Y al final: El mejor publico del mundo

Una fuente de chocolates de colores, los que tanto le gustaban. Botellas de agua para mantenerse hidratada y el maquillaje listo. La prueba de sonido estuvo genial y ahora usaba una diadema con micrófono que estaba preciosa. De adornos celestes que combinaban con su cabello.

Sobre el mueble, en preciso orden, el ramo del club de fans que salió hacia unos minutos para hablar antes del concierto, el cerdo musical que cada día estaba más llenito y la foto: De la pequeña Hatsune, sosteniendo una partitura frente a cámara y con una sonrisa.

Len la perdonó de inmediato, todo un caballerito el muchacho. Aunque a su hermana le duró varios días la desconfianza, no creían un cambio tan rápido. Ellos dos eran los más jóvenes y más nuevos dentro del grupo.

El ruido de la gente era bastante a pesar de aquel aun no empezaba el concierto, la organización era muy estricta con los horarios y apenas el reloj cambiara a las siete treinta los cantantes debían salir al escenario. Ahí estaban los gemelos para la apertura junto con ella.

Con Luka, tras la bofetada, fue mucho más difícil. La relación con ella fue tensa desde el principio y esto pareció ser la gota que derramó el vaso.

Miku se cambio de lugar para dejar a Len al frente con una sonrisa, era el más nuevo del grupo, y tenían que hacerle mucha promoción. Las chicas le harían de coristas.

Ahora, Luka era la única que sabía lo que el cerdo musical tenía y la historia tras de ella. Luka la escuchó con atención durante toda una tarde que se escaparon de las grabaciones para que Miku le contara su historia. Y como una persona sorprendente se guardó cualquier comentario que tuviera al respecto. Pero le prometió darle una oportunidad de ser buenas compañeras y ahora se llevaban de maravilla.

Al fondo Luka los miraba, preparada para también participar en su momento, lo más esperado de esa noche era cuando las tres, Miku, Lin y Luka salieran para cantar juntas. El trió del amor, comenzaban a decir en los canales de televisión.

El resto de los muchachos sintió el cambio de inmediato. Algunos preguntaron pero con una sonrisa sincera Miku evito dar explicaciones. Tal vez era verdad, tal vez la chica de antes no existía más. Tal vez se quedó en algún lugar entre el campo de girasoles y el parque de juegos, comiendo con Hatsu una papa asada. Esperaba que aprendiera a ser feliz, que aprendiera a querer a los demás.

La explosión de fuegos artificiales, la plataforma subió para mostrar al trió cantando. Los aplausos, la música, la gente. Un estadio lleno y todo que se movían con ellos. Y cantaron Rin y Len, abandonar los tonos tan altos para compartir con ellos. Para cantar juntos. Ya no era la canción solo de ella, no era la canción solo de Miku, esa era canción era de los tres y los tres tenían que disfrutarla.

Y al terminar la apertura, el grito del público, los aplausos, las mantas mostrando el apoyo, toda esa gente que desde muy temprano aguantó ahí solo para poder verlos, escucharlos cantar.

Miku se alejó un poco en el escenario para tomar al guitarrista de un brazo y decir.

– Buenas noches, ¡Ryo "supercell" en la guitarra, nosotros en las voces y el mejor público del mundo! ¡Esta es una noche perfecta!

Y la ovación fue tremenda.

De pronto sentía que ahí, junto a ella, estaba la pequeña Hatsune, tan pequeñita y menuda como antes, pero con una fuerza en la mirada tan grande– . Capaz de cantar frente al mundo entero.

Sí, ahí estaba y ahí iba a estar siempre. Jamás se iría de su lado, ahora las dos Mikus eran una sola y por fin podía responder la pregunta.

– Esta noche, por fin soy feliz.

Antes de que comenzara la música de la siguiente canción.

FIN