Chicas! Nueva historia…apareció como arte de magia; ya sabeis..yo y mis ideas.

En cuanto a seguirla dependerá mucho de vuestra acogida; como siempre. Todo depende de vosotras y vuestros comentarios. Besos preciosas. Nos leemos abajo.

Los personajes de esta historia no me pertenecen. La historia es mía.

ENEMIGO NATURAL.

.-CAPITULO PRIMERO.-

Hotel Rodman; Salon X. 23.45 de la noche.

-Menudo braguetazo ha pegado el maldito de Edward Cullen.- muchos de los hombres que se hallaban allí reunidos; cuchicheaban entre si, el motivo del evento.- ¡Si lo hace a propósito no le sale así de bien!.- dijo otro con una sonrisa envidiosa entre los dientes.

-Sí. Y la muchacha es bellísima. Yo diría que perfecta; pelo color fresa, unos ojos azules impresionantes y un cuerpo de escándalo. Todo un sueño, para cualquier hombre. Es afortunado…

-Tanya Swan. La hija mas pequeña del magnate Swan. ¿Quién lo hubiera dicho? Carlisle Cullen y Charles Swan, consuegros. Con el odio que se profesan. Claro…que aquí quien realmente gana es el vástago Cullen, dicen que Charles Swan ha repartido ya su herencia entre sus hijas….

-Si; pero es la que se va a casar con Cullen, la que tiene la mayor parte de las acciones, la otra. Isabella, no quiere saber nada del negocio familiar…

Otra persona se unió a aquel cotilleo de hienas que se habían enroscado en un rincón del salón X de aquel hotel ostentoso.

-¿Esa no es la mayor?.- preguntó uno.

-Si.- contestó otro, agregando.-Ha vuelto de Canadá esta misma mañana; mi mujer ha podido saludarla…siempre hemos encontrado a esa muchacha demasiado hosca e introvertida. Nada que ver con el deshecho de virtudes de su hermana menor…

-Sin duda; Cullen ha elegido la mejor.- dijo uno de ellos.

-¡Por supuesto!.- dijeron al unisono; mientras juntaban sus copas y brindaban en honor al futuro recién casado.

Edward mirada de hurtadillas todos los hombres que se hallaban allí reunidos.

Le pitaban los oídos. Y eso significaba que estaban hablando de él y de su unión con Tanya Swan. Al pensar en ella su boca se curvó en una dulce sonrisa.

Era la mujer perfecta para él. Una muñequita preciosa que podia moldear a su antojo.

Sin excluir; claro está, su belleza y sus artes amatorias que no tenían parangón.

Notó una presencia a su lado y clavó la mirada en los achocolatados ojos del hombre que sería su suegro en poco tiempo.

-Un detalle para la plantilla; Edward, sin duda. ¿Lo pagaras tú o tu padre?

Edward se tensó , miró a Charles Swan con reservas y apretó la mandíbula.

-Yo. Por supuesto.

Charles, sonrió mirando de arriba abajo a su futuro yerno.

-Lastima no tener un hijo con el que formar alianza y presión; como vais a hacer vosotros; Los Cullen.

Edward hizo oídos sordos y quiso mancharse de allí; pero el brazo de Charlie lo apresó.

-Ahora tendréis la mayor parte de las acciones, pero no podréis llegar a nada, sin mi consentimiento .…

Edward lo miró con repugnancia y se separó de su agarre con lentitud.

-Siempre hemos estado en la sombra, y ahora resurgiremos de nuevo gracias a mi vinculo con su hija; pero eso no quiere decir que hagamos la empresa trizas como usted hizo con nosotros….Este emporio seguirá llamándose S&C y así lo será hasta …

-¡Sera así siempre! ¡No lo dudes!

Edward lo volvió a mirar furioso y casi rugió.

-Tanya va a ser una Cullen y eso quiere decir que sus acciones formaran parte de nosotros…tus días de monopolio, Charles Swan, han terminado…

Y sin decir mas, Edward dejó solo a Charles Swan que paseaba su mirada vidriosa, por los grandes ventanales del hotel Rodman.

Hotel Rodman. Sala Y. 00.54 de la noche.

-Tu hermana es una arpía, Bella. Y no me repliques ¿ok? Voy borracha y dicen que los borrachos solo dicen la verdad.- Alice Cullen, habia conocido aquella misma noche a Bella y de seguida habia congeniado con ella.

Alice habia observado a ambas hermanas y pudo observar que apenas se dirgian la palabras y las miradas de Tanya con respecto a su hermana mayor; dejaban mucho que desear.

-Alice.- susurró Bella a modo de reprimenda.

-Nada…- Alice hipó.

Se hallaban en un gran sofá color frambuesa y se habían deshecho de los zapatos.

Los deditos pintados de rojo sangre de Alice se movían nerviosos; al compas de la música que sonaba en el salón.

Bella se pasó ambas manos por el rostro y suspiró agotada.

-Me voy a mi habitación, estoy terriblemente cansada.- se levantó.- Me alegro de conocerte Alice; en serio. Si no hubiera sido por ti, no sé que hubiera sido de mi ,en esta fiesta.- Bella sonreía a Alice . La pequeña Cullen se levantó de un salto.

-Yo también me alegro de conocerte. Me encanta la idea que seamos familia. La verdad es que tú eres la única que me emociona..tu hermana y tu padre son …mas bien diferentes…

Bella le sonrió.

-Si te sirve de consuelo; yo tampoco comulgo mucho con su manera de ser.-Alice, recordó mentalmente la primera frase de Bella.

-¿A tu habitación? ¿Te hospedas en este hotel con la mansión tan imponente que tiene tu padre? .- Alice rozaba el horror en sus palabras.

-Sí. Bueno….yo…no mantengo e idolatro las ideas de mi padre ,no tenemos muy buena relación; omito el caso de mi hermana.- Bella miró hacia donde estaba Tanya y suspiró.- A veces dudo que seamos hermanas…somos como el agua y el aceite. Si, he alquilado una habitación en este hotel hasta que todo el jaleo de la boca pase. Despues de marcharé a mi apartamento en Canadá. Donde soy inmensamente feliz con mis perros y mi encantadora vecina Rosalie Hale.

Alice parpadeó y se rascó la cabeza mareada. El alcohol comenzaba a hacer estragos en su cuerpo y decidió acompañar a Bella hacia la puerta y marcharse ella también.

-¿No te despides?

Bella volvió a mirar el grupito de su hermana.

-No. ¿Tú crees que notaran mi ausencia? No me gustan las personas hipócritas; y lo seria si me acercara a ella…

Bella cogió su pequeño bolso de mano y salió por la gran puerta del salón comedor.

Se despidió de Alice en recepcion y pidió la tarjeta de su habitación a la señorita que allí se hallaba.

Al subir y abrir la habitación notó como alguien le apresaba las muñecas y la amordazaba; mientras intentaba zafarse, alguien encendió la luz y entonces pudo ver a un hombre que sentado en un gran sillón la miraba como si fuera comestible….

..

Hotel Rodman. Sala X. 00.35 de la noche.

Unos fuertes brazos apresaron a Edward sobre los hombros y lo desviaron hacia una columna de aquel inmenso salón.

-Tio; aquí no se acaba la fiesta. Porque si así fuera, te colgaría la etiqueta de muermo impresentable para el resto de tu vida…

Jacob Black; su mejor amigo, son su sonrisa de lobo y su cabello negro; olia a alcohol por los cuatro costados y se tambaleaba como una peonza.

-Jake; vas borracho.

-Si..por supuesto y tú habrias de estarlo también. ¡Dios mio, vas a casarte! ¿Has pensado bien lo que haces? ¡Brrrrrr! Me dan autenticos escalofríos. – Jake bebió un fuerte trago de su gin tonic y farfulló a Edward:

-Te tengo una sorpresita…

Edward alzó las cejas y sonrió enseñando todos sus dientes perfectos.

-¿Una sorpresa, Jake? ¡No jodas! ¿ Donde esta la cámara?.- Edward miró a sus alrededores y su amigo comenzó a reir.

-No…calla. He contratado a una señorita que te hara las mil delicias antes que abandones la soltería…..no te prives de un buen bocado Edward…y a nadie le amarga un dulce. Ademas.- Jake se tomó su tiempo y volvió a pegar un trago a su bebida.- Sé perfectamente tus debilidades y he confirmado con la empresa lo que deseas.- Jake le dio una fuerte palmada en su hombro.- Vamos; no me perdería la entrada de la chica por nada del mundo….

A Edward se le disparó la libido y su miembro viril se atestó de sangre.

Jake lo conocía bien y sabia que tipo de prácticas eran de su agrado. Era un secreto que ambos compartían.

La sumisión hasta limites insospechados, hasta que el dulce cuerpo de la mujer aguantara y hasta que el dolor y el placer hicieran una conjunción perfecta.

Se relamió como un depredador hambriento y subió hacia la habitación donde haría muchas de sus fantasias realidad.

..

Hotel Rodman. Habitacion 202. 1.00 de la mañana.

Isabella Swan estaba aterrorizada. Sus piernas casi no aguantaban su peso y sintió su cuerpo caer.

Los brazos del hombre que la habían inmovilizado amortiguaron su caída; pero ella no podia dejar de mirar la mascara de lujuria que se hallaba sentada a breves metros de ella.

-Aquí estaras perfecta; lindeza.- le dijo aquel individuo; que Bella no pudo ver.

Oyó la puerta de la habitación. El hombre que la habia amordazado, se habia ido.

Sintió como sus lagrimas empezaban a brotar por sus ojos y el hombre sentado en el sillón, dibujó una sonrisa de crueldad en su rostro.

Edward se levantó lentamente.

Era perfecta.

Iba con un atuendo sencillo. Casi podia pasar desapercibida.

La evaluó lentamente y sintió como la sangre le corria veloz por las venas.

Siempre habia soñado someter una apariencia virginal…y aquella mujer casi lo parecía.

Se relamió gustoso, y caminó hasta llegar a ella.

-Eres mi sueño convertido en realidad.- le dijo; soltando la corbata y comenzando a abrirse los botones de la camisa blanca…

Bueno chicas..como siempre. Vosotras mandais; ya sabeis que si no gusta cojo y la borro ok? Besos nenas y os quiero; ya sabeis, mañana subiré Oh mi diosa! Ok? Besotes hermosas!