CAPITULO 41: "HUYENDO DE LA REALIDAD"

.

.

.

.

Mi corazón latía rápido y lento al mismo tiempo, era una sensación realmente extraña y dolorosa. Era el dolor de la traición.

Inevitablemente algunas lágrimas salieron de mis ojos para rodar por mis mejillas.

-¿Por qué, Jared? – mi voz sonaba temblorosa por la sensación de tener un nudo en la garganta - ¿Por qué me hiciste esto?

Jared iba a empezar a hablar cuando se escucharon unos pasos provenientes del pasillo. Giré mi rostro para ver quien era, y observé a Christopher aproximándose hacia a mí.

-Hola. . . . ¿Te pasa algo?, ¿Por qué lloras? – me preguntó preocupado

-Lloro por esto – señalé hacia la habitación de Jared.

Chris se acercó hasta donde yo estaba y se asomó a la recámara. Su expresión cambió drásticamente, su rostro reflejaba asombro, rabia y decepción.

-¿Qué demonios significa esto? – dijo mirando a Natalie de la peor manera en que puedes mirar

La muy estúpida de Natalie hizo cara de víctima y se tapó con una de las sábanas que estaban sobre la cama del hombre que acababa de romper mis ilusiones y sueños. Era uno de esos momentos en que todo pasa tan rápida e inesperadamente que simplemente te cuesta mucho terminar de digerir el suceso.

-Lilibeth – Jared se aproximó hacia a mí – te juro que no es lo. . .

-¡Por Dios!, Jared, ¿Qué me vas a decir?, ¿"Qué no es lo que parece"? – le grité llorando – no hay nada que explicar, todo está muy claro – sequé algunas lagrimas que brotaban de mis ojos

-Escúchame. . . – Jared insistía

-¡Cállate Jared! –grité – yo me largo de aquí

Salí corriendo lo más rápido que pude. Cuando me encontraba fuera de la casa, crucé a gran velocidad el jardín que la rodeaba, mientras el viento acariciaba mis lágrimas.

Una vez que llegué a mi auto, lo abrí y entré en él, cerrando la puerta. Sollocé un par de veces y mi llanto aumentó.

-Lilibeth! – Jared salió al jardín corriendo y se dirigía hacia a mí.

Encendí mi auto y salí de esa casa a toda velocidad.

Podía oír el motor vibrar y a los otros autos haciendo sonar sus bocinas, dándome a entender que no manejara de la manera en que lo estaba haciendo, pero sinceramente no me importaba lo que los demás dijeran en ese momento.

Mi vista estaba nublada por las lágrimas acumuladas en mis ojos, de tal forma que me era casi imposible seguir manejando, por lo que decidí ser un poco prudente y bajar la velocidad.

No entendía la razón por la que Jared me había engañado con Natalie; después de hacerme creer que ella no sería ningún obstáculo entre nosotros, se le ocurre acostarse con la muy zorra.

No sabía que pensar: si había sido por algún error que había en nuestro noviazgo o simplemente fue la calentura de Jared.

Siempre había escuchado la tan famoso frase: "todos los hombres son iguales"; y a pesar de que ya había sufrido varias decepciones de parte de "ellos", me negaba a cree en dicha "afirmación".

Nunca me ha gustado generalizar, siempre había creído en las excepciones.

Suena un poco infantil y soñador de mi parte pero: yo era de esas chicas que esperaba a aquel hombre especial, ese que cambiara mi vida por completo, ese que me entregara todo su amor, que me hiciera sentirme en un sueño por el simple hecho de tenerlo a mi lado, que me bajara la luna y las estrellas, que se negara a salir de mis pensamientos, que me hiciera suspirar con solo oír su nombre, que hiciera latir muy rápido mi corazón con un abrazo, que lograra que mis vellos se erizaran al probar sus labios, que me hiciera ver que la vida es más hermosa de lo que creemos, que me tuviera en el primer lugar de sus prioridades, que me hiciera el amor de la manera más delicada, suave, y hermosa en que se puede hacer, ese que siempre estuviera dispuesto a protegerme de cualquier peligro que me asechara, que solo tuviera ojos para mí, ese que estuviera conmigo en mis momentos difíciles, ese. . . . ese que fuera el amor de mi vida, ese. . . . . ese que creí que era Jared.

Qué equivocada estaba respecto a todo eso. ¿Cómo pude ser tan estúpidamente ingenua para creer que Jared en realidad me amaba?

Ahora entendía todo. Jared nunca me quiso en serio, solo fui un capricho más del exitoso y mujeriego rockstar. Era de esperarse, el nunca buscó una relación estable en mí, ni siquiera cariño, lo único que le interesaba tener era una chica que le abriera las piernas y así divertirse un poco haciéndola suya.

Todo lo que él al parecer veía en mí era a una. . . . a una. . . groupie; tal vez él nunca me pensó como su amiga o su novia, sino sólo como su groupie.

Seguía manejando sin tener un rumbo fijo mientras una pregunta hacía eco en mi mente: "¿Cómo pude enamorarme tan intensamente de un hombre que no siente nada por mí?"

De pronto sentí un gran golpe en la parte trasera de mi auto, lo cual hizo que mi cuerpo sufriera un fuerte impacto y mi cabeza se golpeara. Di un leve quejido y mis ojos se cerraron.

Cuando volví a abrir los ojos, estaba dentro de una ambulancia y un paramédico me atendía.

Me dolía mucho mi cuerpo y traté de sentarme, ya que estaba acostada, pero el paramédico me impidió lograrlo.

-Por favor, permanezca recostada en la camilla, señorita – me dijo amablemente

-Ok – me recosté y puse mis manos sobre mi cabeza, la cual me punzaba.

Llegó otro paramédico y junto con su colega me checaron, después tomaron mis signos y me preguntaron algunos de mis datos.

Resulta que una persona se había pasado un alto y su carro se estampó contra el mío. Por suerte, ni el otro conductor ni yo habíamos sufrido grandes daños.

Yo sólo tenía un moretón en mi frente, moretón que desaparecería en algunos días.

Uno de los muchos policías que estaba en el lugar del accidente se acercó a mí para decirme que a mi auto se lo llevaría una grúa a un taller mecánico.

Después me entregó mi bolso que estaba en mi carro y me sugirió que llamara a algún familiar o amigo; decidí llamar a Andy y a Memo para que fueran por mí.

Pude notar que tenía 13 llamadas perdidas de Jared, las cuáles ignoré.

-¿Estás bien amiga? – preguntó Andy, quien llegó con Shannon y Memo a los pocos minutos de haberla llamado

-Eso creo- contesté adolorida

-¿sufrió algún golpe grave? – le preguntó Memo al paramédico

-No, ninguno grave, aunque de aquí se le hará el traslado al hospital, para que un doctor le dé indicaciones para su recuperación

Andy y Memo subieron conmigo a la ambulancia y nos dirigimos al hospital; Shannon se fue en su auto a dicha institución.

-Gracias por venir chicos – les dije a Memo y a Andy cuando íbamos camino al hospital

-No tienes que agradecer amiga, para eso estamos – Memo me dedicó una sonrisa

-No recordaba que estabas con Shannon – le dije a Andy cabizbaja – perdón por interrumpir

-Ni que lo digas Lilibeth, siempre voy a estar contigo cuando me necesites, no importa con quién esté en el momento en que me llames, yo iré contigo

-Gracias – dije triste y de nuevo algunas lágrimas salieron de mis ojos al recordar a Jared

-Pero no llores amiga, estás bien, solo vamos al hospital para que un doctor te de las indicaciones que necesitas para sanar – Memo secó mis lágrimas con un pañuelo que sacó de su chaqueta

-No lloro por el accidente – suspiré

-¿Entonces? –preguntó Andy preocupada

-Llegamos – dijo el paramédico

El doctor me checó y dijo que no era nada grave, me dio unas pastillas para el dolor y me recomendó descansar en cama dos días.

Cuando salimos del consultorio, vimos a Shannon esperándonos.

-Qué estúpido soy, lo olvidé por completo – Shannon tomó su celular – le avisaré a Jared lo que pasó, eres su novia y necesita saberlo

-No lo llames! – contesté instantáneamente

-¿Por qué no? – Shannon me miró fijo

-Yo ya le avisé – mentí – seguro que llega a mi departamento

-Ok – Shannon dudó un poco

Los tres me llevaron a mi departamento.

Cuando salimos del elevador, vimos a Jared sentado en el piso y recargado en mi puerta mientras lloraba silenciosamente.

-¿Qué haces aquí? – le dije a Jared entre enojada y triste. Él se paró rápidamente y se acercó hacia mí.

-Déjame explicarte como fueron las cosas, por favor – sus ojos se veían un poco rojos, al parecer del llanto que había derramado - ¿Qué te pasó? –preguntó extrañado al ver la venda en mi cabeza

-Nada que te importe – contesté cortante. Nadie entendía lo que pasaba entre Jared y yo – Andy, Memo, ¿Pueden por favor ayudarme a abrir la puerta?

Ellos solo asintieron, me ayudaron a caminar, ya que yo estaba un poco débil. Abrieron la puerta y nos adentramos.

-Puedo explicarte – Jared entró a mi departamento

-No, vete

-Te juro que no pasó lo que crees – se excusó Jared

-Shannon – me dirigí a mi "cuñado" – no quiero ser grosera, pero, ¿Te puedes llevar s tu hermano de aquí, por favor?

-Ok- Shannon no entendía nada, parecía sorprendido y preocupado; pero me hizo caso – ya oíste hermano, vámonos

-Te amo Lilibeth, no quiero perderte – fue lo último que dijo Jared antes de salir de ahí

Andy y Memo me llevaron a mi habitación y yo me recosté en mi cama.

-¿Podrías por favor explicar porque le dijiste todo eso a Jared? – dijo Andy sin entender nada

-Creo que me he perdido de mucho - Memo tomó mi mano a modo de consuelo, ya que yo lloraba de nuevo - ¿Qué problema pasó entre ustedes, Lilibeth?

Les conté lo ocurrido y aunque se decepcionaron de Jared, ambos me sugirieron escuchar sus posibles explicaciones.

No estaba segura de querer oír lo que Jared me iba a "explicar", creo que todo estaba claro: al parecer nuestro destino era no estar juntos, y lo único que podía hacerme sentir mejor en ese momento sería: huir de la realidad.

.

.

.

Fin de cap. 41

.

.

.

.

Hoolaa! :D

Lo sé , lo sé, tardé milenios en subir capitulo, es una mala excusa pero:

mis vacaciones de invierno(que por cierto ya terminaron) no fueron tan

tranquilas como yo esperaba, y estuve ocupada estudiando para la uni

y esas cosas :S

lo importante es que ya esta aquí este cap que ya lo había escrito desde hace como 3 meses, pero no había subido.

Por cierto: el fic esta por terminar, a mucho serán 50 caps en total..

Bueno, espero que les haya gustado el cap. =D

Dejen reviews! XD