Este fanfic no es invención pura, es sólo un desarrollo de la relación que se da en el juego. (Si uno tiene a Lise y Hawk en la partida se desarrolla el diálogo que da título al fanfic, si sólo tiene a uno de ellos en la partida, se encuentran en el fuerte de Navarre y Hawk le roba un beso a Lise xD) Además, dependiendo de con quién se comience, se dan diálogos agradables en la ciudad sitiada. xD

Son tres partes que tengo escritas (aquí la primera, luego edito). La cuarta y final...

etto... ^-^U Tengo que volver a jugar, porque quería rescatar unos diálogos del final de la historia... y pués, falta tiempo... d(-.o)

Espero sea de su agrado.


No podía evitarlo. Trató de hacerlo, pero fue en vano, era imposible negar algo así. Además, desde ese día . . .

Esos labios . . . ¿serían realmente tan dulces como imaginaba?

Se acercaba con cautela mientras él dormía. Ella deseaba sus miradas, sus caricias, sus sueños, sus suspiros, pero . . .

Jessica . . .

Ese era el nombre que salía de los labios que ella deseaba probar, pero ese nombre no le pertenecía. Ese era el nombre que el chico pronunciaba, que escapaba muchas veces sin que él fuera completamente consciente de pronunciarlo y cuando ella lo oía, sentía derrumbarse el mundo por una fracción de segundo mientras se extendía en su pecho un dolor que insistía en negar.

Sí, lo la había visto una vez, cuando Jessica era prisionera del enemigo y ella había estado a punto de . . .

No lo hagas . . . si matas a Bigieu . . . entonces Jessica . . .

¿Es ella Jessica? . . .

Olvídalo . . .

Tristemente estaba bajo el hechizo del enemigo y tras la batalla cayó víctima de un sueño profundo que consumiría su vida si no actuaban pronto.

No podía odiarla, no era culpa de Jessica ser un instrumento de Bigieu . Además, Hawk conocía a esa chica desde la infancia ¿no? Crecieron juntos y Jessica era muy importante en el reino de los ladrones, en el fuerte de Navarre . . . donde Hawk era respetado por sus habilidades y querido por su compañerismo.

¡Elliot!

Debía ayudar a Elliot, por esa razón había abandonado el Reino de Rolante, para buscar a su hermano. No podía perder el tiempo soñando despierta con Hawk, por mucho que él le atrajese . . . por mucho que estuviera ahí . . . tan cerca . . . ¡No! Un chico jamás sería su prioridad. Ella era la Princesa . . . No, era soberana del reino de Rolante, ahora que su padre había sido asesinado . . .

No por nada se había ganado el respeto de sus compañeras, era una amazona con todo el peso que tenía esa palabra. Debía regresar pronto, regresar a para restablecer la paz y reconstruir el reino, para intentar ser la mejor reina que la historia de Rolante, el país protegido por los vientos, pudiera recordar . . . ya no era la guerrera, ni la princesa . . . una princesa . . . Jessica era una princesa, tenía el porte de una princesa y su actitud . . . era una flor: delicada . . . bella . . . sutil. En cambio Lise era una guerrera: agresiva, fuerte, de movimientos bruscos . . . de cuerpo musculoso por el ejercicio y tosco por los golpes y caídas . Ella jamás. . . a los hombres no le gustan las chicas fuertes . . . y Hawk . . . amaba a Jessica . . . a la princesa de los ladrones, a la hermosa chica angelical que . . . dormía en un pequeño pueblo del Reino de Navarre . . . allí, lejos, en cambio Lise estaba con Hawk, tan cerca, a centímetros de él, mirándolo, respirando su aliento dormido . . . Y si sólo lo besaba? Si sólo . . . rozaba esos labios . . . quizá él . . . Hawk . . . fuerte, poderoso, ágil, si él no . . . Probablemente no despertaría . . . ¿y si lo hacía? Si despertaba . . . o . . . si soñaba . . . con Jessica y creía que ese beso era de Jessica y no de ella, de Lise . . . ¿Jessica amaba a Hawk como lo hacía Lise?

Sí, lo amaba, tenía que amarlo, sus ojos lo decían . . .

¿En qué estoy pensando?

Lise, ella, no amaba a Hawk, no podía amarlo . . .

- Estás distraída. ¿Dormiste bien?

Angela se había agachado delante de Lise para buscar su mirada, que, desde que liberaron a Salamando, pasaba en el suelo o quizá pérdida un poco más profundo .

Angela era coqueta y muy dulce, encantadora quizá. Se había convertido en una poderosa hechicera durante el transcurso de la peregrinación en busca de los Espíritus Elementales . Era alegre, sexy, poderosa . . . Sí, si Hawk se hubiera fijado en una de sus compañeras de viaje, probablemente habría sido en Angela, no en ella, Lise, no en la tonta y torpe Lise, no en la agresiva guerrera de manos fuertes y rodillas raspadas, violenta y solitaria, no en la seria muchacha que exigía continuar con las caminatas hasta entrada la noche y los obligaba a levantarse cuando el gris del cielo insinuaba el alba. No en ella. Hawk, de espíritu libre, alegre, amistoso . . . él no se fijaría en ella, sino en Angela . . . pero amaba a Jessica . . . así que no lo haría, no se fijar a en Angela, ni en ella . . . en ninguna. ¿Y si lo hacía? Claro, la elegida de seguro sería Angela, no ella, jamás ella, nunca, nunca . . .

- Quizá estás enferma . . . - Hawk se acercó para tomarle la temperatura y el repentino contacto de esa mano con su piel la hicieron sonrojar y reaccionar apartándose bruscamente . Pero él la sujetó del brazo y la atrajo para darle un beso en la frente . - Estás bien, sólo es el calor del desierto . . . cuando lleguemos al próximo pueblo, debemos tomarnos unos días para descansar, conseguir más provisiones y . . .

- ¡NO! ¡No podemos detenernos! ¡Hay que continuar! Debemos detener a Bigieu . . .

- Ella tiene a tu hermanito y a Jessica bajo un hechizo . . . quiero detenerla tanto como tú, pero si enfermas, no podrás luchar, y serás un estorbo en la batalla.

Hawk no midió sus palabras, no se detuvo a tiempo, pero se calló arrepentido y apartó su mirada soltando a Lise y murmurando un "lo siento" que nadie escuchó. Caminó el resto del día con la mirada en la distancia.

Problema . . . Estorbo . . .

Si, ella era un estorbo, una molestia, un problema y pensar tanto en él, desvelándose por las noches, no estaba ayudando . . .

Tenía razón, sería problemático, aún más . . . no debía enfermar . . . y no debía seguir siendo una carga para ellos.

Pero ella no estaba enferma y Hawk ignoraba que era él la única cura para el mal que la atormentaba en ese momento . . . aunque probablemente también era la causa . . .

Aún les faltaba medio día de camino cuando cayó la noche.

- Mejor continuemos al amanecer, así llegaremos al próximo pueblo después del medio día . . . - Hawk dijo eso estirándose, para luego dejarse caer en el suelo y recostarse contra el tronco de un árbol.

Angela hizo su cama como siempre, con algunas hojas, ramas y un simple hechizo formó un dosel hermoso. Ella se encerraba, refugiada de cualquier peligro o de cualquier mirada con la ayuda de su magia.

Al principio a Lise le molestaba ese lujo suntuoso, innecesario y excesivo, pero debía admitir que en el castillo ella ten a una cama similar. ¿Había valido la pena tenerla allí?

Desde que había comenzado la búsqueda siempre se dormía cuando las llamas de la fogata se convertían en brasas, recordando los detalles, organizando los sucesos, buscando nuevas estrategias. Además despertaba antes que los demás y levantaba su parte del campamento, buscaba agua y revisaba las provisiones. Pero las últimas dos semanas se dormía cerca del alba y apenas lograba un descanso superfluo, poco efectivo, que la mantenía agotada y de mal humor la mayor parte del día.

Miraba el humo que subía lentamente hacia un cielo de infinitas estrellas sumamente brillantes. Estaba perdida en recuerdos y pensamientos, hasta que reconoció algo que estaba frente a ella, algo borroso por el humo, pero que desde hacía un buen rato estaba ahí. En su mente cansada no había podido entender muy bien que era: unos ojos violeta con una mirada de afectuosa preocupación .

- Sé que quieres rescatar a tu hermano, pero si no descansas, no podrás ayudarlo .

Hawk dijo eso sin moderar su tono. Sabía que nada podría despertar a Angela una vez que empezaba a roncar. De hecho, solía ser un problema despertarla todas las mañanas.

- Lo sé . . . - Lise no quería agregar más, pero suspiró varias veces, dudando . Sentía que sus latidos se aceleraban sólo porque era Hawk quien la observaba. Detestaba eso, detestaba ser tan niña y temía que él pudiera saberlo.

- Si quieres te presto mi saco para que duermas un poco más cómoda . . .

- No es . . . necesario . . . gra . . . gracias . . .

El chico rode las cenizas de la fogata para ir a sentarse junto a ella.

- No me gustaría que enfermaras . . .

- Si eso ocurre, pueden dejarme en una ciudad, deben continuar . . . no quisiera retrasarlos . . .

- Elliot te espera . . . yo . . . - la miró.- no quise decir eso, es que no quiero que salgas lastimada en vano.

Lise no lo miró, pero sonrió casi con cansancio.

- Debes estar bien.- continuó Hawk.- para que puedas llevar a casa a tu querido hermano . . .

- Elliot no morirá.- respondió, sumida en sus reflexiones.- Lo necesitan, Jessica en cambio . . .

- Tampoco morirá, es fuerte, aunque no lo parezca . Además . . .

- La amas . . .

Hawk pareció reflexionar, buscando las palabras adecuadas. Ya la había ofendido en la tarde y no quería repetir ese error. Detestaba que ella lo evadiera y detestaba sobretodo verla tan triste por algo que nunca quiso ser un juicio.

- Estamos comprometidos . . . pero . . . maté a su hermano . . . tuve que matar a mi mejor amigo . . .

- Lo . . . lamento . . .

- No podría mirarla cada día del resto de mi vida sin recordar a cada segundo mi horrible crimen . . . no puedo ni verla a los ojos sin encontrar la mirada de Eagle.

- Pero ella ahora sabe la verdad.

- Debí morir, fue él quien rechazó la magia y me pidió que lo matara . . .

- Hawk . . . no fue tu culpa . . .

- Debo salvar a Jessica para redimir, en parte, mi crimen. Debo protegerla en nombre de su hermano. Pero . . . sé que nunca volveré a estar con los ladrones, ya no pertenezco a los suyos, ahora soy un asesino . . .

- Creí que la amabas.

- La mujer que amo -interrumpió sin dudar.- jamás estaría a mi lado . . .

Sí , Hawk ama a Jessica y ella, Lise, no podía hacer más que resignarse a negar y olvidar lo que sentía . Sabía que no sería fácil, pero debía y lo haría . . .

Se decía que no sentiría más por él . . . pero lo veía (y lo vería) y recordaba (y recordaría) y . . . de nuevo sus latidos . . . esos malditos latidos . . . (más y más latidos . . .) no podría evitarlo, no hasta que cumplieran con su destino, hasta que Bigieu . . .

- Ven . . .

El chico tomó su mano y la llevó a donde él había estado sentado antes de acercarse. Hawk se sentó, tirándola hacia sí con sutileza, invitándola más que obligando, pero Lise sintió que si se resistía él cambiaría la estrategia, así que se arrodilló frente a él. Hawk la abrazó, haciendo que ella se recostara en su pecho. Lise no reaccionó. La calidez, la seguridad, el latido tan acogedor. . .

- Si no quieres dormir, tendré que obligarte . . .

Entonces Lise sintió un pinchazo rápido en su hombro. Era una pequeña aguja con algún tipo de droga. Hawk le había inyectado un poderoso somnífero que automáticamente la debilitó y la hizo dormir completamente unos treinta segundos después.

- Espero que me perdones . . .

¿Eso había dicho?

Lise se durmió tranquila, pero triste por la artimaña que apenas pudo reconocer. Hawk la abrazó con fuerza, cubriendo a ambos con su capa.

- Salvar a tu hermana, amigo, lo haré , pero no me pidas que siga con ella, prefiero vagar solitario por el mundo que fingirle amor a una mujer que no podría ser dueña de mi corazón . . .