CRIMSON RED.

1. ROJO ESCARLATA.

El rojo es pasión pura.

Es la poesía viva, la esencia de la vida, el inicio y el final de todo.

Un rojo escarlata es la perdición del alma, el renacer de los sentidos, el éxtasis de la pasión y la rendición a la lujuria.

Rojo significa amar completamente, significa perder los prejuicios al qué dirán, qué será de ti o tu vida o qué esperan los demás de ti.

Rojo significa ser fiel a ti mismo, a tus pensamientos, gritar lo que piensas, ver lo que quieres, cantar las melodías que te plazcan y callar lo que pienses que no te identifica.

La persona definida por el rojo es pasional, entregada tanto a sí misma como al amor que significa la vida. Hace lo que quiere simplemente por el placer de la autosatisfacción y se sabe el rey o reina del mundo, por eso es tan segura de sí misma.

Si te encuentras con alguien que viste el rojo pueden pasar muchas cosas. Puede que te vayas sin mancha de su lado, horrorizado de qué es lo que pasará siquiera si llegaras a pensar en parecerte un poco, horrorizado de lo que tus superiores y los demás dirán si llegas a "contagiarte" de esa escarlata enfermedad que te hace descuidar todo lo que ellos quieren y cuidar de lo que en realidad quieres tu.

Puedes simplemente mancharte de rojo y acabar en la "perdición de la vida" pero disfrutando de ella, al fin y al cabo.

¿Por qué es tan complicado?

Realmente no lo entiendo.

El rojo escarlata abraza la vida con los brazos abiertos, deja que el amor entre por sus poros y lo disfruta más que una persona perdida en el desierto disfruta de sus primeras gotas de agua fresca en días. Para el rojo, los demás colores son extraordinarios, pero aburridos. El rojo siempre busca que todos se manchen con él, para que sean más felices.

Lástima que no siempre los demás colores quieren un poco de rojo en ellos.

Rojos son los días en los cuales sonríes y buscas en tu clóset todo aquello que te quieras poner, rojos son los días en los cuales te adornas a tu gusto y dejas que los demás se alimenten en tu belleza.

Rojo es como la fábula de la luciérnaga a la cual todos quieren matar.

El rojo es la luciérnaga…

Todos quieren acabar con ella porque no soportan verla brillar.

Todos quieren acabar con el rojo porque no soportan que este hermoso color los opaque.

Rojos son los labios que se mueven en soeces palabras todos los días, labios que escandalizan y hacen que los demás se alejen rápidamente de su poseedor, labios que causan algunas veces golpes y moretones en su dueño.

El cabello rojo es como un polvo de terciopelo que pintó la luna de color escarlata y se llevó con ello su brillo. Suave como la seda, brillante como la luna misma. Rojos simplemente son los cabellos que adornan a esa peculiar persona.

Quien viste de rojo ama profundamente y busca el amor verdadero. Quizá busca con demasiadas ganas y por todas partes, quizá busca en DEMASIADAS PARTES… Quizá haga de buscar un deporte olímpico y ni siquiera realmente trata de encontrar algo.

O simplemente lo que encuentra no vale la pena.

Quisiera ser de color rojo escarlata, sonreírle a la vida todos los días aunque ella me tenga simples miserias de negro color. Ser rojo y hacer lo que mi cuerpo quiera aunque mi alma blanca trate de detenerme a mí mismo. Ser rojo y gastar mi tiempo en los pasatiempos que me satisfagan internamente aunque mi reloj dorado me marque todos los días qué debo y qué no debo hacer.

¿Por qué no puedo ser tan auténtico como el rojo verdadero?

Abrazarlo.

Consentirlo.

Recrearlo.

Tocarlo.

Hacerme uno con él.

Respóndeme…

¿Por qué?

Quiero tener un poco de ese rojo. De esa sonrisa. De esa mirada. De esa voz… Quiero amar de esa manera escarlata pasional y aprender a ver el mundo así.

¿Me dejarás mancharme de rojo, Grell-senpai?

By Raike