Antes de empezar…

La tranquilidad de la noche fue interrumpida por un grito desesperado, el grito desgarrador de una joven mujer hizo que todos los pájaros se levantaran en loco vuelo pese a la hora que era, a la distancia una manada de lobos contestó con un fúnebre aullido.

Correr y escapar era lo único que pensaba la pobre doncella que huía por el nevado bosque sin importarle lo congelados que tenía los pies, lo roto de su vestido, huir era en lo único que pensaba, no importaba la sangre que corría por su mejilla producto de los arañazos que cruelmente le habían causado las ramas de los arboles cual largos y afilados dedos de manos cadavéricas.

Parecía que podría escapar, parecía que estaba a punto de lograrlo cuando para su terror tropezó con un hoyo escondido entre la nieve, alguna madriguera que no había tenido oportunidad de ver y para su infortunio le había roto el tobillo, el dolor fue insoportable y las lágrimas corrían por sus ensangrentadas mejillas, no, no había forma de que escapara… tan cerca y tan lejos…

No había tenido oportunidad de cruzar el río, no había tenido oportunidad de pedir ayuda, sabía que el final había llegado y el mensajero de la muerte estaba de pie detrás de ella, había escuchado el ruido que intencionalmente había hecho al romper una pequeña rama justo a su derecha.

La pobre mujer apenas había tenido tiempo de girar su aterrado rostro para ver a su ángel ejecutor cuando éste se abalanzó contra ella… El grito de la mujer se entrelazó en una melodía macabra con el aullido de los lobos en la lejanía, ¿testigos? Solamente el bosque y en lo alto del firmamento la luna teñida de sangre…

Continuara…