Anime/Manga: Beelzebub

Género: Melancólico / Drama

Rango: T

Parejas: - - - - - En proceso de reacomodamiento- - - - - - -

Advertencia: Las mismas de siempre. Cambio de primera a tercera persona.

Notas: Una gran Bienvenida a Kuguyama, y yo que pensé que Beelzebub por fin iba a tener a su pareja yaoistica (Suspiro), realmente me impacto cuando dijo: "Después de todo él es el hombre del que me enamoré", escupí mi cereal en mi laptop, mi reacción fue de: "¡Madres! ¡Es guey!" (Inserte sonrisa estúpida aquí) Pero Tamura nos trolleo paginas después… Pero el carácter de este personaje compensa todo, es un excelente personaje que merece ser explotado(a) al máximo. Justo el complemento que necesitaba para cierta amistad… (Evil face), además, su versión chibi es súper linda (*q*)


Capítulo 9: Vista del Futuro: Furuichi: Penitencia


Un día antes de la partida…

- Misaka, sal de ahí –

- No –

Una vista de una ciudad en construcción, un parque en el que ningún niño va a jugar, calles vacías, casas descoloridas, árboles secos, coches viejos sin uso, papeles arrugados de periódicos tirados en la calle, un cielo azul que no concuerda con las emociones de la mayoría de los habitantes en aquel lugar.

Así es como se vive ahora, a diferencia de algunos años antes actualmente todo es más tranquilo, ya no se tiene que dormir con un arma debajo de la almohada o abrazado a ella.

- Por favor, hazme caso, hazlo por la tía Misaki –

- Misaka, por favor, sal de ahí, no debes molestar a la tía Misaki –

- Pero… -

- Hola, estoy de vuelta –

- ¡Taka! ¡Qué bueno que regresaste! – Oga Misaki, una mujer poseedora de una gran belleza.

- ¿Qué sucede? –

- Mi hermana se ha encerrado en el armario y no quiere salir – Oga Alexander, Alex para los cercanos. Aunque parece la versión masculina de madre, tiene los mismos ojos de su padre.

- ¿Misaka-chan? Hey, Misa-chan, sal de ahí, estás preocupando a tu tía, eso no es bueno –

- No saldré hasta que mi hermano regrese – Oga Misaka, Misa-chan para los conocidos.

- Pero ellos no regresaran hasta dentro de algunos días, si te quedas ahí puede que te enfermes por no comer, vamos, tía Misaki te va a preparar unas ricas croquetas ¿Verdad? –

- Si, las haré especialmente para ti – Misaki realmente parecía estar muy preocupada, tenía unas ojeras muy notorias.

- Misaki-san, ve a descansar, no has dormido bien últimamente y eso no es bueno para tu salud –

- Pero… debemos traer a Beel-chan de vuelta, no sabemos que tanto…-

- Tranquila, todo saldrá bien, ahora ve a descansar, yo me encargo de esto…-

- Pero, el quehacer, la ropa se tiene que lavar, la comida, la limpieza…-

- Nosotros nos encargaremos ¿Verdad, tío Furuichi? – Alex me miró.

- Si, nosotros lo haremos – Le sonreí para tranquilizarla.

- Un par de hombres a cargo de la casa…- Ella no estaba muy convencida.

- Y-Yo los ayudaré –

La pequeña Misa por fin decidió salir, la versión femenina de su padre, solo que posee los ojos de su madre y una personalidad muy tímida. A pesar de que Alex y Misa son mellizos, su parecido físico no es mucho.

- Si Misa-chan está aquí… no tengo por qué preocuparme – Misaki le dio un beso en la frente y se dirigió a su habitación. – Te los encargo Taka-kun –

- Si~

"Ya sabes lo que necesitas hacer, si quieres evitar todo eso, entonces ve ahí y bórralo, evítalo"

- Nee, Taka-Ojiisan – Misaka me miraba con sus enormes ojos verdes - ¿Por dónde empezamos?

- Umm… ¿Qué estaría bien? –

- Yo lavaré los pocos trastes sucios, arreglaré la cocina – Le brillaban los ojos de una forma… malévola, tal como su padre, a pesar de que su intención en buena…

- Me parece bien, pero, ten cuidado; Misaka, junta toda la ropa sucia y déjala cerca de la lavadora, yo barreré el patio y después ve a ayudar a tu hermano en lo que haga falta, después barreremos y trapearemos la sala.

- ¡Sí! – Dijeron ambos antes de salir corriendo a hacer sus respectivas tareas.

Furuichi suspiró, se quitó su chaqueta de cuero, se acercó a la entrada y colocó ahí la chaqueta, tomo unas pantuflas de plástico que estaban en una repisa de suelo. Después se dirigió al pequeño patio trasero que poseía la casa, comenzó a barrer con una de esas escobas conocidas como "Arañas".

- Resultaste ser una buena esposa, Takayuki –

- Esa voz… - A Furuichi solo le cayó una enorme gota de sudor por la cabeza al reconocer esa voz – Entrar a la casa de otros sin permiso es de mala educación, Himekawa-san –

Atrás de él se encontraba un ya crecido Himekawa, usando unos lentes de sol, vistiendo como un soldado, con su cabello largo, lacio y amarrado en una coleta… como una mujer. Al parecer leyó sus pensamientos ya que le había arrojado un cuchillo que él pudo esquivar muy bien.

- ¡¿A quién le llamas mujer?! – Le grito este.

- A veces no entiendo…- Dijo sin más.

- ¿Ah? -

- Siempre nos hemos preguntado algo, todos nosotros…-

- ¿El qué? –

- Verás… Siempre nos hemos preguntado… quien es el que va arriba en esa relación tuya con Kuguyama-san…-

Furuichi pudo notar como a su viejo amigo le palpitaba una vena en la frente.

- Meterse en la vida privada de otras personas no es típico de ti, Taka-kun – Escuchó otra voz más.

- Oh, Kuguyama-san, ¿Qué haces por aquí? Deberías estar en reposo, no es bueno para tu salud –

- ¿Taka-kun? – Susurró Himekawa, pero fue directamente ignorado.

- Había venido a visitar a Misaki-san… pero, no la veo por ningún lado… a estas horas siempre está haciendo el quehacer –

- Si, pero desde que Beel y los otros dos se fueron en su viajecito, no ha podido dormir bien y eso está afectando su salud, así que Alex, Misaka y yo nos estamos haciendo cargo de eso hoy, para que ella pueda descansar adecuadamente –

- Dudo que lo logre, mientras esos tres no vuelvan no va poder descansar bien – La chica suspiro cruzándose de brazos.

- Yo pienso igual, Alex y Misa-chan ya están comenzando a tener síntomas también –

Furuichi dejo la escoba tirada en el suelo, mientras se acercaba a ellos y se sentaba al borde del piso de la casa.

- Entonces ¿Vas a ir a traerlos? – Pregunto la chica, sentándose a un lado.

- No queda de otra, no quiero que metan la pata más de lo que ya debieron haberlo hecho – Miró al cielo.

- ¿Cuándo partirás? – Se escucharon las risas de los dos mellizos.

- Hoy en la noche, ya he avisado a la mayoría de nuestros conocidos –

- Ya veo… - Kuguyama se quedó pensativa. - ¿Qué piensas hacer tu? –

- ¿Sobre qué? –

- Muy pocos sabíamos la verdad… -

Una joven cubierta de sangre, bajo un árbol y llorando amargamente.

- La razón de ese ataque a gran escala a la base –

Ropa desgarrada, moretones en los hombros y piernas…

- La otra razón por la que la guerra pudo haber sido ganada… – Comenzó a hablar Himekawa, que hasta ahora había sido ignorado -… Por cualquiera de ambos bandos, aun si eso significara esperar más tiempo, el hijo de Lamia, el hijo del malnacido de Loki –


Recuerdo…

- ¿La…mia…? – Fue todo lo que pudo decir al ver el deplorable estado en el que se encontraba su pequeña amiga.

- ¡LAMIA! –

La primera en reaccionar fue Kunieda, quien corrió hacia la pelirrosa.

- ¡No me toques!

Lamia rechazó a Kunieda, dándole un manotazo para alejarla. Escuchó el rechinar de los dientes de Oga, incluso pudo sentir la gran aura maligna que desprendía su cuerpo. Mientras que el solo se quedó sin habla y con un gran sentimiento de ira crecer dentro de sí.

- ¡Maravilloso! ¡Mira quién es la perra ahora! – La voz de esa mujer.

No dudo ni el segundo en ir tras ella y sujetarla del cuello, la iba matar lentamente.

- ¡Furuichi-san! – Escucho el débil grito de Isafuyo y algunas reacciones de sorpresa de otros.

- ¡Todo esto es tu culpa! ¡Vas a pagar por esto! – Apretó más el agarre al cuello, la estrangularía aunque sea hasta el desmayo, después…

- Furuichi… - Escuchó la voz de Oga y sintió como el coloco una mano sobre su hombro.- No te rebajes… no te pongas a un nivel peor del de esa.

¿Cómo podía decirle eso? Después de todo lo que Lilith había provocado.

- Lamia nos necesita a todos, eso te incluye a ti, debemos llevarla a la base, ahora – Lo último lo dijo como una orden.

La soltó bruscamente y regreso a ver lo que no quería que fuera real. Kunieda abrazaba a Lamia quien lloraba sobre su pecho, mientras la peliazul le acariciaba la cabeza y lloraba junto a ella. Miró a los otros presentes, Isafuyo, Aiba, Himekawa, Misaki y Natsume, sintió la impotencia que ellos tenían en ese momento, miradas de frustración, odio y rencor, lo mismo que el sentía. Miro a Quetzalcoatl él estaba serio como siempre, la expresión de Agiel era claramente de odio, la cual dirigió a Lilith

- Kunieda, Isafuyo, Onee-san, lleven a Lamia a la enfermería – Ordeno Oga.

Las tres chicas asintieron y se llevaron a su amiga de ahí.

- Himekawa, Natsume, vayan con ellas y avísenle solo a Toujou y Kanzaki de lo ocurrido – Ambos chicos asintieron y fueron tras las chicas, manteniendo la distancia. – Furuichi, ve con ellos – Lo miré y solo asentí.

Lilith murió después. Aún recuerdo su desquiciada sonrisa cuando eso pasó.

Fin del Recuerdo.


- Todos sabemos que la guerra es inevitable – Kuguyama comenzó a hablar tras ese corto silencio que se había formado. – El ataque a la base fue lo que marcó el comienzo del final o del desastre, Loki jamás creyó que Lamia pudiese quedar embarazada o al menos que pudiese soportarlo más de 4 meses, según la información, ninguna de sus parejas soportó el embarazo, después de los tres meses morían, ellas y el bebé… Así que un descendiente suyo era beneficioso para el… ya que su cuerpo estaba muriendo y necesitaba un nuevo contenedor…

- Lo que nos a lleva a… - Interrumpió Furuichi - … Evitar que Lamia quede embarazada de ese sujeto…

- O algo más fácil, algo como que ella muera antes de que eso ocurra… - Dijo Himekawa -… Estoy seguro que Beelze pensó algo así, si no hay Lamia, no hay violación, no hay embarazo, no hay ataque a la base, no será secuestrado entre el caos, no hay demasiados sacrificios y probablemente… ellos no morirán… y existe una victoria más fácil para nosotros…

- Lamia es muy especial, no existe nadie más en el mundo que pueda soportar el gen de Loki – Kuguyama miro a Furuichi el cual se mantenía serio viendo a la nada. – Lo que seguramente llevó a hacerle pensar a Beel-chan que ella era una de las piezas principales de todo eso…

- Yuka me contó que escuchó a Beel decirles a Maria y Kota sobre sus planes… – Himekawa volteo a ver atrás de él y vio pasar corriendo a los mellizos, estaban peleando, Alex perseguía a Misaka –… En los que les decía que su principal objetivo era evitar que sus padres y él se conocieran para evitar tal destino, en el peor de los casos matarlos… pero claro… él sabe que eso solo trae un peor destino, adelanta la resurrección de Loki y no hay nadie que le detenga…

- Les mintió para que no se enteraran de sus verdaderas intenciones – Furuichi se puso serio y frunció el entrecejo - Ya que no creo que ni María ni Kota se presten para el asesinato de su querida onee-chan –

- Probablemente no estaba en sus planes la intromisión de ellos dos, así que no le quedo de otra que llevárselos para no levantar sospechas - Himekawa se acostó en el suelo – Así que esperará el momento indicado, él es muy astuto, seguro que ya debió inventarse un buena historia para sus amigos y nuestros yo del pasado… -

Otros momentos de silencio, en el que se escuchaban los gritos de auxilio de Misaka y las protestas de Alex.

- Por cierto – Comenzó Takayuki nuevamente - … Te sienta bien ese vestido Kuguyama-san –

- ¿Enserio? Gracias, me gusta el blanco –

- Pues te queda increíble, te ves más guapa, además ese escote te hace ver más sexy –

- Gracias – La chica sonrió ligeramente.

- Oe… - Himekawa ya tenía una vena palpitándole en la frente.

- ¿Gustas algo de té? –

- Si no es mucha molestia –

- Tenemos de varios… -

- ¿Me están ignorando? –

- Ah, por favor, por aquí Kuguyama-san –

Furuichi le ofreció la mano a la chica, ésta la acepto y se fueron de ahí, dejando a Himekawa solo. Ahora resulta que todos se le quedaban viendo a su amiga, Kanzaki había dicho algo parecido, al igual que Natsume y Aiba…

Y entonces… 2 días después de que Furuichi llegará al pasado…


- ¿Qué crees que estás haciendo Beel-kun? – Pregunto Furuichi mientras le apuntaba con una pistola al cráneo del peliverde, este le daba la espalda.

- ¿Furuichi? – Cuestionó Lamia que se dio media vuelta para ver el que había hablado y apuntaba con un arma al Beelze adulto - ¿Eres tú? ¡¿Por qué le apuntas con esa arma a Beelze-sama?!

- Hello, Lamia, ha pasado tanto tiempo, ahora… serias tan amable de dejar ese cuchillo que llevas en las manos, Beel-kun… - Ignoró por completo las palabras de la pelirosa.

- ¿Eh? – La chica no sabía que estaba pasando, ese chico era Furuichi, pero no era el que ella conocía, además llevaba un parche en el ojo izquierdo.

Los tres se encontraban en el parque, no había nadie a su alrededor.

- ¿Por qué? – Pregunta el peliverde – ¿Por qué estás aquí? – Le regresa a ver, mientras el peliblanco baja el arma.

- ¿No es obvio? Voy a llevarlos de vuelta al futuro, le han estado causando un gran pesar a muchas personas… además, hay algunas cosas que no puedo permitir que hagas… -

- Si ya lo sabes ¡¿Por qué lo evitas?! ¡¿Cuan egoísta puedes ser?! ¡Ella es la clave para librarse de todo! – Grito Beelzebub haciendo que también se diera una explosión de poder demoniaco.

Furuichi rodeo rápidamente al peliverde, tomando a Lamia para alejarla algunos metros de él. El peliblanco sabía que los otros pronto llegarían ahí para ver ese inesperado espectáculo, y eso que se esforzó para evitarlos desde que llegó al pasado.

- ¡Beelzebub-sama! – Se escuchó el grito de Hilda.

- Vaya~ Sí que son rápidos, no han tardado nada – Furuichi del futuro rió.

- ¿Furuichi? – Cuestionó Oga que estaba al lado de ella.

- ¡Hey! ¡Oga! Ha pasado tanto tiempo –

Ese día se celebraba el cumpleaños de Maria y por ende todos sus amigos y conocidos estaban ahí presentes, no lo que no se esperaba es que todos fueran a venir hasta acá.

- Sí que son todos unos montoneros – Furuichi miro de reojo al peliverde que mantenía la cabeza agachada – Lamia, escucha… ve rápidamente junto a Oga, no te separes de el – Le susurró.

- ¿Eh? ¿Por qué? – Cuestiono la chica que estaba a su lado.

- Hazme caso – Vio que la pequeña (Ahora no tan pequeña) asintió – Ahora – Lamia corrió hacia donde estaba Oga, pero el peliverde le había arrojado hacia ella el cuchillo que en esos momentos tenía en sus manos, esto sorprendió a todos, el Furuichi del futuro golpeo el cuchillo con su arma, el objeto filoso salió volando al aire, pero inmediatamente caía el peliblanco lo atrapó. – Puedes tener una fuerza descomunal, pero, yo tengo la experiencia, tengo una gran ventaja sobre ti –

- ¡Beel! – Le grito la María/Marie del futuro - ¡¿Qué crees que haces?!

- ¡¿Por qué intentas matar a Lamia – oneechan?! – Le cuestiono Kota/Kira del futuro.

- ¿Ah? ¿Es que no les dijiste nada a tus amigos? – Le cuestiono el peliblanco – La verdadera razón por la cual estás aquí, que mal… a un amigo nunca debe hacérsele eso, ¿no decía eso tu padre? –

- ¿De qué verdadera razón hablas, tío? – Le pregunto Kota.

- Es un secreto –

- ¿Por qué? ¿Por qué? – Cuestionaba una y otra vez Beelzebub. – ¡¿Es que no quieres evitarlo?!

- Claro que quiero, si pudiera…

- ¡Se puede! ¡Si ella mue…!

- La guerra es inevitable, no se va a evitar con su muerte –

- ¡Ya lo sé! Pero… ¡Si ella muere entonces…! –

Furuichi disparó en su dirección, pero la bala solo le rozo la mejilla.

- Realmente es tan fácil para ti, deshacerte de una persona que ha dado mucho por ti –

- ¡Lo único que me dio fueron tragedias! ¡Nunca me dio nada bueno! ¡Y solo lo dices por que no quieres que muera! ¡Eres un egoísta! ¡Solo lo haces por tu propia felicidad!

Todos los presentes se quedaron callados, la tensión era mucha, nadie se atrevía a hablar.

- Estás equivocado, el único que está siendo egoísta aquí eres tu – Furuichi lo miro seriamente – Has estado haciendo y planeando esto por tu propia felicidad, no por la de alguien más; dices evitar, pero ¿Evitar el que? Solo una parte de nuestra historia, las probabilidades no son exactas, puedas causar un desastre menor o tal vez uno mayor… así es como funcionan estas cosas… Solo lo haces por ti, porque si fuera por alguien más… entonces te sacrificarías a ti mismo, a modos que… después de deshacerte de ella, decidirías terminar con la vida de tu pequeño yo…-

Miradas de sorpresa no se hicieron esperar.

- Con tal de evitar tales desastres, cualquier cosa está bien –

- Realmente… estás hablando como el – Susurró Furuichi. – Solo que aún falta un pedazo en esa frase…

Nadie se esperaba lo que sucedió después, el peliblanco apareció repentinamente atrás de Beelzebub y le dio un codazo en el cuello que lo noqueo, haciendo que callera completamente inconsciente al suelo.

- Esto es malo… Parece que la fiesta se ha arruinado… - Fue todo lo que dijo Furuichi del futuro, antes de regresarlos a ver con una seductora sonrisa en el rostro, con un fondo de un sol en plena cuesta, cielo anaranjado, una ligera brisa que hacía que su cabello se ondeara, un pie sobre la espalda del inconsciente Beelzebub y la pistola acercada a su rostro.

- Ah… ¿Por qué…? ¿Por qué parece una escena del final de una película donde el héroe acaba de matar a un monstruo? – Cuestiono Aiba, pero al ver a sus compañeros se da cuenta que todos llevan lentes de sol. - ¡¿Pero qué…?!

- Es demasiado resplandeciente…- Fue todo lo que dijeron.


¡Gracias por leer!

Tratando de actualizarme… Furuichi súper fuerte eh… Me refiero al manga… cada cosa que nos pone el mangaka, además, amo esa escena en la que aparece Agiel encima de Furuichi… Aclaro que aquí se narró al principio lo que hacía Furuichi antes de viajar a su pasado y luego aparece en el tiempo presente.

Beel es un niño malo… kolkolkol….