Título: Amor errante
Claim: Seya Riku/Nitori Shuuichi.
Notas: Historia alterna a partir del capítulo 95 del manga. Shounen-ai.
Rating: T
Género: Romance/Angst
Tabla de retos: 30 besos
Tema: 04. Nuestra distancia y esa persona


Un muchacho castaño se detuvo suspirando frente a un tablón tapizado de nombres, en el cual desgraciadamente se encontraba el suyo. Había aspirado a una escuela diferente, en donde el uniforme no fuera obligatorio ni mucho menos una cadena que le impidiese expresarse, pero el destino nuevamente le había jugado una broma y había sido aceptado en su segunda opción, sugerida por sus padres y por Maho, una institución donde los varones usaban uniforme, mismo que distaba mucho de los sueños libertinos que tenía el muchacho.

Era el primer día de clases, la ceremonia de apertura y una masa de jóvenes se podía entrever por los jardínes y en la entrada, todos usando el mismo monocromo uniforme, una masa de colores azules alegre y que a él le parecía tan distante como el sol del centro del universo.

—¡Date prisa, Shuu! ¡Va a comenzar sin nosotros! —su hermana lo llamaba desde lo lejos, brazos en jarras y fulminándolo con la mirada, pese a que no iban con ningún retraso.

Shuu, como lo llamaba su hermana, se encaminó hacia ella, sintiéndose incómodo en el blazer de color azul y extrañando más que nunca a sus amigos, que habían terminado desperdigados por diferentes escuelas, muy lejos de él.

—¡Vamos, vamos! —le urgió la mayor de los Nitori, tomándolo con fuerza por el codo para acercarse a Seya, que los miraba con una mezcla de diversión y verguenza en las facciones—. ¡Seya, tu también date prisa! —al parecer el nerviosismo que debía de sentir Shuu se había traspasado a ella como por arte de magia, volviéndola un poco histérica.

Seya sonrió a Shuu cuando ambos pasaron por su lado echos un vendaval. Su sonrisa parecía transmitir cierto deje tranquilizador, como si le hubiera susurrado que todo estaría bien, con lo cual el corazón de Shuu se quedó un poco más tranquilo.

Si no había tenido miedo de salir frente a toda la secundaria vestido como una niña, ¿por qué habría de darle miedo un estúpido blazer azul y nuevos compañeros?