Noviembre 1991:

Noche helada, habían comenzado las primeras lluvias en Miami, las patrullas policíacas rodeaban el edificio donde ocurrió el horrendo crimen. Y un cordón de seguridad rodeaba el apartamento. La Capitán Grace Brucelheimer hablaba con la Procuradora del Estado de la Florida, Hillary Sorensen, que en su momento fue agente del FBI, afiliada a la ATF del departamento del Tesoro de los Estados Unidos, con una reconocida trayectoria en el Departamento de Justicia y que estaba a cargo de la investigación al igual que otras tres procuradoras en otros estados de la Unión Americana.

-Es el segundo en el mes. Y todos con el mismo patrón y la misma inscripción tatuada en la espalda.

-Es un caso para tu grupo. Aquí en Miami y hay varias en el servicio femenino. Tu equipo es especialista en acciones antiterroristas. Hay varias en el servicio femenino de Guardacostas de la Marina.

-¿Actuamos, entonces, Grace?

-Tienen mi autorización.

En el campo de entrenamiento del grupo antiterrorismo, Itziar Marièn Valdès, Ciara Estefanìa Versiglia, Esmeralda Auristela Galindo Serrano, Ariadna Marisa Arias Martìnez, Belèn Cristina Ortiz Lòpez, Grazia Elena Ortega Barrios, se hallaban practicando tiro. Este era el equipo policial que estaba a órdenes de la Procuradora. De Itziar se decía, que al ser su adjunta que seria la delfina que ocuparía el lugar de la jurista, de ocurrirle algo. La chica era una brillante abogada penalista.

-Ya llevamos dos años aquí.

-¿Quién lo creyera, eh? – suspiró Ciara. – Parece que fue ayer que llegamos a Miami, acompañadas de Maryland Ainsworth para la entrevista con el Comisionado de Policía de Palm Beach.

-Y con la jugosa cuenta de banco que teníamos. Casi no tocamos nada de esa plata. Después de tanto vapuleo.

-Así es, Ciara- suspiró Esmeralda, ajustándose los audífonos especiales para practicar tiro al blanco.

-Corre el comentario que tendremos trabajo. Se trata de las muertes que han ocurrido últimamente. La Capitàn Brucelheimer va a estar al frente.

-Algo escuché, dicen que se trata de una ola de crímenes sangrientos con fines políticos. ¿Han escuchado sobre La Banda de la Media Luna?

-Si, según el FBI, se trata de una banda terrorista compuesta de Iraquìes leales a Hussein, y de gente que participo en los Batallones de la Dignidad, leales aún a Noriega.

-Tienen cuentas pendientes con la justicia panameña, ciertos crímenes que ocurrieron durante la Invasión, sus familias aparecieron muertas inexplicablemente. Se dedican a asesinar gente inocente, como asesinaron a sus familias. Los que participaron en la Guerra del Golfo y la operación Just Cause, son los blancos más comunes para esta gente. Se cree que tienen un plan para sacar a Noriega de la cárcel y devolverlo a Panamá.

-¿Cómo si ya se hizo el juicio?

-Aún tienen la esperanza de alcanzar nuevamente el poder por medio de las armas y el terror, son gente carente de sentimientos y afectos. No les importa ni preocupa el hecho de quedarse solos en el mundo, solo cuenta el odio que sienten por todo lo norteamericano, y por las que trajeron a este mundo a pasar trabajos y carencias emocionales y afectivas.

-¿Cómo aparecen los cadáveres?

-Cosidos a metralla, y con un tatuaje en la espalda hecho a cuchillo. Cuando no torturados de manera sangrienta…

-No tienen pistas, al menos ese tatuaje no indica nada.

-Tienen las pistas usuales. Casquillos de ametralladora. Una media luna hecha con spray en una de las prendas de ropa de los cadáveres, al igual que la misma señal hecha en la espalda. Nos eligieron por ser un grupo organizado, según la Capitán Brucelheimer somos su mejor equipo, por algo nos puso en manos de la Procuraduría Estatal.

-Somos gente entrenada, encima hemos sufrido mucho los rigores de aquella sinrazón y estamos dispuestas a matar y a morir con tal de que esa gente no se salga con la suya.

-Vamos, nos llaman, creo que ya sabemos para qué.

Grace Brucelheimer al ver a su grupo supo que habían aceptado la misión, aun sin que ella les hubiese dicho nada.

-Creo que no va a ser necesario decirles muchas cosas.

-No, tomamos la misión, ya sabemos qué es.

-Es un grupo de médicos militares que tomaron parte en Causa Justa, se que algunas de mis chicas son pacientes trasplantadas, Itziar, Ciara Estefanía, Ariadna Marisa, Esmeralda, Belèn y Grazia Elena, sin contar las que no conocemos, estos profesionales formaban parte del Batallón Sanitario 124 Aerotransportado. Esa noche operaron a varias y algunos viajaron a Houston con algunas de las chicas, por eso son blancos ideales para estos desgraciados.

-¿Tiene fotos de ellos? – pregunto Itziar.

-Si. –Les dio una foto a cada una con las generales de los mismos.

-¿Tienen estrategia definida?

-Vienen con nosotros un equipo de agentes, de hecho como pertenecen a los altos mandos militares de los Estados Unidos le corresponde competencia a la gente de Criminologìa Naval y de la Fiscalia de Distrito. De hecho, la que está al frente es la Doctora Analida Romàn Linares. También esta mi colega de Boston, Ornella Scott y su grupo, junto con mi homóloga de Hawai… la doctoras Adalgisa Alejandra Salinas.

-Infiltrarnos en el hospital… Hablé con el director del Hospital, Dr. Frank Singerson.

-Conocido suyo, me imagino.

-No me gusta mucho hacerle pasar por semejante mal rato. Por eso tomé el caso. El encargado de ustedes en cuanto a lo táctico es el Teniente Aldo Barrera.

-¿El comandante en jefe del Equipo Antiterrorismo?

-Es el más indicado, ya que no tratamos con delincuentes comunes y corrientes. Habrán secuestros, y tal vez tomen rehenes, recuerden que él tiene experiencia, y sabrá que hacer en la situación que se presente. El estuvo en lo de Waco, Texas.

-¿Hay especialistas?

-Si, Un famoso cardiólogo austriaco, que es el blanco que hay que proteger a toda costa, por que sabe mucho sobre lo ocurrido en aquellos días, en que diecisiete chicas fueron operadas, y esta gente le persigue por haberse prestado a ello. Al igual que un gastroenterólogo, un cirujano cardiovascular, que también participó en lo mismo. Y un par de médicos residentes.

-El neurólogo esta en un caso que es seguido de cerca por la prensa. Caso Wellington

-El hombre que está en el corredor de la muerte…

-Si. Ese deben tratarlo con pinzas. Y no involucrarse, aunque se que será harto difícil por que todos son jóvenes y apuestos. Dos residentes hicieron práctica comunitaria y uno fue violado por un delincuente.

-Morrison y Cofresì. Hiceron practica en Mariah y en Attica, amén de la prisión estatal para mujeres. Cofresi casi fue castrado en la prisión de mujeres. La que lo intentó se fugó hace un mes. También está un Intensivista y anestesiólogo, Carsten Quartermaine, que enviudó recientemente…

-¡Dios mío!- se cubrió Ciara el rostro con las manos.

-Al neurólogo lo persiguen las mujeres ricas, o como ustedes las llaman, las rabí blancas. Es Fèlix Brennan.

-Puedo entenderlo, con ese cuerpo y esa cara… - dijo Esmeralda.

-Todos son guapos, en especial el cardiólogo, aunque para Itziar lo encuentro un poco mayor.

-Esos son los buenos, Grace. Ya esos saben qué quieren de la vida, y no juegan con los sentimientos de uno.

-Cierto, pero de todos modos, son tipos perseguidos por las mujeres.

-No entiendo como no los vimos.

-Les aconsejo, por favor, que eviten involucrarse personalmente con ellos, aunque decirles eso, es pedirles un imposible.

-¿Desconfía de nosotras?

-Son hombres apuestos, viriles, y experimentados en todas las partidas que la vida les pone, ustedes no son mujeres de mundo, y temo que alguna salga lastimada. Ya traen demasiadas heridas en el alma para agregar una más. Eso no me lo perdonaría jamás Maryland, quien me las confió como si me confiara a sus hijas.

-Aún no les llega la verdadera, la que va a compartir con ellos la vida y sus alegrías o sinsabores.

-Todas irán en calidad de estudiantes de enfermería, por ello pasaran por cierto entrenamiento para que puedan desenvolverse, la que tiene conocimientos administrativos será un punto a valorar.

-¿En qué hospital?

-Sagrado Corazón de Jesús, en Palm Beach. Es un hospital público. Allí el director es Frank Singerson. Por ser el que encabeza la lista, yo iré como Enfermera Jefe. A todas se les hará su respectiva ficha.

Al llegar a su casa Itziar se lo contó a su tía Auristela. La única que sobrevivía a aquella sinrazón, y que la acogió en su casa después de la convalecencia de la operación del corazón a que fue sometida a sus veintiséis años.

-Así están las cosas, Desde mañana, cambio el uniforme de Policìa al de Enfermera. Temo lo que me pueda encontrar.

-¿Crees que podrás con eso?

-Lo creo. No será difícil cumplir con lo de no involucrarme. Yo no tengo interés en tener novio. Y admiradores menos.

-Itziar, ya tienes casi treinta y dos años, ¿Hasta cuando vas a seguir así?

-Me temo que mucho tiempo, quizás nunca me case. Para vivir lo que vivió mi madre, prefiero estar sola. No hay hombre que me acepte con semejante pasado.

-No te eches la culpa por algo que no tiene que ver contigo, tu no eres el monstruo que fue tu padre.

-Lo que más duele, es que está prófugo, y tal vez buscándome para matarme. Mientras eso sea así, yo no podré vivir tranquila.

-¿Por eso nada más, vas a renunciar a todo?

-Vine con la idea de hacerme religiosa, y no he abandonado la idea, mi padre me destrozo la vida, nadie me aceptará con eso, tía.

-Intervine la vez que quisiste entrar en el convento de las Clarisas, cuando estabas saliendo de la convalecencia, por tu bien, tú no tienes vocación para esa vida, eso es para gente que tiene vocación, un corazón y una mente preparados, tu mente estará preparada, pero tu corazón no, y de vocación ni hablar. Por eso luego de tu recuperación hice que ingresaras a la Academia de Policía. No me equivoqué. Cada vez que me de cuenta de que quieres rendirte, y abandonar el mundo, haré algo al respecto. No lo dudes.

Itziar miró con cariño, a su tía. Ella la contempló, era su única sobrina, hija de su hermana mayor, que había sido asesinada, por eso tenia el deber de velar por su felicidad, aunque eso significase inmiscuirse en la vida de la chica.

El cambio de uniforme azul con celeste al blanco inmaculado, no fue difícil para las jóvenes. La jefe Julia Reisenbach, las presentó al resto de las supervisoras; Nora Isabel Ruisi, del piso de Pediatría y Neonatología de nacionalidad argentina, Marcela Rió Duero, puertorriqueña, jefe de Gastroenterología, Mary Ann Corradini, de Nueva York, de Neurocirugía y Lillian Buchanan de los Departamentos Administrativos.

-Tendrán igual trato que las demás incluidas las que van a participar en las cirugías. Mucho cuidado con los doctores Brennan, Cofresí y Halloran, son peor que los pulpos.

-No se preocupe.

Marcela Rió Duero vio a sus futuras pupilas.

-Bueno, miss Rió Duero, aquí tiene a sus pupilas.

-Antes que nada, bienvenidas… ya se me informó la situación acontecida con aquel desdichado muchacho que fue asesinado. Trabajarán con los doctores Balestreri y Cofresì, no está de más advertirles lo que son.

-Ya sabemos, tendremos cuidado, para no estropear el trabajo que estamos haciendo.

En el Departamento de Cardiología estaban Itziar Marién, Esmeralda Auristela, y Belén Cristina. Mary Ann les dijo.

-Ustedes trabajarán con los doctores von Altenheim, Brennan y Morrison.

Grace por su parte, llegaba a su despacho provisional, al lado del Director Mèdico. Frank Singerson. Todavía recordaba como lo conoció, apenas tenla veinte años y era oficial de parquímetros. Ahora era jefe del componente femenino del escuadrón de Armas y Tácticas. Era la primera mujer que trabajaría en ese equipo, adjunto al de la Procuraduría, en aquel entonces, era la primera misión que se le encomendaba.

-¿Qué sucede, oficial?

-Se ha estacionado en un lugar peligroso. Dentro de pocos segundos habrá redada. Se está escenificando un trato.

-¿Traficantes?

-Exactamente, no me gustaría que alguien ajeno a esta operación resultara herido, retírese, por favor.

-¿Puedo observar?

-No es conveniente, aunque lo dejo a su criterio, siempre y cuando se ponga en un lugar más seguro que en el que está.

Volvió a su puesto, y el doctor se retiró al lugar cubierto. Y todo transcurrió como debía. Al finalizar aquello, no sin tiroteo de por medio…

-Buen trabajo, oficial.

-Grace Brucelheimer. Armas y Tácticas.

Al ver el estetoscopio en el asiento al lado del conductor dedujo que era doctor.

-Doctor Frank Singerson… un placer haberla conocido.

Un breve roce de manos, de aquel encuentro había transcurrido quince años, ahora que lo volvía a ver, el director del Hospital y ella ahora dirigía el componente femenino de SWAT-Miami.

-Hola Grace… ha pasado mucho tiempo.

-Así es, Frank.

-Sì, tú sigues tan bella como siempre. Ya se la razón por la que estás aquí.

-Es muy poco lo que has cambiado, Frank. ¿Puedo sentarme?

-Por favor…

-La razón de mi visita son los asesinatos OMICRON. Se cree que los atentados son parte de un grupo terrorista.

-Leí sobre eso en los diarios.

-Hay una lista de los posibles blancos. Son parte de tu personal. Unos participaron en la Invasión a Panamá.

-Lo sé, en eso participé, aunque no me gusta mucho recordarlo… vi cosas muy tristes. Supongo que lo que te hizo venir a verme fue ver mi nombre y los de mi personal en la lista.

-Cierto, mi grupo está a cargo y estamos dentro del hospital, listos para cualquier eventualidad. Estamos trabajando con Criminologìa Naval y con la Fiscalía de Distrito.

-¿Tienen algún plan? Seguro tienen gente infiltrada en el hospital.

-Exactamente, colocadas en los mismos pisos donde están los posibles blancos. Listas para actuar.

-Todas sobrevivientes de aquella sinrazón. Incluso hay chicas que son pacientes trasplantadas.

-Es extraño, no era esta la forma en que esperaba que nos reencontráramos.

-No, es cierto. Ambos somos dirigentes, solo que uno en su campo y el otro en el que le corresponde.

-Estamos en espera de los resultados de los peritos, haremos doble jornada, una parte en el precinto y la otra aquí.

-Te daré mi tarjeta, si no puedes encontrarme aquí, puedes llamarme al beeper o al celular.

-Es un grupo terrorista, gente que no tiene Dios ni ley. Es posible que haya parientes de mis chicas involucrados en esto, si bien no pueden acusar por el grado de consanguinidad, están dispuestas a impedir que se salgan con la suya.

Al terminar la conferencia con Grace, bajó a almorzar.

-Recibí una visita.

-¿Femenina?

-Alguien a quien no veía desde hace quince años.

-Ah, viejo zorro… algún amorío…

-Ojala hubiera sido un amorío…Marco.

-¿Cómo se llama la chica?

-Grace Brucelheimer. Es del Departamento de Policía.

-La conozco, es una mujer guapa, distinguida…toda una anotación….

Marco Daniel Cofesì tenía el cabello negro, los ojos negros, fornido, atlético, era el deleite de las muchachas al mirarlo… No se notaba nada de lo ocurrido meses atrás…

Se sentó con ellos Heinrich von Altenheim, de treinta y nueve años. Rubio, atlético y apuesto, el austriaco era un cardiólogo reconocido.

-Parece que hay nuevo elemento...

-Siempre sucede en el segundo semestre del año, se gradúan de la escuela de enfermería y vienen a hacer sus prácticas.

Entretanto, Grace estaba dándoles las últimas instrucciones a sus pupilas.

-No se sienten juntas, procuren estar lo más separadas que puedan Escuchen lo que les parezca sospechoso, Y si las ven juntas ellos empezarán a atar cabos. Buena suerte, y por favor, nada de alardes.

-¿Algo más, capitán?

-Se me olvidaba, intenten hacer amistad con ellos, pueden sacar importante información de allí.

Al dirigirse al comedor, el doctor von Altenheim llamó la atención de todas las enfermeras que estaban allí, unas con admiración y evidente adoración y otras con temor, por que sabían lo estricto y exigente que era en lo profesional. Esa mañana había regañado a un residente que holgazaneaba La enfermera jefe del piso Miss Ruisi, ya conocía el talante del austriaco. Y estaba justamente sentada en la mesa donde almorzaban Itziar Valdés y Ciara Versiglia. Al austriaco no le pasó inadvertida la chica ya que le encantaban las latinas.

-Buenos días, doctor von Altenheim.

-Buenos días Nora, veo una cara nueva por este vecindario...

La alusión tan directa, hizo florecer el rubor en el rostro de Itziar, que desvió la vista, incomoda.

-Permíteme presentarte, Miss Valdés. Es de la Universidad Católica Itziar, este es el doctor von Altenheim, de quién te estaba hablando hace un rato.

-Un placer, miss Valdés- y tomó la mano que le tendían, depositando en ella un beso, gesto muy francés de galantería masculina.

-Igualmente, doctor von Altenheim, he escuchado solo elogios hacia usted y su desempeño profesional.

-Fama inmerecida-. Sonrió el austriaco, y esa sonrisa hizo que Itziar se sintiera sumamente incómoda. Recordó las palabras de su tía..."Cuantas veces quieras abandonar el mundo, cuantas veces haré algo al respecto..."

Esmeralda se hallaba en el mismo saloncito de descanso cuando Nora le dijo en tono confidencial.

-Ese que viene llegando es el Doctor Augustus Halloran.

En ese momento entraba un hombre alto, de cabellos negros salpicados de canas, de un atractivo físico y personalidad arrolladoras. De unos treinta y siete años, ojos verdiazules, cabello negro salpicado de canas, dueño de una mirada seductora. Esmeralda casi se ahogó con el café.

-Te lo presentaré, espérame aquí.

-Miss Ruisi, yo no estoy preparada para...

Decidida, la enfermera se acercó al doctor Halloran, que en ese momento se acercaba a la caja para pagar su desayuno.

-Hola, doctor Halloran, ¿Cómo estuvo ese fin de semana?

-Muy bien, descansé bastante... ¿Usted, miss Ruisi?

-Bien, a pesar de la lata que dan los chicos. Quiero presentarle a una nueva compañera, Esmeralda Auristela Ortega, estudiante de enfermería de tercer año, en la Universidad Católica. Esmeralda, este es el doctor del que te hablé hace un rato.

-Encantada, doctor Halloran.

-El gusto es mío. ¿De donde es usted? Habla el español sin acento...

-Panameña en el exilio.

-Perdón, soy un imprudente... no debí preguntar.

-No se preocupe, doctor... usted no sabía de donde era yo. He escuchado mucho sobre usted.

-No es para tanto, ha sido un placer conocerla, señorita Ortega. Con su permiso.

-Propio- dijo la chica, ruborizándose ante aquella mirada entre coqueta y seductora.

Al verlo irse, Esmeralda le dijo a Nora, que reía divertida al ver que hizo dos contactos en esa misma mañana.

-¿El es así con todas?

-Te gustó, ¿no es así?

-No creo que una chica como yo le convenga. ¿Qué sabes de él?

-Es guapo, millonario. Si trabaja es por que quiere, con su fortuna podría poner su propia clínica. Hace dos años, le mataron una hermana, fue un crimen pasional, y el autor en estos momentos esta en espera de su ejecución.

-¡Qué triste!

-Si, la chica era muy bella y esa belleza la llevó a la perdición. Andaba con dos hombres, con uno de ellos se había comprometido para casarse y el otro era un amante, pero el novio oficial la descubrió con el otro, y paso la desgracia.

-Eso es tan viejo como el mundo... Debe estar amargado.

-Creo que esa amargura va a tener fecha de cumpleaños. Dudo mucho que te deje en paz después de haberte visto. Es un caso controvertido, por que él y Félix Brennan son íntimos amigos,. El hombre está aquí, con un tumor en el cerebro que le está matando a plazos, pero los padres del muchacho que mató y los padres de Gus quieren que lo ejecuten, a pesar de que lo que se impone es operarlo. Y la ley quiere que lo operen para que este consciente el día en que lo maten. Tiene otra hermana Rebecca, que bebe los vientos literalmente por el doctor Brennan, pero este es insobornable e incorruptible, ha hecho de todo hasta llevárselo a la cama, pero el ni le hace caso. Nunca he visto mujer más necia que esa

-¿De éste, que se sabe?

-No hay novias, pero, tampoco es un santo. Tiene gustos bien definidos en cuanto a mujeres.

-Ya me imagino quien operara a ese hombre... y de paso, lo compadezco.

Entretanto, Marco Daniel Cofresí llegaba en su auto como de costumbre lo esperaba Heinrich.

-¿Viste a las nuevas?

-Si, acaban de presentarme a una de las chicas... Y es una morenaza hermosa.

-¿Cómo se llama?

-Itziar Marién. Hasta el nombrecito es exótico.

-¿Tiene amigas?

-Si, Ciara, el apellido no lo recuerdo, pero es morena, como ella. Y muy bella, además. Te va a encantar, Marcos.

-Si es así, me voy a apurar para ver si me toca algo, por que por lo que veo tú ya tienes favorita. Y también Gus, mejor voy a ver antes de que me dejen sin nada.

Heinrich río, tenia una risa provocativa y sexy que hacia que a cualquier mujer se le pusiera la carne de gallina. En ese momento Ciara Estefanía llegaba a la recepción, cuando Marcos llegaba.

-Me vio, Itziar, ¿Qué hago?

-Trátelo con naturalidad, no creo que se acuerde de tí. Además de lo ocurrido aquella noche, hay casi dos años de diferencia.

En ese momento la jefe Ruisi, quien estaba al tanto del plan del Departamento de Policía, hizo lo propio para que Marcos y Ciara se conocieran

-Doctor Cofresí le presento a Miss Ciara Versiglia, estudiante de tercer año de enfermería de la Universidad Católica.

-Un placer, señorita Versiglia.- le tomó la mano y se la llevó a los labios en un gesto muy francés de galantería masculina, que hizo que florecieran rosas en las mejillas de Ciara. Un brillo inequívoco en sus ojos alarmó a la chica. Tal vez no se había olvidado de lo de la cárcel...

Esa noche, se reunirían en el precinto para intercambiar impresiones y definir estrategia a seguir.

-Son tal cual los describió, licenciada. Va a ser muy riesgoso...

-Lo sé, chicas, no les dieron esta investigación simplemente por asignarla a cualquiera. Se las dieron por que saben que ustedes pueden.

-Yo temo, que el doctor Cofresí me haya reconocido, cuando paso lo de Morrison, yo estaba en el grupo que los rescató de la refriega, incluso ayude para que lo llevaran al hospital, ya que no había ambulancia disponible. Y él estaba muy mal herido, junto con otro de apellido Quartermaine.

-Si, supe que casi los violaron. El que llevó la peor parte fue Cofresí, aunque se recuperó rápido.

-Si te reconoce, dile la verdad, no tiene caso decirle que no eres la persona que lo rescató. Explícale el por qué estás en esto, y llega a un acuerdo con él.

-A ellos todo lo que lleve falda, es posible conquista, si hubiera un palo de escoba vestido de mujer, hasta detrás de ese va.

-Ahora, voy a la pregunta crucial. ¿Alguno les gustó?

Hubo rubores en todos los rostros. Lo que le dio a entender a Grace que todos habían caído bien entre las filas de sus muchachas al igual que el nerviosismo.

-Bien. A confesión de parte, relevo de prueba. Imagino que ustedes no son indiferentes.

-No, y nos dimos cuenta.

-Tendrán que aprovechar esa atracción. Y la que vea posibilidad de que se acerque a ella un poco más, que lo permita.

-¿Con qué objeto, licenciada?

-Este caso hay que encararlo como una guerra, y en la guerra, todo vale.

-¿Tiene usted, algún interés en este caso?

-Doctor Frank Singerson.

-El director del hospital. Debemos creer que lo conoce hace tiempo.

-Si, por eso quise hacer esto. El FBI y la gente de Criminología Naval también están en este caso. Antes ellos pensaban que eran pugnas familiares, ahora es que se dan cuenta que el asunto no es tan inofensivo como parece.

Heinrich von Altenheim estaba en su penthouse de soltero, pensaba en Itziar. Le atraía intensamente, como ninguna otra mujer lo había hecho.

Entretanto, Grace, les daba las últimas instrucciones a sus chicas.

-Quieren que el FBI intervenga en esto, se le pidió cooperación a Criminologia Naval, puesto que el médico asesinado en meses pasados pertenecía a la Marina. Así que si tenemos que hacer cualquier cosa para llevar a buen término este asunto, lo haremos. Incluyendo saltarnos algunas de las reglas.

-Si.- dijeron todas, no había forma de escabullirse de ese caso.

Al salir del despacho de la Capitán Brucelheimer, aprovecharon para conversar sobre el caso. Había ceños de preocupación y gestos de nerviosismo.

-Cofresí tiene unos ojos que invita a perderse en ellos.

-Halloran tiene una voz que eriza y unos ojos que parecen taladros.

-Altenheim a pesar de ser algo mayor para tí, es muy apuesto.

-Si- comentó Itziar secamente.

-Así, tan seca... con ese animo, esa investigación tendrá muchos tropiezos.

-Me recuerda lo de Venezuela...

-Y dale con Adrián Echevarría... desde ese asunto, no has querido hablar de ello.

Itziar recordó cuando vivía en Venezuela, en 1990, antes de entrar a los Estados Unidos. Estuvo en la PTJ y de paso recordó su pasado. Heinrich le recordaba todo aquello.

Heinrich vio a Marcos, al día siguiente... estaba impaciente por saber como le había ido con la nueva enfermera.

-¿La viste?

-Es preciosa, me agrada mucho...

-¿Piensas conquistarla?

-Por supuesto... mi ego herido necesita reafirmarse... Y esa chica no es mala candidata... aunque supe algo que me preocupa. Es del programa Acción Afirmativa, y Maryland Ainsworth, estuvo en lo de Panamá, así que si son de sus chicas, mejor es mirarla en serio antes de recibir un halón de orejas.

-Eso si es cierto- se rió el austriaco, dándole la razón a su joven colega.

-Aunque, por otra parte, ese rostro, me parece extrañamente familiar... - dijo dubitativo.- pero, no recuerdo, donde lo vi.

-No será cuando te paso aquello en Attica... Si mal no recuerdo, te trajeron en un patrulla, una muchacha muy parecida a Ciara, solo que de eso, hace ya dos años atrás...

-Por poco y no echo el cuento Heinrich. Además nunca supe el nombre de la oficial que me trajo, después de haber sido herido... Además, las chicas se desmayan al verme, a pesar de que no llegan al paro cardíaco... ella es otra cosa.

-¿Qué tiene de diferente? Y si se propone atraparte y llevarte al altar..

-Puede gustarme la vida de comprometido, incluso puede gustarme estar casado...

-Eres incorregible, Marcos- volvió a soltar la risa.

En el estacionamiento del Hospital, la Cruz Roja fue escenario de otro atentado terrorista, un ordenanza, Juan Arce fue herido de metralla por desconocidos al salir de su guardia nocturna, al llegar, la capitán Brucelheimer encontró que el herido había fallecido antes de que se le pudiera hacer algún tipo de pregunta, sin disimular su contrariedad, dijo

-Otro en la lista de muertos... estos desgraciados se burlan de nosotros en nuestras propias narices...

-Paciencia, Grace- dijo Hillary Sorensen, procuradora estatal... -Recuerda, que yo pertenecí a la DEA, en estos casos hay que tener paciencia... El FBI está en esto, recuerda que también están buscando a las chicas a las que les pusieron maquinaria nueva hace un año atrás... Entre esas, está Itziar... y se está buscando quien fue el donante.

-Me tranquiliza que la que está en esto por parte del FBI, es una antigua compañera de academia. Con experiencia en asuntos internacionales. Sofia Templar, quien en su momento ha sido el enlace entre el FBI y la INTERPOL.

.Cuando comenzó la crisis en Panamá, ella estuvo en la Secretaria de Inmigración, viendo como llegaban chicas y chicos, procedentes de Panamá, en camino a Canadá o a quedarse, desarrollando una sensibilidad especial para estos casos.

Ciara por su parte aprovechó para a la hemeroteca, y averiguar sobre Attica, lo cual recordaba como si fuera ayer.

-Casi lo castran... si no hubiera estado yo, tiene una herida en el bajo abdomen, casi se muere pero quedó intacto y sin riesgo de esterilidad...

-Si hubiera controlado sus ímpetus, un poco hubiera sido razón para un trauma, algo de ayuda psiquiatrica facilitó las cosas.

-Le sirvió, sin duda, Ciara, te aconsejo prudencia, puedes convertirte en su obsesión.

-¿Cómo es él? ¿Su carácter, relaciones con sus compañeros?

-No tiene enemigos, si es que quieres saberlo... es un chico descomplicado.

-¿Y las mujeres? Aquello pareció no molestarle...

-Se quedó un poco quieto los primeros meses, pero volvió a las andadas.

Itziar entretanto, tuvo que ver algo psicóloga para averiguar sobre el atentado, atacó el tema en el almuerzo, cuando Heinrich se sentó en la mesa donde almorzaba.

-¿Cómo fue lo de su atentado?

-Me dirigía a mi auto cuando me encañonaron, al principio creí que eran ladrones, pero al ver que no querían mi cartera, me di cuenta que se trataba de algo más serio. Me vendaron, y me llevaron a un lugar donde me iban a ejecutar no sin antes hacerme disfrutar de un masaje... -creo que usted entiende lo que significa...- dijo mirándola con cierta picardía.

-Entiendo... - dijo poniéndose pálida de súbito, y luego roja. -¿Qué ocurrió luego?

-Me salvé arrojándome del vehículo en marcha... no sabia que tipo de tortura me iban a aplicar y preferí no arriesgarme a que me picaran como un beef steak. No di parte a la policía por que no confío en ellos, además aquí en Norteamérica nunca están cuando se les necesita.

-Es muy duro con el cuerpo policial, tengo amigas en ese cuerpo. No todas tenemos la oportunidad de que se nos de una beca y nos pongan a estudiar. En el caso de mis coterráneas y mío tenemos que hacer circo, maroma y trapecio para sobrevivir, yo misma, tuve que trabajar primero en una factoría y luego en una finca cosechando manzanas. Si hubiera tenido oportunidad de que me colocaran en un precinto, con media beca incluida, con gusto lo hubiera aceptado. Fui Casco Alado en mi país, llegue aquí cuando en nuestra tierra ninguno daba un centavo por nosotras, le agradezco a Maryland Ainsworth la entrada aquí, pero el camino a la tan codiciada Green Card, no ha sido nada fácil para nosotras.

Heinrich la miró, aquella defensa lo sorprendió. Itziar se dio cuenta de que estaba pasándose de la raya.

-El FBI es el que se ocupa de esos casos, además me dijeron que sería agradable al principio, aunque sospeché que no lo era tanto...Además, es la enésima vez que le relato esto, y me dicen que lo denuncie. Concuerdo, que hay buenos policías, y no lo discuto, pero esto escapa de su jurisdicción. Y cuando me interrogaron, me hicieron saber que para este caso se necesita más que un par de revólveres.

-Imagino, cual era el motivo.

-Me inclino a pensar, que fue mi participación en aquel triste asunto en su país... Yo era del Batallón Médico que estuvo en el Hospital Gorgas, junto con un hermano mío que era idéntico a mí. Nunca estuve de acuerdo con lo que se hizo, estimo que eso pudo hacerse de otra forma, más si este hombre jugaba para dos amos. Pudieron llevárselo sin matar a tanta gente, ni destruir un barrio entero. Y ni hablar, de la cantidad de gente que quedó sin posibilidades de salir adelante, por que se les cortó las alas. Yo fui a Annapolis, al igual que mi hermano, y mi internado lo hice en el Gorgas. Cuando nos llamaron, tanto mi hermano como yo, éramos reservistas.

-¿Se arrepiente de eso?

-Fue una hermosa experiencia, no lo niego, a pesar de que vi ciertos casos que le encogían el corazón a cualquiera, me hizo entender que no todo es gloria y laureles en una guerra o acción armada, que existe un lado no tan amable, donde hay dolor, soledad y oscuridad. Y lo de Arce, Rivera, y Hemmings no han sido casualidades, nos culpan de lo ocurrido con ese hombre, y de los daños colaterales. Una forma muy curiosa de patriotismo.

Itziar se estremeció, recordando lo ocurrido con su madre... y lo ocurrido con ella, ya que había sido una de las chicas a las que se les hizo trasplante cardíaco.

-Me dolió no poder traerme una chica de allí. No tuve tiempo para hacer amistad con ninguna... habían muchachas hermosas... como usted.

Itziar se sonrojó nuevamente... La mirada de Heinrich era cálida, seductora y admirativa.

-A propósito... Le queda muy bien el uniforme... ¿Cómo hace para mantener la línea?

-Las que fuimos Cascos Alados, estamos acostumbradas al deporte. Yo salgo a correr en las mañanas. Hago natación, y a veces aeróbicos, cuando hay tiempo. No acostumbro comer comida chatarra, a pesar de haber un Mc Donalds y un Taco Bell en cada esquina.

Al llegar al despacho del Capitán Brucelheimer le dijo lo que averiguó...

-Al parecer no estaba de acuerdo con Causa Justa... Igual al resto.

-Ya veo, ¿Tienes algo pensado?

-Seguir investigando... Mañana me dirigiré a las oficinas del Ejército, a ver que consigo, mi turno en el hospital es en la tarde, así que iré en la mañana.

En ese momento llegaba Ciara, que llevaba noticias. Saldría con Marcos mañana, y necesitaba que la orientaran para no poner en peligro la investigación.

-Tendré que usar dotes de psicóloga para sacarle algo sobre lo ocurrido allá, solo se que lo llevé al hospital malherido.

-Belén Cristina también tiene algo.

-David Morrison sufrió una violación, igual que el tuyo, Ciara. Y tiene un hijo de pocos meses, en cuanto a tu interrogante, es viudo, su esposa murió al dar a luz al nene.

-O sea que es padre soltero.

-Si. Además, es un canelo, precioso, de cabello castaño y ojos azules. Y una sonrisa que mata a cualquiera...

-Una descripción muy gráfica...

-Es una pena que le hicieran eso, iré mañana a investigar lo de la práctica comunitaria donde le ocurrió ese accidente.

-Ten cuidado, puedes quedar involucrada...

-Al meternos en esto, nos involucraron.

-Lo tendremos en cuenta... Tranquila, Belén. Se que esto te saca de balance, pero es parte de la investigación.

Belén tenía veinticinco años, su familia no quería saber de ella, por motivos políticos, ahora era policía, cursaba tercer año de Derecho en la Universidad Católica.

AL DIA SIGUIENTE...

Belén fue a la sección de práctica comunitaria del Departamento de Policía.

-David Morrison... Un caso muy triste, un lío feo.

-Hubo trauma psicológico.

-Naturalmente que lo hubo, se recuperó, pronto, afortunadamente.

-Menos mal.

-Tenía un bebé que atender, si se deja dominar por ese trauma, capaz le quitan al hijo, no tenía otra salida. Servicios Sociales no tiene contemplaciones con nadie, y este caso no es el primero.

-¿Supieron quien era el responsable?

-Un preso al que apodaban "Navaja" Harris. Lo tienen en el pabellón psiquiátrico. Con nuestro sistema, capaz lo dejan libre.

-Gracias por su ayuda, teniente Huggins.

-No es nada, otra chica vino a buscar una información parecida, pero de Carsten Quartermaine.

Con la información en mano, vio salir a Ciara de las mismas oficinas.

-Viniste a buscar lo mismo que yo.

-Si, lo de Marcos fue cuando estaba dormido, créeme, me dio náuseas. Por que fue una presa a la que no le hizo caso, y lo peor, esa tipa esta libre.

-Imagino que con deseos de venganza.

-Si es inteligente no se atreverá a tocarlo... estando yo cerca...

-Y crees que se quedará quieta... No creo, esa clase de gente difícilmente suelta la presa.

-Y yo la estaré esperando...

-¡No harás! Sería ponerte en evidencia...

-Prefiero eso, no que lo maten frente a mis narices.

Esmeralda tenia turno esa noche al que Belén Cristina y aprovecharon para comentar sobre el caso Halloran.

-¿Qué investigaste sobre el caso Halloran?

-El hombre que mató a Susan Halloran está en el hospital, hay un debate sobre su enfermedad. La familia de la chica asesinada no quiere que lo operen, dicen que eso retrasará la ejecución.

-Ya imagino, quieren justicia.

-Venganza, diría yo. Dicen que el debe morir en la cámara de gases, y no en una sala de operaciones. Y para acabar de completar, el tumor es maligno.

-Pobre hombre... todo le salio mal.

-Si no lo operan no llegará al día de la ejecución. Así de simple.

-Y si lo operan... Tal vez llegue.

-Si. Lo probable es que se salve. Y hay más. Una hermana de Gus, anda detrás de Félix, pero el tiene sus propias ideas... además, Gus es su amigo, además de que también, es amigo del asesino. Conflicto de lealtades.

-Y todos son cocotudos, como dicen en mi tierra.

-Juntando ambas fortunas, seria multimillonario. La posición nuestra no es nada cómoda, ni fácil.

.-Así es, mientras tanto ¿Qué hacemos?

-Gus era hermano de la muerta... Rebecca sería un obstáculo más que una ayuda...

-Habría que explicarle... aunque es una mujer vengativa y de mal corazón. Puede hacernos mucho daño, si nos atravesamos en su camino.

-Recuerda que somos policías, combatimos a gente de su clase cuando ocurrió aquello...

-Al enemigo se le combate con fuego... No creas que me quedaré cruzada de brazos...

-¿Lo sabe Grace?

-Si, y no esta contenta, ¿Qué remedio tiene?

-Entre tú y Gus hay una corriente de atracción, que no pasó inadvertida.

-Lo sé, Itziar. Temo involucrarme.

-¿Por qué?

-La diferencia de clases, el es rico, yo trabajo para vivir mejor dicho, para sobrevivir, y estudio. No ayuda mi pasado... Y eso, es lo que más se fijan. Y esa mujer puede hacernos pasar mal rato con la Migra.

-Apenas tienes veintiséis años. No necesariamente tiene que fijarse en ti.

-Después de lo ocurrido en nuestro país, ninguna de nosotras tiene derecho a ser feliz...

-No seas fatalista, estamos aquí, estamos luchando y saldremos adelante. Si no son ellos, nada nos cuesta esperar que el verdadero príncipe azul aparezca.

Itziar tuvo que salir con Heinrich una vez más, debía sacarle más información sobre su atentado.

-Hábleme de usted, presiento que no me lo ha dicho todo...-preguntó él, después de terminar su relato.

-¿Qué desea saber sobre mí?

-Familia, etc.

-Ese es un tema del cual no deseo hablar..- dijo tratando de ocultar el brillo de lágrimas que pugnaba por salir.

-Inténtelo...-sonrió seductor.

-Bien... no es una historia muy bonita, como todas las historias de guerra, vine a Miami con la intención de... hacerme religiosa. Mi tía es la esposa del comisionado de Policía, y nunca estuvo de acuerdo con mi decisión, quiso que yo entrase a la Universidad y estudiara una profesión. Si luego de haberme graduado, sigo con la misma idea, dice que me dejara ingresar a una Orden.

-¿Y tus padres? ¿Están de acuerdo con eso?

-Mi padre, está desaparecido. Mi madre... fue asesinada, y hasta ahora no se sabe quien lo hizo.

-Lo siento...- dijo con gesto contrito- No quise revivir malos recuerdos.

-No se preocupe, esto se asume y se supera. En mi caso, ayudó mucho la fe.

-Yo nunca estuve de acuerdo con lo ocurrido allá. Pienso que cada pueblo debe resolver sus problemas por sí mismo, sin ayuda de nadie. Errores políticos tienen todos los países, y el tuyo no es la excepción. En caso de una conflagración mundial, se justificaría lo que se hizo, pero para derrocar a un dictador, se pudo haber actuado de otra forma, no destruir todo un barrio ni asolar todo un país para sacar a un hombre del poder, más si nosotros mismos lo creamos. La historia no puede taparse con una mano.

-Vio todo... entonces.

-Vi cuadros que le arrugarían el espíritu a cualquiera. Y eso que no era de los SEALS, a esos si que les tocó todo lo feo. Yo estuve en el Gorgas, y en el Complejo Hospitalario Arnulfo Arias, mis compañeros estuvieron en el Santo Tomás y vieron heridos, muertos y hasta tiroteo cerca de allí.

-Yo pasé por todo eso... Lo material se recupera, pero lo emocional y lo espiritual no.

-No estoy de acuerdo... son cosas que no las cura la medicina tradicional, las cura el tiempo... -añadió tomando su mano por encima de la mesa- y el amor... ¿tienes novio acaso?

-No, no he tenido tiempo para eso- dijo con timidez.

-Qué raro- observó- con esa cara y ese porte, debes tener admiradores a montones- sonrió- yo tampoco tengo pareja.

-Eso si que no lo creo. Con su porte debe tenerlas a patadas por usted.

La carcajada que siguió al comentario, hizo estremecer a Itziar.

-Mi ideal es casarme con una latina. Y las de tu tierra me atraen intensamente...

Itziar se quedo callada... el austriaco estaba coqueteándole descaradamente...

-¿Cree que lo logre?

-No espanto.- rió divertido al ver los rubores que ocasionaba.

Belén Cristina iba llegando al hospital, cuando tropezó con David Morrison.

-¡Oops!

-Disculpe, Venía distraído...

-No se preocupe, la culpa fue mía...

La ayudó a recoger los expedientes que con la caída se habían regado por el piso.

-Gracias, doctor...

-David Morrison... ¿usted?

-Belén López.

Belén siguió pasillo adelante satisfecha. Su estrategia, sus aires de despistada siempre daban resultado. David quedó impresionado con Belén Cristina.

Otra muerte se sucedía en el Hospital Estatal, esta vez fue un especialista. James Braeden III, cirujano plástico, era la sexta muerte en el mes.

-Ya la ciudadanía esta hastiada de ver estos atentados sin sentido y para colmo, sangrientos.

-Créeme, tengo la misma sensación de impotencia, que tú. Espero que los análisis de las evidencias que tenemos nos conduzcan a alguna parte.

-Las chicas de balística, han hecho análisis de los casquillos...

-Son de la misma AK 47. Lo dejaron hecho una criba de Eratóstenes.

-Algo más... Son células de la temida banda de la Media Luna. Llegaron informes de Los Ángeles y de Boston. Allá las cosas están iguales. El FBI y Criminología Naval están también metidos en este asunto... Son algo más que simples disputas familiares. Hawai también envió su informe…

-Noriega está preso aquí. Por eso es que se han preocupado por investigar, saben que si esto se deja como está, pueden fraguar un plan para su escape... y es lo que no quieren. Aunque en esto pueden rodar muchas cabezas inocentes.

-Confío en poder detenerlos antes de que verdaderamente lastimen a alguien de los nuestros. Maryland no me perdonaría si una de sus chicas sale lastimada en este asunto. Ya empezaron a atacar a los de nuestra lista, y las chicas no se van a quedar con los brazos cruzados.

-Mientras el Jefe no mencione que el FBI está en este asunto, no harán nada, no son brutos para atacar sin saber.

En las noticias de las ocho, vieron la edición del sexto asesinato. Las chicas se sobresaltaron. Evidentemente no era momento para jugar.

-Ya debemos pasar a la acción.

-Cómo nos descuidemos perderemos el caso, y acabaremos sin empleo.

Una nueva enfermera de aspecto siniestro, entró al hospital. Ciara al verla, sus sentidos estaban alerta y aviso a sus compañeras por si se presentaban problemas.

-Es afirmativo. Acabo de recibir el retrato robot de tu sospechosa. Buen trabajo, la tenemos.

-Bien, no la perderé de vista. Estén alerta si surge un caso de necesidad...

No tuvo que esperar mucho, la mujer se escabulló hacia los estacionamientos y Ariadna, la siguió... En ese preciso momento, Marcos se dirigía hacia su auto cuando Patricia Keough llegó hasta el, amenazándolo con un cuchillo.

-Quieto amiguito... hay una cuenta pendiente entre tu y yo.

Ciara sacó su nueve milímetros... y tomó su radio para avisar que necesitaría refuerzos...

-Central, aquí llamado XR45

-Aquí Central, responda XR45

-Sigo a Omicron2. Orden a todas las unidades que estén cerca, sigan al auto matricula FL82945-4 Mazda 6 azul cielo.

-Enterado XR45. Cambio y fuera.

Ariadna siguió al auto, decidida, una vez le había salvado la vida, y volvería a hacerlo... Desde afuera de su patrulla veía a Marcos atemorizado.

-Por favor, haz cualquier cosa, que te pueda salvar... incluso choca el auto, si sales herido no importa, peor será lo que te espera...

Al llegar a la casa de Marcos, Ariadna sintió que era la hora de la verdad...

-Capitan Brucelheimer, necesito refuerzos, la mujer que estuvo a punto de castrar a Marcos lo tiene en calidad de rehén, no creo que pueda sola...

-No te muevas, Ariadna, oigas lo que oigas...

Los minutos se hicieron largos para Ariadna, que escuchaba atenta por si oía algún grito... dispuesta a entrar sola y batirse a tiros con la asesina. Por fortuna llegaron a tiempo...

-¿Cuanto tiempo llevan allí?

-El suficiente para ponerme nerviosa. - dijo Ariadna, que estaba muy pálida.

-¿Te atreverías a entrar?

-Si alguien me cubre, si.

Llegó el blindado de SWAT femenino, Ciara corrió hacia él y entro a cambiarse el uniforme...

-¿Qué haces? Si te ve, echarás todo abajo...

-Prefiero que todo se caiga ahora, y no que me lleven a Asuntos Internos por negligencia en el cumplimiento del deber, eso echaría a perder no solo la investigación sino mi carrera, y me ha costado mucho entrar a este país para ir a basurearlo todo.

Esmeralda, Belén Cristina, Itziar y Grazia Elena, estaban ya vestidas con sus arreos de combate. Y Grace también estaba vistiéndose.

-Patricia... somos de la policía...la casa está rodeada... tiene diez segundos para salir con las manos en alto y no será lastimada... diez segundos...

-¡Nunca! Si quieren al mediquito... tendrán que venir por él...

Un silencio pesado se abatió sobre el grupo... Ciara rompió el silencio...

-Ya esta bueno de esperar... Voy por Marcos...

-Ciara, eso es imprudente... eso es delatarte y delatarnos...

-Tal vez, pero es peor que lo torture hasta matarlo, y no hagamos nada... Yo iré por él y la convertiré a ella en coladera.

-Ciara, Esmeralda y Belén se escurrieron hasta la puerta trasera de la casa.

-Haremos como nos enseñó Maryland.

-Tendremos que hacerlo... No hay otra alternativa O es ella o somos nosotras.

-¿Crees que será seguro?

-Vale la pena intentarlo, afuera tenemos refuerzos, que acudirán si nos ven en problemas.

-Ciara, por el amor de Dios, cuídate...

-Lo haré... Hohenzollern, cúbreme… y si me ves en peligro, mátala.

Ciara abrió la puerta, se escurrió dentro de la residencia... como un gato... Estaba oscuro y no había nadie.

-Subió con todos sus sentidos, alerta y su revólver en la mano. Escuchó gemidos, y una voz desesperada

-No lo hagas, yo no te denuncie...

.-Maldito, me las pagarás...

Ciara le metió una patada a la puerta y la abrió precipitándose dentro... junto con el oficial que la acompañaba.

-¡Alto, policía!... ¡Suelte el arma!

Se lanzó sobre ella, para quitarle el arma, pero Ciara estaba entrenada para estos casos, ya que había sido de la tropa de choque y asalto de los Cascos Alados, que eran entrenados en luchas cuerpo a cuerpo. Marcos aterrado, observaba la escena. De repente, se escucho una detonación.

-¡Bang!

El revólver se había disparado y aquella mujer cayó herida de muerte. Ciara habló por el Walkie-Talkie. Hohenzollern se acercó para ver si la herida era su compañera.

-Acabó todo, pueden entrar...

Marcos, tambaleante, encendió la luz, lo que vio, lo sorprendió, con arreos de combate de la policía estaba Ciara, que sostenía un arma nueve milímetros humeante en sus manos...

-Ciara...

-Oficial Ciara Versiglia, policía de Miami...

-Eres policía... ahora entiendo... fuiste tu quien me salvó la primera vez...

-Y lo volvería a hacer, si fuese necesario... Después le daré todas las explicaciones que quiera, llame a una ambulancia, por favor...

-Ya no vale la pena... está muerta- dijo Esmeralda...

Al llegar la ambulancia y la morguera del forense, junto con la Capitán Brucelheimer... Marcos se acercó a ella.

-Espero una explicación sobre esto... Mejor dicho, la exijo.

-Son los asesinatos OMICRON. Se cree que es una escalada terrorista, con el fin de liberar al ex-hombre fuerte de Panamá y regresarlo a su país...

-Guerra de Guerrillas... como en Colombia...

-Si, ahora debe entender, sus compañeros no saben nada de esto, y usted no cometerá el disparate de decirle a sus compañeros sobre esto, crearía pánicos innecesarios...

-Yo no tengo nada que ver en eso...

-Tal vez no, pero es una víctima potencial, o mejor dicho un blanco perfecto... Usted participó en Causa Justa, eso lo hace vulnerable, tenemos un grupo asignado SWAT conformado por mujeres que vivieron esa sinrazón en toda su magnitud. Y nuestro denominador común es, que todas son panameñas

-Ya veo.

-No juzgue a Versiglia, yo asumo la responsabilidad. Esto fue un accidente fortuito.

-Ya hizo una de estas hazañas... debe darme una explicación. Con esta son dos las veces que me ha salvado la vida y quiero saber por qué.

Decidido a saber la verdad, se acercó a Ciara, que estaba sentada en el borde de la acera.

-Ya se donde te he visto antes... fue en Attica. Cuando me hirieron y tú me llevaste al hospital... Exijo una explicación.

-Todo lo que te dijo la Capitan Brucelheimer es cierto. Y si, yo fui quien te llevo al hospital cuando esta... te hirió. Y volvería a hacerlo nuevamente... ya lo hice en mi patria, cuando peleamos contra Noriega...

-¿Qué está pasando, para que estés en este grupo?

-Los últimos incidentes con sus compañeros, los que fueron asesinados sin razón aparentes.

-¿El Director lo sabe?

-Es el primero de una lista, que obtuvimos en un allanamiento en un muelle de Palm Beach.

-Debiste decirme la verdad...

-Si lo hacía, ponía en peligro a mis compañeras y el caso mismo. No tenía elección. Se trata de gente que no tiene miedo a matar, tampoco le importa mucho como, mientras más sangre y tortura haya, mejor. El objetivo de este grupo es fraguar la fuga de Noriega de la cárcel donde lo tienen. Trabajamos en conjunto con la gente de Criminología Naval y con el FBI, esto no solo esta pasando aquí, esta pasando también en Los Angeles, Hawai y Boston.

-¿Te sacarán del caso con esto?

-No lo sé. Eso depende de mi superior inmediato.

En ese momento, el capitán Brucelheimer se acerca a la compungida muchacha. Ciara tenia los ojos irritados, y cansancio en todo su rostro.

-No te censuro por lo sucedido, estabas de servicio y aunque esto no estaba en el caso, me alegra saber que una convicta que se fugo hace dos semanas de la cárcel terminó como terminó. No has hecho nada malo, se nos paga para proteger y servir. No para quedarnos cruzados de brazos.

-Gracias, capitán.

-No me lo agradezcas... tu no tuviste la culpa de esto, una vida estaba en peligro y actuaste en consecuencia.

Marcos, luego de rendir indagatoria vio salir a Ciara.

-Te llevaré a tu casa cuando salgas. Esperaré afuera.

-No he comido nada desde que salí del hospital.

-En el camino, cenaremos algo. Aun no ha terminado nuestra conversación.

Al terminar su reporte, salio, y Marcos la estaba esperando en su auto. Condujo en silencio y pararon en una cafetería 24 horas que estaba cerca de donde vivía Ciara.

-Espero tu explicación.

-Yo estoy en esto por que soy producto Causa Justa

-Tus padres murieron en ese tiempo?

-Si. De hecho, mi madre... ella fue asesinada en su propia casa...

-Lo presenciaste...

-No, pero si sabía quien lo hizo.

-¿Quién?

-Aunque te parezca fuerte de mi parte... Mi padre. Nunca se supo de él, a pesar de que se le ha buscado, y es posible que forme parte de este grupo terrorista que tantos muertos ha cobrado.

La expresión tensa del rostro de la chica, denotaba el esfuerzo que hacía para no echarse a llorar.

-¿Por que eres policía?

-Era la condición sine qua non para las que fuimos parte de los Cascos Alados. Si queríamos que nos dieran tarjeta verde, teníamos que trabajar, estudiar y llevar una vida intachable. Por eso estoy en el Departamento de Policía. No fue fácil por que primero debíamos dominar el inglés. Luego, entrar a la Academia de Policía, y de último, una Universidad Católica. Estudio Leyes en tercer año.

-Perdona si soy indiscreto. ¿Eres casada?

-No. En mi país por que mis padres jamás me lo permitieron, ni siquiera después de haberme graduado, y ahora... por que tal vez sea más un lastre que una ayuda para un esposo.

-Yo no lo creo así. Tengo algo que proponerte... Soy el único que sabe de este asunto... mis compañeros no lo saben aún, podemos llegar a un arreglo...

-Eso es chantaje... -dijo alarmada.

-Hay una ventaja para ambos en lo que te propongo. Ciara, me gustaste desde que te vi. Y no voy a ocultártelo. Saldríamos en plan de pareja, a ver que sale de esto.

-Bromea, no lo conozco bien, y las relaciones de pareja no comienzan de ese modo.

-Haz la prueba, y verás si estoy bromeando o no.

-Lo pensaré.

-¿Salimos este sábado? No tengo turno en el hospital.

-Déjeme pensarlo... son cosas que no se deciden en tres minutos. Déme tiempo...

AL DIA SIGUIENTE...

Itziar le preguntó a Ciara, cuando la vio llegar, lo que había pasado con Marcos anoche.

-Supe lo que pasó. ¿Cómo lo tomó Cofresí?

-Mejor de lo que yo esperaba.

-¿Qué dijo la Capitán Brucelheimer?

-Me exoneró de culpa, dice que esto no estaba contemplado dentro del caso, pero que se logró poner fuera de circulación a una peligrosa criminal.

-¡Qué contrariedad! Cuando todo iba tan bien...

-No fue mi culpa. Nadie podía culparme por lo sucedido, ni saber que Cofresí tenía cuentas pendientes. Además, hay algo más.

-¿Qué? No me digas que te hizo alguna proposición.

-Le tuve que contar todo.

-¿Todo?

-Cuidado Ciara, te metes en un lío muy feo.

-No me queda otra, Itziar. Estoy atada, y lo peor es que le gusto. Quiere salir conmigo.

-¿Así esta la cosa de seria?

-Créeme no se que pensar, estoy confundida.

-¿No tienes a quién pedirle consejo en este caso?

-No. Y no puedo confiarle esto a la jefa.

-No tiene nada que ella pueda darte un consejo en este caso...

-La verdad, me da vergüenza, pero no tengo más remedio que decírselo, antes de que se entere por otro lado.

Y así fue, Hillary Sorensen escuchó todo lo que ella le dijo sobre Marcos y su propuesta.

-No soy quién para decirte que hacer con tu vida, si quieres estar sola, es tu decisión. Lo único que puedo decirte es que pienses en ti. Los logros profesionales son importantes, pero pierden brillo si no se tiene con quien compartir esos logros, ni quien te incentive a lograr mucho más. Llevas una vida casi monacal. De la casa al trabajo y a la Universidad, si alguna vez sales a alguna parte, es con tus compañeras,, al cine, a tomar un helado, pero nada de emociones diferentes. Ya los que le podían prohibir que tuvieran un novio, ya no están. A veces las ataduras las llevamos en la mente. Tal vez sea eso lo que vio Marcos en ti.

No contenta con esa sola opinión fue a visitar a su prima Kenia Gabriela que vivía en Perímetro y Tercera, en un edificio de apartamentos.

Kenia la recibió con alegría. Tenía veinticinco años, era un año mayor que Ciara, y tenía suficiente madurez. Y los mismos temores que ella.

-¿Cuál es la razón de tu visita?

-No se por donde empezar. Necesito un consejo.

-Creo que se trata de un hombre... ¿Me equivoco?

-No, estas en lo cierto. No sé que hacer.

-Nunca has tenido complicaciones con ellos.

-Pues, alguna vez tenía que ocurrir. Se trata de una de las posibles víctimas del caso Omicron. Marcos Cofresí.

-El tico-venezolano... conozco a su hermano, es policía aquí en Miami. Se llama Maximiliano Cofresi Jr. Todos le dicen Max. Me imagino que se echo a perder el plan.

-No, el tuvo un problema en la cárcel de mujeres. Una reclusa se obsesionó con él y...casi lo castra. Lo supe por que tu le salvaste en la primera ocasión...un momento... ¿pasó de nuevo?

-Si. Anoche. La maté en defensa propia y en cumplimiento de mi deber, creí que lo sabías. La mujer se fugo de la cárcel y fue a terminar lo que comenzó en la cárcel.

-Bueno, hermana, estas en tremendo aprieto. Maximiliano es muy guapo, y su hermanito no se queda atrás... No me explico como te metiste en este enredo.

-El descubrió que yo trabajaba como infiltrada. Y él me propuso un trato.

-¿Qué clase de trato? Hermana, no me meto en tu vida amorosa, pero tú no tienes experiencia alguna con hombres... Y no quiero que te pase algo que después se convierta en un dolor de cabeza.

-Para que el resto del hospital no se entere, tengo que salir con él. O sea, salida en plan de pareja.

-Entonces es más serio de lo que yo creía- dijo rascándose la barbilla.-Quiere conocerte mejor...

-Si, dice que le gusto mucho... y que desea saber si yo siento lo mismo.

-Sincérate conmigo, yo se que viniste a pedir consejo a la menos indicada, por que yo de eso no se nada. ¿Te gusta como hombre?

-Me atrae intensamente, no lo niego, y creo que si me hago un poco de violencia y arrojo mis miedos por la ventana, puedo llegar a enamorarme de él.

-¿Llegarías a amarlo?

-Sí, yo nunca he tenido a alguien que me quisiera de verdad...

-Esta es tu oportunidad... hermana, acepta salir con él, a ver donde te lleva.

Ciara se lo comentó a Itziar. La conversación con Kenia la dejó aun más confusa.

-Estoy en una encrucijada... no se qué hacer...

-Pero en el fondo... Te gustaría saber como es tener un pretendiente o novio.

-Sí... Mañana saldré con él, y no se como hacer.

-Déjalo que te guíe...

-Temo que se ponga romántico...

Ese sábado en la noche, Marcos fue a cambiarse a su casa, se duchó, se perfumó, y se cambió de ropa. Al salir paso por la floristería para comprar un ramo de rosas para Ciara.

No fue difícil encontrar la casa de Ciara. Al llegar, al portero electrónico

-Ciara... soy Marcos, estoy en el estacionamiento, esperándote.

Subió las escaleras, el edificio era limpio a pesar de ser un lugar muy sencillo y cómodo.

-Hola Ciara.

-Pasa, en unos momentos estaré lista.

Se sentó. La sala era pequeña al igual que el dinette de cuatro puestos que había en lado de la sala. Un pequeño dormitorio y estudio, donde había libros de leyes y una bicicleta caminadora. Una maquina electrónica, una computadora y la cama tres cuartos. Era el apartamento de una muchacha que trabajaba. Al frente de la alcoba, la pequeña cocina, todo estaba limpio y sin olor desagradable, una vela aromática en un recibidor. Y la imagen del Sagrado Corazón de Jesús en la pared, en un cuadro.

Ciara apareció con un vaso de refresco, y a medio vestir, le faltaban los zapatos y maquillarse.

-Disculpa si no tengo algo más fuerte. No bebo, es malo para la salud.

-No te preocupes, una cerveza de vez en cuando no es tomar. Tampoco me gusta mucho el licor.

-¿Me veo bien?

-Te ves encantadora- sonrió al reparar en su vestido- Era negro, de escote discreto, en el campeaba un collar de perlas a juego con los aretes, reloj dorado y un anillo de graduación. Sencilla pero elegante y hermosa y Marcos la veía bella, sensual y sexy, aunque no lo buscara.

Bajaron. Marcos contaba con auto propio, un Peugeot 305, Ciara se sentó a su lado y un leve perfume a splash de baño inundó el auto. Un perfume que casi asfixió a Marcos, a pesar de ser imperceptible.

Al llegar al restaurante, de un lujo discreto y refinada elegancia, era uno de los mejores de la ciudad. Ciara se sintió fuera de lugar pero accedió.

Marcos pidió una botella de champaña, y un aperitivo.

-Antes de cenar, quiero saber si pensaste en lo que te propuse.

-Sí, consulte con personas cercanas a mi, y al caso sobre tu propuesta... y me dieron la misma opinión...

-¿Cuál?

-Que aceptara. Cuando te conté como fue mi vida en Panamá, creí que te espantarías, pero comprobé que no eres hombres que juzga por lo sucedido hace cuatro años, vine con lo puesto y ganas de trabajar y abrirme paso, y lo logré, en parte. De lo que no estoy segura, es que pueda mirarte como una mujer mira a un hombre. Lo sucedido en mi familia me dificulta expresar mis emociones a veces. He sufrido mucho, Marcos y desearía creer que eres sincero y pensar que de llegar a algo serio y formal, pueda refugiarme en tu cariño cuando... el mundo me de la espalda.

Ciara luchaba por no llorar pero sus ojos estaban anegados. Marcos sacó su pañuelo y se lo tendió para que pudiera secarse.

-Por eso acepto tu propuesta. Quiero darle un vuelco a mi vida. Se que será difícil acostumbrarte a mi tristeza, pero intentaré quererte como deseas que te quieran.

Le tomó la mano, la cual besó tierna mente, mirándola a los ojos.

-No tienes por qué tenerme miedo. Soy absolutamente sincero, cuando se trata de cosas como esta. Aún sorprendido por esta respuesta me comprometo a borrar de tus ojos esa tristeza, comenzando esta noche.

La forma de mirarla, hizo que Ciara sintiera una dulce sensación en su corazón Cenaron animadamente, luego de cenar el la llevó a una discoteca, allí bailaron por un buen rato, aquellos brazos rodearon su cuerpo con ternura, pero con firmeza.

-Marcos...

-Ciara... me atraes demasiado...

Sus cuerpos se rozaban suavemente, uno contra el otro, Marcos sintió que una oleada de calor lo invadía de pies a cabeza, los brazos de Ciara rodeaban su cuello.

-Ciara, eres adorable... murmuró.

Cuatro horas después, Marcos dejaba de Ciara, en su casa Habían pasado una velada inolvidable.

-Gracias por la velada...

-No es nada, habrán muchas más, te lo prometo.

-Bueno, tengo que irme. Me toca madrugar. Hasta mañana.

-Espera... ¿te despides así?- dijo Marcos, atrayéndola suavemente hacia él.

-Yo... .-empezó Ciara, sintiéndose acorralada.

Marcos sonrió íntimamente, y se acercó más a ella, rodeándola con sus brazos, Ciara instintivamente cerró los ojos y sintió unos labios calientes, silenciosos que la besaban tierna y apasionadamente, Ciara sintió que el corazón se le iba a salir, de lo acelerado que lo tenía.

-Ciara... - lo oyó murmurar, con voz ronca.

-Marcos...

Otro beso, más prolongado que el primero, cerró su boca nuevamente, y un dulce aturdimiento fue llenándola, impulsándola a abrazarse a aquel cuerpo masculino, fuerte, sensual que se amoldaba perfectamente al suyo. Se entregó a aquel beso...y noto que él la deseaba…

-Marcos... me tengo que ir... - suspiró

Otro beso, profundo, silencioso, sensual, hizo que su cuerpo vibrara, en los brazos de Marcos con una pasión desconocida para ella. Asombrada acarició el cabello del hombre, encontrándolo sedoso, y la piel de su cuello y cara tibia y sedosa en sus manos. Y se dio cuenta con angustia… que ella también lo deseaba y con hambre.

-Creo... que por hoy es suficiente...

-Hasta mañana... sueña conmigo... mi amor...

Al irse Ciara, suspiró, el cambio había sido agradable, esos besos quemaron sus labios, pero notó algo más que simple deseo, aquellos besos hablaban de callada desesperación, de un dolor que no lo curaba otra cosa que un amor sincero, un amor de verdad...

Iba en su auto pensando en ella, era inexperta, ingenua, y sobre todo tierna, muy tierna, su cuerpo era suave, sensual y cálido... jamás se había sentido tan bien en una cita romántica...

Entretanto, en Washington, en las oficinas de Navy CIS, un hombre de cabello canoso, sumamente apuesto, y ojos azules escrutaban un informe que le había enviado Maryland Ainsworth.

-Diecisiete corazones... de marinos muertos que laten en los pechos de diecisiete valientes mujeres. El problema será... saber en dónde están... tres de ellas, las tengo cerca... Altair, Diana Caridad, y Daniela Lucía... ¿En dónde estarán las diez restantes...

Una lista de trece nombres con una historia a cuestas... según Dinozzo y Mc Gee... no podían esconderse debajo de la tierra...

Esto decia el oficial Leroy Jethro Gibbs, que formaba parte de la seccion de Crímenes Navales… Estaba cerca, lo intuía.

Las próximas en caer serían Esmeralda y Ariadna Marisa, esa tarde habría una reunión con el Director del Hospital, Rebeca Halloran y su padre Augustus Halloran padre, Rebecca era una mujer de figura esbelta, cabello castaño y ojos avellana, una figura inquietante, aunque con una pena secreta, se había casado cuatro veces y divorciado otras tantas, por causa de su infertilidad. Rebeca no podía tener hijos, eso la había amargado y convertido en una mujer mala que no paraba en pequeñeces cuando se trataba de destruir a un enemigo... Ariadna al verla sintió que sus sentidos de policía se agudizaban al extremo, la sola presencia de la mujer decía a gritos que habría serios problemas para la investigación que llevaba a cabo. Esmeralda también la había visto, y tampoco le dio buena espina verla.

-No me gusta la presencia de esta mujer...

-Tampoco a mí. Grace se va a preocupar por esto...

Grace se escurrió en la comitiva gracias a la jefe Ruisi. Frank no tuvo más remedio que presentarla...

-Es una de los jefes de enfermería del Hospital. Miss Grace Brucelheimer...

-Encantada, señora... soy Rebecca Halloran. Hermana del doctor Halloran...

-Un gusto, señorita... - dijo Grace secamente... mientras reparaba a la mujer... se daba cuenta que sería un serio obstáculo para sus chicas, y pensaba que tendría que protegerlas de todo lo que se les venía encima...

-El señor Agustus Halloran padre...

-Un gusto, señor... -dijo Grace con el mismo tono seco...

-Siéntense todos, estamos aquí reunidos para tratar el asunto de Paine Wellington. Tengo entendido que tanto el señor como las señorita Halloran desean saber sobre la situación del señor Wellington.

-No veo la razón- dijo el doctor Brennan bruscamente...

-Ya esperábamos su reacción, -dijo el señor Halloran con ironía y visiblemente alterado... -aquello puso alerta a Grace... sus chicas podían salir lastimadas por causa de estos dos seres llenos de odio y rencor, seres muy parecidos a los causantes de las penas internas de las chicas a su mando... gente que no hacia responsable a los que debían de sus fracasos sino que se ensañaban con inocentes cuyo único delito era estar vivos y pedir que se les diera una oportunidad para demostrar su valía...

-Es información reservada a los parientes, no a gente extraña.

-¡Vamos, doctor Brennan!- exclamó Rebecca, -Usted es más comprensivo cuando quiere...

-Mi capacidad de comprensión no está en discusión, me piden violar un voto de confidencialidad... Si no supiera lo que son ustedes, no diría nada.

-En vista de los hechos,- intervino Singerson- creo que tienen derecho a recibir información sobre el caso.

-Usted dirige el Hospital, doctor Singerson, si me ordena que les revele alguna información lo haré... - dijo Félix...

-Paine ha padecido dos colapsos en la prisión. En uno llego al estado catatónico o algo por el estilo. Y todo indica que es un tumor cerebral. En medio de dolores de cabeza espantosos.

-¿Morirá?

-Seguramente, si es que no llega a perder la razón, esto es si no se le extirpa ese tumor, en caso de que se pueda operar.

-Doctor Brennan, -dijo Augustus padre, -Sabemos que es amigo de Paine, al igual que sabemos las obras benéficas que hizo al Hospital, igual que las nuestras. Además eres amigo de mi hijo.

-No trate de chantajearme con eso, señor Halloran, mi amistad con Gus va más allá de toda discusión... Y en cuanto al donativo, este no ha ido a parar ni a mis bolsillos ni a los del Director... fue en beneficio de los pacientes... señor Halloran.

-No es necesario que lo acuses, papá... - dijo Rebecca- Es mejor que seamos francos con el doctor Brennan.

Grace se dio cuenta la coquetería con que se dirigía a él. Se notaba lo mucho que la atraía aquel hombre y aquilató los atractivos del doctor Brennan... cabello rubio dorado, ojos azules, una sonrisa que mataba a cualquier muchacha impresionable... y un cuerpo atlético y vigoroso... pensó en Ariadna, tan joven y poco experimentada... este hombre la haría sufrir mucho...

-Pero... Trataba de fundamenta mi próxima pregunta, hija.

-¿Trata de acusarnos de corrupción y nepotismo? Ni siquiera con el personal que se encuentra aquí, todos entraron en base a concurso y méritos... hace mal en pensar en que todo ha sido a base de los donativos suyos...

-Conforme, puede ser una razón...

-Quizás usted entendió mal, yo haré lo que pueda para ayudar a Wellington, pero sin violar las leyes de mi profesión...

Rebeca se rió suavemente y dijo en tono conciliador, que a Grace le pareció falso y artificial, tanto como el maquillaje caro que ella llevaba...

-Te has alterado sin razón aparente, papá, -dijo Rebecca riendo- que queremos tener la seguridad de que Paine sea castigado por el asesinato de mi hermana. Como usted comprenderá, las circunstancias de los dos asesinatos, tanto de mi hermana como del joven con el que se iba a casar, no deben quedar impunes...

.Comprendo que es culpable y que merece la sentencia de muerte, ahora es una persona enferma que necesita atención y curación... bajo la misma sentencia...

La Capitán Brucelheimer miró a Rebeca que apunto cruelmente... y lo que dijo heló la sangre de la encallecida policía...

-En pocas palabras- dijo Rebecca- Paine Wellington debe morir en la cámara de gas, y lo del tumor no me importa, ni me interesa... el morirá por el gas y cualquiera que trate de evitarlo... será un enemigo mío y de mi familia... y no descansaré de hacerle todo el daño posible, a fin de que lamente el haber nacido...

Grace se dio cuenta que fue una amenaza a sus chicas... y apretó el puño... hablaría inmediatamente con Maryland Ainsworth, no permitiría que dañaran más a sus chicas... de lo que estaban, y si tenia que enfrentarse a ellos lo haría... sus chicas no sufrirían daño...

Singerson miró a Félix y a Gus, y luego se fijo en Grace, que estaba sumamente pálida y se mordía los labios hasta hacérselos sangrar... era evidente que estaba controlándose para no decir algo que perjudicara la investigación que estaba llevando...

-Si me interrogaran les diré que pueden ser enemigos respetables, y que cualquiera que escuchara esa amenaza que acaban de proferir buscaría la manera de defenderse... pero no veo la razón de su alarma... por que Paine Wellington esté aquí, solo por una operación, cuando todo esto termine será devuelto a la prisión... y ahí termina todo este lío...

-Me gustaría creerles... -dijo A. R. Halloran...

Singerson frunció el ceño, y dijo con evidente preocupación...

-Creo que todo está dicho, Brennan, puede volver a su trabajo... señorita Halloran, señor, encantado... Buenos días...

Brennan salió sin hablar al igual que Gus, y al quedar solos, Grace le dijo a Frank, preocupada.

-Es evidente que cuando sucede un accidente, todo ocurre en fila india, como las fichas de dominó que se caen.

-¿Qué quieres decir con eso?

-Tú escuchaste la amenaza, Frank, eso fue con las chicas... y no me voy a quedar de brazos cruzados, son muchachas que sufrieron mucho en su país, y no voy a aceptar que las humillen y maltraten más de lo que ya les han hecho... rencores absurdos son los que las tienen aquí, lejos de su tierra, sin derecho a regresar por que todo se les quitó... asesinaron a sus madres y les robaron el derecho a una juventud sin angustias ni temores, y encima, ni siquiera tienen derecho a ser felices ni a estar tranquilas... No lo voy a permitir... Esto echará a perder todo lo que hemos conseguido y echará a perder el caso...

-¿Qué piensas hacer?

-Llamaré a Maryland Ainsworth para que este prevenida y si tiene que visitar a esta gente para hacerles saber que ellas no son árbol sin sombra, que tienen quien las defienda... Y yo misma seré capaz de arrestar a esa mujer si se atreve a hacerle algún daño a cualquiera de las muchachas... Ella me confio a esas chicas como si fueran sus hijas, dejarlas a su suerte es asesino.

-Y si hablas con ella...¿Cuanto crees que no lo contaría a todos?

-Por lo mismo, no lo digo por Ciara, ni por Belén, sino por las mas vulnerables, que son Esmeralda y Ariadna... Van a sufrir mucho, y más por que ellos se gastan unos atractivos diabólicos... Y ellas han tenido una vida demasiado sufrida para que las acaben de machacar más.

-Habla con Maryland, yo pienso igual. No se cuales sean los alcances de estos dos, pero mejor es estar prevenido... Y tomar las precauciones.

-Lo haré... quisiera que todo este lío terminara... No se qué es peor, si los asesinatos que están llevando a cabo estos terroristas, o el odio de estos dos personajes...

Rebecca alcanzó a Félix en uno de los pasillos del hospital. En ese momento el reparó en la mujer que se le acercaba... sus ojos tenían un interesante matiz avellana y que la calidad de su cabello castaño claro era natural y era dueña de una figura intrigante... pero muy pronto, ante sus ojos se presentaría otra figura, quizás no tan intrigante pero si bella y natural, al igual que otros ojos, negros, profundos, de mirada cálida y profunda... serían los ojos de Ariadna Marisa...

-Lo siento, doctor Brennan, la rabia y el odio que siente mi padre por Paine se me ha contagiado... realmente yo no soy así... No es que no insista que Wellington deba ser ejecutado, insisto en esa cuestión, pero no tengo la actitud de que todos quieren que salga sobreseído...

-Insisto, por enésima vez, soy medico, se me ha asignado este caso, quién haya sido el paciente, no es cosa mía. Estoy aquí para curar, no para litigar ni defender, no soy abogado, ni juez.

.-No le censuro, pero me gustaría hablar con usted, sobre cualquier tema que no sea tan controvertido...

-Esa cita me parece una trampa...

-Lo es, doctor- dijo con tono sugerente...

-Quizás me interese su proposición.

-Mi nombre está en la guía telefónica, no me moveré de una silla, al lado de mi teléfono.

-Si fuera usted, me movería, no sé cuando podré estar libre, buenos días. -Y se fue, dejándola allí, mirando por donde se iba él. En ese momento Gus se acercó a su hermana...

-¿Qué pretendes ahora?

-Me encanta tu amigo, Gus, lo quiero para mí.

-Rebecca, hace tres meses te divorciaste... los cuatro hombres con los que te has casado te han dejado por lo mismo... nunca les dices la verdad de tu condición...

-No me recuerdes eso, no se necesitan hijos para ser feliz...

-Un hombre cuando se casa no es para estar al lado de una mujer que no pueda tener descendencia... y los hombres con los que te casaste querían familia... no se que pensará Félix de esto, pero no creo que sea el tipo de hombre que no le gusten los niños.

-Es tu amigo... por que no le preguntas...

-Rebecca, será mejor que vayas con cuidado, no quisiera verte sufrir por un hombre que no te quiere... y el dinero no compra el amor... recuérdalo, no quiero que te lleves un desengaño. Félix no se enamora fácilmente. Lo sé por que es mi amigo, y yo soy igual… para mal acompañado, mejor estoy solo.

Rebecca se encogió de hombros... Su hermano siempre había sido un idealista... por eso se hallaba soltero a sus casi cuarenta años... Augustus no deseaba casarse por interés de acrecentar una fortuna, era hombre de ciencia, y tenía ideas muy definidas sobre qué quería y que era lo que no quería en una mujer... Y en su mente se apareció el recuerdo de un rostro juvenil y tierno de muchacha... el rostro de Esmeralda Auristela.

Felix iba embebido en sus pensamientos no se dio cuenta que Ariadna venia con un grupo de expedientes clínicos en las manos, el tropezón fue inevitable...

-¡Oops!- exclamó al chocar con la desprevenida chica

-Discúlpeme, doctor, no me di cuenta que usted venia...

-El distraído soy yo... déjeme ayudarla- dijo agachándose para ayudarla a recoger los expedientes que se habían desparramado en el piso.

-Gracias, es usted muy amable...

-¿Usted es nueva en el hospital? Primera vez que la veo...

-Mi nombre es Ariadna Marisa Arias Martínez. - y antes de que le preguntara por su nacionalidad añadió – Panameña en el exilio.

-Perdón, soy un imprudente...

-No se afane, hemos sabido echar para adelante en este país...

-Ya veo, la puedo ver en el almuerzo?

-No tengo inconveniente...

-La veré en el almuerzo, Ariadna, Hasta luego, -dijo con una sonrisa que le paralizó el corazón a la chica.

Esmeralda vio lo ocurrido en la oficina del director, sabía que la amenaza había sido para ellas.

-No me ha gustado su manera de sonreír... Esta mujer traerá problemas..

EN LA ESTACION DE POLICIA...

Al escuchar las grabaciones Hillary frunció el ceño... Maryland estaba presente, por que Grace la había mandado llamar. Había que actuar, antes de que pasara algo lamentable.

-Por fortuna, los papeles migratorios de las chicas están al día. Y en los expedientes está la condición especial en la que están. No podrán llevárselas en una redada migratoria sin buscarse un lío conmigo y con Grant Mc Allister.

-Aún así, puede hacerle la vida de cuadros a mis chicas... Esa mujer no habla por hablar...

-Las chicas están entrenadas para lidiar con gente así... Estará acostumbrada a comprar al hombre que se le antoje...

-Esas señoritas de sociedad, tiene dinero hasta para pagarse una operación que les restaure la virginidad, si la perdieron. Mis chicas no.

-Es hermosa, millonaria y sin los lastres que tenemos nosotras...

A la capitán Sorensen no le pasó inadvertido el brillo de rebelión y combate que vio en los ojos de Ariadna y Esmeralda.

-¿Qué piensas hacer?- preguntó Grace a Hillary.

-Según Esmeralda, parece que piensan salir... Alguien tendrá que salir sacrificado.

-¿Quién?

-Ariadna. Quizás tenga algún plan.

-No tengo ninguno, pero ya se me ocurrirá algo...

Al saberlo Ciara dijo contrariada...

-Yo comencé y ahora todas quedaremos en la papelera.

-Al menos a lo tuyo le estás sacando partido... Y ni siquiera nos has dicho como te va con el susodicho, te comes el pastel sola...

-Es lo único que me consuela. No me quejo, nos vemos los fines de semana y en los almuerzos...y me dedica su día libre.

Ciara no dijo nada más, no quería que le aguaran el romance... Por primera vez, en mucho tiempo estaba disfrutando de un romance. Esos besos, suaves que quemaban sus labios, esos brazos que sabían apretar y acariciar, yesos ojos que sabían acariciar y amar, no, no estaba dispuesta a que le estropearan la vida mas de lo que lo habían hecho.

EN LA SALA DE DESCANSO...

Heinrich , Augustus, Félix y Marcos estaban disfrutando de un par de horas de descanso entre turnos.

-¿Cómo va tu romance con Ciara?

-No me quejo, me ha despertado... y me gusta lo que ha despertado en mí, creo que esto va en serio- suspiró.

-Hace unos días dijiste que podía gustarte la vida de casado.

-Y todavía lo creo, amigo- sonrió Marcos. -Ciara y yo compartimos algo más que un romance.

Heinrich frunció el ceño extrañado... algo más que un romance...

Paine Wellington se hallaba en su habitación del hospital cuando Félix fue a verlo, ya él sabia que los dos vengadores, los Halloran habían sostenido una conversación con él y el director del hospital y había tomado una decisión.

-No me voy a operar, Felix.

.¿Sábes lo que estás diciendo? Si no te operas morirás en medio de dolores terribles...

-Por lo mismo, para qué me voy a operar si de todas maneras voy a morir.

-Es por lo que pasó esta mañana...

-Sí, no quiero que por mi culpa echen a perder tu carrera.

-Somos amigos, yo no justifico lo que hiciste pero puedo comprenderlo te tocó ver que la mujer que amabas, estaba en la cama con otro hombre... Una cosa como esa no se perdona fácilmente.

-Pues ellos no lo pueden entender.

El asunto se complicó con esa negativa de Wellington a operarse. Esto deprimió a Felix, que le pidió a Gus que lo cubriera esa noche.

-Con gusto, amigo. ¿Qué piensas hacer?

-Necesito caminar, despejarme, poner en orden mis ideas...

-Muy bien, pero eso no soluciona nada, tarde o temprano tendrás que enfrentarlo...

-Lo sé y más cuando se que tu hermana me quiere para ella. Si antes no fui trofeo de guerra para ninguna mujer, tampoco lo voy a ser para tu hermana.

-Mi hermana cree que el dinero compra todo, pero los afectos sinceros no se compran con dinero, y eso ella lo sabe.

-Tu hermana no me atrae como mujer y eso ella lo sabe. A mi me atrae otro tipo de mujer... de hecho, acabo de encontrarla, se llama Ariadna Marisa…

-Y yo también encontré la mía. Se llama Esmeralda Auristela. Somos dos, lo que me desarmaría es un amor verdadero, perfecto, y una pasión que desafiara cualquier lógica.

-Igual yo, eso si me convencería. Pero encontrar una mujer así, No es fácil.

Félix se duchó, el frío del agua lo reconfortó y refrescó. Después de secarse, notó que la puerta de su habitación estaba entreabierta y que Ariadna estaba llorando en su cama. Un llanto desesperado, triste, como de una persona que se sentía sola en el mundo...

Al levantarse de la cama, miró hacia la habitación de Félix y lo que vio la dejo sin aliento y con la boca seca además de una repentina debilidad en las piernas.

Su pecho, cubierto de un vello castaño claro, parecía de acero y la toalla que cubría sus caderas y que disimulaba lo que había detrás y unas piernas fuertes y musculosas, se levanto y cerró la puerta, no quería que la viera con los ojos irritados. Un violento tinte escarlata cubrio sus mejillas.

El mientras tanto sonrió, y buscó una chaqueta deportiva junto con una camisa limpia. Se la puso y enrolló una corbata en su cuello pero pronto la desechó. Estaba ajada, recordó una que le habían enviado por correo en las últimas navidades, se la puso.

No podía recordar el servicio que había prestado a aquella paciente que le había regalado para aquellas navidades.

Al ponérsela escuchó una conversación entre Esmeralda y ella.

-Me duele mucho la cabeza. Creo que me va a dar migraña...

-¿Quieres que te cubra esta noche? Ya se lo mala que te pones cuando te da eso.

-Si, amiga, gracias... Me tomaré mi medicina.

-¿Qué te disparó la crisis? Tenías casi tres meses que no te daba.

En ese momento pasó Félix, que le sonrió seductor. Ariadna bajó la vista. Inmediatamente dedujo lo que ocurrió.

-Tu lo viste en paños menores... ¿No es así?

-Creí que iba morir del sofoco que me dio.

-Con razón la migraña. No te culpo si yo viera al doctor Halloran así, no sé que haría.

En eso sonó su celular, Respondió y quedó considerablemente sorprendido,, al escuchar una voz femenina que no reconoció hasta que Rebecca se dio a conocer.

-Doctor, le dije que quería verlo de nuevo. Estoy en el vestíbulo del hospital, si dispone de una hora o dos podríamos afianzar nuestra amistad.

-De acuerdo-dijo desganado- Bajaré.

-De acuerdo, quedará sorprendido de la rapidez con que estaré a su lado.

Al escuchar aquello, Ariadna se escondió para ver quien lo iba a buscar. Sabía que detrás de él estaba Rebecca. Y no se equivocó, La ahorcarían en el precinto por lo que iba a hacer, pero peor era que se echara a perder lo que hasta el momento habían conseguido. Temía que la sorprendieran pero no había más remedio.

Llevaba año y medio en SWAT femenino para estar cometiendo torpezas. Salio por la escalera de urgencias, rumbo al estacionamiento, para llegar a su auto antes de que la vieran. Como buen autopatrulla tenia vidrios ahumados para no alertar a nadie. Vio un lujoso Jaguar que llegaba en ese preciso instante... era la señal de que a su propietaria no le faltaba nada.

Lo siguió, a pesar del dolor de cabeza que amenazaba con intensificarse más. Iba pensando en lo absurdo de su comportamiento.

-¿Por qué estoy haciendo esto? Jamás había actuado de ese modo con ningún hombre... ¿Qué te pasa Ariadna Araceli?

Ciara vio llegar a su compañera con una cara de preocupación y circunstancias.

-Traes una cara...

-Preocupación, amiga. Se trata de Wellington, el condenado a muerte por lo de Susan Halloran.

-Me imaginaba. Ya sé que no se va a operar.

-Y en el fondo, lo comprendo, por que operarse para que igualmente lo maten en una cámara de gases... es un desperdicio.

-Felix se acaba de ir con Rebecca. Y Ariadna se fue detrás a pesar de que quiere darle la migraña.

-No quiero ni pensar lo que hará la capitán Brucelheimer si se entera de que los siguió sin autorización...

-Yo tuve que cubrirla... Espero que Augustus no se de cuenta...

-Por cierto, desde que lo conociste te noto inquieta.

-Para qué negártelo. Me agrada su aspecto, el sonido de su voz, su presencia... pero es un tipo rico...

-No es para menos, Marcos también es así... Solo que a él no lo corretea nadie, salvo aquella...

-No te culpes, era él o ella... no tuviste opción. Era tu deber...

Llegando a la mansión Araceli se vio ante la disyuntiva de entrar detrás del auto o quedarse en la acera adyacente, y optó por lo último. El camino de acceso, seguía un gracioso trazado en una curva bordeada de árboles y vegetación cuidada, era un jardín hermoso, como correspondía a una mansión de gente acaudalada. Al no estar cercado aquí se quedó el autopatrulla... Desde allí podía ver la casa, y se puso los binoculares, procurando no ser vista, por fortuna, estaba cayendo la tarde... y la noche sería su aliada para que no la vieran.

EN EL HOSPITAL...

Esmeralda aprovechaba un momento de descanso en sus labores para leer una novela que quería terminar de leer para devolverla a la biblioteca pública antes de que le pusieran una multa.

-Hola belleza, ¿qué lees?

-Una novela de Paulo Coelho. El Peregrino de Compostela.

-Por lo que veo, te gustan los libros de superación personal.

-Son libros de los cuales se aprende siempre algo sobre uno mismo...

-Ya veo, a mi también me gustan ese tipo de libros...

-También leo sobre Derecho, quiero hacer esa carrera cuando acabe enfermería... Aspiro a ser enfermera forense.

-Trabajar para medicina legal... eso es fuerte...

-Si, se ven cosas atroces, pero me gusta. Me gusta mucho la lectura, los libros son mis mejores amigos y compañeros en los momentos de soledad.

-Pensé que no tenías turno...

-Araceli tiene migraña... me pidió que la cubriera...

-Yo estoy cubriendo a Félix, se sentía mal por lo de Wellington, El no se quiso operar, y lo comprendo, por que curarse para que lo maten después...

-También yo pienso lo mismo... Además Susan se lo buscó... bastante le aconsejé que salir con dos hombres a la vez era peligroso... Y más si tienes novio oficial.

-Usted no considera que Paine tuvo la culpa.

-Es mi hermana, me duele tanto como le dolió a Rebecca y a mi padre, pero ellos dejan que su dolor les ciegue. Susan explotaba su belleza y su poder de seducción para jugar con los sentimientos de los hombres, y no todos se aguantan eso. Al menos, en lo personal, quizás hubiera reaccionado igual que él... Tal vez por eso no me he casado... Paine era un hombre enamorado, se sintió traicionado, vejado en sus sentimientos, y actuó como su rabia le dictó... no lo culpo.

-Usted no tolera la infidelidad...

-No, no la tolero. Si amas a una mujer, le entregas tu corazón y lo mejor de ti, lo menos que puedes esperar es otro tanto... si dejó de quererme, que me lo diga, yo me aparto de ella aunque me duela, pero que no me traicione y me haga creer que todavía me ama... eso no.

-¿Era coqueta?

-Mucho y muy desinhibida sexualmente hablando, no soy ciego, ya ella era mayorcita para conservarse virgen... a la edad de Susan no existe ese requisito... Y yo creo que a Paine eso no le importaba... tanto...

-Las latinas no somos así. Tal vez suene a tópico y a cliché, pero yo no tenia tiempo para novios... en mi país las cosas políticamente no andaban bien... Era la época de la lucha contra el régimen militar... yo venia de un hogar muy humilde donde solo había para lo esencial. Yo estudie a base de becas, y luego me enrolé en los Cascos Alados, para combatir a la dictadura... luego, mis familiares murieron cuando vino la Invasión y vine a dar acá... He luchado muy duro para tener lo que tengo en estos momentos.

-Rebecca piensa que el dinero compra todo, hasta un marido... Se ha divorciado cuatro veces...

-Qué lastima. Una mujer tan bella.

-Es por causa de una situación de salud de mi hermana... -suspiró- Mi hermana es estéril. No puede tener hijos...

-Puedo entender su amargura... No poder tener un bebé...Es triste saber que no puedes darle descendencia al hombre con el que te casaste. Aunque pienso que una mujer que compra un hombre no tiene dignidad... o no se halla segura de su feminidad para conquistar a un hombre.

La miró intensamente, Esmeralda sintió que un violento tinte escarlata cubrió sus mejillas... Se había excedido...

-A Félix no le atrae mi hermana... de hecho, le atrae otra persona... Una compañera tuya...

-Sé quien es... se trata de Ariadna... Me lo temía.

-Desea vivir un amor total, perfecto, y una pasión abrasadora, que desafíe toda lógica.

-Al parecer, usted comparte la misma idea.

Se acercó seductor y Esmeralda casi pudo sentir su calor y el aroma de su colonia...

-Si, comparto esa idea... Me atraen chicas como tú...

-Bromea... y a la vez me halaga... pudiendo tener todas las chicas que quisiera... no creo que sea buena idea fijarse en mí.

-No lo tomes a broma...-dijo- poniendo las manos sobre sus una linda mujer... y le haces honor a tu país...

-Gracias- dijo intentando dominar el temblor que la estremecía por dentro al sentir aquellas manos tibias sobre sus hombros…-Aunque todo lo que brilla no es oro. Ya tendrá oportunidad de darse cuenta...

Entretanto, Ariadna seguía montando guardia frente a la mansión... El edificio era un palacete de dos pisos, Ariadna sintió una sensación extraña, de celos... y algo parecido a la compasión.

-¿Qué sucederá?... Si está sola no seria extraño que hicieran el amor...de todas maneras a ella le gusta él. Y tiene recursos para llevárselo a la cama... ¿Por qué la sola idea de imaginármelo en su cama con ella, me revuelve el estómago? ¿Qué te ocurre Ariadna Marisa Martinez? Eres policía... ¿Que rayos te importa que él se acueste con ella?

Decidió encender el radio del auto, para calmarse, a esa hora de la noche, los programas que daban eran rancheras o música romántica... Ariadna no pudo evitar sentir tristeza y angustia por su situación...

-Cuando otras tienen novio, o están por casarse, yo estoy aquí, sola sin otra compañía que el radio, y cazando delincuentes, todo esto por causa de un hombre que no le importo arrebatarnos los sueños y la razón de vivir...y nos quito el derecho a tener un hogar, cuando tienen un pasado que nos impide ser felices.

Impresionado por el aspecto de aquella mansión Félix esperaba en la sala, El señor Halloran padre, y la madre de Gus entraron poco después. La madre de los Halloran era exalumna de la Ciudadela Salesiana, en Los Ángeles y a pesar de la rabia y el rencor que su esposo le tenia al asesino de su hija ella como buena cristiana católica le había perdonado hacia mucho tiempo... y deseaba que el hijo que le quedaba se casara bien, aunque no fuera una chica de la misma posición social que ellos. Era una dama aristócrata aunque en su juventud antes de conocer al señor Halloran hubiera sido parte de la clase trabajadora. De modales refinados, que lo saludó cordialmente...

-Rebecca me ha hablado de usted... y Gus también, me alegro de que sean amigos, es una buena influencia para él, ya que son casi de la misma edad...

-El Doctor Brennan es Jefe de Residentes del Departamento de Neurocirugía del Hospital Sagrado Corazón, es un especialista muy importante y capacitado.

-Lo sé, hija... Recuerda que tu hermano también es Neurocirujano. Tiene aspecto de firmeza... me gusta que toda persona especialmente los médicos no dejen transparentar sus emociones.

-Mamá,- le advirtió Rebecca. No venimos a conversar cosas triviales. El Doctor Brennan es mi invitado.

-Y me gustaría hablar con él, pero más tarde... ahora procuren divertirse...

Abandonó la sala junto con su esposo, Rebecca sintiéndose en control de la situación, preparó un par de whiskies. Uno para ella y otro para él. El primero que tomó Brennan le entonó, y el segundo lo puso de un humor excelente. El tocadiscos dejaba oír un número de baile. Las puertas que daban a la sala, Las puertas que daban a la terraza, estaban abiertas, ella se le acercó, Félix la tomó en sus brazos, comenzando a bailar. Ariadna desde donde estaba, los vio.

-Lo logró, después de todo... El dinero, la belleza física y la posición social hacen lo que mi honestidad y pureza no. ¿Por qué las cosas tienen necesariamente que ser así?

La impotencia que sentía se mezcló con la compasión. El había caído en una trampa que se usaba desde que el mundo era mundo. Se quedó en la patrulla y encendió el radio. La música romántica hizo que Ariadna empezara a llorar, con desesperación, recordó la escena de la sala de descanso, y sintió que el corazón le iba a explotar igual que su cabeza. Sentía una fuerte atracción física por él, y el también por ella, se le notaba en la mirada...Su pasado le impedía acercarse a un hombre así, Los insultos, los regaños simplemente por que sí, sin razón ni motivos aparentes, los castigos injustos, las palabras ofensivas, las descalificaciones y por último, los golpes generalizados, y como terminó dejando su casa solo con lo que llevaba puesto, para no volver, aquella navidad que sin motivo no le tocó ni un presente, solo una bofetada que le sacó sangre de la boca y el espanto de saber que lo que pensaba hacer su padre cuando cumpliera la mayoría de edad. Lo único que dejó sobre la cama antes de marcharse fue una nota que decía "Ganaron, no me busquen, no volverán a verme jamás... Desde este momento están muertos para mí". Y así había sido, no movieron un dedo para saber en donde estaba. Se había hecho camino sola... Y se sentía tan cansada... Cansada de luchar tanto para obtener nada.

Sintió deseos de encontrar quien la quisiera por ella misma no por su pasado. Pero, qué tenia en su interior para dar... cuando estaba llena de dolor y de rencor... estaba tan incapacitada para recibir amor y para darlo... todo dentro de ella estaba destruido... Félix su más cercano ideal estaría en estos momentos disfrutando de una noche de pasión... en brazos de aquella mujer sofisticada y sexy. ¿A qué otra cosa podía aspirar? Solo enfrentarse al peligro y al riesgo... y esperar que un día una bala loca acabara con su sufrimiento. Si, como leyó una vez en un libro de Vargas Vila, cuando la vida es un suplicio, la muerte es un deber.

Un ruido la alertó... en ese momento Felix salía de la mansión y abordaba un taxi, evidentemente contrariado. Hasta ahí había llegado su seguimiento... Ariadna tuvo que hacer gala de pericia en el manejo para seguir al taxi.

-¿Qué pasaría? Por estar compadeciéndome de mi misma... no puse atención a nada de lo que sucedió... Valiente detective soy yo...

Augustus lo vio llegar, con cara de disgusto... Intuyo lo que había pasado...

-¿Y eso? Pensé que después de todo Becca se había salido con la suya...

-Ni preguntes... - dijo Félix arrojando la corbata encima de una silla al igual que la chaqueta.

-Tengo derecho a saberlo, soy tu amigo...

-Tu hermana y tu padre quieren que yo opere a Wellington, para que esté bien el día de la ejecución, tu hermana casi se arrojó en mis brazos, para que lo hiciera.

-Ese rencor los está enfermando... imagino que debe estar furiosa por que la rechazaste.

-Sabe que hay otra... en mi vida. Aunque esa otra...no lo sabe.

-¿Estás hablándome de la misma mujer?

-Si, de Ariadna Martínez.

-Y yo estoy en las mismas. Esmeralda Galindo.

-Les expliqué que ese tumor quizás no pueda ser operable... que la enfermedad ha avanzado mucho... y que puede que no llegue vivo a la ejecución, pero parecen no entender.

-Me imaginaba que algo así podía ocurrir... Yo converse con Esmeralda Tiene valores morales muy firmes.

-¿Qué te dijo?

-Estuvimos conversando sobre Paine, yo le hice saber que era el único que veía lo ocurrido sin apasionamientos... con objetividad... yo aconseje a Susan hasta donde pude... Si pasó lo que pasó fue por que ella se lo buscó, como Rebecca se va a buscar lo que se va a buscar si sigue como va.

-Le confesaste que te atraía...

-Si, y tiene el sonrojo más bello que he visto...Igual que Ariadna...

-Entonces no son mujeres experimentadas... me temo que si llegamos a donde queremos llegar nos vamos a llevar una grata y placentera sorpresa...

AL LLEGAR A LA ESTACION...

Ariadna tenía el rostro demacrado y tenso... por lo que acababa de vivir... Y eso no pasó inadvertido para Grace.

-¿Y, pasó lo que temías?

-No, por fortuna. No sucedió lo que yo pensaba, pero estuvo muy cerca de pasar...

-Menos mal. Eso hubiera sido un revés, esta noche tenemos que salir en un allanamiento, una casa cerca de Palm Beach, cercana al muelle, han reportado movimientos sospechosos. La idea es caerles esta misma noche. La casa esta bautizada como "La Crispina". Para que canalices todo ese exceso de adrenalina que tienes.

-Ellos trataron de sobornarlo para que opere a Wellington sin su consentimiento... Y ya nos amenazaron a nosotras.

-Esa mujer no sabe con quién se mete... Aunque no me extrañaría que intentara tener relaciones intimas con el para coaccionarlo, y no la culpo, pero si están ustedes en medio, no me pienso quedar de brazos cruzados. Ariadna, te paso esta vez el que no me informaras del seguimiento de anoche, pero en adelante cualquier movimiento me lo tienes que reportar.

-Está bien, capitán.

-Por fortuna, es un hombre que no se deja convencer así nada más. Ariadna, ve con cuidado, estas a un paso de quedar seriamente involucrada y eso es perjudicial para lo que estamos llevando a cabo, igualmente para tí Esmeralda, deben mantenerse al margen, pero sin dejar de mantenerse alerta. Hillary esta esperando una señal para ir a visitar a los Halloran. Están interfiriendo en un caso federal, y no se va a permitir.

Al salir de la oficina, Esmeralda le comenta a Ariadna en tono de angustia

-Nos sentamos en el pastel. No debí secundarte para que lo siguieras.

-No te preocupes, la culpa fue mía. Ella quiso tenderle una trampa y la que quedo con las cuerdas en la mano fue ella.

-Según Gus, ella se lo buscó. Dice que bastantes consejos le dio para que no llegaran las cosas a donde llegaron.

-¿Qué pasará si logra lo que quiere? Ella es rica, aunque Félix no necesite ese dinero por la herencia que le dejaron sus padres, si logra su cometido será multimillonario, pero ¿Qué clase de vida sería esa, al lado de una mujer que no ama, solo por una venganza? Actuar a merced de la coerción y la amenaza... y encima tener que fingir pasión... cuando en realidad no la siente, ni la vive, besar sin ganas, hacer el amor solo por obligación, para que esté satisfecha y tranquila, ya que esa es la que te da todo, incluso la clínica privada que tienes. Me revuelve el estómago...

-Sí, ya se que te da rabia.. y no creas que yo estoy en mejor posición. Ella no permitirá que yo me enrede con su hermano... Hillary tendrá que hacer algo.

Pensó en Gus y en todo lo ocurrido en Panamá. A veces una dulce calidez la cubría cuando pensaba en casarse, tener un novio, o tener un bebe. Sentía tristeza de ver en la situación que habían quedado, pero hasta eso se lo habían quitado, el derecho a tener una vida normal. Esa noche tendrían que participar en un allanamiento, en el que quizás habría refriega...

Esa tarde, Hillary Sorensen fue a la casa de los Halloran, estaba decidida a sacar del caso a Rebecca, no importaba los medios en que tuvieran que usar.

-¿Qué desea?

-Soy la doctora Hillary Sorensen, Procuradora Estatal, ¿Se encuentra el señor Halloran en casa?

-Si, pase, la atenderá, doctora.

Entró a un vestíbulo a todas luces lujoso... tal como se lo había descrito Ariadna. La interferencia de estas personas daría al traste con meses de investigación y ya estaban demasiado cerca.

-Pase, agente. La esperan.

-Gracias.

Hillary, con paso decidido, entró a la sala. Rebecca y su padre se hallaban en la biblioteca.

-Siéntese, agente... Me extraña su visita. No pensé que la Procuraduría Estatal se interesara en un asesino como Wellington.

-Nuestro interés no es él, señor Halloran. Esta íntimamente relacionado con el asunto que me trajo hasta acá. Si en algún momento leen los periódicos, estarán enterados de unos atentados algo extraños. Secuestros de funcionarios que trabajan en hospitales, que aparecen muertos y con señales de tortura, inexplicablemente, y con una señal de Media Luna en la espalda o en el pecho. Un grupo terrorista se adjudica la autoría de todos estos crímenes.

-¿Qué tiene que ver con Wellington?

-En la misma cárcel que se encuentra él general Noriega, está encerrado él. El grupo que se adjudica esas muertes tiene una lista de todos los participantes en la Invasión a Panamá, entre los cuales esta el doctor Halloran. Como verá, estamos en la pista de esos criminales, y nos hemos asegurado de poner unidades infiltradas en los hospitales, para cualquier eventualidad. Un traspié daría al traste con esto, y los criminales se escaparían.

-Dijo, unidades infiltradas...

-Si, son gente experimentada, que sabe lo que hace. Ese grupo esta cobrando venganza por lo ocurrido allá. Se tiene conocimientos de planes de una ola de secuestros y asesinatos estilo ajusticiamiento... que estremecerían Miami, a fin de distraer a la opinión pública y llevar a cabo una operación para sacar a Noriega de la cárcel y devolverlo a Panamá. De ahí iniciar un levantamiento armado en toda Latinoamérica, que tendría consecuencias impredecibles.

-No entiendo en qué estorbamos...

-Por su afán de que se haga justicia y cobrar lo que le hicieron a su hija están poniendo en riesgo a su hijo, y a su hermano. Usted amenazó con hacerle daño a mis unidades, y estas son mi responsabilidad... ellas no están interfiriendo con lo de Wellington... y usted lo sabe. Son heroínas nacionales, aunque en su tierra digan lo contrario. Gente entrenada en combate.

-¿Quienes son ellas?

-Sus identidades son secretas. No puedo revelarlas. En su momento, sabrá quiénes son. Son del componente femenino del escuadrón SWAT femenino...adscrito a la Procuraduría. Son gente que sabe lo que está haciendo, y que hará lo necesario para impedir que hayan mas muertos. Igual peligro corre el doctor Brennan, ya que el participó en ese asunto.

-Nos amenaza?

-Solo les advierto, cualquier cosa que les ocurra a mis unidades... sabré inmediatamente que son ustedes, y actuaré en consecuencia, ya sabe las leyes federales en cuanto a obstruir la labor de la justicia.- Se levantó de su asiento. - Es todo, me retiro.

Se retiró de la sala dejando al padre de Gus y a Rebecca sorprendidos y de una pieza.

-Resulta que tu hermano, está en la mira de unos criminales que buscan venganza por una situación de guerra.

-Y Félix también... Tendré que averiguar quienes son esas mujeres...

-Quizás no tengas que esperar mucho...

Félix se encontró con David Morrison, se veía preocupado y con expresión de angustia.

-Y esa cara...

-Me llegó un citatorio del Tribunal, mañana se decide si se le obliga o no a Wellington a operarse... Y él se resiste, después de saber lo que pretenden el padre de Susan y su hermana. Y no lo culpo.

-Tampoco yo, amigo... y en medio, están las chicas nuevas...

-Qué, no me digas que ya tienes favorita...

-Sí, -dijo con una sonrisa tímida- Se llama Belén Cristina López.

-Ya la vi, es el tipo acostumbrado... tu tienes un bebé, eres viudo. La ves como posible madre de tu bebé...

-Si, para qué negarlo... Me gusta la chica. ¿Tú tienes favorita entre ellas, verdad...?

-Si, mi favorita se llama Esmeralda Galindo... Y me encanta...

-Cofresí ni dice nada, de lo cual sale con Ciara... aunque cada día lo veo más colado por ella.

-Lo envidio, créeme, en medio de todos mis problemas, me gustaría estar como él.

Marcos escuchó lo sucedido y se lo contó a Ciara, en cierto modo la ayudaba para que pudieran ir un paso adelante de los demás, sobre todo de los Halloran, a pesar de que también era amigo de Gus, y lamentaba la muerte de la hermana de él, pero consideraba superficial y frívola a Rebecca y de antipático al padre de Gus aunque fuera su amigo. El era parte de los muchos latinoamericanos que vinieron a los Estados Unidos a buscar el "sueño americano", había tenido suerte y aprovecho las oportunidades de estudiar con una beca deportiva de baloncesto... pero no olvidaba sus raíces hispanas, de venezolano trabajador y humilde... y amaba entrañablemente a su panameña, que era del mismo estrato social... solo que ella también estaba estudiando y echando para adelante... a pesar de sus heridas interiores y y de sus dolores emocionales, había tenido más suerte que otros, por que era una chica inocente, inexperta a la que había que enseñarle a amar... y eso le ganaba aun más el corazón.

-Hola, linda... Tengo noticias para ti.

-Los cocotudos atacan de nuevo... me imagino que es eso...

-Si, con esa amenaza, puede echarse a perder lo que están haciendo... y lo peor, citaron a Gus y a Félix, van a obligar a Wellington a operarse.

-Mal comienza este baile... Tengo que decirte algo... hoy tengo que ir a allanamiento... Y me da miedo...

-Es tu primer allanamiento...

-Si. - En los ojos de Ciara se leía la tensión.

-Saldrás bien, amor...

-Eso espero...

Marcos hubiera querido abrazarla... besarla, darle cariño para que no sintiera tanto miedo... pero no quería que se supiera que ellos tenían una relación y menos que el estaba encubriendo a una policía. Y eso lo comprendía Ciara.

-Prométeme que te cuidarás...

-Me cuidaré por ti...

-Gracias, amor... - le acarició suavemente la mejilla.

Esa noche, el blindado de SWAT llevaba catorce mujeres y catorce hombres fuertemente armados... en el grupo iba el teniente Aldo Hernán Barrera Diaz, un puertorriqueño que en su juventud fue Marine, de los SEALS, a quien le inculcaron que el trabajo en equipo era primordial...

.-Bueno, aquí estamos... quiero que sepan algo... desde este momento, tienen que cuidarse las espaldas los unos a los otros... son gente despiadada que están acostumbrados a torturar, golpear y matar... no deben haber titubeos... Si no se rinden... Plomo con ellos... ¿Está claro?

-Si, señor- respondieron todos a una voz...

-El reparto es el siguiente, Hohenzollern, Matos, Camiletti, van con Ortega, López y Versiglia ; Marín, Kopecky, Jiménez van con Valdés, Martínez, Arias y Galindo. Yo comando al resto.

Salieron del blindado y se apostaron en la forma que el teniente les dijo que hicieran, Ciara pensaba en Marcos... ahora más que nunca se tenia que cuidar. Igual pensamiento tenían las demás...

Se sintieron ruidos, y alaridos de dolor...Era la señal convenida... Las chicas se apostaron en los lugares, y el teniente Barrera tomo el altoparlante y llamó

-Señores, esto es una redada... salgan con las manos en alto...

Se escucharon ráfagas de ametralladora, era la señal para que el teniente Barrera diera la orden de bajarlos...

-¡Bajenlos, a plomo limpio! Empiecen a cortarles el oxígeno...

Las chicas que estaban en el suelo con los rifles lanzabombas lacrimógenas empezaron a disparar dentro del galpón y en minutos el lugar se llenó de humo acre y picante... Las demás empezaron abrir candados a metrallazos y los dos contingentes entraron entre el humo acre y los gritos y toses de los terroristas...

-Manténganse juntos... no se separen...

Ellos empezaron a disparar... balas por todas partes, y las chicas iban avanzando y disparando, como si fueran batallón de combate... al momento las primeras bajas... Se escucharon maldiciones, gritos, y pasos apresurados.

-Estaban torturando a alguien... Yo creo que ni terminaron...

Los primeros cadáveres estaban en el suelo y algunos heridos graves, pero ningún cabecilla... Y eso frustro al teniente Barrera. Luego del zafarrancho, Ciara se acercó al teniente.

-Por lo menos se les incautó armas y literatura subversiva. Hubiera querido que se atrapara algún cabecilla.

El torturado era un medico del mismo hospital en que estaban Ciara, Esmeralda y Ariadna, en el asalto estaba una compañera nueva, María Inés Mendoza. Quien apenas tenía quince días con ellas, era muy aguerrida, a pesar de ser una novata.

-Para ser tu bautismo de fuego, fue un buen trabajo – dijo el teniente Barrera, cuando la chica se acercó.

-Gracias, teniente, se hizo lo que se pudo...- fue la somera respuesta de la chica.

-Me hubiera gustado colocar a Brisa entre las infiltradas. Es una muchacha inteligente, valiente y muy arriesgada.

-Cuando fue Casco Alado, hasta helicóptero pilotó. -dijo Grace, Maryland me la recomendó como una excelente unidad.

En ese instante sonó el teléfono celular de la mujer que conversaba con el teniente Barrera.

-¿Oigo?

-Grace, soy la teniente Strasser, policía austriaca, Departamento de Asuntos Internacionales. Tengo novedades para tí, sobre el doctor von Altenheim

-¿De qué se trata?

-Te envié un correo electrónico con toda la información, juzga por tí misma, pero tienes que ir con cuidado en ese caso.

-Te llamaré apenas vea el correo. Gracias por la asistencia.

-No te preocupes, siempre es un placer colaborar con el gobierno norteamericano en materia policíaca.

-Nos estaremos comunicando, gracias.

EN EL HOSPITAL...

Brisa se encontraba en la sala de espera, había llevado al doctor Quartermaine a la sala de operaciones, las torturas fueron crueles, a pesar de que solo habían empezado, y había perdido mucha sangre.

-Te preocupa él, verdad...

-Nunca me habían interesado los hombres, pero no se que me pasa con éste. - dijo María mirando con tristeza la puerta de la sala.

-Se recuperará... llegamos a tiempo, llegaste a tiempo...

A las chicas les tocaba otra ordalía al día siguiente... se trataba de la audiencia en el Tribunal para determinar si Paine Wellington debía ser operado o no. Y si obligarían a Félix Brennan a operarlo. Habían acusado al doctor de negligencia y conducta poco ética, y si se negaba a operar a Wellington, el Estado le obligaría. El teniente Barrera, según informes de inteligencia, tenia noticias de un posible atentado explosivo a las instalaciones de la Corte Estatal. Esa noche había sido el allanamiento de la Crispina, y aquellos hombres debían estar sedientos de sangre y de muertos.

Grace no estaría, por que había tenido que viajar de urgencia para Austria, para hacer las investigaciones sobre un cierto accidente que había tenido el doctor von Altenheim. Las primeras pistas estaban en su natal Austria, y de allí saltaban a Panamá. A Itziar no le pareció bien ese cambio, de dirección, pero no había más remedio. En ese momento se descubriría el verdadero oficio de Esmeralda y el de Ariadna. A su pesar también María estaría.

-¿Cómo sigue el herido?

-Cuando me fui, lo estaban operando. Los que lo atienden dicen que el pronóstico es reservado.

-Grave... debes sentirte muy mal.

-No tienes la menor idea. No es la primera vez que nuestros destinos se cruzan.

-¿Le conoces?

-Sí. El hizo trabajo comunitario en la misma clínica que Cofresí y Morrison. Lo atacaron como hicieron con Marcos. Afortunadamente, yo estuve allí para evitarlo.

-Marinés... ¿Sabes lo que eso significa? Puede que no te haya olvidado...

-¿Tú crees?

-Estos hombres no olvidan cosas como esa... Y menos un rostro como el tuyo.

-Si eso es así, tendré que dar muchas explicaciones. Sobre todo a él. Y no sé como andarán sus sentimientos hacia mí.

-Dime algo, ¿es que acaso te gusta?

-Si, no lo he podido evitar. No sé si salga vivo de todo esto… Y si no sale… será para mí como morir por segunda vez… y de morir, se mueren mis esperanzas…

-¿El sabe cuales son tus sentimientos?

-No. Y no lo sabrá nunca.

-Yo que tu, no estaría tan segura… Recuerda que el sabe que le rescataste, al igual que Marcos sabe que Ciara lo rescato.

En ese momento, el doctor que lo operaba, salía de la sala de operaciones… ya había acabado.

-Doctor… - preguntó Brisa resuelta a saber de una sola vez la verdad… -¿Murió?

-No, esta en estado delicado, lo torturaron salvajemente, pero se lucho por salvarlo… las próximas setenta y dos horas son cruciales… solo queda esperar. El pronóstico es reservado.

-¿Puedo verlo?

-Esta en la unidad de cuidados intensivos… puedes verlo, pero no te puedes quedar mucho tiempo… -La llevo a una sala para que se pusiera bata estéril, guantes y mascarilla. –Ten valor por lo que vas a ver… no es espectáculo apropiado para una jovencita.

Ella siguió al galeno y se puso la bata, los guantes y la mascarilla… y luego entró a la habitación donde estaba el herido…

Se veia tan vulnerable, lleno de tubos, luchando por atrapar la vida que se le escapaba… La chica acaricio su cabello con su manita enguantada…

-Vive… te lo ruego… No te dejes vencer por la muerte… vive… yo te espero para darte el cariño y la atención que necesitas… vive… por que si te vas, mi vida quedará en la oscuridad…

Como si la hubiera escuchado… ella tenia una mano sobre las de él, cuando sintio un suave apretón…era su mano, que se habia cerrado al sentir la de ella. Se salvaría…

Al salir de la unidad, Ciara se le acercó… estaba preocupada.

-Marinés… ¿se salvará? ¿Qué te dijo el doctor

-Pronostico reservado… - suspiró- acabo de entrar a verlo…

-Imagino que estará intubado, y lleno de vendas…

-Las mayores heridas están en el pecho y torso… Lo maltrataron mucho…- sollozó…

-Marinés… estas cansada, te vas a enfermar… vamos a casa para que te cambies, comas algo y descanses, se lo mucho que te importa y lo mucho que lo quieres… Pero enferma, no vas a servirle de nada.

La chica la miró… en ese momento llegaba Marco Cofresí. El era amigo del herido, puesto que habian compartido la misma suerte… en aquel penal.

-No ha muerto, Marco… afortunadamente llegamos a tiempo… pero lo lastimaron mucho…

-A ti te debe la vida, Marinés… no va a tener palabras para agradecértelo…

-Ciara quiere que me vaya para que pueda descansar… pero no quiero dejarlo solo…

-Solo por un par de horas… aquí poco o nada puedes hacer… anda a descansar…

Marinés, salio del hospital con sus compañeros, era la imagen de la desolación y la tristeza. En ese momento, llegaban las otras compañeras de Ciara y María.

-Yo a ella la conozco… es la chica que trabaja en el piso donde laboran Brennan y Halloran.

-No digas nada, ellos no lo saben…

-No te preocupes, si lo van a saber, no lo van a saber por mí.

Ciara no sabía en que forma decirle que su padre tal vez estaría involucrado en ese asunto…

-Estás muy callada…

-Hay algo que debo decirte… ya sabemos quienes dirigen estos atentados…

-¿Se trata acaso de lo que me dijiste?

-Si… lo comprobé anoche… quise acabar con él, pero… escapó. Ya sabe que yo estoy metida en esto…

-Ciara, entonces… corres peligro.

-Si, por desgracia, y tu también… temo por ti y por mi… por lo que pueda pasar… Matamos a varios, pero no atrapamos a los principales… hasta von Altenheim peligra.

-Ese más, después de aquello… y creo que más van detrás de mí.

Grace Brucelheimer, dio un respingo en su asiento… De Austria llegó un informe… Heinrich habia tenido un accidente hacia tiempo atrás y fue operado…

-De saber esto, se me va una de las más importantes del caso… Y la más importante…

Hillary Sorensen, procuradora en ejercicio, asintió. Era un buen equipo, y más por que la chica la habia asistido en campaña, se decía que ella seria la delfina para ocupar su puesto… No solo era una buena detective, sino una brillante abogada, aunque ahora hiciera de infiltrada. Si se enteraba de que tipo de operación le hicieron a él, adiós caso.

-Urge tu presencia en Austria…

-Si… tendré que entrevistarme con Adelhaide Strasser, de la Polizei Austriaca.

-Descuida, las chicas estarán protegidas, aunque estos boches salen del polvo de la tierra… como dice Singerson.

Al partir, Itziar sintió un raro presentimiento… como si cuando regresara ella las cosas estarían diferentes… y no se equivocaba.

Acababan de acusar a Félix Brennan de negligencia si operaba a Paine Wellington. Este no deseaba operarse, e iba a escenificarse el juicio para decidir si obligaban a Paine a operarse.

Varios agentes de policía estarían en el edificio de la corte estatal, para seguridad de los propios involucrados… alli estarían los Halloran… y Felix…

Sabrían la verdadera identidad de las chicas que estaban infiltradas… y esa tarde, se escenificaría un cruento atentado terrorista…

-Bueno, ya estamos aquí… ya saben que hacer si se presentan problemas, que no dudo que se presentarán.

Dos autos blindados de SWAT y un potente dispositivo de seguridad rodeaban el edificio de la Corte Estatal… en ese momento seria el bautismo de fuego de las chicas del equipo de la Procuraduría Estatal… y tambien seria el lugar donde la Procuradora en ejercicio encontraría la muerte… dejando a Itziar Valdés en el puesto… con muchas explicaciones que ofrecer.

Todos los efectivos de SWAT estaban fuertemente armados, y en sus debidas posiciones, habia incluso francotiradores y un helicóptero policial sobrevolaba el lugar… se podia cortar la tensión con un cuchillo, y sobraban rebanadas.

Juan Ernesto Flores, hondureño de origen, que tenia quince años de ser policia y casi veinticinco de estar en los Estados Unidos observaba la preocupada faz de la oficial Belén Cristina López.

-¿Qué ocurre? Estás palida y con expresión de que va a pasar algo…

-No sé, Juan, estoy inquieta desde ayer… esto se ve mal… no sé, tengo un feo presentimiento… Estar aquí, sola sin saber que pasa en la audiencia… me pone la carne de gallina.

-¿Con Morrison? Ese se sabe defender, es un medico con una preparación amplia… es un especialista… saldrá bien librado

-No es él quien me preocupa… es nuestra jefa… Hillary es procuradora en ejercicio… y es un blanco principal…

No disimules, tambien te preocupa él… Hoy se decide lo de Wellington… y esos ricachos estan sedientos de venganza, buscan quien les pague los platos rotos, aunque tu no lo hayas hecho… odian todo lo que huela a pobre.

-Suenas resentido…

-Si… por que se como se expresan de ustedes… conozco vuestra historia, cuando recién formaron parte del precinto como operadoras 911 nos dijeron que debíamos tratarlas con respeto, que eran heroínas nacionales, que arriesgaron la vida y todo lo que tenían por ver su país libre de una dictadura, como en su momento lo hicimos nosotros, los nicaragüenses y los salvadoreños, ellos no valoran eso… nunca tuvieron que decidir entre su familia y su patria… ni tuvieron que enfrentar todo lo que ustedes enfrentaron… Lo tuyo por ese medico, va más allá de una simple preocupación… no me engañes, yo también tengo hijas de tu edad y se cuando andan enamoriscadas.

-No me preguntes más, Juan, por favor… bien se que aunque quiera aspirar a un hombre así, esta prohibido para mí.

Igual preocupación tenia Esmeralda que estaba en uno de los pasillos, confundida con otros uniformados que estaban en espera de cualquier eventualidad… Estaba en los pasillos cercanos a la sala de audiencia…

-¿Qué estará pasando…?

En la sala de audiencias… El juicio se desarrolló con normalidad, Grace estaba abajo, en uno de los blindados, con un chaleco antibalas… al igual que el teniente Aldo Barrera.

-No me gusta esta calma… todo esta demasiado tranquilo…

-¿Temes que pase algo?

-Lo afirmaría… esta calma no es nada normal.

Rebecca, su madre, Gus iban llegando, fue en ese momento cuando vio a Esmeralda…

-¿A dónde vas, hijo? – preguntó su madre…

-Acabo de ver a alguien que conozco… adelántense… luego las alcanzo…

Y se dirigió a donde estaban los oficiales que custodiaban el pasillo… Esmeralda al verlo se puso pálida…

-No te escondas, esto iba a pasar tarde o temprano… no estas haciendo nada malo… además, recuerda que él es un ex marine, y participó en lo que pasó en tu país… y eso lo hace blanco perfecto para los criminales que andan dándonos dolores de cabeza y estómago con cada marine que matan…

-¿Y qué se supone que le diré?

-La verdad- dijo la capitana Rhiannon Flanagan…-El participó en la Guerra del Golfo y en lo de tu país, debe saber que es un blanco principal… y que si nadie hace nada, su madre terminara no solo llorando por la hija que le pasó lo que le pasó por andar de infiel, sino por ella y por el hijo mayor, que bien mirado es preferible que quede en tus manos y no despedazado por un mal nacido terrorista. Se enojará, lo sabes, pero si tiene tres dedos de frente y algo de cerebro, comprenderá.

-Es cierto, Esmeralda… - dijo Oscar Huancaina… peruano que tenia veintiocho años de ser policía. –Enfrenta las cosas… no te escondas… sabemos que eres una mujer valiente…

Lo vio mirarla sorprendido… y ella se acercó…

-Siento que hayas tenido que enterarte asi, tienes unos minutos para que hablemos… esto tiene su razón de ser.

-Entremos en esa sala… aun faltan un par de horas para el juicio… tienes que explicar muchas cosas…

Y entraron en esa sala… al verse sola con él, tembló, pero tenia que decirle la verdad…

-Estoy esperando…- dijo con los brazos cruzados sobre el pecho…

-Yo… soy policía. Estoy infiltrada en el Hospital por causa de los atentados ultimos… en el hospital donde estás hubo ya dos muertos… creo que de eso debes estar enterado…

-Algo leí en los periódicos… nunca confié en el cuerpo policial, generalmente cuando se les necesita, nunca están.

-Ese no es mi caso. Yo entre en esto por circunstancias especiales… - se acercó a la ventana del salón y miró hacia fuera…-Fui del grupo de Maryland Ainsworth, concretamente, era del grupo de francotiradoras…por eso entre en esa investigación… somos las únicas que podemos hacerle frente a esta gente, que no son cualquier asesino, ni cualquier ladrón… Y no es el único estado que esta lidiando con estos criminales… Washington, Massachussets, Florida y Hawai y al parecer, California también…

El permanecía en silencio… y ella sintió el frío de su mirada… a pesar del dolor que sentía, se volvió…

-Los cadáveres de tus compañeros estaban tan despedazados que la forense no sabia por donde empezar… y yo no quiero que termines así. Ni siquiera sabía que me iba a tocar velar por tu seguridad y por que no te ocurriera nada malo… pero cuando lo supe, y supe lo que le paso a tu hermana… me juré que si tu madre lloró cuando "ese" la mató, no volvería a llorar por ningún otro de sus hijos y menos por ti, si en mis manos estaba impedirlo… -dijo casi ahogándose con su llanto… que rodaba incontenible- Se que no me vas a creer, pero es la verdad, prefiero que lo que te vaya a ocurrir, me pase a mí… puede que ya me haya ganado el odio de tu hermana y lo siento… ella nunca tuvo que sacrificar nada en su vida, todo lo tuvo en cuna de oro, en cambio yo tuve que dejar patria, familia, amigos, para probar suerte en otro país, por que en su tierra corría peligro… solo por gritar libertad, nunca tuvo que enfrentarse a un destino poco cierto por librar a su tierra de la maldad, la corrupción y la crueldad de una tiranía que asolaba todo a su paso… Es fácil odiar a quien valientemente puso su pecho para que lo agujerearan cuando su pais se lo pidio, sin importarle nada, por que su patria era primero que todo, incluyendo su vida. No oculto que soy una chica con demasiado dolor dentro de su alma, por todo lo que perdio y lo que sufrio para ver su patria en democracia, que se siente indigna del uniforme que lleva y de un porvenir mejor que el que tiene, y que si es para pasar el resto de la vida sola y sin cariño prefiere que la bala que va a ser para el hombre que ama sin esperanzas de ser correspondida, le toque a ella antes que a él… ¿Querías la verdad?... ahí la tienes… decide entonces, si me crees o no.

Y salio de la sala, dejándole solo… al llegar donde sus compañeros, se refugio en los brazos de la capitán Flanagan…

-Ya, criatura, has sido muy valiente al enfrentarlo, tarde o temprano tendría que saberlo… ahora, que piense en lo que le dijiste…

Gus salio en el preciso momento en que la jefa del equipo terminaba de calmar a la compungida chica… En ese momento, Rebecca se acercó

-¿Dónde estabas? Ya va a empezar el juicio…

-Tenía que resolver un asunto importante…

-¿De que se trataba?

-Después le explico a mamá… a ti no tengo por que darte explicaciones, y menos si vas a empeorar aun más las cosas… vamos, nos esperan.

Y entraron en la sala de audiencias… Gus antes de entrar, miró a la chica… y resonó en su mente nuevamente la frase "si es para pasar el resto de la vida sola y sin cariño prefiero que la bala que va a ser para el hombre que amo sin esperanzas de ser correspondida, me toque a mí antes que a él…" y entró en la sala.

-Cobra ánimo, volteó a mirar donde estabas… no esta perdido todo…

Estaban los padres del chico asesinado, además de ellos… junto con dos prestigiosos abogados, y el jefe de la Procuraduría Estatal… junto con los abogados de la defensa… aquello prometía ser largo…

Los interrogatorios fueron largos… A Félix, en un receso, se le acercó Gus…

-Acabo de descubrir algo… que tal si te digo que las chicas que miramos, no son enfermeras…

-¿Qué disparate estás diciendo?

-Lo que escuchaste… acabo de ver a Esmeralda en el pasillo con otros policías… parece que los asesinatos de nuestros compañeros, son parte de una escalada terrorista… están matando a todos los que participaron en lo de Panamá… y las chicas que miramos, son parte del grupo de resistencia que ayudó a sacar al dictador… esas son las que están a cargo de nuestra protección… yo que tu empiezo a investigar… te llevarías una sorpresa con Ariadna.

Abajo, los dos blindados, vieron llegar un par de vehículos sospechosos… era lo que estaban esperando…

-A sus puestos… creo que llego lo que esperábamos…

-Alerten a todas las unidades… que estén preparados…

Todas las unidades que cercaban las calles contiguas al edificio de la Corte, estaban alerta… En el piso alto, el fiscal había concluido el interrogatorio de uno de los testigos, y el abogado defensor actuaba en ese momento… Poco faltaba para que le tocara el turno a Félix, en ese momento vio a Ariadna entre el grupo de policías con arreos del grupo antiterrorismo… fue un breve instante, por que ella tuvo que dejar la sala para ir a vigilar en el pasillo.

-Entonces… era verdad… Gus tiene razón…

Ya lo llamaban para que ocupara su lugar en el estrado y dio inicio al interrogatorio.

-Doctor Brennan- dijo el fiscal- ¿De ser operado, el señor Wellington estaría consciente y en sus cinco sentidos, para el día de la ejecución?

-No hay forma de saberlo, no puede darse ningún dato positivo sobre esta enfermedad .

-¿No es cierto que Paine Wellington ha dado cierta cantidad de dinero en calidad de donativos para el hospital donde usted labora?

-Es cierto, de eso hace más de diez años, y nada tiene que ver con este triste asunto

-Paine puede interrumpir su subvención anual al hospital…¿No es esto cierto, doctor?

Una serie de murmullos se alzaron en la sala… Paine levantó la vista y miró a su amigo.

-Si, señor, así es… en el momento que lo estime conveniente.

-¿No considera a Paine como su amigo?

-Si, aunque no íntimo. Cuando lo conocí me agradó y me sigue agradando a pesar de lo que pasó. No avalo lo que hizo, aunque comprendo por qué… Yo ahora me encuentro enamorado de una mujer… que si bien, no es de mi circulo social, se que no va detrás de mi por mi dinero ni por mi físico. Si ella me fallara como lo hizo la hermana de Augustus, tal vez haría lo mismo, por eso lo comprendo…pero no lo exime de cumplir su condena.

-Si no muriese de muerte natural… o enloqueciese…

-Así es.

-Lo operaría, en aso de que un tribunal lo ordenase….

-Si… de no hacerlo, estaría incurriendo en una falta.

-¿Y si el se niega?

-Sospecho que el tribunal ordenaria que se realizara la operación, en manos de un cirujano especializado en caso de que no pudiese hacerlo yo.

-Una ultima pregunta…- dijo el abogado de la defensa- ¿A usted, se le acercó alguien para decirle que deseaba que hiciera la operación para que pudiese ser ejecutado?

El miró hacia donde estaban los padres de Gus y miró al mismo, que asintio… aunque fueran sus padres… tenia que decir la verdad. Y no por eso dejaba de ser su amigo…

-Si, su señoría… en efecto…

-¿Puede decir el nombre de las personas que les hicieron tal propuesta?

-Si… Miss Halloran y su padre….

La esposa del señor Halloran y madre de Rebecca se llevo la mano a la frente… aquello era una vergüenza… Un murmullo se levanto como ola en la sala tanto que el Juez tuvo que poner orden.

-¿Deseaban que usted les diera la seguridad de que Wellington viviría y estaría sano para su ejecución?

-Así fue…

La audiencia cayó en un receso, y en ese momento se dieron cuenta que estaban armando una emboscada.

-A sus puestos todos… Ya bajan… hay receso…

El teniente Barrera daba las ultimas instrucciones a sus oficiales…

-Aseguren el perímetro… recuerden que hay gente pesada, que de salir muerto alguien… serán nuestras cabezas las que caigan. Desde este momento se acaban los ruidos y la charla. Abran bien los ojos, y agucen el oído… apenas escuchen balas empiecen a disparar.

Y no se equivocaba… tres autos rodearon el edificio de la Corte Estatal.

En medio del receso se escenifico una discusión, que hizo que las cosas se complicaran más. El padre de Gus se acercó en forma airada a Félix… y la Procuradora Estatal, se acercó tambien, no iba a permitir que ofendieran a su equipo, al igual que Maryland Ainsworth.

-Joven, si Wellington muere en la sala de operaciones, yo lo acusaré de negligencia, y lo hare responsable de que el crimen de mi hija quede impune…

-Papá, calmate- dijo Gus, agarrándolo para impedir que le pegara a Félix- Con eso no vas a ganar nada…

-Puede hacerlo- gritó Felix- No puedo evitarlo, máteme si con eso cree que arregla algo…

Ariadna sin pensarlo mucho, llevó su mano al cinto, donde tenia su revólver, estaba dispuesta a dispararle… aunque eso significara perder a su amiga Esmeralda, quien estaba en la misma actitud…

-¡Calmense todos, por el amor de Dios! –dijo la doctora Sorensen, visiblemente alterada- Esto no es una cantina…

-A usted nadie la ha llamado… no se meta en esto…

-Me meto, por que hace unos días amenazaron a mi equipo, y eso no lo voy a aceptar… más cuando son mujeres que fueron victimas de cosas muy feas en su tierra y que a la hora de demostrar valor… son tan valientes como cualquier oficial de Marina…

-Esto ha llegado demasiado lejos, señores- dijo la juez Ruíz Beitía. –El doctor Brennan fue objeto de soborno… y eso ustedes saben que es delito… Es un neurocirujano respetable, con una bien ganada fama, encima con mucho sentido de la ética y el honor en una profesión tan difícil como la medicina… Ustedes son los que en un afán de venganza, pretenden irse sobre todo el que no esté de acuerdo con su forma de pensar en este asunto… Ningún inocente tiene por que pagar los platos rotos en algo que nada tuvieron que ver. Que pague el responsable, no el que no ha hecho nada.

Doctora… si tuviera usted un hijo…

-Tengo dos, y son agentes del FBI, uno casado con una chica panameña que también fue heroína nacional… y me enorgullece mi nuera, por que se que no vacilaría en exponer su vida por salvar la de mi hijo, y la de mis nietos… Por eso estoy de acuerdo con Hillary… La venganza y el odio jamás han sido la solución para los males de este mundo… Y los que acaban pagando un alto precio por eso son la gente que nada tiene que ver en esto. Y si tuviese un hijo en esas condiciones, dejaría que la ley y los tribunales hagan su trabajo… No voy a tomarme la ley por mi mano… haría más daño que bien, y lo peor… terminaría siendo igual al asesino que mato a mi hijo.

Maryland Ainsworth se acercó… a defender a sus hijas…a las chicas que vio llorar… padecer la muerte de sus madres y de sus seres queridos… las chicas que se sintieron indignas de tener un cariño sincero a su lado.

-Insinúa que Paine Wellington no será ejecutado…

-No insinuó nada… Si su hija hubiese sido la mía- dijo Maryland – Nada ganaría con cobrarle su muerte a toda chica pobre que pase por mi vida o por mi empresa… la venganza y la ley del talión solo han traído soledad, desesperación y penas a gente que nada han hecho para merecer ser eternamente desdichadas… cuando son chicas que se han casi dejado despellejar por ver a su patria en libertad y con garantías democráticas… que sacrificaron todo por ella… y por sus familias… no se como habrá sido su vida, señora, ni me interesa tampoco saberlo… pero yo fui testigo de cosas muy tristes… su hija amenazó seriamente a mis chicas y tiene que saber, que no son árbol sin sombra, ni son marías desamparadas… me tienen a mí y al almirante Mc Allister y si tienen problemas, no vacilaremos en defenderlas… Migración ya sabe el estatus especial, que tienen estas chicas… un estatus irrevocable… por si a su hija se le ocurre averiguar… y movimiento que haga, movimiento que le corto. A mis hijas, no me las toca ninguno para hacerles daño… por que se las van a ver no solo conmigo sino con todo un clan.

-No las he amenazado…

-Ahora se niega… después de haber dicho que haría que lamentaran haber venido a este país y que maldijeran hasta la hora en que nacieron… una actitud muy conveniente… señorita Rebecca, se nota que usted no sabe ser mujer cuando tiene que serlo, por que en eso mis hijas, le dan clases.

Grant Mc Allister también estaba allí… para defender a sus hijas…

-Si hubiera sido mi hija, jamás la hubiese dejado tener esa clase de conducta… a una chica se le ponen reglas y parámetros de conducta ética… cosa que mis hijas aprendieron desde pequeñas… y sacrificaron todo por que sus progenitores querían que colgaran el pudor, la decencia y el recato en una silla, al igual que la inocencia… Ellas querian un país mejor… una mejor vida, garantias fundamentales… y que encontraron… soledad, odios, envidias… que no se sabe de donde salen, a menos que lo que envidien sea cerebro… por que ellas estudian en la Universidad, por que riquezas no tienen… y en cuanto a sus padres… que puedo decirles… prefirieron a un tirano antes que a sus hogares, cuando todos sabemos que el pobre pueblo se desangra, lastima y bota a sus seres queridos… mientras todos los politicos se mezclan en el mismo plato en los Country Clubs para gente rica.

En ese momento se escucharon pasos apresurados, gritos, y disparos… era evidente que habian tomado por asalto el edificio…

-¿Qué pasa?

-No hay tiempo para pensar… arrójense al suelo…

Todos se tiraron al suelo… un grupo de policias del escuadron de Armas y Tacticas subieron por las escaleras… corriendo…

-Perímetro asegurado…que todos se queden en sus posiciones… Ariadna y Esmeralda estaban en el grupo… Gus y Félix vieron a las chicas… era cierto, ambas eran policías… Huancaina y Prieto se pusieron en sus respectivas posiciones al igual que Rhiannon Flanagan. Unos enmascarados fuertemente armados subieron al piso alto… se escucharon ráfagas de ametralladora… El padre de Gus solo pudo ver cuando uno de ellos le disparaba a la doctora Sorensen en la espalda, matándola instantáneamente…

-¡Hillary, Nooo!- gritó Irena Ruíz Beitia cuando vio caer herida a su compañera…

Itziar que estaba en el grupo, empezó a disparar a los enmascarados, que respondían al fuego, en ese momento, el padre de Gus fue herido en un brazo, y Esmeralda le disparó certeramente al pistolero, que se desplomó, cayendo por el balcón interno que daba al vestíbulo de la Corte Estatal.

-¡Corre, Ciara, se escapan… ¡

Ciara ni corta ni perezosa, salio junto con Marinés a intentar atrapar a los enmascarados… Marinés le disparó al vidrio del coche…

El coche derrapo y haciendo un chirrido de frenos horrible salio de los estacionamientos, siendo perseguido por diez autos patrullas…

-No podremos alcanzarlos…

-Mari, trata de estabilizar el auto… voy a intentar darle al deposito de gasolina…

-No creo que puedas darle, van demasiado rápido…

Ciara se salio por la ventana de la patrulla para cuadrar puntería, le dolian los brazos y la espalda al tratar de mantener el equilibrio sentada en el borde de la puerta del patrulla… tenia solo una oportunidad…

Cuadró puntería… y disparó, dándole al deposito de gasolina del auto, haciéndolo explotar en llamas junto con sus ocupantes… El otro auto, escapó…

-Ya no lo alcanzamos… regresemos…

En la Corte estaban las ambulancias… Itziar que corrio hacia Hillary apenas le disparaban miraba los boquetes abiertos en su espalda y nuca… ya no habia remedio… estaba muerta…Itziar miró al alterado padre de Gus y le dijo…

-¡Ya tiene lo que quería, la Procuradora está muerta por su culpa! – gritó con los ojos llenos de lágrimas y se abalanzó encima del hombre arañandole la cara con ambas manos…

-¡Quítenme a esta fiera de encima!- gritó asustado.

Rebecca se acercó a defender a su padre cuando sintió que un puño de hierro se estrelló en su rostro… al volverse vio a una chica de uniforme azul que se le abalanzo encima, apretándole el cuello impidiéndole respirar…

-¡Habla ahora, zorra, que nunca tuviste que defender la libertad de tu país ante la tiranía… habla ahora, cobarde… que te escudas tras tu poder y tu plata para arruinarle la vida a los débiles e indefensos, yo si soy valiente, por que a gente como tú las despacho al mismísimo infierno! –gritaba Belén Cristina que apretaba fuerte el cuello de Rebecca, que boqueaba buscando aire…

-Ya, Belén, de nada sirve que la mates… ya la procuradora murió… -dijo Esmeralda tratando de calmar a su enfurecida compañera…

Grant se acercó y desamarro a la enfurecida chica…

-¡Me las pagarás, maldita indocumentada!

-¡Donde quieras y cuando quieras, que ganas tengo de descargarte mi revólver… yo soy un soldado, no una cobarde que compra el amor por que nadie la quiere, un campo que jamás va a dar fruto por que es estéril!

-¡Te lo quito y con ese mismo te mato!

-¡Dale pues, inténtalo!- dijo sacándolo y apuntándole –Y aquí mismo le saco las lágrimas a tu madre….Yo no disparo a herir, en tu caso disparo a matar… Que ganas tengo de cobrar con sangre todo el daño que me hicieron… dale, si eres valiente…

-¡Cálmense, chicas, por Dios! –dijo Grace interponiendose entre ambas, intentando calmarlas, ambas habian perdido los estribos.

Aldo Barrera se acercó a Rebecca por detrás y la sujeto fuertemente….ella debatiéndose gritaba…

-¡Suélteme desgraciado!

-¡Hasta que se calme, y se comporte como una dama, que está muy lejos de ser…! ¡O tendré que fracturarle un brazo para que se quede quieta…! - le dijo Aldo con firmeza, apretando más el cerco.

Las ambulancias empezaron a llegar para recoger a los heridos, que eran diez y el cadáver de la Procuradora… Itziar, con su uniforme de la Procuraduría, manchado de sangre, recordaba al vestido salpicado de sangre de la entonces Primera Dama de los Estados Unidos, Jacqueline Kennedy… Y las chicas que veían con impotencia como se llevaban el cadáver de su amiga y jefe… ahora la situación cambiaría para peor…

-Ni se atreva a tocar a mis hijas… el estatus migratorio de estas chicas es irrevocable, hable con quien hable… ni en el Senado le harán caso. Mucho menos el Presidente Bush, que sabe por que están ellas aquí.

Augustus Halloran miró al almirante Mc Allister, que a pesar de estar vestido de civil, era todavía militar en ejercicio. La madre de Gus y Rebecca todavía estaba impresionada por lo ocurrido… había estado cerca de perder la vida… entendía que la reacción de las chicas, era por el asesinato de la brillante abogada, que las había defendido hasta sus últimos momentos…

Gus, con gesto avergonzado, se acercó a su madre… que lloraba…inconsolable, el estrés la estaba matando… esos rencores de su esposo y de su hija mayor la estaban matando.

-Mamá, yo no hubiera querido que pasara…

-Tranquilo, hijo, no es tu culpa… tu padre es otro hombre desde que mataron a Susan… y tu hermana lo secunda… en casa, el único equilibrado eres tú… Ellos me están matando en vida…

-Y pensar que Esmeralda le salvó la vida… ya que a él lo iban a matar también… ella disparo primero y mató al terrorista…

Esmeralda se les acercó…

-Señora… siento que haya pasado esto, actué como mi deber lo indicaba…

-Lo sé, hija…y te lo agradezco… aunque con esto estoy sufriendo mucho…

Esmeralda recordó a su madre, que había muerto de cáncer en Panamá, durante la Invasión… y le dijo a Gus…

-Esto acabará por matar a tu madre… pareciera que ya a tu padre no le importa ni con ella…

-¡Qué sabes tú, de esto! –dijo Gus…

-Se más que tú, por que mi padre con su odio, sus desplantes de cólera y su neurosis mató a la mía… yo vivo esperando el momento de vengarme… y duermo con un revolver bajo mi almohada en espera de que venga para cobrarlas todas… el hizo de mi lo que soy, un cascaron que camina, antes que mujer… Un despojo humano, aunque lo tape con maquillaje, lo enmascare con perfume y lo vista con minifalda.

En la mirada cansada y triste de la chica, vio la soledad, el frío de una vida marcada por el maltrato físico y emocional… y se sintió avergonzado… el lo había tenido todo, mientras que ella… solo Dios sabría las carencias que habría tenido que pasar, para estar en donde estaba.

Belén vio a David Morrison que se acercaba a ella con expresión preocupada, mientras la examinaban los paramédicos.

-¿Te encuentras bien?

-Si… Con dolor de cabeza, pero no me la arrancaron…- sonrió con tristeza.

-Belén, yo…

-No me hagas preguntas, que no puedo responder ahora… he vuelto a nacer…

-Nosotros somos blancos privilegiados… según me explicaron…

-Si… Y también el señor Halloran, por ser coronel de la Marina… tanto él como su hijo corren peligro, esos criminales matan todo lo que huela a gringo.

-El caso Halloran-Wellington-Stein… con razón, la publicidad, hizo lo suyo…. Belen, princesa, yo no te juzgo…-dijo tomandola por la barbilla… algo sospechaba yo… pero no estaba seguro…

Luego de que la examinaran los paramédicos al pasar por el lugar donde estaba el auto que se quemó fuego que causó la explosión del auto, Belén se encontró con una cartera en el suelo, parcialmente chamuscada.

-Me acabo de encontrar esto… - dijo poniendo la cartera dentro de una bolsa de plástico, y se la entrega a uno de los de Criminalística.

La cartera pertenecía a Jesús Martínez, caricaturista de un diario panameño que había sido expropiado por los militares en los tiempos de la dictadura a una familia de la rancia oligarquía…al ser desempleado se unió al terrorismo… era el padre de Ariadna…

-Menos mal que no le tocó a la hija… eso la hubiese destrozado…

En ese momento, Belén miró a David a los ojos… estos ojos azules, que la miraban no con enojo y rabia sino con admiración y cariño… Se sintió incómoda y bajo la vista.

-Antes de que juzguen injustamente a mis chicas, ellas cumplían ordenes…-dijo la capitán Brucelheimer- No tienen la culpa de que todo se torciera…

-No soy tan intransigente, capitán, yo también viví la Invasión, y me duele más no haberme encontrado con Belén allá. Se hubieran evitado muchas cosas.

-¿Cuál es su explicación? – dijo Gus…

-Se trata de que esos enmascarados son parte de la misma organización que mató a esos seis médicos hace tres meses atrás.

-¿Qué? ¿Está segura de lo que dice?

-Sí, y el FBI… está en esto. Es un asunto de orden político… Aquí están las listas… - Y le mostró las listas… en esas listas estaban un montón de nombres que ellos conocían…

-Casi todos son compañeros de aquellos días en la Marina, que estuvieron allí…

-Hubiese preferido que nos dijeran la verdad…

-Si lo hacían no solo los ponían en peligro, sino ellas mismas lo corrían… No queríamos mas derramamiento de sangre innecesario… estos andan un paso delante de nosotras

-La prensa, ahora comenzará a alborotarlo todo… El revuelo no fue pequeño en el precinto. Ciara, Belén, Esmeralda y Ariadna que ya sabia que su verdugo había pasado a mejor vida, estaban en el hospital…

-A quien pondrán en el puesto de Hillary…

-A Itziar… ella es la segunda… le toca ser suplente… mientras acaba su periodo…

-Ella debe sentirse mal por todo este lío…

-¿Cuándo la entierran?

-Mañana… será un entierro bajo férreas medidas de seguridad…

-Asuntos Internos me crucificara por agredir al padre de Gus… y ni que decir de lo de Belén…

-Aunque David se ofreció a atestiguar… para que no despidan a Belén…

-Es injusto, más teniendo en cuenta de que la tal Rebecca fue la que provocó… que sabe ella de lo que pasamos nosotras…

-Crees que nos dispersen…

-Es lo más probable, aunque no creo que Itziar lo permita… seria como romper lo que se hizo en Washington… allá también la cosa anda fea… allá esta Analida Linares, en Hawai está Adalgisa Salinas, en Boston esta Ornella Maitín, en California Rebeca Araúz, y acá hasta hace poco Hillary, cuyo lugar ocupará Itziar…

-A W ellington lo llevarán al mismo lugar donde tienen preso a Noriega… aunque David va a pelear para que no envíen allá a Belén en calidad de custodia penitenciaria… el fue testigo de lo que pasó… y Félix también… Un castigo injusto por una cosa que ellos mismos provocaron a pesar de que tienen la razon por que le mataron un miembro de su familia, pero eso no los exime de haber atacado a dos policías, y con que ese señor puede resultar sospechoso en el asesinato de Hillary…

La que se salvo de todo es Marinés… Ella esta en el Hospital pero en otro piso… tu sabes el doctor Quartermaine, también fue torturado y esta restableciéndose de sus heridas.

Gus también estaba en espera de que los abogados de Asuntos Internos lo llamaran.

-Siento haber tratado a tu hermana así…

-Olvídalo, yo presencie lo que paso, y ella provocó, demasiado fuera que no le hubieran hecho un daño.

-Ofendió a mis compañeras… y las amenazó… yo tenia que defenderlas… para bien o para mal, compartimos muchas cosas, entre esas tragedias y dolor… somos hermanas en dolor y desdicha… lazos mas fuertes que los lazos de sangre.

-Lo sé… No lo ignoro…

Belén salio del interrogatorio, David le dijo al verla salir…

-No te vayas, quiero hablar contigo apenas termine el interrogatorio…

Félix estaba allí, no estaba molesto, gracias a Ariadna estaba vivo… lo que le dolía era que no le hubieran dicho nada…

-¿Cómo terminó todo?

-Me preguntaron solo sobre el incidente en que murió la doctora Sorensen… y si los Halloran provocaron… tuve que decir la verdad… Rebeca me reprochó que no me pusiera de su parte… pero no se puede negar lo que salio en el video, por que los videos del pasillo de la Corte no pegan mentira… se vio que ella lanzo el primer golpe y que la oficial López se defendió… Y también se vio cuando Itziar se defendió del ataque de Rebecca y de su padre… Esos videos no mienten, y también se ve claro quien le disparó a la doctora Sorensen.

-Ya interrogaron a Ariadna…

-Si, y salio llorando. La entiendo… esto es difícil para ella…Y para acabar, el padre de ella murió quemado dentro del auto que perseguían… un duro revés.

-Solo falta Esmeralda… Y me imagino lo que estará pasando ella…

-Carsten se salvo de todo esto, aunque esta incómodo por sus heridas…

-Solo queda Itziar… que tendrá que pasar por la investidura la otra semana…

-Si… y tendrá que viajar a Washington…

-Ojalá que tengan mejor suerte…

Faltaba Grazia Elena Ortega, que llegó al departamento de Asuntos Internos en ese instante… ella tambien estaba en la Corte y fue testigo de lo que sucedió…

-La proxima en caer, seré yo… espero que no sea en público como lo de Esmeralda, por que se me caería la cara de la vergüenza… Se hizo todo lo contrario a lo que estaba programado…

-Para mí, - dijo María Inés- ya estaban detrás de la Procuradora desde que la Investigación y la cacería empezaron… sino como supieron que ella iba a estar en esta audiencia…

-Es un caso de alto perfil, los Halloran son gente pesada, económicamente hablando…-

-Eso no les daba derecho a meterse en una investigación que era por otra cosa… su afán de llevar a ese tipo a la camara de gases, los llevó a esto… quien sabe si el no fue el que puso a la Procuradora en manos de los que la mataron… por venganza se llega a cualquier extremo…

Ya salen las chicas… veremos que nos dicen…

La capitan Brucelheimer salio del recinto donde estaban los de Asuntos Internos…

-¿Qué paso?

-Desde este momento, el caso se suspende… haran evaluaciones psiquiatricas a todas las chicas del grupo… Por suerte no cerraran el caso… por que si lo cierran, ellos pensaran que ganaron…

-¿Y Belén, Esmeralda y Ariadna?

-No habra castigo, vieron el video, y se dieron cuenta de que ellos atacaron…tenian que defenderse, sin embargo, conociendo lo loca que es Rebecca, a Belen la van a poner como operadora 911, como cuando ingresó… Esmeralda y Ariadna van de custodias a Homestead. Donde tienen a Noriega…

-¡Lo sabía!- dijo Marinés contrariada- Eso es injusto… no lo van a soportar… ¿Para cuando piensan gasear a "ese"?

-Dentro de mes y medio… No las enviaron a 911 por que no habia puesto, pero apenas se desocupe una plaza, las envian para allá…

-Hubiera sido mejor que renunciaran… pueden dedicarse a otra cosa…

-No, eso seria darle el gusto a Rebecca y a su padre… Ninguna de las componentes de mi equipo dejará la fuerza… Luche duro para que no les quitaran la placa… por que hasta a mi me la iban a quitar…

-Y de paso, aplicarnos la 187.

-Tambien, pero al ver los videos, cambiaron de idea… y le saque una promesa al que dirige el FBI…

-¿Cuál?

-Que vigile a los Halloran, al padre y a la hija… Gus Jr, esta fuera por que es un blanco principal… me interesan los dos anteriores… por que se que el sabe más del asesinato a nuestra jefa de lo que parece saber… y la hija por que puede estar detrás de eso, tambien…

-Y tú…

-No me quitaron la placa, soy la Procuradora Suplente, iré a Washington para dar informes del caso, y de paso, para lograr que lo reabran… con el mismo equipo de apoyo.

-¿Cuándo partes?

-Pasado mañana… Por lo menos me tranquiliza saber que David no es como los otros… Se me acercó hace un rato y me planteó algo con respecto a Belén… Le dije que hablara con Maryland… que yo no podia darle la autorización a lo que pretendía.

-No se por qué, me huele a trato… como lo mío- dijo Ciara…

-Si asi fueran todos los tratos, nadie tendría que preocuparse.

A LA SALIDA DEL PRECINTO DE POLICIA…

Belén iba hacia su motocicleta para salir hacia su casa, cuando la alcanzó David…

-Te dije que me esperaras… que queria hablar contigo…

-Para qué… todo está dicho…

-No en tu caso ni en el mío…- dijo mirandola con seriedad- Acabo de pedirle permiso a Itziar para cortejarte.

-No puedo creer lo que estoy escuchando…

-Belén, tu y yo estamos solos… en peligro… por que no apoyarnos y cuidarnos mutuamente…

-Supongo que te dio permiso…

-Me dijo que ese permiso no lo podia dar ella… que lo tendría que dar Maryland, y hacia allá iré ahora… pero no quiero ir solo… quiero ir contigo.

Belén miró al hombre que tenia frente a ella… apuesto… atractivo, con carrera… la puerta para quedarse definitivamente en Estados Unidos… con todo lo que ella pudiera desear.

-Vamos…

Se subio al auto, con él, y salieron hacia la residencia Universitaria, donde se hospedaba Maryland Ainsworth, cuando visitaba a sus hijas…

Gus, entretanto, alcanzó a Esmeralda en el patio del precinto, cuando ella se dirigia a su motocicleta…

-Esmeralda, tenemos que hablar…

-Ya no vale la pena, todo se dijo ya…

-Que yo sepa, aun no escucho tu explicación…

-¿No fue suficiente lo que te dije cuando me viste en la Corte? No estoy ocultando nada más… Yo estaba cumpliendo órdenes… tal vez suene mal, pero esta es mi vida, es mi realidad, no la puedo cambiar aunque yo quiera… Desde que mataron a mi familia me converti en un robot entrenado para cumplir órdenes, que ya casi ni siente… ni sueña por que sus sueños murieron el 20 de diciembre de 1989. Soy solo una sombra…

-Esmeralda…

-Voy a mi cuarto en el Hospital, a recoger mis cosas, debo salir de alli esta noche… duermo en el residencial Universitario y me reincorporo a la planta de custodios de la Prision de Homestead pasado mañana… Esta noche, salgo de tu vida y de la de tus padres, para siempre…

Se puso el casco de motociclista, se subio a su moto y se alejó… dejándolo alli…

-No te vas a ir así… no voy a dejarte salir de mi vida, sin dejarte nada en el cuerpo ni en el alma… No te vas a ir de mi vida así.

Ariadna tambien salia en ese momento para dirigirse a su motocicleta… cuando Félix la atajó…

-No te vayas… necesito hablar contigo…

-De qué, todo se dijo ya… nos castigaron por agredir a la familia de tu amigo, aunque todos saben que ellos comenzaron primero… el poder del dinero, vale más que el de la verdad…

-No digas eso, yo estuve alli, y dije lo que vi… Yo se que ellos comenzaron, desde el momento en que las amenazaron en el Hospital… y se que fue por mi… Rebecca esta obsesionada conmigo desde que me conocio, y cree que todas son sus rivales… aunque en tu caso, no deja de ser verdad…

-Eso no cuenta ya…

-Si cuenta… no he escuchado tu explicación, el por qué estás en este triste asunto… Debiste decirme la verdad…

-No podía…

-¿Por qué?

-Esas fueron las órdenes que me dieron… se trata de una escalada terrorista… Washington, Hawai, Florida, Massachussets y California estan en esto… han matado a varios oficiales de Marina… la Unidad de Crímenes Navales, esta tambien detrás de esto al igual que el FBI.

Le mostró una lista… alli reconoció varios nombres, de oficiales que habian estado con él en Panamá… Se dio cuenta que no le habian mentido…

-Debiste confiar en mi…

-No tenia opción… era tu vida la que estaba en riesgo…

Los ojos de Ariadna estaban llenos de lágrimas… de dolor auténtico, ese que por mas que se trate de enmascarar siempre sale a flote…

-Nunca pensé…

-Lo de mi país dejo mucha gente resentida y llena de odio… y nosotras fuimos víctimas inocentes de todo ello… antes de que te hagan algo, prefiero que me maten a mi, total a mi nadie me quiere…

Y se marcho en su motocicleta, sin decir nada más… dejando a Félix alli… en medio de los patrullas…

-No… no vas a salir de mi vida en esa forma… No vas a volver a pensar que nadie te quiere… no saldrás de mi vida sin que te deje un recuerdo… no lo consiento…

Grazia Elena fue la ultima en salir, tenia que reincorporarse a turno, por que le toco patrullar con Hohenzollern esa noche…

.¡Qué dia…!

-Ni modo, Marcus… como dicen los chicanos…- ya ni llorar es bueno…

Eran las ocho de la noche… y tenian que estar vigilantes hasta las dos de la mañana…

-Me imagino como la estarán pasando las chicas… tenian que desocupar las habitaciones que tenian en el Hospital…

-Sigo pensando que eso fue injusto… ellos comenzaron el ataque, y yo sospecho que ese señor, cuyo odio por el que mató a su hija lo ciega, esta detrás del asesinato de la Procuradora… no me trago eso de que no sabe nada… O le pagaron, o esta en relacion con esa gente…

-La que debe estar preocupada es la esposa, parece que ella en su juventud fue una chica como nosotras… el se fijo en ella se enamoró, y se casaron, por eso paso a ser de la aristocracia… y no le agradan este tipo de cosas…

-A como vi que la sacaron de la Corte, me dio pena por ella- dijo Marcus- Esa mujer está matando a su madre, y no se da cuenta de ello.

Un auto sospechoso, llamó su atención al pasar justo frente a ellos cuando entraban a Los Pinos Country House… una barriada residencial cerca del Distrito 48 en Miami.

-Alerta a todas las unidades… situación sospechosa en el 14 de Los Pinos…

-Enterado 10-4- dijo la operadora…

Siguieron el auto, y Grazia se dio cuenta que iban hacia la residencia de Giorgio Crispini. Uno de los que estaban en la lista…

-¿Qué te dije?- dijo Grazia- Sabia que sería yo la proxima…

-Apaga las luces y la sirena… vamos a sorprenderlos…

Fue cuando vio a tres hombres que empezaron a regar gasolina por toda la casa…

-Ya, atrapémoslos…

-¡Alto, Policía!

Empezo un tiroteo que hizo que todas las luces de la barriada se encendieran…

-L1427 llamando a Central… oficiales en problemas, solicitamos apoyo…

-Enterado L1427… a todas las unidades oficiales en problemas en residencial Los Pinos, distrito 48.

-L4678, me dirijo hacia alla por la quinta y West, Lilac Street, distrito 48,

-L4890 me dirijo hacia alla por la sexta y Aberdeen…

En ese momento, Grazia Elena comenzó a disparar desde el suelo… estaba entrenada para disparar en medio de la oscuridad y con los ojos vendados… agachada echo a correr hacia la casa, empapandose los zapatos con liquido inflamable…

-Cúbreme, Marcus, no dejes que tiren cerillas encendidas..

-Lo haré, Ortega…

Giorgio se asomó pero, como buen SEAL, estaba armado y tambien disparó… arrojandose al suelo… fue entonces… cuando…

-¿Grazia? ¿Qué haces aquí?

-Luego te doy todas las explicaciones que quieras…ahora no…

En ese momento llegaron tres patrullas para apoyar a los acorralados… eso era una guerra sin cuartel… uno de los patrullas tenia altavoz, asi que uno de los oficiales anunció-

-A todos los residentes, favor mantenerse en sus casas, es un operativo policial, no queremos que nadie salga lastimado… precaucion, no se acerquen a las ventanas… mantenganse en sus casas, cierren puertas, ventanas y acuestense en el suelo… es un operativo policial…

Marcus vio a su compañero Oscar y Juan llegar…

-Menos mal que llegaron, hermanos, la cosa se puso fea…

-Aquí estamos… qué pasó…

-Vimos a uno de esos, regar gasolina alrededor de esa casa… y Grazia esta alli…

-¡Muchacha loca!- refunfuñó Juan…

-No la critiques, ella cumple con su deber…

-Yo no puedo solo con ellos, y ella tampoco… está allá dentro…y creo que se le empaparon los zapatos en benceno…

-Iremos por atrás… quédate aca delante, por si acaso hay problemas… Rios y Castillo Duarte vienen tambien…

-Y el teniente Barrera…

-Tambien viene… con el resto de la gente… resistan…

Juan y Oscar se fueron por la parte de atrás… desde allí se venia un barranco…

-Esto esta peligroso, hermano… una caida por aquí, y nos matamos y si es Grazia, peor…

Grazia se enfrentó a los terroristas, uno de los enmascarados era su padrastro, quien encendio una cerilla para tirarla al lugar donde estaba la chica… pero…

-¡Bang!- se sintió la detonación de un disparo y el hombre cayó de espaldas con un agujero en la frente y la cerilla en la mano… Una explosión envolvió el cuerpo del criminal en llamas e hizo caer hacia atrás a la chica…

-¡Jorge!- gritó ella en español… aunque el nombre del chico era italiano…-¿Dónde estás?

El terrorista se achicharraba, y el fuego amenazaba con llegar a donde estaban ellos….

-¡Corre hacia el frente y quítate los zapatos… ahora!- le grito Giorgio, que había disparado al hombre… con un rifle Kalashnikov de guerra… de sus tiempos de marine…

La chica corrió hacia el frente, cruzó la acera y se quitó los zapatos inmediatamente, antes de que el césped de la casa de Giorgio se cubriera de llamas… en ese preciso instante volaba tambien el auto que habia llevado a los terroristas, con uno de sus ocupantes dentro…

En esos momentos llegaba un carro de bomberos, del Rampart 47, cercano al distrito… a extinguir el incendio que amenazaba con acercarse a la casa del médico… por fortuna, no hubo desgracias que lamentar, pero los terroristas fueron neutralizados…

-Grazia se portó como una valiente…

-Como todas las que fueron hijas de Maryland…

Giorgio se acercó a ella… sabia que le debia una explicación por lo ocurrido… en ese momento, el teniente Barrera le daba un par de botas…

-Siento lo de tus zapatos… pero valio la pena que hicieras lo que hiciste…

-¿Y él?

-Mejor dicho, lo que queda de el… que son solo cenizas…

En ese momento, sacaban un cuerpo retorcido y achicharrado… era el padrastro de Grazia… ella se acercó venciendo el asqueante hedor a carne quemada…

-Es él… no me cabe duda…

Cubrieron el cuerpo, en el preciso momento que Giorgio se acercaba…

-¿Te encuentras bien?

-Con cabeza, aunque con una migraña horrible… -dijo ella mirándolo…

-Gracias por salvarme la vida… - sonrió… aun en esos momentos tenia una sonrisa sexy y conquistadora…

-Era mi deber, para eso me pagan…-dijo ella… y cerró los ojoa apretándolos para no llorar y derrumbarse…

-Nunca pensé que él estuviera en esto… ahora entiendo por que a mamá le paso, lo que le pasó… y yo… no estuve allí para defenderla…- sollozó, y el hombre acercándose la abrazó con fuerza, ella recostó la cabeza en el hombro masculino, dando libre curso a la pena acerba que lastimaba su alma…

-Este mató a un policía en el asalto de La Crispina…

-Oi algo en la radio, pero no estaba seguro… pobre muchacha… no deja de sufrir por ese asunto…

Giorgio sabía lo del allanamiento de La Crispina… que era una casa de playa abandonada cerca de los Everglades, alli encontraron un arsenal de armas de guerra, publicaciones subversivas, tanto comunistas como de los famosos talibanes, y recortes de periódicos sobre Noriega. Aquello no estaba lejos del lugar donde vivía…y la semana anterior había sido testigo de aquello, había sido un combate sangriento, y allí se dio cuenta de quien era Grazia Elena.

-No te tortures más- dijo con ternura, acariciando el cabello de la chica que aun se estremecía en sus brazos, llorando de dolor y pena… - No tuviste la culpa, era él o nosotros… él busco el enfrentamiento… además quien iba a imaginar todo aquello…

-Lo peor, es que…- sollozaba- el mató a mi mamá, a mi hermanita de tres años y a mi abuela…me dejó sola en este mundo… yo no estuve allí para socorrerlas… no estuve…- y continuó llorando…

Giorgio siguió acariciando el sedoso cabello de la chica… siempre se había sentido atraído por la mujer latina… y Grazia le llamó la atención casi desde que la vio… y ahora le gustaba más todavía… a pesar de saber lo que sabía…

Fueron al precinto a hacer su declaración de indagatoria… y Grazia a hacer su informe de novedad… eran casi las dos de la mañana…

Giorgio salio del interrogatorio y la buscó inmediatamente, ella iba saliendo rumbo a los estacionamientos cuando la alcanzo…

-Grazia… te llevo a tu casa, no estas en condiciones de manejar… No has dormido ni comido nada en todo el día…

-Gracias, Jorge. – le dijo, llamándolo por su equivalente en español… que el no sabia por qué, pero sonaba bien en los labios de la chica…

Ya en el auto, rumbo a la residencial Universitaria, ubicada en el distrito 34 de Palm Beach, una zona compuesta por escuelas, tanto de enseñanza elemental, media y high school, se erigía una edificación que representaba la presencia de los salesianos en la Florida, tan fuerte como la de los agustinos recoletos y la de los Jesuitas de la Compañía de Jesús.

Ella esperaba una actitud de juez, pero en cambio hallo una actitud comprensiva, y se diría que hasta… amorosa.

-Explícame todo desde el principio… no te guardes nada. Quiero saber a qué me enfrento…

-Han ocurrido atentados en Washington, Hawai, Massachussets, California y aquí… son todos contra componentes navales que participaron en la Invasión a Panamá… Crímenes sangrientos… que han ocupado la primera plana de los diarios…

-Lo sé… supe que van a realizar un convenio interestatal para hacerle frente a esos criminales… dicen que por eso asesinaron a la doctora Sorensen… y que tal vez haya un ricacho implicado en ese asunto…

-Estás mucho más al día que yo.

-Uno sabe todo… yo fui SEAL, y se lo que vi en ese lugar… lo que siento es no haberte visto… no te hubiera dejado ir.

-Tratamos con asesinos profesionales… gente que no se toca el corazón para matar… teníamos que actuar… no tenemos la culpa de que todo se virara al revés ni que mataran a la Jefa.

-Cuéntame sobre… tu pasado… lloraste mucho en mis brazos…

-Para qué quieres saber una historia tan fea…

-Para admirarte y quererte más… Grazia…

La confesión la dejó sorprendida… decidió que si iba a quererla que la quisiera aun con aquel pesado lastre que llevaba desde que salió de Panamá…

-Bueno… ahí va… Mi padrastro era tipógrafo en Editora Renovación, era un hombre machista y violento, como mi madre no trabajaba cuando lo conoció, el se instaló en nuestra casa y empezó a mandar como si fuera el Jefe de la Familia, incluso quemó las fotos de mi padre…

-No protestaste…

-Para qué, si vivía con el látigo en la mano y el puño pronto a reventártelo en la cara… un par de años después, cuando paso lo de Noriega… intento…-y se echo a llorar…

-Que no sea lo que yo estoy pensando… se merecía la forma como terminó, si es lo que creo que es.

-Intentó abusar de mí… me dijo que mi mamá no lo atendía y que si ella no lo atendía, tenia que hacerlo yo… esa misma noche me fui de la casa, mi hermanita tenia solo un añito y medio.

-No lo atendía y le tuvo un hijo… no entiendo…

-Cuando mamá estaba encinta, yo empecé a notar que me miraba extraño, casi con lujuria… pero no quise prestar atención, pensé que eran imaginaciones mías… no se ni como me lo quité de encima ese día… le deje una carta a mamá, donde le decía de la clase de hombre que tenia al lado y que se decidiera a dejarlo… lo cual nunca pasó… Yo me uní a los Cascos Alados y cuando se dio aquello… supe como acabaron mis abuelos, mi hermanita y mi mamá… viví esperando el momento de tenerlo cara a cara… se dio…pero otro cobró lo que a mi me tocaba cobrar…

-Mejor así… Yo fui el que cobró lo que te pasó y me alegro de haberlo hecho… Grazia… No llores, siempre supe que no eras como las otras, que solo van por mi físico y mi carrera, y el estatus de vida que pueda proporcionarles… Eres una mujer maravillosa, fuerte, valerosa, abnegada, decente… y muy bella.

-No merezco tantas flores… aun tiene esa opinión de mi después de que todo se torció…

-Si, todavía… y la tendré siempre… Grazia… yo… te quiero… Esas heridas tan grandes… solo las cura el amor…

Lo miró… era un moreno de ojos verdes, muy atractivo y de sonrisa sexy… un hombre que levantaba tierra y polvo a su paso… que hacia que las chicas se desmayaran…

-No estará hablando en serio…

-Nunca he hablado más serio en mi vida que ahora… Se que te sientes indigna de un hogar, de un hombre que te adore, de una familia a la cual cuidar y proteger… y para mí, nadie mas digna que tú para llevar mi nombre…

Fue en ese momento que obedeciendo a un impulso de su corazón, Giorgio se acercó a la chica, rodeó su cintura con ambos brazos, ajustándola a su cuerpo fuerte y viril… y sus labios besaron tiernamente los de la chica… un beso cálido, adulto, de hombre enamorado… aquellos labios hicieron que ella olvidara todo lo que había pasado…

-Yo te quiero… y te quiero bien…

-Me ha besado…

-Lo sé, nunca has tenido un novio que te de el lugar que mereces… el que yo quiero darte… en mi vida, para siempre… Viviste en una atmósfera envenenada de odios, siendo víctima de bajas pasiones… Y yo me canse de estar espantando lagartonas que vienen solo por los beneficios económicos de mi profesión y el placer físico que les pueda dar… quiero tener en mi casa el calor y la ternura de un hogar… con una mujer buena y honesta que me espere para amarme… sin violencia, ni gritos… un hogar tranquilo.

-No sé, Jorge… hace tanto tiempo que dejé de creer en el amor, en la familia… todo eso me lo robaron… dejándome con nada… que vas a hacer con una mujer que solo vive a medias…

-Nos necesitamos… De esa necesidad puede nacer algo maravilloso, si te decides… piénsalo, muñeca…

Habían llegado al Residencial Universitario, Grazia aun sentía la quemadura de aquel beso que le habían dado… Un beso que recordaría por años que viviese… Su sinceridad la había desarmado.

AL DIA SIGUIENTE…

Paine Wellington sería operado esa misma mañana, para Esmeralda, Ciara y Ariadna era su último día en el Hospital, los directivos sabían lo ocurrido… la primera en despedirse fue Mary Ann Corradini, quien apenas supo lo ocurrido fue a darles una voz de aliento…

-Supe lo que pasó… no me ha gustado lo ocurrido pero mientras investigan, nunca dejen que les digan que no hicieron lo correcto…a ustedes debemos el que no continuaran matando gente… no se que será de nuestros médicos sin ustedes…

-Solo fue una suspensión… Itziar viajó a Washington anoche… para dar su informe de lo ocurrido… y pedir que no cierren el caso… de cerrarlo si correrían peligro…

-Nunca pensé que las castigarían… Marcos esta desesperado, por que hasta ahora me entero que la oficial Versiglia, es su novia.

-El creyó que no las castigarían… Asuntos Internos es el cuco de muchos policías…

-¿A dónde las enviarán?

-Una va para las operadoras 911, las otras van a incorporarse a la planta de custodios de Homestead, donde tienen a Noriega.

-Más tortura para las pobres chicas… es inhumano. Mejor hubiera sido que les pidieran la renuncia…

-Era eso o las devolvían a su país, aplicándole la 187.

-Injusto… Y más si fueron ellos quienes provocaron… a mi nunca me gustó eso de que el padre de Gus pusiera pelea legal por lo de Wellington… Encima, provocar una agresión, por que ellos provocaron lo que pasó… La verdad, me hubiera gustado que esa bala que le tocó a la doctora Sorensen, le hubiera tocado a él.

Lillian Buchanan asintió… también ella se sentía mal por todo ese asunto, se les brindó todo el apoyo, para que pudieran hacer su trabajo… también miss RioDuero.

-Gus y Félix deben estar desesperados, y no es para menos… Más Gus, que siempre demostró que Esmeralda le llamaba la atención…

-Conociendo a Halloran, y no por que sea el mejor neurocirujano de Miami, dudo que se quede quieto, viendo como la mujer de su vida se le va, y no haga nada por remediar la situación.

-Igual pienso yo de Brennan, tampoco creo que se quede quieto viendo como el amor de su vida, la dueña de su corazón se va… sureño al fin… no creo que se conforme con verla partir…

Marcos vio como Ciara metía sus cosas en un maletín… ella también se incorporaba a la planta de custodios de Homestead…

-Es injusto… se vio en los videos, que ellos provocaron para que ustedes los agredieran… pero como dicen en mi patria, el que tiene los bolívares, es el que hace y deshace con uno… como me hubiera gustado romperle la cara a ese viejo del demonio.

-No hables así, Marcos, de todas formas esto se iba a torcer… lo que menos se esperaba era que mataran a la Procuradora a la salida de la Corte…

-Gus está desesperado y no lo culpo… Se enamoró de una chica de la clase trabajadora… como lo hizo su padre, que parece que lo olvidó, por la forma como las atacó…

-Sospechan de que tiene mucho que ver con lo que paso con la doctora Sorensen… Itziar se fue ayer para Washington... para informar sobre lo sucedido… y luchar para que no cierren el caso.

-Y ellas… deben estar sumamente deprimidas por todo esto.

-Hemos tenido muchas muestras de solidaridad… no tenemos quejas…Incluso se ofrecieron para dar su versión de lo ocurrido el día que tuvieron la reunión con el director… y la amenaza que profirió la hija…

-¿Cómo quedaremos nosotros?

-No pasa nada, ya lo nuestro se sabía… Te avisaré cuando tenga mi día franco… ese día lo pasamos juntos…

-Haré los arreglos necesarios… siempre que me avises con tiempo cuando quedas libre… vas a pasar por mucho estrés, así que ese día solo es para nosotros… aunque me preocupan tus compañeras…

EN LA SALA DE OPERACIONES…

Estaban ambos cirujanos, junto con un doctor de la especialidad, asignado por la Corte, Félix miraba a Ariadna… en sus ojos había frialdad, pero en el fondo, tristeza, por la próxima separación. Igual mirada se notaba entre Gus y Esmeralda… todo aquel caudal de sentimientos se intensificaba… Félix trabajo con acierto. Se rasura el cabello en parte del cuero cabelludo; luego se limpia y se prepara para cirugía. Se hace una incisión a través del cuero cabelludo, esta es la incisión inicial… separando el cuero cabelludo, de la sección que se necesitaba operar… Ariadna le paso los instrumentos para continuar con el resto… Con el trépano perforo varios agujeros a lo largo de la zona del cráneo que se había marcado. Luego serró la capa ósea entre los taladros con lo que el hueso del cráneo quedaba libre… la incisión se hizo en la línea de nacimiento del cabello cerca del cuello.

Disectó y extrajo la duramadre y los delicados tejidos cerebrales que habían bajo esa membrana. Esmeralda se estremeció, a pesar de haber visto correr tanta sangre, en sus tempranos veintiséis abriles, lo que veía sobrepasaba todo lo que hubiese visto antes… una maravilla de la ciencia médica… muy pocos podían gloriarse de haber visto una operación del cerebro.

Vio el interior, el lóbulo frontal aparecía expuesto como una blanda masa gris… y a partir de los tejidos cerebrales, un crecimiento hacia la derecha del propio lóbulo, un crecimiento anormal… era el tumor que le causaba esas crisis terribles… Gus estaba sudando y Esmeralda corrió a secarle la frente con una gasa, lo cual agradeció con la mirada.

Félix sondeó el tumor… Extrajo de él una pequeña porción y con el mayor cuidado lo transfirió a una placa de cristal esterilizada, para enviarla a patología, para un rápido informe o análisis… Gus le comento en voz baja

-Es maligno…

-¿Qué sugieres que se haga?

-Esperemos el análisis de patología, aunque veo que aquí casi no hay nada que hacer…

El doctor Edward Carvey, especialista asignado de la Corte, asintió… Gus estaba en lo cierto…

-Nosotros conocemos las circunstancias de este paciente especial, es un paciente y no podemos tratarlo como a un enfermo común, yo propongo extirpar lo más que se pueda el tumor… como para aminorar la presión sobre el cerebro…

-Gracias, ahora esperemos el informe, doctor Carvey.

-Muy bien – respondió Gus- La presión y la respiración son buenas, y no ha perdido mucha sangre…

El patólogo regresó con el análisis… al cabo de diez minutos y movio la cabeza negativamente… Era un tumor maligno… no importaba lo que se hiciera… la sentencia de muerte estaba dada, antes de que lo gasearan…

-Bien- dijo Félix- Continuemos…

Trabajó con gran habilidad, a pesar de que no volvería a verlo, Ariadna sintió orgullo por su trabajo, era un excelente médico… La masa quedó reducida de tamaño pero crecería nuevamente… pero había la posibilidad de que viviría y estaría sano para la fecha de la ejecución…

Félix miró a Ariadna… una decisión en su mirada… que la hizo estremecer… Igual decisión se veía en la mirada de Gus…

-Señores, tengo la necesidad de consultarles sobre algo, han presenciado la operación cuyo procedimiento es igual al de un paciente normal, han visto la incisión que he realizado y les son familiares los resultados y el diagnóstico… Aún pensando que este sea un paciente normal… sugerirían algún medio para poder continuar la operación en vista de que se trata de un cáncer Terminal…

Singerson se inclinó y dijo.

-No sé lo que quiere señalar, doctor Brennan, pero este hombre no puede restablecerse, aunque puede vivir varios meses, paso por alto lo que el sea y lo que la ley diga que debe sucederle, vivirá unos meses con dolores terribles, que sabemos que las drogas paliativas no podrán mitigar por mucho que las tome y que se las inyecten… si este fuese otro tipo de paciente, o fuese un paciente mío mi sugerencia sería una lobotomía…

-¿Qué dice usted, doctor Carvey?

-De acuerdo…

-¿Usted, doctor Halloran?

-Lo único humanamente decente que se puede hacer por este hombre, es una incisión prefrontal…

-Usted, Brennan…?

-Leucotomía, sin duda…

Sosteniendo el instrumento, vacilando un momento, dijo…

-En vista de la violencia que el paciente ha mostrado anteriormente como consecuencia de la presión cerebral y el hecho de que la presión cerebral y los ataques persistirán la lobulotomía es lo más común en esta clase de casos…

-Proceda.

-No hay objeción a la técnica sugerida…

-Gracias – dijo Félix – y con su fino instrumento llegaba debajo de la materia gris del cerebro cortando el borde de la materia blanca que allí se encontraba, separándolo del resto del cerebro…

Félix terminó su trabajo diestramente, y luego dio un paso atrás mirando a Ariadna, que a duras penas podía contener su emoción… y salio de la sala de operaciones… en silencio.

Una hora después… Ariadna recogía todas sus pertenencias en un maletín… ya la cama había quedado vacía… Las lágrimas llenaron sus ojos, sentía que le arrancaban el alma… fue entonces cuando sintió el correr del agua de la ducha de la habitación frente a la suya… era Félix…

Recordó la tarde en que lo vio prepararse para salir con Rebecca… no pudo más y se echo a llorar encima de la cama recién puesta… tanto era su dolor que no se dio cuenta que alguien había entrado en su habitación y cerrado la puerta, dejando de escucharse la ducha… levanto la cara y…

Allí estaba Félix… con una toalla alrededor de su cintura, que cubría su desnudez… y escucho el seguro de la puerta caer…

-¿Qué haces aquí? – Preguntó ella con voz entrecortada aun por el llanto- creo que ya hablamos todo lo que teníamos que hablar…

-No… no te irás de mi vida sin antes haberte dejado algo mío… - dijo acercándose inexorable a ella…-No te irás sin dejar huellas…

-Suélteme por favor, no sé cuales son mis sentimientos hacia ti…ahora… si es verdad lo que he visto en tus ojos, buscame cuando todo haya pasado… quizás podamos hablar… ahora no…

Ariadna al verlo acercarse a ella… vio como se entreabría la toalla… dejando ver un miembro viril sonrosado, erecto… fue cuando supo lo que el pensaba hacer… un escalofrío la recorrió entera…

-No… ¿Qué estás pensando hacer?

-Ariadna… tu me deseas tanto como yo… y no voy a dejarte ir así…

-No vas a marcharte así, sin despedirte de mi como debe ser.

-¿Es que te has vuelto loco? Tengo que reportarme al Precinto antes de las dos…

-Que esperen… no te dejare ir por lo menos en cinco o seis horas… que esperen por ti… o lo hago ahora o me arrepentiré toda la vida por ello….

Y recostándose al lado de la chica empezó a abrir con suavidad los botones del traje celeste que llevaba puesto… Ariadna no pudo o no quiso resistirse… al traje siguió su ropa interior… la cubrió con la sábana y su cuerpo…

-¿No es tu primera vez, o sí?- preguntó…

-Soy virgen… nunca he estado con ningún hombre…

-No te niego que esto me ha hecho sentir mal, no te juzgo por lo que pasó… pero no puedo dejarte ir así… amándote como te amo… ¿No puedes darte cuenta de lo que nos pasa?

Vio en aquellos ojos azules, pasión, deseo, pero también cariño y un amor desesperado… Se sintió tonta y torpe…

Sintió que la besaba suavemente en el cuello… dejando un roce suave en su piel… tembló… mientras sentía los brazos de él apretándola… y sintiendo aquella dureza que acariciaba su feminidad exteriormente…

-Eres tan suave… - murmuraba- tan delicada…

Sus labios buscaron su boca, besándola profunda y tiernamente… ella rodeo su cuello con sus brazos… y empezó a besarle suavemente los hombros… mordisqueándolos sensualmente…

Era un amante sensual, apasionado… y ella no podía salirse de aquel cerco tibio… sintió aquella boca húmeda y tibia en su busto… cerró los ojos sintiendo como mimaba sus pechos…

Horas… horas largas… lo sintió entrar suavemente en ella… amoroso, sensual… y rozarla con fuerza, lentitud, lujuria… temblaba…

-Félix…

-Me deseas, lo sé… te siento tan entregada a mí… me seduces, me provocas… me haces sentir varón… ah… Ariadna…

Lo sentía gemir virilmente… perdido en sus sensaciones de placer y sensualidad… y ella sentía aquella masculinidad caliente que la rozaba por dentro…

Ya casi siendo las seis de la tarde… un orgasmo fuerte, que la hizo clavar sus uñas en la espalda de él… que gimió, sensual….

-Eres una fiera… cariño… mi fiera…

Hubo una segunda y una tercera vez… no podía sustraerse de aquellos brazos de hierro que la sujetaban…

-Déjame ir—gemía…

-No, qué esperen… esta noche eres mía… mía totalmente… N voy a dejarte ir… sin dejarte un recuerdo mío… Me quedo con el recuerdo de tus labios, de tu piel en mi piel… -dijo con voz ronca- con el roce de tu cuerpo en el mío… con el gemido de dolor que escuché cuando robé tu inocencia… Podré estar con mil mujeres, pero ninguna borrará el recuerdo de esta tarde…

Y nuevamente, volvía a hacerla suya… realmente estaba desesperado…

Ciara se despedía de Marcos… aquello era mucho más difícil para ellos, ya que el sabía desde mucho antes lo que se habia descubierto, y se había quedado callado.

-Aquí tienes el número de mi teléfono en el Hospital y el de mi celular… Si te sientes deprimida, no dudes en llamarme…

-Te llamaré para decirte el día que tengo libre para que vayas a buscarme…

-Se me parte el corazón de pensar que vas a trabajar en el lugar donde está encerrado el responsable de todas tus desdichas… y de las de tus compañeras…

-¿Qué se va a hacer? Esperemos que Itziar traiga buenas noticias de su entrevista en Washington…

Marcos se le acercó, abrazándola tiernamente, como siempre hacia cuando se veían…

-Te voy a extrañar tanto… mi amor…- murmuró…

-Yo también…

Sintió sus besos… capaces de hacerla olvidar aquel triste pasado que tanto la lastimó y que aun ahora, la torturaba.

-Te llamaré mas tarde…

-Esperaré impaciente tu llamada… te amo…

Esmeralda empacaba su maletín… con los ojos llenos de lágrimas… sintió que en la habitación frente a la suya corria el agua de la regadera… recordó la tarde en que, sin querer lo vio saliendo de la regadera… desde ese dia habia perdido la tranquilidad y la paz…

Se echó en la cama a llorar… incapaz de tolerar tanto dolor… habia sido un castigo injusto… y más por que a el se unia la pena de no haber podido evitar la muerte de una mujer que las ayudó hasta lo último… a la que debian muchas cosas… Y que ella consideró como una hermana…

Tan hundida estaba en su dolor, que no se dio cuenta que Gus habia salido de la ducha, que habia cruzado el corto pasillo que daba a su habitación y que ahora la contemplaba desde el vano de la puerta… con una toalla en la cintura cubriendo su desnudez…

Gus entró a la habitación de la chica… y cerró la puerta, poniéndole seguro por dentro… Ella se incorporó y lo miró…

-Vine a despedirme… No voy a quedarme quieto como el amor de mi vida se va sin decirme nada… ni un adiós…

-Para qué, todo está dicho…

-Quiero saber si significo algo para ti… -se sentó en la cama junto a ella… -No puedo resignarme a verte partir sin que te lleves algo mío…

Ella lo miró… En sus ojos vio un amor desesperado… y una pasión fuerte, duradera… y sintió miedo… miedo de lo que sintiera por él… y vio algo más… la toalla se entreabrió, dejando ver una masculinidad erecta…gruesa, fuerte…dura y supo lo que el quería hacer….

-No… - gimio volteando la cara…

-En eso no te puedo complacer… - dijo acercándose más…- Esmeralda, tu me deseas tanto como yo a ti… no intentes negar lo que nos pasa…

-A las dos tengo que reportarme en el precinto…

-Que esperen… No voy a dejarte ir sin dejarte un recuerdo mío… sin quedarme con algo tuyo…

Empezó a quitarle el vestido… con suavidad… y cuidado… acariciando cada parte que dejaba expuesta… La chica temblaba…

Al terminar, la envolvió en sus brazos… dejando a un lado la toalla… que cubría su cintura…

-Te amo…- murmuró… mientras la besaba suavemente en los labios…

Esmeralda sentía aquellos brazos en torno a su cuerpo… era su primera vez con un hombre…

Aquellos labios besaban suavemente su cuello… ella acariciaba aquella espalda ancha en silencio… no podía hablar, sentía frío, calor y falta de aire…

Aquellas manos tibias la acariciaban con suavidad… era un amante tierno, sensual, amoroso… las lágrimas empezaron a brotar… aquello era algo que estaba más allá de las palabras…

Lo sintió entrar con suavidad, tomando tiernamente aquella inocencia… y sintió la suavidad y lentitud de sus movimientos… como si la estuviera acariciando… fue un momento largo…

-Gus…

-Te amo demasiado… - dijo con voz ronca- No te dejo salir de aquí sin dejarte un recuerdo mío…

-Tengo que irme…

-Que esperen… - murmuró sensual- Que esperen… voy a tenerte para mi solo un par de horas…

Y siguió amándola… ella se apretó suavemente a él… cerró los ojos y se dejo querer…

Grace Brucelheimer, quien tuvo que interrumpir su estadía en Austria debido a lo ocurrido con la Procuradora, leía los informes que habían conseguido, en Austria…

-No solo es parte de la nobleza austriaca… sino que fue receptor de un trasplante… pero lo peor, es lo de Itziar… el donante de su corazón fue precisamente… el hermano de Von Altenheim…

La reseña del accidente, fue algo asombroso… y sobre todo…lo de Itziar… aquella había recibido el corazón de aquel soldado que había muerto en la Invasión… al igual que su hermano que salio herido en esa escaramuza…

-Esto dará al traste con esta investigación…

-La más importante se retiraría… de manera inmediata… aunque con esa responsabilidad sobre sus hombros….

EN WASHINGTON…

Altair Carrera, adjunta de la Procuradora Estatal de Washington, recibió a Itziar en el aeropuerto….

-Siento lo que pasó… nadie se esperaba semejante cosa…

-Mi investidura fue rápida… no hubo mucho tiempo para ceremonias… Tengo que luchar por que el caso no se cierre…

-Sabes que conmigo cuentas, hermana… - dijo la chica- Acá no estamos mejor que allá… ha habido varios atentados, sobre todo hay gente nuestra que aparece en la lista que tienes allá…

-Tu fantasma… me pregunto como fue que apareció.

-Apareció cuando empezaron los atentados… trabajo con él.

-¿Y todavía te sientes mal por eso?

-No… pienso que por algo pasan las cosas… Tengo muchas cosas que contarte…

-En el camino a la reunión con el Senador Riolobos me cuentas… el gobernador de Miami también viene hoy…

-El licenciado Ricet… también fue jefe de campaña del senador Riolobos…espero que logren que no cierren el caso… seria una pena perderlos…

Itziar pensaba lo que diría el doctor von Altenheim sobre este asunto… y que precisamente ella este al frente de la Justicia en ese Estado, después del asesinato de Hillary.

-¿Lo sabe?

-No, aunque a estas alturas… puede ser que ya lo sepa… Tiemblo de pensar que tendré que encontrarme con él a mi vuelta.

-Cumplías con tu deber, recuerda que además de adjunta a la oficina de la Procuradora eres también policía… y con una carrera aunque corta, fulgurante…

-Nunca pensé que pasaría por esto… Ella no solo era mi jefe, era mi amiga… cuando llegue a este país, me dio la oportunidad de integrarme a su grupo, a pesar de ser operadora 911, hice la practica profesional en su bufete, para acabar así…

-Valor, amiga… ya eres Procuradora en ejercicio… Ahora tienes que luchar por que no cierren el caso… Analida te apoya, y Adalgisa también… Ornella viene para acá… No estás sola en esto…

-¿Es cierto que también intervendrán la Unidad de Crímenes Navales?

-En California hay gente entrenada… entre esos un teniente G. Callen, que esta a las órdenes de la Procuraduría de allá. Habrá gente nuestra con él… María Laura, se llama la chica que es adjunta de la Procuradora de allá.

EN MIAMI…

Grace miraba el reloj, desde que supo que habia terminado la intervención quirurgica que habia sufrido Wellington por ordenes del Tribunal… y ni sombra de Ariadna ni de Esmeralda…

-Son las once y media de la noche y aun no aparecen… y mañana tienen que ir temprano a Homestead…

-Algo tiene que haber pasado con ellas, no son impuntuales ni incumplidas…

Rhiannon Flanagan asintió… aunque un cierto presentimiento nublaba su mirada…

-Que no sea cierto lo que estoy pensando…

Lo que pasaba por la mente de la escamada policía era precisamente lo que estaba pasando…

EN EL HOSPITAL…

Ariadna se removió en los brazos de Félix… habia estado en sus brazos toda la tarde y buena parte de la noche… El se desperto…

-Hola… princesa…

-¿Qué hora es?

-Las diez y cincuenta y cinco minutos de la noche…-sonrió…

-¿Qué? –exclamó la chica incorporándose….- Hace más de dos horas que debí haberme reportado al precinto…

-Recuerda que te dije que esperaran… no podía dejarte ir asi… no sin que pasara lo que pasó…

Fue en ese momento que Ariadna se dio cuenta que estaba desnuda… y que el también lo estaba… y miró la sábana… dos rosas de sangre, aparecían en la blancura de nieve de la sabana que estaba bajo su cuerpo… era la prueba de que habia tomado su virginidad…

-Félix…

-Se que tengo que dejarte ir… que ese castigo injusto fue por causa de la tozudez y la agresividad de los que en vez de justicia, claman por venganza. Y que no les importa, a quien lastiman… por eso hice esto… Tal vez no sea ni lo más correcto, ni lo mas moral, ante los ojos de la sociedad ni de Dios… pero es la unica manera como podia librarme de Rebecca… y ruego, que de esto, haya una consecuencia…

-¿Por qué?

-Por que no me puse condón.

Ariadna se llevo la mano a la frente… Era posible que quedase embarazada… ella tampoco tomó precauciones.

-Esto lo haces por ella… por Rebecca…

-Yo no quiero a esa mujer… ella dice que le gusto, que esta enamorada de mi, que me desea… pero yo no siento lo mismo… desea lo que no puede tener… lo que sabe que no puede ser suyo. De aceptarla, tendria abiertas las puertas a un futuro dorado como profesional, pero siempre atado a su fortuna… nunca podria actuar por mi mismo… sin que me echaran en cara que cada camisa que me pongo es parte de su fortuna… no, nunca he aceptado que me dominen… y menos una mujer rica, ante la cual no voy a ser su esposo… sino un pelele que se mueve a la primera orden que ella de… y no me gusta la idea.

-Me tengo que ir…

-Te ayudo… si quieres, nos damos un regaderazo… antes de irte…

Era clara la insinuación de erotismo en la sugerencia del hombre… Ella se levanto y el contemplo admirado aquellas curvas… era hermosa… y el se levanto y fue hacia la ducha…

Aquello fue algo tierno, sensual… y ella vibraba toda contra su cuerpo…

-No quisiera que te fueras… -dijo acariciando el cuerpo enjabonado de la chica… -no puedo estar cerca de ti sin tocarte, sentirte… amarte… No puedo…

Ella sentía las caricias del hombre en su cuerpo… temblaba sintiendo aquella masculinidad dura y caliente… dentro de su cuerpo…

-Te amo… y siempre te amaré… aunque estemos lejos…

En la otra habitación… Gus contemplaba dormida a Esmeralda, que dormia acurrucada contra su pecho… Vencida por la pasión y la lujuria… aun recordaba como temblaba contra su cuerpo… el placer que sintio al entregarse a ella… nunca se habia entregado de una manera tan completa y tan intensa…

Ella se removio en los brazos de Gus y él la beso tiernamente en los labios…

-Princesa…

-Ya me tengo que ir…- se incorporó y se frotó los ojos…

El la miró, esas curvas tiernas… la miró apreciativamente… era hermosa… y sintió orgullo de saberse dueño de ese cuerpo, de esa piel y de sus besos…

-Creo que seria bueno que nos ducháramos, para que vayas al precinto fresca y descansada…-una clara insinuación de erotismo en la sugerencia del hombre…

Esmeralda, dócilmente se dejó llevar… Y allí, bajo la lluvia de agua tibia y jabón, el volvió a entregarse de nuevo a ella…

-Te amo- decía sintiéndola temblar en sus brazos… incapaz de soportar aquella dureza dentro de su cuerpo….- Te voy a extrañar tanto…

-Gus...-gemía…

Ella temblaba en los brazos del hombre… al salir, el la ayudó a vestirse…

-Llego el momento del adiós…

-Sí…- sollozó- Yo no quería que esto…

-Ten valor… me queda algo con lo cual vivir… el recuerdo de esta tarde y noche… que jamás olvidaré… me llevo el recuerdo de tus besos, tus caricias, el roce de tu cuerpo en el mío… tu sexo unido al mío en una tierna y sensual caricia… tu cuerpo temblando entre mis brazos… me quedo con ese recuerdo… No habrá mujer que me borre lo ocurrido hoy… aunque mi hermana me presente a sus amigas… ninguna borrará el recuerdo de nuestros cuerpos entrelazados en las sabanas… amándose…

Gus se acercó y por última vez, la beso apasionadamente… como hizo tantas veces un par de horas antes… Esmeralda salio del hospital… en el elevador se encontró con Ariadna…

-Ni te pregunto… sospecho que te ocurrió lo mismo que a mi.

-Si… no puedo negarlo…

-Grace nos sacará del caso si se entera…

-No se enterará… aunque ella no es estúpida y leerá en nuestros rostros, que ocurrió algo importante…

-Gus no se puso condón… y creo que Félix tampoco…

-No, y me lo dijo…

-Entonces… qué sea lo que DIOS quiera…

Tomaron un taxi y se fueron al precinto… allí las esperaba Grace y Rhiannon…

-Vaya… al fin llegan… ¿Qué las hizo demorar tanto…?

Ariadna sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas…el recuerdo de unos besos suaves en todo su cuerpo… el calor de sus caricias… y el roce fuerte y lento de su virilidad…

-¿Y bien?

-Nos hicieron una pequeña fiesta de despedida…las jefes del hospital… no hemos dejado rencores. Y piensan que el castigo impuesto fue injusto…

-Bueno, váyanse a descansar… mañana tienen un dia duro… como serán todos, durante el tiempo que este Itziar fuera…

Las chicas se fueron… dejando a ambas detectives en la sala.

-No se, pero presiento que no te dijeron toda la verdad…vi lagrimas contenidas en los ojos de Esmeralda… y en los de Ariadna… Habrá que esperar… de ser lo que yo estoy pensando… Augustus Halloran III y Felix Brennan tendrán que explicarme muchas cosas… no solo a mi, sino a Maryland Ainsworth… No quiero ni pensarlo.

-Esperemos, Rhiannon, esperemos…

FIN DE LA PRIMERA PARTE.