ARS GOETIA

I

Ciudad del Vaticano, 3:00 am.

Las alarmas del museo se encendieron sin previo aviso. Era la primera vez que alguien intentaba robar algo de los Museos Vaticanos.

Los guardias corrieron hacia la sala de donde provenía la señal, solo llegar se encontraron con un hecho desconcertante… No había pasado nada.

Las vitrinas estaban intactas, las luces apagadas, todo estaba en completo orden.

¿Qué podría significar? ¿Alguna falla en el sistema? No, era imposible, el mismo director Antonio Paolucci había supervisado la instalación del nuevo sistema de seguridad.

El grupo de cinco jóvenes guardias aun se encontraba preguntándose qué era lo que realmente había pasado cuando un gruñido proveniente de alguno de los pilares detrás de ellos los hizo ponerse en alerta, lamentablemente fue demasiado tarde una sombra se abalanzó contra ellos sin darles tiempo de reaccionar.

Gritos y gruñidos, disparos y detonaciones se hicieron presentes mientras los únicos testigos eran las cámaras de seguridad que grababan la escena dantesca.

...

Londres, 3:00 am.

El padre Pearse J. Harman despertó de golpe completamente empapado en sudor. Había tenido una pesadilla terrible ¿cuándo había sido la última vez que había tenido una pesadilla? No lo recordaba, tal vez cuando era niño, tal vez después, lo cierto es que en toda su vida adulta no había tenido una pesadilla como esa hasta ahora.

Lentamente se sentó en la cama ¿qué hora era? Las tres de la mañana indicó el despertador en la mesa de noche.

Volvió a recostarse intentando dormir pero le fue imposible aun sentía que si cerraba los ojos volvería la pesadilla.

Sin mucho ánimo se levantó de la cama, estaba empapado así que decidió darse una ducha después de jalar las sábanas.

Mientras el agua tibia caía por su piel no dejaba de pensar en la pesadilla ¿Qué había soñado? Había un río, un puente –como si en Londres no hubiera ríos y puentes- y muchas sombras al acecho, cerrando ambos accesos del puente.

¿Qué eran las sombras? ¿Serían Códigos V's?

No debo traer trabajo a casa- musitó irónicamente mientras ponía shampoo entre sus manos.

Después de un relajante baño, Pearse se encontraba en la cocina con un vaso de agua frente a él. El padre católico miraba fijamente el vaso de agua en la mesa frente a él, junto al vaso estaba su inseparable frasco de Prednifolome, el medicamento recetado por la Doctora March para tratar su cáncer.

Con un profundo suspiro Harman destapo el frasco de plástico oscuro dejando caer en su mano izquierda la dosis de medicamento diaria, de una sola intención trago las pastillas y bebió el agua.

Estaba cerrando el frasco cuando su teléfono celular sonó sorprendiéndolo un poco. Cierto que los Códigos V's podían presentarse en cualquier momento, pero era un tanto extraño que le marcarán cuando ya pasaban de las cuatro de la mañana…

...

Ciudad del Vaticano, 5:00 am.

No sabían cómo reaccionar, era la primera vez que se enfrentaban a algo semejante, nadie, NADIE, en la Santa Sede sabía cómo reaccionar.

Las autoridades de Vaticano estaban absolutamente desconcertadas, el Museo Vaticano había sido robado, los guardias de seguridad del turno nocturno del Ala Poniente habían sido asesinados a sangre fría en menos de quince minutos, las cámaras de seguridad solamente habían grabado los gritos, disparos a ciegas, y toda la matanza pero nunca captaron al grupo élite que lo había llegado a cabo, fue como si los guardias se hubieran enfrentado con sombras… Sombras del Infierno que habían reclamado su sangre.

Al principio pensaron que no habían robado nada, las vitrinas intactas, no fue hasta la segunda revisión que descubrieron que El Libro de Salomón había desaparecido…

Fue hasta ese momento que Vaticano tuvo miedo, la Santa Sede temió enfrentarse con un enemigo conocido…

Mientras tanto en el Aeropuerto Leonardo Da Vinci se terminaban de subir cinco grandes contenedores metálicos con la leyenda "Frágil" con destino a Londres, Inglaterra junto con una pequeña caja de madera en uno de los aviones de carga de Mistral Air.

El empleado de la compañía estaba terminando de anclar los contenedores cuando sin explicación alguna la puerta de la sección de carga se cerró dejándolo en completa oscuridad.

¿Qué fue eso?- se preguntó el joven italiano.

En el exterior, los demás miembros del equipo pensaron que todo estaba en orden y que su compañero había terminado, sin revisar que el chico faltante estuviera con ellos se alejaron de la pista de aterrizaje para dar paso libre al despegue del avión.

Solo llegarían los contenedores y la caja de madera a Londres, del empleado italiano nunca más se supo nada…

Ciudad de Vaticano, 9:00 am.

-Buon viaggio, Padre

La empleada del mostrador de Mistral Air sonreía mientras le entregaba un boleto de avión de primera clase.

-Grazie

Agradeció un joven de ojos azules que a simple vista podría haber pasado por un turista más pero prestando atención podía verse el cuello tradicional de los sacerdotes como el usado en sus sotanas, se trataba de un joven sacerdote católico.

A esa hora el aeropuerto Leonardo Da Vinci estaba repleto de gente tanto italianos como turistas de diferentes nacionalidades. El padre revisó el acceso que debía tomar para abordar su avión evitando chocar contra un grupo de turistas franceses…

...

Londres, 7:00 am

Ángela March al igual que el resto del equipo fue sacado de cama más temprano de lo habitual ¿Razón? Código V's fue lo primero que pensaron; pero, por primera vez en todo lo que llevaba activo el equipo no se trataba de Código V's.

¿Qué sucede?- preguntó Frances después de un ligero bostezo.

No lo sé- contestó Michael con una taza de café en la mano izquierda- pero parece importante…

Frances se asomó un poco por la puerta entreabierta de la oficina del Padre Harman.

El padre estaba sentado frente a su escritorio hablando con un hombre mucho mayor, la ex-reportera solo alcanzaba a ver el cabello cano del hombre que hablaba con el padre Harman.

¿Quién es?- preguntó Frances regresando al corredor.

No lo sabemos- intervino Angie March apareciendo por el extremo opuesto del corredor.

Vaticano- explicó Vaughan Rice llegando con dos vasos de café en las manos.

Entregó uno a Angie y se quedó con el otro.

¿Vaticano?- repitió sorprendida Frances- ¿En Londres? ¿Por qué?

¿Por qué? Era la pregunta verdaderamente importante…

Continuara…