¡Hola mundo fanfiction!

mi nombre es Beato :3 pero pueden llamarme también Noriko. Soy nueva en el campo de D. Gray-Man asi que espero que este fic sea de su agrado.

Como todos ya se debieron de haber dado cuenta este fic es de AllenxLenalee mi pareja favorita de este anime *-* que por cierto AMO y soy fan al 100% xDD debo admitir que me enamore del anime y del manga cuando lo vi

Bueno, bueno, ahora iniciemos con el DISCLAMER -siempre se me olvida xP-

El anime y el manga no me pertenecen, son de su creadora Katsura Hoshino -OMG! *-*-

Solo tome los personajes para hacer mis fantasías realidad, oko no xDD la historia es mía, derechos reservados :B bla, bla bla...

comencemos :D


Gakkō No Ai

By: B. Poot

Prólogo

—Aléjate —volví a pedir tratando de que mi voz sonara lo más tranquila posible, pero fue todo lo contrario.

Retrocedí unos cuantos pasos más, ¿¡Por qué rayos estaba metida en tal situación!?

—¡ Oh vamos! ¿No quieres divertirte un rato?

—Me tengo que ir, me están esperando —dije con una pequeña sonrisa nerviosa

¿Por qué se me tenía que haber olvidado el libro de Filosofía en el aula?, y ¿Por qué justamente me encontré con Daisya —el brabucón de la escuela— cuando ya no había casi nadie en el colegio?

Un escalofrió recorrió mi cuerpo cuando mi espalda choco con la pared del aula, estaba atrapada...

Trague sonoramente, los pasillos circundantes se encontraban vacios, puesto que hacia media hora que habían tocado el timbre de salida. Los clubes deportivos o artísticos se encontraban muy lejos del aula donde estaba, por lo que me sentí totalmente sola, o al menos sola en el sentido emocional.

—Yo se que lo quieres, lindura... —susurró contra mi oído causándome una sensación bastante desagradable

—No, No, No

Trate de escapar pero él me lo impidió, era más fuerte que yo —bueno era lógico él es un chico—. Sus brazos me cerraron el paso atrapándome entre la pared y su cuerpo, una posición bastante incómoda para mi gusto, me dedico una sonrisa bastante socarrona provocando que lo mirara bastante desconcertada, aquello no me agradaba para nada. Cerré mis manos con mayor fuerza en la pasta color negro del dichoso libro, de pronto la necesidad de estampárselo en la cara nació en mí, eso me ayudaría a escapar de tal situación tan fuera de lugar. Sin pensarlo dos veces golpee el pesado libro en su rostro causando que gimiera de dolor, llevo sus manos a su rostro adolorido tratando de sanar así el dolor.

Por mi parte aproveche tal descuido para deslizarme de mi sitio y correr lo más rápido que podía hacia la única entrada del salón, la cual me serviría de escapatoria, pero mi intento se vio frustrado cuando un tirón me regreso al lugar en el que había estado un par de segundos antes. La voz de Daisya susurró algunas maldiciones por lo bajo, aun ocultando su rostro bajo su mano izquierda mientras la derecha sostenía fuertemente la asa de mi mochila. Intente zafarme de su agarre pero este era bastante fuerte para hacerme retroceder dos pasos cuando apenas podía avanzar uno.

—¿ A dónde crees que vas? —preguntó con voz ronca. No conteste, la puerta estaba a escasos centímetros de mí, invitándome a salir corriendo de ahí.

Daisya chasqueo la lengua. Me tomó de la cintura ayudado de la maldita asa de mi mochila y me aprisionó entre sus brazos. Intente golpearlo, aunque no era lo bastante fuerte como para hacerle daño, aquel acto le resulto gracioso, pues se rio de mi débil intento de protegerme a mí misma. Quería gritar pero no encontré voz en mi garganta para hacerlo.

Horrorizada lo mire tomar de mi rostro con su mano libre —la que no me sostenía de la cintura— y acercar más nuestros cuerpos. Sentí su aliento muy cerca de mis labios, volví mi rostro hacia el otro lado pero Daisya los volvió a encontrar, cerré mis ojos fuertemente. Me sentía impotente y débil. Odie esa sensación.

—Aléjate de ella —ordenó una voz poco conocida, aunque bastante familiar.

—¿ Y que si no quiero? —reto la voz del castaño, quien aun me retenía entre sus brazos

—...

Sentí como el peso de Daisya se apartaba de mí, lo cual me resulto un poco extraño, pero fue un gran alivio para mí. Un ligero ruido me sobresalto ¿Qué había pasado? Estaba aun perdida y me negaba a abrir los ojos por el temor de que no me gustara lo que vería. Abrí los ojos como platos cuando vi a Allen Walker —uno de los chicos más populares en todo el colegio—en frente de mí, en el suelo se encontraba Daisya sobándose la mejilla. La mirada que le lanzaba a mi compañero no era nada agradable, más bien era una de odio. Allen no se inmuto ante tal acción, al contrario no pareció prestarle atención.

—¿ Estás bien? —preguntó Allen acercándose a mí.

De repente lo note mucho más alto de lo que recordaba, aunque en verdad no había crecido nada en tan poco lapso de tiempo, bueno al menos no podía crecer mucho de la noche a la mañana, puesto que siempre me lo encontraba en la mayor parte de las clases.

Pronto me di cuenta de que yo también me encontraba en el suelo, sentada, mirando fijamente los ojos grises del chico frente a mí.

—Si —respondí mientras mi mirada se perdía en la puerta, donde una fracción de segundos antes Daisya había salido corriendo como alma que lleva el diablo, no sin antes exclamar algunas maldiciones dedicadas a mi salvador.

La mano del peliblanco se extendía frente a mí con una gran sonrisa, invitándome a aceptarla como gesto de educación. Lo observe un tanto perdida, ¿él me había salvado de uno de los más temibles brabucones de la escuela y jugador de futbol de la escuela considerado una estrella en su deporte. Aunque mis cavilaciones se vieron frustradas por la voz inconfundible de mi mejor amigo

—¡ Aléjate de ella! —Gritó Lavi desde la puerta—; ¿Lenalee estas bien? —preguntó ya cuando estaba junto a mi revisándome visualmente en busca de algo extraño. Detrás de él se encontraba el poseedor de los ojos grises, mirándolo algo extrañado.

—Si estoy...

—Te estabas tardando tanto que pensé que te había pasado algo— continuó más preocupado, sus ojos verdes se encontraban sumergidos en un sentimiento que nunca había visto en ellos—, después vi a Daisya salir corriendo del aula y...

¿Él lo había visto? La desesperación me invadió, pero desapareció tan rápido como llego. Lavi no podía saber que había pasado, él único que lo había visto era Walker.

—No te preocupes Lavi estoy bien, todo gracias a Walker —respondí con una pequeña sonrisa.

Lavi observó a Allen un poco molesto pero no tardo mucho para que su semblante se relajara. Nuestro compañero parecía ajeno a la situación, incluso relajado a pesar de lo que había sucedido.

—Gracias —susurró como si esas fueran las palabras más difíciles de decir en el mundo —, gracias por ayudar a Lenalee

—No fue nada —fueron las últimas palabras de nuestro compañero antes de dedicarme una sonrisa para luego marcharse.

En sus ojos pude percibir, aunque fuera por un momento un aire de complicidad. Era como si me dijera que guardaría el secreto de lo que había sucedido, por lo que me relaje, no quería que nadie lo supiera.

Lance un suspiro el cual no fue ignorado por Lavi

—Vamos, tu hermano debe estar preocupado —dijo, mientras tomaba mi mano. Yo solo asentí.

Lavi era mi mejor amigo desde hace ya diez años, él siempre ha estado junto a mí incluso en los momentos más difíciles. Siempre me protege de los demás chicos que tratan de acercarse a mí, es el único que tiene acceso a la barrera anti-chicos puesta por mi hermano Komui, además me salva de Sachiko y sus ideas todas raras acerca de la moda, el es una de mis personas más preciadas...

—Lena —gritó Sachiko desde la entrada de la escuela antes de engancharse a mi cuello— ¿por qué te has tardado tanto? —la verdad lo único que quería era ignorar lo que había sucedido

Sachiko exploró mi semblante o más bien mi mascara de tranquilidad con sus ojos castaños, yo me limite a sonreírle.

—Se quedo platicando con una de sus compañeras —mintió Lavi, yo sabía muy bien que no quería alarmarla, ¿Quién quisiera saber que tú mejor amiga estaba atrapada con Daisya Barry?

—Sí, lo siento no vi que ya era tarde —me disculpe lo mejor que pude para que creyera las palabras de Lavi

—No te preocupes Lena, me lo compensaras mañana —dijo con una sonrisa un poco siniestra que me hizo temblar del miedo.

Durante todo el camino a casa nos la pasamos riendo y platicando de lo sucedido en el día. La primera en llegar a su hogar fue Sachiko, ya que vive relativamente a unas cuantas cuadras del colegio, mientras Lavi y yo teníamos que tomar el metro.

La mayor parte del tiempo la pasamos en silencio, tanto que fue incomodo aun estando con una persona con la que había compartido más de la mitad de mi vida.

—Si Daisya se te vuelve a acercar lo matare —susurró Lavi con odio antes de bajarse del metro.

Ante esto lo mire alejarse perpleja. Él no podía saber que había pasado o al menos no si ninguno de los tres se lo había dicho —Daisya, Allen o yo —, lo más probable era que la suposición más acertada era la ecuación de Daisya +chica +solos= Peligro inminente.

¿A caso era tan obvio lo que pudo haber sucedido si Walker no hubiera llegado a tiempo?

Ya sola, camine un par de cuadras hasta llegar a mi hogar que era una casa de dos pisos de color gris con tejas negras. Tenía una gran puerta de madera oscura y un balcón desde el segundo piso.

—Ya llegue —salude a la fotografía que se encontraba en un pequeño mueble junto a la puerta. Cada día cambiaba las flores por unas nuevas, para que estas no se marchitaran.

La casa parecía estar en silencio, o al menos eso creía hasta que escuche un estruendo en la cocina, lo que probablemente era mi único familiar vivo.

—Bienvenida Lenalee —saludó mi hermano mayor desde la cocina con una sonrisa mientras preparaba la cena.

Nuestro hogar era pequeño pero acogedor, perfecto para mi hermano mayor y yo. A decir verdad no siempre fuimos nosotros dos, antes papá y mamá estaban con nosotros, hasta que...

Dios nos los arrebato...


Esto es todo por hoy...

¿Corto verdad? lo siento, es que me pareció un buen punto para cortarlo, así que lo hice.

Bueno la verdad solo lo escribí por aburrimiento, pensaba hacerlo un One-shot pero luego la imaginación hizo lo suyo y no pararia hasta subirlo o escribirlo, lo que pasara primero.

Así que aquí estoy, arriesgándome como siempre, dándolo todo... Bueno así soy, es lo único que puedo decir xDD

Hasta luego :3

¿Un review?