Betrayal II

Irreal

Sentada en el marco de la ventana con su largo vestido blanco observó cómo se mecían los arboles con el viento; viendo todo desde esa perspectiva parecía irreal. Su hijo y Nightwing jugaban alegremente en el jardín de afuera, su padre le había comprado una enorme pelota de plástico y su abuelo le había regalado el equipo completo de futbol.

_ ¿Lindo no?

Sus pensamientos fueron interrumpidos por la cálida voz de esa mujer. Tal vez tiempo atrás la hubiera odiado pero en sus circunstancias… en realidad en las circunstancias de todos no podía negar la verdad que estaba frente a sus ojos.

_ Si.

Respondió Raven, su voz se escuchaba apagada pero si estaba feliz; nunca había estado tan feliz como ahora, haber sido madre era la cosa más bella del mundo, tener por padre de su hijo al hombre más estúpido pero amoroso era lo que menos había imaginado; nunca pensó en haber tenido amigos tan maravillosos como los tuvo, definitivamente no cambiaría nada de eso. Lo volvería a vivir su fuera su elección, escogería mil veces estar con ellos que con nadie más, enamorase de ese hombre toda la eternidad en esta y en la otra vida, cometería los mismos errores sin el más mínimo remordimiento.

_ ¿Ya es hora?

_ Así es…

Ella se levantó entonces y quitando su mirada del trio de hombres que había abajo se volvió hacia Adamanta quien le miraba compasiva y… feliz. Raven respiró hondo y dejó escapar el aire lentamente, dirigió su mirada hacia la parte inferior donde su vida había quedado; él, Richard se detuvo un momento en el juego y su hijo le hizo gol. Sus miradas se encontraron mientras él le sonreía cálidamente. Raven le dirigió una ligera sonrisa para después dirigirse hacia Adamanta.

_ Estoy lista

Inmediatamente después de haber dicho aquello, la figura de Raven dejó de verse por la ventana. Raven cerró los ojos fuertemente ante el dolor que sentía en su vientre, algo caliente se sentía entre sus piernas y luego simplemente perdió el conocimiento.

_ ¡Raven!

Gritó Nightwing desde el jardín y corrió directamente hacia adentro de la casa, el abuelo Wayne y el pequeño Richard se quedaron ahí esperando respuesta alguna. Corrió lo más rápido que pudo, subió a trompicones las escaleras hasta la habitación y entonces la vió allí… parada junto a Raven. Entonces entendió lo que estaba sucediendo.

Se arrodillo junto a Raven y trató de hacerla reaccionar mas no pudo lograrlo en ese momento. Adamanta sugirió que la recostara en la cama y así lo hizo Richard; sin siquiera pensarlo tocó su vientre y se asomó por la ventana para gritar:

_ ¡Es hora!

Se concentró todo lo que pudo en la situación que tenía enfrente, Adamanta trató de tranquilizarlo colocando una mano en su hombro. Se sintió tranquilo en un principio y después apresuró hasta el armario donde todo lo que iban a necesitar estaba ya preparado; sacó un cesto con toallas blancas, corrió al cuarto de baño por las tinas y las llenó con agua caliente…

Las horas habían pasado, los minutos incansables se agolparon debajo de los ojos de todos, Bruce Wayne, Oliver Queen, Zatana Zatara, Madame Xanadú, Changeling, Cyborg, Abeja, los gemelos Más y Menos, Aqualad el príncipe del Océano y Jess; el mismo interés en común en tan distintas personalidades después de todo esta no era una fecha para ponerse tristes sino para estar alegres por la tan maravillosa noticia aunque la espera había tomado menos del tiempo que se había planeado pero al final, la recompensa sería gratificante.

Un par de horas, exactamente a las 3 am Richard salió de la habitación con lágrimas en los ojos, su ropa estaba manchada con sangre y eso no le importaba en lo más mínimo, bajó calmadamente las escaleras, quizás para no provocar incertidumbre pero no era momento; todos estaban expectantes, nadie había pegado un ojo excepto por el pequeño Richie que dormía en brazos de su tío Jess Nightwing tragó saliva y una lagrima traviesa le rodó por la mejilla; Bruce se acercó a él y lo abrazó como nunca lo había hecho. Después se separó un poco de su padre y miró a todos.

_ Es una niña.

Todos se quedaron en silencio por un momento y después se acercaron al afortunado padre de ahora dos hijos, todos menos Jess que más que feliz estaba preocupado por su reina. Así que, se acercó entre felicitaciones y vitoreos, entregó al niño humano y pregunto:

_ Mi hermana… ¿Cómo está?

_ Perfectamente, está estable.

_ Menos mal, felicidades

Nightwing agradeció con un movimiento de cabeza y Jess desapareció, en realidad el parto había durado mas de lo que todos tenían planeado pero al final… no podía compararse con nada. Richard decidió regresar con su mujer… no, su futura esposa y sus dos hijos.

En cambio para Raven, el parto había sido un tanto difícil pues no esperó perder el conocimiento cuando las contracciones llegaron y solo despertó cuando un dolor espantoso le cruzó por la espina y la hizo cerrar los ojos y entornar los puños tan fuertemente a la sabana hasta que los nudillos se le volvieron blancos; las contracciones se hacían cada vez más frecuentes y más intensas que supuso que terminaría pronto pero apenas era el comienzo de otra terrible agonía mental pues en ese momento recordó todo nuevamente:

"Mientras caminaba escaleras abajo pensaba en lo que ganaría, era obvio que tener a su hijo de vuelta en sus brazos y poder estar con Nightwing y sus amigos pero algo en su interior no estaba de acuerdo con ella; es decir, volvería a su cuerpo y sus poderes… volvería a ser un demonio.

Intentó tranquilizarse mentalmente, poderes o no anhelaba más una cosa que otra. Al llegar al pie de la escalera un nudo en la boca del estómago la hizo detenerse inesperadamente, estar ahí era como volver a vivir su peor pesadilla.

_ Cariño ¿estás bien?

Adamanta la escudriñaba de arriba abajo en busca de algo aunque no sabía que, quizás esto era demasiado para ella pero parecía no demostrarlo abiertamente, quizás las cosas si se habían precipitado un poco y lo mejor sería retrasar la transferencia pero Raven pronto recobró la compostura.

_ Andando

_ Puja Raven, tienes que hacerlo

Caminó con paso firme siguiendo a Adamanta. El altar de piedra seguía ahí tal cual sin ningún cambio excepto por un cuerpo de ropas blancas recostado sobre la fría laja. Quizás no estaba preparada mentalmente para ver su propio cuerpo ahí sin vida… bueno, sin alma; el cuerpo de Raven solo era un recipiente pues el demonio seguía en su interior y de haber continuado en ese cuerpo antes que Adamanta la reclamara jamás hubiera vuelto a ver a sus amigos ni a su hijo, su alma se hubiera perdido en el limbo para siempre.

_ ¿Estas segura de continuar?

_ Totalmente

Adamanta extendió su mano hacia ella y la condujo detrás del altar; jamás se había visto en esas condiciones ni siquiera cuando la proyección astral de sus poderes salía de ella. Estaba totalmente pálida y… helada; su cuerpo había estado preservado en hielo o algo parecido; Adamanta hizo lo más que pudo tratar de devolverle el calor a su cuerpo pero necesitaba más de diez minutos para lograrlo y estaba segura que Raven no esperaría más.

_ Hijo mío… ven aquí.

Llamó a Richard y éste la obedeció. Se situó junto a las mujeres, tomó la mano que Adamanta le ofrecía mientras ella hacia lo mismo con la de Raven.

_ Es hora… quizás el choque provoque confusión en un principio, desorientación e incluso perdida de la memoria… solo será un tiempo, no hay de qué preocuparse. Te necesitará cuando esté hecho.

Miró a Raven y luego a su cuerpo, le dedicó una sonrisa para poner su mano en el cuerpo de Raven, justo en la frente y la otra en su corazón; Adamanta comenzaba a recitar unas palabras cuando Raven la interrumpió.

_ Un poco mas

El dolor era insoportable y estaba tardando demasiado.

_ Espera

_ ¿Qué sucede?

_ No quiero volver… no así.

_ No te entiendo…

Un grito ahogado para evitar una contracción fue lo que salió de su boca mientras pujaba lo más fuerte que sus fuerzas le daban pero por dentro sentía que volvía a morir. El parto se estaba complicando, lo supo cuando Richard corrió por más toallas de las previstas y agua caliente. Adamanta estaba ahí por supuesto pero estaba tardando más de lo previsto. Estaba comenzando a sentirse débil y sudaba frio, la visión estaba un poco borrosa pero eso no detuvo el fuero intento de dar a luz a su bebe en esta nueva contracción…

Horas más tarde, Raven estaba recuperando el aliento lentamente; física y mentalmente estaba agotada pero valía la pena tener en sus brazos el pequeño cuerpecito de la hija de ambos. Richard había llorado al tenerla en sus brazos, quizás el recuerdo de no haber estado ahí con Richie o de felicidad en haber participado en algo tan maravilloso. Poco a poco Raven se quedó dormida y Adamanta cogió a la niña depositándola en la cuna que su tío Cyborg le había hecho.

_ Mi niña…

Adamanta le colocó la mano en la frente y después desapareció; en su lugar apareció una figura casi idéntica a la que dormitaba sobre las blancas sabanas. Arella se acercó a la niña y le acarició su cabecita, volvió su mirada hacia Raven y repitió el gesto. Adamanta le permitió quedarse por 48 horas e iba a aprovecharlas cuidando de sangre de su sangre.

Para cuando Raven despertó su madre seguía allí cuidándolas a ambas, Richard había llenado la habitación con múltiples arreglos de flores y estaba preguntándose donde estaba él y su primogénito cuando él asomó la cabeza por la puerta.

_ ¿Podemos entrar?

_ Claro.

Raven se acomodó lo mejor que pudo tratando de no lastimarse con el movimiento, Arella los observó entrar uno por uno; Richard y su primer nieto Richie quien corrió con su mamá a abrazarla mientras Richard cogía a la niña de la cuna y la llevaba con delicadeza a los brazos de su madre mientras se acomodaba a su lado.

Luego estaba él, el murciélago. Bruce Wayne le dedicó una sonrisa a Arella mientras pasaba a la habitación; dijo unas palabras y entregó a Richard el equivalente a un regalo; su testamento. Luego entró Oliver Queen quien ya no tenía recelo por lo que había sucedido en el pasado con Roy Harper, él también entregó a la pareja un documento que los avalaba copropietarios de empresas Queen con la promesa de, alzar el nombre de la empresa cuando el muriera y jamás descuidar la tumba de Roy ni la de Lian.

Después entraron dos héroes, uno moreno metálico y el otro verde. El primero entregó a Nightwing un dispositivo que conectaba a la Torre, ahí podría estar en contacto con ellos y de la progresión de los nuevos miembros del equipo, el segundo le entregó a Raven una bolsita de papel con libros dentro. Los titanes este entraron juntos y ofrecieron a la feliz familia buenos deseos y unos cuantos pequeños obsequios para los niños; no importaba que no trajeran nada aseguró Raven pero ellos se habían esforzado mucho por estar ahí ya que, eso le hubiera encantado al miembro faltante. Después de ellos entraron Madame Xanadú y Zatanna quienes ofrecieron protección a los pequeños, cada una colocó un amuleto sobre el cuello de los niños y aunque sabían que la magia de Raven bastaría para ello, era una forma de retribuir un poco de lo que ella había dado y por ultimo mas no menos importante estaba Jess, cuando Arella lo vió entrar sintió un escalofrío pero a ellos no parecía importarles una amenaza de esa naturaleza.

_ Mi señora…

Jess se arrodilló frente a Raven y ante todos. Ella pidió que no lo hiciera y este obedeció.

_ Hoy no… hoy eres mi hermano igual que los otros, mis amigos… mi familia está aquí. No hay nada que yo quiera pedirte excepto quizás que puedas tener una vida normal como todos nosotros.

_ Eso es muy gentil pero sabes que no puedo, no pertenezco a este lugar.

_ Mentira… tú me ayudaste, cuidaste de mi hijo, me protegiste cuando lo necesité; eres más humano de lo que te permitieron ver Jess.

_ Si eso es lo que desea mi reina…

_ Lo desea tu hermana

_ Y así será

Arella estaba feliz, ahora que todo estaba como debía. Después de todo lo que habían pasado ambos, Nightwing decidió que era hora de retirarse pero Raven sabía perfectamente que sería un golpe duro para él pues no conocía otra vida más que ser héroe igual que ella pero Richard decidió que protegería a su hijo y a ella por el resto de su vida aunque eso significara no ser héroe. Entonces Bruce Wayne les dio asilo en su mansión; se mudaron a Gótica; Raven pidió a Cyborg un encargo que él ya tenía planeado pues estaba segura que Richard no lo soportaría mucho tiempo.

Vivir como una pareja normal no sonaba mal después de todo pero siempre habría algo que el otro extrañara, por ello habían llegado a un acuerdo; si las cosas se tornaban peligrosas en la Torre o… allá abajo; ellos deberían asistir pero solo entonces y así sería.

_ Y… ¿Cómo llamaran a la niña?

Raven y Richard se miraron mutuamente y sonrieron.

_ Madre… Richard y yo hemos decidido que nuestra hija lleve el nombre de nuestras madres…

Arella jamás se lo habría esperado

_ Su nombre es Ángela Mary

Arella estaba un poco sorprendida, después de todo su nieta se llamaba igual que ella. Ahora que su hija estaba totalmente recuperada ella ya no hacía falta ahí ni ninguno. Jess se había marchado apenas hace unas horas igual que los demás excepto por Bruce Wayne claro. Raven descanso lo suficiente como para poder levantarse de la cama y asomarse por la ventana tan solo para cerrarla pues temía que le hiciera daño el aire frio de Gótica a su hija.

_ Armand… viniste.

_ Es una hermosa niña… como su madre.

_ Gracias

_ No tengo un obsequio que darte o a tu hija pero estaré por aquí si llegases a necesitarlo.

_ No tengo duda que así será.

Raven sonrió lacónicamente. Esperaba que nadie más lo supiera pero él si lo sabía. No hay mejor manera de cerrar un circulo que abriendo otro ¿no es verdad? Siempre seria así no importaba lo que sucediera, siempre habría alguien para apoyarla en todo. Incluso su futuro esposo.


A QUE NADIE SE LO ESPERABA!

Bueno... yo simplemente diré que he terminado cinco años de trabajo en cuarenta capítulos y mas de 200 reviews de parte de mis lectores; no saben lo orgullosa que me siento de mi misma por este logro. Por fin después de tanto esperar, esta historia termina incluso saben que?, quiero llorar. He pedido a uno de mis colegas de trabajo que me hiciera la portada de esta historia y créanme que no dejare de insistir con eso hasta tenerlo. Sabran de esa portada en unos capítulos de otra historia.

Por otro lado quiero decirles que continuare otra de mis historias, aun me debato entre RENACER O PSP II. Claro que no olvido mis otras historias (las que están en mi lap y no vieron la luz) pero hay otras también que, quiero publicar y si todo va en orden podría convertirme en escritora profesional junto a mi muy amada hermana Lucila quien después de un año en la ciudad me ha abandonado! Llorare por eso.

Muchas gracias a todos y todas lectores visibles e invisibles.