadurez del príncipe.

-Como sea-suspiro de nuevo recostándose en la puerta-Me ha tomado toda la tarde "encerrarla" en la habitación para huéspedes, no quiero que se encuentre con Midorikawa

-Lo sé y lo entiendo, pero hablando de la princesa, vera…-las palabras de Gazell sonaban más serias de lo habitual

-¿Qué sucede?-pregunto seriamente, observándole fijamente-¿Algo malo tal vez?

-Estaba llorando...

-¿Eh?

-Al parecer lo han abandonado, sus amigos y solo quedan Tachimukai y Tsunami a su lado

-Debe estar destrozado-susurro, perdiéndose en sus pensamientos, ¿Por qué lo abandonarían ahora que habían llegado tan lejos?

-Imagina como estará cuando sepa que la ex de su prometido se encuentra durmiendo bajo el mismo techo (sonó como novela LOL)

-Deberías dejar de hablar con las mucamas, ya suenas como ellas-sonrió de medio lado con algo de inseguridad-ire a hablar con la princesa ahora-se giro sin siquiera observarlo y se encamino a la recamara de la princesa, estaba cansado, pero debía hablar con ella ahora o ahora.

-Suerte-susurro el otro agitando su mano levemente-la necesitaras.

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Los pasillos del castillo ya se encontraban vacíos, algo raro porque aunque era de noche, todavía era muy temprano. Era una noche tranquila y no se escuchaba ningún ruido mas que el del tic tac del reloj que estaba en el recibidor. El príncipe Hiroto se acercó a la puerta de su amado y dio dos pequeños golpes en esta.

-Midorikawa-llamo, pero al no oír respuesta, decidió entrar.

El peli verde se encontraba sobre la cama abrazado a su almohada, ahogando sus sollozos y sus problemas, olvidando todo por un momento, incluso la realidad en la que estaba. Hiroto le observo con pena, no quería verlo llorar, quería que sonriera y le dijera que le amaba, o mejor aun, que si lloraba fuera solo por él, no por nadie mas.

Este cerró con seguro y se acercó a la cama, sentándose junto a Ryuuji

-Mido, sabes que no debes ponerte así –susurro tratando de consolar al pobre chico quien respingo al oírlo.

-H-Hiroto-susurro algo avergonzado al haberse hallado descubierto.

–tu solo estas armando un remolino en un vaso de agua y…

-¡es qué acaso no te importa cómo me siento! –dijo Midorikawa mientras pequeñas lagrimas comenzaban a brotar de sus ojos, ¿A ese tonto no le importaba o que? Aparentemente a nadie le importaba (D:)

Hiroto lo miró completamente asustado, no creyó que se sintiera tan mal -…discúlpame –dijo mientras se acercaba a abrazarlo –no llores más, no llores por nadie que no sea por mi –tomó su barbilla y lo acerco a él –no estas solo, yo no te abandonare –finalmente unió sus labios con los de Midorikawa quien correspondió tímidamente.

Hiroto recostó al chico suavemente en la cama preguntándose si ese seria el momento adecuado, pero seguía en su labor de cubrir su cuello de besos y bajar sus manos hasta las piernas de su novio y comenzar a acariciarlas. Solo esperaba que Mido no lo detuviera depues de tanto esperar, no ahora... Subió lentamente mientras sus labios ahora se posaban de nuevo sobre los del otro empezando así con un beso que se intensificaba poco a poco.

Las hábiles manos del chico desabotonaron uno a uno cada botón del blusón de Midorikawa (y aquí comienza la venganza del corsét XDD), mientras que éste último le sacaba la camisa a Hiroto dejándolo contemplar un pecho y abdomen demasiado bien formados (*¬*) los cuales admiró por un rato hasta que el chico sonrió.

-si me sigues mirando así no voy a detenerme toda la noche –comentó mientras reía levemente

-¡cállate!, de por sí es vergonzoso –dijo Midorikawa mientras miraba hacia otro lado

-entonces no me mires –Hiroto beso en la mejilla al otro –sólo siénteme

Ryuuji se sonrojo y asintió mientras se dejaba llevar por las caricias de Kiyama, bajo sus manos por la espalda del peli verde, este sentía como un shock eléctrico recorría todo su cuerpo.

-Hiro…-Midorikawa dejo escapar un suspiró cuando sintió la mano del peli rojo presionando uno de sus pezones –ah…

Hiroto sonrió al haber descubierto aquel sitio sensible y siguió presionándolos.

-no…no p-pre-sio-nes –Midorikawa se retorcía cada que sentía al peli rojomientras este posaba sus labios, y por ende, su boca sobre el pecho de Ryuuji comenzando a lamerlo, poniendo empeño en sus rosadas tetillas. Ambos comenzaron a sentir una excitación fantástica que se intensificaba más y más.

Hiroto bajó sus manos hacia los pantaloncillos del uke y comenzó a bajarlos delicadamente mientras dejaba una hilera de besos desde su pecho hasta su parte baja, con dulzura tomo el miembro del peli verde y comenzó a acariciarlo.

-e-espera –trato de disimular Midorikawa (como si no quisiera que continuara ¬¬) –n-no sigas

-¿estás seguro? –preguntó Hiroto mientras lo miraba de forma pervertida -¿quieres qué pare aquí? –volvió a preguntar mientras tocaba la punta del miembro de su chico

-¡ahhh!...n-no –dijo mientras se aferraba de las sabanas de la cama

-¿me detengo entonces? –le pregunto mientras iniciaba con un movimiento arriba-abajo para alentar la erección del otro

-n-no –susurró Midorikawa mientras se aferraba aún más a las sábanas

-mi princesa, no te he escuchado –dijo mientras sentía en sus manos aquel líquido blanquecino que comenzaba a salir de Ryuuji

-¡sólo hazlo! –Gritó el peliverde mientras sentía una oleada de placer inundarlo por completo, dejando salir su esencia sobre las manos del otro quien sonrió tiernamente y lo lamió -¡no hagas eso!, escúpelo –gritó Midorikawa escandalizado

-quiero probarte, cada parte de ti mi adorado Ryuuji –le dijo Hiroto mientras lo jalaba hacia él. Midorikawa suspiró y tragándose su orgullo (¿tiene orgullo? XD) volvió a aferrarse de las sábanas al sentir la juguetona lengua de Hiroto sobre su entrada -¡n-no!-sin embargo esta vez l peli rojo ni siquiera fingió no escucharlo, seguía lamiendo mientras que con una de sus manos comenzó a masturbarse.

Midorikawa tenía los ojos cerrados fuertemente, no es que sintiera dolor o algo parecido, solo que… ¡era demasiado vergonzoso! Pero de pronto escucho que de los labios de Kiyama salía un leve gemido, obligándolo a abrir los ojos y ver que el solo estaba haciéndose sentir bien (sabes a qué me refiero) y volviéndose a tragar su orgullo, suspiró y se separó de Hiroto

-¿qué sucede? –le preguntó el peli rojo mientras veía al chico acercarse a él de una forma endemoniadamente sexy

-si vamos a hacer esto, debemos hacerlo bien –dijo Ryuuji con una sonrisa lasciva mientras se sentaba sobre Kiyama y comenzaba a besarlo. Hiroto estaba estupefacto pero, dejo a su adorable "princesa" continuar, quería saber hasta donde era capaz de llegar.

Midorikawa bajó una de sus manos a la entrepierna del peli rojo y comenzó a frotarla mientras continuaba besándolo. Hiroto cerró uno de sus ojos, aquello era tan maravilloso que no pudo evitar contener más su excitación y de nuevo cambio de posiciones, recostando delicadamente de nuevo a Ryuuji

-ya no aguanto más –le dijo mientras lo besaba de nuevo. Lamió uno de sus dedos y luego lo puso en los labios del peli verde, dándole a entender que quería que los lamiera. Cuano el peli rojo yo lo creyó conveniente, retiro sus dedos de la boca del otro y acercandoslos a la entrada de el peli verde, los metía lentamente.

-Hiro… -Ryuuji gimió mientras sentía como Hiroto metía y sacaba lentamente uno de sus dedos para dilatar aquel virginal orificio –ahh…voy a

-¿de nuevo?, ¿tan bueno soy? –pregunto Hiroto recibiendo un almohadazo (cortesía de Mido ^^) en la cara

-¡cállate! –le dijo el peli verde mientras ponía sus brazos sobre sus ojos

-Déjame ver tu cara erótica –le dijo Hiroto mientras le retiraba los brazos y volvía a besarlo. El beso se hizo más fuerte mientras Hiroto metía un segundo dedo, era una forma de disminuir el dolor para Midorikawa, él estaba consciente de que la primera vez iba a ser dolorosa si no lo hacía con sumo cuidado.

-espera Mido… -el peli rojo sintió como las paredes de aquel sitio se humedecían, indicándole que era el momento –no devores mis dedos –dijo divertido mientras se acomodaba sobre él

-deja de decir tonterías…me haces sentir vergüenza –le dijo mientras sonreía, indicándole a Hiroto que podía continuar. El peli rojo asintió al ver aquella mirada de seguridad y entonces comenzó.

Hiroto sostuvo su miembro con una de sus manos y lo acomodo frente a la entrada de Midorikawa quien gimió al sentir la punta de éste entrando en él, con extrema delicadeza, el fue entrando en Ryuuji quien se tensó en el momento.

-si no soportas el dolor, agárrate de mi espalda y házmelo sentir a mí también –le dijo Hiroto mientras besaba su mejilla con cariño –no voy a dejarte sufrir sólo –mientras lo miraba dulcemente, tratando de darle confianza.

Midorikawa asintió y pasó sus brazos por la espalda de su seme, sosteniéndose de ella –duele, está doliendo –le dijo

-aguanta, después te sentirás bien –le respondio mientras continuaba introduciéndose en su chico –levanta un poco la cadera, eso lo hará muy fácil

Midorikawa hizo caso de aquello, y levantó levemente su cadera, sintiendo como Hiroto por fin lograba entrar de una sola embestida, provocándole a Midorikawa un dolor indescriptible, sentía que lo estaban destrozando por dentro

-¡agh! –gritó el peliverde

-t-trata de relajarte, vamos a disfrutar ambos –le dijo Hiroto mientras sentía las uñas del chico clavándose en su espalda

Midorikawa sintió como sus cuerpos se calentaban cada vez más, su sangre estaba caliente, al grado de sentir que estaba hirviendo por dentro, sentía un dolor mezclado con placer, era algo que de alguna forma se sentía bien. Hiroto comenzó con el mete y saca que cada vez se hacía más rápido, esa fricción hizo que Midorikawa finalmente olvidara el dolor, concentrándose solamente en el placer que Hiroto le estaba dando, soltando así un sinfín de gemidos.

Hiroto le sonrió al sentir que las uñas del otro ya no lo estaba lastimando y lo besó –no hagas mucho ruido –le dijo mientras volvía a besarlo, esta vez con mayor intensidad

-m-más fuerte –le pidió Midorikawa cuando sus labios fueron liberados, Kiyama comenzó con un ritmo más rápido y así duraron durante un tiempo

-Ryuuji…y-ya no aguanto m-más –dijo Hiroto mientras cerraba sus ojos fuertemente. El peliverde sintió como el chico se aferraba de su cintura con mayor fuerza y abrió sus ojos al sentir como un chorro caliente invadía por completo su interior.

Hiroto gimió mientras sentía como su semen salía, llenando por completo a Midorikawa, haciéndolo suyo y de nadie más, ahora ya eran uno y nadie podría romper ese lazo que acababa de formarse entre ambos.

Hiroto se desplomó sobre el pecho de Midorikawa al mismo tiempo que salía de él, éste lo rodeo con sus brazos. Ambas respiraciones eran agitadas, sus cuerpos estaban llenos de minúsculas gotitas de sudor y un poco de aquel líquido aperlado comenzaba a salir de Ryuuji.

-¡tú espalda!, esta sangrado –le dijo el peliverde con preocupación. A Hiroto le bajó una gotita por la nuca (él había sido el culpable ¬¬)

-déjalo, no importa –el chico sonrió –porque te amo…mi princesa –le dijo Hiroto mientras se acomodaba en la cama y abrazaba a Midorikawa

-yo también –respondió el otro mientras abrazaba al pelirojo y colocaba su cabeza sobre aquel pálido pecho, sin evitar que unas pequeñas lagrimas salieran de sus ojos ¿No me dejaras, verdad? Sus pensamientos no podían ser menos que estos y solo esperaba que al amanecer se volvieran realidad.

Hiroto acarició los verdosos cabellos de su uke y besó tiernamente su frente, luego ambos se quedaron dormidos con las sabanas sobre sus cuerpos desnudos bajo un suave rayo de luna que se filtraba por entre las cortinas de la habitación.

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-Ulvida ya esta en castillo-suspiro el rey Kiyama

-¿Y eso qué?-respondió Miyasaka en tono burlesco-ya tengo lo que quería, la princesa de la Luna, realmente no me importa lo que hagas con tu nieta-se levanto de su asiento y se encamino a la salida-ya no tienes nada que hacer aquí viejo-se giro a observarlo por última vez-ya lárgate y llévate a tu sirviente, me fueron de gran utilidad así que solo llámenme cuando me necesiten-su sonrisa de superioridad no desaparecería de su rostro, su hermoso Kazemaru ya estaba con él. No tenía nada que hacer ahí.

-es un crio-susurro Kageyama enojado-pero es verdad, debemos irnos por nuestros reinos

-Tienes razón-asintió el rey de la rareza-yo voy por mi nieta, Midorikawa y tu…

-Por mi reino, el que alguna vez se me fue arrebatado, el reino de los helados…

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Espero que la espera haya valido la pena (para mi realmente no, tanto afán para subir este cap y me salió del asco ¬.¬)

Preguntas:

-¿A qué se refiere Kageyama con "Su reino"?

-¿Cómo que Ulvida ya esta ahí?

-¿Cómo rayos lo tomara Midorikawa?

-¿Qué tramaran Tsunami y Tachimukai?

-¿Por qué el caballo de Nagumo se llama Floopy?

-¿Algo estuvo fuera de contexto?

-¿Me esperaran pacientemente para la próxima actualización?

Matta ne!